Cómo afectó a la bolsa la incertidumbre política de 2016

La bolsa española tiene que hacer frente a un nuevo período de incertidumbre política. Se da la circunstancia de que ha confluido en el tiempo la posibilidad de nuevas elecciones tanto en Italia como en España. En Italia, el presidente de la república ha vetado al candidato a ministro de Hacienda propuesto por la coalición de extrema izquierda y extrema derecha, por estar a favor de la salida del país de la zona euro. En España, la sentencia del caso Gürtel ha motivado la presentación de una moción de censura contra el gobierno del Partido Popular.

En el cuadro siguiente comparo la evolución del IBEX 35 con la del DAX alemán en el período de incertidumbre política que ya atravesó el país desde las elecciones del 20 de diciembre de 2015 hasta la formación de gobierno el 29 de octubre de 2016 para intentar valorar el impacto de la inestabilidad en la bolsa española.

El período de mayor incertidumbre en España se extendió desde las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, que configuraron un escenario que hacía muy difícil la formación de gobierno, hasta el día posterior a las nuevas elecciones del 26 de junio de 2016, que ampliaron en 14 escaños la mayoría del partido gobernante.

En estos seis meses se produjeron otros hechos significativos, en particular el referéndum en el Reino Unido a favor de la salida del país de la Unión Europea (Brexit), que afectaron a todas las bolsas.  Por otro lado, el Brexit repercutió mucho más en la bolsa española que en otras europeas, debido a los mayores intereses de empresas y bancos nacionales en el Reino Unido, como Santander, Ferrovial o IAG. El retroceso del IBEX 35 fue del 12,35% tras el resultado del referéndum, casi del doble que el del DAX.

Si consideramos el período desde las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015 hasta el Brexit, para aislar el efecto del mismo, el IBEX 35 con dividendos había perdido un 6,39%, no mucho más que el DAX alemán, que había retrocedido un 3,31%. Suponiendo que los demás factores influyeron de modo equitativo en ambos mercados, la incertidumbre habría supuesto un impacto de alrededor del 3% en el IBEX 35.

Si extendemos dicho período hasta el día posterior a la formación de nuevo gobierno en España, que tuvo lugar el 29 de octubre de 2016, vemos que el IBEX 35 con dividendos perdió un 2,03% en esos diez meses de gobierno provisional, mientras que el DAX se revalorizó un 0,54%, siendo de nuevo la diferencia de alrededor de un 3%.

Seis meses después de la formación del nuevo gobierno, el IBEX 35 se revalorizó un 24,27% y el DAX lo hizo en un 19,24%, por lo que aparentemente el índice español recuperó el terreno perdido en la fase previa de inestabilidad.

 

 

 

El próximo dividendo de Meliá Hotels

Meliá Hotels ha anunciado que pagará un dividendo único a cargo de 2017 de 0,1681 € el 10 de julio de 2018. Supera en un 27,8% el pago del año pasado, que fue de 0,1315 €.

El beneficio por acción de la cadena hotelera fue de 0,56 € en 2017 mientras que en 2016 fue de 0,438 €. Por tanto, la compañía distribuirá justo el 30% de sus beneficios, la misma proporción que en 2016.

Meliá celebrará su Junta General de Accionistas el 6 de junio en Palma de Mallorca.

Beneficios por acción de las compañías del IBEX 35

Dividendos del IBEX en los próximos doce meses (abril 2018-marzo 2019)

 

Dividendos en acciones: las diferentes opciones

En los últimos años un buen número de sociedades cotizadas españolas ha recurrido al pago de dividendos en acciones. Esta modalidad de remuneración se denomina scrip dividend, dividendo flexible, dividendo opción o dividendo elección. Estos nombres indican que el accionista tiene varias alternativas en la manera como quiere cobrar su dividendo.

Para llevar a cabo estos programas de retribución, la sociedad debe hacer una ampliación de capital liberada, es decir, gratuita. El incremento en la cantidad de acciones dependerá del número de accionistas que opte por suscribir acciones nuevas. Con el fin de evitar que el aumento del número de acciones diluya el beneficio por acción, algunas empresas amortizan acciones en autocartera (las eliminan de la circulación) o bien compran acciones propias en el mercado para proceder a su posterior amortización. Es el caso de ACS, Ferrovial o Iberdrola.

La ampliación suele durar dos semanas, período en el cual los titulares de acciones pueden ejercer sus opciones.

Compañías del IBEX 35 que recientemente han ofrecido un programa de estas características a sus accionistas son las siguientes:

Este año, BBVA ha pagado su dividendo de abril en efectivo. Repsol iniciará su nuevo programa el 18 de junio. El próximo dividendo de Repsol

Bajo esta modalidad, las opciones que tienen los accionistas son las siguientes:

  • Cobrar el dividendo en acciones de acuerdo con una proporción determinada. Por ejemplo, en el actual programa de dividendo flexible de Ferrovial, los accionistas pueden recibir una acción gratis por cada 56 que tengan. Equivale a cobrar el dividendo y destinar el ingreso a comprar más acciones de la misma compañía, o sea a una reinversión del dividendo, con la ventaja de el dividendo se percibe íntegro mientras que si se cobra en efectivo hay que pagar retención fiscal.
  • Vender los derechos de suscripción en bolsa. El accionista que no quiera acciones nuevas puede vender sus derechos en bolsa a otro inversor que sí quiera suscribirlas. Se tienen tantos derechos como acciones. Un accionista de Ferrovial con 56 acciones tendría 56 derechos, otro con 560 acciones tendría 560 derechos, etc. Actualmente esta opción tributa del mismo modo que un dividendo regular.
  • Cobrar un dividendo en efectivo. El accionista vende sus derechos de suscripción (en este caso llamados derechos de asignación gratuita) directamente a la sociedad, pero equivale al cobro de un dividendo en efectivo.

Estas opciones se pueden combinar entre sí. Por ejemplo, un inversor con 560 acciones de Ferrovial puede decidir cobrar el dividendo de la mitad de sus títulos y suscribir nuevas acciones con la otra mitad. Como el dividendo en efectivo es de 0,314 € brutos (0,25434 € netos), recibiría 280 x 0,025434 € = 71,21 € en efectivo. Por otro lado, suscribiría 280 / 56 = 5 acciones nuevas, que el 17 de mayo (fecha de descuento del dividendo) valían 17,44 €. O sea, el valor de mercado de las 5 acciones recibidas como pago del dividendo en especie era de 87,2 €. Como se ve, el valor del dividendo en acciones es superior al del dividendo en efectivo porque este tiene retención fiscal del 19%. Sin esta, la retribución en efectivo habría sido de 87,92 €.

Si se quiere un ingreso en efectivo hay dos opciones: vender los derechos o solicitar el pago en efectivo. La primera opción es preferible cuando el valor del derecho en bolsa es superior al del dividendo en efectivo. En el caso de Ferrovial, si supera los 0,314 €. Aunque hay que tener en cuenta las comisiones del broker. En la primera semana de la ampliación de Ferrovial, el derecho ha cotizado entre 0,304 € y 0,3174 €.

Para un inversor que quiera acumular capital, la mejor opción es suscribir las acciones ya que de este modo evita la retención fiscal y las comisiones de compra de nuevos títulos.

Dividendos del IBEX 35 en los próximos doce meses (abril 2018-marzo 2019)

Por qué los dividendos en acciones son igual de válidos (o mejores) que en efectivo

 

 

Una cartera de valores que paga dividendos cada mes

¿Cuál es el número mínimo de valores que deberíamos tener en cartera para recibir dividendos cada mes? ¿Y cuál sería el capital mínimo necesario?

El cuadro siguiente indica el mes en que descuentan dividendo los valores del IBEX 35 (recuadros en gris) y del IBEX Medium Cap (recuadros en blanco).

Algunos remuneran a sus accionistas una vez al año,  otros dos veces, mientras que Ebro Foods lo hace en tres plazos y Bankinter, Santander y Catalana Occidente, en cuatro. De un año para otro, las fechas pueden variar, sobre todo de un mes al siguiente o al anterior, por lo que se trata de un calendario aproximado.

El número mínimo de valores para recibir dividendos cada mes es de seis.

Por ejemplo, una cartera formada por Santander, Catalana Occidente, Logista, Grifols, Gas Natural e IAG tendría el siguiente calendario de ingresos:

Los brokers suelen cobrar alguna comisión por cada ingreso de dividendos. El broker online de CaixaBank, por ejemplo, cobra 1 €. En este sentido, es mejor un dividendo único ya que la comisión se paga una sola vez. Cuando el dividendo se lleva a cabo en cuatro veces, la comisión se paga también cuatro veces.

Para que una comisión de 1€ no represente más del 2% en términos porcentuales, cada ingreso neto debe ascender a por lo menos 50 €. Por tanto, si queremos tener acciones del Santander, tendremos que poseer un número mínimo de acciones del banco para que cada ingreso neto sea de al menos 50 €.

Como el banco hará tres pagos en efectivo de 0,065 € brutos (0,05265 € netos) entre julio de 2018 y abril de 2019, el número de acciones mínimo debería ser de 950 (ya que 950 x 0,05265 € = 50 €). A un precio de 5,2 €, supondría una inversión de unos 5.000 €.

Para que la cartera estuviera equilibrada, también debería invertirse 5.000 € en cada uno de los otros cinco valores, o sea 30.000 € en total. Sin embargo, en otros valores con menor rendimiento por dividendo la comisión porcentual sería más elevada. En todo caso, al haber 16 pagos anuales, el total de comisiones sería de 16 €, que supondría un 0,053% sobre el total del capital.

El dividendo de menor cuantía del Santander será de 0,035 € brutos en octubre de 2018, 0,02835 € netos, pero será bajo la modalidad Dividendo Elección. Es decir, esta remuneración se podrá cobrar en acciones. Si se quisiera recibir el pago en efectivo, el número mínimo de acciones ya debería ser de 1765, lo que implicaría una inversión de 9.175 € y el total de la cartera debería ascender a 55.000 € para que todas las acciones tuvieran la misma ponderación.

Algunos brokers no cobran ninguna comisión por ingreso de dividendos, por lo que son los más idóneos para una cartera de estas características.

Dividendos del IBEX 35 en los próximos doce meses

Dividendos del IBEX 35 a cargo de 2017: importes, fechas y conceptos

Carteras Dividendo

 

 

 

La cartera que invierte como los gurús cumple 12 años

La cartera de valores Consensus Picks Portfolio está formada por los 25 valores más seleccionados por los mejores inversores de Estados Unidos. Fue creada por GuruFocus el 23 de mayo de 2006, una página web que hace un seguimiento de las carteras de los inversores estadounidenses que han logrado notoriedad por sus resultados, a los que se conoce popularmente como gurús.

Los gurús seleccionados deben gestionar más de mil millones de dólares, para dar mayor representatividad a la cartera, y hacer poca rotación de valores ya que la cartera solo se actualiza una vez al año.

La Consensus Picks Portfolio partió de un valor de referencia de 100,24 puntos el 23 de mayo de 2006, día en que el S&P 500, el índice de referencia, cerró a 1.256,57 puntos. No incluye dividendos.

En la tabla siguiente, obtenida de GuruFocus, se indica el valor de la cartera el 22 de mayo de 2018, 187,95 puntos. La línea correspondiente al S&P 500 no está actualizada pero este índice cerró a 2.724,44 puntos el 22 de mayo.

En la tabla siguiente he completado la información que falta en la anterior. Puede observarse que la cartera de los gurús se revalorizó un 87,5% en el período indicado (un 5,38% anual) mientras que el índice S&P 500 lo hizo un 116,82% (un 6,66% anual).

La diferencia a favor del S&P 500 se ha ampliado respecto al resultado de los diez primeros años, que publiqué el 21 de mayo de 2016. Entonces la cartera se había revalorizado un 60,62%, frente al 63,33% del S&P 500.

Reproduzco la conclusión de mi anterior artículo dedicado a este tema: “La búsqueda de la perfección nos hace caer en la Falacia del Nirvana, el argumento según el cual es posible encontrar una solución ideal a un problema o desafío. Hacer una selección de valores en base a un criterio que sea simplemente bueno, pero imperfecto, es preferible a hacer una cartera ideal.“

Existe un ETF vinculado a esta cartera desde el 5 de junio de 2012. En este caso sí se incluyen dividendos, por lo que la comparación debe hacerse con el S&P 500 Total Return. Desde el inicio hasta el 22 de mayo de 2018, la rentabilidad media ha sido del 14,01% anual para el ETF y del 15,70% anual para el índice de referencia. En este último caso deberíamos descontar las comisiones que tendría un ETF vinculado, que estarían en torno al 0,50%-1% anual.

 

Rentabilidad de los fondos de inversión en bolsa española en 2004-2017 comparada con el mercado

Los rankigs de fondos de inversión de Morningstar solo proporcionan rentabilidades históricas de hasta diez años, por lo que me ha parecido útil utilizar información más antigua para abarcar un período más amplio. De momento puedo dar datos del período de 13 años que va de diciembre de 2004 a diciembre de 2017, para los fondos de renta variable española que tienen un historial de tal duración. Un lector me ha indicado que Inverco proporciona datos más antiguos. He podido comprobar que, efectivamente, hay información desde 1997, si bien los datos no están anualizados por períodos. A medida que vaya incorporando datos anuales por fondo iré completando la información para plazos más extensos.

Normalmente se considera que la rentabilidad anterior a diez años no es representativa del rendimiento de los gestores ya que estos pueden haber variado su política de inversión y acumulado experiencia, y porque los responsables cambian con relativa frecuencia.

Sin embargo, desde el punto de vista de los partícipes, vale la pena conocer qué se puede esperar a largo o muy largo plazo de estos instrumentos, en particular para poder decidir si conviene ahorrar para la pensión a través de instituciones colectivas. En general, se observa que cuanto mayor es el plazo de tiempo transcurrido, más se acercan los mejores fondos a la rentabilidad del índice de referencia y más se alejan los peores.

Hay un total de 45 fondos en renta variable española con un historial de al menos 13 años. En aquellos fondos que tienen varias clases de participaciones, he seleccionado solo una, la más rentable. La tabla siguiente indica el ranking en el período de diciembre de 2004 a diciembre de 2017 y se compara la rentabilidad con la del Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) con dividendos. El IGBM es más representativo que el IBEX 35 porque los gestores profesionales suelen invertir en empresas de cualquier capitalización y algunos de ellos incluso se especializan en pequeñas y medianas empresas.

De los 45 fondos, siete batieron al índice de referencia. Es un 16% del total, una proporción bastante más alta del 7%-8% que esperaba. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los productos con peores resultados suelen tener una esperanza de vida inferior a los diez años.

El diferencial de rentabilidad respecto a la del índice de referencia fue como máximo del 2,76% anual, que corresponde al Aviva Espabolsa (adquirido por la aseguradora Santalucía en septiembre de 2017). Los siguientes mejores fueron el Metavalor, Bestinver Bolsa, el Iberia Fund de Fidelity y Gesconsult Renta Variable.

Los datos indican que un inversor a largo plazo que eligiera un fondo de inversión al final de 2004 tuvo una rentabiliddad anual esperada igual a la del IGBM más/menos un 2,75% con una probabilidad del 84%. Es decir, de los 45 fondos, 38 de ellos (el 84%) ganaron entre un 2,75% anual más y un 2,75% anual menos que el IGBM con dividendos. Pero con una clara asimetría negativa, pues solo 7 estuvieron del lado positivo y 31 del lado negativo.

Un inversor que hubiera diversificado entre varios productos de esta categoría habría obtenido en torno al 4,28% anual, que fue la rentabilidad media de los 45 fondos. Este porcentaje equivale aproximadamente a la rentabilidad del mercado menos las comisiones de gestión, tal como cabe esperar del comportamiento medio a largo plazo de los fondos de inversión.

¿Qué es mejor, una cartera de valores o un fondo de inversión?

 

¿Qué es mejor, un fondo de inversión o una cartera de valores?

Cuando uno se plantea invertir en bolsa se puede preguntar si es mejor hacerlo por cuenta propia a través de una cartera de valores o confiar los ahorros a un fondo de inversión.

Personas que tienen un fondo de renta variable me han comentado que no lo entienden realmente y sobre todo no saben qué hacen los gestores. ¿Se pasan estos el día comprando y vendiendo? ¿Cómo eligen las acciones? ¿Cómo manejan el riesgo?

Tener una cartera de valores permite entender mejor qué significa invertir en acciones. Uno se siente propietario de un conjunto de empresas en las que confía por determinadas razones y de forma periódica recibe una participación en los beneficios. A través de una cartera de valores se es accionista de unas sociedades mientras que a través de un fondo se es partícipe de una entidad de la que probablemente no sabemos nada de los gestores y cuya filosofía de inversión desconocemos.

La ventaja principal de un fondo de inversión es la comodidad ya que puede ser adquirido mediante una única orden, mientras que hacer una cartera de valores requiere tiempo para seleccionar las acciones y para llevar a cabo las órdenes de compra. Pero la comodidad tiene un coste. A veces compramos un plato preparado en el supermercado por tres euros que podríamos hacer en casa por 50 céntimos. El conjunto de gastos que cobra un fondo de inversión no es de tal calibre sino de un máximo del 2,25% cuando es de renta variable. ¿Es como si el plato preparado nos saliera a 51 céntimos en vez de a 3 euros?

No, en primer lugar tenemos que abonar la comisión de gestión aunque hayamos tenido pérdidas. Es como si por el solo hecho de entrar en el supermercado tuviéramos que pagar. Pero lo más importante tiene que ver con lo que dejamos de ganar en términos acumulados como consecuencia de las comisiones. Una comisión del 2,25% sobre una rentabilidad del 10,25% anual que puede obtener un buen fondo, supone un 8% anual para el partícipe. Al cabo de 10 años, habremos perdido el 30% de nuestros beneficios, al cabo de 20 años el 39%, al cabo de 30 años el 49% y al cabo de 40 años el 57%.

Comprar participaciones en un fondo de inversión tiene sentido si este supera la rentabilidad del mercado o si presenta una combinación rentabilidad-riesgo mejor de la que podríamos conseguir por nosotros mismos, cuando creemos en la política de inversión y cuando tenemos confianza en el gestor.

Si uno se dedica a buscar fondos que tengan una filosofía de inversión con la que se sienta identificado, comprobará que la mayoría carece de una política definida. Algo que se constata en los informes o cartas que estos envían a sus partícipes, a menudo de una pobreza extrema en cuanto a contenido. Sin embargo, es importante entender y compartir la filosofía de gestión porque cuando el mercado cae, el desconocimiento de la política y los objetivos del fondo puede jugarnos malas pasadas. Es más difícil, en cambio, que liquidemos a la primera de cambio una cartera de valores que hayamos seleccionado con esmero.

Es sabido que muchos partícipes en instituciones de inversión colectiva obtienen una rentabilidad muy inferior a la de la propia institución porque van a contracorriente: compran cuando el mercado está alto y venden cuando está bajo. Si uno se plantea invertir en bolsa a través de fondos, lo recomendable es hacerlo de forma regular (por ejemplo cada trimestre o cada año) porque de este modo no solo evitará vender a precios de saldo sino que en ocasiones comprará a esos precios.

La ventaja principal de los fondos es su tratamiento fiscal, pues las plusvalías que obtienen los gestores solo tributan al 1%, por lo que la práctica totalidad de las mismas se reinvierte. En cambio, las pluvalías realizadas en una cartera de valores tributan en la base imponible del ahorro aunque se reinviertan. Sin embargo, es posible gestionar una cartera de forma que apenas pague impuestos sobre plusvalías: se trata de vender con regularidad los valores con pérdidas para aflorar minusvalías, las cuales se pueden compensar con plusvalías, y evitar vender los valores donde acumulamos mayores ganancias o hacer ventas parciales de estos, de modo que las plusvalías queden totalmente compensadas por las minusvalías.

La mayoría de ahorradores que compra participaciones en un fondo de renta variable lo hace por consejo de su entidad financiera. Pero uno debería tomarse su tiempo ya que es una decisión para el largo plazo. Una primera aproximación puede hacerse a través de la página web de Morningstar, que realiza rankings sobre fondos de inversión de todo tipo. A partir de aquí podemos seleccionar los que tengan mejor historial de rentabilidad o mejor relación rentabilidad-riesgo. A continuación es recomendable hacer una selección cualitativa, es decir, indagar acerca de la filosofía de inversión del fondo y leer los informes de los gestores para ver qué tipo de información proporcionan y si esta nos resulta útil.

Hay que evitar comprar un fondo únicamente porque tiene un buen historial. En otra ocasión me he referido a Carl Icahn, considerado uno de los mejores inversores del mundo en 2013. Su estrecha relación con los círculos de poder político parecía garantizarle acceso a información privilegiada y su naturaleza de inversor activista (aquel que influye en las decisiones de las empresas en las que toma participaciones significativas) eran dos bazas que presumiblemente le harían imbatible. Sin embargo, entre 2014 y 2017 perdió un 38% mientras que el índice S&P 500 de la bolsa estadounidense ganó un 57%. Icahn estaba apostando en contra de la bolsa mediante operaciones al descubierto y a favor del arriesgado sector de las materias primas, por lo que un potencial inversor que estuviera bien informado al respecto tal vez habría buscado otra opción menos brillante pero más acorde con su propio perfil.

Elegir un fondo de inversión, o varios, con acierto da en última instancia más trabajo del que parece, casi tanto como seleccionar una cartera de valores.

Rentabilidad de los fondos de inversión en bolsa española, 2004-2017

Por qué te conviene vender las acciones en las que pierdes dinero

Carl Icahn firma su cuarto año consecutivo desastroso

 

 

Por qué no sube Telefónica

La Telefónica actual a 8 € es mejor empresa que la Telefónica de 2015, cuando llegó a cotizar a 14 €. ¿Cómo se explica esto?

El mercado tardó en reaccionar ante el claro deterioro de los estados financieros de Telefónica en 2014. Las cuentas de ese año hacían recomendable evitar las acciones desde principios de 2015. Aún así, estas subieron de los 11,92 € a que cerraron 2014 hasta los 14 € en agosto de 2015. Fue a partir de ese mes cuando empezaron a caer a plomo hasta alcanzar los 7,7 € en junio de 2016.

Es normal que el mercado reaccione con igual lentitud ante la mejoría de la situación financiera de la compañía en 2017 tras tres años consecutivos de empeoramiento, sobre todo teniendo en cuenta que esa mejora solo ha dejado a la empresa en una posición algo más favorable que la de 2014 en cuanto a ratios como la solvencia, la rentabilidad corporativa y el coste de la deuda.

El mercado necesita recuperar una confianza que ha quedado muy tocada tras los sucesivos errores de su anterior presidente, César Alierta, que manejó los hilos de la compañía entre julio de 2000 y abril de 2016. A pesar de su largo “reinado“, mi impresión es que Alierta nunca llegó a comprender cómo funcionan los mecanismos de la bolsa. En una conferencia de prensa de 2015 dijo no entender por qué los inversores compraban bonos con un interés del 2% y no compraban acciones de Telefónica con un rendimiento por dividendo del 8%. El mercado  entendía, en cambio, que un dividendo de 0,75 € con un beneficio por acción de 0,51 € no era un dividendo real y que además descapitalizaba una empresa ya muy endeudada y con una baja rentabilidad corporativa.

Alierta fue sustituido hace dos años por José María Alvarez-Pallete, quien entiende mucho mejor que el primero cómo crear valor para el accionista pero que solo acabó de liquidar la herencia de Alierta hace tan solo unos meses, en enero de este año, tras destituir a los últimos cuatro altos cargos nombrados por su antecesor.

JP Morgan Chase, el mayor banco de Estados Unidos, y otras grandes instituciones financieras como Goldman Sachs y Morgan Stanley valoraban la acción de Telefónica a 14 €  en enero de 2016, cuando la situación financiera de la empresa era aún peor que la de 2014. Cinco meses más tarde, la acción valía casi la mitad de ese precio. Goldman Sachs llegó a valorar Telefónica a 15,1 € en junio de 2015 (Invertia). No deja de ser curioso que en marzo de 2018, con una situación financiera mucho mejor que la de 2015, JP Morgan Chase deshiciese sus posiciones en el valor en torno a los 8 €. Morgan Stanley rebajó su precio objetivo a 10,5 € en agosto de 2017 y de Goldman Sachs no se tienen noticias desde que recomendara comprar en septiembre de 2017.

Esto nos recuerda que los analistas que mueven los mercados rara vez se miran los estados financieros de las empresas ya que de haber lo hecho, no habrían valorado Telefónica a 14 o 15 euros. Tras haberse pasado años recomendando las acciones, a saber en base a qué criterios, parece que ahora dan la espalda al valor. Pero la gran mayoría de inversores profesionales se basan principalmente en las recomendaciones de compra o venta de los bancos norteamericanos, británicos, franceses o suizos. Así, nos encontramos con que los gestores de fondos de inversión no se leen los informes anuales y se fían de quienes tampoco se los leen.

Por último, la acción de Telefónica ha estado inmersa en una tendencia bajista desde que alcanzara un máximo relativo de 10,60 € en marzo de 2017 y marcó un mínimo de 7,47 € el 14 de febrero de 2018. Un ciclo bajista suele extenderse unos catorce meses, o más según la dinámica del mismo, y a menudo nada puede alterar su curso. Los balances del primer semestre, que en principio se darán a conocer el 26 de julio, deberían continuar en la senda de la recuperación para que actúen como catalizador de las acciones.

Los resultados de Telefónica en 2017: mejoría con matices

Si eres accionista de Telefónica, Santander o BBVA, tienes que saber esto

 

 

El próximo dividendo de Amadeus

Amadeus descontará un dividendo complementario de 0,655 € el 27 de junio de 2018. La fecha de pago será el 29 de junio.

La compañía abonó el dividendo a cuenta del ejercicio 2017 en enero de 2018 por un importe de 0,48 €. El dividendo total a cargo de 2017 es por tanto de 1,135 €.

El beneficio por acción de Amadeus en 2017 fue de 2,285 €. El porcentaje de distribución del beneficio es del 50%. En su reunión de diciembre, el Consejo de Administración ratificó su política actual, que consiste en repartir entre un 40% y un 50% del beneficio neto consolidado excluyendo partidas extraordinarias.

Beneficios por acción y PER de los valores del IBEX 35

Pay-out de los valores del IBEX 35

 

El verdadero aumento de los beneficios del IBEX 35 tras los resultados del primer trimestre de 2018

La variación de los beneficios de las compañías cotizadas es el principal determinante de la evolución de los índices bursátiles. Sin embargo, no es la variación absoluta lo más relevante, sino la relativa, principalmente porque parte del aumento de los beneficios puede haber quedado diluida en ampliaciones de capital. De aquí que nos interesa más la variación del beneficio por acción de un índice que la variación de los beneficios agregados de las empresas que lo componen.

Tras la publicación de los resultados del primer trimestre de 2018 de las compañías del IBEX 35, el beneficio neto atribuido agregado de doce meses hasta marzo de 2018 (incluyendo el de Inditex hasta enero de 2018) alcanzó los 43.869,8 millones de euros, un 11,04% más que la misma magnitud a marzo de 2017. Si aplicamos los coeficientes de ajuste por capital flotante, los beneficios ajustados crecieron un 10,93% en términos interanuales.

Sin embargo, como se puede ver en la tabla anterior, el beneficio por acción del IBEX 35 ha pasado de 646,26 puntos en marzo de 2017 a 684,70 puntos en marzo de 2018, un aumento del 5,95%, cinco puntos menos que al aumento en términos absolutos.

Esta diferencia se debe a dos razones.

La primera, las ampliaciones de capital habidas durante el período. Sin las ampliaciones del Santander, el aumento interanual del beneficio por acción del IBEX 35 habría sido del 7,56% en vez del 5,95%. Sin todas las ampliaciones llevadas a cabo por las compañías del IBEX 35 en el período, dicho incremento habría sido del 8,97%. Esto demuestra que el 3% del incremento de los beneficios quedó diluido por el aumento del número de acciones.

La segunda, la variación de los precios relativos de los diferentes valores del IBEX, lo cual afecta a la ponderación de cada valor en el índice. A los mismos precios que el 31 de marzo de 2017, el incremento del beneficio por acción habría sido del 7,99%, que es aproximadamente el 2% de la diferencia restante.

El IBEX 35 cayó de 10.462,9 puntos el 31 de marzo de 2017 a 9.600,4 puntos el 31 de marzo de 2018, un 8,24%. Pero la capitalización ajustada disminuyó la mitad, un 3,93%, precisamente a causa del aumento del número de acciones de varias de las compañías del índice.

La caída del IBEX 35 junto con el aumento del beneficio por acción abarató considerablemente el índice, pues el ratio PER pasó de 16,19 el 31 de marzo de 2017 a 14,02 el 31 de marzo de 2018. Actualmente, con el IBEX 35 a unos 10.150 puntos, el PER es de 14,8.

El aumento del beneficio por acción parece más esperanzador cuando lo comparamos con la magnitud del ejercicio 2017, pues fue del 3,51%, que anualizado supone casi un 15%. Sin embargo, hay que precisar que el ahorro extraordinario de costes de IAG en el primer trimestre de 2018 introduce un factor de distorsión. La aerolínea hispano-británica ha informado de que el beneficio neto atribuido en los tres primeros meses del año fue de 794 millones de euros incluyendo una reducción de prestaciones al personal de British Airways por el cierre de dos planes de pensiones. Sin considerar esta partida, el beneficio habría sido de 206 millones de euros. El beneficio por acción del IBEX 35 sería entonces de 673,77 puntos y el incremento interanual, del 4,26%. El aumento respecto a diciembre de 2017 sería del 1,86%, un 7,65% interanual, casi la mitad de lo que resulta incluyendo dichos extraordinarios.

Son datos más bien discretos para el IBEX 35, que queda a merced del juego entre expectativas e incertidumbre para definir su rumbo hasta la próxima temporada de resultados, que tendrá lugar en julio y agosto.

Nota: Para calcular el beneficio por acción del IBEX 35 tengo en cuenta el número de acciones al final de cada período según datos de la Sociedad de Bolsas, con la excepción de Grifols. En el IBEX 35 solo computan las acciones clase A de la farmacéutica pero los beneficios de la empresa se reparten también entre las acciones clase B, razón por la cual incluyo la totalidad de las acciones.

Examen de los beneficios de 34 de las empresas del IBEX 35: ¿invitan al optimismo?

PER de los valores del IBEX 35

 

 

El próximo dividendo de ArcelorMittal

ArcelorMittal abonará el dividendo a cargo de los resultados de 2017 el 16 de junio pero la remuneración fue descontada del precio de la acción el 17 de mayo.

El dividendo es de 0,10 $. En las bolsas europeas donde cotiza la empresa (Amsterdam, Paris, Luxemburgo, Madrid, Bilbao, Valencia y Barcelona) el pago se realizará en euros.

El dividendo en euros es el resultado de aplicar el tipo de cambio fijado por el Banco Central Europeo el día 15 de mayo (1,1883 dólares por euro) y la retención fiscal vigente en Luxemburgo, que es del 15%. Por tanto, el importe será de 0,07153073 euros por acción.

La nueva política de dividendos de ArcelorMittal

El beneficio por acción en euros de ArcelorMittal tras los resultados del primer trimestre de 2018

Las cuentas de ArcelorMittal explicadas a Mariano Rajoy

 

ACS, Indra y Melià Hotels: cuándo anunciarán su dividendo

Tres empresas del IBEX 35 todavía no han anunciado su remuneración correspondiente al ejercicio 2017 y otras tres no han concretado el importe por acción.

ACS

En la Junta General celebrada el 8 de mayo se autorizó al Consejo de Administración llevar a cabo sendas ampliaciones liberadas para pagar el dividendo complementario de 2017 en junio de 2018 y el dividendo a cuenta de 2018 en enero de 2019. Las condiciones y el calendario de la próxima ampliación se darán a conocer previsiblemente hacia el 15 de junio. El complementario de 2016 descontado en junio de 2017 fue de 0,751 €.

Indra

La tecnológica anunció en noviembre de 2017 su intención de volver a pagar dividendo tras haberlo suprimido en 2015 pero desde entonces no se tienen nuevas noticias al respecto. La empresa prevé celebrar la Junta General de Accionistas el 28 de junio en Alcobendas, donde previsiblemente se despejará la incógnita.

Meliá Hotels (actualizado)

La cadena hotelera pagará 0,1681 € a cargo de 2017. El próximo dividendo de Meliá.

Cellnex ha hecho un anuncio genérico de repartir un máximo de 63 millones de euros (0,27 € por acción) en una o varias veces en 2018, 2019 y 2020. El pago de 2018 corresponderá al complementario de 2017 pero no se ha concretado ningún importe.

Técnicas Reunidas ha anunciado el importe total a distribuir pero no la cantidad por acción, que dependerá de la autocartera existente en el momento de abonar el dividendo.

Técnicas Reunidas: desplome del beneficio por acción y reducción del dividendo complementario

El próximo dividendo de Ferrovial y Cellnex

El próximo dividendo de Grifols