Rentabilidad de las eléctricas frente al IBEX 35 desde 2015

Foto: Charlotte Venema

Las cinco compañías energéticas (eléctricas y gasistas) del IBEX 35 han generado una rentabilidad media con dividendos del 8,31% anual entre principios de 2015 y el 13 de julio 2020. En el mismo período, el IBEX 35 con dividendos ha perdido una media del 1,81% anual. Por tanto, este grupo de cotizadas lo ha hecho un 10,12% anual mejor que el índice.

Este resultado se ha producido en un contexto de continua incertidumbre en torno al futuro de estas empresas en relación a su marco regulatorio y su capacidad para generar ingresos.

Las más rentables fueron Iberdrola, que ha proporcionado a sus accionistas una ganancia del 17,50% anual, y Endesa, con un 14,11% anual. Las otras tres (Enagás, Naturgy y Red Eléctrica) han proporcionado entre un 2% y un 4% anual.

En 2018 y en lo que llevamos de 2020, este grupo de empresas ha batido al IBEX 35 en más de un 20%. En 2017 y 2019, en cambio, lo hizo algo peor que el IBEX.

El beneficio por acción entre 2014 y 2019 creció una media del 3,75% anual para el grupo y un 1,12% anual en el caso del IBEX 35, diferencia que no explica tota la ventaja en rentabilidad. Pero el mercado ha premiado a estas compañías: se observa que la rentabilidad en bolsa de todas las eléctricas y gasistas fue superior al crecimiento de su beneficio por acción en al menos un 2,5% anual. En cambio, el IBEX 35 genero pérdidas del 1,81% a pesar de que su beneficio por acción aumentó un 1,12% anual.

Otra razón de la buena evolución bursátil de las eléctricas ha sido el aumento del dividendo por acción incluso en aquellas compañías que apenas mejoraron sus beneficios. Sin embargo, actualmente el payout (tasa de distribución del beneficio) ha alcanzado valores de entre el 75% (Iberdrola) y el 100% (Endesa), por lo que existe escaso margen de mejora en este aspecto.

 

 

Los resultados de Iberdrola en el primer trimestre de 2020

 

Resultados de Iberdrola en el primer trimestre de 2020

La compañía ha informado de un beneficio neto en el primer trimestre de 1.257 millones €, un 30,4% más que el mismo período del año anterior. Este importe incluye extraordinarios por la venta de Siemens-Gamesa (484,5 millones €) y algunos ajustes negativos, entre ellos 16,7 millones € por el COVID-19, lo que indica un escaso impacto de la pandemia en la cuenta de resultados.

El 5 de febrero de 2020, Iberdrola vendió a la alemana Siemens la totalidad de su participación del 8,07% en Siemens-Gamesa a 20 € por acción (mientras que actualmente esta cotiza a 13,8 €). El importe de la transacción fue de 1.099,5 millones €.

El beneficio neto interanual (de marzo de 2019 a marzo de 2020) asciende a 3.699,4 millones €. Implica un beneficio por acción de 0,573 €, un 18,8% más que en marzo de 2019 y un 7,5% más que los 0,533 € del ejercicio 2019.

En términos ajustados, el beneficio neto trimestral fue de 968,1 millones €, un 5,3% más. El acumulado en los últimos doce meses fue de 3.255,9 millones de euros, lo que supone un beneficio por acción ajustado de 0,505 €, similar al del ejercicio 2019 (0,504 €). Al precio actual de 9,3 €, la relación precio-beneficio de la acción (ratio PER) es de 18,4.

Iberdrola informa de una deuda financiera neta de 38.065 millones €, 1.363 millones más que en marzo de 2019. El aumento se debe a un incremento del 24% de las inversiones brutas (1.728 millones € en el trimestre), el 91% de las cuales se concentró en los negocios de redes y de energías renovables. La deuda financiera neta supone 3,7 veces el EBITDA (beneficio operativo más amortizaciones) ajustado.

El coste de la deuda es relativamente elevado (3,87% calculado como el cociente entre los gastos financieros y la deuda financiera bruta en 2019), en comparación con el 2,87% de Endesa, el 2,58% de Enagás y el 2,19% de Red Eléctrica. No obstante, la proporción del beneficio operativo que se destinó al pago de la deuda fue de un razonable 19,45% en 2019.

Dividendo de Iberdrola a cargo de 2019

Iberdrola pagará un dividendo de 0,40 € a cargo de 2019, un 14% más que los 0,351 € abonados a cargo de 2019. Este importe es también superior a los 0,36 € de dividendo mínimo que la eléctrica había anunciado en el Plan Estratégico presentado en febrero del año pasado.

Ver Dividendos de Iberdrola previstos para 2019-2022

De dichos 0,40 €, la compañía abonó 0,168 € a cuenta en enero de 2020, de modo que el complementario será de 0,232 € en junio o julio de 2020. Al precio actual de 9,3 €, el rendimiento por dividendo es del 4,3%.

Iberdrola ha propuesto repartir entre el 65% y el 75% del beneficio neto consolidado. El beneficio por acción de 2019 fue de 0,533 €, por lo que el pay-out de 2019 está en el máximo de esa banda.

Fuente: Iberdrola, presentación de resultados del primer trimestre de 2020

 

 

Qué empresas están comprando acciones propias

Los inversores confían en que las compañías cotizadas aprovechen las caídas en bolsa para comprar acciones propias. Las compras de autocartera envían un mensaje de confianza a los inversores y a los mercados y ayudan a estabilizar el precio de las acciones. Como dice el Reglamento Delegado 2016/1052 de la Comisión Europea sobre programas de recompra y medidas de estabilización:

“La estabilización de valores tiene por objeto sostener el precio de una oferta inicial o secundaria de valores durante un tiempo limitado si los valores están sometidos a una presión de venta, aliviando de este modo esa presión ejercida por los inversores a corto plazo y manteniendo un mercado ordenado de los valores de que se trate. Contribuye así a aumentar la confianza de los inversores y emisores en los mercados financieros.“

Por otro lado, la compra de acciones propias a bajo precio permite a las compañías retribuir a sus accionistas a través de la distribución de acciones en vez de hacerlo vía dividendos, lo que puede suponer un ahorro tanto más considerable cuanto mayor sea la caída del precio de los títulos. Otra opción es amortizar la autocartera adquirida para reducir el número de acciones del capital social, lo que eleva el valor intrínseco de cada acción en circulación y disminuye el gasto futuro en dividendos.

Actualmente, 16 compañías del IBEX 35 cotizan por debajo de su valor contable, lo que debería ser un incentivo adicional a la compra de acciones propias. Sin embargo, de entre estas 16 compañías, únicamente ACS y Melià Hotels han llevado a cabo recientemente compras significativas de acciones propias. Otras dos empresas del IBEX 35 que han estado acumulando autocartera son Iberdrola y Naturgy.

ACS

La constructora ha visto desplomarse el precio de sus acciones un 68%, de los 35,65 € al cierre de 2019 a los 11,45 € del 19 de marzo de 2020. El 24 de febrero de 2020 puso en marcha un programa de recompra de acciones hasta un máximo de 10 millones de títulos (el 3,18% del capital social) “con la finalidad de reducir el capital social de ACS mediante amortización de acciones propias (…) y de coadyuvar a la retribución del accionista de ACS mediante el incremento del beneficio por acción“. En aquel momento, la acción cotizaba a 29 €. El importe máximo previsto a invertir en ese programa era de 370 millones de euros (lo que hubiera implicado un precio medio de adquisición de 37 €).

Desde la aprobación del programa, ACS ha intervenido en el mercado diariamente, con volúmenes crecientes. El 24 de febrero adquirió 280.000 títulos a 29,1 €, mientras que el 16 de marzo compró 554.735 títulos a 14,35 €. Las cantidades invertidas han sido de unos 8-10 millones de euros diarios. En total, ha adquirido 6.365.000 acciones propias, el 2,02% del capital social.

A finales de 2019 la compañía tenía una autocartera del 2,825% mientras que al 20 de marzo de 2020 informa de un porcentaje del 5,392%.

Melià Hotels

La cadena hotelera ha sido otro de los valores más damnificados por la crisis actual. Al cierre de 2019 cotizaba a 7,86 € y llegó a 2,78 € el 18 de marzo, una minusvalía del 65%.

Entre el 7 de enero y el 7 de febrero de 2020 adquirió 1,41 millones de acciones propias, el 0,61% de su capital, a precios entre 7,26 y 8,33 €.

Probablemente, ha estado adquiriendo más acciones propias en las últimas semanas, pues el 11 de marzo de 2020 informó a la CNMV de una autocartera del 3,059%, mientras que al cierre de 2019 esta era del 0,979%.

Iberdrola

A diferencia de ACS y Melià, Iberdrola es uno de los valores que mejor está aguantando la crisis bursátil. Cerró 2019 a 9,01 € y actualmente cotiza a 8,35 €, una minusvalía anual del 7%.

La eléctrica ha estado adquiriendo 56 millones de acciones propias entre el 25 de febrero y el 19 de marzo a precios entre 9,7 € y 11 €. Supone el 0,88% de los 6.362 millones de títulos de que se compone su capital social. En las semanas previas había adquirido 5,3 millones de títulos a precios en torno a los 9 €.

El objetivo es recomprar las acciones creadas en virtud de los planes de retribución flexible al accionista y mantener el número de acciones en 6.240 millones. A día de hoy ha acumulado una autocartera del 1,565% según datos de la CNMV.

Naturgy

La acción de Naturgy cerró 2019 a 22,40 € y actualmente cotiza a 16 €, por lo que se deja un 28% en el año.

Entre el 9 y el 13 de marzo, período en el cual el precio de la acción se desplomó de los 20 a los 14,38 €, la gasista compró 2,48 millones de acciones propias, el 0,25% de su capital, a precios entre 14,40 € y 19,46 €, siendo el precio medio de 16,82 €. La compañía compró cerca de 160.000 acciones por debajo de 15 €, lo cual, probablemente, ayudó a estabilizar el precio.

En las semanas previas ya había adquirido 4,22 millones de títulos propios pero a precios más elevados, entre 20 € y 24,2 €. La gasista ha alcanzado una autocartera del 1,976% al día 16 de marzo.

 

 

Rendimiento por dividendo de las energéticas del IBEX en 2010-2019 y su rentabilidad posterior

A pesar de los elevados rendimientos por dividendo que han tenido las empresas energéticas del IBEX 35 (Endesa, Gas Natural – Naturgy, Repsol, Enagás, Red Eléctrica e Iberdrola) en los últimos diez años, el rendimiento medio de las mismas no ha sido muy diferente del rendimiento medio del índice porque otros valores, como bancos y constructoras, también han pagado remuneraciones destacables a sus accionistas.

En las tablas siguientes se ha recogido el rendimiento al final de cada año (calculado a partir del dividendo ordinario repartido en los últimos doce meses) desde 2009 de las seis compañías del sector energético presentes en el IBEX 35, así como su rentabilidad (con dividendos incluidos) al año siguiente. Ambos datos se comparan con la media del IBEX 35. Al principio de 2014, Endesa no formaba parte del índice, de modo que no ha sido incluida en ese ejercicio.

Por ejemplo, al final de 2009, las seis energéticas daban un rendimiento medio del 4,14% y en 2010 obtuvieron una rentabilidad media de -4,09%. En el caso del IBEX 35, estas magnitudes fueron del 4,40% y de -8,96% respectivamente.

En 2018, estas seis compañías partieron con una ventaja en su rendimiento del 2,14% y tuvieron una rentabilidad media del 15,25%, frente a la pérdida del 10,41% de la referencia.

En la tabla siguiente se han resumido los datos anteriores. Se puede observar que en la mayoría de años, el rendimiento medio por dividendo de las seis compañías fue menos de un 1% superior al de la media del IBEX 35. También se constata que en esos años el diferencial de rentabilidad de las mismas respecto a la referencia fue en general positivo, pero no de un modo demasiado significativo.

En cambio, en aquellos ejercicios en los que el rendimiento medio inicial de las seis empresas superó en al menos un 1,5% a la media de los 35 valores del índice (2014 y 2018), la ventaja fue del orden del 25%.

La excepción se está dando, de momento, en 2019, pues al principio de este año el diferencial en el rendimiento era del 1,72% a favor de las energéticas pero hasta el 12 de abril su rentabilidad era un 4% inferior a la media de referencia debido al peor comportamiento relativo de Repsol, Enagás y Red Eléctrica. Veremos si esta tendencia se mantiene hasta final del año o si en algún momento se revierte.

Dividendos de Iberdrola previstos para 2019-2022

Iberdrola ha anunciado que pagará 0,20 € de complementario de 2018 en julio de 2019. Junto con el dividendo a cuenta de 0,151 € de enero de 2019, hace un total de 0,351 € de dividendo a cargo de 2018. Ver Dividendos del IBEX 35 previstos en 2019, por meses

Es decir, Ibedrola paga el dividendo a cargo de un ejercicio en el año siguiente. Así, el dividendo a cargo de 2019 se abonará a lo largo de 2020.

En la actualzación de su Plan Estratégico presentada el 26 de febrero de 2019, Iberdrola prevé unos “dividendos suelo“, o sea unos niveles mínimos de remuneración, para los ejercicios 2019 a 2022.

El dividendo mínimo previsto a cargo de 2019 es de 0,36 €. Por tanto, en enero de 2020 la compañía podría pagar un mínimo de 0,16 € y en julio de 2020 un mínimo de 0,20 €.

La remuneración mínima a cargo de 2022 será de 0,40 €. Así, en enero de 2023 el pago podría ser de un mínino de 0,18 € y en julio de 2023, de un mínimo de 0,22 €.

En caso de que el dividendo a cargo de 2022 fuera de 0,40 €, el crecimiento acumulado desde 2018 habría sido del 14%, un 3,3% anual. En principio, el crecimiento será algo superior, pues el beneficio por acción previsto por Iberdrola en 2022 está en un rango entre 0,59 € y 0,62 €, lo que supone entre un 25% y un 32% más que en 2018.

El pay-out (porcentaje de distribución) se situará entre un 65% y un 75%. El dividendo máximo que podría pagarse a cargo de 2022 sería, pues, del 75% de 0,62 €, o sea 0,465 €.

Las cuentas de Iberdrola en 2018

Plan estratégico de Iberdrola: perspectivas hasta 2022

 

 

Plan estratégico de Iberdrola: perspectivas hasta 2022

Ibedrola ha presentado el 26 de febrero de 2019 su actualización del Plan Estratégico 2018-2022.

La eléctrica espera obtener un EBITDA de 12.000 millones de euros en 2022. El EBITDA es el beneficio operativo más las amortizaciones. En 2018, esta magnitud fue de 9.035,3 millones de euros, de modo que el crecimiento previsto es del 33% en cuatro años, una tasa del 7,3% anual.

En 2014 el EBITDA fue de 6.828 millones de euros. El crecimiento en los cuatro últimos años (2014-2018) fue, por tanto, del 32,3%, muy similar al previsto para el próximo cuatrienio. El beneficio neto atribuido a los accionistas creció de forma similar en dicho período, un 29,5%.

El beneficio neto previsto se sitúa en un rango entre 3.700 y 3.900 millones de euros. En el plan inicial, la parte alta del rango era de 3.700 millones de euros, que ahora se convierte en la parte baja del mismo. Se entiende que la empresa se refiere al beneficio neto atribuido al accionista, pues la comparación se hace en base a los 3.014 millones de euros de beneficio neto atribuido de 2018. Actualmente el número de acciones del capital social es de 6.520,5 millones pero Iberdrola planea reducirlo y mantenerlo en 6.240 millones de títulos. Esto implica un beneficio por acción de entre 0,59 € y 0,62 € en 2022.

Fuente: Actualización Perspectivas 2018-2022, Iberdrola.

La compañía mantendrá su propuesta de dividendo flexible, que implica la creación de nuevas acciones, pero se entiende que recomprará acciones propias para neutralizar el efecto de las ampliaciones de capital liberadas necesarias para pagar parte del dividendo en acciones.

La eléctrica ha elevado el volumen previsto de inversiones para el período 2018-2022 a 34.000 millones de euros (frente a los 32.000 millones del Plan inicial), de los cuales 30.000 millones ya están en marcha o han sido realizados. De este importe, 13.000 millones se destinarán a energías renovables con objeto de generar electricidad más limpia, y 16.000 millones a redes.

Iberdrola es una compañía muy internacionalizada, como da idea de la composición por divisas del EBITDA esperado en 2022: el 37% será en euros, el 27% en dólares, el 19% en libras esterlinas y el 16% en reales brasileños.

Las cuentas de Iberdrola en 2018

Dividendos de Iberdrola previstos para 2019-2022

 

Las cuentas de Iberdrola en 2018

Iberdrola obtuvo un beneficio por acción de 0,471 € en 2018, un 6% más que los 0,444 € de 2017. Desde 2016, las acciones han concluido el año con un ratio PER de entre 14,5 y 14,9 veces y un rendimiento por dividendo de entre el 4,5% y el 4,9%.

El beneficio por acción de 2018 fue prácticamente el mismo que el de 2006 pero el precio ha caído de los 8,28 € a los 7,02 € en este período. Sin embargo, las acciones han dado rentabilidad positiva (y mejor que el mercado) gracias a sus dividendos.

Cien euros invertidos en acciones de la eléctrica a finales de 2006 se habrían convertido en 137,91 € en 2018 con reinversión de dividendos netos, un 43% más que si se hubieran invertido en el IBEX 35.

El beneficio operativo de 2018 fue justo el doble que el de 2017, pero hay que tener en cuenta que en 2017 se cargaron 1.163 millones de euros a deterioros del inmovilizado mientras que en 2018 solo 42 millones. En relación a 2016, el incremento es del 16%.

El beneficio bruto también se duplicó respecto al de 2017 mientras que el beneficio neto atribuido aumentó únicamente un 7,5%. Esto es porque en 2017 hubo un crédito fiscal de 1.397 millones de euros debido a la reforma fiscal en Estados Unidos.

Según Iberdrola, los resultados no recurrentes fueron de 279 millones de euros en 2017 y de 9 millones en 2018, de modo que el beneficio neto recurrente fue de 3.005 millones en 2018, un 19% más que los 2.525 millones de 2017.

La solvencia muestra niveles correctos. La rentabilidad sobre el capital empleado fue del 6,70% pero tras descontar un coste de la deuda del 3,98%, la rentabilidad efectiva resultó ser del 2,72%. Aunque supone una mejora sustancial respecto a años anteriores, es todavía un valor bajo (el de Red Eléctrica, por ejemplo, fue del 8,88%). Ver Las cuentas de Red Eléctrica en 2018.

Iberdrola espera incrementar este año su beneficio neto en un “dígito simple medio“, o sea alrededor del 5%, lo que implicaría un beneficio por acción de unos 0,49 € en 2019. 

La compañia ha anunciado que el dividendo complementario de 2018 será de 0,20 €, a pagar en julio de 2019. En enero abonó 0,151 € a cuenta, de modo que el dividendo total a cargo de 2018 será de 0,351 €, un 7,7% más que los 0,326 € a cargo de 2017.

Dividendos de Iberdrola previstos para 2019-2022

Plan estratégico de Iberdrola: perspectivas hasta 2022

 

 

 

Dividendos en acciones: las diferentes opciones

En los últimos años un buen número de sociedades cotizadas españolas ha recurrido al pago de dividendos en acciones. Esta modalidad de remuneración se denomina scrip dividend, dividendo flexible, dividendo opción o dividendo elección. Estos nombres indican que el accionista tiene varias alternativas en la manera como quiere cobrar su dividendo.

Para llevar a cabo estos programas de retribución, la sociedad debe hacer una ampliación de capital liberada, es decir, gratuita. El incremento en la cantidad de acciones dependerá del número de accionistas que opte por suscribir acciones nuevas. Con el fin de evitar que el aumento del número de acciones diluya el beneficio por acción, algunas empresas amortizan acciones en autocartera (las eliminan de la circulación) o bien compran acciones propias en el mercado para proceder a su posterior amortización. Es el caso de ACS, Ferrovial o Iberdrola.

La ampliación suele durar dos semanas, período en el cual los titulares de acciones pueden ejercer sus opciones.

Compañías del IBEX 35 que recientemente han ofrecido un programa de estas características a sus accionistas son las siguientes:

Este año, BBVA ha pagado su dividendo de abril en efectivo. Repsol iniciará su nuevo programa el 18 de junio. El próximo dividendo de Repsol

Bajo esta modalidad, las opciones que tienen los accionistas son las siguientes:

  • Cobrar el dividendo en acciones de acuerdo con una proporción determinada. Por ejemplo, en el actual programa de dividendo flexible de Ferrovial, los accionistas pueden recibir una acción gratis por cada 56 que tengan. Equivale a cobrar el dividendo y destinar el ingreso a comprar más acciones de la misma compañía, o sea a una reinversión del dividendo, con la ventaja de el dividendo se percibe íntegro mientras que si se cobra en efectivo hay que pagar retención fiscal.
  • Vender los derechos de suscripción en bolsa. El accionista que no quiera acciones nuevas puede vender sus derechos en bolsa a otro inversor que sí quiera suscribirlas. Se tienen tantos derechos como acciones. Un accionista de Ferrovial con 56 acciones tendría 56 derechos, otro con 560 acciones tendría 560 derechos, etc. Actualmente esta opción tributa del mismo modo que un dividendo regular.
  • Cobrar un dividendo en efectivo. El accionista vende sus derechos de suscripción (en este caso llamados derechos de asignación gratuita) directamente a la sociedad, pero equivale al cobro de un dividendo en efectivo.

Estas opciones se pueden combinar entre sí. Por ejemplo, un inversor con 560 acciones de Ferrovial puede decidir cobrar el dividendo de la mitad de sus títulos y suscribir nuevas acciones con la otra mitad. Como el dividendo en efectivo es de 0,314 € brutos (0,25434 € netos), recibiría 280 x 0,025434 € = 71,21 € en efectivo. Por otro lado, suscribiría 280 / 56 = 5 acciones nuevas, que el 17 de mayo (fecha de descuento del dividendo) valían 17,44 €. O sea, el valor de mercado de las 5 acciones recibidas como pago del dividendo en especie era de 87,2 €. Como se ve, el valor del dividendo en acciones es superior al del dividendo en efectivo porque este tiene retención fiscal del 19%. Sin esta, la retribución en efectivo habría sido de 87,92 €.

Si se quiere un ingreso en efectivo hay dos opciones: vender los derechos o solicitar el pago en efectivo. La primera opción es preferible cuando el valor del derecho en bolsa es superior al del dividendo en efectivo. En el caso de Ferrovial, si supera los 0,314 €. Aunque hay que tener en cuenta las comisiones del broker. En la primera semana de la ampliación de Ferrovial, el derecho ha cotizado entre 0,304 € y 0,3174 €.

Para un inversor que quiera acumular capital, la mejor opción es suscribir las acciones ya que de este modo evita la retención fiscal y las comisiones de compra de nuevos títulos.

Dividendos del IBEX 35 en los próximos doce meses (abril 2018-marzo 2019)

Por qué los dividendos en acciones son igual de válidos (o mejores) que en efectivo

 

 

Los resultados de Iberdrola en 2017

Iberdrola obtuvo un beneficio neto atribuido de 2.804 millones de euros, lo que supone un beneficio por acción de 0,44 € (0,45 € si se tiene en cuenta la prevista amortización del 3% del número de acciones del capital social). Como puede verse en la tabla siguiente, es prácticamente el mismo que en 2006.

Los resultados se vieron impactados negativamente por una climatología muy adversa en 2017 para la producción de electricidad. La falta de lluvias obligó a recurrir en mayor medida a fuentes energéticas más caras, como el carbón y los ciclos combinados.

Las acciones de la eléctrica valían 8,28 € al final de 2006 mientras que cerraron 2017 a 6,46 €. A pesar de esa minusvalía del 22% y gracias al elevado rendimiento por dividendo de las acciones, cien euros invertidos en diciembre de 2006 habrían crecido a 122,31 € en diciembre de 2017 (neto de impuestos), que es más de lo que se habría obenido en el IBEX 35 con dividendos netos.

El 24 de agosto de 2017, la compañía cerró la integración de sus participadas brasieñas Neoenergia y Elektro, creando una empresa líder en Brasil en redes y energías renovables. La cuenta de resultados solo recoge la aportación de dicha empresa a partir de agosto.

La reforma fiscal en Estados Unidos aportó un resultado positivo no recurrente de 1.284 millones de euros, que se aprovechó para compensar otros resultados negativos no recurrentes, como el saneamiento del negocio del gas en aquel país. La fusión de Gamesa con la división eólica de Siemens aportó 291 millones de euros no recurrentes. En total, los resultados no recurrentes positivos fueron de 1.544 millones de euros, y los negativos de 1.445 millones de euros, siendo la diferencia de 99 millones.

Los ingresos aumentaron un 8,7% pero el beneficio de explotación u operativo descendió un 42,1% debido al fuerte aumento de los gastos operativos (un 20,3%), en particular los gastos de personal, y sobre todo a un incremento de las provisiones (173,1 millones en 2016 vs. 1.422,5 millones en 2017) por el saneamiento del negocio del gas en Estados Unidos y el impacto, en este caso negativo, de la reforma fiscal en dicho país sobre el valor del negocio de renovables.

La deuda financiera neta se incrementó en unos 3.000 millones de euros, siendo la causa principal la integración de Neoenergia, que añadió 2.817 millones de euros a esta partida. Debido a la caída en el beneficio de explotación, el ratio que relaciona la deuda financiera con el beneficio operativo se dispara de 6,6 veces en 2016 a 12,6 veces en 2017. A pesar de que los gastos financieros bajaron un 4,4%, la proporción del beneficio operativo destinada a pagar intereses de la deuda casi se duplicó, pasando del 19,3% en 2016 al 34,5% en 2017, debido a la caída del beneficio operativo.

No obstante, hay que tener en cuenta que la caída del beneficio operativo obedece a elementos no recurrentes. También es preciso considerar que Iberdrola ha consolidado la deuda total de Neoenergía, por valor de 2.817 millones de euros, mientras que solo recoge la aportación del beneficio operativo de la filial brasileña al grupo desde el 24 de agosto de 2017.

El beneficio antes de impuestos cayó un 48% pero créditos fiscales de 1.397 millones de euros permitieron un ligero aumento del 3,7% en el beneficio neto.

Iberdrola pagó un dividendo de 0,177 € en julio de 2017 como complementario de 2016 y otro de 0,14 € (a través de la modalidad de Dividendo Flexible) en enero de 2018, por lo que el dividendo pagado en los últimos doce meses ha sido de 0,317 €. A un precio de 6 €, el rendimiento bruto por dividendo es del 5,28%.

Tras la ampliación de capital de enero de 2018 para pagar en acciones parte del dividendo a cuenta de 2017, el capital social está dividido en 6.438 millones de acciones. Sin embargo, de acuerdo con el Plan 2016-2020 Iberdrola se ha comprometido a dejar el número de acciones de su capital en 6.240 millones, por lo que amortizará 198,7 millones de títulos. Teniendo en cuenta esto, el beneficio por acción efectivo de 2017 fue de 0,449 €.

 

Las cuentas de Iberdrola a examen

En la presentación de resultados correspondiente a los nueve primeros meses de 2017, Iberdrola ha anunciado que “ha obtenido un beneficio neto de 2.417 millones de euros, un 18,4% más que en el mismo periodo del anterior ejercicio, gracias a la resiliencia y diversificación internacional de la compañía, que permiten compensar el impacto de la baja producción en España.“

Sin embargo, la verdadera razón del incremento del beneficio del 18% es la presencia de resultados extraordinarios. Como puede verse en la tabla anterior, el beneficio de explotación (EBIT por sus siglas en inglés) cayó un 9,3%.

En la tabla siguiente, que también encontramos en la presentación de resultados, vemos que los resultados no recurrentes ascendieron a 778,3 millones de euros mientras que en los nueve primeros meses de 2016 fueron de 90,3 millones de euros. La fusión de Gamesa con la división eólica de Siemens aportó 255 millones de euros ya que la eléctrica poseía el 19,6% del capital de Gamesa (ahora ostenta el 8% de la compañía fusionada Siemens Gamesa).

Pero la principal contribución fue una revalorización de activos por un importe de 521 millones de euros como consecuencia de la fusión de Elektro Holding con Neoenergia, compañía brasileña en la que Iberdrola poseía el 39% del capital.

Más adelante, en el informe se dice: “el Beneficio Neto asciende a 2.416,6 M Eur con un aumento del 18,4 % frente al obtenido en los nueve meses de 2016, gracias a los resultados extraordinarios de Gamesa y Neoenergia ya comentados.“ Este comentario, mucho más ajustado a la realidad, contrasta con el que se destaca junto a la publicación de los resultados y que he indicado al principio.

Los resultados se han visto perjudicados por condiciones climáticas adversas a la producción hidroeléctrica, que cayó un 49,4% respecto al mismo período del año anterior, al haberse registrado uno los años más secos de la historia, por lo que fue necesario un mayor recurso a las centrales de carbón y gas, que conllevan un mayor coste de producción. Ello ha coincidido además con un fuerte incremento de los precios medios del carbón y del gas, del 59% y del 31% respectivamente respecto a 2016. 

En cuanto al balance de situación, hay que señalar que Iberdrola calcula de forma errónea el valor contable. En la última línea del cuadro siguiente puede verse que la relación entre el precio y el valor contable correspondiente a septiembre de 2017 se ha calculado en 0,98 veces. La cotización de referencia es de 6,57 €, por lo que el valor contable según Iberdrola sería de 6,67 €. Sin embargo, el valor contable de la compañía es de 5,65 €. 

El dato de 6,67 € utilizado por la compañía es la que resulta de dividir el patrimonio neto consolidado, que fue de 42.162 millones de euros en septiembre de 2017, por el número de acciones del capital social, de 6.317,5 millones. Pero el valor contable es el patrimonio neto atribuido a la sociedad dominante, que fue de 35.716 millones de euros, dividido por el número de acciones. Tal como figura en la tabla siguiente, 5.903 millones de euros del patrimonio neto consolidado pertenece a accionistas minoritarios y no a los accionistas de Iberdrola.