El IBEX 35 en el primer trimestre de 2019

El IBEX 35 se revalorizó un 8,20% sin dividendos y un 8,90% con dividendos en el primer trimestre de 2019. La rentabilidad media de las empresas no financieras fue más alta, del 11,99%, debido al peor comportamiento de los bancos que, a excepción de BBVA y Santander, acabaron en negativo. Los bancos se vieron perjudicados por la decisión del Banco Central Europeo (BCE), el 7 de marzo, de aplazar las subidas de tipos de interés al menos hasta el verano.

El BCE redujo sus estimaciones de crecimiento en la eurozona para 2019 en seis décimas, del 1,7% a solo el 1,1%. El día 8 de marzo el IBEX corrigió con fuerza hasta los 9.129,3 puntos pero a continuación se recuperó y marcó un máximo anual de 9.492,3 puntos el 19 de marzo. Sin embargo, la publicación el día 22 de marzo de una serie de indicadores en Alemania, Francia y la zona euro reavivó el temor a una posible recesión. La corrección subsiguiente fue del 3,3%, hasta los 9.174,7 puntos del 28 de marzo. El bono alemán a 10 años actuó como activo refugio y volvió a dar interés negativo por primera vez desde 2016. El selectivo español cerró el trimestre a 9.240,3 puntos.

Los valores más rentables fueron Acciona, con un 34,37%, Siemens-Gamesa, con un 33,46% y Cellnex con un 23,13%. Esta última compañía llevó a cabo una ampliación de capital que generó unos derechos de suscripción por un valor teórico de 1,408 €.

Repartieron dividendo Amadeus (0,51 €), ACS (0,45 €), Naturgy (0,57 €), Iberdrola (0,151 €), CIE Automotive (0,31 €), Banco Santander (0,065 €), Red Eléctrica (0,273 €) y Bankinter (0,09927435 €).

En abril pagarán dividendo al menos diez valores del IBEX. Ver Dividendos IBEX previstos en 2019, por meses

 

Las cuentas de ACS en 2018 y previsiones para 2019

El beneficio por acción de ACS aumentó un 14,4% en 2018, tras una serie de ejercicios con crecimientos más moderados. El ratio PER (precio de la acción dividido por el beneficio por acción) fue de 11,51 veces al cierre del año pasado, similar al de 2006 y 2013.

En el cuadro siguiente se puede observar que el PER fue muy bajo entre 2007 y 2011, lo que significa que en esos años el mercado predijo correctamente que los beneficios serían menores en el futuro. Las acciones de ACS no han superado un PER de 13 veces al cierre del ejercicio desde 2006.

A pesar de que el precio fue de 42,71 € en 2006 y de 33,83 € en 2018, las acciones han dado una rentabilidad neta acumulada del 31% en los últimos doce años gracias a la reinversión de los dividendos (como puede verse en el tercer cuadro al final de esta entrada).

El beneficio operativo aumentó un 8,2% pero el neto atribuido lo hizo un 14,1% debido a la contribución de 175 millones de euros de Abertis desde el mes de junio de 2018, cuando ACS se hizo con el control de la concesionaria de autopistas junto con la italiana Atlantia. Actualmente ACS posee una participación de casi el 50% en Abertis, un 30% directo y otro 20% indirecto a través de su participada alemana Hochtief.

Según la propia compañía, sin la contribución de Abertis ni extraordinarios, el beneficio neto habría aumentado un 4,0%, de los 743 millones de euros de 2017 a 772 millones en 2018. En 2017 hubo extraordinarios positivos por 59 millones de euros, mientras que los extraordinarios de 2018 fueron negativos en 32 millones de euros.

La deuda financiera neta se ha reducido de forma muy notable desde 2013, cuando era de 7.401 millones de euros, a los 1.460,8 millones de euros actuales. La compañía presenta actualmente buenos niveles de solvencia.

Según ACS, la deuda financiera bruta fue de 8.427 millones de euros, que coincide con la que figura en la tabla siguiente, mientras que la neta fue negativa en 153 millones de euros, que difiere de modo significativo respecto al cálculo estándar. Esto se debe a que la compañía incluye como equivalentes de efectivo 1.464 millones de euros de otros activos financieros corrientes, como depósitos a plazo, lo cual no es ortodoxo.

La rentablidad corporativa se redujo ligeramente en 2018 pero en términos efectivos mejoró de forma significativa: el diferencial entre la ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado) y el coste de la deuda financiera pasó del 4,02% en 2017 al 5,04% en 2018.

Según el presidente de ACS, Florentino Pérez, la inversión llevada a cabo en Abertis aumentará el beneficio neto un 35% en 2019, por lo que el beneficio por acción podría aproximarse a los 4 euros.

Las acciones de ACS han sido más rentables que el IBEX 35 en el conjunto del período 2006-2018 pero hay que diferenciar dos subperíodos de seis años cada uno: en el primero, de diciembre de 2006 a diciembre de 2012 lo hicieron peor que el índice pero de diciembre de 2012 a diciembre de 2018 lo han hecho considerablemente mejor: en esos últimos seis años la rentabilidad neta acumulada ha sido del 115,6% mientras que el IBEX 35 con dividendos netos ha ganado un 28,4%.

En 2018 la constructora repartió un dividendo por acción de 1,385 € a cuenta de los resultados de 2017, un 15,8% más que el año anterior.

En febrero de 2019 pagó un dividendo a cuenta de 2018 por un importe de 0,45 €, el mismo que en febrero de 2018. En cambio, se prevé que el complemetario a pagar a finales de junio o principios de julio de 2019 sea superior a los 0,936 € abonados en julio de 2018.

El presidente de ACS ha afirmado que el dividendo a cargo de 2019 aumentará en la misma proporción que el beneficio neto. En tanto que su previsión, como se ha indicado antes, es de un aumento del beneficio de 2019 del 35%, el dividendo de 2019 (a distribuir en 2020) podría crecer en la misma medida respecto al de 2018.

Temores de recesión en EEUU: ¿señal de venta?

Se está hablando mucho estos días de un signo que se considera un predictor fiable de la proximidad de una recesión en Estados Unidos: la inversión de la curva de tipos de interés.

Normalmente, los bonos a largo plazo dan un interés mayor que los títulos de deuda a corto plazo porque los primeros conllevan un riesgo más alto debido al efecto de un posible aumento de la inflación sobre las rentas futuras. Sin embargo, en ocasiones los títulos a largo plazo dan un rendimiento inferior a los de corto plazo, una circunstancia que puede considerarse poco lógica, ya que en este caso los títulos de menor riesgo dan un rendimiento mayor. Un título a corto plazo se considera menos arriesgado porque si aumenta la inflación puedes ir comprando nuevos títulos con un tipo de interés que lleve incorporado expectativas de inflación más altas.

Para entender este fenómeno hay que recordar que los bonos suben de precio cuando aumenta la demanda por los mismos y que cuando eso ocurre su rendimiento baja. Por ejemplo, si compro un título a un año a un precio de 1.000 € con una renta de 30 €, el rendimiento será del 3%. Si en el mercado hubiera de pronto más demanda que oferta de este tipo de deuda (por ejemplo ante una caída de la bolsa), el precio de mi título podría subir a 1.050 €. En tal caso, su rendimiento bajaría al 2,85% (30 dividido por 1.050). En un título a largo plazo la relación entre rendimiento y precio es más compleja debido a que el rendimiento es el tipo de descuento de un flujo de pagos futuros, pero la idea es similar.

Un aumento de la demanda de bonos a largo plazo puede significar que los inversores evitan el riesgo porque los indicadores económicos señalan una caída de la actividad económica, los beneficios empresariales se estancan, el contexto internacional es incierto, etc.. Por otro lado, la expectativa de una recesión favorece a los bonos a largo plazo por partida doble. Por un lado, una recesión suele ir asociada a una menor inflación (por la caída de la demanda), lo que reduce el riesgo de erosión monetaria en los bonos a más largo plazo. Por otro lado, hace prever más caídas del interés porque las empresas demandarán menos crédito y porque el banco central intentará estimular la economía con reducciones de tipos.

La inversión de la curva de tipos de interés es un acontecimiento tan señalado que tiene fecha: el día 22 de marzo de 2019. Ese día, el tipo de interés a tres meses en Estados Unidos fue del 2,45%, mientras que los bonos del Tesoro americano a 10 años daban el 2,42% anual.

Desde el punto de vista del inversor en bolsa, recesión significa retroceso de los beneficios empresariales, de forma que cualquier cosa que la anticipe puede actuar como incentivo a vender. Sin embargo, diversos estudios indican que tal vez sea precipitado hacerlo.

Un artículo reciente publicado en la página web de la CNBC, Stocks typically outperform for a long time even when the bond market is flashing recession signal (Las acciones suelen hacerlo bien durante largo tiempo cuando el mercado de bonos emite señales de alarma) ofrece una perspectiva histórica del fenómeno.

El cuadro siguiente, elaborado por la firma Bespoke Investment Group, recoge la evolución del índice S&P 500 en diversos plazos (un mes, tres meses, seis meses y un año) desde el día en que tuvo lugar la inversión de la curva de los tipos de interés, desde el año 1966. Vemos que en los dos primeros ciclos, los de 1966 y 1973, efectivamente la bolsa había bajado (y de forma considerable) un año después. Sin embargo, en los últimos cuatro (iniciados en 1978, 1989, 1998 y 2006) ha sucedido lo contrario: el índice S&P 500 se había revalorizado de forma significativa un año después.

En el artículo mencionado, otra firma de inversión, Cannacord Genuity, destaca el hecho de que la recesión puede tardar dos años o más en llegar después de la señal dada por la inversión de la curva, de forma que se trata de una mala señal, sí, pero con un retardo notable.

En el cuadro siguiente he comparado la fecha de cada inversión de la curva de tipos de interés con el mes de inicio de la subsiguiente recesión. Vemos que salvo en 1973, efectivamente el retardo fue de más de un año. Lo que sí es cierto es que después del inicio de cada recesión, la caída del S&P 500 ha sido considerable.

 

El ratio PER y el beneficio por acción del IBEX 35 con los resultados de 2018

Una vez publicados todos los resultados del ejercicio 2018 por parte de las compañías del IBEX 35, podemos saber cuál fue el beneficio por acción del índice en 2018.

Para calcular el beneficio por acción del IBEX 35 tenemos que dividir la capitalización total, en una fecha determinada, de las compañías que lo componen por la suma de los beneficios netos atribuidos a los accionistas a lo largo de doce meses que sean positivos. A veces se cuentan los beneficios negativos pero a efectos del ratio PER tiene más sentido considerar las pérdidas como beneficios nulos.

En 2018, los beneficios netos conjuntos del IBEX 35 fueron de 44.775 millones de euros. En el caso de los bancos, Telefónica y Repsol, se ha restado la parte imputada a titulares de instrumentos híbridos de capital, ya que estos en realidad son deuda financiera de baja exigibilidad y conviene considerar únicamente los beneficios estrictamente atribuibles a los accionistas.

Si sumamos los beneficios recurrentes de aquellas compañías que tuvieron pérdidas en 2018 (Cellnex, Ferrovial y Naturgy), que da una cifra de 1.906 millones de euros, pero descontamos los resultados extraordinarios de aquellas empresas que mayores atípicos obtuvieron (CIE Automotive, Colonial, Merlin Properties e IAG), que fueron de un total de 1.550 millones de euros, ambas cifras se compensan en su mayor parte, de modo que la suma total de beneficios solo aumenta un 0,80%, hasta los 45.131 millones de euros.

Los datos de la tabla siguiente están expresadas en miles de euros.

Al cierre de 2018, la capitalización no ajustada del IBEX 35 era de 535.077 millones de euros. Si dividimos por los 44.775 millones de beneficios netos atribuidos, obtenemos un ratio PER de 11,95 veces. Si ahora dividimos el valor del IBEX 35 al final de 2018 (8.539,9 puntos) por 11,95, obtenemos que el beneficio por acción de 2018 fue de 714,62 puntos.

Pero hay que tener en cuenta que el IBEX 35 es un índice ajustado por capital flotante, es decir, la capitalización se corrige mediante un coeficiente para tener en cuenta el porcentaje de acciones que está en manos de accionistas de control. Actualmente, se aplica un coeficiente del 20% a ArcelorMittal (de modo que solo computa un 20% de la capitalización de esta empresa), del 40% a Endesa, del 60% a Aena, Bankia, Inditex, Mapfre, Naturgy y Siemens Gamesa y del 80% a Acciona, Acerinox, CIE Automotive, Colonial, Mediaset y Melià. Cuanto menor es ese coeficiente, mayor es el porcentaje de acciones que pertenece a accionistas mayoritarios.

Así, la capitalización ajustada total al cierre de 2018 fue de 450.151 millones de euros y el conjunto de beneficios netos ajustados por el mismo procedimiento, de 37.544 millones de euros. Al dividir ambas cantidades, obtenemos el PER ajustado del IBEX 35, que fue de 11,99, lo que nos da un beneficio por acción en 2018 de 712,26 puntos.

Si tomamos en consideración los beneficios del IBEX 35 con los recurrentes de Cellnex, CIE Automotive, Colonial, Ferrovial, IAG, Merlin Properties y Naturgy, el beneficio por acción sin ajustar fue de 720,30 puntos pero el beneficio por acción ajustado fue de 711,76 puntos, muy similar al beneficio por acción ajustado sin tener en cuenta los recurrentes mencionados.

Si bien el beneficio por acción de un índice varía ligeramente según cambien los precios relativos de las acciones, podemos tomar como referencia el dato al cierre de 2018 para saber el PER del IBEX 35 en todo momento. Por ejemplo, si el IBEX 35 cotiza a 9.200 puntos, su ratio PER (con los beneficios del ejercicio 2018) es de 9.200 dividido por 712,26 puntos, lo que da 12,91.

Beneficios por acción de las empresas del IBEX 35 en 2018, informados y efectivos

Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX con mayores extraordinarios en 2018

Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX que tuvieron pérdidas en 2018

 

 

 

 

Ranking por ratio PER de las compañías del IBEX (al cierre del 22 de marzo de 2019)

Al cierre del viernes 22 de marzo de 2019, ArcelorMittal e IAG tenían un ratio PER de únicamente 4 o 5 veces. Esto se debe a la evolución cíclica de sus resultados y a su fuerte dependencia del precio de las materias primas.

Merlin Properties ocupa la tercera plaza en este ranking pero de los 855 millones de euros de beneficio neto informado en 2018, 629 millones son revalorizaciones de activos. De acuerdo con el dato del beneficio recurrente ofrecido por la propia empresa, se encontraría en la mitad inferior de la tabla.

Le sigue el BBVA, con un PER de 6,9, por lo que cotiza con descuento respecto a su rival, el Santander, que lo hace con un ratio de 9,29 veces.

El PER de CIE Automotive, de 7,38 veces, también está distorsionado por elevados extraordinarios. Con el beneficio recurrente, el PER es de 12,05.

El caso de Inmobiliaria Colonial es similar al de Merlin Properties. Su PER es de 8,75 pero su PER recurrente, de 45,48, por lo que en realidad se encuentra entre los valores más caros. En 2018 declaró un beneficio neto de 525 millones de euros y un beneficio neto recurrente de 101 millones de euros.

A continuación figuran bancos y empresas cíclicas como ENCE, Acerinox, Repsol y Mediaset.

El primer trimestre de 2019 no está siendo favorable para las empresas con menores ratios PER. Hasta el 22 de marzo, las diez compañías más baratas según este criterio ganaban solo un 2,36% de media, mientras que las diez más caras lo hacían un 15,95% y el IBEX 35, un 8,39%. El temor a un empeoramiento de la situación económica en Europa y Estados Unidos está penalizando a las compañías con resultados más sensibles a una posible recesión.

 

Beneficios por acción de las empresas del IBEX 35 en 2018, informados y efectivos

La tabla siguiente recoge el beneficio neto atribuido a los accionistas (en miles de euros) de las compañías del IBEX 35 en el ejercicio 2018. En el caso de los bancos, Repsol y Telefónica, se ha restado la parte imputada a titulares de otros instrumentos de patrimonio, tales como deuda subordinada, oblgaciones perpetuas o bonos convertibles. Ver Ranking por beneficio neto real de las empresas del IBEX.

También se indica el beneficio neto recurrente de las tres compañías que tuvieron pérdidas (Cellnex, Ferrovial y Naturgy) y de cuatro sociedades que tuvieron elevados extraordinarios (CIE Automotive, Inmobiliaria Colonial, IAG y Merlin Properties).

La cuarta columna indica el número (en miles) de acciones admitidas a cotización en diciembre de 2018 según la Sociedad de Bolsas. En la quinta figura el número de acciones dilutivas, que son títulos que, a diciembre de 2018, todavía no se habían creado pero cuya emisión era prevista a corto plazo debido a la existencia de bonos convertibles, planes de incentivos, etc.

El beneficio por acción estándar informado es el dato que ofrece la compañía en sus estados financieros. El efectivo es el que resulta de dividir el beneficio neto atribuido total por el número total de acciones (que incluye las dilutivas). Las discrepancias entre ambos datos se deben a que en su cálculo las empresas restan las acciones en autocartera y se basan en el número medio ponderado de acciones en circulación durante el ejercicio, mientras que el beneficio por acción efectivo no tiene en cuenta la autocartera y se basa en el número de acciones al final del ejercicio. La mayor discrepancia se da en Colonial porque la inmobiliaria incrementó el número de acciones en un 17% en 2018.

En el caso de ArcelorMittal no se indica el beneficio por acción informado porque la compañía domiciliada en Luxemburgo presenta sus estados financieros en dólares.

El ejercicio fiscal de Siemens-Gamesa acaba en septiembre de 2018 y el de Inditex, en enero de 2019.

 

Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX con mayores extraordinarios en 2018

En una entrada reciente me he referido a las tres compañías del IBEX 35 (Cellnex Telecom, Ferrovial y Naturgy) que en 2018 declararon pérdidas a causa de diversas partidas extraordinarias. Ver Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX que tuvieron pérdidas en 2018.

En esta entrada destaco cuatro compañías que se encuentran en la situación opuesta, es decir, cuyos beneficios en 2018 tuvieron un elevado componente de extraordinarios. Se trata de CIE Automotive, IAG, Inmobiliaria Colonial y Merlin Properties.

CIE Automotive

La compañía de componentes para la industria de la automoción declaró un beneficio neto atribuido de 396,8 millones de euros en 2018 pero de esta cantidad 154 millones de euros corresponden a elementos no recurrentes:

  • 238,9 millones de euros de plusvalías contables generadas por la diferencia entre el valor contable de Global Dominion y el valor de mercado del dividendo extraordinario repartido. En 2018, CIE Automotive repartió acciones de Dominion entre sus accionistas, operación que equivalió a un dividendo extraordinario de 3,203 € por acción de CIE.
  • 6,4 millones de euros de resultado neto de Global Dominion hasta la fecha de reparto del dividendo extraordinario.
  • Un cargo extraordinario de 91,3 millones de euros por diversos conceptos: ajustes de valor de liquidación forzosa de la línea de Biocombustibles, revisión de la vida útl de algunos activos y provisiones por reevaluación de riesgos no operativos.

En el cuadro siguiente, obtenido del informe de resultados de la empresa, vemos que el resultado neto normalizado, según la definición de la compañía, se incrementó de los 202,4 millones de euros de 2017 a los 242,8 millones de 2018.

Ver Las cuentas de CIE Automotive en 2018

IAG (International Airlines Group)

La compañía aérea declaró un beneficio neto atribuido de 2.884,9 millones de euros (un 44% más que en 2017) pero según la propia empresa, el beneficio neto ajustado fue de 2.481 millones de euros (un 11,2% más que en 2017).

La diferencia entre ambas magnitudes es de unos 404 millones de euros, que se deben principalmente a una reducción de pasivos por cambios en los planes de pensiones de British Airways,

Ver Las cuentas de IAG en 2018

 

Inmobiliaria Colonial

Al igual que Merlin Properties, la mayor parte del beneficio neto informado de Colonial se debe a revalorizaciones de activos. 

Como indica la compañía en su informe de 2018, “el impacto en la cuenta de resultados por revalorización y ventas de activos a 31 de diciembre de 2018 de las inversiones inmobiliarias, ha ascendido a 714 millones €. La revalorización, que se ha registrado tanto en Francia como en España, es consecuencia del aumento del valor de tasación de los activos.“

La inmobiliaria informó de un beneficio neto atribuido de 524,8 millones de euros en 2018 y de un beneficio neto recurrente de 101 millones de euros, como puede verse en el cuadro, obtenido del informe de resultados de la compañía.

En el cuadro puede verse también que el beneficio por acción recurrente fue de 0,223 € en 2018. En cambio, el beneficio por acción estándar informado fue de 1,17 €.

 

 

 

Merlin Properties

La sociedad inmobiliaria declaró 855 millones de euros de beneficio neto atribuido a los accionistas en 2018, pero contabilizó 629 millones de euros de “revalorizaciones netas de inversiones inmobiliarias“.

La compañía utiliza las magnitudes denominadas Flujos de Fondos de las Operaciones (FFO) y Flujos de Fondos de las Operaciones Ajustados (AFFO) como medidas del beneficio recurrente, a las cuales vincula el pago del dividendo. Estas magnitudes fueron de 286,9 millones de euros y 270,5 millones de euros respectivamente,

Ver Merlin Properties: beneficios recurrentes y dividendos

El cuadro siguiente, obtenido del informe de resultados de Merlin, indica las cifras en millones de euros en 2018 del FFO, el AFFO y el beneficio neto atribuido, así como las cifras por acción. Mientras que el beneficio por acción estándar (EPS, de Earnings Per Share) fue de 1,82 €, el AFFO por acción fue de 0,58 €.

La tabla siguiente resume los datos antes indicados para las cuatro compañías

La política de dividendos de Inditex en 2019 y 2020

Inditex se está convirtiendo casi en un valor de alto rendimiento por dividendo, lo que resulta sorprendente ya que en el pasado solía rentar en torno al 2%. Por ejemplo, en 2015 las acciones cerraron a 31,69 € y en 2016 repartieron un dividendo de 0,60 €, lo que daba un rendimiento del 1,89%.

En 2018 cerró a 22,35 € y en 2019 repartirá 0,88 €, por lo que el rendimiento era del 3,93%. La fuerte subida de los títulos en el primer trimestre del año ha reducido este porcentaje al 3,35% (con un precio de 26,2 €), que de todos modos es equivalente al del cierre de 2018, cuando las acciones cotizaron a 6,27 €.

La compañía ha anunciado en su informe de resultados de 2018 que a partir de ahora tendrá un “payout ordinario“ del 60% en vez del 50%. Esto significa que el dividendo ordinario será equivalente al 60% del beneficio. En 2018 el beneficio por acción fue de 1,106 € y el dividendo ordinario anunciado a cargo de 2018 es de 0,66 €, lo que da una tasa de distribución del 59,6%.

El 29 de abril de 2019 descontará un dividendo ordinario a cuenta de 2018 por 0,44 €. La fecha de pago será el 2 de mayo. El 31 de octubre descontará el complementario de 2018, por un importe de 0,22 € y un extraordinario de la misma cantidad (un 33,3% más que el extraordinario de 2017, que fue de 0,165 €). La fecha de pago de ambos será el 4 de noviembre.

Es decir, el dividendo total a cargo de 2018 será de 0,88 €, compuesto de 0,66 € ordinarios y 0,22 € extraordinarios. La tasa de distribución efectiva es, pues, del 79,5%.

La textil ha anunciado también que pagará un total de 1 € de dividendo extraordinario a distribuir entre 2018, 2019 y 2020. Como a cargo de 2018 ha repartido 0,22 €, a cargo de 2019 y 2020 distribuirá 0,78 € (podría ser, por ejemplo, en torno a 0,30 € a cargo de 2019, a repartir en 2020, y 0,48 € a cargo de 2020, a repartir en 2021).

Supongamos que en 2019 gana un 4% más que en 2018 y que el beneficio por acción es de 1,15 €. El dividendo ordinario sería del 60% de esa cantidad, o sea 0,69 €. Junto con un extraordinario estimado de 0,30 €, el dividendo total a repartir durante el ejercicio 2020 sería de 0,99 €, que a los precios actuales supone un rendimiento bruto del 3,8%. En contrapartida, la tasa de distribución del beneficio sería ya del 86%, similar al de una compañía eléctrica.

 

 

Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX que tuvieron pérdidas en 2018

Tres compañías del IBEX 35 declararon pérdidas en el ejercicio 2018: Cellnex, Ferrovial y Naturgy (antes Gas Natural).

Cellnex declaró pérdidas por 14,98 millones de euros, mientras que en 2017 ganó 26,27 millones de euros. La compañía de telecomunicaciones inalámbricas se basa en una magnitud alternativa, el Flujo de Caja Libre Recurrente Apalancado (FCLRA), para medir la evolución de su negocio, debido, entre otros factores contables, a que considera que las elevadas amortizaciones a las que debe hacer frente distorsionan sus resultados.

En su salida a bolsa en el año 2015, la compañía vinculó el pago de dividendos al FCLRA, concretamente con una tasa de distribución del 20%. En base a esa política, los analistas esperaban en 2015 que a cargo de 2016 la empresa abonaría unos 0,23 € por título pero el importe efectivo fue de 0,086 €.

El FCLRA fue de 305 millones de euros en 2018, un 10% más que en 2017 (278 millones de euros). Sin embargo, a cargo de 2018 solo repartirá 24,21 millones de euros, lo que representa el 7,9% del FCLRA. Ver Los dividendos de Cellnex de 2015 a 2019

Para calcular tanto el beneficio neto atribuido como el FCLRA, Cellnex parte de un EBITDA (beneficio de explotación antes de amoritzaciones) ajustado de 591 millones de euros.

Para llegar al beneficio neto, resta 75 millones de euros de gastos no recurrentes, 403 millones de euros de amortizaciones, 149 millones de intereses y suma 18 millones de impuestos (debido al impacto fiscal positivo como consecuencia de los gastos no recurrentes) y 3 millones de otros conceptos, lo que da un valor negativo en 15 millones de euros.

Para calcular el Flujo de Caja Libre Recurrente Apalancado resta al EBITDA ajustado 166 millones de euros de arrendamientos, 31 millones de amortizaciones (mientras que para el beneficio neto resta 403 millones), 65 millones de intereses, 20 millones de impuestos y 4 millones de otros conceptos, lo que da una cifra positiva de 305 millones de euros.

Ferrovial declaró pérdidas por 447,90 millones de euros debido a unos resultados netos negativos por operaciones interrumpidas de 851 millones de euros, principalmente como consecuencia de una provisión de 774 millones de euros por pérdida de valor razonable de su participación en Amey en el Reino Unido.

El resultado de operaciones continuadas fue de 460 millones de euros, un aumento del 8,6% respecto a los 424 millones de euros de 2017. Sin embargo, este resultado incluye algunos extraordianrios positivos, como 24 millones procedentes de operaciones con instrumentos financieros y 80 millones de euros de plusvalías netas obtenidas con la venta de participaciones en autopistas de Grecia. Es decir, un total de 104 millones de euros de extraordinarios positivos (en 2017 los extraordinarios positivos por ambos conceptos fueron de 167 millones de euros), de modo que el resultado neto de operaciones continuadas recurrente ascendió a 356 millones de euros en 2018.

Naturgy (nueva denominación de Gas Natural) fue la compañía que declaró pérdidas más elevadas: 2.821 millones de euros. Ello se debió a un deterioro de valor de activos de generación de electricidad de 4.905 millones de euros realizado en el primer semestre de 2018. Se trata de centrales de ciclo combinado, térmicas y nucleares, que se prevé tengan cada vez menor contribución al negocio ante la creciente aportación de las energías renovables.

Sin este cargo extraordinario ni otros elementos no recurrentes, el resultado neto ordinario fue de 1.245 millones de euros, un 57% más que en 2017 (cuando fue de 793 millones de euros), gracias a mayores ingresos junto con menores gastos operativos, amoritzaciones recurrentes y gastos financieros.

La principal diferencia entre el beneficio neto informado y el beneficio neto recurrente fue que en el primer caso las amortizaciones ascendieron a 6.007 millones de euros, sobre todo por las mencionadas depreciaciones de activos, mientras que en el segundo caso fueron de 1.581 millones de euros.

Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX con mayores extraordinarios en 2018

 

 

Los dividendos de Cellnex Telecom de 2015 a 2019

Cellnex Telecom, la compañía de infraestructuras de telecomunicaciones, salió a bolsa en mayo de 2015 y entró en el IBEX 35 en junio de 2016.

La política de remuneración al accionista a cargo de 2018 y de 2019 consistirá en incrementar la retribución en un 10% en ambos años, si bien la compañía avisa de que determinados factores podrían hacer revisar dicha propuesta.

En 2017, la remuneración fue de 0,095 €, de los cuales 0,044 € de dividendo ordinario y 0,051 € de distribución con cargo a reserva por prima de emisión. El aumento respecto de 2006 fue de un 10,5% pero como la distribución de la prima de emisión no está, en este caso, sujeta a retención fiscal, el incremento de la remuneración en términos netos fue del 24,4%.

En el informe de gestión, la compañía afirma que pagará un total de 24,211 millones de euros a cargo de 2018 con recurso a la prima de emisión (no puede pagarlos contra resultados porque estos fueron negativos). Dado que el capital social está formado por 231,683 millones de acciones, la remuneración por título será de unos 0,1045 €, que es justo un 10% más que los 0,095 € abonados a cargo de 2017.

De este importe, ya distribuyó 0,0535 € a cuenta en noviembre de 2018, en concepto de devolución de la prima de emisión, no sujeta a reternción fiscal.

En marzo de 2019 Cellnex amplió capital de 231,7 millones a 298,7 millones de acciones. Los 11,81 millones que quedaban por repartir a cargo de las reservas por prima de emisión se distribuyeron entre 298,7 millones de títulos, lo que supuso 0,03956 € por acción, y no 0,051 € como se había previsto en un principio. Este importe se descontó el 8 de julio y se pagó el 10 de julio.

El 22 de noviembre de 2019 repartió un dividendo con cargo a la prima de emisión por 0,03842 €, tampoco sujeto a retención fiscal. Equivale al dividendo a cuenta de 2019.

 

 

 

 

 

 

El patrón histórico que hace prever subidas en la bolsa de Estados Unidos en 2019

Un artículo de la CNBC hace referencia a un curioso patrón histórico según el cual la bolsa de Estados Unidos ha registrado subidas un año después de todas las elecciones legislativas de noviembre desde 1946. Ver After comeback, the stock market is aligned with a historical pattern with perfect track record.

Desde 1946 ha habido 18 elecciones legislativas en Estados Unidos, que se celebran cada cuatro años en el mes de noviembre, dos años después de las presidenciales. En el cuadro siguiente, obtenido de la página web de la CNBC, se indica la fecha de cada elección, el presidente que entonces ocupaba el cargo, el partido mayoritario en el senado y en el congreso y finalmente la revalorización del índice S&P 500 un año después. Se aprecia que en todos los años esta fue positiva, aunque ha variado entre el 0,1% de 1946 y el 33,2% de 1954. Sin embargo, en las tres últimas ocasiones (2006, 2010 y 2014) la ganancia ha sido más bien modesta (entre un 3,7% y un 6,7%).

Los datos han sido recopilados por la firma LPL Financial Research.

Hay que tener en cuenta que en inglés el formato numérico de la fecha empieza con el mes.

Según declaraciones a la CNBC de Andrew Slimmon, gestor de Morgan Stanley Investment Management, el tercer año del ciclo presidencial suele ser positivo porque el presidente procura que la economía parezca en buena forma con el objetivo de conseguir la reelección.

El 6 de noviembre de 2018, día de las últimas elecciones legislativas, el S&P 500 cerró a 2.755,45 puntos. El 24 de diciembre había retrocedido a 2.351,1 puntos, casi un 15%. Desde entonces la recuperación ha sido notable, con una revalorización del 20% hasta el 15 de marzo de 2018, hasta los 2.822,46 puntos, pero este nivel solo estaba un 2,4% por encima del nivel del 6 de noviembre de 2018, lo que según LPL Financial Research dejaría margen para nuevas subidas.

Previsiones Bolsa de Nueva York

Indice Miedo y Avaricia

 

 

Todos los dividendos de Bankinter desde 2011 hasta marzo de 2019

Bankinter abonará un dividendo de 0,09927435 € el 28 de marzo de 2019 en concepto de complementario de 2018. La fecha de descuento es el 26 de marzo.

El dividendo total a cargo de 2018 asciende a unos 0,2929 €, un 6,3% más que los 0,2755 € abonados a cargo de 2017.

Los dividendos del banco se caracterizan por tener hasta ocho decimales. En las tablas siguientes, realizadas a partir de datos obtenidos de la página web de la entidad, se indican los pagos a cuenta y el complementario abonados a cargo de los ejercicios 2011 a 2018.

Desde 2014, Bankinter paga los tres dividendos a cuenta del ejercicio en el propio ejercicio y el complementario en el año siguiente.  Por ejemplo, en 2018 pagó tres dividendos a cuenta de ese año en junio, septiembre y diciembre, mientras que en marzo de 2019 paga el complementario.

El beneficio por acción de Bankinter fue de 0,57 € en 2018, de modo que la tasa de distribución es del 51,4%.