IBEX 35: precios a la baja y beneficios al alza

Las compañías del IBEX 35 prosiguen su buena evolución en resultados en el contexto de un ciclo bajista, lo cual está abaratando las acciones en términos de relación precio-beneficio. El IBEX 35 cerró el 23 de noviembre a 8.916,7 puntos, cerca del mínimo anual de los 8.806,5 puntos del 22 de octubre.

A falta de conocer los resultados trimestrales de Inditex, que se publicarán el 12 de diciembre, los beneficios conjuntos interanuales (12 meses) a septiembre de 2018 fueron un 11,35% más elevados que en la misma fecha de 2017 (sin DIA, que cada vez publica menos información). En el caso de IAG y CIE Automotive no se han incluido resultados extraordinarios debido a la elevada magnitud de los mismos. En cuanto a Naturgy se ha considerado el resultado recurrente, lo que implica no tener en cuenta la depreciación excepcional de activos realizada este año.

La tabla siguiente indica los beneficios por acción en ambas fechas. Se observa que la mayoría de sociedades (23) registran aumentos. Las que más destacan son Acerinox, Telefónica, IAG, Merlin Properties (aunque sus resultados contienen revalorizaciones de activos), ArcelorMittal y Endesa, en todos los casos con incrementos superiores al 30%.

A los precios del 23 de noviembre de 2018, nueve valores del selectivo presentan un ratio PER (relación precio-beneficio) inferior a 10. El PER mediano (el PER del valor que ocupa la posición intermedia de la tabla) es de 13,99. Sin embargo, el PER ponderado era de 12,37 veces. Esto se debe a que varios de los valores que más ponderan en el índice (Telefónica, Santander, BBVA, Repsol) tienen ratios PER bastante por debajo de la mediana.

 

 

Los ciclos alcistas y bajistas de Telefónica de 2000 a 2018

La tabla siguiente recoge los ciclos alcistas (definidos como alzas de por lo menos el 20%) y ciclos bajistas (definidos como caídas de al menos el 15%) de las acciones de Telefónica desde que alcanzaran su máximo histórico de 32,6 € el 6 de marzo de 2000. Los precios no han sido ajustados por ampliaciones de capital ni por dividendos.

La penúltima columna indica la duración en meses, calculada en número de días del ciclo dividido por 30.

De los 225,5 meses del período, Telefónica fue alcista el 40,4% del tiempo y bajista el 59,6% del tiempo (según los criterios antes indicados).

La duración media de los 21 ciclos bajistas fue de 6,4 meses y la de los 20 ciclos alcistas, de 4,6 meses.

Puede observarse que la última fase bajista, que ha tenido lugar entre el 17 de marzo de 2017 y el 14 de septiembre de 2008 (suponiendo que efectivamente ya ha concluido), ha sido la más extensa de los últimos 18 años: ha durado más de 18 meses, casi 12 meses más que la media. El siguiente ciclo bajista más largo tuvo una duración de 15,4 meses y tuvo lugar entre febrero de 2015 y mayo de 2016, aunque en aquella ocasión la minusvalía fue del 18,13%, menos de la mitad que en el último ciclo.

La plusvalía media en los ciclos alcistas ha sido del 36,10% y la minusvalía media en los ciclos bajistas, del 29,26%.

Puede sorprender que a pesar de que la plusvalía media haya sido superior a la minusvalía media, la acción de Telefónica acumule una minusvalía tan importante. En realidad, una plusvalía del 36% no permite compensar totalmente una minusvalía del 29%: si tenía 100 y pierdo el 29,26%, me quedo con 70,74 y si luego gano un 36,10% tendré 96,27. Este pequeño desfase es lo que ha hecho que la minusvalía acumulada haya sido tan elevada.

Las mejores estrategias en la bolsa de Nueva York: quinta monografía Invesgrama

La bolsa de Nueva York es un mercado muy diversificado y que ofrece un gran número de opciones. La quinta Monografía Invesgrama (La bolsa de Nueva York: las mejores estrategias y los fondos que las aplican) repasa cuál ha sido la rentabilidad histórica de este mercado (60 años en el caso del Dow Jones Industrial) y analiza diversas estrategias a través de los índices Wilshire, Russell, MSCI, S&P y Dow Jones, algunos de los cuales cuentan ya con series extensas de datos.

La obra contesta cuestiones como las siguientes:

* ¿Qué empresas son más rentables según su tamaño: las megacorporaciones, las grandes compañías, las medianas, las pequeñas o las microempresas?

* ¿Qué criterio de selección es más eficaz: el que se basa en el crecimiento o el que se basa en el valor? ¿Hasta qué punto evitar las “trampas de valor“ mejora los resultados?

* ¿Cambian las conclusiones si aplicamos filtros de crecimiento y de valor a las empresas según su tamaño? Por ejemplo, ¿son más rentables las grandes empresas infravaloradas que las pequeñas compañías de crecimiento?

* ¿Vale la pena comprar valores con alto rendimiento por dividendo? Si aplicamos determinados filtros de calidad para evitar las “trampas de los dividendos“ o si nos concentramos en las empresas con un aumento sostenido de sus dividendos, ¿mejoran los resultados?

Se podrá comprobar qué nos aporta invertir en calidad, en términos de rentabilidad y riesgo. También se analizan índices que miden el comportamiento de acciones de baja volatilidad y de acciones en tendencia alcista. A partir de aquí podremos averiguar si concentrarse en acciones de bajo riesgo relativo implica una pérdida destacable de rentabilidad y si seleccionar acciones alcistas implica tener que asumir un mayor riesgo.

Gracias a los fondos armonizados europeos, hoy podemos invertir cómodamente en renta variable estadounidense con diversas ventajas que hace unos años no estaban disponibles: sin gastos de cambio de divisa, sin tributar por plusvalías, evitando la doble imposición de los dividendos, con bajas comisiones y en el marco de una normativa exigente en la protección del inversor particular.

La monografía explica cómo comprar fondos cotizados en euros en el Dow Jones, el S&P 500, el Nasdaq, en pequeñas y medianas empresas y en las mejores estrategias.

Para consultas sobre esta monografía podéis contactarme en la dirección invesgrama@invesgrama.com

A continuación reproduzco el índice y las primeras páginas.


 

Autocartera de las empresas del IBEX 35 (noviembre 2018)

El cuadro siguiente indica los valores del IBEX 35 según su porcentaje de autocartera (acciones propias en poder de la sociedad) sobre el total de las acciones emitidas. Los datos han sido obtenidos de la CNMV, excepto en el caso de ArcelorMittal.

Las compañías compran acciones propias con diversos fines: para distribuirlas a continuación entre sus accionistas como parte de su remuneración, para amortizarlas (eliminarlas de la circulación) con objeto de incrementar el beneficio por acción, para pagar menos dividendos o para aumentar el dividendo por acción o, menos frecuente, para sostener el precio de la acción en momentos críticos del mercado.

En la penúltima columna se indica el número de acciones propias que resulta de multiplicar dichos porcentajes por el número de acciones del capital social en julio de 2018. La última columna da el valor en euros de esas acciones el día 16 de noviembre de 2018.

Acciona, Técnicas Reunidas, la aerolínea IAG y Repsol son las compañías del IBEX 35 con mayor porcentaje de acciones propias, más de un 3% sobre el capital social. En términos monetarios, las compañías que más autocartera tienen son Repsol (830 millones de euros), Telefónica y IAG con casi 500 millones de euros e Inditex (306 millones de euros).

El valor total de la autocartera de las compañías del IBEX 35 era de 3.965 millones de euros el 16 de noviembre de 2018. Ese día, el valor total de mercado de estas empresas era de 569.453 millones de euros. Por tanto, la autocartera era únicamente el 0,70% de la capitalización total del índice.

 

El PER como criterio de selección: el BCN PER-30 y la cartera Contrarian

En una entrada anterior me he referido al índice BCN ROE-30 elaborado por la Bolsa de Barcelona. La misma institución calcula también el BCN PER-30 desde diciembre de 2000. Está compuesto por 30 de los 35 valores del IBEX 35 pero cada valor pondera según el nivel de su ratio PER en relación con el de los demás, de modo que las empresas más baratas, según este indicador, ponderan más. Se establece una ponderación máxima del 7%.

El ratio PER es la relación entre el precio y el beneficio por acción. Se considera que las acciones con bajo PER están infravaloradas, aunque este ratio tiene diversos inconvenientes, como no tener en cuenta el nivel de endeudamiento ni la calidad de los beneficios.

La composición y las ponderaciones del índice mencionado eran las siguientes el 1 de enero de 2018:

La composición el 6 de agosto de 2018 había variado del modo siguiente:

Al igual que el BCN ROE-30, el PER-30 no incluye dividendos. La plusvalía del índice se compara, pues, con la del IBEX 35 sin dividendos. Vemos que 100 € invertidos en el BCN PER-30 en diciembre de 2000 se habrían revalorizado hasta los 244,04 € en diciembre de 2017, mientras que si se hubieran invertido en el IBEX 35 habrían aumentado a 110,25 €.

En la tabla se observa que los primeros años del período fueron mucho más favorables para las acciones con bajo PER que los más recientes.

Desde marzo de 2006 calculo la Cartera Contrarian, que selecciona únicamente cinco empresas no financieras del IBEX 35, las cinco que tienen el PER estándar (que puede incluir beneficios extraordinarios) más bajo. Al igual que el BCN PER-30, se actualiza cada trimestre.

La Cartera Contrarian incluye dividendos. Normalmente la comparo con la rentabilidad media de las empresas no financieras del IBEX pero en esta ocasión lo haré con el IBEX 35 con dividendos. Los resultados para el período 2007-2017 se recogen en la tabla siguiente:

Vemos que en ese período, el BCN PER-30 ha superado a su referencia (el IBEX 35 sin dividendos) en un 14,8%, mientras que la Cartera Contrarian lo ha hecho en un 83,8% respecto a su referencia (el IBEX 35 con dividendos). Esto implica que en este caso una cartera más concentrada fue más rentable que una más diversificada.

 

La ROE como criterio de selección: el índice BCN ROE-30

Uno de los criterios más utilizados para seleccionar acciones es la rentabilidad sobre recursos propios o ROE (Return On Equity). Se calcula dividiendo el beneficio neto atribuido por el patrimonio neto atribuido. Tiene el inconveniente de no tener en cuenta que parte de los beneficios se obtienen con recursos ajenos (deuda financiera), de modo que sobrevalora la rentabilidad en caso de empresas endeudadas. El ratio también puede dar una idea falsa en empresas con insuficiencia de recursos propios. Aún así, es un criterio que suele dar buenos resultados, como demuestra el índice BCN ROE-30 que calcula la Bolsa de Barcelona.

Este índice está compuesto por los 30 valores, de los 35 que componen el IBEX 35, con una mayor ROE. Por tanto, no es propiamente un índice selectivo, ya que está compuesto por casi todos los valores de su referencia. Pero la ponderación de cada valor depende de su ROE en relación con la de los demás, de modo que sí mide la eficacia de este criterio de selección. La ponderación máxima está limitada a un 7%.

El cuadro siguiente recoge la composición del índice el 1 de enero de 2018 y el peso de cada integrante. Puede observarse que DIA era el valor que más ponderaba, debido a uno de los fallos que tiene este ratio y que comentaba antes: el escaso nivel de recursos propios de la compañía.

El índice cuenta ya con un extenso histórico, pues tiene datos desde el año 2001. En la segunda columna de la tabla siguiente se recoge la plusvalía anual según estadísticas de la propia Bolsa de Barcelona. El índice no incluye dividendos, por lo que lo comparo con el IBEX 35 sin dividendos.

Vemos que el BCN ROE-30 superó al IBEX 35 casi cada año. Las excepciones se dieron en los tres años consecutivos de 2007 a 2009 y en 2017. Cien euros invertidos en diciembre de 2000 en el índice se habrían revalorizado a 231,83 € mientras que en el IBEX 35 solo lo habrían hecho a 110,25 €.

En 2018 (hasta el 8 de noviembre al mediodía), el BCN ROE-30 cae un 9,15%, algo más que el IBEX 35, que pierde un 8,76%. La evolución del índice puede seguirse en el Resumen de Indices de la Bolsa de Barcelona.

La composición del BCN ROE-30 se revisa cada trimestre. En la revisión de agosto los integrantes, ordenados de mayor a menor ponderación, eran los siguientes:

Acerinox y Viscofán, víctimas de un mercado desorientado

Viscofán cayó un 19,5% y Acerinox un 8,2% el viernes 26 de octubre tras la presentación de sus respectivos resultados del tercer trimestre de 2018. El fabricante de envolturas registró un descenso de un 8% en los beneficios interanuales pero el productor de acero inoxidable los ha incrementado un 54%. Entonces, ¿qué tienen en común ambas compañías?

A pesar de que ambas muestran en sus recientes informes trimestrales una evolución positiva de sus  negocios, mencionan un menor crecimiento esperado en los mercados asiáticos y dejan entrever una mayor incertidumbre.

Si bien Acerinox habla de incrementos en la demanda, la producción y la facturación, de incorporación de nuevas líneas de negocio, del positivo comportamiento de los mercados y del buen rendimiento de las inversiones, también añade: “Las incertidumbres macroeconómicas y los menores precios de las materias primas determinarán una menor actividad en el cuarto trimestre.“ Se refiere asimismo a un “exceso de oferta“ en Asia. A pesar de ello espera acabar el año con un incremento de resultados respecto a 2017.

Viscofán destaca igualmente una evolución positiva en producción y ventas en todas las regiones donde está presente, salvo China y el sudeste asiático, donde reconoce “dificultades“. Se refiere a un “empeoramiento del entorno de mercados emergentes, especialmente en Asia, frente a la solidez en los mercados desarrollados“ y añade que “el descenso de los mercados asiáticos reduce las previsiones de crecimiento para el conjunto del año ligeramente por debajo de nuestras expectativas iniciales.“

Así, a pesar de que Acerinox espera acabar el año con un aumento del beneficio y Viscofán con un ligero retroceso, el mercado cotiza el deterioro de las perspectivas en Asia en un contexto en el que todavía no sabe cómo va afectar la guerra comercial entre China y Estados Unidos al crecimiento de la región.

El beneficio por acción interanual a septiembre de 2018 de Acerinox es de 1,079 €, un 54% más que en septiembre de 2017. A los precios actuales de 9,85 €, la compañía presenta un ratio PER de 9,1.

El beneficio por acción de Viscofán es 2,543 €, un 8,3% menos que en septiembre de 2017. A un precio de 49 €, el ratio PER es de 19,3.

 

 

La “recesión democrática“ y sus implicaciones para los inversores

El grupo de investigación The Economist Intelligence Unit creó el Democracy Index (indice de Democracia) en 2007. Ya desde la primera revisión, en 2008, detectó un deterioro general de la calidad democrática, que se ha ido acentuando a lo largo de los años.

En la edición de 2007, que analizaba la situación de 2006, 28 países eran considerados democracias plenas:

En la edición de 2018, que abarca 167 países, solo 19 figuran en lo alto de la tabla. Destaca la caída de Estados Unidos y Francia, dos países con una sólida trayectoria democrática. Francia es considerado una democracia imperfecta desde 2010 y Estados Unidos desde 2016.

En la última edición, The Economist Intelligence se refiere en particular al retroceso en la libertad de expresión y al aumento de los ataques a la prensa.

En 2010 el 12,3% de la población mundial (sin contar microestados, que no son analizados por el estudio) vivía en una democracia plena, y casi la mitad (el 49,5%) bajo alguno de los dos tipos de democracia…

… pero en 2017, el primer porcentaje ha caído al 4,5%:

Parece ser que fue Larry Diamond, de la Universidad de Stanford y codirector del Journal of Democracy, el primero en usar el término “recesión democrática“. Diamond ha alertado en numerosas ocasiones del sutil pero progresivo deterioro de los derechos y libertades individuales en un gran número de países.

En declaraciones al canal de noticias CNBC el 26 de octubre de 2018, Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, ha afirmado que los inversores deberían estar preocupados ante esta deriva autoritaria, que puede acabar por desestabilizar el orden global creado tras la segunda guerra mundial y liderado por los Estados Unidos. Según el diplomático, los inversores a largo plazo son los más afectados por este contexto porque la inestabilidad política, y con ella la económica, irá en aumento. Por este motivo, les recomienda cautela e incrementar la diversificación.

Las principales amenazas son el aislacionismo y el rechazo a las normas internacionales, que tienen implaciones tanto a nivel de la paz mundial como de oportunidades de crecimiento económico. Los gobiernos autoritarios se creen imbuidos de una misión salvadora que les hace sentir por encima de la ley. No por casualidad son también los más corruptos y los más incapaces, y menos interesados, en crear riqueza y bienestar para la población.

 

 

El IBEX 35, más barato que en plena crisis del euro

El viernes 12 de octubre el IBEX 35 cerró a 8.902 puntos, su nivel más bajo de 2018 y también desde diciembre de 2016, cuando llegó a 8.607,1 puntos. La caída desde el máximo relativo del 5 de mayo de 2017 (11.135,4 puntos) es justo del 20%.

El beneficio por acción actual del IBEX 35, ajustado por capital flotante, es de 711,02 puntos, de acuerdo con los beneficios netos atribuidos informados de junio de 2017 a junio de 2018. Si se restan los intereses de las obligaciones subordinadas de algunos bancos, Telefónica y Repsol, dicha magnitud es de 689,85 puntos. A 8.902 puntos, el ratio PER (relación precio / beneficio) es de 12,9 veces.

Si tenemos en cuenta los beneficios estimados por el consenso de los analistas para el conjunto del ejercicio 2018, el benefiicio por acción ajustado por capital flotante es de 784,22 puntos y de 763,05 puntos sin intereses de subordinadas. Este dato incluye una previsión de beneficios positivos para Naturgy (Gas Natural), lo que implica descontar el efecto que probablemente tendrá sobre los resultados de la gasista la depreciación de activos llevada a cabo en el primer semestre. Dado que dicha depreciación de activos es no recurrente, damos por buena la estimación de los analistas.

El cuadro siguiente indica los mínimos anuales del IBEX 35 desde 2012 y los beneficios por acción de cada ejercicio. Para 2018 se ha incluido el dato antes comentado de 763,05 puntos.

Vemos que de acuerdo con esta magnitud, el IBEX 35 tiene un PER estimado de 11,67 veces, que es menos que el PER de 12,14 veces alcanzado en el peor momento de la crisis del euro en julio de 2012, cuando existía un temor real a la desaparición de la moneda única. Aquel ciclo bajista acabó súbitamente gracias al discurso de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, el día 26 de julio de 2012, cuando aseguró que haría todo lo necesario para mantener el euro y que eso sería suficiente.

Unos meses después, en enero de 2013, el IBEX había subido un 46,5%, hasta los 8.724,6 puntos. Dos años después, en junio de 2014, había alcanzado los 11.187,8 puntos, una revalorización del 87,8%.

Esto demuestra hasta qué punto el mercado necesita de un entorno de confianza, que es justo lo que falta actualmente debido a la política económica errática de Trump, la guerra comercial de Estados Unidos con China y el deterioro de la solvencia de Italia.

El PER estimado es también inferior al que tuvo el IBEX en junio de 2016 tras desplomarse el día después del inesperado resultado del referéndum del Brexit, que fue favorable a la salida del Reino Unido de la Unión Europea. A continuación, el índice se revalorizó un 45,6% en menos de un año, hasta mayo de 2017, un porcentaje similar al que se dio después del mínimo de 2012.

La dinámica actual del mercado es bajista y algunos analistas advierten del peligro de que se pierdan los 8.800 puntos, lo que podría precipitar el IBEX hacia los 8.000. A ese nivel, el selectivo tendría un PER de solo 10,5.

Pero la declaración de Draghi en julio de 2012 también demuestra la rapidez con la que pueden cambiar las tendencias.

 

Beneficios por acción estimados por los analistas para los valores del IBEX 35, 2018-2020

 

 

ROE de los valores del IBEX 35 y su grado de fiabilidad

La ROE (Return on Equity) mide la rentabilidad sobre recursos propios y se calcula dividiendo el beneficio neto atribuido por el patrimonio neto atribuido. Se considera que es la “rentabilidad del accionista“, pues no se basa en los datos consolidados sino en los atribuidos a los accionistas de la sociedad.

La ventaja de la ROE, frente a otras medidas de rentabilidad corporativa, es que se puede aplicar igualmente a empresas no financieras como a bancos y aseguradoras.

La tabla siguiente indica la ROE a junio de 2018 (marzo de 2018 para Siemens-Gamesa y julio de 2018 para Inditex) de los valores del IBEX 35.

No obstante, la ROE puede distorsionar la verdadera rentabilidad de una empresa ya que una parte de los beneficios se obtienen con el endeudamiento, lo que no queda reflejado en este ratio.

Una forma de valorar el grado de fiabilidad de este criterio es compararlo con una medida de aplancamiento, por ejemplo el ratio que compara el activo total con el patrimonio neto consolidado. En la tabla siguiente se recoge el valor de este ratio a junio de 2018 (salvo las excepciones antes reseñadas).

En las compañías menos apalancadas (Viscofán, Mediaset, Inditex…), la ROE es más significativa que en las más apalancadas (DIA, bancos,…). Por ejemplo, la ROE de DIA es muy alta (32,27%) pero es poco representativa debido al elevado apalancamiento de la sociedad.

Los dos problemas de Telefónica

Telefónica continúa hundida en bolsa y pierde ya un 16,6% en 2018. Los expertos siguen revisando el precio objetivo a la baja y ahora lo sitúan en 9,06 € de media. Lejos quedan las valoraciones de 14 o 16 € que le daban influyentes bancos como JP Morgan, Goldman Sachs o Morgan Stanley en 2015 y principios de 2016.

Es curioso que esa desafección de los analistas haya coincidido con una significativa mejoría de la situación financiera de la compañía. Como puede comprobarse en el cuadro siguiente, en el ejercicio 2017 la rentabilidad sobre el activo y sobre el capital empleado se incrementó de forma notable respecto al de 2015 y los ratios de solvencia pasaron de niveles preocupantes a otros más aceptables.

En los últimos doce meses (de junio de 2017 a junio 2018), la situación ha seguido mejorando. El beneficio neto interanual atribuido a los accionistas ha aumentado un 21%, los gastos financieros netos han disminuido un 30% y la deuda financiera neta lo ha hecho en un 10%.

Tras los resultados del primer semestre de 2018 nos llevamos una sorpresa positiva: por primera vez en muchos años, el diferencial entre la rentabilidad sobre el capital empleado (ROCE) y el coste de la deuda financiera se situó por encima del 4%. Esto significa que al fin Telefónica genera una rentabilidad suficiente de sus recursos respecto al coste que le supone mantenerlos.

Sin embargo, la compañía sigue teniendo dos problemas. El primero es su deuda financiera excesiva, que todavía representa 7,25 veces el beneficio operativo. Debería conseguir situar ese ratio de solvencia en torno a 4 veces. Esto implicaría reducir la deuda de los 51.000 millones actuales hacia los 29.000 millones, casi la mitad, dado el nivel actual del beneficio operativo. Si este aumentara un 20% en el transcurso de un año y la deuda financiera neta se redujera a 34.000 millones de euros, también se podría alcanzar esa meta. Pero parece que el camino va a ser largo. Telefónica está valorando vender activos en Centroamérica con el fin de rebajar deuda y la operación podría reportarle en una primera fase unos 2.000 millones, pero es una cantidad poco significativa ante una deuda de 51.108 millones de euros.

El segundo gran problema es la caída continua del patrimonio neto atribuido a los accionistas, una magnitud clave acerca de la evolución financiera de una sociedad. En diciembre de 2013 era de 21.185 millones de euros y en junio de 2018 ya es solo de 14.820 millones de euros. Se trata de una incongruencia en un contexto en el que todas las demás magnitudes están mejorando, ya que indica que a fin de cuentas la sociedad sigue destruyendo valor para el accionista en vez de crearlo, tal como cabría esperar en función del resto de variables.

Notas posteriores:

Una parte relevante de la disminución del patrimonio neto se debe a diferencias de conversión por pérdida de valor de las divisas latinoamericanas, que se imputan al patrimonio neto y que posteriormente podrían ser trasladadas a resultados. En el primer semestre de 2018, el importe negativo de las pérdidas por valoración alcanzó los 3.052 millones de euros, de los que presumiblemente unos 2.174 millones afectarían al patrimonio neto atribuido, ya que el resto se imputa a intereses minoritarios.

Hay que tener en cuenta que el patrimonio neto de 2017 (26.617 millones de euros) incluye 7.518 millones de euros de obligaciones perpetuas subordinadas, que se consideran “otros instrumentos de patrimonio“. Dado que todos los intereses de estos títulos se minoran del beneficio neto atribuido, se entiende que dicho saldo minora igualmente el patrimonio neto atribuido. Por tanto, el patrimonio neto realmente atribuido a los accionistas sería de 7.302 millones de euros a junio de 2018.

Hoy en la Cuatro, “La gran apuesta“, gran película sobre la crisis financiera

Hoy a las 22.45 en Cuatro se emite “La gran apuesta“, una película de 2015 basada en el libro The Big Short, de Michael Lewis, escrito dos años después de la crisis financiera de 2008. Está producida por Brad Pitt, que también interviene como actor junto con Christian Bale, Ryan Gosling y Steve Carell, quienes interpretan diversos personajes que vieron venir el estallido de la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos y decidieron apostar en contra de las hipotecas subprime. Una comedia tan despiadada como el propio sistema que casi acabó consigo mismo.

Después de la película, se ofrece “Lehman Brothers, la crisis que pagamos todos“, un reportaje español de 2018 de 75 minutos presentado por Josep Cuní, sobre las consecuencias en la economía internacional y española de la caída del que fuera el cuarto mayor banco de inversión de Estados Unidos.