Solvencia y rentabilidad de Naturgy con datos recurrentes

Naturgy declaró elevadas pérdidas en 2018 debido principalmente a amortizaciones aceleradas de activos. En su informe de resultados ofrece medidas alternativas de su beneficio, que difieren significativamente de las informadas, como puede verse en la tabla siguiente elaborada por la propia compañía. Por ejemplo, el beneficio operativo (EBIT en la tabla) informado fue negativo en 2.167 millones de euros pero en términos recurrentes (ordinarios según se indica en la tabla) fueron positivos en 2.667 millones de euros.

En la siguiente tabla he calculado tres ratios de rentabilidad corporativa y dos ratios de solvencia teniendo en cuenta los beneficios informados y los recurrentes.

La ROA (rentabilidad sobre el activo) se encuentra entre las más bajas del IBEX pero el ratio más relevante de la ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado) fue de un adecuado 8,91%. El coste de la deuda financiera (calculado como el cociente entre los gastos financieros y la deuda financiera bruta media en 2017 y 2018) fue del 4,74%, lo que deja un margen del 4,17%. Según Naturgy, el coste medio de la deuda financiera bruta fue del 3,1%, frente al 3,4% de 2017, porque deduce los ingresos financieros. De acuerdo con este dato, el margen de la ROCE sería del 5,81%.

Los ratios de solvencia en términos recurrentes reflejan una situación financiera correcta. La deuda financiera neta en relación al beneficio operativo fue de 5,1 veces, un dato mejor que el de Iberdrola, que fue de 6,3 veces. En cambio, la proporción del beneficio operativo que se fue en pagar intereses de la deuda fue del 25,5% en el caso de Naturgy, frente al 20,1% de Iberdrola. Esto se debe a que Iberdrola tiene un coste de la deuda inferior.

Ver Ratios de solvencia y rentabilidad corporativa de las empresas del IBEX 35.

Solvencia y rentabilidad corporativa de los valores del IBEX en 2018

He actualizado las tablas de solvencia y rentabilidad (ROA y ROCE) de los valores del IBEX 35. Para una explicación de cada ratio, ver ratios de solvencia del IBEX y ratios de rentabilidad corporativa del IBEX.

A continuación reproduzco las tablas de solvencia del ejercicio 2018. En la primera, las compañías que tienen ratios negativos es porque su deuda financiera neta fue negativa en 2018 (es decir, el dinero en efectivo fue superior a la deuda financiera), a excepción de Naturgy, en cuyo caso el valor negativo se debe a las pérdidas operativas. Para esta compañía también se han indicado los ratios en términos recurrentes.

Inditex tuvo gastos financieros netos negativos porque sus ingresos financieros fueron superiores a sus gastos financieros.

En las tablas de rentabilidad corporativa, se indica la ROA (rentabilidad sobre el activo) y la ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado). Solo dos valores tuvieron una ROA negativa debido a que su beneficio bruto fue negativo. En el caso de la ROCE, que se basa en el beneficio operativo, solo Naturgy presenta un valor negativo pero en este caso también se ha indicado el ratio en términos recurrentes, que fue del 8,91%.

Relación entre revisiones de beneficios y rentabilidad en bolsa

Ayer comentaba que los analistas han revisado a la baja sus estimaciones para el beneficio por acción de 2019 de la mayoría de los valores del IBEX 35. En realidad, esto es lo habitual porque a principios de cada ejercicio el optimismo de los expertos suele estar en máximos.

Como señalaba en dicha entrada, la revisión media a la baja ha sido del 4,4% en el primer trimestre pero el IBEX 35 con dividendos se revalorizó un 8,9% en los tres primeros meses del año.

Sin embargo, aquellos valores cuyas estimaciones de beneficios fueron revisadas al alza o se mantuvieron constantes lo hicieron, en general, bastante mejor que aquellos en la situación contraria, como se observa en la tabla siguiente:

Si agrupamos los valores en tres grupos, se observa que las doce compañías cuyo beneficio por acción estimado para 2019 fue revisado al alza o mantenido sin cambios tuvieron una rentabilidad media con dividendos del 12,15%, las 11 con revisión moderada a la baja ganaron un 10,06% de media, mientras que las 12 compañías con una reducción más significativa en las estimaciones del beneficio por acción solo ganaron una media del 5,87%. Entre estas últimas destacaron positivamente Cellnex, Siemens-Gamesa y Técnicas Reunidas pero se da la circunstancia de que las tres compañías tuvieron pérdidas (caso de Cellnex) o beneficios muy reducidos en 2018 (Siemens-Gamesa 0,10 € por acción y Técnicas Reunidas 0,21 € por acción), mientras que el beneficio estimado para 2019 sigue multiplicando en varias veces esas magnitudes.

Beneficios por acción del IBEX 35 estimados para 2019: los analistas revisan a la baja

Típicamente, los analistas van reduciendo sus estimaciones de beneficios a medida que transcurre el año. Esto lo podemos ver en la tabla siguiente, que compara los beneficios por acción de los valores del IBEX 35 estimados por el consenso de los analistas para 2019, en dos fechas recientes: el 31 de marzo de 2019 y el 31 de diciembre de 2018.

Vemos que solo en el caso de Ferrovial, Naturgy, ACS, CIE Automotive, Endesa, Enagás y Aena el dato ha sido revisado al alza, y de forma más bien discreta. En cambio, para ArcelorMittal, Cellnex, CaixaBank, Colonial, Siemens-Gamesa, Bankia y Repsol, la magnitud ha sido revisada a la baja en más de un 10%.

La variación media es negativa en un 4,43%. A pesar de ello, el IBEX 35 ganó un 8,90% con dividendos en el primer trimestre.

Ver Beneficios por acción de los valores del IBEX 35, 2012-2018

Beneficios por acción de los valores del IBEX 35, 2012-2018

La tabla siguiente recoge la evolución del beneficio por acción estándar de los valores del IBEX 35 entre 2012 y 2018, salvo para aquellos que empezaron a cotizar en bolsa más recientemente. El beneficio por acción estándar incluye resultados extraordinarios.

En 2018, CIE Automotive, IAG, Merlin Properties e Inmobiliaria Colonial obtuvieron elevados resultados de tipo extraordinario. Ver Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX con mayores extraordinarios en 2018.

Por otro lado, otras compañías (Cellnex, Ferrovial y Naturgy) declararon pérdidas pero afirman tener un beneficio recurrente positivo. Ver Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX que tuvieron pérdidas en 2018.

Nota: los beneficios por acción de Siemens-Gamesa (antes Gamesa) han sido corregidos para 2012-2014.

Beneficios por acción de las empresas del IBEX 35 en 2018, informados y efectivos

 

Los valores con “menor potencial“, los grandes ganadores del primer trimestre de 2019

El 4 de enero publiqué una entrada titulada Potencial de revalorización de los valores del IBEX en 2019 según los analistas, en la que presenté un ranking con los valores del IBEX 35 con mayor potencial de revalorización según el consenso de los analistas recogido por la firma Thomson-Reuters, al cierre de 2018. Además dividí los 35 valores en tres grupos: los 10 con mayor potencial, los 15 con potencial medio y los 10 con menor potencial.

En las primeras semanas del año, los valores más rentables fueron, efectivamente, aquellos que ocupaban las primeras posiciones del ranking. Sin embargo el 4 de febrero, los tres grupos ya ganaban más o menos lo mismo, en torno al 7%, con una ligera ventaja para el grupo de los diez valores con menor potencial. Ver IBEX Potencial.

Al cierre del trimestre, este cambio de tendencia se ha reforzado, de tal modo que los diez valores que más prometían solo han ganado un 2,26% de media, mientras que los diez que supuestamente estaban más ajustados de precio han ganado una media del 15,86% (ver tabla siguiente).

Es todavía poco tiempo para establecer algún tipo de relación en ese sentido. Probablemente el peor comportamiento de los valores que en teoría tenían mayor capacidad de revalorización se deba a las expectativas de menor crecimiento económico, e incluso de recesión, en Europa y Estados Unidos.

En el primer trimestre del año también se ha observado un peor comportamiento de los 15 valores del IBEX 35 que a principios del ejercicio tenían una mayor tasa de crecimiento esperado frente a los 20 valores con menores expectativas de crecimiento: el primer grupo ganó un 7,87% y el segundo, un 10,24%.

Ver IBEX Crecimiento

 

Las nueve carteras para el segundo trimestre de 2019

La composición de las nueve carteras de Invertir Low Cost, que cumplen ya doce años, para el segundo trimestre de 2019 será la siguiente:

Contrarian

ArcelorMittal, IAG, Merlin, CIE Automotive, Colonial.

Sale Repsol y entra CIE Automotive.

Nota: La composición de esta cartera se basa en el PER de acuerdo con el beneficio por acción estándar de 2018. En las sociedades inmobiliarias Merlín y Colonial una parte significativa de los beneficios se debe a revalorizaciones de activos.

Ver Beneficios por acción de las empresas del IBEX 35 en 2018, informados y efectivos

Término Medio

Red Eléctrica, ACS, Indra, Merlin, Grifols.

Salen Telefónica y Acciona. Entran Indra y ACS.

Consenso Relativo

Inditex, Mediaset, IAG, Amadeus, Viscofán, ENCE, CIE Automotive, Aena, Endesa, ArcelorMittal, Red Eléctrica, ACS, Indra, Merlin, Grifols.

Salen Telefónica y Acciona. Entran Indra y ACS.

Contrapunto

ArcelorMittal, IAG, Merlin, CIE Automotive y ENCE.

Salen Colonial, Repsol y Aceninox. ENtran IAG, CIE Automotive y ENCE.

Valor

IAG, ArcelorMittal, ENCE, Mediaset, Merlin, Acerinox, ACS, CIE Automotive, Colonial, Indra.

Salen Acciona y Repsol. Entran ACS e Indra.

Valor Al Alza

Merlin, ACS, CIE Automotive, Colonial, Indra.

Salen Acciona, Repsol, IAG, ENCE. Entran ACS, CIE Automotive, Colonial, Indra.

Doble Consenso

Endesa, Amadeus, ACS, Aena, Red Eléctrica.

Salen Acciona e IAG. Entran Aena y ACS.

Pragmática

CIE Automotive, Mediaset, IAG, Merlin, Red Eléctrica.

Salen ENCE y Repsol. Entran CIE Automotive y Mediaset.

Fusión (Contrapunto + Doble Consenso)

ArcelorMittal, IAG, Merlin Properties, CIE Automotive, ENCE, Endesa, Amadeus, ACS, Aena y Red Eléctrica.

Salen Colonial, Repsol, Acerinox y Acciona. Entran CIE Automotive, ENCE, ACS y Aena.

La Fusión combina los valores de la Contrapunto y de la Doble Consenso.

Podéis seguir las nueve selecciones a lo largo de la sesión bursátil en la página Las 9 carteras actualizadas y consultar el resultado por trimestres y el acumulado en Rentabilidades históricas.

El IBEX 35 en el primer trimestre de 2019

El IBEX 35 se revalorizó un 8,20% sin dividendos y un 8,90% con dividendos en el primer trimestre de 2019. La rentabilidad media de las empresas no financieras fue más alta, del 11,99%, debido al peor comportamiento de los bancos que, a excepción de BBVA y Santander, acabaron en negativo. Los bancos se vieron perjudicados por la decisión del Banco Central Europeo (BCE), el 7 de marzo, de aplazar las subidas de tipos de interés al menos hasta el verano.

El BCE redujo sus estimaciones de crecimiento en la eurozona para 2019 en seis décimas, del 1,7% a solo el 1,1%. El día 8 de marzo el IBEX corrigió con fuerza hasta los 9.129,3 puntos pero a continuación se recuperó y marcó un máximo anual de 9.492,3 puntos el 19 de marzo. Sin embargo, la publicación el día 22 de marzo de una serie de indicadores en Alemania, Francia y la zona euro reavivó el temor a una posible recesión. La corrección subsiguiente fue del 3,3%, hasta los 9.174,7 puntos del 28 de marzo. El bono alemán a 10 años actuó como activo refugio y volvió a dar interés negativo por primera vez desde 2016. El selectivo español cerró el trimestre a 9.240,3 puntos.

Los valores más rentables fueron Acciona, con un 34,37%, Siemens-Gamesa, con un 33,46% y Cellnex con un 23,13%. Esta última compañía llevó a cabo una ampliación de capital que generó unos derechos de suscripción por un valor teórico de 1,408 €.

Repartieron dividendo Amadeus (0,51 €), ACS (0,45 €), Naturgy (0,57 €), Iberdrola (0,151 €), CIE Automotive (0,31 €), Banco Santander (0,065 €), Red Eléctrica (0,273 €) y Bankinter (0,09927435 €).

En abril pagarán dividendo al menos diez valores del IBEX. Ver Dividendos IBEX previstos en 2019, por meses

 

Las cuentas de ACS en 2018 y previsiones para 2019

El beneficio por acción de ACS aumentó un 14,4% en 2018, tras una serie de ejercicios con crecimientos más moderados. El ratio PER (precio de la acción dividido por el beneficio por acción) fue de 11,51 veces al cierre del año pasado, similar al de 2006 y 2013.

En el cuadro siguiente se puede observar que el PER fue muy bajo entre 2007 y 2011, lo que significa que en esos años el mercado predijo correctamente que los beneficios serían menores en el futuro. Las acciones de ACS no han superado un PER de 13 veces al cierre del ejercicio desde 2006.

A pesar de que el precio fue de 42,71 € en 2006 y de 33,83 € en 2018, las acciones han dado una rentabilidad neta acumulada del 31% en los últimos doce años gracias a la reinversión de los dividendos (como puede verse en el tercer cuadro al final de esta entrada).

El beneficio operativo aumentó un 8,2% pero el neto atribuido lo hizo un 14,1% debido a la contribución de 175 millones de euros de Abertis desde el mes de junio de 2018, cuando ACS se hizo con el control de la concesionaria de autopistas junto con la italiana Atlantia. Actualmente ACS posee una participación de casi el 50% en Abertis, un 30% directo y otro 20% indirecto a través de su participada alemana Hochtief.

Según la propia compañía, sin la contribución de Abertis ni extraordinarios, el beneficio neto habría aumentado un 4,0%, de los 743 millones de euros de 2017 a 772 millones en 2018. En 2017 hubo extraordinarios positivos por 59 millones de euros, mientras que los extraordinarios de 2018 fueron negativos en 32 millones de euros.

La deuda financiera neta se ha reducido de forma muy notable desde 2013, cuando era de 7.401 millones de euros, a los 1.460,8 millones de euros actuales. La compañía presenta actualmente buenos niveles de solvencia.

Según ACS, la deuda financiera bruta fue de 8.427 millones de euros, que coincide con la que figura en la tabla siguiente, mientras que la neta fue negativa en 153 millones de euros, que difiere de modo significativo respecto al cálculo estándar. Esto se debe a que la compañía incluye como equivalentes de efectivo 1.464 millones de euros de otros activos financieros corrientes, como depósitos a plazo, lo cual no es ortodoxo.

La rentablidad corporativa se redujo ligeramente en 2018 pero en términos efectivos mejoró de forma significativa: el diferencial entre la ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado) y el coste de la deuda financiera pasó del 4,02% en 2017 al 5,04% en 2018.

Según el presidente de ACS, Florentino Pérez, la inversión llevada a cabo en Abertis aumentará el beneficio neto un 35% en 2019, por lo que el beneficio por acción podría aproximarse a los 4 euros.

Las acciones de ACS han sido más rentables que el IBEX 35 en el conjunto del período 2006-2018 pero hay que diferenciar dos subperíodos de seis años cada uno: en el primero, de diciembre de 2006 a diciembre de 2012 lo hicieron peor que el índice pero de diciembre de 2012 a diciembre de 2018 lo han hecho considerablemente mejor: en esos últimos seis años la rentabilidad neta acumulada ha sido del 115,6% mientras que el IBEX 35 con dividendos netos ha ganado un 28,4%.

En 2018 la constructora repartió un dividendo por acción de 1,385 € a cuenta de los resultados de 2017, un 15,8% más que el año anterior.

En febrero de 2019 pagó un dividendo a cuenta de 2018 por un importe de 0,45 €, el mismo que en febrero de 2018. En cambio, se prevé que el complemetario a pagar a finales de junio o principios de julio de 2019 sea superior a los 0,936 € abonados en julio de 2018.

El presidente de ACS ha afirmado que el dividendo a cargo de 2019 aumentará en la misma proporción que el beneficio neto. En tanto que su previsión, como se ha indicado antes, es de un aumento del beneficio de 2019 del 35%, el dividendo de 2019 (a distribuir en 2020) podría crecer en la misma medida respecto al de 2018.

Temores de recesión en EEUU: ¿señal de venta?

Se está hablando mucho estos días de un signo que se considera un predictor fiable de la proximidad de una recesión en Estados Unidos: la inversión de la curva de tipos de interés.

Normalmente, los bonos a largo plazo dan un interés mayor que los títulos de deuda a corto plazo porque los primeros conllevan un riesgo más alto debido al efecto de un posible aumento de la inflación sobre las rentas futuras. Sin embargo, en ocasiones los títulos a largo plazo dan un rendimiento inferior a los de corto plazo, una circunstancia que puede considerarse poco lógica, ya que en este caso los títulos de menor riesgo dan un rendimiento mayor. Un título a corto plazo se considera menos arriesgado porque si aumenta la inflación puedes ir comprando nuevos títulos con un tipo de interés que lleve incorporado expectativas de inflación más altas.

Para entender este fenómeno hay que recordar que los bonos suben de precio cuando aumenta la demanda por los mismos y que cuando eso ocurre su rendimiento baja. Por ejemplo, si compro un título a un año a un precio de 1.000 € con una renta de 30 €, el rendimiento será del 3%. Si en el mercado hubiera de pronto más demanda que oferta de este tipo de deuda (por ejemplo ante una caída de la bolsa), el precio de mi título podría subir a 1.050 €. En tal caso, su rendimiento bajaría al 2,85% (30 dividido por 1.050). En un título a largo plazo la relación entre rendimiento y precio es más compleja debido a que el rendimiento es el tipo de descuento de un flujo de pagos futuros, pero la idea es similar.

Un aumento de la demanda de bonos a largo plazo puede significar que los inversores evitan el riesgo porque los indicadores económicos señalan una caída de la actividad económica, los beneficios empresariales se estancan, el contexto internacional es incierto, etc.. Por otro lado, la expectativa de una recesión favorece a los bonos a largo plazo por partida doble. Por un lado, una recesión suele ir asociada a una menor inflación (por la caída de la demanda), lo que reduce el riesgo de erosión monetaria en los bonos a más largo plazo. Por otro lado, hace prever más caídas del interés porque las empresas demandarán menos crédito y porque el banco central intentará estimular la economía con reducciones de tipos.

La inversión de la curva de tipos de interés es un acontecimiento tan señalado que tiene fecha: el día 22 de marzo de 2019. Ese día, el tipo de interés a tres meses en Estados Unidos fue del 2,45%, mientras que los bonos del Tesoro americano a 10 años daban el 2,42% anual.

Desde el punto de vista del inversor en bolsa, recesión significa retroceso de los beneficios empresariales, de forma que cualquier cosa que la anticipe puede actuar como incentivo a vender. Sin embargo, diversos estudios indican que tal vez sea precipitado hacerlo.

Un artículo reciente publicado en la página web de la CNBC, Stocks typically outperform for a long time even when the bond market is flashing recession signal (Las acciones suelen hacerlo bien durante largo tiempo cuando el mercado de bonos emite señales de alarma) ofrece una perspectiva histórica del fenómeno.

El cuadro siguiente, elaborado por la firma Bespoke Investment Group, recoge la evolución del índice S&P 500 en diversos plazos (un mes, tres meses, seis meses y un año) desde el día en que tuvo lugar la inversión de la curva de los tipos de interés, desde el año 1966. Vemos que en los dos primeros ciclos, los de 1966 y 1973, efectivamente la bolsa había bajado (y de forma considerable) un año después. Sin embargo, en los últimos cuatro (iniciados en 1978, 1989, 1998 y 2006) ha sucedido lo contrario: el índice S&P 500 se había revalorizado de forma significativa un año después.

En el artículo mencionado, otra firma de inversión, Cannacord Genuity, destaca el hecho de que la recesión puede tardar dos años o más en llegar después de la señal dada por la inversión de la curva, de forma que se trata de una mala señal, sí, pero con un retardo notable.

En el cuadro siguiente he comparado la fecha de cada inversión de la curva de tipos de interés con el mes de inicio de la subsiguiente recesión. Vemos que salvo en 1973, efectivamente el retardo fue de más de un año. Lo que sí es cierto es que después del inicio de cada recesión, la caída del S&P 500 ha sido considerable.

 

El ratio PER y el beneficio por acción del IBEX 35 con los resultados de 2018

Una vez publicados todos los resultados del ejercicio 2018 por parte de las compañías del IBEX 35, podemos saber cuál fue el beneficio por acción del índice en 2018.

Para calcular el beneficio por acción del IBEX 35 tenemos que dividir la capitalización total, en una fecha determinada, de las compañías que lo componen por la suma de los beneficios netos atribuidos a los accionistas a lo largo de doce meses que sean positivos. A veces se cuentan los beneficios negativos pero a efectos del ratio PER tiene más sentido considerar las pérdidas como beneficios nulos.

En 2018, los beneficios netos conjuntos del IBEX 35 fueron de 44.775 millones de euros. En el caso de los bancos, Telefónica y Repsol, se ha restado la parte imputada a titulares de instrumentos híbridos de capital, ya que estos en realidad son deuda financiera de baja exigibilidad y conviene considerar únicamente los beneficios estrictamente atribuibles a los accionistas.

Si sumamos los beneficios recurrentes de aquellas compañías que tuvieron pérdidas en 2018 (Cellnex, Ferrovial y Naturgy), que da una cifra de 1.906 millones de euros, pero descontamos los resultados extraordinarios de aquellas empresas que mayores atípicos obtuvieron (CIE Automotive, Colonial, Merlin Properties e IAG), que fueron de un total de 1.550 millones de euros, ambas cifras se compensan en su mayor parte, de modo que la suma total de beneficios solo aumenta un 0,80%, hasta los 45.131 millones de euros.

Los datos de la tabla siguiente están expresadas en miles de euros.

Al cierre de 2018, la capitalización no ajustada del IBEX 35 era de 535.077 millones de euros. Si dividimos por los 44.775 millones de beneficios netos atribuidos, obtenemos un ratio PER de 11,95 veces. Si ahora dividimos el valor del IBEX 35 al final de 2018 (8.539,9 puntos) por 11,95, obtenemos que el beneficio por acción de 2018 fue de 714,62 puntos.

Pero hay que tener en cuenta que el IBEX 35 es un índice ajustado por capital flotante, es decir, la capitalización se corrige mediante un coeficiente para tener en cuenta el porcentaje de acciones que está en manos de accionistas de control. Actualmente, se aplica un coeficiente del 20% a ArcelorMittal (de modo que solo computa un 20% de la capitalización de esta empresa), del 40% a Endesa, del 60% a Aena, Bankia, Inditex, Mapfre, Naturgy y Siemens Gamesa y del 80% a Acciona, Acerinox, CIE Automotive, Colonial, Mediaset y Melià. Cuanto menor es ese coeficiente, mayor es el porcentaje de acciones que pertenece a accionistas mayoritarios.

Así, la capitalización ajustada total al cierre de 2018 fue de 450.151 millones de euros y el conjunto de beneficios netos ajustados por el mismo procedimiento, de 37.544 millones de euros. Al dividir ambas cantidades, obtenemos el PER ajustado del IBEX 35, que fue de 11,99, lo que nos da un beneficio por acción en 2018 de 712,26 puntos.

Si tomamos en consideración los beneficios del IBEX 35 con los recurrentes de Cellnex, CIE Automotive, Colonial, Ferrovial, IAG, Merlin Properties y Naturgy, el beneficio por acción sin ajustar fue de 720,30 puntos pero el beneficio por acción ajustado fue de 711,76 puntos, muy similar al beneficio por acción ajustado sin tener en cuenta los recurrentes mencionados.

Si bien el beneficio por acción de un índice varía ligeramente según cambien los precios relativos de las acciones, podemos tomar como referencia el dato al cierre de 2018 para saber el PER del IBEX 35 en todo momento. Por ejemplo, si el IBEX 35 cotiza a 9.200 puntos, su ratio PER (con los beneficios del ejercicio 2018) es de 9.200 dividido por 712,26 puntos, lo que da 12,91.

Beneficios por acción de las empresas del IBEX 35 en 2018, informados y efectivos

Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX con mayores extraordinarios en 2018

Beneficios recurrentes de las empresas del IBEX que tuvieron pérdidas en 2018

 

 

 

 

Ranking por ratio PER de las compañías del IBEX (al cierre del 22 de marzo de 2019)

Al cierre del viernes 22 de marzo de 2019, ArcelorMittal e IAG tenían un ratio PER de únicamente 4 o 5 veces. Esto se debe a la evolución cíclica de sus resultados y a su fuerte dependencia del precio de las materias primas.

Merlin Properties ocupa la tercera plaza en este ranking pero de los 855 millones de euros de beneficio neto informado en 2018, 629 millones son revalorizaciones de activos. De acuerdo con el dato del beneficio recurrente ofrecido por la propia empresa, se encontraría en la mitad inferior de la tabla.

Le sigue el BBVA, con un PER de 6,9, por lo que cotiza con descuento respecto a su rival, el Santander, que lo hace con un ratio de 9,29 veces.

El PER de CIE Automotive, de 7,38 veces, también está distorsionado por elevados extraordinarios. Con el beneficio recurrente, el PER es de 12,05.

El caso de Inmobiliaria Colonial es similar al de Merlin Properties. Su PER es de 8,75 pero su PER recurrente, de 45,48, por lo que en realidad se encuentra entre los valores más caros. En 2018 declaró un beneficio neto de 525 millones de euros y un beneficio neto recurrente de 101 millones de euros.

A continuación figuran bancos y empresas cíclicas como ENCE, Acerinox, Repsol y Mediaset.

El primer trimestre de 2019 no está siendo favorable para las empresas con menores ratios PER. Hasta el 22 de marzo, las diez compañías más baratas según este criterio ganaban solo un 2,36% de media, mientras que las diez más caras lo hacían un 15,95% y el IBEX 35, un 8,39%. El temor a un empeoramiento de la situación económica en Europa y Estados Unidos está penalizando a las compañías con resultados más sensibles a una posible recesión.