El IBEX 35, cerca de su PER mínimo desde 2012

Desde el 31 de diciembre de 2012 (8.167,5 puntos), el IBEX se ha revalorizado solo un 14,8% hasta el nuevo mínimo anual de 2018 (9.376,1 puntos el 3 de septiembre). En el mismo período, el beneficio por acción del índice ha pasado de los 490,76 puntos de 2012 a los 688,85 puntos interanuales en junio de 2018, un incremento del 40,4%. Esta diferencia entre ambas variables ha hecho descender el ratio PER de 15,21 en diciembre de 2012 al 13,61 actual.

El valor más bajo del PER alcanzado desde la recuperación iniciada en julio de 2012 (5.956,3 puntos) se dio el 27 de junio de 2016 tras el resultado de la votación a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Dicho valor fue de 13,36 veces los beneficios de 2015 y de 13,04 veces si se tiene en cuenta el beneficio por acción medio del índice en los años 2015 y 2016. El IBEX alcanzaría una valoración tan baja como entonces si cayera a 8.982 puntos (13,04 x 688,85).

Se da la circunstancia de que la fase bajista actual ya tiene una duración similar a la de 2007-2009 (noviembre de 2007 a marzo de 2009) que corresponde a la crisis financiera de 2008: 69 semanas. Sin embargo, la minusvalía es muy diferente, del 50,4% en el ciclo de 2007-2009 y del 15,8% en el actual, que se inció en mayo de 2017 desde los 11.135,4 puntos.

Cuánto se puede ganar ahora por dividendos en el IBEX 35

El cuadro siguiente indica los dividendos ordinarios pagados por las cotizadas del IBEX 35 en los últimos doce meses. El rendimiento por dividendo que aparece en la penúltima columna ha sido calculado en base al total pagado en ese período y el precio de cierre de agosto de 2018. En el caso de Naturgy, en el cálculo del rendimiento no se ha tenido en cuenta la remuneración de julio de 2018 debido al cambio en el calendario de pagos de la empresa.

Además, en los últimos doce meses se han pagado diversos dividendos extraordinarios: Inditex 0,18 € en octubre de 2017, Viscofán 0,13 € en marzo de 2018, Mediaset 0,10026 € en abril de 2018 y CIE Automotive 3,203 € en acciones en junio de 2018. El dividendo extraordinario de Inditex se viene pagando cada año pero lo he considerado como no recurrente debido a su naturaleza.

La mayoría de estos dividendos son a cargo del ejercicio 2017. Dos compañías, Naturgy y Banco Santander, ya han empezado a abonar pagos a cuenta de 2018 en julio de este año: Naturgy 0,28 € y Banco Santander 0,065 €.

El rendimiento ordinario medio de los 35 valores era del 3,75% al cierre del 31 de agosto. El rendimiento mediano (el del valor que ocupa la posición 18 en el siguiente ranking, que es ACS) era del 3,86%.

El rendimiento medio de los primeros valores de la tabla es del 6,24%. Pero la creciente incertidumbre acerca de los resultados y dividendos futuros de DIA convierte a este valor en una opción de alto riesgo. Si excluimos a DIA, el rendimiento medio de los diez primeros valores (de Mediaset a Red Eléctrica), es del 5,87%. Si estas compañías incrementan de media su remuneración un 5% en los próximos doce meses, una cartera compuesta por esos valores rentaría un 6,16%, que es justo un 5% después de una retención fiscal del 19%.

Ventajas de autogestionar su propio capital

Los departamentos de gestión de carteras de los bancos y de las entidades de inversión que trabajan con mandatos de gestión clasifican a los clientes en función de diversos perfiles de riesgo. Por ejemplo, el Banco Santander tiene los siguientes perfiles: conservador, moderado, equilibrado, dinámico y agresivo. Se denomina inversor conservador al que no quiere saber nada de la bolsa y agresivo a quien invierte prácticamente todo su capital en acciones. A continuación se reproduce el esquema de perfiles de riesgo del Banco Santander.

Es una clasificación bastante arbitraria. En la práctica, un inversor calificado de “agresivo“ puede diversificar más que uno que se considera a sí mismo “conservador“ y el primero puede comprar activos de mejor calidad que el segundo. Por otro lado, la clasificación no se basa en un conocimiento específico de la relación rentabilidad-riesgo de cada activo o combinación de activos.

A las entidades financieras, categorizar así a los clientes de este modo les va bien para justificar sus resultados. A los conservadores les pueden decir que no han ganado nada porque en su día dijeron que solo querían activos seguros. A los agresivos les pueden decir que han perdido porque en su día dijeron estar dispuestos a asumir riesgos. Pero la entidad financiera gana siempre porque cobra sus comisiones sean cuales sean los resultados.

Si dejas que te asignen un perfil, estás aceptando de antemano que tú serás el responsable de tus resultados si estos no son los que esperabas.

Como explico en la nueva Monografía Invesgrama (En busca del ahorro seguro y rentable), la intermediación online y la creciente oferta de fondos de inversión de bajo coste (ya sean tradicionales o cotizados) permiten al inversor algo que no era posible hace unos años: autogestionar su capital de modo muy eficiente porque muchos de ellos replican fielmente un índice o un activo y porque han supuesto una significativa reducción de comisiones. Tengamos en cuenta que los fondos de inversión de gestión activa pueden tener comisiones de casi el 2,5% anual y los mandatos de gestión incluso más. Todo lo que podamos ahorrar en comisiones es rentabilidad a nuestro favor.

Si además compramos fondos que siguen la normativa armonizada europea UCITS no pagaremos impuestos sobre plusvalías mientras reinvertamos las ganancias en otro fondo UCITS.

Lo que he querido mostrar en dicha obra es el riesgo que habría asumido un inversor en los últimos cuarenta años (1978-2017) si hubiera diversificado su capital en diferentes clases de activos, con diversas opciones de riesgo. Creo que tomar decisiones de inversión basadas en información real es más eficaz que dejar que una entidad financiera decida por nosotros en base a un cuestionario.

La nueva normativa sobre CFDs obliga a decir cuántos inversores pierden

Si consultas información económica o financiera en Internet, seguramente habrás encontrado ofertas de inversión que requieren un escaso depósito inicial, por ejemplo 1.000 €, a partir del cual puedes multiplicar tu capital invertido en un factor de 10, 20 o más.

Para empezar, el nivel de nuestro capital no debería alterar nuestra percepción del riesgo. Arriesgar la totalidad de un pequeño capital no es hacer una pequeña apuesta sino jugárselo todo. Pensar cosas como “total, con lo que tengo tampoco voy a perder tanto“ no representa un buen inicio para un inversor. 

Un producto con el que supuestamente podemos obtener rentabilidades de cientos o miles por ciento en poco tiempo son los Contratos Por Diferencias (CFDs, de sus siglas en inglés). Los CFDs son contratos transferibles entre un intermediario (broker) y un inversor en el cual se negocia la diferencia entre el precio de un activo (materia prima, divisa, acción o índice) en el momento actual y un momento futuro. Permiten operar con elevados apalancamientos porque no se negocia sobre el precio de un activo sino sobre la diferencia de precios en dos fechas diferentes. Se trata de productos derivados.

Por ejemplo, imaginemos que quiero comprar 2000 acciones de Telefónica a 7€. Si las compro al contado (procedimiento habitual), me costarán 14.000 €. Si las compro a través de un producto que me permite un apalancamiento de 1 a 20, solo tendré que invertir 700 € en la compra de 2000 contratos. Si Telefónica cae a 6,65 €, en caso de haberlas comprado al contado perderé 2000 x (7,00 – 6,65) = 700 €, un 5% del capital invertido. En caso de haberlas comprado con apalancamiento, la pérdida será también de 700 € (pero en este caso, la totalidad del capital invertido) porque con cada uno de los 2000 contratos habré perdido la diferencia del precio, que es de 0,35 €.

Estos esquemas se basan en la asimetría entre el coste y el beneficio potencial, que nos hace creer que vale la pena jugarse mil euros por la expectativa de ganar diez mil. Pero el resultado se basa en probabilidades igualmente asimétricas. Hace tiempo que diversos estudios indicaban que alrededor del 80% de los inversores que utilizaban CFDs perdían dinero. Se trata de un juego en el que te puedes apalancar 1 a 10 y tus probabilidades de ganar son de 1 a 5.

Un artículo de El Periódico de julio de 2017 decía lo siguiente: Según la CNMV, entre enero del 2015 y el 30 de septiembre del 2016, «el 82% de los clientes que realizaron operaciones con CFD sufrieron pérdidas que ascendieron en total a 142 millones de euros (52 millones por materialización del riesgo de mercado, más 90 millones por comisiones y otros costes)». El estudio se basó en las operaciones de 30.656 clientes. Los grandes beneficiados son los intermediarios que cobran comisiones por cada operación.

Lo que no sabemos es cuánto ganan los que ganan. ¿Son cantidades significativas o irrisorias? Tampoco sabemos cuánto tiempo les duran las ganancias a quienes las obtienen. ¿Son sostenibles los beneficios cuando lo que haces básicamente son apuestas?

Posiblemente te habrás fijado que desde hace unas semanas los anuncios de proveedores de productos CFD llevan una advertencia relacionada con el porcentaje de clientes que pierden dinero con esta entidad en particular (ver captura siguiente):

Si clicamos sobre el anuncio, nos sale la siguiente página, en la que se nos avisa que el 80,6% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero con este proveedor.

La captura siguiente es de otro conocido proveedor de CFDs, IG Markets:

En el caso de CMC Markets, los clientes que pierden son el 78%:

Y en el caso de Ayondo, son el 72,1%. Tal vez puedan esgrimir en su publicidad que son el proveedor con el que menos clientes pierden.

Uno de los proveedores con el que pierden más clientes es XTB: un 82%.

La razón de tales advertencias es la entrada en vigor el 1 de agosto de 2018 de la nueva normativa de la ESMA (European Securities and Markets Authority, Autoridad Europea de Valores y Mercados), que obliga a indicar en la publicidad de dichos productos el porcentaje de clientes minoristas que pierde dinero. También introduce importantes cambios en el nivel de apalancamiento para clientes no profesionales. Los CFDs sobre acciones “solo“ podrán tener un apalancamiento de 1 a 5, los CFDs sobre materias primas, de 1 a 10 y los CFDs sobre índices, de 1 a 20. También se limita el apalancamiento de los contratos en divisas (Forex) a un factor de 1 a 30 (se permite mayor apalancamiento porque las variaciones en las cotizaciones de las divisas suelen ser mucho menores que en las acciones). Para poder superar esos niveles “limitantes“ habrá que demostrar ser un profesional, para lo cual es necesario contar con un capital de más de medio millón de euros y haber trabajado al menos un año en el sector financiero en una actividad relacionada con este tipo de productos.

Es decir, a partir de ahora el ejemplo que he puesto antes sobre la inversión en Telefónica con un apalancamiento de 1 a 20 (y que suponía la pérdida total del capital con una simple caída del precio de un 5%) ya no es posible. Como el factor de apalancamiento en acciones se ha reducido a 5, los títulos deberían bajar un 20% para perderlo todo. Teniendo en cuenta que unas acciones pueden bajar más de un 10% en unos minutos ante un profit warning (aviso de reducción de beneficios), sigue siendo un nivel de apalancamiento excesivo. La cuestión es que las empresas cotizadas suelen recuperarse después de noticias negativas o hechos adversos, mientras que con productos apalancados la pérdida puede ser irrecuperable.

Con anterioridad a la entrada en vigor de esta normativa, también era frecuente encontrar el siguiente tipo de aviso: “las pérdidas pueden superar el depósito inicial“. Es decir, no solo podías perder la totalidad de tu capital sino mucho más (es lo que hubiera ocurrido en el ejemplo de Telefónica con apalancamiento 1 a 20 si las acciones hubieran bajado más de un 5%). Esto ya no va ser así, pues a partir de ahora el broker está obligado a proteger el saldo de sus clientes.

 

 

“En busca del ahorro seguro y rentable“: tercera Monografía Invesgrama

El inversor conservador tiende a apostarlo todo a un único producto que aparentemente es seguro. Si efectivamente el producto es seguro, la ganancia es insignificante. Si solo lo parece, la pérdida puede ser elevada. Evitar completamente el riesgo es una apuesta muy arriesgada con una expectativa de ganancia muy escasa.

La tercera Monografía Invesgrama busca hallar el mejor equilibrio posible entre seguridad y rentabilidad. Demuestra que diversificar en diferentes clases de activos permite obtener una relación rentabilidad-riesgo mucho mejor que la de cada activo por separado. Aporta datos sobre lo que habría ganado un inversor residente en España a lo largo de un período de cuarenta años (1978-2017) si hubiera invertido en activos monetarios, dólares, francos suizos, renta fija a largo plazo, oro, bolsa española, bolsa estadounidense y bolsa alemana, así como en diversas combinaciones formadas por estos activos.

Determinadas combinaciones permiten conseguir una rentabilidad similar a la de la bolsa con eventuales pérdidas mucho más ocasionales y moderadas. Una de estas combinaciones habría dado ganancias el 90% de los cuarenta años del período considerado, y en los cuatro años negativos las pérdidas nunca habrían superado el 8% ni se habrían producido en años consecutivos.

Si bien un capital diversificado no puede dar una seguridad total a corto plazo, en casi todos los períodos de cinco años, y todos los períodos de siete o más años, las combinaciones que incluyen activos de riesgo son tan seguras como los activos sin riesgo pero suelen ser más rentables. Se trata de sacrificar algo de seguridad a corto plazo a cambio de una ganancia mucho mayor en términos de rentabilidad.

Suele creerse que el mayor peligro está en las fluctuaciones de los mercados cuando en realidad se encuentra en el riesgo del emisor. Por este motivo, debemos evitar los productos que se benefician de su mayor defecto: su opacidad. Tenemos que centrarnos, en cambio, en activos transparentes, que cumplen determinadas normativas y que cotizan en un mercado oficial.

En busca del ahorro seguro y rentable es una guía práctica para el inversor conservador. Contiene información detallada sobre cómo elegir los mejores productos financieros para invertir en renta fija pública, renta fija corporativa, renta variable de España, Estados Unidos y Alemania, y oro. Estos productos permitirán al ahorrador planificar su ahorro a largo plazo con un bajo coste en términos de comisiones, lo que le dará una rentabilidad extra de en torno al 2% anual respecto a lo que le costaría tener su capital en fondos de gestión activa o bajo un mandato de gestión. También le permitirán un ahorro considerable en impuestos gracias a la normativa armonizada europea UCITS.

La nueva monografía contnúa la colección iniciada por Todo sobre los dividendos: Conceptos, ventajas, estrategias, resultados, a la que siguió Mercados bajistas: cómo detectarlos, cuándo vender y cuándo comprar. Está disponible en tapa blanda a través de la plataforma Createspace Independent Publishing de Amazon.

En octubre aparecerá la cuarta Monografía Invesgrama, con el título de Planes de ahorro anuales, destinada a aquellos ahorradores que estén interesados en planificar su ahorro a lo largo del tiempo y en ver los resultados que pueden obtener.

Para consultas sobre estas obras podéis contactarme en la dirección invesgrama@invesgrama.com

A continuación reproduzco el índice y el primer capítulo:

 

Bolsa americana 8 – Bolsa europea 3

Desde 2008, el año de la crisis financiera, la bolsa estadounidense se ha revalorizado más del doble que la de la zona euro, concretamente 2,5 veces más. El 24 de agosto de 2018, el índice más seguido de la zona euro todavía estaba un 22,1% por debajo de su valor de finales de 2007. El Dow Jones Industrials, en cambio, subía un 94,4%.

En estos últimos once años (2018 hasta el 24 de agosto), la bolsa americana lo ha hecho mejor que la europea en ocho años. En los siete años transcurridos desde 2013, la bolsa de la eurozona solo ha superado a la estadounidense en 2015.

Si incluimos dividendos, el Eurostoxx arroja un saldo positivo de un 1,80% anual entre diciembre de 2007 y el 24 de agosto de 2018. El Dow Jones presenta una rentabilidad del 9,27% anual en el mismo período.

La diferencia en términos acumulados es menor que si solo se consideran plusvalías, ya que el rendimiento por dividendo de la bolsa europea ha sido superior (4,12% de media anual vs. 2,83%).

A esto hay que añadirle la revalorización del dólar, pues el euro ha caído de 1,472 dólares al cierre de 2007 a los 1,16 dólares actuales. Esto implica una apreciación de la divisa americana de un 27%, un 2,25% anualizado. Por tanto, la rentabilidad en euros del índice Dow Jones Industrials ha sido del 11,52% anual en el período considerado, casi diez puntos anuales por encima del Eurostoxx.

Recientemente, analistas de JP Morgan señalaron que el desacoplamiento de los últimos doce meses de los mercados bursátiles mundiales respecto al estadounidense no tiene precedentes en la historia. Predicen que en lo que queda de año, o bien la bolsa americana caerá o bien las bolsas internacionales recuperarán parte del terreno perdido.

Mejores y peores valores del IBEX 35 en los últimos 16 trimestres

Cada trimestre se constata una evolución muy dispar de los 35 valores que componen el IBEX. La diferencia entre la rentabilidad (dividendos incluídos) de los cinco mejores respecto a la de los cinco peores está alrededor del 36%. En siete de los últimos 16 trimestres ha llegado a superar el 40%. Sin embargo, en los últimos cuatro trimestres la diferencia ha tenido tendencia a reducirse. Varios de los valores que han estado de forma repetida entre los cinco peores han acabado saliendo del índice, como OHL, Sacyr, FCC, Abengoa y Banco Popular.

También se observa que en cada uno de los 16 trimestres los cinco mejores valores acabaron con saldo positivo a pesar de que en diez períodos la rentabilidad media de los 35 valores fue negativa.

Los valores más volátiles, en el sentido que se han situado más veces en un extremo u otro son ArcelorMittal, Técnicas Reunidas, Banco Popular, Indra, DIA, Siemens-Gamesa e IAG.

En el trimestre actual, los cinco mejores valores está siendo, por el momento, Amadeus, Siemens-Gamesa, Acerinox, Naturgy (Gas Natural) y Viscofán, con una rentabilidad media del 9,8%, y los cinco peores, DIA, BBVA, Mediaset, Bankinter y Sabadell, con una pérdida media del 8,8%. En vista de los datos expuestos, es probable que la diferencia entre ambos grupos se vaya ampliando hasta el 30 de septiembre.

El IBEX 35, un 14% más barato que hace un año

Tras la presentación de los resultados del primer semestre de 2018, el beneficio por acción del IBEX 35 interanual (de junio de 2017 a junio de 2018) es de 688,85 puntos, ajustados por capital flotante. Este dato incluye los beneficios de Inditex de abril de 2017 a abril de 2018..

Cuatro sociedades registran resultados interanuales negativos a junio de 2018: Cellnex, Siemens-Gamesa, Técnicas Reunidas y Naturgy (Gas Natural). Para el cálculo del beneficio por acción tengo en cuenta la capitalización de esas sociedades pero contabilizo sus beneficios como nulos.

En el caso de Naturgy, las pérdidas ascienden a 2.470 millones de euros debido a depreciaciones de activos. Sin dichas depreciaciones, el resultado ascendería a unos 1.324,9 millones de euros y el beneficio por acción ajustado del IBEX 35 a junio de 2018 sería de 699,05 puntos.

El selectivo de la bolsa española ha caído cerca de un 8% desde el 10 de agosto de 2017, cuando cerró a 10.450 puntos, mientras que el beneficio por acción ajustado ha aumentado un 7% en el mismo período. El efecto combinado es que el IBEX ha pasado de tener un PER de 16,23 a un PER de justo 14 veces en estos momentos (9.650 puntos), de modo que se encuentra aproximadamente un 14% más barato que entonces.

 

Ni siquiera la CNMV se mira los balances de las empresas

Ya se sabe que los gestores de fondos de inversión no suelen mirarse los estados financieros de las empresas en las que invierten ya que prefieren usar otras fuentes de información, como las opiniones de determinadas firmas de análisis de prestigio. Lo que resulta sorprendente es que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), organismo encargado de velar por el buen funcionamiento de los mercados financieros, parece no revisar las cuentas que le deben remitir las sociedades cotizadas con periodicidad semestral.

Cuando escribí mi libro Invertir Low Cost tuve que examinar las cuentas semestrales de todas las empresas del IBEX 35 de 2006 a 2012 y vi errores en diversas ocasiones. Escribí al departamento de relaciones con inversores de las empresas afectadas señalando las discrepancias. Solo me contestó una, Acciona, que además envió las cuentas correctas. Las demás las dejaron tal como estaban, y ahí siguen.

Pondré dos ejemplos recientes de estados financieros incorrectos: Indra y Amadeus. Corresponden al ejercicio 2017. Fueron presentados en febrero de 2018 y en la fecha actual (agosto de 2018) todavía no han sido corregidos en la sección de Consultas a registros oficiales de la página web de la CNMV.

El caso de Indra Sistemas

Esta es la cuenta de resultados de Indra del primer semestre de 2017.

A continuación, la del segundo semestre de 2017. Como puede observarse, en la columna correspondiente al segundo semestre de 2017 (primera columna de datos) se ha vuelto a reproducir la columna del primer semestre. En el conjunto del ejercicio 2017, el resultado neto atribuido de la empresa fue de 126.905 miles de euros (ver Acumulado Actual 31/12/2017). Si se resta esta cifra de los 37.934 miles de euros del primer semestre de 2017, se deduce que en el segundo semestre de 2017 el resultado neto atribuido fue de unos 89.000 miles de euros (89 millones de euros).

Para comprobarlo, vamos a los informes trimestrales de Indra y vemos que en el tercer trimestre de 2017 el beneficio neto fue de 46,6 millones de euros…

…y que en el cuarto trimestre de 2017 fue de 42,4 millones de euros. Por tanto, el beneficio del segundo semestre fue de 89 millones de euros, lo que confirma el cálculo deductivo anterior.

El caso de Amadeus

Esta es la cuenta de resultados de Amadeus del primer semestre de 2017.

Y esta es la del segundo semestre de 2017. Vemos que la suma de las partidas del primer semestre con las del segundo semestre no coinciden con las anuales. Por ejemplo, el beneficio neto atribuido del primer semestre fue de 529,1 millones de euros y el del segundo, según figura en la primera columna de datos de la tabla siguiente, de 296,5 millones de euros. La suma es de 825,6 millones de euros pero el beneficio atribuido total de 2017 fue de 1.002,9 millones de euros. Se deduce que el beneficio del segundo semestre fue de 1.002,9 – 529,1 = 473,8 millones de euros.

Lo comprobaremos con los informes trimestrales. Este es el informe del tercer trimestre de 2017, que indica un beneficio de 244,6 millones de euros, aunque no incluye los beneficios de entidades asociadas (que están junto con los minoritarios, que no forman parte del beneficio atribuido).

Y este el del cuarto trimestre, que indica un beneficio neto de 228,4 millones de euros.

Haciendo la suma de ambos llegamos a que el beneficio neto del segundo semestre de 2017 fue de 473 millones de euros, aproximadamente la cifra a la que habíamos llegado por deducción. La diferencia se debe a que no se ha podido desglosar la parte de minoritarios en la partida “beneficios de empresas asociadas y entidades controladas conjuntamente“.

Este tipo de fallos puede llevar a cometer errores significativos a algunos inversores, de modo que las empresas afectadas y la CNMV deberían apresurarse en corregirlos.

Beneficios por acción interanuales del IBEX 35 tras los resultados del primer semestre de 2018

Todas las sociedades del IBEX 35, salvo Inditex, ya han presentado sus estados financieros correspondientes al primer semestre de 2018. En la tabla siguiente se indican los beneficios por acción de doce meses acumulados a 30 de junio de 2017 y a 30 de junio de 2018.

Los datos han sido revisados el 10 de septiembre de 2018. Han variado ligeramente los beneficios por acción de Grifols y Repsol.

CaixaBank, ArcelorMittal, Indra, IAG y Merlin Properties registraron incrementos interanuales superiores al 40%. En el caso de la aerolínea, el resultado incluye extraordinarios de 413,5 millones de euros, sin los cuales el beneficio por acción sería de 1,11 € y el aumento interanual, del 22%. Para calcular dichos extraordinarios he considerado tanto los positivos como los negativos.

El beneficio por acción de ArcelorMittal está expresado en euros teniendo en cuenta el tipo de cambio euro-dólar al cierre del primer semestre.

En el otro extremo, cuatro sociedades redujeron sus resultados en un 40% o más: Banco Sabadell, Bankia, DIA y Ferrovial.

Los resultados de las sociedades inmobiliarias Merlin Properties y Colonial suelen incluir revalorizaciones de activos, por lo que las variaciones de un período a otro no son demasiado significativas.

Acciona pasa de un beneficio negativo a alcanzar uno de los valores más altos de los últimos años. A 73 € el PER de los títulos es de 13 veces.

En cambio, cuatro valores del selectivo entran en pérdidas: Cellnex, Siemens-Gamesa, Naturgy (Gas Natural) y Técnicas Reunidas. Naturgy ha cargado a los resultados del primer semestre depreciaciones de activos de generación de electricidad (centrales de ciclo combinado, carbón, térmicas y nucleares) por valor de 4.851 millones de euros. Según la compañía, el beneficio sin dichas depreciaciones hubiera sido de 532 millones de euros, lo que daría un beneficio por acción interanual de 1,34 €, un 7% más que hace un año.

En los resultados de Bankia, Bankinter, BBVA, Sabadell, Santander, Repsol y Telefónica he restado la parte imputada a titulares de deuda subordinada u otros híbridos de capital. Ver El verdadero beneficio por acción de Telefónica en el primer semestre de 2018.

 

Rentabilidad de los valores del IBEX 35 hasta julio de 2018

La tabla ordena los valores del IBEX 35 según su rentabilidad con dividendos en 2018 hasta el 31 de julio, con la composición actual (Abertis fue sustituida por CIE Automotive el 18 de junio).

El IBEX 35 perdía un 1,72% hasta la fecha pero con dividendos incluidos ganaba un 1,08%.

La segunda tabla ordena los mismos valores a partir de su rentabilidad con dividendos en el mes de julio.

 

 

La cartera excesivamente concentrada de Warren Buffett

Warren Buffett, el inversor con el mejor registro de rentabilidad a largo plazo, dirige el conglomerado empresarial Berkshire Hathaway, formado por compañías no cotizadas en bolsa y por otras que sí cotizan.

La cartera de valores cotizados sorprende por su escasa diversificación. El 22,7% está concentrada en un solo valor, Apple. El 73,3% se halla dividido en solo seis compañías: además de Apple, los bancos Wells Fargo y Bank of America, la alimentaria Kraft Heinz, Coca-Cola y American Express.

La tabla siguiente recoge las principales posiciones y su valor de mercado el 30 de julio de 2018, elaborada a partir de información recopilada por la CNBC.

Aunque es conocido su poco interés por las tecnológicas, en pocos años Buffett ha llegado a amasar casi el 5% del capital de la empresa que fabrica el iPhone. Empezó a comprar acciones a mediados de 2016, cuando el precio rondaba los 100 $ (ahora están a cerca de 190 $).

El “mago de Omaha“ está considerado el mejor inversor de la historia debido a su largo historial, que data desde 1965, y a la consistencia de sus resultados. En 53 años, el valor contable de Berkshire Hathaway solo ha retrocedido (y como máximo un 10%) en 2001 y en 2008. A diferencia de otros ilustres inversores, no ha cometido grandes errores, como ha sido el caso de Carl Icahn. El “mejor inversor del mundo“ firma su cuarto año desastroso consecutivo.

El inversor declaró hace tiempo, según recoge el libro The Warren Buffett Way, publicado en 1994, que debía su éxito a solo un puñado de empresas, sin las cuales sus resultados habrían sido simplemente mediocres. De hecho, el resultado de Berkshire Hathaway fue inferior en 2,66 puntos anuales al del índice S&P 500 con dividendos entre 2009 y 2016. Lo que quizá le ha faltado en este período ha sido un gran acierto, como el que ha tenido recientemente con Apple. Pocos grandes aciertos y pocos grandes errores, esta parece ser la receta de su éxito, una idea que desarrollé extensamente en mi libro El inversor afortunado.

Normalmente, los fondos de inversión no tienen, ni suelen poder tener, carteras tan concentradas. La directiva UCITS de la Unión Europea impone un límite del 10% de la cartera en una posición y establece además que la suma de los valores que ponderan más del 5% no puede superar el 40% (es la regla conocida como 5/10/40). Los fondos indexados quedan exceptuados de estas condiciones ya que replican índices en los que algunos valores pueden ponderar más del 10%, como ocurre en el IBEX 35.

Un inversor debe evitar sobreponderar en exceso un solo valor. Hay que tener en cuenta que la cartera cotizada de Buffett es solo una parte dentro del grupo Berkshire Hathaway, que tiene una fuerte presencia en compañías de seguros y medios de comunicación, entre otras compañías, cuyas acciones no se negocian en los mercados. Un capital no muy elevado sí puede estar concentrado en cinco valores pero cada uno con el mismo peso.