Los resultados de Telefónica en 2017: mejoría con matices

La situación financiera de Telefónica mejoró en 2017 por vez primera desde 2013, lo que podría marcar un punto de inflexión en la negativa evolución de las acciones en bolsa.

Si bien la cifra de negocios cayó ligeramente, los gastos de personal fueron un 15% inferiores a los de 2016 debido a las reducciones de plantilla, lo que permitió incrementar el beneficio de explotación un 24%. La plantilla promedio fue de 125.371 personas en 2017, un 5,1% menos que en 2016.

Las acciones de Telefónica han dado rentabilidad negativa en siete de los últimos once años. Cien euros invertidos en los títulos de la operadora al final de 2007 se habrían convertido en 88,9 € al final de 2017, mientras que la misma cantidad invertida en una cesta de acciones representativa del IBEX 35 habrían crecido a 109,8 €.

La deuda financiera neta se redujo de los 56.624 millones de euros de 2016 a los 50.553 millones de euros de 2017. En tanto que el beneficio de explotación se incrementó de manera significativa, el ratio de solvencia que relaciona la deuda fianciera neta con el beneficio de explotación mejoró de forma muy significativa, pasando de 10,4 veces a 7,4 veces, todavía elevado pero más aceptable.

Telefónica da una cifra de 44.230 millones de euros para la deuda financiera neta porque deduce 2.154 millones de euros de activos financieros corrientes y 2.812 millones de euros de instrumentos financieros derivados de activo a largo plazo, entre otras partidas. Mi cálculo se basa en el procedimiento estándar que suele utilizarse para todas las empresas no financieras (la suma de los pasivos financieros menos el efectivo y los equivalentes de efectivo).

Los gastos financieros se redujeron en algo más de mil millones de euros debido a la caída del coste de la deuda en divisas europeas y latinoamericanas. La proporción de dichos gastos en relación al beneficio operativo cayó de un peligroso 45,9% a un mucho más razonable 32% en 2017. Es el primer ejercicio desde 2013 en que esta proporción se sitúa en niveles aceptables.

En el lado negativo, el patrimonio neto atribuido volvió a reducirse, algo ya habitual en la compañía, en gran parte debido a sus desorbitados dividendos. Dicha magnitud alcanzó los 16.920 millones de euros mientras que en 2015 era de 21.135 millones de euros.

El valor contable por acción pasó de los 3,60 € de 2016 a los 3,26 € en 2017. Fue de 4,25 € en 2015.

La reducción de los gastos de personal y de los gastos financieros fueron las claves del fuerte incremento del beneficio neto atribuido, que fue del 32%. El beneficio por acción fue de 0,56 €. La cifra es menor a la que resulta de dividir el beneficio neto atribuido por el número de acciones del capital social (que daría 0,603 €) porque existe un elevado número de títulos con efectos dilutivos. La compañía no ha publicado aún el informe anual del ejercicio pasado, por lo que no sabemos la cantidad exacta.

La operadora pagará el dividendo complementario de 2017 en junio de 2018 por un importe de 0,2 €. En diciembre de 2017 pagó el dividendo a cuenta del mismo ejercicio por una cantidad similar. Ha anunciado que el dividendo a cargo de 2018 será también de 0,40 €, por lo que a los precios actuales el rendimiento por dividendo es del 5%. Dicho pago se realizará en dos tramos, el primero en diciembre de 2018 y el segundo en junio de 2019, ambos de 0,20 €.

El pay-out (porcentaje de distribución de los beneficios) sigue siendo alto: 0,40 € de dividendo de un beneficio por acción de 0,56 €, lo que representa un 71%. No obstante, supone una reducción significativa respecto a años anteriores, en los que el dividendo fue incluso superior al beneficio.

El reto que se le plantea ahora a Telefónica es mejorar resultados a partir de un incremento de la cifra de negocios y no solo por la vía de la reducción de gastos. Sin embargo, la previsión de la empresa para 2018 es de un aumento de los ingresos de un 1%, por lo que deberá continuar reduciendo costes si no quiere decepcionar al mercado.

Al fin tiene sentido comprar acciones de Telefónica

 

 

Los resultados de Enagás en 2017

El beneficio neto de Enagás aumentó un 17,6% en 2017 gracias en gran parte a la consolidación de GNL Quintero, de la que posee el 45,4% del capital. Sin la aportación de su participada chilena, el incremento habría sido del 4,9%.

El beneficio por acción fue de 2,06 €, lo que implica que a los precios actuales (20,68 €) el ratio PER es prácticamente de 10 veces. No obstante, en 2018 la compañía prevé un beneficio neto de 443 millones de euros, lo que supondría un beneficio por acción de 1,85 €. El PER estimado es pues de 11,2 veces.

El dividendo a cargo de 2018 previsto es de 1,53 €, de modo que el pay-out (porcentaje de distribución del beneficio) sería del 83% (frente al 71% de 2017 y el 81% de 2016).

Las acciones de Enagás han sido una de las más rentables del IBEX 35 desde 2006. SIn embargo, actualmente se encuentran a un precio similar al de final de 2007, a pesar de que en la década transcurrida su dividendo se ha multiplicado por tres.

En diciembre de 2017 la compañía titulizó los derechos de cobro del défcit de tarifa por valor de 355 millones de euros. Gracias a ello sacó esa deuda de su balance y cedió los derechos sobre la misma a un consorcio de siete bancos. En el conjunto del ejercicio redujo su deuda financiera en 725 millones de euros pero al consolidar GNL Quintero ha tenido que asumir 644 millones de euros de deuda de esta empresa. La deuda financiera neta disminuyó ligeramente, de los 5.297 millones de euros de 2016 a los 5.071 millones de 2017. Sin embargo, el ratio de endeudamiento se redujo de forma considerable gracias al elevado aumento del beneficio de explotación derivado de la integración de GNL: fue de 8,1 veces en 2016 y de 6,9 veces en 2017.

La ROA (rentabilidad del activo) pasó del 5,86% al 6,59% y la ROCE (rentabilidad del capital empleado) del 7,63% al 8,47%. En contrapartida, el coste de la deuda financiera aumentó del 2% al 3,3%, de modo que disminuyó el margen entre la ROCE y el coste de la deuda, del 5,63% al 5,21%, un valor algo justo (el de Red Eléctrica es del 8,68%).

Enagás ha propuesto un dividendo de 1,46 € para este año. A los precios actuales supone un rendimiento bruto por dividendo del 7,05% y del 5,72% neto.

Los resultados de Red Eléctrica en 2017

Red Eléctrica incrementó su beneficio neto atribuido un 5,1% en 2017, dentro de las expectativas. El beneficio por acción se situó en 1,238 €, por lo que al precio de cierre del 19 de febrero de 2018 (16,13 €) el ratio PER es de justo 13 veces, que está por debajo de su media histórica, como puede verse en la tabla siguiente.

La compañía de transporte de electricidad ha sido uno de los valores más rentables del IBEX 35 desde 2006 (ver tabla siguiente).

Si bien la empresa está siendo penalizada en bolsa debido a las expectativas de recortes en los ingresos regulados a partir de 2020, muestra una buena situación financiera en todos los aspectos. La rentabilidad sobre el capital empleado es del 11,14%, igual prácticamente que en 2016, pero se amplía la diferencia entre este ratio y el coste de la deuda, que es del 8,68%, perfectamente adecuada.

La solvencia también es correcta. La compañía solo destinó el 13,8% del beneficio operativo a intereses de la deuda, frente al 15,1% en 2016. La relación entre la deuda financiera neta y el beneficio de explotación es de 5,4 veces mientras que en 2016 fue de 5,8. El ratio es algo elevado pero aceptable dada la recurrencia de los beneficios.

El valor contable se incrementó un 6,5% y la relación precio-valor contable es ahora de 2,8 veces, mientras que al final de 2016 fue de 3,3 veces.

La relación Enterprise Value / Beneficio operativo es de 13,9 veces, que se sitúa por debajo de la media de las empresas no financiera del IBEX 35 al cierre de 2017, que fue de 17,8. Este ratio es una alternativa al PER o relación precio-beneficio. El Enterprise Value es la suma de la capitalización, la deuda financiera neta y el patrimonio neto atribuido a minoritarios.

Beneficios por acción de las 12 primeras compañías del IBEX 35 en publicar resultados

Hasta el momento han publicado resultados 12 de las 35 compañías del IBEX 35. En general, este primer tercio arroja un panorama decepcionante.

La tabla siguiente indica el beneficio por acción en 2017 que he calculado y el informado por la propia sociedad. CaixaBank y Bankinter han publicado informes de resultados sin mencionar el beneficio por acción, y sus cuentas tampoco están disponibles todavía en los registros de la CNMV.

Las disparidades entre esas magnitudes se deben a diferentes metodologías de cálculo. Las cotizadas en bolsa suelen aplicar la NIC (Norma Internacional de Contabilidad) número 33, según la cual el beneficio por acción básico es el cociente entre el beneficio neto atribuido y el número medio ponderado de acciones en circulación, lo que implica restar las acciones en autocartera. De acuerdo con la misma norma, el beneficio por acción diluido, que es el que verdaderamente interesa al accionista, debe tener en cuenta además las acciones con efectos potencialmente dilutivos, en particular acciones que previsiblemente se vayan a crear en el futuro como consecuencia de la conversión obligatoria de bonos en acciones. En sus presentaciones de resultados, las compañías no suelen distinguir entre ambos conceptos, de modo que es difícil saber a cuál se refieren. En las cuentas remitidas a la CNMV, deben ofrecer ambos datos.

En mi metodología, el beneficio por acción es el cociente entre el beneficio neto atribuido y el número efectivo de acciones más las acciones potencialmente dilutivas, cálculo que considero más favorable a los intereses de los accionistas.

ArcelorMittal publica sus cuentas en dólares, de modo que he convertido los datos a euros teniendo en cuenta la cotización euro-dólar al cierre anual.

En la tabla vemos que hay pocas diferencias salvo en Abertis, Bankia y Santander. En el caso de la concesionaria de autopistas, se debe a la elevada autocartera que mantiene la empresa, equivalente a un 8% de su capital social.

Bankia ha considerado el beneficio sin consolidar Banco Mare Nostrum (BMN), que adquirió en junio de 2017 pero cuya fusión no fue materializada hasta enero de 2018. El beneficio ex-BMN fue de 816 millones de euros pero el resultado consolidado fue de 505 millones.

Banco Santander ha informado de un beneficio por acción de 0,404 € al tener en cuenta el número medio ponderado de acciones en circulación y cierto número no especificado de acciones con efectos dilutivos.

La tabla siguiente indica los beneficios por acción informados de 2017 comparados con los de 2016 (los de CaixaBank y Bankinter de 2017 son los calculados por mí debido a la ausencia de los datos correspondientes).

El incremento de CaixaBank se debe a los menores cargos por deterioros de activos. El margen de explotación cayó un 1,8%. Banco Sabadell se benefició de un aparente crédito fiscal sin determinar (no ha publicado aún el informe anual). Su beneficio bruto fue un 16,8% inferior al de 2016. En el caso de Abertis, el resultado de operaciones continuadas cayó un 7,7% pero los intereses minoritarios se redujeron a la mitad, por lo que el balance fue positivo.

De las doce compañías de la tabla, únicamente ArcelorMIttal mejoró en todos los aspectos. Las ventas aumentaron un 20,9% y el beneficio de explotación, un 30,5%. El crecimiento del beneficio neto se vio impulsado también por una menor carga fiscal y por una fuerte reducción del resultado negativo por diferencias de cambio.

 

 

Mapfre cotiza a su valor contable, ¿es normal?

La aseguradora Mapfre redujo su valor contable de los 2,96 € de 2016 a los 2,80 € en 2017. Actualmente cotiza a 2,73 €: a pesar de dicha reducción, el precio está un 2,5% por debajo de su valor contable. Normalmente las sociedades cotizadas en bolsa tienen un precio superior a su valor en libros, de modo que uno puede preguntarse si esta situación es normal.

Si observamos la evolución del beneficio por acción desde 2007, entenderemos por qué Mapfre no cotiza por encima de su valor contable. Desde 2007 el beneficio por acción se ha reducido un 28%. Desde la salida de la crisis se observa un estancamiento. Es una sociedad que no logra crecer. Lo que es más importante, los inversores no tienen expectativas de que el beneficio por acción vaya a incrementarse de forma sostenida en el futuro.

A pesar de que el precio de las acciones sufrió una minusvalía del 21,6% entre diciembre de 2006 y diciembre de 2017, la rentabilidad acumulada en el período teniendo en cuenta la reinversión de dividendos netos fue positiva en un 25,6%, lo que de nuevo pone de manifiesto la importancia de los dividendos.

 

Evolución de los valores del IBEX 35 en la corrección, su PER y su rendimiento por dividendo

La tabla siguiente recoge la rentabilidad de los valores del IBEX 35 desde el viernes 26 de enero, con el índice a 10.595 puntos, hasta el cierre de hoy 8 de febrero. El máximo anual se alcanzó el día 23 en los 10.609 puntos.

Los valores que mejor han aguantado han sido Abertis, Siemens-Gamesa y Bankinter, mientras que once valores han perdido entre un 10% y un 12%.

En la segunda tabla he indicado el ratio PER calculado en función del beneficio por acción interanual de septiembre de 2016 a septiembre de 2017 y el rendimiento por dividendo calculado a partir del dividendo ordinario pagado en los últimos doce meses.

El PER medio es de 18,6 pero está distorsionado por el elevado ratio de Cellnex. El PER mediano, más representativo, es de 15,6.

El rendimiento medio es del 3,52% y el mediano, del 3,67%.

Ver los dividendos pagados entre enero de 2017 y enero de 2018.

 

Telefónica: rentabilidad cero desde 2007

Al cierre de hoy 2 de febrero de 2018, las acciones de Telefónica acumulan una rentabilidad del 0% desde el 1 de enero de 2007, como puede observarse en el cuadro de seguimiento del IBEX 35 y las carteras, del que reproduzco una captura parcial. Sin embargo, no es mucho menos del 12,4% que se ha revalorizado el IBEX 35 con dividendos en el mismo período. Otro de los pesos pesados del IBEX 35, el Banco Santander, ha ganado un 3,4% desde 2007.  Las rentabilidades incluyen dividendos brutos y derechos procedentes de ampliaciones de capital.

El cuadro siguiente indica la rentabilidad anual de las acciones de la operadora desde 2007.


Esta semana el IBEX 35 ha perdido un 3,42% pero todavía acumula un saldo positivo del 2,10% en 2018 mientras que el DAX alemán se ha situado en terreno negativo en un 1,03%. Las bolsas internacionales se han visto presionadas por un repunte generalizado de los tipos de interés de los títulos de renta fija y el temor a que reviente la burbuja en este tipo de activos.

El analista Roberto Moro, de Apta Negocios, considera como escenario más probable que el IBEX 35 se apoye en el soporte de los 10.000 puntos y que el selectivo debería superar los 10.650 puntos para volver a ser alcista a corto plazo. Ver entrevista en Invertia: Moro: «Mientras el Ibex no recupere los 12.400 puntos, no diremos que es alcista a largo plazo»

 

Ranking de rentabilidad de los valores del IBEX 35 en enero de 2018

Mes de contrastes claros, con ganancias superiores al 10% en Santander, CaixaBank, Sabadell y Bankinter, mientras que valores refugio tradicionales como Enagás y Red Eléctrica se dejaron alrededor de un 8%.

El IBEX 35 con dividendos se revalorizó un 4,5% en enero por el buen comportamiento de las entidades financieras pero las empresas no financieras ganaron una media del 1,97%.

Por qué cae Enagas

 

El IBEX ha sido bajista la mitad del tiempo en los últimos diez años

Desde el máximo histórico del 8 de noviembre de 2007 hasta el pasado viernes 26 de enero de 2018, el IBEX 35 ha sido bajista el 48% del tiempo y alcista el 52% del tiempo restante, de acuerdo con mi definición de ciclos cortos (caídas de al menos un 5% y alzas de al menos un 7%).

Lo curioso es que esos porcentajes no han variado mucho desde la recuperación iniciada el 24 de julio de 2012 respecto del gran ciclo bajista de 2007-2012.

Del 8 de noviembre de 2007 al 24 de julio de 2012, el índice fue bajista justo la mitad del tiempo. Llama la atención el hecho de que el 50% del tiempo la bolsa fuera alcista a pesar de que el IBEX cayó de los 15.945 puntos a los 5.956 puntos, una minusvalía del 62%.

En el segundo período, del 24 de julio de 2012 hasta el 26 de enero de 2018, a pesar del alza del 78% el IBEX fue bajista el 46% del tiempo. Hay que tener en cuenta que el ciclo corto alcista actual, iniciado el 14 de noviembre de 2017 en los 9.990,4 puntos, es aún provisional, pues la subida acumulada desde entonces no supera el 7%.

Si nos basamos en los ciclos medios, que defino como caídas de al menos un 10% y alzas de al menos un 14%, en el gran ciclo bajista 2007-2012 el IBEX fue alcista nada menos que el 53% del tiempo, mientras que desde el mínimo de 2012 ese porcentaje ha sido del 61% (teniendo en cuenta que el ciclo medio iniciado el 4 de octubre de 2017 en los 9.964 puntos también es provisional).

Esto indica que no es fácil darse cuenta si estamos en un ciclo bajista de largo plazo ya que, como hemos visto, el índice puede subir buena parte del tiempo. Del mismo modo, en un ciclo alcista de largo plazo el índice puede experimentar retrocesos intensos y prolongados, como los que ha sufrido el IBEX 35 en cada uno de los cinco años transcurridos desde 2012.

Los índices de la bolsa española, igual que hace cuatro años: ¿nada ha cambiado?

Los dos principales índices de la bolsa española se encuentran en niveles similares a los de mediados de enero de 2014, alrededor de 10.500 puntos en el caso del IBEX 35 y 1.070 puntos en el caso del Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM).

A pesar de ello, la situación actual es muy diferente de la de entonces. En particular, la rentabilidad y la solvencia de la mayoría de las empresas integrantes del IBEX 35 ha mejorado de forma sustancial. Tal vez lo más destacable es que en enero de 2014 la bolsa española estaba cara en términos de ratios como el PER mientras que ahora se puede considerar correctamente valorada. Al principio de 2014, el ratio PER del IGBM era de 33,1 veces según datos de la Sociedad de Bolsas mientras que al cierre de 2017 era de 16,5 según la misma fuente.

Si nos centramos en el IBEX 35, vemos que el rendimiento por dividendo se ha incrementado en este período. Tomando como referencia los precios de cierre de 2013 y de 2017, el rendimiento por dividendo ordinario de los valores del selectivo era de una media del 3,18% al empezar 2014 y de un 3,45% al inicio de 2018. Pero en 2014 los rendimientos eran más extremos, como puede observarse en las tablas, mientras que en 2018 hay menor dispersión. Si en 2014 había siete valores que no habían retribuido a sus accionistas el año anterior, en 2018 solo encontramos dos (ArcelorMittal e Indra). Un dato más representativo, por tanto, es el rendimiento mediano (el rendimiento del valor que ocupa la posición central en los siguientes rankings), que era del 2,82% en enero de 2014 y del 3,67% en enero de 2018.

A principios de marzo, cuando estén publicados casi todos los estados financieros de las compañías del IBEX 35, podremos valorar la solidez de la recuperación de las principales empresas del país.

 

Rentabilidad de los valores del IBEX en 2017 según su rendimiento por dividendo al inicio del año

Para los que hayáis comprado la monografía Invesgrama Todo sobre los dividendos, indico a continuación cómo se comportaron los 35 valores que formaban parte del IBEX 35 en enero de 2017 en función de su rendimiento por dividendo al inicio de 2017. En dicha monografía, publicada a mediados del año pasado, el ranking de valores y los cuadros de recapitulación (que también actualizo a continuación) daban resultados del primer semestre de 2017. De esta manera, tendréis los datos de 12 años completos.

Al dividir las acciones del IBEX 35 en cinco tramos de siete valores cada uno, los resultados quedaron del siguiente modo:

Es decir, los siete valores que al principio de 2017 tenían mayor rendimiento por dividendo tuvieron una rentabilidad media del 14,33% mientras que la rentabilidad de los 35 valores fue de una media del 9,49% y la del IBEX 35 con dividendos, del 11,25%. De nuevo, pues, este grupo lo hizo mejor que el índice de referencia. En 2017 se dio la circunstancia de que los 7 valores con menor rendimiento lo hicieron igual de bien que el primer grupo.

Cuando se dividen los valores en tres tramos, los resultados fueron igualmente favorables al grupo de 10 valores con mayor rendimiento.

 

Los doce del IBEX 35 que han multiplicado su valor más del doble en los últimos 5 años

El cuadro siguiente recoge la rentabilidad anual en el quinquenio 2013-2017, con dividendos y derechos procedentes de ampliaciones de capital incluidos, de las sociedades que formaban parte del IBEX 35 al final de 2017. Las casillas en blanco indican que la entidad no formaba parte del IBEX 35 al principio del año en cuestión.

Hay que tener en cuenta que Merlín Propeties cotiza en bolsa desde junio de 2014 y Aena y Cellnex desde febrero y mayo de 2015 respectivamente.

En el período indicado, el valor más rentable fue Gamesa, con un 823%. De los siguientes cuatro valores que más hicieron ganar a sus accionistas, tres están relacionados con el transporte aéreo: IAG (253%), Amadeus (240%) y Aena (171%). Bankinter, Endesa, Red Eléctrica, Abertis, ACS, Ferrovial, Mediaset y Melià Hotels completan el grupo de valores que tuvieron una rentabilidad superior al 100%. El IBEX 35 con dividendos ganó un 52,77% en el período.