El IBEX 35 ganó un 1,34% en el mes de agosto, aunque lo hizo peor que los otros dos índices de la familia, sobre todo el IBEX Small Cap, que se revalorizó un 8,62%. En el balance anual, se ha ampliado todavía más la diferencia entre el principal índice (-27,01%) y su hermano menor (-3,94%).
El IBEX 35 también se quedó rezagado frente a los índices europeos. El Eurostoxx 50 ganó un 3,09% y el DAX alemán, un 4,57%. Se ha conocido que España fue el país europeo que sufrió la mayor pérdida de empleo en el primer semestre debido al elevado peso del sector turístico.

Agosto supuso un alivio para algunos de los valores más castigados este año, como IAG, Banco Sabadell, Aena y ArcelorMittal. Aún así, IAG se deja un 68% en el año, Sabadell un 66%, Aena un 26% y ArcelorMittal un 31%.
El peor valor fue Grifols, a pesar de formar parte de uno de los sectores más favorecidos por la pandemia, y pierde ya un 28% en 2020. La farmacéutica se ha visto perjudicada por las dificultades en la recogida de plasma como consecuencia del confinamiento y la falta de resultados de sus ensayos clínicos para tratar la Covid-19.
No hubo pagos de dividendos a lo largo del mes.

La ampliación de capital de Cellnex
El 8 de agosto concluyó la ampliación de capital con prima de emisión de la compañía de torres de telecomunicación Cellnex, que ya es la cuarta compañía más capitalizada del IBEX 35.
La operación se extendió del 27 de julio al 8 de agosto. En este período, los inversores que tuvieran acciones de la empresa el 24 de julio pudieron suscribir 5 acciones nuevas por cada 19 títulos que tuvieran en cartera. Tomando como referencia el precio de la acción al cierre del 24 de julio (58,42 €), el valor teórico del derecho de suscripción fue de 3,952 €. La acción cerró el día 27 de julio, el primero del período de suscripción, a 53,52 €, con una caída de 4,90 €, aunque la mayor parte se debió al descuento del valor del derecho.
Sigue la remontada del oro y del euro
El oro superó la barrera de los 2.000 dólares por onza, llegando hasta los 2.063 dólares el 6 de agosto. Cerró el mes a 1.968 dólares por onza, un 30% por encima de los 1.517 dólares a los que cerró 2019.
El euro concluyó el mes a 1,1934 dólares, una apreciación del 1,35%. La divisa común europea se ha revalorizado más de un 10% desde los 1,08 € a que cotizaba a mediados de mayo.












El Banco Santander ha declarado pérdidas históricas de 10.798 millones en el primer semestre de 2020 por depreciaciones del fondo de comercio de algunas de sus filiales, que han entrado en números rojos debido a la crisis sanitaria. En el pasado, el banco cántabro pagó por esas filiales un precio superior al que valen actualmente, diferencia que ha cargado contra resultados. Al mismo tiempo, ha tenido que depreciar activos por impuestos diferidos ya que en una situación de ausencia de beneficios no pueden ser aplicados.



El beneficio neto de Endesa aumentó un 45% en el primer semestre de 2020 frente al mismo período de 2019, hasta los 1.128 millones €. SIn embargo, esta cantidad incluye una partida de 267 millones € por el efecto neto de una reversión de provisiones, debida a la aplicación del nuevo convenio colectivo, y de nuevas provisiones para futuras reestructuraciones de personal. Sin dicha partida, el beneficio neto habría sido de 861 millones €, un 11% más, a pesar de que la demanda de electricidad cayó un 7,4%.


Repsol ha sido una de las compañías más afectadas por la pandemia debido a los efectos de esta sobre la demanda mundial de hidrocarburos, que provocó una caída histórica del precio del gas y el crudo. La petrolera ha declarado pérdidas de 2.484 millones € en el primer semestre.

Dentro de su apuesta por convertirse en una “compañía cero emisiones“ en 2050, en abril de 2020 Repsol creó Solmatch, un nuevo servicio que fomenta el autoconsumo de energía renovable en España a partir de placas solares instaladas en los tejados de edificios en núcleos urbanos.
A diferencia de Naturgy, cuyos resultados del primer semestre se vieron negativamente impactados por la crisis sanitaria y el cambio del marco regulatorio, Iberdrola consiguió aumentar su beneficio neto un 12% en el primer semestre de 2020, hasta los 1.844,9 mlllones €, a pesar de que la demanda de electricidad cayó un 7,7% en el período y del aumento de la morosidad en el pago de las facturas. Esto último obligó a la compañía a incrementar sus provisiones.
La compañía indica que mejoró su eficiencia operativa debido a la contención de gastos y los planes de eficiencia implantados en 2019. El gasto operativo neto fue el 25,8% de su margen bruto, frente al 26,1% de junio de 2019. Iberdrola define el gasto operativo neto como el coste de personal menos los gastos de personal activados, más los servicios exteriores menos otros ingresos de explotación. El margen bruto es la diferencia entre los ingresos y los aprovisionamientos (los costes variables de obtener esos ingresos).









