Invertir a largo plazo requiere hacer pocos cambios en nuestra cartera de valores. Pero ¿cuánto es “pocos“?
En este sentido tenemos que considerar dos aspectos: la frecuencia de actualización (cada año, cada dos años, cada tres años…) y el número de valores a cambiar en cada actualización.
Para hallar una respuesta a esta cuestión, he examinado la evolución de una de las carteras Alpha, concretamente la que está compuesta por 10 valores (Alpha 10). Las carteras Alpha se elaboran teniendo en cuenta principalmente la solidez del balance de situación, la rentabilidad de las inversiones y la cuenta de resultados, en este orden de importancia, y se actualizan una vez al año al final de cada mes de marzo.
En primer lugar, he calculado el número de cambios anuales desde 2012 hasta 2021. Como indica la tabla siguiente, en los últimos diez años ha habido entre 3 y 7 valores que han salido de la cartera y han sido sustituidos por otros tantos, siendo la media de 3,8 valores. Es decir, de media se ha cambiado el 38% de la cartera, lo que supone una rotación media del 76% (ya que cada valor vendido implica la compra de otro).

Lo que nos interesa saber es la rentabilidad de la Alpha 10 si solo la hubiéramos actualizamos una vez cada tres años.
En la tabla siguiente se recoge la rentabilidad anualizada por períodos consecutivos de tres años. Vemos que en todos los períodos la Alpha 10 (actualizada una vez cada tres años) batió al mercado, aunque en el trienio de marzo de 2015 a marzo de 2018 lo hizo por un escaso margen.

Supongamos que hubiéramos invertido en la Alpha 10 el 31 de marzo de 2012 y nos hubiéramos propuesto actualizarla únicamente una vez cada tres años, o sea en marzo de 2015 y en marzo de 2018. En marzo de 2012, al ser la primera vez que hubiéramos invertido, tendríamos que haber comprado los 10 valores. En marzo de 2015 hubiera sido necesario cambiar cuatro valores respecto a la cartera de 2012 y en marzo de 2018, seis valores respecto a la cartera de 2015.
En el período conjunto de nueve años, de marzo de 2012 a marzo de 2021, la cartera habría proporcionado un 15,02% de media anual, frente al 5,31% del mercado (dividendos incluídos), lo que supone casi un 10% anual más.
Por tanto, queda claro que es posible batir al mercado actualizando una cartera de valores con una frecuencia de solo una vez cada tres años y que en cada una de estas actualizaciones habría que mover aproximadamente la mitad de la cartera.
No obstante, una actualización anual permite obtener mejores resultados, como se observa en la tabla siguiente. Vemos que en cada período consecutivo de tres años, la cartera habría batido al mercado en al menos un 6,7% anual (frente a un mínimo del 1,54% en el caso de una actualización trianual). La rentabilidad en el período de nueve años de marzo de 2012 a marzo de 2021 habría sido del 21,29% anual, frente al 15,02% anual de la Alpha actualizada cada tres años, y el 5,31% anual del mercado.

































