Claves de los resultados de Telefónica en el primer semestre de 2020

Marcas de Telefónica

A algunos inversores les ha sorprendido que Telefónica haya sido una de las cotizadas más impactadas por la crisis sanitaria, teniendo en cuenta que opera principalmente en el mundo digital. Sin embargo, las restricciones a la movilidad afectaron a los ingresos por roaming y a la actividad comercial, como venta de terminales. Por otro lado, según Telefónica la pandemia contribuyó a una significativa depreciación de las divisas latinoamericanas, especialmente la de Brasil, donde el grupo tiene una de sus principales fuentes de ingresos. En el segundo trimestre de 2020, Telefónica cifró el impacto de la crisis sanitaria en 729 millones €.

La compañía obtuvo un beneficio neto de 831 millones € en el primer semestre de 2020, un 53,5% menos que en el mismo período de 2019. En términos interanuales (junio de 2019 a junio de 2020) ha entrado en pérdidas debido a los números rojos declarados en el segundo semestre de 2019. El beneficio por acción interanual a junio de 2020 es de -0,018 €.

El beneficio neto subyacente, que excluye el impacto de la Covid-19, fue de 1.318 millones €, una reducción del 26% respecto al primer semestre de 2019. Telefónica nos indica que el número medio ponderado de acciones fue de 5.148 millones en junio y que el beneficio por acción subyacente del semestre fue de 0,23 €. Si dividimos 1.318 millones € por ese número de acciones obtenemos una cifra de 0,256 €. Pero del beneficio neto hay que restar 142 millones que en realidad corresponden a titulares de deuda híbrida, o sea que el beneficio atribuible a los accionistas de Telefónica en el semestre fue de 1.176 millones €. Al dividir esta cantidad por 5.148 millones de acciones, obtenemos efectivamente un beneficio por acción de 0,228 €.

El beneficio neto subyacente interanual, que excluye los cargos extraordinarios del segundo semestre de 2019 y el impacto de la Covid-19 en el primer semestre de este año, fue de 2.828 millones € en términos interanuales a junio de 2020. De hecho, el beneficio neto declarado por Telefónica fue de 3.110 millones €, cantidad de la que hay que deducir 282 millones € atribuidos a los titulares de deuda híbrida de junio de 2019 a junio de 2020. Teniendo en cuenta un número de acciones de 5.328 millones (se ha incrementado respecto a marzo debido a la ampliación liberada de junio para pagar parte del dividendo), el beneficio por acción subyacente interanual es de 0,531 €.

Según Telefónica, la deuda financiera neta a junio de 2020 fue de 37.201 millones €, con una reducción de 1.022 millones € respecto a marzo. En el cálculo, resta de la deuda los activos financieros corrientes y una parte sustancial de los activos financieros no corrientes. El cálculo ortodoxo de la deuda financiera neta, que no deduce ambas partidas, da una cifra de 43.601 millones €. Según la compañía, la cifra es de 43.637 millones € si se incluyen arrendamientos, lo que coincide básicamente con el cálculo anterior.

El EBITDA (beneficio operativo más amortizaciones) fue de 13.435 millones €, sin plusvalías por venta de inmovilizado, de junio de 2019 a junio de 2020. Por tanto, la deuda financiera neta (según el cálculo ortodoxo) es de 3,24 veces el EBITDA. Supone un aumento del endeudamiento relativo respecto al cierre de 2019 (ratio de 2,92), si bien hay que tener en cuenta los impactos extraordinarios del período. Este ratio queda lejos del máximo de 5,15 veces alcanzado en 2015.

Dividendos

Telefónica mantiene su previsión de retribuir a sus accionistas con un dividendo de 0,40 € a cargo de los resultados de 2020. Probablemente el beneficio por acción del ejercicio se sitúe por debajo de ese importe pero también es posible que el beneficio por acción subyacente esté por encima de ese valor (ahora es de 0,531 €). En diciembre de 2020 se pagará el primer tramo (0,20 €), bajo la modalidad “Telefónica Dividendo Flexible“, y en junio de 2021 se abonará otro tramo de 0,20 €.

En el dividendo de junio de 2020 (que fue el complementario de 2019), cuyo importe fue de 0,193 €, el 37% de los accionistas solicitó el pago en efectivo y el 63% restante prefirió suscribir acciones nuevas.

Los resultados de Telefónica en el primer trimestre de 2020

Resultados del primer trimestre de 2020

Telefónica ha reconocido que la crisis del Covid-19 ha tenido un impacto significativo en sus balances debido a la menor actividad por roaming, prepago y tráfico de empresas, que no se ha visto compensada por el mayor uso de datos a nivel doméstico.

La caída de ingresos respecto al primer trimestre de 2019 fue moderada, de un 5,1%. En términos orgánicos (sin ventas de activos y a tipos de cambio constantes) la reducción fue menor aún, de un 1,3%. SIn embargo, el beneficio neto se redujo un 56%, hasta los 406 millones €. El beneficio recurrente (subyacente en la terminología de la empresa) fue de 619 millones €, un 30,1% inferior. El beneficio subyacente excluye las pluvalías por ventas de activos y los gastos de reestructuración, entre otras partidas atípicas.

En el período de doce meses del 31 de marzo de 2019 al 31 de marzo de 2020, el beneficio neto fue de 621,8 millones € pero en términos subyacentes fue de 3.448 millones €. A estos importes hay que deducir 282 millones € que se imputan a los titulares de “otros instrumentos de patrimonio“, o sea a titulares de deuda subordinada que computa como patrimonio neto debido a la baja exigibilidad de la misma. Por tanto, el beneficio neto atribuido a los accionistas de Telefónica fue de 339,8 millones € (3.166 millones € en términos subyacentes).

Dado que el capital social está compuesto por 5.192,1 millones de títulos, el beneficio por acción interanual es de 0,065 € y el beneficio por acción interanual subyacente, de 0,610 €. Al precio actual de 4,3 €, la acción cotiza con un ratio PER (precio dividido por el beneficio por acción) recurrente de 7 veces.

La tabla siguiente indica la evolución del beneficio por acción interanual de Telefónica desde marzo de 2017 y del beneficio por acción subyacente desde diciembre de 2018.

La compañía afirma que su deuda financiera neta se ha reducido un 5,3% en términos interanuales y al cierre de marzo ascendía a 38.223 millones €. Sin embargo, este dato no incluye arrendamientos financieros. Al incluir estos, la deuda financiera neta asciende a 44.754 millones €, una ligera reducción respecto a los 45.123 millones € del cierre de 2019.

Los intereses disminuyeron un 1%, hasta los 666 millones €. No obstante, los gastos financieros netos (gastos financieros menos ingresos financieros) se han incrementado ligeramente hasta los 428 millones € (411millones € en el primer trimestre de 2019). Según la compañía, el coste de la deuda en los últimos doce meses fue del 3,37%.

Invertia informa de que Telefónica destinará a reducir su deuda la totalidad de los 6.500 millones € que prevé recibir tras la fusión de O2 y Virgin en el Reino Unido

Dividendo de 2020 y 2021

Telefónica ha reiterado que pagará el complementario de 2019 el próximo mes de junio por 0,20 € a través de la modalidad de dividendo flexible voluntario (es decir, con la posibilidad de recibir la remuneración en acciones). El dividendo total a cargo de 2019 habrá sido de 0,40 €, pues en diciembre de 2019 pagó 0,20 € a cuenta.

En tanto que el beneficio por acción del ejercicio 2019 fue de 0,166 € y el dividendo de ese año será de 0,40 €, algo más de la mitad del dividendo se pagará a cargo de reservas.

La compañía confía en la flexibilidad y resistencia de su modelo de negocio en el contexto actual de crisis y en la solidez que le otorga una elevada posición de liquidez. De aquí que también haya confirmado que el dividendo para el ejercicio 2020 será de otros 0,40 €. De este importe, propondrá a la Junta General que el primer tramo, a pagar en diciembre de 2020, sea bajo la modalidad de dividendo flexible voluntario. El segundo tramo, o dividendo complementario, a abonar en junio de 2021, sería en efectivo.

Fuente: Telefónica, Resultados enero-marzo 2020

Leer el Informe de resultados publicado por Telefónica

 

Los resultados de Telefónica en 2019 y los dividendos hasta 2021

Telefónica informó de un beneficio neto atribuido de 1.141,8 millones de euros en 2019. De esta cantidad, hay que descontar 282 millones de euros atribuibles a titulares de obligaciones perpetuas subordinadas, de modo que el beneficio neto atribuido a los accionistas fue de 859,8 millones de euros. Supone una caída del 70% respecto a 2018.

El beneficio por acción efectivo fue de 0,166 €, que coincide con el informado por Telefónica, que es de 0,17 €. En el cálculo del beneficio por acción, la compañía sí descuenta la parte del beneficio imputada a otros instrumentos de patrimonio (deuda considerada como recursos propios debido a su baja exigibildad, como los bonos subordinados).

La fuerte reducción del beneficio se debe principalmente a unas provisiones no recurrentes por valor de 2.170 millones de euros, mientras que en 2018 se cargaron 461 millones de euros por este concepto. Dichas provisiones incluyen gastos de reestructuración de 1.732 millones de euros en Telefónica España, principalmente relacionados con reducción de personal de acuerdo con el plan voluntario de suspensión de empleo, y un deterioro del fondo de comercio en Argentina por 206 millones de euros. La compañía indica que el beneficio neto subyacente, que excluye el impacto de partidas no recurrentes, fue de 3.574 millones de euros, y que el beneficio por acción subyacente fue de 0,65 €. Sin embargo, en este caso Telefónica no excluye la remuneración de la deuda híbrida. Si lo hacemos, el beneficio por acción subyacente sería de 0,63 €. Esta magnitud estaría más en línea con los resultados de los últimos años.

Como aspecto positivo, cabe destacar la progresiva disminución de la deuda financiera neta, que ha pasado de 56.624 millones de euros en 2016 a 43.439 millones de euros en 2019. Telefónica indica que su deuda financiera neta fue de 37.744 millones de euros debido a una metodología de cálculo propia, como es habitual en las compañías cotizadas. La empresa deduce de la deuda, por ejemplo, un valor positivo neto por la cartera de derivados por importe de 1.948 millones de euros, así como activos financieros no corrientes disponibles para la venta. El vencimiento medio de la deuda financiera del grupo es de 10,5 años.

El flujo de caja libre, principal referencia para el pago de dividendos, muestra una evolución más estable que el beneficio. Desde 2016 se ha mantenido por encima de los 4.000 millones de euros. En 2019 el flujo de caja libre por acción fue de 0,89 €, que contrasta con un beneficio por acción de 0,17 €. La compañía ha anunciado un dividendo de 0,4 €, tanto a cargo de 2019 como de 2020. De este modo, pagará 0,20 € como complementario de 2019 en junio de 2020, 0,20 € a cuenta de 2020 en diciembre de 2020 y 0,20 € de complementario de 2020 en junio de 2021. 

Al precio actual (5,4 €), la acción sufre una minusvalía del 13% en 2019. A ese precio, el rendimiento bruto es del 7,4%.

La acción de Telefónica ha cerrado en negativo cada uno de los últimos cinco ejercicios. Cien euros invertidos en acciones de la compañía en diciembre de 2006 se habrían transformado en 74,8 € con reinversión de los dividendos netos, un 33% menos que si se hubieran invertido en un fondo indexado al IBEX 35.