Datos clave de los beneficios de Telefónica en el primer semestre de 2022

Telefónica obtuvo un beneficio neto de 1.026 millones € en el primer semestre de 2022. El beneficio acumulado interanual (de junio de 2021 a junio de 2022) es de 534 millones € (en el cuarto trimestre de 2021 hubo pérdidas de 1.198 millones €). A esto hay que restar 253 millones € de remuneraciones a titulares de deuda híbrida, lo que deja un beneficio para los accionistas de 281 millones €.

El número de acciones disminuyó debido a una amortización de acciones propias, de 5.779 millones al final del primer trimestre a 5.639 millones al final del segundo.

Con esto obtenemos un beneficio por acción de 0,05 €.

Sin embargo, nos interesa más el beneficio neto subyacente, que excluye impactos extraordinarios. En el primer semestre de 2022, ascendió a 1.166 millones €. El acumulado interanual es de 2.331 millones €, descontando la parte del beneficio imputada a otros instrumentos de patrimonio.

Se obtiene un beneficio por acción subyacente de 0,368 €. Si bien esta magnitud se encuentra por debajo de los 0,634 € de diciembre de 2019, es superior al dividendo de 0,30 € que Telefónica ha anunciado a cargo de 2022.

La compañía ha comunicado que abonará 0,15 € en diciembre de 2022 y otros 0,15 € en junio de 2023, ambos en efectivo (a diferencia de los pagos de diciembre de 2021 y junio de 2022, que fueron de carácter flexible y del mismo importe, 0,148 € por acción).

Al precio actual de 4,34 €, el rendimiento de la acción de Telefónica es del 6,9%. Actualmente, es el sexto valor del IBEX 35 en el ranking por rendimiento por dividendo.

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Datos clave de Telefónica en el primer trimestre de 2022

Beneficio por acción y ratio PER

Telefónica ganó 706 millones € en el primer trimestre de 2022. Sin extraordinarios (plusvalías, reestructuraciones…), el beneficio neto de los accionistas fue de 720 millones €.

En términos interanuales (abril 2021 a marzo de 2022), el beneficio neto atribuido a los accionistas, descontando la remuneración a los titulares de deuda subordinada, alcanzó los 7.704 millones €. Pero este importe incluye diversas partidas extraordinarias de 2021. El beneficio subyacente (o sea, sin extraordinarios) fue de 2.178 millones €, excluyendo también la remuneración de la deuda subordinada.

La compañía llevó a cabo una amortización de autocartera el mes pasado de 139,2 millones de acciones, de modo que su capital social ha pasado de 5.779,04 millones de títulos a 5.639,77 millones de títulos.

Si tenemos en cuenta esta última cifra, el beneficio por acción estándar fue de 1,366 € y el beneficio por acción subyacente, de 0,386 €. Este último dato es el relevante para el pago de dividendos.

Al precio actual de 4,75 €, la acción cotiza con un ratio PER de 12,3, un valor moderado. Hay que tener en cuenta que si bien el beneficio por acción estándar ha aumentado considerablemente desde los 0,555 € de 2017, el beneficio por acción subyacente sigue por debajo de los 0,743 € de 2017.

Deuda financiera

Telefónica indica que su deuda financiera neta (deuda financiera menos el efectivo y los equivalentes de efectivo) fue de 27.453 millones € al cierre del primer trimestre, una disminución del 23,3% en términos interanuales. Este importe supone 2,73 veces el EBITDA (beneficio operativo antes de amortizaciones), un valor correcto.

El cálculo estándar de la deuda financiera neta arroja una cifra de 32.351 millones €.

Telefónica ofrece el dato de la deuda financiera con arrendamientos, que suma un total de 36.110 millones €.

Dividendo

Telefónica abonará 0,15 € como pago complementario en junio de 2022 en la modalidad de dividendo opcional, que permite a los accionistas suscribir nuevas acciones, vender los derechos de suscripción o solicitar un dividendo en efectivo. En diciembre de 2021 la compañía abonó 0,148 € a cuenta, de modo que el dividendo total a cargo de 2021 es de 0,298 €.

El beneficio por acción de 2021 fue de 1,364 € y el subyacente, de 0,438 €. Considerando este último dato, la tasa de distribución del beneficio es del 68%.

Telefónica ha anunciado que en diciembre de 2022 y junio de 2023 pagará 0,15 €, a cuenta y como complementario de 2022 respectivamente, totalmente en efectivo.

El dividendo en los próximos doce meses será de 0,30 €. Al precio actual de 4,75 €, el rendimiento de la acción es del 6,31%, uno de los más elevados del IBEX 35.

Ver Rendimiento por dividendo de las acciones del IBEX 35

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Los resultados de Telefónica en 2019 y los dividendos hasta 2021

Telefónica informó de un beneficio neto atribuido de 1.141,8 millones de euros en 2019. De esta cantidad, hay que descontar 282 millones de euros atribuibles a titulares de obligaciones perpetuas subordinadas, de modo que el beneficio neto atribuido a los accionistas fue de 859,8 millones de euros. Supone una caída del 70% respecto a 2018.

El beneficio por acción efectivo fue de 0,166 €, que coincide con el informado por Telefónica, que es de 0,17 €. En el cálculo del beneficio por acción, la compañía sí descuenta la parte del beneficio imputada a otros instrumentos de patrimonio (deuda considerada como recursos propios debido a su baja exigibildad, como los bonos subordinados).

La fuerte reducción del beneficio se debe principalmente a unas provisiones no recurrentes por valor de 2.170 millones de euros, mientras que en 2018 se cargaron 461 millones de euros por este concepto. Dichas provisiones incluyen gastos de reestructuración de 1.732 millones de euros en Telefónica España, principalmente relacionados con reducción de personal de acuerdo con el plan voluntario de suspensión de empleo, y un deterioro del fondo de comercio en Argentina por 206 millones de euros. La compañía indica que el beneficio neto subyacente, que excluye el impacto de partidas no recurrentes, fue de 3.574 millones de euros, y que el beneficio por acción subyacente fue de 0,65 €. Sin embargo, en este caso Telefónica no excluye la remuneración de la deuda híbrida. Si lo hacemos, el beneficio por acción subyacente sería de 0,63 €. Esta magnitud estaría más en línea con los resultados de los últimos años.

Como aspecto positivo, cabe destacar la progresiva disminución de la deuda financiera neta, que ha pasado de 56.624 millones de euros en 2016 a 43.439 millones de euros en 2019. Telefónica indica que su deuda financiera neta fue de 37.744 millones de euros debido a una metodología de cálculo propia, como es habitual en las compañías cotizadas. La empresa deduce de la deuda, por ejemplo, un valor positivo neto por la cartera de derivados por importe de 1.948 millones de euros, así como activos financieros no corrientes disponibles para la venta. El vencimiento medio de la deuda financiera del grupo es de 10,5 años.

El flujo de caja libre, principal referencia para el pago de dividendos, muestra una evolución más estable que el beneficio. Desde 2016 se ha mantenido por encima de los 4.000 millones de euros. En 2019 el flujo de caja libre por acción fue de 0,89 €, que contrasta con un beneficio por acción de 0,17 €. La compañía ha anunciado un dividendo de 0,4 €, tanto a cargo de 2019 como de 2020. De este modo, pagará 0,20 € como complementario de 2019 en junio de 2020, 0,20 € a cuenta de 2020 en diciembre de 2020 y 0,20 € de complementario de 2020 en junio de 2021. 

Al precio actual (5,4 €), la acción sufre una minusvalía del 13% en 2019. A ese precio, el rendimiento bruto es del 7,4%.

La acción de Telefónica ha cerrado en negativo cada uno de los últimos cinco ejercicios. Cien euros invertidos en acciones de la compañía en diciembre de 2006 se habrían transformado en 74,8 € con reinversión de los dividendos netos, un 33% menos que si se hubieran invertido en un fondo indexado al IBEX 35.

Beneficio por acción estándar y subyacente de Telefónica de 2015 a septiembre de 2019

Además de la magnitud habitual del beneficio neto atribuido, Telefónica calcula también una medida alternativa, el beneficio neto subyacente, dato que excluye partidas no recurrentes tales como plusvalías, gastos de reestructuración o ajustes por hiperinflación en países de Latinoamérica.

En el cuarto trimestre de 2018, el beneficio neto atribuido estándar fue de 610 millones de euros y el subyacente, de 1.261 millones de euros, como puede leerse en el siguiente extracto del informe trimestral de resultados:

En el primer trimestre de 2019, el beneficio estándar fue de 926 millones de euros y el subyacente, de 971 millones.

En el segundo trimestre de 2019, el beneficio estándar volvió a situarse sensiblemente por debajo del subyacente: 862 millones de euros vs. 1.042 millones de euros.

En el tercer trimestre de 2019 la compañía declaró pérdidas debido a unos gastos de reestructuración de 1.402 millones de euros pero el resultado subyacente fue de 806 millones de euros.

Si hacemos la suma de los beneficios subyacentes de los tres primeros trimestres de 2019 obtenemos un acumulado de 2.819 millones de euros. Sin embargo, como puede leerse a continuación, Telefónica nos informa de que el subyacente de enero a septiembre fue de 2.588 millones, lo que implica que ha revisado a la baja el resultado del primer semestre en 231 millones.

Al sumar los 1.261 millones de subyacente del cuarto trimestre de 2018 y los 2.588 millones de los nueve primeros meses de 2019, obtenemos un resultado acumulado a septiembre de 2019 de 3.849 millones de euros, casi el doble que los 1.954 millones del beneficio neto atribuido informado.

Sin embargo, en el caso de Telefónica, al igual que ocurre con el Banco Santander y otros bancos, debemos restar la parte imputada a titulares de deuda híbrida. Este dato fue de 62 millones de euros en el cuarto trimestre de 2018. Tal como indica la nota siguiente, fue de 216 millones de euros de enero a septiembre de 2019.

Por tanto, consideramos que debe restarse un total de 278 millones al beneficio neto para obtener el beneficio realmente atribuible a los accionistas. Dividiendo por el número de acciones a septiembre de 2019, que fue de 5.192,1 millones, obtenemos que el beneficio por acción de doce meses es de 0,323 € y en términos subyacentes, de 0,688 € al cierre del mes de septiembre de 2019.

El beneficio por acción estándar ha estado sistemáticamente por debajo del subyacente, como puede verse en la tabla siguiente. Esto indica que la compañía está inmersa desde hace años en un continuo proceso de reestructuración.

También se observa que el beneficio por acción subyacente ha disminuido un 38% desde 2015.
Beneficio por acción estándar y recurrente del Banco Santander a septiembre de 2019

 

El verdadero beneficio por acción de Telefónica en el primer semestre de 2018

Los resultados de Telefónica correspondientes al primer semestre de 2018 indican un beneficio neto atribuible a los accionistas de 1.739 millones de euros, un 8,7% más que en el primer semestre de 2017, como puede verse en la tabla siguiente. Sin embargo, el beneficio por acción se mantiene constante en 0,29 € a pesar de que el número de acciones solo se ha incrementado un 0,6% en el período (ambos datos también figuran en la misma tabla). ¿Cómo es posible?

Como viene siendo habitual en Telefónica en los últimos años, una parte de los beneficios atribuidos a los accionistas incluye la remuneración imputada a los titulares de obligaciones perpetuas subordinadas. Estos títulos, al ser de carácter perpetuo, se consideran híbridos entre deuda y capital, porque la empresa solo paga intereses por los mismos pero nunca devuelve la deuda, y además solo paga intereses si le va bien (por eso son subordinadas). Más o menos como las acciones: la empresa solo paga dividendos si le va bien y no tiene que abonar el precio de las acciones a nadie. Por este motivo, las normas contables permiten considerar las obligaciones perpetuas como “instrumentos de patrimonio“ y los intereses que devengan no son considerados gastos financieros, que es lo que son en realidad.

Concretamente, la empresa dice lo siguiente: “El resultado neto básico por acción se obtiene dividiendo la cifra del resultado del periodo atribuido a los accionistas de la sociedad dominante, ajustado por la imputación al ejercicio del cupón neto correspondiente a los “Otros instrumentos de patrimonio” (277 M€ en enero-junio 2018) entre la media ponderada de acciones ordinarias en circulación durante el periodo.“

Si restamos del beneficio neto atribuido a los accionistas, según lo informado por la sociedad (1.739 millones de euros), los 277 millones de euros imputados a las obligaciones perpetuas, obtenemos 1.462 millones de euros, que es el verdadero beneficio de los accionistas en el primer semestre de 2018. Si dividimos esta cantidad por el número medio ponderado de acciones (5.127 millones), obtenemos un beneficio por acción de 0,285 €.

Los 277 millones de euros imputados a los titulares de obligaciones perpetuas coinciden con el importe ofrecido por Telefónica para todo el ejercicio 2017 en su informe anual, por lo que se entiende que debe restarse dicha cantidad del beneficio neto atribuido en los doce meses de junio de 2017 a junio de 2018 a fin de saber el verdadero beneficio de los accionistas en dicho período.

Si sumamos los beneficios netos atribuidos informados del segundo semestre de 2017 y los del primer semestre de 2018, la cifra es de 3.270,2 millones de euros. Si restamos los 277 millones de euros antes comentados, se obtiene que el verdadero beneficio de los accionistas fue de 2.993,2 millones de euros. Si en vez de dividir por el número medio ponderado de acciones lo hacemos por el número actual efectivo, que es de 5.192,1 millones, el verdadero beneficio por acción interanual a junio de 2018 es de 0,576 € en vez de los 0,63 € que resultarían en caso de no llevar a cabo este ajuste.

El veradero beneficio por acción a junio de 2017 fue de 0,476 €, por lo que el incremento interanual es de un significativo 21%. A los precios actuales de 7,37 €, el ratio PER de las acciones es de 12,8 veces.

Si eres accionista de Santander, BBVA, Telefónica o Repsol, tienes que saber esto

 

 

El verdadero beneficio por acción y valor contable de Telefónica a marzo de 2018

Beneficio por acción

Telefónica ha obtenido un beneficio neto atribuido entre marzo de 2017 y marzo de 2018 de 3.190 millones de euros. Pero de esta cifra hay que deducir la parte imputada a “tenedores de otros instrumentos de patrimonio“, concretamente titulares de deuda subordinada emitida por la compañía y que es computada como recursos propios debido a la baja exigibilidad de la misma.

El problema es que este dato solo está disponible en el Informe de gestión anual. En 2017, fue de 276 millones de euros. Ese año el beneficio neto atribuido declarado fue de 3.131,8 millones de euros pero el verdadero beneficio neto atribuido a los accionistas de Telefónica fue de 2.855,8 millones de euros, 0,55 € por acción.

Si imputamos el mismo importe al resultado neto de doce meses a marzo de 2018, el beneficio de los accionistas asciende a 2.914 millones de euros, lo que representa 0,561 € por acción. A un precio de 8,25 €, el ratio PER de las acciones de Telefónica es de 14,7.

Valor contable

En el primer trimestre de 2018, Telefónica emitió 2.250 millones de nueva deuda subordinada pero amortizó 1.777 millones de emisiones ya existentes. Así, el incremento neto de la deuda subordinada fue de 473 millones de euros. No obstante, mediante esta operación, Telefónica ha conseguido reducir el coste medio del 5,34% al 4,41%, si bien ha extendido el vencimiento medio de 3,2 a 4,7 años.

Dado que al final de 2017 había un saldo de 7.518 millones de euros en deuda subordinada, el saldo actual estaría en torno a los 7.991 millones de euros.

A 31 de marzo de 2018, el patrimonio neto atribuido a los accionistas y a “tenedores de otros instrumentos de patrimonio“ fue de 17.729 millones de euros. Si restamos los 7.991 millones de euros de deuda subordinada, resulta que el patrimonio neto atribuido a los accionistas de Telefónica es actualmente de unos 9.738 millones de euros. Dado que el capital social de la empresa está compuesto por 5.192,1 millones de acciones, implica un valor contable de 1,875 €. Aunque supone un incremento del 3,6% respecto al valor contable real de 1,81 € al cierre de 2017, está lejos de los 3,42 € que resulta de calcular el valor contable del modo tradicional.

Deuda financiera

La deuda financiera bruta ascendió a 55.903 millones de euros (55.746 millones en diciembre de 2017). La deuda financiera neta también aumentó de 50.553 millones en diciembre de 2017 a 51.081 millones en marzo de 2018.

Según Telefónica, su deuda financiera neta fue de 43.975 millones de euros porque deduce activos financieros corrientes y otras partidas, aunque la aumenta a 48.073 millones de euros al sumar compromisos netos por prestaciones a trabajadores.

A pesar de que la deuda financiera no ha disminuido, Telefónica ha reducido el coste de sus emisiones, lo que repercutirá en unos menores gastos financieros.

El verdadero beneficio por acción y valor contable de Banco Santander a marzo de 2018