Cómo detectar una estafa financiera

La mayoría de los ahorradores son conservadores, por lo que existe un fuerte interés en captar su dinero por parte de un gran número de agentes, incluyendo individuos u organizaciones sin escrúpulos. En esta entrada me voy a referir a las estafas relacionadas con los sellos de Fórum Filatélico y Afinsa, las preferentes de Bankia y los pagrés de Nueva Rumasa para ver cómo hubieran podido ser detectadas.

El número de personas estafadas en España con productos financieros o pseudofinancieros supuestamente seguros se cuenta por millones, con frecuencia con la complicidad, más o menos despistada, de instituciones públicas. Fórum Filatélico y Afinsa vendían sellos como activos de inversión con la particularidad de que unos mismos sellos eran vendidos a diferentes personas, lo cual era posible porque ambas sociedades se quedaban los bienes en custodia. Los rendimientos de la inversión provenían supuestamente de la revalorización de los sellos cuando en realidad se pagaban con las aportaciones de los nuevos compradores.

Ese clásico esquema piramidal había sido recomendado como inversión por el propio gobierno español. Como revelaba el diario El País el 19 de mayo de 2016, un artículo de diciembre de 2001 en una publicación oficial del Ministerio de Economía, el Boletín Económico de Información Comercial Española (ICE), titulado Filatelia: coleccionismo, comercio e inversión, recomendaba la inversión en sellos por ser estos “el mejor valor refugio para invertir“. Aseguraba que en los últimos años los sellos se habían revalorizado un 12% anual y que «una buena colección iniciada en 1950 podría valer hoy 5.000 veces más» (lo que, de ser cierto, hubiera supuesto una revalorización media del 18,5% anual).

Dicho artículo presentaba la modalidad de compra de sellos que facilitaban Fórum Filatélico y Afinsa como la inversión ideal, pues ambas sociedades se comprometían bajo contrato a recomprar los sellos en una fecha futura asegurando una plusvalía mínima garantizada.

El País reconoce que un artículo publicado en el propio diario en mayo de 2002 también recomendaba invertir en sellos a través de Fórum Filatélico y Afinsa. El artículo, titulado Piezas de colección muy rentables, empezaba así: “El sello constituye la inversión en bienes físicos más rentable. Los rendimientos pueden triplicar la inflación y sobrepasar con amplitud el 10%. Escasez, demanda, precio facial y antigüedad son las variables que miden una buena inversión. Las sociedades de asesoramiento filatélico advierten que sólo ellas pueden ofrecer las garantías para culminar con éxito una operación, ya que los términos de la inversión se recogen en contrato, incluso los seguros sobre las piezas.“

Si bien allí se recomendaba diversificar en diferentes activos, no se detectó que el esquema propuesto por ambas sociedades filatélicas tenía que ser necesariamente una estafa. Y el autor no lo detectó porque no tuvo en cuenta el siguiente principio: Todo rendimiento superior al de la deuda pública conlleva un riesgo y cuanto mayor sea la diferencia, mayor será el riesgo.

Tener siempre presente este principio evitará caer en el sinfín de propuestas que prometen el Santo Grial del inversor: un producto que sea tan seguro como la deuda del Estado pero más rentable. Recordemos que bancos de todo el mundo cayeron en una ilusión similar cuando compraron títulos hipotecarios subprime porque estos eran considerados tan seguros como la deuda pública pero resultaban mucho más rentables, lo que se convirtió en el principal desencadenante de la crisis financiera de 2008. Si un banquero puede caer en tal espejismo, no es de extrañar que cualquier ahorrador pueda hacerlo también.

Si una Letra del Tesoro (tal como se denomina la deuda pública del Estado español con un vencimiento máximo de 18 meses) da un interés del 2% anual, cualquier activo que ofrezca un rendimiento del 3% tendrá un riesgo superior al de la Letra del Tesoro. Esto es así por necesidad.

Las participaciones preferentes de Bankia eran obviamente una estafa. Las emisiones de pagarés de la Nueva Rumasa de Ruiz Mateos se anunciaban en la televisión pública a pesar de ser evidentemente fraudulentas.

¿Por qué era evidente que las preferentes de Bankia o los pagarés de Nueva Rumasa eran una estafa? En primer lugar, porque cuando una sociedad recurre en último término al ahorrador individual es porque no ha sido capaz de obtener financiación del modo como suelen hacerlo las empresas solventes: a través de emisiones de deuda en los mercados financieros o a través de una entidad financiera.

En segundo lugar, tanto las preferentes de Bankia como los pagarés de Nueva Rumasa se vendían a los particulares como productos totalmente seguros a pesar del elevado rendimiento que ofrecían.

Por ejemplo, Caja Madrid (principal entidad que luego daría lugar a Bankia) emitió participaciones perpetuas preferentes en mayo de 2009 por un valor nominal de 100 € cada una, a un interés del 7% anual hasta julio de 2014 y del euribor a 3 meses más un diferencial del 4,75% a partir de dicha fecha. La inversión mínima era de una participación.

El euribor a 3 meses estaba entonces al 1,33% (anualizado). La “ib“ de euribor significa interbancario. Es decir, es el interés que se cobran los bancos entre sí. Si Caja Madrid ofrecía un 7% anual cuando en el mercado interbancario los bancos se prestaban al 1,33% anual, esto significaba que ningún banco se fiaba de la caja madrileña. Los responsables de la entidad tuvieron que ofrecer un interés desorbitado para atraer capitales. Los inversores profesionales sabían que asumían un riesgo elevado pero según sus cálculos y expectativas ese riesgo estaba compensado por el alto rendimiento del activo. Sin embargo, Caja Madrid colocaba sus participaciones a sus propios clientes como un producto seguro. Pero un ahorrador que hubiese aplicado el principio antes indicado se habría dado cuenta de la incongruencia. No se podía vender como seguro un producto con un rendimiento tan alto.

Además, ¡una entidad financiera que en teoría podría financiarse al 1,33% en el mercado interbancario pedía prestado al 7% a sus propios clientes! Muchos clientes de Caja Madrid tenían entonces hipotecas referenciadas al euribor a un año más un diferencial del 2% o incluso de menos del 1%, que la entidad había concedido, al igual que el resto de bancos, durante el boom inmobiliario de 2002-2007. ¡Caja Madrid prestaba a sus clientes al 3% y les pedía prestado al 7%!

En cuanto a Nueva Rumasa, empezó ofreciendo pagarés a un interés del 6% anual y llegó a ofrecer hasta un 12% anual, cuando el banco le habría prestado al 4% si hubiera sido una sociedad solvente. La empresa anunciaba sus emisiones en televisión con el eslogan de que estaba “comprometida con el empleo“, y consiguió así granjearse la simpatía de millones de españoles. Muchos vieron en ese diferencial de rendimiento una oportunidad cuando en realidad era una señal de alarma. Si ningún banco, que diversifica los riesgos, quería prestarle al 4% ni al 6% ni al 12%, ¿por qué un inversor conservador sí tenía que estar dispuesto a hacerlo?

En vez de buscar un producto seguro, el ahorrador prudente debe orientarse hacia un plan de ahorro seguro. Esto implica la necesidad de diversificar entre diferentes tipos de activos y asumir las fluctuaciones típicas de los precios de mercado. En contrapartida, supone eliminar el riesgo más grave que a menudo se asume sin ser consciente de ello: la insolvencia y/o la intención fraudulenta del emisor.

El IBEX 35, un 16% más barato que hace un año en términos de PER

Tras la publicación de los resultados semestrales de Inditex, el beneficio neto atribuido conjunto de los valores del IBEX 35 a junio de 2017 alcanzó los 40.433,8 millones de euros en términos interanuales, un 1,1% más que el mismo agregado a junio de 2017. 

Sin embargo, hay dos efectos distorsionadores particularmente relevantes. El primero son los extraordiarios de IAG, relacionados con gastos de personal, que ascienden a 413,5 millones de euros positivos. El segundo, el resultado negativo de Naturgy (Gas Natural) de 2.470,6 millones de euros como consecuencia de depreciaciones de activos, sin las cuales el resultado interanual habría sido de 1.324,9 millones de euros.

Descontando los extraordinarios de IAG y considerando un resultado para Naturgy de 1.324,9 millones de euros, el beneficio conjunto a junio de 2018 sería de 43.815,8 millones de euros, un 9,55% más que el agregado a junio de 2017.

En los datos de la tabla anterior, que están expresados en miles de euros, se ha descontado para Bankia, Bankinter, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Santander, Repsol y Telefónica, la parte del beneficio imputado a titulares de deuda subordinada u otros instrumentos de capital híbridos.

Lo que nos interesa realmente es el aumento del beneficio por acción del IBEX 35 ya que el índice está ponderado por capitalización y ajustado por capitalización flotante. Por ejemplo, ArcelorMittal pondera únicamente un 1% en el índice debido al bajo porcentaje de sus acciones que circulan en bolsa, de modo que la repercusión del fuerte incremento de beneficios que tuvo en el período es menor que si la empresa tuviera la ponderación que le corresponde por capitalización.

A junio de 2017, el beneficio por acción interanual del IBEX 35 fue de 639,12 puntos mientras que a junio de 2018 fue de 689,19 puntos. El incremento resultante es del 7,83%. En dicho cálculo no he tenido en cuenta los resultados negativos, ya que el beneficio por acción de un índice se calcula a efectos de conocer la relación precio-beneficio (PER) del mismo, ni tampoco he hecho los ajustes antes indicados.

A los 9.300 puntos actuales, el ratio PER del IBEX 35 es, pues, de 13,5. Hace un año el índice estaba mil puntos más arriba y su ratio PER era de 16,1 veces. Esto significa que se ha abaratado un 16% en los últimos doce meses.

La tabla siguiente indica los beneficios por acción de los valores del IBEX 35 a junio de 2017 y junio de 2018. El dato de ArcelorMittal está expresado en euros.

Cómo hubiera evolucionado el IBEX 35 si todos los valores ponderaran igual

Tradicionalmente, en el IBEX 35 algunos valores han tenido un gran peso en el índice. Al cierre de 2017, los diez primeros valores del selectivo español suponían el 70,12% del total mientras que en el caso del DAX alemán ese porcentaje era del 64,15%. Y hay que tener en cuenta el diferente número de valores de cada índice. En el IBEX, el 30% restante se lo reparten 25 valores. En el DAX, los 20 valores restantes se reparten un 36%. La ponderación de cada valor se calcula mediante el cociente entre su capitalización ajustada por capital flotante y la capitalización total del índice.

Aún así, el IBEX está menos polarizado de lo que solía estarlo. En 2009, el Santander ponderaba el 17,7%, Telefónica el 16,7% y BBVA el 8,9%. Entre los tres valores copaban el 43,3%. Al cierre de 2017 los tres primeros valores ya solo representaban el 32,4%.

El cuadro siguiente indica la rentabilidad del IBEX 35 con dividendos desde 2006 y la rentabilidad que habría tenido un índice en el que todos los valores hubieran ponderado de la misma forma. Vemos que en 9 de los 13 años (en 2018 hasta el 7 de septiembre), el IBEX 35 lo hizo peor de lo que lo habría hecho este otro índice. También se observa que el IBEX 35 tuvo mayor volatilidad que la media de los 35 valores.

La rentabilidad acumulada del IBEX 35 fue del 56,63% en el período indicado, mientras que un índice equiponderado habría dado un 72,69%. Es una diferencia acumulada del 10,25% (172,69 entre 156,63 es 1,1025).

Por tanto, un fondo de inversión indexado al IBEX 35 hubiera sido más rentable y de menor riesgo si hubiera estado compuesto por todos los valores con mismas ponderaciones. Habría sido una buena iniciativa, pues un fondo en el que tres valores suponen el 43% de la cartera no está adecuadamente diversificado.

Evolución de las recomendaciones de los analistas sobre Telefónica desde junio de 2015

El hecho de que una compañía esté entre las más recomendadas por los expertos no es un motivo en sí mismo para comprarla. En cambio, sí tiende a cumplirse, por regla general, que el conjunto de valores menos recomendados lo haga bastante peor que el mercado.

Desde junio de 2015 calculo la rentabilidad por trimestres de tres carteras de valores del IBEX 35 basadas en las recomendaciones de los analistas. Una de ellas está formada por los diez valores con mejor recomendación de acuerdo con las opiniones recogidas por Thomson-Reuters, otra por los diez menos recomendados y la tercera por el resto de valores.

En el cuadro siguiente, indico en qué lugar se ha situado Telefónica en las preferencias de los analistas al principio de cada trimestre desde junio de 2015 y el precio de la acción en las fechas indicadas.

Por ejemplo, el 30 de junio de 2015, Telefónica cotizaba a un precio de 12,75 € y estaba entre los diez valores más recomendados. El 30 de septiembre cotizaba a 10,83 € y pasó a situarse entre los valores con recomendación media.

En todo el período, la compañía nunca ha estado entre los títulos menos recomendados del IBEX 35.

El 31 de marzo de 2017, Telefónica, entonces a 10,48 €, volvió a situarse entre los valores preferidos por los expertos. El 30 de junio de 2018, ya a 7,28 €, seguía estando entre los diez favoritos.

Como explica un artículo publicado en Bolsamanía, La crisis eterna de Telefónica, las iniciativas llevadas a cabo por José María Alvarez Pallete desde su llegada a la presidencia del grupo en abril de 2016, no han logrado los efectos esperados.

Cuándo subirá Telefónica (28/06/2018)

Ventajas de autogestionar su propio capital

Los departamentos de gestión de carteras de los bancos y de las entidades de inversión que trabajan con mandatos de gestión clasifican a los clientes en función de diversos perfiles de riesgo. Por ejemplo, el Banco Santander tiene los siguientes perfiles: conservador, moderado, equilibrado, dinámico y agresivo. Se denomina inversor conservador al que no quiere saber nada de la bolsa y agresivo a quien invierte prácticamente todo su capital en acciones. A continuación se reproduce el esquema de perfiles de riesgo del Banco Santander.

Es una clasificación bastante arbitraria. En la práctica, un inversor calificado de “agresivo“ puede diversificar más que uno que se considera a sí mismo “conservador“ y el primero puede comprar activos de mejor calidad que el segundo. Por otro lado, la clasificación no se basa en un conocimiento específico de la relación rentabilidad-riesgo de cada activo o combinación de activos.

A las entidades financieras, categorizar así a los clientes de este modo les va bien para justificar sus resultados. A los conservadores les pueden decir que no han ganado nada porque en su día dijeron que solo querían activos seguros. A los agresivos les pueden decir que han perdido porque en su día dijeron estar dispuestos a asumir riesgos. Pero la entidad financiera gana siempre porque cobra sus comisiones sean cuales sean los resultados.

Si dejas que te asignen un perfil, estás aceptando de antemano que tú serás el responsable de tus resultados si estos no son los que esperabas.

Como explico en la nueva Monografía Invesgrama (En busca del ahorro seguro y rentable), la intermediación online y la creciente oferta de fondos de inversión de bajo coste (ya sean tradicionales o cotizados) permiten al inversor algo que no era posible hace unos años: autogestionar su capital de modo muy eficiente porque muchos de ellos replican fielmente un índice o un activo y porque han supuesto una significativa reducción de comisiones. Tengamos en cuenta que los fondos de inversión de gestión activa pueden tener comisiones de casi el 2,5% anual y los mandatos de gestión incluso más. Todo lo que podamos ahorrar en comisiones es rentabilidad a nuestro favor.

Si además compramos fondos que siguen la normativa armonizada europea UCITS no pagaremos impuestos sobre plusvalías mientras reinvertamos las ganancias en otro fondo UCITS.

Lo que he querido mostrar en dicha obra es el riesgo que habría asumido un inversor en los últimos cuarenta años (1978-2017) si hubiera diversificado su capital en diferentes clases de activos, con diversas opciones de riesgo. Creo que tomar decisiones de inversión basadas en información real es más eficaz que dejar que una entidad financiera decida por nosotros en base a un cuestionario.

La nueva normativa sobre CFDs obliga a decir cuántos inversores pierden

Si consultas información económica o financiera en Internet, seguramente habrás encontrado ofertas de inversión que requieren un escaso depósito inicial, por ejemplo 1.000 €, a partir del cual puedes multiplicar tu capital invertido en un factor de 10, 20 o más.

Para empezar, el nivel de nuestro capital no debería alterar nuestra percepción del riesgo. Arriesgar la totalidad de un pequeño capital no es hacer una pequeña apuesta sino jugárselo todo. Pensar cosas como “total, con lo que tengo tampoco voy a perder tanto“ no representa un buen inicio para un inversor. 

Un producto con el que supuestamente podemos obtener rentabilidades de cientos o miles por ciento en poco tiempo son los Contratos Por Diferencias (CFDs, de sus siglas en inglés). Los CFDs son contratos transferibles entre un intermediario (broker) y un inversor en el cual se negocia la diferencia entre el precio de un activo (materia prima, divisa, acción o índice) en el momento actual y un momento futuro. Permiten operar con elevados apalancamientos porque no se negocia sobre el precio de un activo sino sobre la diferencia de precios en dos fechas diferentes. Se trata de productos derivados.

Por ejemplo, imaginemos que quiero comprar 2000 acciones de Telefónica a 7€. Si las compro al contado (procedimiento habitual), me costarán 14.000 €. Si las compro a través de un producto que me permite un apalancamiento de 1 a 20, solo tendré que invertir 700 € en la compra de 2000 contratos. Si Telefónica cae a 6,65 €, en caso de haberlas comprado al contado perderé 2000 x (7,00 – 6,65) = 700 €, un 5% del capital invertido. En caso de haberlas comprado con apalancamiento, la pérdida será también de 700 € (pero en este caso, la totalidad del capital invertido) porque con cada uno de los 2000 contratos habré perdido la diferencia del precio, que es de 0,35 €.

Estos esquemas se basan en la asimetría entre el coste y el beneficio potencial, que nos hace creer que vale la pena jugarse mil euros por la expectativa de ganar diez mil. Pero el resultado se basa en probabilidades igualmente asimétricas. Hace tiempo que diversos estudios indicaban que alrededor del 80% de los inversores que utilizaban CFDs perdían dinero. Se trata de un juego en el que te puedes apalancar 1 a 10 y tus probabilidades de ganar son de 1 a 5.

Un artículo de El Periódico de julio de 2017 decía lo siguiente: Según la CNMV, entre enero del 2015 y el 30 de septiembre del 2016, «el 82% de los clientes que realizaron operaciones con CFD sufrieron pérdidas que ascendieron en total a 142 millones de euros (52 millones por materialización del riesgo de mercado, más 90 millones por comisiones y otros costes)». El estudio se basó en las operaciones de 30.656 clientes. Los grandes beneficiados son los intermediarios que cobran comisiones por cada operación.

Lo que no sabemos es cuánto ganan los que ganan. ¿Son cantidades significativas o irrisorias? Tampoco sabemos cuánto tiempo les duran las ganancias a quienes las obtienen. ¿Son sostenibles los beneficios cuando lo que haces básicamente son apuestas?

Posiblemente te habrás fijado que desde hace unas semanas los anuncios de proveedores de productos CFD llevan una advertencia relacionada con el porcentaje de clientes que pierden dinero con esta entidad en particular (ver captura siguiente):

Si clicamos sobre el anuncio, nos sale la siguiente página, en la que se nos avisa que el 80,6% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero con este proveedor.

La captura siguiente es de otro conocido proveedor de CFDs, IG Markets:

En el caso de CMC Markets, los clientes que pierden son el 78%:

Y en el caso de Ayondo, son el 72,1%. Tal vez puedan esgrimir en su publicidad que son el proveedor con el que menos clientes pierden.

Uno de los proveedores con el que pierden más clientes es XTB: un 82%.

La razón de tales advertencias es la entrada en vigor el 1 de agosto de 2018 de la nueva normativa de la ESMA (European Securities and Markets Authority, Autoridad Europea de Valores y Mercados), que obliga a indicar en la publicidad de dichos productos el porcentaje de clientes minoristas que pierde dinero. También introduce importantes cambios en el nivel de apalancamiento para clientes no profesionales. Los CFDs sobre acciones “solo“ podrán tener un apalancamiento de 1 a 5, los CFDs sobre materias primas, de 1 a 10 y los CFDs sobre índices, de 1 a 20. También se limita el apalancamiento de los contratos en divisas (Forex) a un factor de 1 a 30 (se permite mayor apalancamiento porque las variaciones en las cotizaciones de las divisas suelen ser mucho menores que en las acciones). Para poder superar esos niveles “limitantes“ habrá que demostrar ser un profesional, para lo cual es necesario contar con un capital de más de medio millón de euros y haber trabajado al menos un año en el sector financiero en una actividad relacionada con este tipo de productos.

Es decir, a partir de ahora el ejemplo que he puesto antes sobre la inversión en Telefónica con un apalancamiento de 1 a 20 (y que suponía la pérdida total del capital con una simple caída del precio de un 5%) ya no es posible. Como el factor de apalancamiento en acciones se ha reducido a 5, los títulos deberían bajar un 20% para perderlo todo. Teniendo en cuenta que unas acciones pueden bajar más de un 10% en unos minutos ante un profit warning (aviso de reducción de beneficios), sigue siendo un nivel de apalancamiento excesivo. La cuestión es que las empresas cotizadas suelen recuperarse después de noticias negativas o hechos adversos, mientras que con productos apalancados la pérdida puede ser irrecuperable.

Con anterioridad a la entrada en vigor de esta normativa, también era frecuente encontrar el siguiente tipo de aviso: “las pérdidas pueden superar el depósito inicial“. Es decir, no solo podías perder la totalidad de tu capital sino mucho más (es lo que hubiera ocurrido en el ejemplo de Telefónica con apalancamiento 1 a 20 si las acciones hubieran bajado más de un 5%). Esto ya no va ser así, pues a partir de ahora el broker está obligado a proteger el saldo de sus clientes.

 

 

Valores del IBEX 35 más y menos recomendados por los analistas para el tercer trimestre de 2018

Las carteras basadas en recomendaciones de analistas en el segundo trimestre de 2018

Como viene siendo habitual, la cartera Analistas Pesimistas, basada en los valores menos recomendados del IBEX 35 por los analistas, lo hizo peor que la referencia del mercado en el segundo trimestre de 2018.

Las carteras basadas en los valores más recomendados (Analistas Optimistas) y con recomendación media (Analistas Indiferentes) ganaron ambas en torno al 3,2%, algo más que la media del IBEX.

Desde que calculo estas carteras (31 de diciembre de 2013), la cartera más rentable ha sido la Analistas Indiferentes, con un 33,62%, seguida de cerca por la Analistas Optimistas con un 27,32%, mientras que la referencia (rentabilidad media con dividendos de los valores del IBEX 35) ha ganado un 19,23%. La Analistas Indiferentes, en cambio, lo ha hecho mucho peor, pues habría generado una pérdida del 19,37%. Algunos valores de esta última selección suelen destacar positivamente, tal como ha ocurrido este trimestre con Técnicas Reunidas, Enagás o Red Eléctrica, pero en conjunto la cartera va quedando cada vez más rezagada.

Las nuevas carteras para el tercer trimestre de 2018

Al cierre del segundo trimestre de 2018, los valores más recomendados por los expertos son, en este orden, Iberdrola, Inditex, Melià Hotels, CaixaBank, Santander, ArcelorMittal, Ferrovial, Repsol, Merlin Properties y Telefónica, que forman la Analistas Optimistas el tercer trimestre.

El valor menos recomendado es Técnicas Reunidas, seguido de Viscofán, Enagás, Bankinter, Aena, DIA, Red Eléctrica, Indra y Bankia, que este trimestre conforman la Analistas Pesimistas.

Podéis seguir la evolución de estas selecciones en Carteras basadas en las recomendaciones de los analistas.

Cómo afectó a la bolsa la incertidumbre política de 2016

La bolsa española tiene que hacer frente a un nuevo período de incertidumbre política. Se da la circunstancia de que ha confluido en el tiempo la posibilidad de nuevas elecciones tanto en Italia como en España. En Italia, el presidente de la república ha vetado al candidato a ministro de Hacienda propuesto por la coalición de extrema izquierda y extrema derecha, por estar a favor de la salida del país de la zona euro. En España, la sentencia del caso Gürtel ha motivado la presentación de una moción de censura contra el gobierno del Partido Popular.

En el cuadro siguiente comparo la evolución del IBEX 35 con la del DAX alemán en el período de incertidumbre política que ya atravesó el país desde las elecciones del 20 de diciembre de 2015 hasta la formación de gobierno el 29 de octubre de 2016 para intentar valorar el impacto de la inestabilidad en la bolsa española.

El período de mayor incertidumbre en España se extendió desde las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, que configuraron un escenario que hacía muy difícil la formación de gobierno, hasta el día posterior a las nuevas elecciones del 26 de junio de 2016, que ampliaron en 14 escaños la mayoría del partido gobernante.

En estos seis meses se produjeron otros hechos significativos, en particular el referéndum en el Reino Unido a favor de la salida del país de la Unión Europea (Brexit), que afectaron a todas las bolsas.  Por otro lado, el Brexit repercutió mucho más en la bolsa española que en otras europeas, debido a los mayores intereses de empresas y bancos nacionales en el Reino Unido, como Santander, Ferrovial o IAG. El retroceso del IBEX 35 fue del 12,35% tras el resultado del referéndum, casi del doble que el del DAX.

Si consideramos el período desde las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015 hasta el Brexit, para aislar el efecto del mismo, el IBEX 35 con dividendos había perdido un 6,39%, no mucho más que el DAX alemán, que había retrocedido un 3,31%. Suponiendo que los demás factores influyeron de modo equitativo en ambos mercados, la incertidumbre habría supuesto un impacto de alrededor del 3% en el IBEX 35.

Si extendemos dicho período hasta el día posterior a la formación de nuevo gobierno en España, que tuvo lugar el 29 de octubre de 2016, vemos que el IBEX 35 con dividendos perdió un 2,03% en esos diez meses de gobierno provisional, mientras que el DAX se revalorizó un 0,54%, siendo de nuevo la diferencia de alrededor de un 3%.

Seis meses después de la formación del nuevo gobierno, el IBEX 35 se revalorizó un 24,27% y el DAX lo hizo en un 19,24%, por lo que aparentemente el índice español recuperó el terreno perdido en la fase previa de inestabilidad.

 

 

 

El próximo dividendo de ArcelorMittal

ArcelorMittal abonará el dividendo a cargo de los resultados de 2017 el 16 de junio pero la remuneración fue descontada del precio de la acción el 17 de mayo.

El dividendo es de 0,10 $. En las bolsas europeas donde cotiza la empresa (Amsterdam, Paris, Luxemburgo, Madrid, Bilbao, Valencia y Barcelona) el pago se realizará en euros.

El dividendo en euros es el resultado de aplicar el tipo de cambio fijado por el Banco Central Europeo el día 15 de mayo (1,1883 dólares por euro) y la retención fiscal vigente en Luxemburgo, que es del 15%. Por tanto, el importe será de 0,07153073 euros por acción.

La nueva política de dividendos de ArcelorMittal

El beneficio por acción en euros de ArcelorMittal tras los resultados del primer trimestre de 2018

Las cuentas de ArcelorMittal explicadas a Mariano Rajoy

 

Los beneficios del IBEX en 2017 crecieron la mitad de lo que nos han dicho (artículo en Investing)

En este artículo que he publicado hoy en el portal Investing, mantengo que si bien los beneficios de las compañías del IBEX 35 crecieron un 16,05% en 2017 (con resultados de Inditex de septiembre de 2016 a septiembre de 2017), el beneficio por acción del índice, la magnitud que interesa al accionista, lo hizo un 8,79% si tenemos en cuenta diversos factores. No es un mal dato, pero es la mitad de la cifra que resulta en términos absolutos.

Leer artículo en Investing

 

Beneficios por acción de las eléctricas y gasistas españolas y su rentabilidad en el período 2007-2017 (artículo en Rankia)

He publicado un artículo en Rankia que recoge los datos sobre beneficios por acción de Iberdrola, Red Eléctrica, Enagás, Endesa y Gas Natural en el período 2007-2017, así como la rentabilidad de las acciones de dichas compañías en el período considerado, comparada con la del IBEX 35 con dividendos netos.

Leer artículo en Rankia

Al fin tiene sentido comprar acciones de Telefónica (artículo en Rankia)

El 4 de abril de 2016 escribí un artículo titulado Telefónica vale 3 euros. Entonces las acciones valían 9,5 € mientras que el pasado 15 de febrero tocaron los 7,45 €, una minusvalía superior al 20%. En aquellas fechas, la compañìa cerró un ciclo, pues el 8 de abril de 2016 nombró nuevo presidente ejecutivo a José María Alvarez-Pallete, en sustitución de César Alierta tras 16 años en el cargo.

Telefónica se ha convertido sin duda en uno de los grandes misterios de la bolsa española, por las siguientes razones:

Leer la continuación del artículo en Rankia