Las nueve carteras para el primer trimestre de 2018

La composición de las nueve carteras de Invertir Low Cost para el primer trimestre de 2018 será la siguiente:

Contrarian

IAG, Merlin Properties, Colonial, Repsol y ArcelorMittal.

Sin cambios.

La composición de esta cartera se basa en el PER de acuerdo con el beneficio por acción estándar de junio de 2016 a junio de 2017.

Ver PER de los valores del IBEX 35

Término Medio

Grifols, Red Eléctrica, Acerinox, ACS y ArcelorMittal.

Sale Gamesa y entra ArcelorMittal.

Consenso Relativo

Inditex, Técnicas Reunidas, Amadeus, Mediaset, ArcelorMittal, Viscofán, IAG, DIA, Endesa, Red Eléctrica, Grifols, Aena, Colonial, Acerinox y ACS.

Sale Gamesa y entra ArcelorMittal.

Contrapunto

IAG, Colonial, ACS, ArcelorMittal, Repsol.

Sin cambios.

Valor

IAG, ArcelorMittal, Técnicas Reunidas, ACS, Colonial, Acerinox, Merlin, Mediaset, Repsol y DIA.

Sale Gas Natural y entra DIA.

Valor Al Alza

IAG, Colonial, ArcelorMittal, Merlín y Repsol.

Sale Gas Natural y entra ArcelorMittal.

Doble Consenso

IAG, Amadeus, Aena, Grifols y Viscofán.

Sale Colonial y entra Aena.

Pragmática

IAG, Colonial, Aena, Merlín y ArcelorMittal.

Sale Viscofán y entra ArcelorMittal.

Fusión (Contrapunto + Doble Consenso)

IAG, Colonial, ACS, ArcelorMittal, Repsol, Amadeus, Aena, Grifols y Viscofán.

Entra Aena.

La cartera está formada por nueve valores porque IAG se repite en la Contrapunto y en la Doble Consenso. En el cuarto trimestre de 2017 estuvo formada por ocho valores.

Podéis seguir las nueve selecciones a lo largo de la sesión bursátil en la página Las 9 carteras actualizadas y consultar el resultado por trimestres y el acumulado en Rentabilidades históricas.

 

 

Las carteras en 2017

De las nueve carteras originales de Invertir Low Cost, siete superaron a su referencia, el IBEX Empresas (rentabilidad media de las empresas no financieras del IBEX 35, con dividendos incluidos), aunque la Valor Al Alza lo hizo por escaso margen. Buena parte de la ventaja se ha conseguido en el cuarto trimestre.

La mejor fue la Contrarian, con una ganancia del 32%. Le siguieron la Contrapunto, con un 20,4%, la Pragmática con un 20,3%, y la Fusión con un 15,7%. La Valor y la Consenso Relativo se quedaron en cambio bastante por debajo de la referencia, con entre un 6% y un 7%.

La Contrarian Recurrente Solvente, una variante de la Contrarian que calculo desde el segundo semestre de 2015, fue la mejor en el cuarto trimestre de 2017, con una ganancia del 8%. Su rentabilidad anual ha sido del 16,9%.

Así quedaron las nueve carteras en el cuarto trimestre de 2017:

Entre las carteras basadas en las recomendaciones de los analistas, la Analistas Pesimistas ha vuelto a hacerlo mucho peor que el mercado, como es habitual, aunque se da la circunstancia de que ha ido a contracorriente en el último trimestre del año. La Analistas Optimistas superó ampliamente la referencia (la rentabilidad media simple de los 35 valores del IBEX 35). Desde enero de 2014, fecha de inicio de esas carteras, la que más se ha revalorizado ha sido la Analistas Indiferentes, con un 34,05%, seguida de la Analistas Optimistas con un 28,47%, mientras que la Analistas Pesimistas ha perdido un 16,47%. En el mismo período, la referencia ha ganado un 20,28% (y el IBEX 35 con dividendos, un 19,56%), de modo que las dos primeras lo han hecho mejor que el mercado.

 

Cartera Fusión: solo un año negativo en los últimos doce

La cartera Fusión es la última de las nueve carteras de valores basadas en el IBEX 35 que propuse en mi libro Invertir Low Cost: nueve grandes estrategias para pequeños capitales. De hecho, es una combinación de dos de las carteras: la Contrapunto y la Doble Consenso. Está compuesta por entre ocho y diez valores.

Desde la fecha en la que empecé a calcularla, el 31 de marzo de 2006, solo ha generado rentabilidad negativa en 2008. Además, ese año las pérdidas fueron la mitad que las del IBEX 35 con dividendos y que las del IBEX Empresas, la referencia principal. El IBEX Empresas mide la rentabilidad media de las empresas no financieras del IBEX 35 e incluye dividendos.

Por tanto, solo ha dado pérdidas en uno de los últimos doce años mientras que el IBEX 35 con dividendos ha tenido rentabilidad negativa en cuatro años (2008, 2010, 2011 y 2015).

Si establecemos un índice con base 100 al 31 de marzo de 2016, el valor de la cartera Fusión se multiplicó por 5,02 hasta el 28 de diciembre de 2017 mientras que el IBEX Empresas lo hizo por 1,7 y el IBEX 35 por 1,51. En todos los casos se ha considerado la reinversión de dividendos brutos a efectos comparativos.

El día 30 publicaré la composición de las nueve carteras para el primer trimestre de 2018.

 

El PER como predictor a largo plazo en la bolsa española

Hace unos días hice referencia a un estudio que relaciona el PER prospectivo al principio de cada año con la rentabilidad anual en los siguientes 10 años en el caso del índice S&P 500 de la bolsa estadounidense. Ver El PER como predictor de la bolsa a largo plazo.

He llevado a cabo un estudio similar para la bolsa española desde el año 1972. En vez del PER prospectivo (basado en los beneficios estimados para el año en curso), he utilizado el PER efectivo al final de cada año.

Los datos del PER de 1972 hasta 1987 proceden de informes de ese período del Banco de Bilbao. Los datos a partir de 1988, de Bolsas y Mercados Europeos. La rentabilidad de la bolsa es la del IGBM (Indice General de la Bolsa de Madrid) con dividendos incluidos.

Por ejemplo, el PER al final de 1972 fue de 31,2 y la rentabilidad entre diciembre de 1972 y diciembre de 1982 fue de -2,83% anual. El último año considerado es 2006 (PER de 15,04 y rentabilidad hasta 2016 del 0,51% anual).

En el gráfico se observa una correlación elevada de tipo inverso entre el ratio PER (relación precio-beneficio) y la rentabilidad de la bolsa a 10 años.

Los años en que la bolsa estuvo más cara fueron 1972 y 1973, con ratios PER por encima de 30. La rentabilidad en los siguientes 10 años fue negativa, como puede apreciarse en el gráfico.

Los años en que la bolsa española estuvo más barata fueron 1982, 1983 y 1979, con ratios PER entre 6,8 y 8,8. La rentabilidad subsiguiente fue superior al 20% anual en los tres casos.

Con el PER alrededor de 15 se observa una dispersión superior a la normal, tal como puede verse también en el gráfico de la bolsa americana reproducido en la entrada antes indicada. A un PER con ese valor la bolsa no está ni infravalorada ni sobrevalorada, por lo que la rentabilidad futura puede estar más condicionada por otros factores, como la duración y gravedad de una crisis económica. El dato que se corresponde con un PER 15 y una rentabilidad anual casi nula es 2006, un año antes del inicio de la crisis financiera, y es el valor más alejado de la línea de tendencia.

El PER de la bolsa da una información limitada y debe complementarse con la tasa de inflación y el crecimiento de beneficios para ser más representativo. Aún así, vemos que incluso tomado fuera de contexto, tiene un poder predictivo a largo plazo bastante significativo.

 

Por qué los directivos se aferran a estrategias perdedoras (artículo en Sintetia)

La Harvard Business Review ha publicado recientemente un artículo titulado Stop Doubling Down on Your Failing Strategy (Deja de redoblar tu apuesta por tu estrategia perdedora) de los profesores de la London Business School, Freek Vermeulen y Niro Sivanathan, en el que estos explican por qué empresas que fueron números uno en su sector acabaron fracasando. Hacen referencia a compañías como la tienda de discos HMV y el fabricante de móviles Nokia, números uno en sus respectivos sectores en su momento.

Los autores explican los mecanismos psicológicos que llevan a los directivos a aferrarse a estrategias que están destinadas a fracasar.

Leer el artículo completo en Sintetia

El PER como predictor de la bolsa a largo plazo

El ratio PER o relación precio-beneficio es el cociente entre el precio de una acción y el beneficio que corresponde a la misma. Nos da una aproximación sobre si una acción está cara o barata en términos relativos. Aunque la mayoría de expertos considera que el PER solo es útil para comparar empresas de un mismo sector y no como criterio de selección, la cartera Contrarian, basada precisamente en este ratio, ha obtenido una rentabilidad del 15,64% anual (ver cuadro más abajo) desde el cuarto trimestre de 2013 mientras que el IBEX 35 con dividendos ha ganado un 3,90% anual en el mismo período.

Pero el ratio PER también es útil para predecir qué rentabilidad anual aproximada tendrá la bolsa en los próximos 10 años, tal como sugiere un estudio publicado por Sam Ro, director general de Yahoo Finance (ver Before you predict the next 12 months in the stock market, consider one chart). Este estudio hace referencia al índice S&P 500 de la bolsa de Estados Unidos y cubre desde el año 1964, por lo que sus conclusiones pueden considerarse significativas. Utiliza el PER prospectivo al principio de cada año, o sea el PER basado en los beneficios esperados para el año en curso.

Sam Ro empieza por señalar que el PER de la bolsa no predice qué hará el mercado al año siguiente. Es decir, la bolsa puede estar cara y subir, y a la inversa, puede estar barata y bajar. Sin embargo, si se relaciona dicho PER prospectivo con la rentabilidad anual a 10 años del S&P 500 se observa una fuerte correlación, como se ve en el gráfico siguiente, obtenido del mencionado estudio.

Vemos, por ejemplo, que en los años en los que el PER prospectivo fue superior a 20 veces, la rentabilidad a largo plazo de la bolsa estadounidense fue muy reducida o negativa, mientras que cuando fue inferior a 15 dicha rentabilidad fue siempre positiva.

En el momento de la publicación del artículo (11 de diciembre de 2017), el PER prospectivo del S&P 500 era de 18,2 veces. De acuerdo con la información recopilada en el gráfico, lo que podemos esperar es que la rentabilidad anual de la bolsa americana sea entre ligeramente positiva y ligeramente negativa en los próximos 10 años.

 

Las razones del declive de Telefónica

A pesar de haber sido uno de los valores más recomendados de la bolsa española de los últimos años por parte de los expertos, Telefónica ha tenido una persistente tendencia bajista desde que en noviembre de 2007 alcanzara los 22,65 €.

Un artículo de Enrique García Sáez, director de la cartera Value del portal InBestia, titulado ¿Qué le pasa a Telefónica? Su decadencia en la última década nos explica con gran detalle las razones de ese declive. Enumeraré brevemente dichas causas pero recomiendo al lector que tenga acciones de la compañía o que prevea comprar que lea el artículo mencionado.

1. Negativa evolución de los beneficios

Los beneficios operativos de Telefónica fueron de cerca de 15.000 millones de euros anuales entre 2007 y 2010, luego cayeron hacia los 10.000 millones de euros entre 2011 y 2013 y en 2006 fueron de 5.000 millones.

Dado que a largo plazo la evolución del precio de unas acciones tiene una fuerte correlación con el crecimiento de los beneficios (más concretamente del beneficio por acción), esta circunstancia bastaría para explicar la “decadencia“ de la compañía. Sin embargo, cabe preguntarse por qué los beneficios han caído como lo han hecho.

2. Enfoque de la compañía en proteger su monopolio

De César Alierta, el que fuera pres idente de Telefónica durante 17 años hasta mayo de 2017, Enrique García destaca su falta de comprensión del entorno económico en que se movían las operadoras de telefonía. Sintiéndose dueño de las redes y otras infraestructuras, se dedicó a “capturar rentas“ de las nuevas compañías de Internet en vez desarrollar las tecnologías demandadas por el mercado.

3. La aparición de compañías más competitivas

Telefónica no ha podido hacer frente a nuevas empresas en varios segmentos del mercado ocupado por el antiguo monopolio, principalmente en fibra óptica, redes (como la recientemente incorporada al IBEX 35 Cellnex) y venta de contenidos audiovisuales.

4. La comunicación por Internet

La aparición de aplicaciones como Whatsapp o Skype ha supuesto una fuerte reducción del negocio tradicional de las compañías telefónicas.

Lee el artículo completo de Enrique García Sáez en InBestia.

Si eres accionista de Telefónica, esto te incumbe (29/05/2017)

El verdadero beneficio de Telefónica (24/08/2017)

 

Por qué no vale la pena intentar prever un mercado bajista

Un artículo titulado Why the end of a bull market can be a nightmare for bears (Por qué el final de un mercado alcista puede ser una pesadilla para un inversor bajista), publicado en Yahoo Finance por Sam Ro, explica la sencilla razón por la cual no vale la pena anticiparse al inicio de un ciclo bajista: lo mejor del ciclo alcista es su final.

En la tabla siguiente, obtenida del mismo artículo, se indica la revalorización del índice S&P 500 en los 24, 12 y 6 meses previos al final de los diversos mercados alcistas que han tenido lugar en la bolsa estadounidense desde la década de 1930.

Vemos que en los 24 meses previos al máximo del ciclo, la revalorización media fue nada menos que del 58%, siendo la mínima del 30% y la máxima del 129%. En los 12 y 6 meses previos a dicho máximo, la ganancia media fue del 25% y del 16% respectivamente.

Estos datos son consistentes con la idea que he expuesto en mi libro Caos en la Bolsa (una crónica novelada del mercado bajista de 2007-2009) y en la monografía Mercados bajistas (un estudio de los ciclos bajistas de la bolsa española desde 1990): antes de vender es preferible esperar a tener una señal objetiva de que efectivamente estamos en un ciclo bajista. Esta señal la obtenemos cuando el índice de la bolsa ha caído al menos un 15% desde el máximo anterior y ha marcado un nuevo mínimo en este período. A partir de ese momento, el índice suele recuperarse varias veces a lo largo de los meses siguientes y acercarse al máximo, aunque casi nunca llega a igualarlo.

Es decir, es mejor vender dentro del ciclo bajista que hacerlo en un ciclo alcista incluso aunque la bolsa parezca sobrevalorada.

Ello implica que si queremos vender, necesariamente tendremos que asumir alguna pérdida, pero generalmente esta podrá ser del orden del 10%, lo cual nos permetirá evitar la mayor parte de la caída, puesto que los ciclos bajistas de la bolsa española suelen saldarse con pérdidas de alrededor del 35%.

¿Existe el rally de navidad?

Los inversores en bolsa suelen esperar una revalorización positiva en la fase final del año, lo que se conoce como rally de navidad.

Para confirmar si se cumple esta expectativa, he calculado la ganancia del IBEX 35 (sin dividendos) desde el día 15 de diciembre (o, cuando el 15 fue festivo, el 14 o el 16) hasta el cierre del año, para el período de 1993 a 2016, ambos inclusive.

En 16 de los 24 años del período, el IBEX 35 efectivamente subió al menos un 1,4%. Supone el 67% de los años.

Se observa además que en 11 de los 13 años en los que el IBEX 35 subía hasta el día 15 de diciembre hubo rally de navidad. Las dos únicas excepciones se dieron en dos años consecutivos: 2006 y 2007.

En cambio, en los 11 años en los que el índice estuvo a dos semanas de acabar el año con minusvalía, solo cinco concluyeron con una subida reseñable. En 2016 la ganancia solo fue del 0,12% desde el 15 de diciembre, por lo que no ha sido tenida en cuenta. Sin embargo, ese año sí hubo una subida destacable desde el día 12 de diciembre, pues la revalorización desde ese día hasta el cierre del ejercicio fue del 1,8%.

Este año 2017 el IBEX 35 gana un 10,2% hasta el 11 de diciembre, por lo que la estadística juega a favor de un buen final de año.

Estimaciones de los analistas, tan volátiles como la bolsa

Las estimaciones de precio objetivo que realiza una misma firma de análisis respecto a cierto valor cotizado son tan volátiles como la bolsa misma. Está claro que no siempre es el mismo analista el que hace la estimación pero la firma es la cara visible.

También se observa que las revisiones negativas tienen un impacto mayor y más duradero sobre las cotizaciones que las positivas, sobre todo cuando provienen de analistas de firmas de prestigio, como es el caso de UBS (Union de Banques Suisses).

Voy a poner como ejemplo de volatilidad las estimaciones de los analistas de dicha firma respecto a BME (Bolsas y Mercados Españoles), la sociedad encargada de gestionar los mercados de valores del país y cuyos beneficios dependen en gran parte del volumen de negociación de acciones y deuda pública.

UBS empezó su cobertura de BME en febrero de 2008 con un precio objetivo de 45 €. La firma aconsejaba comprar al ser el único valor que iba a beneficiarse de la elevada volatilidad de la bolsa en aquel año (era el inicio de la crisis financiera) ya que a más volatilidad, mayor volumen de negociación. También destacaba su posición de monopolio de mercado y la posibilidad de ser adquirida por un holding de operadores de bolsa al ser el único operador independiente de Europa. Pero BME cerró 2008 a 18,39 € mientras que había empezado el año a 46,60 €: una caída del 60,5%, pérdida que quedó en el 55,1% gracias a los dividendos. En vez de ser uno de los valores más beneficiados por la volatilidad, tal como había previsto UBS, fue uno de los más perjudicados.

Dos años y medio después, en octubre de 2010, UBS establecía un precio objetivo de solo 17 € debido a la caída de negociación en la bolsa española y recomendaba vender. Una revisión a la baja sorprendente, ya que se supone que la valoración de los analistas no es tan voluble como los precios de mercado. A. pesar de ello, las acciones acabaron 2011 a 20,80 €, obteniendo una rentabilidad con dividendos ese año del 27,7%.

En febrero de 2013 el precio objetivo de UBS para BME era de 15,3 €, tras haberlo subido de los 14 € que tenía establecido con anterioridad. En mayo del mismo año, Bolsamania indicaba: “Los expertos de UBS afirman que siguen siendo vendedores de BME, el valor al que tienen menos ‘aprecio’ de su lista porque esperan que siga viéndose perjudicado por problemas estructurales.“ UBS esperaba que la cuota de mercado de BME cayera del 96% al 70% en el futuro. Las acciones estaban entonces a 20,6 € pero cerraron el año en 27,66 €, un 80% por encima de la valoración de UBS en febrero. La rentabilidad de las acciones en 2013 fue del 59,4%.

En febrero de 2014, con la cotización en torno a 30 €, UBS valoró BME a 18,5 € y aconsejó vender por los “vientos en contra“ que afrontaba la compañía. En julio del mismo año estableció un precio objetivo de 27 €, una revisión al alza de nada menos del 51% en cinco meses.

La última recomendación, de nuevo de venta, tuvo lugar el 24 de noviembre pasado, con un objetivo en los 25,5 €, que hizo caer la cotización de 28,34 € a 27,60 € ese día. Hoy (7 de diciembre de 2017) han cerrado a 27,15€. UBS es la firma, de entre las 19 que siguen a BME, que actualmente da un precio más bajo al valor. El precio de consenso es de 30,2 €.

Un inversor no puede estar demasiado pendiente de las estimaciones de los analistas. Por definición, cuando unas acciones tienen un precio determinado es porque la mitad de los expertos piensa que van a subir y la otra mitad considera que van a bajar.

El negocio de la sangre: 112 euros el litro

En la letra pequeña del documento que recibe un donante de sangre que acude a un centro de la Cruz Roja se puede leer algo como lo siguiente: “soy consciente de que ciertos componentes de mi sangre pueden ser utilizados para la fabricación de medicamentos“. Esos “ciertos componentes“ hacen referencia al plasma, la parte líquida de la sangre que transporta nutrientes a todas las células del cuerpo. El plasma está compuesto en un 90% de agua y un 10% de unas proteínas muy codiciadas por la industria farmacéutica.

Solo el 20% del plasma de la sangre recogida por la Cruz Roja va a hospitales. El 80% restante se vende a empresas privadas para la elaboración de medicamentos, que reciben la denominación de hemoderivados.

Cada año, la Cruz Roja, que tiene el monopolio de la recogida de sangre en Suiza, vende 80.000 litros de plasma a la industria farmacéutica, por los que obtiene 9 millones de euros, o sea unos 112 euros por litro.

Así se desprende del reportaje suizo Le business du sang, de Pierre Monnard, Marie Maurisse y François Pilet, emitido recientemente por el canal autonómico TV3.

Las principales empresas que adquieren esa preciada materia prima son la española Grifols, la suiza Octapharma, la australiana CSL Behring y la estadounidense Baxter. Entre las cuatro dominan un mercado de 17.000 millones de dólares.

Los medicamentos a base de plasma sirven, por ejemplo, para tratar pacientes con deficiencias inmunológicas que les hacen contraer infecciones de forma continua. Una paciente que interviene en el reportaje debe someterse cada tres semanas a transfusiones de inmunoglobulina, una sustancia esencial que su cuerpo no produce. Las transfusiones se realizan en sesiones que duran entre 3 y 4 horas y su coste es de 3.600 euros, lo que supone unos 60.000 euros al año.

En Suiza solo es posible donar sangre una vez al mes y no es una práctica remunerada. En Estados Unidos, en cambio, es posible vender sangre dos veces por semana. Por este motivo, Ortopharma ha creado una filial en Estados Unidos para obtener plasma de donantes, con el cual elabora los medicamentos que vende en Suiza y en el resto del mundo.

La filial de la empresa suiza Octapharma en Estados Unidos ha montado una verdadera industria de extracción de sangre en uno de los barrios más deprimidos de Cleveland. En primer lugar los donantes son interrogados acerca de su salud por máquinas. A continuación, pasan a una sala con varias decenas de camillas y que está operativa 12 horas al día 7 días a la semana.

Los donantes, mejor dicho los vendedores de su propia sangre, empiezan ganando 50 dólares por las cinco primeras veces, luego 20 dólares por dos veces a la semana y finalmente 40 dólares semanales por dos extracciones.

Los donantes mienten acerca de su estado salud, algo sencillo ya que el interrogador es una máquina. Muchos de ellos son enviados a los centros de donación por sus suministradores de droga para que puedan costearse su adicción. No obstante, el plasma se limpia sistemáticamente para eliminar todo tipo de patógenos, incluido el virus del sida y de la hepatitis, con la posible excepción del virus que causó la enfermedad de las “vacas locas“. Según Jean-Jacques Huart, director del mayor centro de transfusiones de Francia, las técnicas de limpieza del plasma son muy eficaces pero es probable que no puedan detectar agentes infecciosos todavía desconocidos.

Grifols indica en su página web que “como ocurre con todos los hemoderivados, el riesgo de transmisión de agentes infecciosos, entre los que se encuentran virus y, teóricamente, el agente de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, no se puede eliminar completamente.“

Según el sociólogo Luke Shaefer, de la Universidad de Michigan, el número de familias en Estados Unidos que declaran ingresos inferiores a 2 dólares por persona y día en cualquier mes se ha incrementado en más del doble en los últimos 15 años y el número de familias que recibe ayuda alimentaria se ha multiplicado por cuatro. De aquí que muchas personas vendan su sangre para obtener unos ingresos que a menudo son los únicos que entran en el hogar.

Un donante dice que “es un trabajo, yo suministro un producto“. Otro asegura que gracias a ese “trabajo“ puede obtener los 200 dólares mensuales que necesita para pagar su modesto piso subvencionado, que le cuesta 32 dólares al mes, y el resto de sus gastos.

Los autores del reportaje concluyen afirmando que “los pobres se han convertido en una reserva ilimitada de materia prima“.

Grifols es la mayor empresa europea en el sector de hemoderivados y posee plantas de producción de plasma en España (Parets del Vallés, cerca de Barcelona) y Estados Unidos (Los Ángeles, Clayton y Melville). En dichas instalaciones se separan las diferentes proteínas del plasma, procedimiento conocido como fraccionamiento. Las proteínas, una vez purificadas de virus, se utilizan para elaborar los medicamentos (hemoderivados).

La farmacéutica obtiene el plasma a través de una red de 150 centros de donación en Estados Unidos. Según afirma, “cada etapa del proceso está diseñada para garantizar la seguridad, la pureza y la calidad del plasma, así como la salud y el bienestar de nuestros donantes. (…) Grifols solo obtiene plasma de donantes cualificados y el plasma se analiza cuidadosamente en nuestros propios laboratorios antes de su envío a producción. En el proceso de producción, se fraccionan las proteínas con utilidad terapéutica que luego serán sometidas al proceso de purificación e inactivación vírica para mejorar su seguridad y eficacia.“

Rendimiento por dividendo de 12 meses de los valores del IBEX 35 y del Medium Cap

Las tablas siguientes indican los dividendos ordinarios pagados por las sociedades del IBEX 35 y del IBEX Medium Cap en los últimos doce meses y el rendimiento por dividendo al cierre del mes de noviembre teniendo en cuenta esos pagos.

En el caso de Telefónica, la empresa pagó 0,34 € el 1 de diciembre de 2016 a los inversores que optaron por el dividendo en efectivo pero la cantidad fue descontada en noviembre, motivo por el cual no aparece en el cuadro. Por otro lado, el próximo pago se llevará a cabo el 12 de diciembre y será de 0,20 €. En tanto que en junio de 2017 pagó la misma cantidad, el rendimiento al precio de 8,60 € del 30 de noviembre era del 4,64%, cifra que consta en el segundo cuadro, que establece un ranking de los 55 valores según su rendimiento.

En cuanto a IAG, el dividendo descontado el 30 de noviembre de 2017 se solapa con el descontado el 1 de diciembre de 2016, por lo que en realidad el dividendo de 12 meses es de 0,25 €, dato que se ha tenido en cuenta en el ranking.

Grifols, Atresmedia, Mapfre, Cellnex, Banco Sabadell y Endesa descuentan en diciembre de 2017 dividendos ordinarios iguales a los de diciembre del año pasado. La farmacéutica 0,18 € el día 1, la sociedad que gestiona Antena 3 y la Sexta descuenta 0,22 € el día 11, la aseguradora 0,0605 € el día 12, la compañía de telecomunicaciones 0,044 € también el 12 y el banco 0,02 € el 27. Endesa descontará su dividendo el 28 de diciembre pero lo abonará el 2 de enero de 2018. En los seis casos se trata de un dividendo a cuenta de 2017.

Sin embargo, Atresmedia pagará un dividendo extraordinario el 21 de diciembre por un importe de 0,45 € a cargo del ejercicio 2017.

Las empresas que sí aumentarán su retribución ordinaria al accionista son Viscofán y Enagás. La primera abonará 0,62 € el día 21 (fecha de descuento el 19) mientras que en diciembre de 2016 pagó 0,57 €. El incremento es por tanto del 8,8%. La segunda pagará 0,584 € en la misma fecha, un 5% más que los 0,556 € abonados el año anterior.

Está por determinar el segundo dividendo a cuenta de BME (Bolsas y Mercados Españoles), que se descontará el día 27 y se pagará el 29.


En el ranking que figura a continuación, los valores del IBEX 35 aparecen recuadrados en azul y los del IBEX Medium Cap en amarillo.


En los últimos doce meses ha habido los siguientes pagos extraordinarios:

Prosegur 0,10 € en diciembre de 2016.

Gamesa (antes de la fusión): 3,598 € en abril de 2017.

Mediaset: 0,085 € en mayo de 2017.

Inditex: 0,18 € en octubre de 2017.