Beneficios por acción de las 12 primeras compañías del IBEX 35 en publicar resultados

Hasta el momento han publicado resultados 12 de las 35 compañías del IBEX 35. En general, este primer tercio arroja un panorama decepcionante.

La tabla siguiente indica el beneficio por acción en 2017 que he calculado y el informado por la propia sociedad. CaixaBank y Bankinter han publicado informes de resultados sin mencionar el beneficio por acción, y sus cuentas tampoco están disponibles todavía en los registros de la CNMV.

Las disparidades entre esas magnitudes se deben a diferentes metodologías de cálculo. Las cotizadas en bolsa suelen aplicar la NIC (Norma Internacional de Contabilidad) número 33, según la cual el beneficio por acción básico es el cociente entre el beneficio neto atribuido y el número medio ponderado de acciones en circulación, lo que implica restar las acciones en autocartera. De acuerdo con la misma norma, el beneficio por acción diluido, que es el que verdaderamente interesa al accionista, debe tener en cuenta además las acciones con efectos potencialmente dilutivos, en particular acciones que previsiblemente se vayan a crear en el futuro como consecuencia de la conversión obligatoria de bonos en acciones. En sus presentaciones de resultados, las compañías no suelen distinguir entre ambos conceptos, de modo que es difícil saber a cuál se refieren. En las cuentas remitidas a la CNMV, deben ofrecer ambos datos.

En mi metodología, el beneficio por acción es el cociente entre el beneficio neto atribuido y el número efectivo de acciones más las acciones potencialmente dilutivas, cálculo que considero más favorable a los intereses de los accionistas.

ArcelorMittal publica sus cuentas en dólares, de modo que he convertido los datos a euros teniendo en cuenta la cotización euro-dólar al cierre anual.

En la tabla vemos que hay pocas diferencias salvo en Abertis, Bankia y Santander. En el caso de la concesionaria de autopistas, se debe a la elevada autocartera que mantiene la empresa, equivalente a un 8% de su capital social.

Bankia ha considerado el beneficio sin consolidar Banco Mare Nostrum (BMN), que adquirió en junio de 2017 pero cuya fusión no fue materializada hasta enero de 2018. El beneficio ex-BMN fue de 816 millones de euros pero el resultado consolidado fue de 505 millones.

Banco Santander ha informado de un beneficio por acción de 0,404 € al tener en cuenta el número medio ponderado de acciones en circulación y cierto número no especificado de acciones con efectos dilutivos.

La tabla siguiente indica los beneficios por acción informados de 2017 comparados con los de 2016 (los de CaixaBank y Bankinter de 2017 son los calculados por mí debido a la ausencia de los datos correspondientes).

El incremento de CaixaBank se debe a los menores cargos por deterioros de activos. El margen de explotación cayó un 1,8%. Banco Sabadell se benefició de un aparente crédito fiscal sin determinar (no ha publicado aún el informe anual). Su beneficio bruto fue un 16,8% inferior al de 2016. En el caso de Abertis, el resultado de operaciones continuadas cayó un 7,7% pero los intereses minoritarios se redujeron a la mitad, por lo que el balance fue positivo.

De las doce compañías de la tabla, únicamente ArcelorMIttal mejoró en todos los aspectos. Las ventas aumentaron un 20,9% y el beneficio de explotación, un 30,5%. El crecimiento del beneficio neto se vio impulsado también por una menor carga fiscal y por una fuerte reducción del resultado negativo por diferencias de cambio.

 

 

Telefónica vs. el Dow Jones Telecommunications Titan 30 Index

Telefónica forma parte del Dow Jones Telecommunications Titan 30 Index, que reúne a las 30 empresas líderes en el sector de las telecomunicaciones a nivel mundial. En la actualidad está formado por cuatro empresas japonesas, tres estadounidenses, tres chinas, dos del Reino Unido, Canadá e Italia y una de otros once países.

Cien euros invertidos en acciones de Telefónica al final de 2007 se habrían convertido en 63 € al final de 2017 una vez descontada la retención fiscal sobre dividendos. Implica una rentabilidad negativa del 4,52% anual.

Si hubiéramos invertido cien dólares en las 30 acciones del Dow Jones Telecommunications Titan 30 habríamos obtenido 122,59 dólares en el mismo período, una rentabilidad del 2,06% anual. SIn embargo, el dólar se ha depreciado de los 1,472 euros de finales de 2007 a los 1,194 euros de finales de 2017, de modo que la rentabilidad media anual en euros habría sido prácticamente nula, del -0,06%, y cien euros de 2007 se habrían convertido en 99,44 € en 2017 con dividendos netos. Se trata de un 58% más de lo que se hubiera obtenido en Telefónica. 

Si bien todas las empresas del sector de telecomunicaciones se han enfrentado a los mismos retos en los últimos diez años, los resultados han sido muy dispares.

La próxima recesión en Estados Unidos según JP Morgan

En una entrevista en el diario El Mundo, Clay Erwin, jefe de renta variable de la división de Banca Privada del banco estadounidense JP Morgan, analiza los factores que podrían desencadenar la próxima recesión en Estados Unidos. Un asunto que preocupa a todo el mundo y, como no puede ser menos, a los inversores en bolsa ya que podría dar lugar a un ciclo bajista.

El ciclo expansivo actual de la economía americana dura ya nueve años y Clay Erwin cree que podría extenderse al menos 18 meses más porque aún no se detectan desequilibrios.

Según el analista, las causas más probables de la próxima recesión (que, eso sí, parece dar como inevitable) serían un brusco aumento del precio del petróleo, un incremento más rápido de lo esperado del rendimiento de los bonos o una subida de salarios que presione al alza la inflación, siendo este último el más probable.

En cuanto a la mayor de las preocupaciones actuales, el aumento del rendimiento de la deuda pública, no cree que sea el principal foco de atención porque los bancos centrales son conscientes del problema y están preparados para evitar un desplome del mercado de deuda (los precios de los bonos ya emitidos caen cuando el rendimiento de las nuevas emisiones aumenta).

Erwin cree que las bolsas de todo el mundo subirán en 2018 y que lo harán a doble dígito. Los sectores a los que ve mayor potencial son el tecnológico, el sanitario, el industrial y la banca.

Respecto al mercado español, considera que es uno de los que tiene mayor potencial aunque su previsión de crecimiento de beneficios para este año, del 14-15%, parece demasiado optimista por el momento.

Inditex, muy recomendada pero bajista, ¿entonces?

Si hubiera que elegir las diez mejores acciones del mercado europeo, muchos inversores profesionales situarían a Inditex entre ellas, con buenos motivos. Destaca tanto en solvencia y rentabilidad corporativa como en crecimiento y calidad del beneficio.

Es el segundo valor (tras Ferrovial) más recomendado del IBEX 35 por los expertos. De los 37 analistas consultados por Thomson-Reuters, 24 recomiendan comprar o sobreponderar, 9 mantener y solo 4 infraponderar o vender.

El precio de consenso de los analistas calculado por dicha agencia es actualmente de 34,9 €. El precio máximo otorgado por un analista es de 41 € y el mínimo, de 24 €.

El 2 de febrero cerró a 27,65 € y ha caído un 24,6% desde el máximo histórico de 36,67 € del 2 de junio de 2017. Entonces el beneficio por acción era de 1,01 € y el más reciente es de 1,06 €. Por tanto, el PER de las acciones se ha moderado de forma notable. En el máximo de junio de 2017 era de 36,3, muy por encima de la media del mercado, tanto español como europeo, mientras que ahora es de 26,1, mucho más razonable.

La compañía ha sido alcista la mayor parte del tiempo en los últimos diez años, a diferencia de la mayoría de valores nacionales. Desde 2007 solo ha tenido tres ciclos bajistas, incluyendo el actual. Entre el 8 de noviembre de 2007 y el 9 de marzo de 2009 cayó un 53% y entre el 31 de octubre de 2013 y el 16 de octubre de 2014, un 17%. Entre el máximo y el mínimo del ciclo bajista de un valor suelen transcurrir entre 12 y 18 meses. El ciclo actual lleva 8 meses, por lo que es probable que la tendencia continúe, aunque en el transcurso de un ciclo bajista son habituales de una a tres recuperaciones que pueden llegar relativamente lejos.

Entonces, ¿qué hacer? Ante una situación como esta, uno descubre si realmente es un inversor a largo plazo. Un inversor a largo plazo se caracteriza precisamente por no especular con tendencias y tomar decisiones en base a la calidad intrínseca de unas acciones. Este era el enfoque de Philip Fisher, el autor de Acciones ordinarias, beneficios extraordinarios, ídolo de Warren Buffett junto con Benjamin Graham. Ante la pregunta ¿Cuándo es el mejor momento para comprar acciones de una buena compañía?, su respuesta era: siempre.

Ciertamente, este criterio dista de ser perfecto, pues haber comprado Inditex a 36 € no habría dado buen resultado. SIn embargo, ¿hay algún sistema de inversión que sea perfecto? Desde luego que no. Lo que se olvida con frecuencia es que un sistema de inversión tiene que funcionar en el marco de una cartera diversificada, no para cada valor individual.

Así que ante la certeza de comprar un buen valor y una probabilidad más o menos elevada de que este continúe cayendo, la decisión que se tome define nuestras prioridades.

 

¿Nos aguará la fiesta la bolsa de Nueva York?

El IBEX 35 empezó 2018 con buenas perspectivas y el 26 de enero llegó a acumular una plusvalía del 5,5%. Sin embargo, los buenos datos de empleo en Estados Unidos, así como la subida de los salarios en dicho país al mayor ritmo en nueve años, han reactivado el temor a que sigan subiendo los tipos de interés a lo largo de este año. Al igual que la contrapartida positiva de una recesión es una caída de los tipos de interés, la contrapartida negativa del crecimiento económico es un alza de los mismos.

Los recortes de impuestos de la Administración Trump, que en un principio fueron vistos como positivos para la bolsa, se han girado en contra, ya que en un contexto de crecimiento económico consolidado una política fiscal expansiva (bajada de impuestos, aumento del déficit público) debe combinarse con una política monetaria restrictiva (retirada de los programas de compra de activos financieros por parte del banco central, subida de tipos) para evitar que se dispare la inflación.

Estados Unidos fue el primer país en entrar en la llamada Gran Recesión en 2007, el primero en salir de ella y el primero también en aplicar una política monetaria restrictiva que marcará el camino a otros bancos centrales, en particular el Banco Central Europeo, de aquí la preocupación que sobrevuela las bolsas europeas.

El rendimiento anual del bono a 10 años americano empezó a subir a partir de julio de 2016, cuando llegó al 1,36%, mientras que el 2 de febrero alcanzó el 2,84%. El bund alemán a 10 años tenía rendimiento anual negativo del 0,19% en julio de 2016 mientras que ahora renta el 0,77%. El rendimiento anual bono español a 10 años alcanzó su mínimo en septiembre de 2006 en un 0,88% anual, en marzo de 2017 subió al 1,88% y actualmente todavía está por debajo de ese nivel, en el 1,47%.

Un aumento de los tipos de interés se considera negativo por una doble razón: las activos financieros compiten entre sí por captar el ahorro y cuando los títulos de renta fija, que son percibidos como de menor riesgo, se vuelven más rentables, baja el precio que los inversores están dispuestos a pagar por las acciones. Por otro lado, aumentan los costes financieros de las empresas, principalmente de aquellas más endeudadas.

Esto es así en teoría. Como dice Hugo Ferrer en su artículo Ver más caídas a partir del lunes es muy probable. Y que sea una oportunidad de compra también es probable, esta tesis supone que todos los demás factores que influyen en la bolsa no varían (lo que en economía se conoce como cláusula ceteris paribus, o sea “todo lo demás igual“). Las bolsas no solo evolucionan en función del rendimiento de los bonos sino de otras circunstancias, como los beneficios empresariales, la inflación, las expectativas… Por tanto, en los próximos meses lo que determinará la marcha de las bolsas será el signo del balance de todos estos factores.

Se esperaba desde hacía tiempo una corrección en la bolsa estadounidense, pues desde junio de 2016 no había sufrido un retroceso de más del 5%, algo que no ocurría desde 1929. La corrección actual del S&P 500, principal índice de la bolsa americana, desde el máximo del 26 de enero es del 3,85%, por lo que no debería extrañarnos que la tendencia se agudizara en las próximas sesiones.

Jeremy Siegel, autor del éxito Stocks for the long run (Acciones para el largo plazo), ha sido alcista en la bolsa estadounidense en los últimos años a pesar de las continuas alertas de sobrevaloración por parte de muchos expertos, por lo que su visión del mercado ha sido acertada. Ahora cree que el mercado podría sufrir una corrección del 10% porque tendrá que asimilar la práctica seguridad de que la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, suba el tipo de interés oficial en varias ocasiones en 2018, que serán cuatro según el profesor de la Wharton Business School, del 1,25% actual al 2%. En diciembre pronosticó un 2018 con ganancias moderadas de hasta el 10% como máximo.

¿Un comportamiento plano o una ligera caída de los índices estadounidenses será negativo para las bolsas europeas, y la española en particular, en el conjunto de 2018? No necesariamente. El cuadro siguiente indica la rentabilidad con dividendos del índice Dow Jones Industrials y del Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) en los últimos 30 años. Vemos que en 13 años la bolsa española fue más rentable que la americana y que en 2004 y 2005 el Dow Jones tuvo una rentabilidad de entre el 2% y el 5% mientras que en ambos años el IGBM ganó entre el 23% y el 25%.

Nueva tabla de seguimiento del IBEX 35 y de las carteras

He creado una nueva sección en la cual se puede consultar los precios de las acciones del IBEX 35 y la rentabilidad de estas, con dividendos y otras remuneraciones incluidas, durante la semana, el mes y el trimestre en curso y a lo largo del año 2018. Como estamos en enero, de momento la rentabilidad mensual, trimestral y anual coinciden. Se accede a dicha sección pinchando en el menú IBEX 35.

Para cada valor del IBEX puede verse también la rentabilidad acumulada desde el 31 de diciembre de 2015, desde el 31 de diciembre de 2013 y desde el 31 de diciembre de 2006 hasta la fecha actual.

Incluyo la misma información para las nueve carteras originales de Invertir Low Cost (Contrarian, Término Medio, Consenso Relativo, Contrapunto, Valor, Valor Al Alza, Doble Consenso, Pragmática y Fusión), así como para las basadas en las recomendaciones de los analistas (Analistas Optimistas, Analistas Pesimistas y Analistas Indiferentes) y la cartera formada por los 10 valores del IBEX 35 menos volátiles en el trimestre precedente.

A continuación reproduzco una captura de pantalla de la tabla al cierre del viernes 19 de enero de 2018.

Por ejemplo, ese día Técnicas Reunidas cerró a 26,5€ y cayó un 1,71%. En la semana del 15 al 19 de enero pagó un dividendo de 0,667 €, de modo que si bien la minusvalía fue del 5,96%, la rentabilidad fue de -3,59%. En 2018 su rentabilidad era del 2,67%. Desde el 31 de diciembre de 2015 hasta el 19 de enero de 2018 perdía un 15% con dividendos incluidos, y desde el 31 de diciembre de 2013, un 19%. Sin embargo, desde el inicio de 2007 hasta el 19 de enero de 2018 su rentabilidad acumulada era del 104,1%. Se puede observar que el IBEX 35 con dividendos ha subido un 19,3% desde 2016, por lo que Técnicas lo ha hecho peor que el índice en este período. En cambio, el IBEX 35 ha dado una rentabilidad de solo el 15% desde 2007, de forma que en este período más extenso la empresa lo ha hecho mucho mejor.

Para las nueve carteras originales he indicado como precio un índice con base 100 al 31 de marzo de 2016. Por ejemplo, el valor de la Contrapunto habría pasado de los 100 € en dicha fecha a los 500,2 € el 19 de enero de 2018 aunque hay que tener en cuenta que se supone la reinversión de dividendos brutos a efectos comparativos con el IBEX 35 con dividendos y el IBEX Empresas. El IBEX Empresas, que incluye dividendos y otras remuneraciones, es la referencia básica de las nueve carteras porque estas no incluyen entidades financieras.

Podemos ver, por ejemplo, que desde el inicio de 2014 la cartera Contrapunto se ha revalorizado un 66,8% mientras que el IBEX Empresas lo ha hecho un 33,4%.

Las otras carteras son de creación más reciente, por lo que solo hay datos desde 2014.

 

 

Valores del IBEX 35 más recomendados por los analistas en el primer trimestre de 2018

Como es habitual, cada trimestre actualizo tres carteras basadas en las recomendaciones de los analistas según las opiniones recogidas por Thomson-Reuters.

La cartera Analistas Optimistas está compuesta por los diez valores más recomendados, la Analistas Pesimistas por los diez que lo son menos y la Analistas Indiferentes por los quince que no están en ninguna de las dos anteriores.

Desde el 31 de diciembre de 2013 hasta el cierre de hoy 5 de enero de 2018, la más rentable es la Analistas Indiferentes, con un 39,90%, seguida de la Analistas Optimistas con un 33,39%. Ambas han superado a la referencia principal, la rentabilidad media con dividendos de los 35 valores del IBEX 35, que ha ganado un 24,93% en el mismo período, mientras que el IBEX 35 con dividendos se ha revalorizado un 23,97%.

La Analistas Pesimistas pierde, en cambio, un 13,58%, una diferencia muy signficativa.

Para este primer trimestre de 2018, los valores más recomendados son, en este orden, los siguientes: Ferrovial, Inditex, Iberdrola, Melià Hotels, ArcelorMittal, Cellnex, Santander, Merlin Properties, Repsol y Telefónica.

Los menos recomendados son, empezando por el que ocupa la última posición en las preferencias de los expertos, los siguientes: Técnicas Reunidas, Bankinter, Bankia, Viscofán, Red Eléctrica, Mapfre, Aena, Indra, Endesa y Abertis.

En esta primera semana del año, las tres carteras han empezado con ganancias superiores al 3%, aunque la Analistas Indiferentes lo ha hecho algo mejor.

 

Por qué los directivos se aferran a estrategias perdedoras (artículo en Sintetia)

La Harvard Business Review ha publicado recientemente un artículo titulado Stop Doubling Down on Your Failing Strategy (Deja de redoblar tu apuesta por tu estrategia perdedora) de los profesores de la London Business School, Freek Vermeulen y Niro Sivanathan, en el que estos explican por qué empresas que fueron números uno en su sector acabaron fracasando. Hacen referencia a compañías como la tienda de discos HMV y el fabricante de móviles Nokia, números uno en sus respectivos sectores en su momento.

Los autores explican los mecanismos psicológicos que llevan a los directivos a aferrarse a estrategias que están destinadas a fracasar.

Leer el artículo completo en Sintetia

Las razones del declive de Telefónica

A pesar de haber sido uno de los valores más recomendados de la bolsa española de los últimos años por parte de los expertos, Telefónica ha tenido una persistente tendencia bajista desde que en noviembre de 2007 alcanzara los 22,65 €.

Un artículo de Enrique García Sáez, director de la cartera Value del portal InBestia, titulado ¿Qué le pasa a Telefónica? Su decadencia en la última década nos explica con gran detalle las razones de ese declive. Enumeraré brevemente dichas causas pero recomiendo al lector que tenga acciones de la compañía o que prevea comprar que lea el artículo mencionado.

1. Negativa evolución de los beneficios

Los beneficios operativos de Telefónica fueron de cerca de 15.000 millones de euros anuales entre 2007 y 2010, luego cayeron hacia los 10.000 millones de euros entre 2011 y 2013 y en 2006 fueron de 5.000 millones.

Dado que a largo plazo la evolución del precio de unas acciones tiene una fuerte correlación con el crecimiento de los beneficios (más concretamente del beneficio por acción), esta circunstancia bastaría para explicar la “decadencia“ de la compañía. Sin embargo, cabe preguntarse por qué los beneficios han caído como lo han hecho.

2. Enfoque de la compañía en proteger su monopolio

De César Alierta, el que fuera pres idente de Telefónica durante 17 años hasta mayo de 2017, Enrique García destaca su falta de comprensión del entorno económico en que se movían las operadoras de telefonía. Sintiéndose dueño de las redes y otras infraestructuras, se dedicó a “capturar rentas“ de las nuevas compañías de Internet en vez desarrollar las tecnologías demandadas por el mercado.

3. La aparición de compañías más competitivas

Telefónica no ha podido hacer frente a nuevas empresas en varios segmentos del mercado ocupado por el antiguo monopolio, principalmente en fibra óptica, redes (como la recientemente incorporada al IBEX 35 Cellnex) y venta de contenidos audiovisuales.

4. La comunicación por Internet

La aparición de aplicaciones como Whatsapp o Skype ha supuesto una fuerte reducción del negocio tradicional de las compañías telefónicas.

Lee el artículo completo de Enrique García Sáez en InBestia.

Si eres accionista de Telefónica, esto te incumbe (29/05/2017)

El verdadero beneficio de Telefónica (24/08/2017)

 

¿Cuál de estos dos gestores crees que estaría mejor pagado?

Imagina que puedes escoger entre dos fondos de inversión que en los últimos siete años han tenido los siguientes resultados:

La gran mayoría de las personas a las que planteo este dilema se quedan dudando entre ambas opciones. Sin embargo, cuando les pregunto qué gestor creen que estaría mejor pagado, la respuesta es tan inmediata como unánime: el del Fondo Liebre.

Es curioso, porque a primera vista no está claro cuál de los dos es mejor. Lo que sí está claro es que el primero tiene resultados más espectaculares, lo cual parece merecer un salario más alto.

Si hacemos la media simple de las rentabilidades de cada fondo, vemos que la del Fondo Liebre es del 11,57% mientras que la rentabilidad media simple del Fondo Tortuga es del 7,86%. En principio, pues, parece que el Fondo Liebre ha sido efectivamente más rentable.

Sin embargo, la rentabilidad media no se puede calcular así cuando hay porcentajes negativos y positivos. ¿Cuál es la media de 25% y de -25%? ¿Es cero? No, porque si tengo 100, paso a tener 125 y luego pierdo un 25%, me quedaré con 93,75.

La forma de averiguar la verdadera rentabilidad media es a través de un índice, tal como he hecho en la tabla siguiente:

Así queda claro qué fondo ha sido más rentable: el Tortuga.

Ahora podemos calcular la rentabilidad media de cada fondo. La del Fondo Liebre ha sido de (166,76 / 100) elevado a (1/7), a lo que le restamos la unidad para tener un porcentaje. Resultado: 7,58% anual, muy diferente a la calculada según la media simple. Si seguimos el mismo procedimiento, vemos que la rentabilidad media del Fondo Tortuga ha sido del 7,86% anual, muy similar a la media simple porque en este caso no hay porcentajes negativos.

El Fondo Liebre no solo ganó menos que el Tortuga sino que debería haber ganado mucho más para compensar su elevada volatilidad. Imagina que en el año 3 o el 6 hubieses necesitado disponer de tu capital: con el Fondo Liebre habrías ganado mucho menos que con el Tortuga.

Suponiendo que esas rentabilidades hubiesen sido antes de comisiones de gestión, la rentabilidad neta para el inversor del Fondo Tortuga habría sido aún más favorable, ya que previsiblemente el Fondo Liebre tendría comisiones mucho más altas que el aburrido Fondo Tortuga.

 

El ratio PER del IBEX 35 es justo de 15 veces (artículo en Rankia)

La suma de los beneficios netos atribuidos de 12 meses de septiembre de 2016 a septiembre de 2017 de las sociedades del IBEX 35 asciende a un total de 42.381,5 millones de euros. Hacia las 11h de esta mañana del 20 de noviembre de 2017, el IBEX cotizaba a 10.005 puntos y la capitalización total del índice era de 629.759 millones de euros.

Leer la continuación del artículo en Rankia

Comprar hoy con deuda o mañana con ahorros

Si te estás planteando adquirir un bien determinado que represente un desembolso elevado, por ejemplo un coche, ¿qué prefieres, comprarlo hoy con un préstamo o en el futuro cuando hayas reunido el capital necesario?

Suponiendo que ese bien te sería de mucha utilidad pero no es absolutamente necesario, se trata de un problema de preferencia temporal. Sin embargo, es un problema diferente al que nos plantea la disyuntiva entre alquilar o comprar una propiedad. En este último caso, podemos disfrutar de un hogar sin necesidad de comprarlo, mientras que en el caso de un vehículo el uso es más difícil de disasociar de la propiedad.

Tomemos como ejemplo un vehículo que cuesta 18.000 €. Supón que puedes comprarlo hoy con un préstamo bancario durante 5 años. El cuadro siguiente nos da la cuota mensual de acuerdo con el simulador del Banco Sabadell.

El tipo de interés nominal (TIN) es del 6,5% anual pero hay una comisión de apertura de 360 €, lo que hace que la TAE (tasa anual equivalente, el verdadero interés que pagas) sea del 7,6% anual. Es decir, con los intereses y las comisiones, la inversión total es de 21.491,34 €.

Si ahorras 300 € al mes durante cinco años y no obtienes ningún rendimiento de tu ahorro, al cabo de ese período podrás comprar el coche (300 € x 60 meses = 18.000 €) y te habrás ahorrado 3.491 de gastos financieros. ¿Crees que vale la pena?

Si además obtienes rendimientos del ahorro, ese importe puede ser mayor. Piensa en la cantidad que cambiaría tu preferencia temporal. Por ejemplo, ¿por 5.000 € estarías dispuesto a esperar?

Supón que la rentabilidad que obtienes del ahorro es del 8% anual. En tal caso necesitas ahorrar 256 € al mes para obtener un capital de 18.022 € al cabo de 5 años (he supuesto que las cantidades ahorradas se invierten al final de cada año, no cada mes).

El resultado se indica en la tabla siguiente.

En este caso, la cantidad total ahorrada seria de 15.360 €. El coche te habría costado ese dinero en vez de los 21.491 € del coste del préstamo, una diferencia de 6.131 €. ¿Crees que esa cantidad compensaría la espera?

Según Tony Seba, economista de Harvard, el vehículo privado es muy ineficiente porque lo tenemos aparcado el 96% del tiempo. Prevé que en un plazo de 20 años, el 95% de trayectos se hará con vehículos eléctricos, que en su mayoría ya no serán de propiedad sino que se usarán bajo demanda. Es posible, por tanto, que en el futuro ya no tendremos que destinar unos 300 € al mes a la compra de un vehículo, sin contar gastos de seguros, gasolina, reparaciones, etc., un dinero que podrá ser destinado a otros fines.

El problema de invertir a corto plazo es que la rentabilidad no está ni mucho menos garantizada. Si esta fuera negativa, nos encontraríamos con un capital inferior al ahorrado. Esta incertidumbre hace que muchas personas prefieran endeudarse antes que ahorrar. Por este motivo, el hecho de que la rentabilidad sin riesgo del ahorro sea tan reducida, incluso negativa como puede apreciarse en los rendimientos a corto plazo de la deuda pública española, incentiva la deuda y perjudica la cultura del ahorro.