En cuánto, y cada cuánto, batieron las estrategias al mercado

El cuadro siguiente indica el número de trimestres en los que cada estrategia tuvo ventaja frente al mercado, concretamente frente a la rentabilidad media de todas las empresas del IBEX-35.

La cartera Contrarian solo batió al mercado el 56% de los trimestres. Sin embargo, en los trimestres en los que fue mejor que la referencia, tuvo una ventaja media del 5,12% trimestral. En cambio, los trimestres en los que se comportó peor, la desventaja fue solo del 2,70% de media. Este es el motivo por el cual esta estrategia superó en cerca del 6% anual al  mercado en el período considerado (31 de marzo de 2006 a 31 de marzo de 2014, un total de ocho años).

La cartera Valor batió al mercado el 75% de los trimestres, el porcentaje más alto junto con la cartera Fusión. Sin embargo, la ventaja media respecto al IBEX empresas fue menor que en el caso de la cartera Contrarian, de un 4,5% anual.

La cartera más diversificada, la Consenso Relativo, compuesta por quince valores, batió a la referencia del mercado el 66% de los trimestres y su ventaja media fue del 5,4% anual.

Las otras seis carteras, cinco de ellas compuestas por únicamente cinco valores, lograron batir al mercado dos de cada tres trimestres aproximadamente y obtuvieron una ventaja de alrededor del 10% anual.

Resumen del primer trimestre de 2014

En el primer trimestre de 2014, todas las carteras de Invertir Low Cost, a excepción de la más diversificada, la Consenso Relativo, superaron tanto la rentabilidad del IBEX-35 como la del IBEX empresas, que es la principal referencia de las carteras, ya que estas no contienen entidades financieras.

primer_trimestre_2014El primer trimestre del año no acostumbra a ser el mejor para estas carteras (salvo para la Doble Consenso), tal vez porque con frecuencia es el más especulativo. Sin embargo, este año ha sido bastante positivo para las mismas. Diversas carteras han obtenido una ventaja de alrededor del 5% respecto a la referencia principal.

La Doble Consenso ha vuelto a destacar en este trimestre con una rentabilidad del 15,85%, la más alta de todas, gracias en buena parte al espectacular recorrido de Jazztel.

Hemos visto alzas del 50% en solo tres meses para Acciona y del 30% para Sacyr, que han presentado beneficios negativos para 2013. Tres compañías, Inditex, Viscofán y Mittal, han caído alrededor del 10%, por lo que ha sido un trimestre muy desigual.

Composición de las carteras para el segundo trimestre de 2014

 

Composición de las carteras para el segundo trimestre de 2014

Cartera Contrarian (5 valores)

Telefónica, OHL, Iberdrola, ACS, Enagás

Salen Red Eléctrica y Repsol

Entran Telefónica y ACS

Cartera Término Medio (5 valores)

OHL, Ebro Foods, ACS, Indra, Gas Natural

Salen Enagás y Repsol

Entran OHL y Ebro Foods

Cartera Consenso Relativo (15 valores)

Inditex, Técnicas Reunidas, DIA, Amadeus, Viscofán, Grifols, Red Eléctrica, Jazztel, Telefónica, Enagás, OHL, Ebro Foods, ACS, Indra, Gas Natural

Sale Repsol

Entra OHL

Cartera Contrapunto (5 valores)

Telefónica, OHL, ACS, Enagás, Gas Natural

Salen Red Eléctrica y Repsol

Entran Telefónica y ACS

Cartera Valor (10 valores)

OHL, Telefónica, ACS, Técnicas Reunidas, Gas Natural, Enagás, Repsol, Ebro Foods, Viscofán, Red Eléctrica

Sale Indra

Entra Viscofán

Cartera Valor Al Alza (5 valores)

OHL, Telefónica, ACS, Gas Natural, Red Eléctrica

Salen Indra y Repsol

Entran OHL y Telefónica

Cartera Doble Consenso (5 valores)

Grifols, Red Eléctrica, Jazztel, ACS, Indra

Salen Amadeus y Repsol

Entran Red Eléctrica y Grifols

Cartera Pragmática (5 valores)

Red Eléctrica, ACS, Gas Natural, Grifols, Telefónica

Salen Amadeus, Iberdrola y Repsol

Entran ACS, Grífols y Telefónica

Cartera Fusión (9 valores)

Telefónica, OHL, ACS, Enagás, Gas Natural, Grifols, Red Eléctrica, Jazztel, Indra

Salen Amadeus y Repsol

Entran Grífols y Telefónica

Las acciones más rentables tienen menos riesgo

La relación rentabilidad-riesgo dice que si quieres obtener más rentabilidad, has de asumir un riesgo más alto. Esta relación puede cumplirse cuando comparamos activos de diferente clase. Por ejemplo, las acciones son más rentables que los bonos o los depósitos bancarios pero también son más arriesgadas. Sin embargo, cuando comparamos acciones entre sí, vemos que las más rentables a largo plazo tienen una volatilidad inferior a la del mercado. Aunque lo inverso no tiene por qué ser necesariamente cierto. Por ejemplo, una compañía de ingresos muy estables pero crecimiento lento puede ser una buena inversión pero tal vez sus acciones no se encontrarán entre las que más suban.

Vemos que a corto plazo, los valores especulativos pueden llegar a subir mucho más que valores más sólidos. Sin embargo, cuando hay caídas en los mercados también caen mucho más. Es posible que a un trader los valores especulativos le puedan reportar las mayores ganancias, no así a un inversor a largo plazo.

En un ciclo bajista, la bolsa no siempre baja. Típicamente cae alrededor de las dos terceras partes del tiempo pero sube la otra tercera parte. De modo similar, la bolsa no siempre sube en un ciclo alcista. Lo habitual es que lo haga las dos terceras partes del tiempo y caiga la otra tercera parte.

3valores_mas_rentablesEntre enero de 2005 y diciembre de 2013, las acciones con mejor resultado del índice IBEX-35 de la bolsa española fueron Viscofán, Inditex y Red Eléctrica. Todas ellas superaron la rentabilidad de dicho índice en más de un 10% anual. Hay que tener en cuenta que Viscofán se incorporó al IBEX en enero de 2013, mientras que Inditex y Red Eléctrica han formado parte de este desde el principio del período.

Para analizar la evolución cíclica de estos valores, así como la del IBEX-35, he acotado las fases en las que dichos valores y el índice cayeron al menos un 15% y las fases en las que subieron al menos un 20%, en el período que va de enero de 2005 a marzo de 2014. De acuerdo con esta definición, el IBEX-35 fue bajista el 33,4% del tiempo. En cambio, los tres valores mencionados solo fueron bajistas alrededor del 25% del tiempo.

Si consideramos la caída media en los ciclos bajistas, la magnitud fue de prácticamente el 30% para el IBEX, del 24% para Inditex y Red Eléctrica y del 20% para Viscofán. Es decir, los tres valores fueron bajistas menos tiempo y experimentaron caídas de menor magnitud que el índice.

De enero de 2005 a octubre de 2007 la bolsa española fue muy alcista. Si observamos lo ocurrido entre noviembre de 2007 y julio de 2012, un gran ciclo bajista en el cual el IBEX-35 cayó de 15.945 puntos a 5.956 puntos, a pesar de la intensa alza intermedia de 2009, vemos que los tres valores fueron mucho más estables que el IBEX-35. Mientras que el índice fue bajista casi las dos terceras partes del tiempo, Viscofán e Inditex solo lo fueron la cuarta parte del período y Red Eléctrica, la tercera parte.

3valores_gran_ciclo2Viscofán e Inditex han vuelto a ir a contracorriente en los últimos meses, pero esta vez han sido bajistas en un mercado moderadamente alcista. Entre finales de octubre 2013 y mediados de marzo de 2014, ambos han caído un 16%. Red Eléctrica, en cambio, ha seguido al alza.

En definitiva, para acertar con los valores que serán más rentables a largo plazo es mejor no apuntar a los que presenten un riesgo más alto.

PER de los valores del IBEX-35

 

El PER o relación precio beneficio es el precio dividido por el beneficio por acción. Cuando menor es el PER, más barata se puede considerar la acción.

PER negativo: la entidad ha obtenido pérdidas en el último período considerado.

La importancia del beneficio por acción

Evolución del beneficio por acción de los valores del IBEX-35

 

Rentabilidad de los valores del IBEX-35

2013

2014

2015

 

Qué diferencia hay entre ahorrar, invertir y especular

Ahorrar es apartar dinero y conservarlo. Normalmente, el ahorrador se conforma con mantener el valor de su capital. Cuando alguien pone su dinero en un depósito bancario o en una cuenta de ahorro, de hecho no está invirtiendo. Aunque está obteniendo unos intereses, acostumbra a conformarse con que esos intereses le compensen por el aumento del coste de la vida.

El inversor, en cambio, coloca su dinero en un activo con la intención de obtener un beneficio. Compra un activo y espera obtener una plusvalía con su venta. Mientras que para el ahorrador lo importante es obtener un rendimiento de su dinero, a menudo el inversor piensa más en la plusvalía, la diferencia entre el precio de venta y el de compra. En tanto que el precio de venta es una variable desconocida, el inversor vive en un contexto de mayor incertidumbre que el ahorrador, por lo que debe tener una mayor disposición a asumir riesgos.

Sin embargo, no todos los inversores dan prioridad a las plusvalías. Algunos compran bienes inmuebles para alquilarlos, sin tener la intención de venderlos. Otros compran acciones para recibir dividendos cada año y no les preocupa las fluctuaciones de la bolsa porque no se proponen vender sus acciones. Pero eso no es muy frecuente. Los inversores suelen ponerse nerviosos con las variaciones de precio de sus activos.

Así, pues, lo que diferencia realmente el inversor del ahorrador es que el primero adquiere un activo, ya sea con objeto de venderlo y obtener una plusvalía, o de conservarlo de manera indefinida y obtener una renta anual.

Por otro lado, es posible que el inversor ni siquiera tenga ahorros sino que haya obtenido sus recursos de un crédito. El ahorrador, en cambio, siempre es propietario de su capital.

Cualquier inversor que tiene la intención de vender su activo en el futuro es un especulador. Se dice que esta palabra viene del latín speculator, que quería decir espía o un vigilante que observa desde un lugar elevado. De aquí la acepción de estar al acecho a la espera de una oportunidad para atacar. Desde este punto de vista, el especulador sería alguien que ocupa una posición privilegiada y que aguarda el momento para asestar su golpe.

Yo diría que la acepción de especulador tiene más afinidad con “esperar”, “esperanza” que con espiar. Especulador es “el que espera”, “el que tiene esperanza”. El concepto tiene afinidad con expectativa. El especulador es el que formula expecativas sobre el valor de un activo, o “el que está a la expectativa”. En este sentido, muchos de los que critican a los especuladores, lo son también, aunque este concepto del especulador como alguien que espera que el futuro le favorezca no tenga connotación negativa alguna, por mucho que el futuro no pueda favorecer a todos por igual. Es simplemente un deseo natural en el ser humano.

En cambio, un inversor que solo está preocupado por obtener rentas de su activo no es un especulador. No espera nada del precio futuro de su activo. Simplemente confía en seguir recibiendo rentas de su activo, a ser posible que sea de un modo creciente, que es lo que suele ocurrir con los dividendos de las acciones.

El inversor en acciones no especulador se parece al que describía Philip Fisher en Common Shares, Uncommon Profits (Acciones ordinarias, beneficios extraordinarios): aquel que solo vende sus acciones cuando la entidad de la que es accionista ha dejado de inspirarle confianza. No le preocupa lo que le pueda pasar al precio de esas acciones, simplemente no se siente cómodo teniéndolas. Es diferente del inversor que aprovecha la oportunidad en cuanto esta se presenta.

Lo que no suele explicarse es que el especulador muy a menudo es víctima de sus decisiones. El futuro no tiene por qué satisfacer nuestros deseos, pues otros esperan cosas diferentes que nosotros y el futuro no puede contentar a todos. Con mucha mayor frecuencia de la que imaginamos, el especulador se pierde la mayor parte de la subida del precio de un activo debido a su deseo de obtener una ganancia rápida o a su miedo de perder lo ganado. Otras muchas veces se ve obligado a asumir pérdidas. Pero a nadie le interesan las desventuras de un especulador, de manera que en el imaginario popular el especulador siempre gana. La sociedad actual sigue creando sus mitos, pero esa figura mitológica simplemente no existe.

La fábula del fondo de inversión Liebre y del fondo de inversión Tortuga

Imaginemos que podemos elegir entre dos fondos de inversión, uno llamado Liebre y el otro Tortuga, que presentan el siguiente historial de rentabilidades en los últimos siete años. ¿Cuál parece mejor, a simple vista?

Fondo_liebre_tortugaA pesar de haber sufrido dos años de fuerte caída, el Fondo Liebre se recupera bastante bien. Dos años de pérdida sobre un total de siete años está en consonancia con el comportamiento de la bolsa, pues la tercera parte de los años acostumbran a ser negativos en este mercado. En términos globales, el Fondo Liebre parece más rentable que el Fondo Tortuga.

De hecho, si calculamos la rentabilidad media de ambos fondos sumando las rentabilidades y dividiendo por 7, obtenemos que la del Fondo Liebre fue del 11,57% anual, mientras que la del Fondo Tortuga fue del 7,86% anual, una diferencia del 3,41% anual a favor del primero.

No obstante, no se puede calcular una media de porcentajes de este modo.

¿Cuál es la media de 25% y -25%? ¿Es 0%?

Veamos. Si al principio teníamos 100 y al cabo de un año ganamos un 25%, tendremos 125. Si al año siguiente perdemos un 25%, nos quedaremos con 93,75 euros, un 6,25% menos que al principio. Esto pasa porque el 25% de pérdida se aplica sobre un importe más elevado que el 25% de ganancia.

Por este motivo, cuando tenemos una serie de porcentajes es útil construir un índice. Lo primero que hacemos es establecer una base, normalmente 100, pero puede ser cualquier otro número. A continuación aplicamos a la base la rentabilidad del primer año (20% en el Fondo Liebre, 9% en el Fondo Tortuga). Sobre este valor aplicamos el porcentaje del segundo año y así sucesivamente. Se puede decir que este índice representa la evolución del valor de 100 euros invertidos a principios del año 1 (o, lo que es lo mismo, al final del año 0, que representa el momento base o inicial) hasta el final del año 7.

fondo_liebre_tortuga2Ahora se ve mucho más claramente la evolución de ambos fondos. Podemos comprobar que 100 euros invertidos en el Fondo Liebre se habrían convertido en 166,76 euros mientras que en el Fondo Tortuga habrían evolucionado hasta 169,53 euros. Por lo tanto, el Fondo Tortuga fue un poco más rentable.

¿Cómo es posible si la rentabilidad media del Fondo Liebre fue mucho más elevada? El caso es que no se puede calcular la media simple de una serie de porcentajes. Tenemos que calcular una media compuesta.

La rentabilidad media compuesta del Fondo Liebre es: (166,76 / 100)^(1/7) – 1 = 7,58% anual. La del Fondo Tortuga es: (169,53 / 100)^(1/7) – 1 = 7,83% anual.

La rentabilidad media compuesta y la simple son casi idénticas en el Fondo Tortuga. ¿Por qué? Porque no hay porcentajes negativos. En cambio, es muy diferente en el Fondo Liebre.

La presencia de porcentajes negativos nos crea un “espejismo” porque creemos que son menos negativos de lo que son en realidad. Por ejemplo, el saldo que queda después de ganar un 50% y de perder a continuación un 50% es una pérdida del 25% y no del 0% (de 100 paso a 150 y de 150 paso a 75).

Moraleja: Si no quieres sufrir alucinaciones numéricas, construye un índice.

Menos diversificación pero más seguridad

La mayoría de las carteras de Invertir Low Cost están concentradas en solo cinco valores. Sin embargo, presentan una volatilidad menor y una rentabilidad mayor que los índices de referencia. En el período del 31 de marzo de 2006 al 31 de diciembre de 2013 (un total de 31 trimestres),  tanto el IBEX-35 como la media de las empresas (IBEX empresas) tuvieron ocho trimestres con pérdidas mayores al 8%. En cambio, las carteras tuvieron entre tres y siete trimestres con pérdidas de tal magnitud. Es preciso recordar que la referencia más apropiada para nuestras carteras es el IBEX Empresas, ya que aquellas no contienen entidades financieras.

En cuanto a los trimestres con rentabilidades superiores al 10%, vemos que las carteras han tenido en general un menor número de trimestres con tales ganancias que el IBEX Empresas, a excepción de la Contrarian. En la tabla siguiente puede observarse que la cartera menos volátil ha sido la Valor Al Alza, pues es la que ha tenido un menor número de trimestres con pérdidas y ganancias más acusadas. A lo largo de ocho años, dicha cartera fue un 10% anual más rentable que el mercado en general.

Suele decirse que para ganar más hay que arriesgar más. Este postulado se conoce como la relación rentabilidad-riesgo. Es cierto cuando comparamos las acciones con los bonos o los depósitos bancarios. No obstante, cuando comparamos estrategias de inversión basadas en acciones, las estrategias conservadoras pueden ser más rentables que las más arriesgadas.

Tabla DR 31Trim

Ranking de bolsas del mundo 2014

La tabla recoge la evolución de las bolsas de 42 países más las de Hong Kong y Taiwan. Todos se encuentran entre los 53 de mayor PIB del mundo. Los restantes once países con mayor PIB no considerados son: Arabia Saudita, Venezuela, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Nigeria, Pakistán, Rumania, Argelia, Kazajistán y Ucrania.

Seguimos la definición de mercado emergente de MSCI Barra, salvo para Corea y Taiwan, que los incluímos entre los mercados desarrollados. MSCI Barra ha pasado a considerar a Grecia como país emergente mientras que nosotros lo seguimos considerando mercado desarrollado.

Todos los países de la tabla caen dentro de la categoría de mercado desarrollado o de mercado emergente, salvo Argentina, que se considera un mercado frontera. El único mercado emergente según MSCI Barra que no incluimos es Egipto.

Ranking por zonas 2014

Ranking por países 2013

Ranking por zonas 2013

¿Qué valores del IBEX han sido más rentables?

El cuadro siguiente recoge la rentabilidad (plusvalías y dividendos) en términos anuales de los valores del IBEX-35, o que han formado parte de dicho índice hasta hace poco, de diciembre de 2004 a diciembre de 2013 (un total de nueve años). No figuran algunos valores que actualmente componen el selectivo porque a finales de 2004 todavía no cotizaban.

Las diez acciones que más ponderaban en el IBEX a finales de 2014 fueron Telefónica, Santander, BBVA, Telefónica Móviles, Repsol, Endesa, Iberdrola, Popular, Inditex y Gas Natural. De estas, las únicas que han superado al IBEX-35 han sido Inditex y Endesa.

Hay tres valores que han destacado especialmente: Viscofán, Inditex y Red Eléctrica. Después hay un grupo de nueve valores que han tenido una rentabilidad de entre el 8% y el 10% anual. Inditex y Red Eléctrica han formado parte del selectivo desde 2005 pero Viscofán se incorporó a principios de 2013.

Todos los bancos han quedado por debajo del IBEX, siendo el Santander el que mejor se ha comportado. La constructora Sacyr Vallehermoso, a pesar de que en 2013 subió un 128%, ha sido el valor menos rentable desde una perspectiva de largo plazo.

Hay que decir que no necesariamente los mejores valores lo seguirán siendo en el futuro, y menos a corto plazo. Se da la circunstancia de que los dos valores más rentables entre enero de 2005 y diciembre de 2013, Inditex y Viscofán, han estado entre los peores en el primer trimestre de 2014.

Rentabilidad de los valores del IBEX en 2013

Rentabilidad de los valores del IBEX en 2014

El problema con los dividendos

La estrategia que consiste en comprar los valores con mayor rendimiento por dividendo a veces nos hace seleccionar valores que no elegiríamos si tuviéramos más información.

Imaginemos que tanto la empresa A como la B reparten un dividendo por acción de 1 euro. Pero la empresa A reparte todo los beneficios mientras que la B sólo distribuye la mitad de lo que gana. La primera no reinvierte nuevos recursos, mientras que la segunda aumenta su capacidad de generación de beneficios y tendrá una mayor capacidad para incrementar su dividendo en el futuro. Por tanto, ambas empresas no son realmente comparables de acuerdo con un criterio basado únicamente en el dividendo.

Telefónica cerró el año 2010 a un precio de 16,97 euros. A lo largo de 2011, repartió un dividendo total de 1,52 euros, de modo que el rendimiento de las acciones fue de un 9% al final de 2010. El crecimiento del dividendo, un dato más importante que el rendimiento en sí mismo, también era notable, pues en 2007 había repartido 0,65 euros por acción. Suponía un incremento del 134% en cuatro años, que supone una tasa media de un 23,7% anual. Parecía una excelente inversión. Sin embargo, la compañía cotiza hoy cerca de los 11 euros.

La cuestión es que mientras el dividendo aumentó más del doble, los beneficios cayeron más de la mitad, una incongruencia. El año 2011, Telefónica ganó 5.402 millones de euros pero repartió 6.852 millones de euros en dividendos. Por un lado, repartía todos los beneficios, de manera que no reinvertía en el propio negocio. Por otro lado, debía echar mano de las reservas para pagar unos dividendos superiores al beneficio, de forma que se descapitalizaba. Así, en este caso está claro que un elevado rendimiento por dividendo no indicaba una buena inversión.

También hay que tener en cuenta que en un año determinado una empresa puede repartir un dividendo extraordinario que normalmente no se repetirá en el futuro. Esto hace que el rendimiento de la acción sea muy alto para ese año. Para que el criterio sea válido, debermos basarnos únicamente en los dividendos ordinarios.

En otro artículo he estudiado el resultado de una estrategia basada en este criterio en la bolsa española, para el período de marzo 2006 a marzo de 2012.

En cambio, un criterio basado únicamente en el beneficio por acción proporciona, a pesar de sus muchos defectos, una ventaja considerable respecto al índice de referencia.