Análisis de Repsol

La paradoja de Repsol

Repsol cotiza actualmente a 15,4 €, un 20% por debajo de su valor contable de 19,21 €. Es, junto a Banco Sabadell, Bankia y ArcelorMittal, una de las empresas del IBEX con mayor descuento respecto a su valor en libros. Ver Valor contable de las compañías del IBEX 35 en 2017.

El valor contable de una acción es el patrimonio neto atribuido dividido por el número de acciones del capital social. La acción de Repsol ha cotizado por debajo de ese valor intrínseco desde 2012, y en los años precedentes lo hizo en niveles cercanos. A finales de 2015 la acción presentó un descuento récord del 50%.

Según Morningstar, la relación precio / valor contable mediana en el sector al que pertenece la petrolera española es de 1,2, de modo que el descuento de Repsol no puede atribuirse al sector. La firma de análisis valora la acción de Repsol a 16,13 €, que ni siquiera se acerca a su valor contable.

Otras compañías del sector petrolero (la francesa Total, la británica BP, las estadounidenses Exxon y Chevron y la holandesa Royal Dutch Shell) cotizan en torno 1,2 y 1,5 veces su valor contable. Más ajustada cotiza la petrolera italiana Eni, en torno a 1,1 veces.

Todas las petroleras mencionadas han reducido su nivel de beneficios de forma significativa desde 2012 debido a la fuerte caída del precio del petróleo. Repsol es la que lo ha hecho mejor relativamente en este sentido, pues la caída de su beneficio por acción ha sido de un 18% entre 2012 y 2017 mientras que la del resto de compañías ha sido de la mitad o más (ver cuadro siguiente).

Nos encontramos ante la pradoja de que Repsol es la petrolera que cotiza con mayor descuento respecto a su valor en libros a pesar de ser la que ha tenido una mejor evolución de su beneficio por acción.

El verdadero valor contable de Repsol

El valor contable de las acciones de Repsol es de 19,21 € en 2017. Este es el dato “oficial“. Pero dentro de los 29.793 millones de euros del patrimonio neto atribuido declarado por la compañía se incluyen 1.024 millones de euros de “otros instrumentos de patrimonio“. Se trata de una emisión de bonos subordinados garantizados emitidos en marzo de 2015 por un importe de 1.000 millones de euros. Los bonos fueron colocados entre inversores cualificados y cotizan en la bolsa de Luxemburgo. Dan un interés fijo anual del 3,875% pero no tienen fecha de vencimiento determinada. La empresa “puede diferir los pagos de cupones, sin que ello suponga una causa de incumplimiento“. Por esta razón los bonos computan como recursos propios. Además, en el epígrafe “Resultados de ejercicios anteriores y otras reservas“ hay contabilizados 29 millones de euros en concepto de gastos financieros netos de impuestos de los bonos subordinados.

Por tanto, el patrimonio neto atribuido a los accionistas es de 28.740 millones de euros en 2017, lo que corresponde a un valor contable de 18,53 €, un 3,5% inferior al “oficial“.

Los inversores desconfían de los gestores

El 22 de febrero de 2018 Repsol acordó la venta de todas sus acciones de Gas Natural Fenosa a Rioja Bidco Shareholdings, una sociedad controlada por la gestora de fondos británica CVC, a un precio de 19 € por acción, lo que implica un ingreso de 3.816,3 millones de euros y una plusvalía aproximada de 400 millones de euros.

En su Plan Estratégico 2016-2020, Repsol calificaba su participación en Gas Natural como estratégica a largo plazo. Pero ya en 2016 puso a la venta el 10% de su participación del 30% y ahora vende el 20,072% restante.

Un conocido portal de noticias económicas publicó en febrero un artículo en el que manifestaba lo siguiente:

“Repsol dispone ahora de los 3.816 millones de euros y el “miedo” del mercado es qué hará con ese dinero. Mirando atrás las grandes operaciones acometidas en los últimos años destacan dos fuertes inversiones a precios muy elevados. Y es que, si algo se le da bien a Repsol es comprar “caro”, ha indicado Cantos [analista de ATL Capital]. En este sentido, ha recordado que pagó 10.800 millones de euros por la canadiense Talismán, un precio desorbitado y que le ha producido más de un dolor de cabeza a la petrolera desde 2014.“

Bien, a Repsol se le reprocha haber pagado precios desorbitados en sus dos adquisiciones más representativas: la de la petrolera argentina YPF en 1999 y la de la petrolera canadiense Talisman en 2015.

En abril de 2012 Repsol recibió un duro golpe: el gobierno argentino decidió expropiar el 51% de las acciones de la compañía en su filial YPF sin compensación alguna. Sin embargo, en noviembre del mismo año la empresa española alcanzó un acuerdo con las autoridades argentinas.

En enero de 2014 ingresó 4.300 millones de dólares por la desinversión de los activos de GNL (Gas Natural Licuado) y en mayo 6.313 millones de dólares por el cobro de la indemnización acordada con el gobierno argentino por la expropiación del 51% de YPF y la venta de las acciones no expropiadas de la misma compañía.

Con ese dinero decidió hacer una gran operación que le compensara de la pérdida de YPF. En diciembre de 2014 llegó a un acuerdo para adquirir el 100% de la canadiense Talisman Energy por 8.300 millones de dólares, lo que supuso asumir una deuda de 4.700 millones de dólares. Al final de 2015 Repsol había aumentado su deuda financiera en 6.000 millones de euros, lo que unido a una reducción en la liquidez de más de 2.000 millones de euros, acabó por duplicar la deuda financiera neta. La deuda de Repsol en 2017.

Con la compra de Talisman, Repsol quiso reforzar su posición en el segmento de exploración y producción (Upstream) para reducir su dependencia ante las fluctuaciones de márgenes del negocio de refino, química y comercialización (Downstream).

Así justificó la compañía la adquisición: “Tras la expropiación de YPF, nos planteamos que era necesario recuperar esos 400.000 barriles al día de producción que teníamos en Argentina para así volver a esa situación de equilibrio entre el Upstream y el Downstream.“ Según Repsol, la operación permitiría a la compañía incrementar un 76% su producción y un 55% su volumen de reservas de petróleo probadas.

Se ha dicho en muchas ocasiones que Repsol compró Talisman a un precio muy sobrevalorado, pues pagó 8 $ por cada acción en un momento en que el precio de mercado tocó los 4,3 $. En el artículo antes mencionado se dice que “Repsol llegó a pagar por Talismán una prima del 100%“. Sin embargo, la historia verdadera es bien diferente.

Repsol hizo una primera oferta no vinculante a 13 $ en julio de 2014 cuando los títulos de la canadiense estaban alrededor de 10,65 $ (y venían cayendo desde los 24 $ alcanzados en 2011), en un momento en que el precio del petróleo estaba alto en los 100-110 $ el barril. Al no alcanzarse un acuerdo entre ambas compañías, las negociaciones se rompieron en agosto. Cuando estas se retomaron después del verano, el precio del petróleo, y las acciones de Talisman, empezaron a caer en picado. En octubre estas ya solo valían 7 $ en la bolsa canadiense. El 19 de noviembre de 2014, con el Brent a 77 $ y las acciones de Talisman a 6,5 $, fue cuando Repsol propuso 8 $ al consejo de administración de la empresa canadiense. Los títulos continuaron su desplome hasta caer por debajo de 4,5 $ a mediados de diciembre, por lo que la oferta de Repsol fue finalmente aceptada.

Lo que es cierto es que Repsol está siendo muy poco transparente con la contribución de Talisman. En 2015, el primer año de la consolidación de Talisman en las cuentas de Repsol, la compañía canadiense generó pérdidas por valor de 1.385 millones, incluyendo 1.007 millones por deterioros de activos. Desde 2016 Repsol insiste en las “sinergias“ (ahorros de costes) aportadas por la compra de Talisman. En su Plan Estratégico 2016-2020 asegura que en 2018 serán de 350 millones de dólares mientras que el objetivo inicial fue de 220 millones de de dólares. Pero la compañía no especifica en modo alguno la contribución de Talisman a sus resultados, por lo que no hay datos para valorar objetivamente si la adquisición ha aportado valor a los accionistas de la empresa.

Repsol refuerza el componente más volátil de sus resultados

Repsol divide su negocio en dos segmentos: el Upstream, que corresponde a las operaciones de exploración y producción de las reservas de petróleo y gas natural, y el Downstream, que a su vez se divide en cuatro áreas:

a) Refino, dedicada a obtener carburantes, combustibles y otros derivados del petróleo, y petroquímica, que produce y comercializa productos químicos derivados del crudo.

b) Transporte y suministro de petróleo.

c) Comercialización de productos derivados del petróleo a través de la red de estaciones de servicio de la compañía a los sectores de aviación, marina, grandes industrias y consumidores finales.

d) Comercialización y transporte de gas natural.

La subida del precio del petróleo y del gas natural beneficia al segmento de Upstream ya que hace más rentable la extracción de materia prima. Pero perjudica los márgenes en el área de refino y petroquímica de la división de Downstream. Tal como indica la propia compañía: “Cuando el precio del petróleo baja, los costes de las refinerías disminuyen, con la consiguiente mejora del margen de refino. A la vez, baja el precio de los carburantes en las estaciones de servicio y aumenta su consumo. Es decir, los resultados comerciales aumentan y atenúan los menores beneficios del Upstream, lo que proporciona una gran estabilidad de caja en entornos de alta incertidumbre.“

Al adquirir Talisman, reforzó su segmento de exploración de reservas y producción de crudo, que es el más sensible a las variaciones del precio del petróleo, como puede apreciarse en el cuadro siguiente.

En sus perspectivas a medio plazo, Repsol se basa en un precio alto y estable del petróleo: 85 $ por barril Brent en 2018, 90 $ en 2019 y 91,8 $ en 2020.

Pero el mercado cree que esta expectativa puede ser demasiado optimista, dada la elevada volatilidad que han tenido en los últimos años los precios del petróleo. Recordemos que entre junio de 2008 y enero de 2009 el precio del barril cayó de 159 $ a 49 $ y entre junio de 2014 y enero de 2016, de 111 $ a 30 $. En 2015 la petrolera tuvo que depreciar los activos del segmento de Exploración y Producción por 2.957 millones de euros debido a la caída del precio del petróleo, equivalente a más del 10% de su patrimonio neto.

En un contexto donde las energías renovables están ganando terreno, es probable que el petróleo vaya perdiendo importancia relativa. Muchos inversores piensan que ello traerá consigo precios más bajos pero en realidad no tiene por qué ser necesariamente así, ya que la oferta se ajustará a una menor demanda. Si, por ejemplo, la demanda cayera un 50% y la oferta lo hiciera un 70%, el precio subiría a pesar de la fuerte caída de la demanda.

Es en el segmento de refino y comercialización de productos petrolíferos donde la caída de la demanda puede afectar de modo más significativo. Este impacto se apreció claramente durante los años de la crisis económica. Las crisis son coyunturales mientras que una progresiva sustitución del petróleo por otras energías puede ser un proceso lento pero sin retorno.

Riesgo relevante en Venezuela

Repsol tiene un riesgo significativo en Venezuela, donde tiene varias áreas de exploración y producción de petróleo y gas. El país centroamericano vive bajo un estado de excepción y de emergencia económica desde enero de 2016. La moneda, el bolívar, se ha desplomado ante el dólar y la inflación supera el 1000% anual pero peor aún es la inseguridad jurídica. En 2016 la empresa española tuvo que provisionar 192 millones de euros por depreciaciones de activos en Venezuela por la caída de los precios del petróleo y 268 millones de euros por la devaluación del bolívar.

En 2017 Repsol provisionó 695 millones de euros por depreciaciones de activos y riesgo de crédito pero esa cantidad no cubre los peores escenarios, como podría ser una suspensión de pagos del Estado venezolano o una nacionalización de los intereses de Repsol en el país. Según Repsol, su exposición patrimonial en Venezuela ascendía el 30 de septiembre de 2017 a 2.131 millones de euros, básicamente créditos de la compañía a sus filiales venezolanas, las cuales tienen problemas de liquidez. Esta cantidad equivale al 7% del patrimonio neto atribuido.

Los resultados de Repsol en 2017

La petrolera incrementó de forma notable sus resultados en 2017 y la calidad del beneficio también mejoró sensiblemente. En 2016 el beneficio por acción (BPA) estándar fue de 1,11 € y el recurrente de 0,502 €. En 2017, la mayor parte del beneficio fue recurrente: BPA estándar de 1,349 € y BPA recurrente de 1,275 €. En los estados financieros de 2017, Repsol ha ajustado el beneficio por acción de 2016 de 1,16 € a 1,11 € por los intereses correspondientes a los bonos subordinados y el aumento del número de acciones para pagar el dividendo flexible.

La compañía utiliza desde 2013 una medida alternativa del beneficio neto a efectos comparativos con otras empresas del sector, que denomina resultado neto ajustado. Esta magnitud se subdivide en el resultado neto del segmento de Upstream, el de Downstream, la aportación de su participación en Gas Natural Fenosa y en un cuarto epígrafe que bajo la denominación de Corporación incluye principalmente los gastos de funcionamiento y el resultado financiero (ahora incluye la participación de Gas Natural pero en la tabla he seguido el desglose anterior). El resultado neto ajustado no incluye minusvalías o plusvalías por ventas de activos, costes de reestructuración, deterioros de activos ni provisiones para riesgos.

En 2015 la petrolera declaró un beneficio neto negativo de 1.227 millones de euros a pesar de que el resultado neto ajustado fue de 1.860 millones de euros debido a que los bajos precios del petróleo provocaron un deterioro en los activos del segmento de Exploración y Producción por un valor de 2.957 millones de euros.

En el cuadro siguiente puede apreciarse que el resultado neto ajustado es menos volátil que el beneficio neto declarado, precisamente porque no incluye deterioros de activos ni provisiones para riesgos. Sin embargo, predice mejor los resultados futuros.

El beneficio neto atribuido de 2017 incluye 29 millones de euros de rendimientos imputados a los titulares de los bonos subordinados, de forma que el beneficio neto atribuido real fue de 2.092 millones de euros. Ver Si eres accionista de BBVA, Santander, Telefónica o Repsol, tienes que saber esto.

En 2017, todo el incremento del resultado neto ajustado se debió al segmento de Upstream (Exploración y Producción), cuyo resultado pasó de 52 millones de euros en 2016 a 632 millones de euros en 2017. El segmento de Downstream bajó ligeramente de 1.883 millones de euros en 2016 a 1.877 millones de euros en 2017.

En el cuarto trimestre de 2017, los mayores precios del petróleo y del gas natural repercutieron positivamente en el beneficio operativo en 273 millones de euros en el cuarto trimestre de 2017 en el segmento de exploración y producción, de un total de 326 millones. Repsol no especifica, en cambio, el impacto negativo de los mayores precios en refino y química.

A pesar de la importante mejora, tanto cuantitativa como cualitativa, de resultados, y en sus ratios de solvencia, Repsol continúa mostrando bajos ratios de rentabilidad, aunque mejores que en 2016. La ROE (rentabilidad sobre recursos propios) fue de solo el 7,12% y la ROCE (rentabilidad del capital empleado), del 6,29%, que apenas cubre un coste de la deuda del 4,74%.

Rentabilidad de las acciones de Repsol desde 2006

La acción de Repsol ha sido un 12% menos rentable que el IBEX 35 con dividendos desde 2006. Cien euros invertidos en títulos de la petrolera en diciembre de 2006 se habrían convertido en 96,3 € después de impuestos sobre dividendos mientras que en el IBEX 35 habrían crecido a 109,8 €.

 

 

 

 

 

Beneficios por acción de las empresas del IBEX 35, de 2015 a 2017

La primera tabla recoge la evolución del beneficio por acción (BPA) estándar interanual de 2015 a 2017. Los datos al 31 de diciembre se refieren al año natural salvo en el caso de Inditex, cuyo año fiscal acaba en enero. Los datos al 30 de junio se refieren al beneficio por acción acumulado en los doce meses anteriores, salvo para Inditex, cuyo primer semestre acaba en julio.

Los datos de 2017 para Bankia, Bankinter, BBVA, Banco Sabadell, Banco Santander, Repsol y Telefónica están ajustados para tener en cuenta la imputación en el beneficio neto de la remuneración de bonos convertibles u otra deuda calificada como recursos propios. En los datos de ejercicios anteriores dicha imputación ha sido considerada a partir de una estimación del número de acciones a que podría dar lugar la conversión de dichos bonos. Si eres accionista de BBVA, Santander, Repsol o Telefónica, tienes que saber esto.

Se ha utilizado el número de acciones al final del ejercicio y no el número medio ponderado de acciones en circulación. No se ha restado las acciones en autocartera.

Los datos han sido ajustados por el contrasplit 3×1 de ArcelorMittal en mayo de 2017, el contrasplit 4×1 de Bankia en junio de 2017, el contrasplit 10×1 de Inmobiliaria Colonial en julio de 2016, el split 1×2 de Grifols en enero de 2016 y el split 1×4 de Red Eléctrica en julio de 2016.

Merlin Properties, Acerinox, Melià Hotels, CaixaBank, Aena y Amadeus son las compañías del IBEX 35 cuyo beneficio por acción ha aumentado más. En el caso de la SOCIMI (Sociedad Cotizada de Inversión en el Mercado Inmobiliario) Merlin Properties, la mayor parte del beneficio son revalorizaciones de activos. El BPA de la otra SOCIMI, Colonial, aumentó un 20% en el período.

Las compañías que más redujeron su beneficio por acción fueron DIA, Abertis (no comparable, debido a extraordinarios), Bankia, Ferrovial y Técnicas Reunidas.

El beneficio por acción del IBEX 35 pasó de 572,15 a 661,58 puntos, por lo que el incremento fue del 15,6%.

 

Acerinox: resultados, situación financiera y valoración

Desde finales de 2006, cien euros invertidos en títulos de Acerinox se habrían convertido en 73 € al final de 2017 mientras que habrían aumentado a 109,8 € en el IBEX 35 con dividendos netos.

Desde el año 2007, la compañía ha pagado un dividendo anual de alrededor de 0,45 €. Entre 2013 y 2016 los accionistas tuvieron la opción de recibir el dividendo en acciones o en efectivo (Dividendo Flexible).

Un accionista con 180 títulos en junio de 2013 que hubiese suscrito acciones nuevas en cada una de las cuatro ampliaciones liberadas entre 2013 y 2016, tendría ahora 212 títulos, o sea habría aumentado su número de acciones en un 17,8%. Esto significa que en 2017, año en que la empresa pagó el dividendo en efectivo, habría ingresado un 17,8% más que si no hubiera suscrito las acciones, aunque obviamente en los años precedentes no habría obtenido ningún ingreso en efectivo.

Con objeto de cubrir las ampliaciones liberadas para el pago del Dividendo Flexible en acciones, el capital social de Acerinox ha aumentado un 10,7%, de los 249,3 millones de acciones de 2012 a los 276,1 millones actuales, lo cual provoca un efecto dilución en el beneficio por acción. En 2017, el beneficio neto atribuido fue de 234,1 millones de euros, 0,848 € por acción. Sin las ampliaciones, el beneficio por acción habría sido de 0,939 €, un 10,7% más elevado. El precio de la acción seguramente también estaría alrededor de un 10% por encima del nivel actual.

Acerinox tuvo pérdidas en 2008, 2009 y 2012. Además, entre 2008 y 2016 ha pagado en algunos años en concepto de dividendos una cantidad superior a la obtenida como beneficio, de modo que ha tenido que recurrir a las reservas para remunerar a los accionistas. Las pérdidas y el pago de dividendos han descapitalizado a la compañía, cuyo patrimonio neto atribuido a los accionistas era de 2.174 millones de euros en 2006 frente a los 1.897 millones de euros de 2017. El valor contable por acción se ha reducido un 18% desde 2006, de los 8,38 € a los 6,87 € actuales, si bien hay qye tener en cuenta que la reducción del patrimonio neto atribuido en 2017 también tiene que ver con la caída del dólar, que ha supuesto una depreciación en euros del patrimonio neto de sus participadas estadounidenses.

Al igual que en el caso de Mediaset, los resultados de la compañía en 2017 han sido los mejores desde 2007. Hay que añadir que la calidad de los beneficios de 2017 fue elevada. El 94% puede considerarse recurrente, mientras que en los tres años anteriores dicha proporción estuvo por debajo del 70%.

La tabla siguiente recoge la evolución de los ingresos operativos y de los costes de explotación, incluyendo amortizaciones, de la empresa entre 2004 y 2017. Se observa que el margen operativo fue de solo el 4% en 2017. Este porcentaje está en línea con el registrado en otros años y explica la facilidad con la que Acerinox entra en, o se acerca a, pérdidas. Por otro lado, vemos que los gastos de personal y otros gastos de explotación han aumentado un 36% desde 2004 mientras que los ingresos lo han hecho solo un 15%. Es un aspecto que la empresa tiene presente, pues tiene en marcha Planes de Excelencia, herramientas de gestión para mejorar la eficiencia de costes.

Los resultados de 2017 sitúan a la empresa en una buena posición financiera para aprovechar la recuperación económica. La rentabilidad sobre el capital empleado fue del 9,84%, totalmente adecuada dada la calidad del beneficio y un coste de la deuda del 3%. La solvencia es igualmente correcta. Los gastos financieros fueron menos del 10% del beneficio operativo. Como señala la propia compañía, los gastos financieros netos han pasado de 66 millones de euros en 2012 a solo 19 millones en 2017.

Acerinox presume de ser el único productor en su sector que ha sido capaz en los últimos años de mantener al mismo tiempo su plan de inversiones y su remuneración al accionista y que además ha conseguido reducir su deuda.

Esta buena situación financiera no debe hacernos olvidar la baja estabilidad y la escasa predicibilidad de los resultados de la compañía, así como la elevada dependencia respecto al precio de las materias primas. Teniendo en cuenta esto, a los precios actuales (11,30 €) el PER de las acciones está alto a 13,3. En la segunda tabla se puede ver que el ratio PER al final de 2006 era de un moderado 11,9 y a pesar de ello las acciones habían caído un 70% seis años y medio después. Ahora se puede argumentar que entonces estábamos en la parte alta del ciclo, pero eso nadie lo sabía entonces. La relación precio / valor contable, de 1,73, también es elevada por los mismos motivos.

Acerinox debería incrementar resultados un 30% en 2018 y mejorar márgenes para justificar tales valoraciones. Imagino que es lo que espera el mercado, una expectativa que entra dentro de lo posible al ser una compañía “apalancada en el ciclo económico“, es decir, cuyos beneficios pueden aumentar significativamente más que el crecimiento general de la economía. Acerinox depende en buena medida de la demanda de acero inoxidable procedente de la construcción, los automóviles y los electrodomésticos, sectores en recuperación.

La cotización de Acerinox está a menudo ligada a la evolución del precio del níquel, metal utilizado para la elaboración del acero inoxidable, pues es el componente que evita la corrosión del acero. Cuando sube el precio del níquel, aumenta la demanda de este metal. Suena paradójico pero el comportamiento de las materias primas es muy cíclico y es habitual que su cotización se dispare de forma espectacular en poco tiempo. Por ello, cuando el precio sube, los productores industriales que las necesitan se apresuran a acumular existencias para cubrise del riesgo de mayores subidas.

Las firmas de análisis acostumbran a valorar la compañía en función de sus propias expectativas acerca del precio de este metal. En mayo de 2017, por ejemplo, Goldman Sachs afirmó que el precio del níquel no subiría y se quedaría en torno a los 9.000 dólares por tonelada, lo que no eran buenas noticias para la compañía. Aun así, fijó un precio objetivo de 14,4 € para las acciones. Ocurrió todo lo contrario: el precio del níquel se disparó a los 12.000 dólares por tonelada en septiembre de 2017 y en estos momentos está por encima de los 13.000 dólares, mientras que la cotización de Acerinox ha caído a los 11 euros, muy lejos del precio objetivo de los analistas del banco de inversión.

Acerinox no puede valorar aún cómo impactarán en sus resultados las medidas proteccionistas del presidente Trump. En cambio, sí tiene claro que la reciente reforma fiscal en Estados Unidos tendrá un efecto muy positivo en las cuentas de 2018.

Acerinox tiene una fuerte presencia internacional. El 46% de sus empleados trabaja en países europeos y el resto está distribuido en el resto de continentes (22% en América, 21% en Africa y 9% en Asia).

La compañía ha anunciado un dividendo en efectivo para julio de 2018 pero no ha determinado el importe. La junta general de accionistas se celebrará ese mes.

 

 

Por qué ha caído tanto Mediaset a pesar de los buenos resultados de 2017

Tal como ha afirmado Mediaset, los resultados de 2017 fueron los mejores desde 2008. En efecto, en la tabla puede verse que el beneficio por acción fue el más alto de los últimos nueve años.

Sin embargo, en la misma tabla se aprecia la variabilidad del beneficio por acción. La casi totalidad de los ingresos de Mediaset proviene de la publicidad, un sector muy sensible a los vaivenes del ciclo económico. Por mucho que se diga que la publicidad es especialmente importante en tiempos de crisis, es el primer gasto que suelen recortar las empresas cuando las cosas no van bien.

Mediaset es un conglomerado televisivo que opera 7 canales: Telecinco, Cuatro, Divinity, Factoría de Ficción, Energy, Boing y Be Mad. En 2017 tuvo una audiencia media de 6,9 millones de espectadores diarios. Es lider en España, con una cuota de pantalla fue del 28,7%. Le sigue Atresmedia con un 26,6%.

Los títulos de la compañía audiovisual han sido menos rentables que el IBEX 35 desde 2006. Cien euros invertidos en diciembre de 2006 se habrían convertido en 76,4 € en diciembre de 2017 mientras que habrían crecido a 109,8 € en el IBEX 35 con dividendos netos. Entre diciembre de 2006 y diciembre de 2011, la acción tuvo una minusvalía del 80% y una rentabilidad negativa del 67,8% con dividendos. En cambio, desde 2012 ha sido mucho más rentable que el IBEX 35.

Dado que la empresa reparte casi todo su beneficio, su dividendo ha sido tan variable como sus resultados.

La baja estabilidad de beneficios y dividendos hace difícil justificar un PER (relación precio-beneficio) demasiado alto. En el máximo relativo de mayo de 2017, este ratio fue de 25,5 respecto al beneficio por acción de 2016, un valor excesivo. Al precio actual de 8,27 €, el PER respecto al beneficio por acción de 2017 es de 14, mucho más razonable.

Desde que alcanzara los 13,05 € en la sesión del 3 de mayo de 2017, la acción de Mediaset ha sufrido una minusvalía de cerca de un 40%. La caída se ha acelerado justo después de la presentación de resultados: entre el 28 de febrero (9,52 €) y el 28 de marzo de 2018 (8,076 €) la pérdida de valor ha sido de un 15,6%.

La causa parece tener que ver con una reunión de inversores con el director financiero de la empresa, de la que trascendió la debilidad del mercado publicitario en los primeros meses del año. En principio dicha debilidad se debería a factores estacionales (semana santa en marzo, proximidad del mundial de fútbol) pero ha generado incertidumbre. La puntilla la proporcionaron los analistas de Deutsche Bank al rebajar el precio objetivo de la acción a 6,5 €.

La cifra de negocio de 2017 apenas varió respecto a la de 2016. Sin embargo, Mediaset destaca que la comparación no es homogénea debido a los ingresos y gastos relacionados con la emisión de 23 partidos de la Eurocopa en 2016. Efectivamente, en la cuenta de resultados se observa una disminución en los costes variables del 4,7%, que la empresa atribuye a “ahorros en la parrilla de programación“. Por otro lado, los gastos de explotación fijos se mantuvieron constantes y las amortizaciones se redujeron un 8%. Todo ello contribuyó a un significativo aumento del beneficio de explotación en un 9,3%. El beneficio neto atribuido creció en mayor medida, un 15,5%, debido al menor tipo impositivo del impuesto de sociedades.

Mediaset ha reducido lo que denomina su “base de costes“ (costes operativos, amortizaciones y provisiones) casi un 10% desde 2011, de 824,12 millones de euros a 742,92 millones de euros.

El 93% de los ingresos provino de la publicidad. El resto incluyó principalmente venta de derechos y recaudaciones de taquilla de producciones audiovisuales propias.

La calidad del beneficio de 2017 fue muy alta, sin apenas partidas atípicas o extraordinarias. El beneficio por acción recurrente según mis cálculos fue de 0,584 €, prácticamente el mismo que el beneficio por acción estándar de 0,587 €.

La compañía no tiene apenas deuda. Su deuda financiera neta es negativa porque sus disponibilidades de efectivo superan sus pasivos financieros, tal como ocurre con Inditex.

La ROE (rentabilidad sobre recursos propios) es del 21,94%. Si bien es un dato positivo, hay que recordar que se debe en parte a que la compañía distribuye casi todos sus beneficios, de modo que está poco capitalizada a nivel de recursos propios. En este sentido, vemos que el valor contable es de 2,67 €, muy por debajo del precio de mercado.

La acción de Mediaset se ha convertido en la tercera con mayor rendimiento del IBEX 35 después de Endesa y Mediaset. La compañía ha propuesto distribuir un dividendo ordinario de 0,5029 € el próximo mes de mayo, lo que a los precios actuales supone un rendimiento bruto del 6,08% (un 4,92% neto). Además, ha propuesto un dividendo extraordinario de 0,10026 €. La suma de ambos pagos es de unos 0,60 €, que coincide con el beneficio por acción de 2017 una vez descontada la autocartera. La empresa posee 9,2 millones de títulos propios (el 2,76% del total de acciones del capital social), los cuales no perciben dividendo.

 

Actualizado el ratio PER del IBEX Medium Cap

He actualizado los datos necesarios para calcular el ratio PER de IBEX Medium Cap de acuerdo con los beneficios de 2017 y los coeficientes de ajuste correspondientes a cada valor.

El cuadro siguiente puede encontrarse en el lateral derecho de la página de inicio del blog. Los datos se actualizan a lo largo de la sesión bursátil.

Al cierre del 9 de marzo, el PER estándar del BEX 35 era de 14,67 veces y el del Medium Cap, de 16,03 veces. El PER base, que excluye los resultados procedentes de operaciones interrumpidas, era de 14,68 y 16,18 veces respectivamente y el PER recurrente, que excluye partidas atípicas y resultados extraordinarios, de 19,38 y 23,16 veces respectivamente.

Mientras que en 2017 solo hubo un cambio en la composición del IBEX 35 (salió Banco Popular y entró Inmobiliaria Colonial), en el IBEX Medium Cap cambiaron siete de los 20 valores: salieron Almirall, CAF, Codere, Colonial, Euskaltel, FCC y Sacyr, y entraron Axiare, Gestamp, Liberbank, Neinor Homes, OHL, Prosegur Cash y Unicaja Banco.

La evolución del beneficio neto atribuido de las empresas en 2017 en relación a 2016 de las sociedades que componen actualmente el IBEX Medium Cap fue la siguiente:

El incremento combinado fue del 16,04% pero si no tenemos en cuenta los resultados negativos de OHL en 2016 y de Liberbank, Neinor y OHL en 2017, el aumento fue del 8,23%.

El IBEX Medium Cap tuvo un beneficio por acción de 946,29 puntos en 2016 (con la composición a 31 de diciembre de 2016) y de 929,93 puntos en 2017, por lo que dicha magnitud sufrió un retroceso del 1,7%.

Gestamp Automoción, Neinor Homes, Prosegur Cash y Unicaja Banco salieron a bolsa entre marzo y junio de 2017, por lo que no es posible comparar la evolución de la capitalización del IBEX Medium Cap con una base homogénea.

Cómo saber en todo momento el ratio PER del IBEX 35

El ratio PER de un índice nos da una idea sobre si la bolsa está cara, barata o correctamente valorada. En el caso de la bolsa española, históricamente ha variado entre un mínimo de 6 en épocas de inflación galopante como a finales de la década de 1970 y máximos de más de 30 a principios de la misma década. Un valor alrededor de 15 se considera correcto. En épocas de baja inflación como la actual y expectativas razonables de incremento de beneficios, un valor de 20 es aceptable.

En la prensa financiera suele utilzarse el PER prospectivo, que tiene en cuenta los beneficios esperados para el año en curso. De hecho, cuando un medio especializado se refiere al PER de un índice, no especifica que se basa en estimaciones porque se da por sentado que lo que importa son los beneficios futuros, no los pasados. Si bien la mayoría de años los resultados globales de las empresas son relativamente predecibles, hay otros años en los que las estimaciones fallan por completo. Es más seguro, por tanto, tomar como referencia los beneficios acumulados en los últimos doce meses. Al fin y al cabo el desfase es de unos dos meses, que es el tiempo máximo que tardan las compañías en publicar sus resultados trimestrales (salvo en países como Francia, donde la publicación de resultados suele ser semestral).

El IBEX 35 es un índice ponderado por capitalización, lo que significa que las variaciones de precio de las empresas con mayor valor bursátil influyen más en las variaciones del índice que las de las empresas con menor valor. Es también un índice ajustado por capital flotante (capital que no está en manos de accionistas de control) de modo que aquellas sociedades con un elevado porcentaje de su capital en propiedad de accionistas de referencia ponderan menos de lo que les correspondería por su capitalización, de acuerdo con unos coeficientes de ajuste que tienen en cuenta la proporción del captial que no circula libremente o es susceptible de hacerlo. Por ejemplo, el 66% del capital de Inditex está en manos de la familia Ortega, a lo que le corresponde un coeficiente reductor del 40%. Es decir, en el cómputo del IBEX 35 solo se tiene en cuenta el 60% del capital de Inditex.

La capitalización conjunta de los valores del IBEX 35 al cierre de 2017 fue de 642.031 millones de euros y los beneficios netos atribuidos conjuntos, de 42.478 millones de euros (a falta de conocer los resultados de Inditex he contabilizado los beneficios de esta empresa de septiembre de 2016 a septiembre de 2017). Al dividir ambas magnitudes obtenemos el PER ponderado del IBEX sin ajustar, que da un valor de 15,11. Al aplicar los coeficientes de ajuste se obtiene un PER de 15,20, que es el relevante (ver tabla).

Cuando dividimos el valor del IBEX 35, que fue de 10.043,9 puntos, por el PER ajustado, obtenemos el beneficio por acción del IBEX 35 en 2017, o sea 660,73 puntos (provisional, pues falta conocer los resultados anuales de Inditex).

Para saber cuál es el PER en todo momento del IBEX 35 respecto a los resultados de 2017 solo tenemos que dividir el valor del índice por 660,7. Por ejemplo, el 5 de marzo el IBEX cerró a 9.590,8 puntos. Al dividir ese valor por 660,7 habríamos obtenido un PER de 14,52. Esto se puede comprobar calculando de nuevo la capitalización conjunta computable al cierre de ese día, que fue de 511.084 millones de euros y dividiendo esta cifra por los beneficios netos atribuidos computables, que fueron de 35.210 millones de euros, tal como indica la tabla.

El beneficio por acción de un índice se mide en puntos, al igual que el propio índice.

También podéis consultar el ratio PER del IBEX 35 en el menú IBEX 35 – Ratios – PER del IBEX 35.

 

Beneficios por acción estándar, base y recurrente en 2017 e Indice de Calidad del Beneficio

La tabla recoge el beneficio por acción estándar, base y recurrente en 2017 de acuerdo con mi metodología de cálculo.

La cartera Contrarian se basa en el beneficio por acción estándar y la Contrarian Recurrente en el recurrente. Desde que empecé a calcular esta última en junio de 2015, la primera ha dado mucho mejor resultado, lo que no esperaba ya que las cuentas de resultados de las cotizadas españolas incluyen un elevado número de partidas atípicas y elementos extraordinarios que restan calidad al beneficio. Por el momento, parece que el mercado pone más atención en el beneficio global que en el beneficio de calidad.

Ver el PER de los valores del IBEX 35 en base a estas magnitudes.

La segunda tabla ordena los valores del IBEX 35 según su Indice de Calidad del Beneficio (ICB). Dicho índice mide la proporción del beneficio neto atribuido a los accionistas que se puede considerar recurrente. Por ejemplo, un ICB de 85 quiere decir que el 85% del beneficio neto generado por la sociedad durante el ejercicio ha procedido de la actividad ordinaria, de modo que no se tienen en cuenta plusvalías obtenidas con la venta de activos fijos o financieros, revalorizaciones de activos, subvenciones y gastos activados. Por tanto, cuanto mayor es el ICB, de mayor calidad se puede considerar el beneficio.

Ratio PER de los valores del IBEX 35 el 2 de marzo y comparación con septiembre de 2017

La tabla ordena los valores del IBEX 35 de acuerdo con el PER estándar, en base al beneficio por acción efectivo de 2017. Los precios corresponden al cierre del 2 de marzo, día en que el IBEX 35 quedó a 9.531,10 puntos. Ver diferencias entre beneficio por acción informado y efectivo

El PER de Merlín Properties y de Inmobiliaria Colonial está distorsionado por elevados resultados no recurrentes. El dato relativo a Inditex se basa en el beneficio por acción interanual a septiembre de 2017 ya que la textil tiene el año fiscal acabado en enero y todavía no ha publicado los balances anuales.

El PER mediano del IBEX 35 fue de 14,24 el 2 de marzo. Corresponde al ratio PER del valor que ocupa la posición intermedia de la tabla, que es Telefónica.

El 29 de septiembre de 2017, una vez conocidos todos los beneficios por acción interanuales a 30 de junio del mismo año, el ranking era el siguiente. Entonces el IBEX 35 estaba a 10.381,5 puntos y el PER mediano fue de 15,24. 

Entre el 29 de septiembre de 2017 y el 2 de marzo de 2018, el IBEX 35 ha caído de 10.381,5 a 9.531,1 puntos, un 8,19%. En la tabla siguiente vemos que han sido sobre todo los grandes valores los que han arrastrado el índice hacia abajo, en particular Inditex, que ha sido el peor valor, con una minusvalía de casi el 25%.

 

 

 

Beneficio por acción informado y efectivo de los valores del IBEX 35 en 2017

La tabla recoge el beneficio por acción según ha sido informado en sus estados financieros por cada sociedad del IBEX 35, la misma magnitud en términos efectivos y la discrepancia entre ambas.

Para calcular el beneficio por acción, las sociedades cotizadas se basan en el número medio ponderado de acciones en circulación a lo largo del ejercicio. Por ejemplo, si el 31 de diciembre de 2016 el capital social estaba compuesto por 1.000 acciones y el 31 de octubre de 2017 empezaron a cotizar 200 acciones procedentes de una ampliación de capital, el número medio ponderado de acciones será de 1.033 unidades (1000*10/12 + 200*2/12). A esto habría que descontar el número medio de acciones en autocartera. En cambio, para mi cálculo del beneficio por acción efectivo, en este caso tendría en cuenta las 1.200 acciones existentes el 31 de diciembre de 2017 y no haría ninguna deducción por autocartera ya que las acciones en autocartera, si bien no reciben dividendo, son susceptibles de ser puestas de nuevo en circulación en cualquier momento.

Las principales discrepancias entre el beneficio por acción informado y el efectivo se dan en Abertis, Inmobiliaria Colonial, Indra, Santander y Técnicas Reunidas.

En Abertis la diferencia es del 8,5% y se debe a que la concesionaria posee el 7,96% de su capital en autocartera.

Inmobiliaria Colonial empezó el ejercicio con 356,8 millones de acciones, el 8 de mayo de 2017 fueron admitidos 35,6 millones de nuevos títulos y el 4 de diciembre, otros 42,8 millones de títulos. El número final fue de 435,3 millones de acciones. Según la empresa, el número medio ponderado de acciones, deducida una autocartera de unos 4,9 millones de títulos, fue de 373,3 millones. Dado que el beneficio neto atribuido fue de 682,5 millones de euros, el beneficio por acción resultante es de 1,83 €, mientras que si dividimos el beneficio por 435,3 millones de títulos obtenemos un beneficio por acción de 1,57 €.

Indra llevó a cabo dos ampliaciones de capital, en abril y en mayo, ambas para satisfacer la compra del 97,21% del capital de Tecnocom. El número de acciones al principio de 2017 era de 164,1 millones y al final del ejercicio, de 176,6 millones, a las que hay que sumar 28,2 millones de acciones potencialmente dilutivas debido al saldo existente de bonos convertibles.

El Banco Santander se basa en un número medio ponderado de acciones en circulación de 15.394,4 millones, mientras que el número efectivo al final del ejercicio fue de 16.040,5 millones.

En el caso de Técnicas Reunidas, la discrepancia se debe a la autocartera del 3,8% que mantiene la firma.