Global X Guru, el fondo que replica a los mejores hedge funds

El Global X Guru es un fondo cotizado o ETF (Exchange-Traded Fund), es decir, un fondo de inversión que puede comprarse en bolsa como una acción cualquiera. Fue ideado por Global X Funds, una sociedad radicada en Nueva York que comercializa soluciones de inversión propias o de otras firmas.

Las ventajas de los ETFs frente a los fondos de inversión tradicionales es que tienen costes de gestión inferiores y que se pueden comprar y vender en cualquier momento. La principal desventaja es su tratamiento fiscal, pues cada vez que se vende un ETF se generan plusvalías, en caso de haberlas, sujetas a gravamen, mientras que la venta de un fondo de inversión queda exenta de tributar si el ingreso se reinvierte en otro fondo.

El Global X Guru está vinculado al Solactive Guru Index que elabora la firma alemana Solactive. Dicho índice está compuesto por los valores preferidos de una selección de gestores de hedge funds. Su objetivo es aprovechar el trabajo de investigación y los conocimientos de los mejores gestores de hedge funds para “generar alfa“, que en el argot bursátil significa simplemente superar la rentabilidad media del mercado.

Los hedge funds se seleccionan en base al volumen de su patrimonio y a la eficacia de su gestión. Solo se tienen en cuenta aquellos que invierten una proporción significativa de su patrimonio en un número relativamente reducido de posiciones ya que se trata de identificar cuáles son los valores que generan mayor convicción entre los gestores.

Mientras que un inversor que compra una participación en un hedge fund normalmente debe pagar una comisión de gestión del 2% sobre el capital invertido y una comisión del 20% sobre los beneficios generados por el fondo, el Global X Guru solo tiene una comisión de gestión del 0,75%.

En 2015 este producto mereció las cinco estrellas (máxima calificación) por parte de Morningstar, el principal proveedor de información relacionada con fondos de inversión, debido precisamente a sus bajos costes de gestión y a su atractiva rentabilidad ajustada por riesgo.

El Global X Guru empezó a cotizar el 5 de junio de 2012 y ha pagado un dividendo anual en el mes de diciembre.

Hasta el 31 de diciembre de 2013, lo hizo claramente mejor que su referencia, el índice S&P 500 con dividendos. En 2015 y en 2016, en cambio, lo hizo bastante peor, mientras que en los primeros meses de 2017 ha vuelto a tomar ventaja.

Si hacemos balance de los cinco años de existencia de este producto, vemos que la rentabilidad media del mismo ha sido del  11,01% anual mientras que la del S&P 500 ha sido del 13,95% anual. Por otro lado, observamos que la rentabilidad del principal índice de referencia norteamericano ha estado mejor repartida a lo largo de los años.

Es probable que la evolución de este fondo esté sujeta a ciclos, lo cual es muy frecuente en las estrategias de inversión. Habrá que ver si en un futuro próximo adquiere suficiente ventaja como para compensar la que ha perdido en los últimos años.

 

Qué hacer si te has perdido la reciente subida de la bolsa

Los inversores que estaban en bolsa antes de las elecciones presidenciales francesas del 23 de abril se jugaban la posibilidad de una debacle: la que se hubiera desencadenado si los dos candidatos más votados hubiesen sido Marine Le Pen, de la extrema derecha antieuropea, y Jean Luc Mélenchon, de la extrema izquierda antieuropea. No faltó mucho para ello. El candidato más votado en la primera vuelta, el centrista Emmanuel Macron, obtuvo el 24% de los votos, mientras que Marine Le Pen obtuvo el 21% de los sufragios, François Fillon el 20% y Jean Luc Mélenchon el 19,6%. En Francia, los dos candidatos con más apoyo se disputan la presidencia en unas segundas elecciones.

Por tanto, haber estado fuera del mercado hasta ese día equivalía a no estar dispuesto a asumir el riesgo de una Francia capitaneada por un jefe de estado contrario a las instituciones europeas, circunstancia que no solo habría provocado un desplome en las bolsas occidentales sino también el inicio de un nuevo ciclo bajista.

Una vez eliminado el principal riesgo que afrontaban las bolsas europeas, pero dada la importante revalorización que estas acumulan, muchos pueden preguntarse si vale la pena ahora comprar acciones o si ya han llegado demasiado tarde.

Hasta el día de las elecciones el IBEX 35 acumulaba una subida del 20,6% desde el 2 de diciembre de 2016. Esta revalorización se justifica debido a la significativa mejoría de los resultados y de la salud financiera de las entidades que componen el índice selectivo. En las dos semanas transcurridas desde la primera vuelta de las elecciones francesas, el IBEX 35 se ha revalorizado un 7% adicional.

Por justificadas que estén las subidas, las caídas de mayor o menor magnitud forman parte de la dinámica de la bolsa. En este sentido, el IBEX 35 lleva ya 22 semanas sin corregir siquiera un 5%, lo cual se sale de la normalidad. Desde 2007, el período más largo sin una caída del 5% había sido de 17 semanas (entre el 24 de junio y el 21 de octubre de 2013). La probabilidad estadística de una corrección moderada es, pues, elevada. Sin embargo, en condiciones normales es improbable que el IBEX caiga por debajo del nivel al que cerró el día previo a las elecciones francesas (10.377 puntos).

Apostar por una vuelta a los 10.000 puntos es apostar por un suceso improbable ya que ahora ha desaparecido la incertidumbre que existía cuando el IBEX estaba a ese nivel. Sin embargo, a muchos el valor actual de más de 11.000 puntos puede darles vértigo.

En esta situación, un inversor que esté deseando invertir en bolsa pero todavía esté indeciso, tiene tres alternativas. La primera es asumir que debe pagar un precio más alto por las acciones porque en su momento no aceptó la incertidumbre que representaba una presidencia francesa contraria al euro. A cambio, ahora puede invertir en un contexto de menor riesgo. Lo mismo vale si la razón para mantenerse al margen del mercado bursátil era la falta de claridad que había respecto a los estados financieros de las empresas antes de febrero de 2017.

La segunda alternativa es esperar una corrección, por ejemplo hacia los 10.500 puntos, que supondría una caída del 5% respecto de los 11.135 puntos del 5 de mayo. Si bien es un hecho probable, el problema es que si dicha corrección no tiene lugar, uno puede encontrarse en el futuro comprando acciones a precios todavía más altos.

De cualquiera de las maneras, se está asumiendo un riesgo. Si se compra ahora, el riesgo es perder la oportunidad de comprar más barato. Si se espera, el riesgo es comprar más tarde a precios más altos. Hay que elegir cuál de los dos riesgos es preferible.

La tercera alternativa es abstraerse de las condiciones del mercado y del nivel alcanzado por los índices y fijarse únicamente en valores individuales. Si uno cree que unas acciones son ahora mismo una buena inversión, no hay razón para demorar la compra.

 

Nace la nueva Gamesa

El 3 de abril de 2017 se hizo efectiva la fusión entre Gamesa y Siemens Wind Power, la filial eólica de Siemens. Siemens Wind Power tenía su sede en Hamburgo (Alemania) y en Brande (Dinamarca). Nació en Dinamarca en 1980 como Danregn Vindkraft, la cual fue adquirida por Siemens en 2004. Hasta el momento de la fusión seguía presentando sus estados financieros en coronas danesas. A efectos de la fusión, Siemens creó la sociedad Siemens Wind HoldCo como propietaria de Siemens Wind Power.

Aunque Siemens Wind HoldCo es mayor que Gamesa, esta absorbe a la primera. La razón es que Gamesa ya cotiza en bolsa mientras que Siemens Wind era una filial 100% de Siemens. La nueva Gamesa tendrá la sede central en España.

Gamesa pasa de tener 279.269.787 acciones a tener 681.144.382 títulos, de los que el 59% serán propiedad de Siemens. Iberdrola continuará teniendo 55 millones de títulos de Gamesa, que antes de la fusión representaban el 19,69% del capital pero ahora supondrán el 8,07% de la nueva compañía.

Este reparto del 59% a favor de Siemens y 41% a favor de los accionistas actuales de Gamesa se ha hecho principalmente en base a la aportación del beneficio operativo de cada sociedad a la empresa fusionada.

El 6 de abril, día previo al reparto del dividendo esxtraordinario, la capitalización bursátil de Gamesa era de 6.106 millones de euros. Tras el descuento de dicho dividendo y teniendo en cuenta un precio de 18,27 €, Gamesa pasa a tener un valor en bolsa de 12.444 millones de euros, o sea el doble. 

Sin embargo, el peso de la compañía en el IBEX 35 no aumentará en la misma proporción ya que al estar el 67% de su capital en manos de accionistas de control (SIemens e Iberdrola), se le aplicará un coeficiente del 60%, de manera que solo computará el 60% de su capitalización. Aún así, su capitalización computable aumentará más del 20%.

Hay que tener en cuenta que el dividendo extra, que se paga a los accionistas de la Gamesa original y que implica un desembolso de cerca de mil millones de euros, no sale de las arcas de Gamesa sino de las de Siemens.

En la presentación de la operación a los analistas, Siemens indica que la operación tendrá un impacto positivo sobre el beneficio por acción para los accionistas actuales de Gamesa desde el primer año, aunque en una nota aclara que ello está sujeto al resultado de las sinergias y al impacto de los costes de la transacción. Según dicho documento, el beneficio operativo recurrente combinado de las dos empresas fusionadas era de 837 millones de euros a marzo de 2016 (347 millones por parte de Gamesa y 492 millones por parte de Siemens Wind HoldCo), sin contar sinergias. En 2016, Gamesa obtuvo un beneficio operativo de 477 millones de euros (muy superior al tomado como referencia para la fusión) pero no disponemos de los datos normalizados de Siemens Wind.

A un precio de 18,60 € y teniendo en cuenta el beneficio por acción de Gamesa en 2016, de 1,09 €, si efectivamente la operación no tiene un efecto dilutivo sobre dicha variable, las acciones de la nueva compañía tendrían un PER de alrededor de 17, que parece razonable dadas las positivas expectativas que ha suscitado la fusión. Habrá que esperar al primer balance consolidado para tener una idea más clara de cómo puede evolucionar el negocio.

Los grandes inversores también cometen errores de principiante: el caso de Icahn y Apple

El inversor Carl Icahn, uno de los mejores del mundo, compró 27 millones de acciones de Apple en agosto de 2013, a un precio de 66 dólares. En enero de 2014, cuando las acciones cotizaban a unos 75 dólares, compró 53 millones de títulos más, de modo que llegó a poseer el 0,9% del capital de la compañía de la manzana.

En diversas ocasiones manifestó su opinión de que el valor de las acciones de Apple era de más de 200 dólares, incluso de 240 dólares. En febrero de 2015, cuando las acciones cotizaban a unos 130 dólares, escribió que el mercado estaba siendo totalmente irracional al valorar Apple a un precio tan bajo.

A finales de marzo de 2016, cuando el precio estaba a 105 dólares, Icahn había vendido la totalidad de su participación, preocupado por el deterioro de las perspectivas del iPhone en China. El inversor se había anticipado a las pésimas noticias que Apple anunciaría el 26 de abril de 2016: la compañía acababa de sufrir su primera reducción de beneficios desde 2003, que además fue mayor a la esperada por los analistas, las ventas del iPhone habían caído de 61 millones a 51 millones de unidades y, lo que es peor, las ventas en China (incluyendo Taiwan y Hong Kong) se habían desplomado un 26% cuando hasta aquel momento solo habían hecho que crecer.

Icahn acertó a corto plazo: las acciones de Apple cayeron de 104,35 a 90,34 dólares entre el 27 de abril y el 12 de mayo de 2016, un 13,4% en dos semanas. Llegaron a cambiarse a 89,47 dólares. Sin embargo, a continuación las acciones se recuperaron y a partir de diciembre de 2016 empezaron una escalada casi imparable de los 110 a los 144 dólares actuales.

Se da la circunstancia de que vendió a precios muy inferiores al “precio irracional” de 130 dólares, según su propia evaluación un año antes. Lo irónico es que muchos inversores vendieron a su vez sus acciones influidos por la decisión del gran inversor.

Icahn basaba sus positivas expectativas iniciales en previsiones de ventas y beneficios optimistas que luego se vieron truncadas. Psicológicamente, cuando te sientes decepcionado tienes tendencia a actuar para demostrar tu frustración, en este caso vender, pero en tales circunstancias es fácil cometer errores de los que uno suele arrepentirse. Tal como explico en mi libro El inversor afortunado, el mejor momento para comprar acciones de una empresa determinada tiene lugar cuando esta atraviesa un período de incertidumbre, que era el caso de Apple cuando Icahn vendió sus acciones. Afirmo igualmente que un inversor a largo plazo solo debería vender unas acciones cuando la calidad de la empresa se ha deteriorado. No era el caso de Apple: seguía siendo solvente y rentable, continuaba innovando y produciendo productos de calidad, y proseguía su creciente diversificación de ingresos recurrentes.

En cambio, Icahn vendió en base a una situación coyuntural y movido por la frustración causada por expectativas fallidas, errores de principiante a pesar de acumular cincuenta años de experiencia en los mercados. Esos errores le hicieron perderse la revalorización del 40% (dividendos aparte) experimentada por los títulos de Apple en los doce meses siguientes.

No obstante, eso no impide que Carl Icahn siga siendo uno de los mejores inversores, pues a fin de cuentas lo que importa es que los aciertos superen a los errores.

 

Beneficios por acción estándar, base y recurrente de los valores del IBEX Medium Cap

La tabla siguiente recoge los beneficios por acción estándar, base y recurrente de los 20 valores del IBEX Medium Cap y el PER resultante al cierre del día 22 de marzo de 2017.

Desde el punto de vista del PER estándar, los valores más baratos son Hispania Activos, Alba, Colonial, Sacyr y Catalana Occidente. Sin embargo, de acuerdo con el PER recurrente, Hispania Activos y Colonial estarían entre los más caros.

Podéis consultar el PER del índice IBEX Medium Cap a lo largo de la sesión bursátil en el lateral derecho de la página principal de Invesgrama.

Las cuentas de Mediaset en 2016

mediaset_logoMediaset es un grupo de comunicaciones que aglutina los canales de televisión Telecinco, Cuatro, Divinity, Boing, Factoría de Ficción, Energy y Be Mad, además de empresas relacionadas con la publicidad y la producción audiovisual.

Casi todos los ingresos proceden de la publicidad

La sociedad obtiene casi todos sus ingresos de la publicidad. De los 992 millones de euros de ingresos de explotación de 2016, 927 millones procedieron de este apartado. Otros 39,4 millones de euros se debieron a la recaudación de las tres películas producidas por Mediaset a lo largo del año. El resto de ingresos procede de Internet, el juego y la venta de derechos de emisión.

Eficiencia en gastos

A pesar de explotar dos canales más que en 2010, el grupo ha conseguido reducir los costes operativos de los 969,44 millones de euros de 2010 a los 759,55 millones de euros de 2016. Los costes operativos están formados principalmente por gastos de personal, proveedores, alquileres y amortizaciones. En el caso de Mediaset, una parte importante (el 27% en 2016) corresponde a la adquisición de derechos de emisión, en particular de acontecimientos deportivos.

Creación de valor mediante la cancelación de acciones propias

En 2016, Mediaset redujo un 8% el número de acciones del capital social, que pasó de 366,2 millones a 336,7 millones, tras cancelar 29,5 millones de títulos que tenía en autocartera. En el año 2015 ya redujo su capital en 40,7 millones de títulos. En los últimos dos años, pues, el número de acciones ha sido minorado en un 17,2%.

Esta es una manera de crear valor para el accionista ya que al ser más escasas, las acciones tienen más valor en relación a los beneficios.

En 2017, Mediaset prevé continuar con esta política y ha anunciado que comprará acciones propias por un valor máximo de 100 millones de euros. Dado el precio actual de 11€ de los títulos en bolsa, esta inversión en autocartera permitiría la adquisición de un 2,7% del capital.

Beneficio por acción y PER

La compañía obtuvo un beneficio neto atribuible de 171 millones de euros, un 2,9% más que en 2015. Supone un beneficio por acción de 0,508 €. A un precio de 11 €, el PER resultante es de 21,7.

Según Mediaset, el beneficio por acción fue de 0,522 € porque tiene en cuenta el beneficio neto ajustado, que excluye el efecto del cambio fiscal del impuesto de sociedades.

Dividendo a repartir en 2016

Mediaset repartirá todo su beneficio como dividendos. Obtuvo un beneficio por acción de 0,522 €, según el cálculo de la propia compañía, y repartirá 0,522 € por acción. De este importe, 0,437 € será un dividendo ordinario a cargo de resultados y 0,085 € un dividendo extraordinario a cargo de reservas de libre disposición. Desde un punto de vista contable, repartirá el 83,7% del beneficio mientras que el resto del dividendo irá a cargo de reservas. En la práctica, repartirá un importe equivalente a los beneficios del año.

Sin problemas de deuda

Mediaset no tiene problema alguno de deuda financiera. De hecho, su deuda financiera neta (deuda financiera menos efectivo y equivalentes de efectivo) es negativa. Por otro lado, los gastos financieros netos solo supusieron un 0,2% del beneficio de explotación.

Rentable pero poco capitalizada

Mediaset informa de que su flujo de caja libre fue de 242,5 millones de euros, una mejora del 10,9% respecto 2015.

La ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado) de Mediaset suele ser una de las más elevadas del IBEX 35. En 2016 fue del 22,5%. Sin embargo, hay que tener en cuenta que al repartir la mayor parte de su beneficio como dividendos, es una compañías que acumula poco capital, de modo que el dato, si bien indica una empresa rentable, no es del todo comparable con el de otras compañías que son capaces de mantener una ROCE elevada a pesar de reinvertir una parte sustancial de su beneficio, como es el caso de Inditex.

 

El IBEX 35 cae un 36% en 10 años subiendo el 52% del tiempo

El cuadro siguiente recoge los ciclos cortos del índice IBEX 35 entre el 19 de febrero de 2007, cuando estaba a 14.915 puntos, y el 15 de febrero de 2017, cuando cerró a 9.584 puntos. En este período, por tanto, la minusvalía acumulada ha sido del 36%.

Considero ciclos cortos aquellos definidos por un caída de al menos el 5% desde un máximo relativo anterior y una revalorización de al menos el 7% desde un mínimo relativo anterior.

Curiosamente, dicha caída del 36% ha tenido lugar mientras el IBEX 35 subía a lo largo de 270 semanas del total del período de 521 semanas, o sea el 52% del tiempo, y bajaba las restantes 251 semanas. La razón es que las caídas han sido, en general, más pronunciadas que las recuperaciones.

Los 47 ciclos cortos bajistas habidos en el período tuvieron una duración media de 5,3 semanas y una minuvalía media del 12,39%, mientras que los 47 ciclos cortos alcistas tuvieron una duración media de 5,7 semanas y una plusvalía media del 13,60%.

Aparentemente, si la plusvalía media de los ciclos alcistas fue superior a la minusvalía media de los ciclos bajistas, el saldo global del período debería haber sido positivo. Sin embargo, el saldo fue negativo en un 36%, como he comentado.

La cuestión es que hay que tener cuidado al operar con medias aritméticas, y más todavía si hay valores negativos. Por ejemplo, para recuperar una pérdida del 20% es necesario una ganancia del 25%. Si tengo 100 y pierdo un 20%, me quedo con 80. Para volver a tener 100, debo ganar 20, o sea un 25% sobre 80.

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El Tao de Buffett: No hay que hacer nada extraordinario para obtener resultados extraordinarios

portada1He seleccionado otras tres reflexiones de Warren Buffett recogidas en el libro El Tao de Warren Buffett, del que ya he comentado algunos de sus aforismos.

No hay que hacer nada extraordinario para obtener resultados extraordinarios

Buffett se refiere a que no hay nada especialmente complicado en comprar acciones de empresas con buenos fundamentales a largo plazo y mantenerlas durante mucho tiempo. Cree que aquellos que intentan conseguir rentabilidades exorbitadas cometen muchos errores al vender empresas de calidad y a veces hundir los precios de estas, lo cual hace que obtener una rentabilidad del orden del 20% anual no sea tan difícil.

No tienes por qué ganar dinero del mismo modo que lo perdiste

Existe una tendencia a intentar recuperar el dinero perdido con un valor apostando de nuevo por ese mismo valor, como si de alguna forma este nos debiera algo. Buffett considera que en tal circunstancia hay que partir de cero y que es mejor recuperar las pérdidas apostando por unas acciones de calidad que estén a buen precio que seguir anclado en un activo que no tiene ninguna intención de devolvernos el dinero y que posiblemente nos está preparando otra “jugada“.

Mi idea de una decisión en equipo es mirarme en el espejo

Con esta observación, que refleja su peculiar sentido del humor, Buffett quiere decir que no necesita ver reafirmadas sus ideas en los demás, puesto que ya ha hecho sus deberes y porque sabe que sus ideas suelen ir en dirección opuesta a las de la mayoría. Esto quiere decir que si quieres ganar dinero como inversor, debes pensar de modo independiente y sentirte cómodo haciéndolo.

 

The Tao of Warren Buffett es un libro escrito por Mary Buffett (una ex-nuera del inversor) y David Clark. Recoge aforismos y reflexiones del gran inversor sobre inversión, gestión empresarial y el éxito en la vida en general. Según la coautora, las enseñanzas de Warren Buffett tienen un espíritu taoísta porque su significado sutil y profundo a menudo puede ayudarnos a tomar la decisión correcta o a evitar errores.

 

El Tao de Warren Buffett

portada1The Tao of Warren Buffett es un libro escrito por Mary Buffett (una ex-nuera del inversor) y David Clark. Recoge aforismos y reflexiones del gran inversor sobre inversión, gestión empresarial y el éxito en la vida en general. Según la coautora, las enseñanzas de Warren Buffett tienen un espíritu taoísta porque su significado sutil y profundo a menudo puede ayudarnos a tomar la decisión correcta o a evitar errores.

En este artículo, y en otros posteriores, seleccionaré algunas de estas reflexiones que me parecen particularmente “iluminadoras“ para todo tipo de inversores. En algunos casos ofrezco mi propia interpretación.

La fortuna depende de identificar negocios maravillosos

Warren Buffett asegura que no vas a hacer fortuna con una cartera de acciones demasiado diversificada. El siempre ha procurado seleccionar pocas pero excelentes empresas antes que repartir el riesgo entre un número elevado de títulos. Para él, un gran negocio es una compañía con una ventaja competitiva duradera. Predica con el ejemplo: su propia compañía, Berkshire Hathaway, invierte, ya sea de forma directa o a través de acciones cotizadas, en negocios muy rentables.

El mercado ayuda a quien se ayuda a sí mismo pero no perdona a quien no sabe lo que hace

En el mercado siempre es posible encontrar buenas oportunidades, tu trabajo consiste en detectarlas. Sin embargo, el mercado está también lleno de tentaciones que pueden dejarte sin blanca. Se trata de distinguir lo que es de lo que parece. El principal problema no es que haya muchas más tentaciones que oportunidades sino que es más fácil caer en las primeras que creer en las segundas.

Las cadenas de tus hábitos son ligeras hasta el momento en que necesitas romperlas

Todo lo que hacemos se basa en un hábito determinado. Si no eres consciente de ello, no podrás liberarte de los hábitos que te hacen perder.

Mary Buffett pone como ejemplo el hábito que tenía Warren en las décadas de 1950 y 1960 de comprar acciones por debajo de su valor contable, siguiendo el consejo de su admirado Benjamin Graham, el autor de El inversor inteligente. A Buffett le fue excelente hasta que este enfoque dejó de funcionar en los años 1970 porque no tenía en cuenta la capacidad de creación de valor a largo plazo de las compañías. El inversor de Omaha tardó en darse cuenta, hasta finales de la década, porque estaba atado a las cadenas de un hábito. Cuando pudo liberarse del mismo, empezó a comprar negocios excepcionales con una visión de largo plazo, y así continuó creando su leyenda.

Por cierto, un comentario sobre la famosa afirmación de Warren Buffett según la cual él es un 85% Graham y un 15% Fisher (en referencia a Philip Fisher, el autor de Acciones ordinarias, beneficios extraordinarios y que defendía invertir exclusivamente en las mejores compañías). Según Mary Buffett, las cifras reales ¡son más bien las inversas!

La cartera de Warren Buffett en 2015

La rentabilidad del mejor inversor de la historia

Dos años del iBillionaire Index: los resultados de invertir como los milmillonarios

Invertir como Warren Buffett: resultados

 

 

 

 

La cartera de acciones españolas de George Soros en el primer semestre de 2016

El famoso inversor George Soros empezó a invertir en bolsa española en diciembre de 2013. Desde entonces ha ido tomando posiciones relevantes en algunos valores del IBEX-35 además de en otros dos que no forman parte del selectivo.

Me interesaba hacer un seguimiento de sus inversiones ya que no existe un registro público de su rentabilidad. En 2015, su cartera de acciones españolas dio un resultado del 0,27% mientras que el IBEX-35 con dividendos perdió un 3,55%.

En el primer semestre de 2016, la cartera de Soros tuvo una rentabilidad negativa del 11,47%, solo algo mejor que la del IBEX-35 con dividendos, que fue negativa en un 12,17%.

Cartera de George Soros en España en el primer semestre de 2016

Para una explicación sobre cómo el inversor estadounidense ha ido formando su cartera, ver mi artículo de mayo de 2015, La cartera de George Soros en España.

¿Hay que preocuparse por la catástrofe anunciada por Soros?

La calidad, cuanto más cara mejor

A las nueve carteras de Invertir Low Cost les ha salido un serio competidor. Se trata de la “Cartera Calidad“, formada por aquellas empresas del IBEX cuya rentabilidad recurrente sobre el capital empleado supera en más de un 5% al coste de su deuda financiera. Este trimestre, dicha selección ganó un 2,81%, porcentaje solo superado por la Doble Consenso.

Cartera Calidad 2016-II

El trimestre pasado la Cartera Calidad lo hizo un 5% peor que el IBEX Empresas debido a la fuerte recuperación de algunos de los valores que más cayeron en 2015. Sin embargo, se observó un hecho curioso: los valores más caros (en cuanto a su PER recurrente) de dicha cartera lo hicieron mucho mejor que los valores más baratos. Mientras los primeros perdieron un 3,3%, los segundos se dejaron un 11,33%.

En el segundo trimestre se ha vuelto a producir el mismo resultado, pues los valores más caros de la cartera tuvieron una rentabilidad media del 4,34% mientras que los más baratos (en términos relativos) solo ganaron un 1,28%.

En el tercer y cuarto trimestre de 2015 ocurrió lo mismo: 2,17% vs. -0,56% en el tercer trimestre y 6,25% vs. 0,32% en el cuarto.

De momento parece, pues, que la calidad, cuanto más cara mejor. Algo, obviamente, que habrá que contrastar en los próximos trimestres.

Calidad menos y mas cara 2016-II

Brexit o cómo ganar un 20% en una hora

A pesar de la caída histórica del IBEX del 12,35%, hoy 24 de junio ha sido un día en el que hubiera sido posible ganar hasta un 20% en una hora. En la segunda columna de la tabla siguiente se indican los precios mínimos que se negociaron en los primeros compases de la sesión del día 24 de junio, principalmente durante la primera media hora. En la tercera columna, los precios a las 10h30. Podríamos añadir BME (Bolsas y Mercados Españoles), que a primera hora hizo un mínimo en 20,705 € y a las 10h30 cotizaba a 24 €, una recuperación del 15,9%.

Cosas que tiene la bolsa. En medio año el IBEX pierde un 16,62% y los valores del índice que podemos considerar de mejor calidad, un 9,79%, en ambos casos con dividendos incluidos. Sin embargo, comprar en los primeros minutos de la sesión bursátil tras conocerse el resultado del referéndum británico y vender al cabo de una hora para evitar exponerse al resultado de las elecciones españolas del próximo domingo, hubiera dado la oportunidad de ganar una media de un 10% con una simple selección aleatoria de valores.

Algo que no deja de ser una anécdota y que no debe tomarse como referencia para otras ocasiones, pues hay pánicos en los que las caídas se agudizan a lo largo de la sesión. Sin embargo, a efectos prácticos no hay demasiada diferencia entre ganar un 20% en una hora y obtener esa rentabilidad en una semana o un mes tras el cierre de una sesión de pánico, y esto último ya es algo más habitual.

10pct en una hora

Hoy se han alcanzado precios insólitos al cierre de la sesión. Podemos destacar los siguientes valores:

  • IAG, que acaba la semana con un PER estándar de 7,28 y un PER recurrente de 7,62.
  • Gas Natural (que descontará 0,5922 € de dividendo el lunes), con un PER estándar de 10,67, un PER recurrente de 11,17, y un rendimiento por dividendo del 6,25% bruto y del 5% neto.
  • BME (Bolsas y Mercados Españoles), con un rendimiento por dividendo del 8,04% bruto y del 6,5% neto. En el mínimo de hoy, tenía un rendimiento neto del 7,55%.

Por desgracia, muchos valores del IBEX siguen estando caros, de modo que incluso en un pánico es preciso ser selectivo.

Así es como han evolucionado los valores del IBEX-35 en la semana:

semana brexit

BME: cómo doblar el capital con unas acciones que no suben