The Tao of Warren Buffett es un libro escrito por Mary Buffett (una ex-nuera del inversor) y David Clark. Recoge aforismos y reflexiones del gran inversor sobre inversión, gestión empresarial y el éxito en la vida en general. Según la coautora, las enseñanzas de Warren Buffett tienen un espíritu taoísta porque su significado sutil y profundo a menudo puede ayudarnos a tomar la decisión correcta o a evitar errores.
En este artículo, y en otros posteriores, seleccionaré algunas de estas reflexiones que me parecen particularmente “iluminadoras“ para todo tipo de inversores. En algunos casos ofrezco mi propia interpretación.
La fortuna depende de identificar negocios maravillosos
Warren Buffett asegura que no vas a hacer fortuna con una cartera de acciones demasiado diversificada. El siempre ha procurado seleccionar pocas pero excelentes empresas antes que repartir el riesgo entre un número elevado de títulos. Para él, un gran negocio es una compañía con una ventaja competitiva duradera. Predica con el ejemplo: su propia compañía, Berkshire Hathaway, invierte, ya sea de forma directa o a través de acciones cotizadas, en negocios muy rentables.
El mercado ayuda a quien se ayuda a sí mismo pero no perdona a quien no sabe lo que hace
En el mercado siempre es posible encontrar buenas oportunidades, tu trabajo consiste en detectarlas. Sin embargo, el mercado está también lleno de tentaciones que pueden dejarte sin blanca. Se trata de distinguir lo que es de lo que parece. El principal problema no es que haya muchas más tentaciones que oportunidades sino que es más fácil caer en las primeras que creer en las segundas.
Las cadenas de tus hábitos son ligeras hasta el momento en que necesitas romperlas
Todo lo que hacemos se basa en un hábito determinado. Si no eres consciente de ello, no podrás liberarte de los hábitos que te hacen perder.
Mary Buffett pone como ejemplo el hábito que tenía Warren en las décadas de 1950 y 1960 de comprar acciones por debajo de su valor contable, siguiendo el consejo de su admirado Benjamin Graham, el autor de El inversor inteligente. A Buffett le fue excelente hasta que este enfoque dejó de funcionar en los años 1970 porque no tenía en cuenta la capacidad de creación de valor a largo plazo de las compañías. El inversor de Omaha tardó en darse cuenta, hasta finales de la década, porque estaba atado a las cadenas de un hábito. Cuando pudo liberarse del mismo, empezó a comprar negocios excepcionales con una visión de largo plazo, y así continuó creando su leyenda.
Por cierto, un comentario sobre la famosa afirmación de Warren Buffett según la cual él es un 85% Graham y un 15% Fisher (en referencia a Philip Fisher, el autor de Acciones ordinarias, beneficios extraordinarios y que defendía invertir exclusivamente en las mejores compañías). Según Mary Buffett, las cifras reales ¡son más bien las inversas!
La cartera de Warren Buffett en 2015
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Invertir como Warren Buffett: resultados




























En los últimos tres años, el valor contable de Telefónica ha pasado de 4,5 € a 3,32 €, en parte como consecuencia de la disminución del patrimonio neto pero también del aumento del número de títulos generado por los pagos de dividendos con acciones, la emisión de bonos necesariamente convertibles y los planes de remuneración en acciones para directivos. En 2012, el capital social de la compañía estaba formado por unos 4.551 millones de títulos. Hoy, si contamos los títulos que potencialmente se crearán como consecuencia de bonos convertibles y opciones, el número de acciones alcanza cerca de los 5.400 millones, un 18% más.
