Qué fue de las diez “acciones ganga“ de abril de 2015

En abril la bolsa española estaba en sus máximos anuales. El día 8 de ese mes, un artículo del portal Estrategias de Inversión titulado Estas son las diez ‘acciones ganga‘ del Ibex 35 señalaba las acciones indicadas en el cuadro siguiente como las más baratas del selectivo en  base a la relación precio-beneficio (PER) según diversos brokers consultados.

Aunque en el artículo no se mencionaba, se entiende que se refería al PER estimado para 2015 y no al PER en base al beneficio por acción de 2014. Por ejemplo, OHL resultaba ser el segundo valor más barato con un PER estimado de 12,6 pero su beneficio por acción en 2014 fue de 0,233 €, por lo que el día 7 de abril el PER efectivo de la constructora era de 85 veces.

Algo más de siete meses más tarde, las diez acciones ganga perdían de media un 15,59% mientras que el IBEX-35 con dividendos perdía un 11,71%. Si tenemos en cuenta únicamente las cinco acciones más baratas según el PER estimado, la pérdida media era del 27,40%, con dividendos incluidos.

acciones ganga

El artículo advertía que solo cuatro de esas compañías tenían potencial alcista. Sin embargo, el concepto de “ganga“ suele ser interpretado por muchos inversores como sinónimo de gran potencial de revalorización, por lo que hay que extremar la prudencia cuando oigamos ese término aplicado a las acciones. Cuando un experto dice que una acción es una ganga no quiere decir necesariamente que recomienda su compra ni que considere necesariamente que la acción tenga un largo recorrido alcista. A veces los titulares pueden llevar a confusión.

Por otro lado, debemos tener cuidado al utilizar estimaciones de beneficio ya que eso lleva a valorar las acciones en función de un dato que todavía es desconocido.

Qué fue de “los 10 valores para ganar en 2014“

 

 

 

 

 

 

 

#ExperimentoIBEX: balance de 15 semanas

Este experimento fue iniciado el 31 de julio y trata de comprobar si vale la pena:

  • Comprar “gangas“, o sea las acciones que más han caído desde los máximos. En general, se trata de valores cuyas expectativas vienen deteriorándose desde hace tiempo.
  • Comprar “oportunidades“, o sea los valores que peor han evolucionado en las últimas dos semanas. Tales valores, a diferencia de los más alejados de máximos, pueden haber caído recientemente por cuestiones puntuales.
  • Comprar “gangas“ u “oportunidades“ solo si se trata de empresas solventes.
  • Comprar valores en máximos, o sea comprar los valores más cerca de sus máximos de 52 de semanas.
  • “Apuntarse a las movidas“, o sea comprar los valores que más han subido en las últimas dos semanas.

El cuadro siguiente recoge la rentabilidad en las últimas cuatro semanas de cada una de estas estrategias. Para consultar las rentabilidades de semanas anteriores, ver el Balance de 6 semanasel Balance de 9 semanas y el Balance de 11 semanas.

Esta semana ha destacado el comportamiento de la cartera de 10 valores más cerca de máximos, que solo ha perdido un 1% frente al 3,78% que ha perdido la referencia del mercado. En cambio, como es habitual desde el inicio del experimento, los 10 valores más lejos de máximos lo han hecho bastante peor, y ya acumulan una minusvalía del 23,4% desde el 31 de julio, que duplica a la referencia.

4 semanas

El cuadro siguiente indica la rentabilidad acumulada desde el inicio. 

La mejor estrategia (“comprar oportunidades solo si se trata de empresas solventes“) ha superado a la referencia principal en 13 de las 15 semanas y sigue acumulando una amplia ventaja, algo más de 15 puntos respecto a la referencia y más de 14 puntos en relación con el IBEX-35. Sigue siendo la única que está en positivo desde el inicio del experimento.

En el cuadro podemos ver que es mucho mejor comprar los valores que están más cerca de máximos que los que han caído más desde su máximo de 52 de semanas. La diferencia es de 20 puntos en favor de la primera estrategia.

balance13-11-15

Se considera que una empresa tiene un nivel de solvencia aceptable si no está en la “lista negra“. La lista negra se actualizará cada semestre (o al principio de cada trimestre si hay cambios en la composición del IBEX) y combina los dos criterios de solvencia que pueden encontrarse en estos rankings de solvencia.

La referencia principal de las carteras es la rentabilidad media de todos los valores del IBEX, ya que en las carteras todos los valores tienen la misma ponderación. En el caso de las carteras que solo contienen empresas, la referencia natural es el IBEX Empresas, que solo tiene en cuenta la rentabilidad de las empresas no financieras del IBEX-35.

En #ExperimentoIBEX se puede consultar las nuevas carteras para la próxima semana.

Rentabilidad de los valores del IBEX-35 esta semana

Semana16

Las carteras esta semana

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Cómo saber si la bolsa está cara o barata

caro_baratoEl ratio PER (Price Earnings Ratio, relación precio-beneficio) de una empresa es el valor en bolsa de esta dividido por su beneficio neto, o bien, expresado para cada acción, es la cotización de esta dividida por su beneficio por acción. Viene a decirnos cuánto está dispuesto el mercado a pagar por tener derecho a ese beneficio. Recordemos que una acción es un activo real que confiere un derecho de propiedad.

Conocer el ratio PER de un índice de bolsa nos da una idea de si el conjunto de las acciones incluidas en dicho índice está caro o barato. No sirve para predecir el comportamiento a corto plazo de la bolsa pero se puede comprobar que cuando el PER es muy alto, la rentabilidad de la bolsa a largo plazo es muy baja o incluso negativa.

Más adelante me refiero a los valores concretos del PER que nos indican si la bolsa está cara o barata.

Cómo se calcula el PER de un índice de bolsa

Para calcular el PER de un índice no podemos hacer la media simple del ratio PER de cada empresa porque cada sociedad tiene una importancia diferente. Las que valen más en bolsa (aquellas por las que habría que desembolsar mayores sumas para comprar la totalidad de sus acciones) ponderan más.

En una primera aproximación, el PER de un índice requiere:

a) Calcular el valor en bolsa, o sea la capitalización, de cada sociedad incluida en el índice. Esto es, el número de acciones de su capital social multiplicado por su cotización en bolsa.

b) Sumar la capitalización de todas las sociedades que componen el índice. Esto nos da la capitalización del índice.

c) Sumar los beneficios netos de esas mismas sociedades. En mi metodología pongo a cero los beneficios negativos ya que el PER es un concepto que no tiene sentido referido a cantidades negativas. El beneficio neto a considerar es el “beneficio neto atribuido a la sociedad dominante“, que es el que realmente corresponde a los accionistas.

img03Si ahora dividimos la capitalización del índice por la suma de los beneficios netos atribuidos de las sociedades que componen ese índice, en principio ya tenemos el PER del índice.

Sin embargo, en el cálculo de la variación del índice (lo que nos indica si la bolsa sube o baja y en cuánto lo hace), se ajusta el número de acciones según el capital flotante, es decir, según la proporción de acciones que “flota libremente“. No se trata de acciones que han alcanzado el estado del nirvana sino de algo más prosaico: que no son propiedad de un accionista o grupo de accionistas que tienen esas acciones con objeto de ejercer una influencia en la sociedad y que por ese motivo se les denomina accionistas de control. Estas acciones no computan en el cálculo de la variación del índice. Es como si no existieran a tales efectos porque se considera que están fuera de la circulación.

Si yo tengo unas acciones y decido dejarlas en herencia al menor de mis tataranietos, esas acciones son capital flotante a pesar de que no vayan a circular en bolsa en los próximos dos siglos. Es decir, el hecho de que unas acciones sean consideradas flotantes no depende del tiempo que el accionista decida mantenerlas. Es posible que un accionista de control venda mañana su paquete de acciones pero hasta hoy esas acciones no contarán en el cómputo del índice. En cambio, las mías, aunque sean para la eternidad, cuentan cada día.

Cuando se dice que el IBEX-35 ha subido, digamos un 2%, no significa que la capitalización total de las compañías que lo integran ha aumentado un 2%, sino que la capitalización ajustada por capital flotante (o sea, la capitalización computable, la que realmente se tiene en cuenta) ha subido en ese porcentaje.

En el índice IBEX-35 se siguen los criterios siguientes en este aspecto: si el capital flotante es superior al 50% del capital total de la entidad, entonces no se ajusta la ponderación. Si dicho porcentaje está entre el 40% y el 50%, la ponderación se reduce en un 20% (o sea, solo pondera el 80% de sus títulos). Es el caso (en el segundo semestre de 2015) de Acciona, Acerinox, FCC y OHL. Si el capital flotante está entre el 30% y el 40% del capital total, la ponderación en el IBEX se reduce un 40%. Es el caso de Aena, Bankia, Caixabank, Gas Natural, Inditex y Mapfre. El reducido capital flotante de Endesa y de Arcelor Mittal hace que sus ponderaciones se reduzcan en un 60% y un 80% respectivamente.

img04Dado que el índice varía en función no solo de la capitalización de las empresas sino también de sus ajustes por capital flotante, parece que lo más coherente es tener en cuenta únicamente las acciones computables también en el cálculo del PER del índice. Esto implica que el beneficio neto de cada sociedad deba también ajustarse en la misma proporción. Por ejemplo, si en el caso de Endesa solo se tienen en cuenta el 40% de sus acciones, solo debería computar el 40% de su beneficio neto atribuido. De otro modo, los resultados quedarían distorsionados.

¿Cómo afecta este procedimiento al valor del PER? Depende. En el caso actual del IBEX-35, el PER ajustado por capital flotante es inferior al PER que resultaría sin ese ajuste porque el primer criterio reduce la ponderación de Inditex, que actualmente tiene un PER muy elevado.

Qué beneficios hay que tener en cuenta

Imaginemos que todas las empresas de un índice determinado no han conseguido vender apenas sus propios productos o servicios y que para poder declarar beneficios han vendido sus oficinas, patentes y hasta los muebles. Está claro que esos beneficios no pueden valorarse igual que los obtenidos con la actividad ordinaria.

Por este motivo, conviene saber qué proporción de los beneficios son atípicos (principalmente plusvalías por venta de inmuebles, otros activos fijos o activos financieros) o que, aunque formen parte de la actividad ordinaria, no van a producirse en ejercicios posteriores. Algunos de estos beneficios extraordinarios son los que se indican de modo específico en la cuenta de pérdidas y ganancias como “resultado de operaciones interrumpidas“. Suele tratarse de una línea de negocio que la sociedad ha decidido vender para destinar el dinero a otra actividad en la que es más competitiva. Evidentemente, se trata de un beneficio valioso pero que no puede considerarse recurrente.

Los beneficios que han sido generados a partir de negocios que la sociedad tiene intención de mantener en el futuro forman lo que se denomina “resultado de operaciones continuadas“ pero pueden incluir un volumen elevado de atípicos. De aquí que sea conveniente afinar un poco más para llegar al beneficio recurrente, que sería aquel que no tiene en cuenta plusvalías por ventas de activos y otros atípicos.

Tanto el resultado de operaciones continuadas como el de operaciones interrumpidas se expresan netos de impuestos. La suma de ambos nos da el beneficio neto consolidado. De aquí hay que restar la parte del beneficio que la sociedad se ha apuntado como propio debido a la consolidación de cuentas pero que en realidad pertenece a accionistas minoritarios (es lo que aparece en la cuenta de resultados como intereses minoritarios).

El valor “correcto“img05

Suele aceptarse que la bolsa está correctamente valorada en torno a un PER de 15-16. Sin embargo, hay que tener en cuenta:

a) La calidad de los beneficios, o sea qué proporción de los mismos son recurrentes o no.

b) La tasa de crecimiento de los beneficios esperada en el futuro. Es normal que después de una recesión el PER sea más alto de lo normal porque las empresas están en el mínimo de un ciclo. En cambio, en la fase álgida del crecimiento económico no debemos extrañarnos si la bolsa parece barata porque es posible que el mercado esté anticipando un cambio de ciclo.

c) La inflación. Cuando la inflación es elevada, los tipos de interés también lo son. Esto, por un lado, perjudica a la inversión empresarial y, por otro, resta atractivo a las acciones frente a los bonos. Además, las empresas radicadas en un país con inflación elevada se vuelven menos competitivas en relación a las empresas de países con menor inflación.

Jeremy Siegel, en su ya clásico libro Stocks For The Long Run (Acciones para el largo plazo) propuso la “Regla de 19“ según la cual el PER de la bolsa más la inflación ha tendido a tener un valor de equilibrio de 19. Por ejemplo si la inflación es del 2%, la bolsa estaría correctamente valorada a un PER de 17, con las matizaciones antes indicadas. Según Siegel, el PER medio de la bolsa americana en la historia reciente ha sido de 16 pero el rango habitual se ha situado entre 12 y 20. Un mercado con un PER de 12 denotaría una clara infravaloración mientras que un PER de 20 en una fase avanzada de un ciclo económico expansivo indicaría una situación de sobrevaloración.

En España, la inflación es negativa en estos momentos. En octubre el IPC interanual fue de -0,7%. Sin embargo, la inflación negativa no puede aumentar lo que estamos dispuestos a pagar por las acciones porque la deflación tampoco es positiva para las empresas. De aquí que debamos considerar, a efectos de aplicar la Regla de 19, que la inflación es nula, lo que nos daría un PER correcto de 19.

Pero ¿a qué tipo de beneficio debemos aplicar esa magnitud? Si lo hacemos al beneficio total y resulta que el año que viene la mayoría de las empresas no obtiene ningún atípico, hoy estaremos dando un valor excesivo a unos beneficios que no se van a repetir. Por otro lado, si queremos comparar entre índices de bolsas de otros países y en esos países las empresas apenas han generado atípicos, estaremos comparando cosas diferentes. Lo mejor, por tanto, es aplicarlo al beneficio recurrente. El problema es que las empresas no suelen dar el dato del beneficio recurrente ni existe una norma contable para definirlo. Esto significa que lo tenemos que calcular nosotros, lo que supone entrar en ciertas valoraciones subjetivas.

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En mi procedimiento de cálculo del beneficio recurrente resto las siguientes partidas, pero solo cuando son positivas: “Trabajos realizados por la empresa para su activo”, “imputación de subvenciones de inmovilizado financiero”, “Deterioro y resultado por enajenaciones del inmovilizado”, “Otros resultados“, “Variación de valor de instrumentos financieros“, “Deterioro y resultado por enajenaciones de instrumentos financieros“. Quizá sea una definición muy restrictiva del beneficio recurrente ya que otro inversor podría considerar que los costes extraordinarios tampoco deberían ser tomados en cuenta porque el año que viene ya no se producirán. Obviamente tiene sentido, pero desde mi punto de vista eliminar una pérdida sobrevalora el beneficio real. Por otro lado, hay varios casos de empresas en las que los costes extaordinarios aparecen de modo recurrente, lo que da lugar a la extraña paradoja de los “costes extraordinarios recurrentes“, algo que por desgracia no existe para los beneficios. Con objeto de no aplicar criterios diferenciados según la empresa, prefiero aplicar el mismo criterio para todas.

PER estándar, PER básico y PER recurrente

El cociente entre la capitalización total de las entidades que forman parte de un índice y la suma de los beneficios netos positivos de dichas entidades nos da lo que denomino el PER estándar del índice. La ventaja de este dato es su facilidad de cálculo pero tiene el inconveniente de que puede incluir una elevada proporción de beneficios extraordinarios.

Si solo tenemos en cuenta el resultado de operaciones continuadas evitaremos contar una parte considerable de los beneficios extraordinarios, por lo que tendremos una idea más precisa de la valoración del mercado. Sin embargo, este resultado no tiene en cuenta los intereses minoritarios, por lo que debo hacer un ajuste teniendo en cuenta esta partida. El PER obtenido a partir del resultado de operaciones ajustado por minoritarios lo denomino PER básico.

Por último, calculo el PER recurrente en base a los beneficios recurrentes según la definición dada más arriba. Para que sea comparable al PER estándar y al básico, ajusto los datos según la tasa impositiva pagada por la sociedad por el conjunto de sus beneficios, así como por minoritarios. A pesar de que este procedimiento puede dar lugar a imprecisiones cuando los extraordinarios son elevados, nos da una idea global de cuánto está pagando el mercado por los beneficios de mayor calidad.

Valoración actual del IBEX-35

Los datos al cierre del 9 de noviembre eran los siguientes:

per ibex 9-11-15

Los datos se refieren al PER ponderado por capitalización y teniendo en cuenta los ajustes por capital flotante. Los beneficios considerados son los del período de 12 meses de junio de 2014 a junio de 2015.

El PER estándar era de 14,5 y el básico, de 17,3. En base a esta información, la bolsa española estaría correctamente valorada a los precios actuales. El dato preocupante es el del PER recurrente, que arrojaba un valor de 26,5.

Si tomamos únicamente las empresas no financieras del IBEX-35, su PER básico era de 22,1 y su PER recurrente, de 31,8, valores muy altos. El PER del IBEX-35 queda mitigado gracias a las entidades financieras (siete bancos y Mapfre), dos de las cuales (Santander y BBVA) están entre los cinco valores que más ponderan.

Con estos datos, no se puede decir que el mercado español esté barato. Las empresas no financieras, el verdadero motor de la bolsa, están caras (en conjunto) incluso con la definición del PER básico. Lo que está valorando el mercado son expectativas de recuperación.

El hecho de que el mercado en su conjunto esté caro no significa que todas las empresas lo estén. El PER del índice nos da una visión de conjunto, pero es muy posible que algunas de las empresas que forman parte del mismo estén baratas, al igual que habrá otras más caras que la media.

Afortunadamente, los beneficios del tercer trimestre de 2015 están siendo positivos en general, por lo que parece que esta recuperación está en marcha. Habrá que esperar a que estén todos publicados para hacer un balance, aunque los resultados trimestrales no siguen los criterios uniformes de los semestrales, por lo que hasta marzo de 2016 no será posible evaluar la evolución de los beneficios recurrentes.

En un próximo artículo, compararé la valoración de la bolsa española con la alemana para ver las diferencias entre ambas, aunque me limitaré al PER estándar y al básico.

A partir de ahora puede consultarse en este blog el PER del IBEX-35 en sus diferentes definiciones a lo largo de la sesión bursátil. Ver PER del IBEX-35.

 

 

 

#ExperimentoIBEX: balance de 14 semanas

Este experimento trata de comprobar si vale la pena:

  • Comprar “gangas“, o sea las acciones que más han caído desde los máximos. En general, se trata de valores cuyas expectativas vienen deteriorándose desde hace tiempo.
  • Comprar “oportunidades“, o sea los valores que peor han evolucionado en las últimas dos semanas. Tales valores, a diferencia de los más alejados de máximos, pueden haber caído recientemente por cuestiones puntuales.
  • Comprar “gangas“ u “oportunidades“ solo si se trata de empresas solventes.
  • Comprar valores en máximos, o sea comprar los valores más cerca de sus máximos de 52 de semanas.
  • “Apuntarse a las movidas“, o sea comprar los valores que más han subido en las últimas dos semanas.

El cuadro siguiente recoge la rentabilidad en las últimas cuatro semanas de cada una de estas estrategias. Para consultar las rentabilidades de semanas anteriores, ver el Balance de 6 semanas y el Balance de 10 semanas.

4semanas

El cuadro siguiente indica la rentabilidad acumulada desde el inicio. 

Esta semana, dos de las peores estrategias (la primera y la sexta) han conseguido recuperar terreno pero siguen bastante por debajo del mercado. Las mejores, en cambio, lo han hecho algo peor que los índices de referencia.

Sin embargo, la mejor (“comprar oportunidades solo si se trata de empresas solventes“) sigue acumulando una amplia ventaja (cerca de 15 puntos) respecto a la referencia principal, en solo 14 semanas. De hecho, es la única que está en positivo desde el inicio del experimento.

acumulado semana14

Se considera que una empresa tiene un nivel de solvencia aceptable si no está en la “lista negra“. La lista negra se actualizará cada semestre (o al principio de cada trimestre si hay cambios en la composición del IBEX) y combina los dos criterios de solvencia que pueden encontrarse en estos rankings de solvencia.

La referencia principal de las carteras es la rentabilidad media de todos los valores del IBEX, ya que en las carteras todos los valores tienen la misma ponderación. En el caso de las carteras que solo contienen empresas, la referencia natural es el IBEX Empresas, que solo tiene en cuenta la rentabilidad de las empresas no financieras del IBEX-35.

En #ExperimentoIBEX se puede consultar las nuevas carteras para la próxima semana.

Rentabilidad de los valores del IBEX-35 esta semana

ibexsemana14

Las carteras esta semana

semana14a

semana14b

 

 

 

Telefónica, cara o barata

tef2Telefónica ha publicado un incremento de resultados de casi el 70% si se compara el período de enero a septiembre de 2015 con el mismo período del año anterior. En teoría, si la acción está al mismo precio que en noviembre de 2014, parece que se ha vuelto más barata. ¿Es así?

Veamos cómo han evolucionado los beneficios de la empresa en los últimos cuatro trimestres, según los diferentes conceptos que podemos encontrar en la cuenta de resultadios.

El resultado por operaciones interrumpidas es el que procede de líneas de negocio que han sido abandonadas durante el ejercicio y que por tanto no van a producirse en el futuro. En cambio, el beneficio de operaciones continuadas es aquel que obtiene la empresa a partir de actividades que en principio continuará explotando en el futuro. Aunque puede incorporar resultados extraordinarios, a veces muy abultados, como plusvalías por venta de activos, en general nos da una idea mejor sobre la evolución de una sociedad que el beneficio neto consolidado. Esta última magnitud es la suma del beneficio de operaciones continuadas y el de operaciones interrumpidas más un ajuste por intereses minoritarios, es decir beneficios que la sociedad se apunta como propios al consolidar cuentas pero que luego debe deducir ya que en realidad pertenecen a accionistas minoritarios (cuando son negativos significa que los accionistas minoritarios deben soportar pérdidas).

Telefonica _trimestres

Vemos que el beneficio neto atribuido (el que corresponde realmente a los accionistas de Telefónica) en el período de doce meses entre septiembre de 2014 y septiembre de 2015 fue de 4.729 millones € pero que el beneficio de operaciones continuadas fue de 2.554 millones €, casi la mitad.

El beneficio por acción total viene a ser de 0,97 € pero el de operaciones continuadas, de 0,52 €. A un precio de 12 €, la acción de Telefónica parece barata, pues tiene un PER (relación precio-beneficio) de 12,4. Pero si no tenemos en cuenta los resultados de operaciones interrumpidas, el PER es de 23, muy alto teniendo en cuenta que Telefónica no es una empresa de rápido crecimiento.

 

 

 

 

La “estrategia“ de cambiar cada año a los fondos más rentables

Si somos partícipes de un fondo de inversión, es muy probable es que al final de cada año haya muchos que hayan sido más rentables que el nuestro. De vez en cuando, nuestro fondo estará incluso entre los peores. La tentación para cambiar a alguno de los más rentables es grande, sobre todo teniendo en cuenta que no se devengan impuestos al cambiar de fondo y que actualmente la mayoría de estos productos no cobra comisiones de suscripción ni de reembolso.

Tenía curiosidad por saber si vale la pena hacer el cambio cada vez que las cosas no nos han ido bien, y en base a los rankings de los fondos de renta variable española entre 2009 y 2014, he elaborado las siguientes “estrategias“. 

La primera consiste en comprar al principio de cada año, empezando en 2010, los tres fondos más rentables el año anterior. La segunda, en hacer lo contrario, es decir comprar los tres peores fondos en el año anterior. Y la tercera, en comprar los cinco fondos cuya rentabilidad durante el año anterior haya estado en un término medio, o sea los que hayan sido más “discretos“.

Indico los resultados en la tabla siguiente. El dato de 2015 es hasta el 30 de septiembre.

fondos 2010-2015

Vemos que cambiar cada año a los tres fondos más rentables hubiera generado casi exactamente la misma rentabilidad acumulada entre enero de 2010 y septiembre de 2015 que haber cambiado cada año a los tres peores. El resultado en ambos casos hubiera sido una rentabilidad total de cerca del 9%, solo un 1% más que la rentabilidad media de todos los fondos.

En cambio, si hubiéramos comprado participaciones en los cinco fondos más discretos habríamos ganado algo más, un 15%, y habríamos mejorado incluso la rentabilidad, con dividendos incluidos, de la referencia más amplia de la bolsa española, el Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM). Por otro lado, se observa que este criterio habría producido unos resultados menos volátiles, tanto en relación a los otros dos criterios como en relación al mercado.

No obstante, en ninguno de los casos las diferencias son demasiado significativas, por lo que no tiene demasiado sentido cambiar a otros fondos por mucho que el nuestro se haya quedado rezagado durante el año.

Sin embargo, sí que debemos cambiar de fondo cuando este obtiene resultados peores a la media de forma reiterada.

Artículo publicado originariamente en inBestia

También en inBestia: Un inversor en bolsa a largo plazo no se queda sin cobrar ningún año

Fondos en bolsa española: cuáles baten al mercado y por cuánto

 

 

 

Invertir a largo plazo y la importancia de los dividendos: el Dow Jones entre 1965 y 2014

Este artículo salió publicado originariamente en inBestia con el título Un inversor en bolsa a largo plazo no se queda sin cobrar ningún año.

El Dow Jones Industrials, conocido también como Dow Jones 30, es el índice más seguido del mundo. Está formado por 30 de las mayores empresas de Estados Unidos y a pesar de su nombre también incluye algunas entidades financieras.

Uno de los grandes temores de los accionistas es que sus empresas pierdan dinero y que por este motivo tengan que suprimir el dividendo. Esto ocurre de vez en cuando pero una cartera suficientemente diversificada prácticamente elimina ese riesgo.

En el gráfico siguiente he indicado los dividendos y el beneficio por acción (expresados en función del valor del Dow Jones) en el período 1965-2014. Los dividendos son las columnas en verde oscuro y los beneficios por acción las columnas en verde claro. Se puede apreciar cómo en algunos años los beneficios desaparecen mientras que destaca la evolución escalonada de los dividendos.

Dow1965-2014c

En 1982 los beneficios de las empresas del Dow Jones cayeron un 92%, los dividendos solo un 4%. En 1991 pasó algo parecido: los beneficios disminuyeron un 71% mientras que las remuneraciones a los accionistas bajaron un 8%. El tercer peor año para las grandes corporaciones americanas fue 2007, con una reducción de beneficios del 72%, pero ese mismo año los dividendos aumentaron un 12% y al siguiente un 6%.

Desde 1961 hasta 2014 (54 años), los beneficios de las empresas del Dow Jones han caído respecto al año anterior en 17 ocasiones mientras que los dividendos solo lo han hecho en 9 años. Solo en 2009 la reducción fue superior al 10%, concretamente de un 12%.

Pongamos que en diciembre de 1984 alguien hubiera comprado un fondo de inversión cuya composición hubiera sido la misma que la del índice Dow Jones. En los 30 años siguientes habría asistido al crac de 1987, a la crisis de 1990 con la invasión de Kuwait, al desplome de 1998 como consecuencia de la crisis asiática y la suspensión de pagos de Rusia, al estallido de la burbuja tecnológica, a la larga serie de escándalos contables y a los atentados del 11-S en 2000-2002 y a la crisis financiera de 2007-2009.

En el gráfico siguiente he reexpresado la serie de los dividendos para que tenga el mismo valor de partida que el Dow Jones en 1965. Además, he usado una escala proporcional para que los cambios se vean más reales. Puede observarse la línea de crecimiento casi continuo de los dividendos que cruza la volátil línea que representa al índice.

Dow 1965-2014b2

En las últimas tres décadas solo habría visto disminuir su renta vía dividendos en 1991 (un 8%), en 1992 (un 1%) y en 2009 (un 12%). A pesar de toda la volatilidad, este inversor habría obtenido una renta con muy pocos altibajos y casi siempre creciente. Su renta habría aumentado un 6,4% anual en términos nominales y un 3,7% anual en términos reales (pues la inflación media en este período fue del 3,7% anual).

Si uno es capaz de dejar a un lado las oscilaciones del mercado, valorará su capital por lo que este es capaz de darle y no por el precio que el mercado dé a sus acciones. Al igual que el hecho de que una casa aumente o baje de precio no proporciona más o menos cobijo y comodidad, el hecho de que unas acciones suban o bajen no afecta a la renta que nos proporcionan.

 

 

 

Casi toda la rentabilidad de la bolsa española ha venido de los dividendos

Estamos acostumbrados a seguir índices que no incluyen dividendos, como el IBEX-35, el Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM), el Dow Jones o el S&P 500. Algunos pocos índices, aunque no lo especifiquen, sí que los incluyen. El caso más representativo es el DAX-30 alemán. Así, comparar el IBEX-35 con el DAX-30 no es, en realidad, correcto, pues miden cosas diferentes.

El IBEX-35 y el IGBM tienen ambos sus parientes con dividendos. En el primer caso tenemos el IBEX-35 con dividendos y en el segundo, el IGBM Total. A este tipo de índices se les conoce como índices de rentabilidad total.

En la tabla podemos ver cómo ha evolucionado cada uno de ellos entre el 31 de diciembre de 1998 y el 31 de diciembre de 2014 (un período de 16 años). Vemos que a finales de 2014 el IGBM estaba prácticamente igual que en 1999 pero que el IGBM Total se ha duplicado en este período.

En los 16 años que recoge la tabla, el IGBM ha subido una media del 1,15% anual pero ha dado una rentabilidad del 6,08%. Es decir, el rendimiento por dividendo de este índice fue del 4,93% anual. En otras palabras, el 81% de la rentabilidad de la bolsa se debió a los dividendos. El IGBM incorpora un mayor número de valores (114 en la actualidad) que el IBEX-35, por lo que puede considerarse más representativo del mercado bursátil español.

En cuanto al selectivo IBEX-35, su plusvalía ha sido de solo el 0,28% anual pero su rentabilidad, del 4,26% anual, de modo que la proporción de la rentabilidad debida a los dividendos aún fue mayor.

La rentabilidad es compuesta, es decir, se considera que los dividendos han sido reinvertidos en la compra de acciones, que a su vez han generado nuevos dividendos. Hay que tener en cuenta que se trata de una rentabilidad bruta. En términos netos, el rendimiento por dividendos sería menor, así como su contribución a la rentabilidad total. De todos modos, en un ciclo bajista de muy largo plazo como el que hemos vivido en los últimos 16 años, los dividendos han sido una renta constante.

Muchas empresas han dejado de pagar dividendos en algunos años pero el conjunto de todas las sociedades cotizadas no ha dejado de pagarlos en ningún año. Este mercado tan volátil que llamamos bolsa tiene otra cara mucho más estable, pues es también un conjunto diversificado de empresas que nunca deja de pagar rendimientos al accionista que, a su vez, posea un conjunto diversificado de esas empresas.

ibex-igbm 1999-2014

 

 

Eric Green: Por qué los mercados nunca hacen lo que esperamos

El artículo siguiente es una traducción parcial de un artículo de Eric Green, de GreenBelt Capital, publicado en Rectitude Market. 

imagen1¿Se ha preguntado por qué las buenas noticias van seguidas de una caída de los precios? ¿O por qué una visión pesimista de la Reserva Federal puede disparar la bolsa? Hay un par de razones fundamentales para ello. (…)

El mercado es un conjunto de puntos de vista y expectativas de todos los agentes que participan en él, quienes además tienen diferentes horizontes temporales. Los inversores a largo plazo son los que poseen el mayor porcentaje de los activos cotizados. Los traders (tanto los intradía como los que operan a una semana o un mes) representan una parte bastante pequeña del mercado total. Pero desde 2008, con la introducción del trading de alta frecuencia (HFT por las siglas del inglés High Frequency Trading), el volumen de transacciones llevado a cabo por los traders es mucho mayor que en años pasados. Algunos datos han indicado que tanto como un 30% de todo el volumen es resultado del HFT.

Por qué las reacciones del mercado no siempre son lógicas

Contrariamente a lo que suele creerse, existe una gran desconexión entre la bolsa y la economía. El mercado, por naturaleza, valora sucesos futuros anticipando lo que pasará. Todos hemos oído el dicho “compra con el rumor, vende con la noticia“. Los acontecimientos que tienen implicaciones muy negativas para la economía y el sentimiento del inversor pueden desencadenar contramedidas del banco central que pueden dar lugar a una fuerte subida. El mercado valora todas estas posibilidades futuras en el momento de la reacción inicial.

Los acontecimientos negativos pueden dar lugar a acontecimientos futuros con consecuencias positvas. Por este motivo, el mercado puede subir tras malos datos económicos o informes de resultados peores a los esperados. (…)

Cómo evaluar datos fundamentales a partir de datos técnicos

Cuando busca acciones para comprar, hay un par de factores que debería considerar. Las acciones que están en máximos de 52 semanas están ahí por alguna razón, tienen fuerza fundamental. Mientras que los operadores a corto plazo tienen la capacidad de empujar una acción a nuevos máximos, son los inversores quienes pueden mantenerla ahí. Por la misma razón, las acciones que alcanzan mínimos de 52 semanas han bajado por alguna razón. Son fundamentalmente débiles, hay razones fundamentales de peso que han arrastrado la acción tan abajo. De esta manera podemos encontrar valores que están “fundamentalmente“ fuertes o débiles. (…)

[Nota: En este blog llevo a cabo un experimento para poner a prueba esta teoría con los valores del IBEX-35. Ver #ExperimentoIBEX: balance de tres meses.]

Cómo mejorar su capacidad para predecir el mercado y su intuición

Le recomiendo mucho que lleve dos diarios de operaciones, uno para registrar sus operaciones y otro para anotar sus observaciones sobre el mercado. En este segundo diario, tome notas sobre lo que ocurre en el mercado en general y entonces escriba cuáles cree que serán o deberían ser las consecuencias de las circunstancias actuales. Una vez sepa lo que ha ocurrido realmente, tome nota de ello y compare el resultado real con sus previsiones. Es una forma muy útil para mejorar su comprensión de la macroeconomía y su intuición como operador del mercado. Recuerde siempre “esperar lo imprevisible“.

En los mercados, cualquier cosa puede ocurrir.

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Traducido con permiso de Rectitude Market

Fondos en bolsa española: cuáles baten al mercado y por cuánto

El cuadro siguiente establece un ranking de los fondos de inversión en bolsa española según la rentabilidad anual que han obtenido en el período de diez años entre el 31 de octubre de 2005 y el 31 de octubre de 2015. Se compara su rentabilidad con la del Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) con dividendos.

La capacidad de un fondo de inversión para superar al mercado solo puede valorarse a partir de séptimo año. Hay criterios que pueden funcionar muy bien en un ciclo de tres años, por ejemplo haber seleccionado acciones según el rendimiento por dividendo hubiera permitido batir ampliamente al mercado en la crisis de 2000-2002. Aunque dicho criterio deje de funcionar a continuación, es muy posible que la rentabilidad media siga siendo durante un tiempo mejor que la del índice de referencia gracias a los primeros tres años. Pero es a partir del séptimo año cuando un gestor demostrará ser capaz de batir al mercado de forma consistente y no solo de forma coyuntural.

Cualquier gestor de inversiones que supere a su índice de referencia en un período inferior a siete años no puede colgarse todavía medalla alguna.

En el trienio de octubre de 2012 a octubre de 2015, 22 de los 81 fondos de inversión en renta variable española superaron a la referencia más amplia del mercado español, el Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) con dividendos. Es una proporción del 27%.

En el período de cinco años de octubre de 2010 a octubre de 2015, la proporción es más elevada: 28 de los 78 fondos (un 36% del total) con un historial de al menos cinco años superaron al IGBM con dividendos pero la rentabilidad del índice en este período fue muy inferior a la de los últimos tres años: un 5,27% anual frente al 15,77% que ha ganado la bolsa desde octubre de 2012.

En los últimos diez años desde octubre de 2005, la proporción de fondos que superan al mercado cae al 17% (10 fondos sobre un total de 59 con historial de al menos diez años). Es un porcentaje más alto de lo habitual, que suele ser inferior al 10%. Sin embargo, la ventaja obtenida no supera en ningún caso el 3,25% anual.

La mayoría de los fondos de inversión compara su rentabilidad con la del índice de referencia sin dividendos, lo cual no es correcto, pues la rentabilidad de los fondos incluye dividendos.

Fondos 10 años octubre 2015a

Fondos 10 años octubre 2015b

 

 

 

 

#ExperimentoIBEX: balance de 13 semanas (3 meses)

El 30 de octubre se cumplieron tres meses desde que inicié esta sección en la que se trata de comprobar si vale la pena:

  • Comprar “gangas“, o sea las acciones que más han caído desde los máximos. En general, se trata de valores cuyas expectativas vienen deteriorándose desde hace tiempo.
  • Comprar “oportunidades“, o sea los valores que peor han evolucionado en las últimas dos semanas. Tales valores, a diferencia de los más alejados de máximos, pueden haber caído recientemente por cuestiones puntuales.
  • Comprar “gangas“ u “oportunidades“ solo si se trata de empresas solventes.
  • Comprar valores en máximos, o sea comprar los valores más cerca de sus máximos de 52 de semanas.
  • “Apuntarse a las movidas“, o sea comprar los valores que más han subido en las últimas dos semanas.

El cuadro siguiente recoge la rentabilidad en las últimas cuatro semanas de cada una de estas estrategias. Para consultar las rentabilidades de semanas anteriores, ver el Balance de 6 semanas y el Balance de 10 semanas.

4 semanas

El cuadro siguiente indica la rentabilidad acumulada desde el inicio. 

La que ha sido mejor estrategia (“comprar oportunidades solo si se trata de empresas solventes“) en las últimas semanas ha vuelto otra vez a ampliar su ventaja respecto al mercado, que ya es del 15,28%.

Comprar los 10 valores más cerca de máximos de 52 semanas está en el grupo de criterios que lo han hecho mejor que el mercado, siendo la ventaja del 5,53% respecto al índice de referencia.

El peor criterio ha sido comprar los valores más lejos de máximos de 52 semanas (la cartera de “gangas“).

Comprar los valores que más han caído en las últimas dos semanas (la cartera de “oportunidades“) o comprar los que más han subido en ese mismo período (“apuntarse a las movidas“)  casi hubiera doblado las pérdidas del índice de referencia.

Acumulado 31-10-2015

Se considera que una empresa tiene un nivel de solvencia aceptable si no está en la “lista negra“. La lista negra se actualizará cada semestre (o al principio de cada trimestre si hay cambios en la composición del IBEX) y combina los dos criterios de solvencia que pueden encontrarse en estos rankings de solvencia.

La referencia principal de las carteras es la rentabilidad media de todos los valores del IBEX, ya que en las carteras todos los valores tienen la misma ponderación. En el caso de las carteras que solo contienen empresas, la referencia natural es el IBEX Empresas, que solo tiene en cuenta la rentabilidad de las empresas no financieras del IBEX-35.

En #ExperimentoIBEX se puede consultar las nuevas carteras para la próxima semana.

Rentabilidad de los valores del IBEX-35 esta semana

ibex semana13

Las carteras esta semana

Carteras 13a

Carteras 13b