Ranking de rendimiento por dividendo de los 55 valores más negociados

Ayer publiqué un cuadro con los dividendos y otras remuneraciones de los valores del IBEX 35 de carácter ordinario pagados en los últimos doce meses. Hoy publico la misma información para los 20 valores que forman el IBEX Medium Cap, así como su rendimiento por dividendo según los precios del 13 de septiembre alrededor de las 13h30.

Tres valores del Medium Cap no han pagado dividendo en los últimos doce meses, que son precisamente los que se han incorporado recientemente: Neinor Homes, Pharma Mar y Prosegur Cash. Otros cuatro valores han pagado un único dividendo: Almiral, Applus, CAF y NH Hoteles. Prosegur pagó además un dividendo extraordinario de 0,10 € en diciembre de 2016.

La tabla siguiente ordena los valores del IBEX 35 y del Medium Cap según su rendimiento ordinario. Los valores del IBEX 35 están encuadrados en azul y los del Medium Cap en amarillo.

El rendimiento medio de los 35 valores del IBEX 35 es del 3,27% mientras que el de los 20 valores del Medium Cap es sensiblemente inferior, del 2,50%. Mayor diferencia aún hay cuando tomamos como referencia el rendimiento mediano (el rendimiento del valor que ocupa la posición media en el respectivo ranking), que es del 3,71% para el IBEX 35 y de solo el 2,04% para el IBEX Medium Cap.

En el ranking conjunto de los 55 valores, el rendimiento medio es del 2,95%. A diferencia de lo que ocurre en los rankings por separado, el rendimiento mediano coincide con el medio, pues es también del 2,95%.

Rendimiento de los valores del IBEX 35 con los dividendos de los últimos 12 meses

La tabla siguiente recoge los dividendos y otras remuneraciones (principalmente derechos procedentes de ampliaciones de capital liberadas) de carácter ordinario pagados por los valores del IBEX 35 en los últimos doce meses.

Para los valores del IBEX Medium Cap y para un ranking por rendimiento de los 55 valores más negociados: Medium Cap y ranking de 55 valores.

Las retribuciones son antes de impuestos.

La penúltima columna indica el rendimiento ordinario de acuerdo con los precios del 13 de septiembre al mediodía.

El rendimiento medio por dividendo es del 3,22%. Más representativo es el rendimiento mediano (la media de los rendimientos de los valores que ocupan las posiciones 17 y 18), que es del 3,68%.

La tabla siguiente recoge las remuneraciones de carácter extraordinario que han tenido lugar en el mismo período.

 

“Todo sobre los dividendos”, primer número de las Monografías Invesgrama

Acabo de iniciar una nueva colección de libros bajo el nombre de Monografías Invesgrama que tratarán temas específicos del mundo de la inversión. Estarán disponibles tanto en formato ebook, a través de Kindle Amazon y de iBooks de Apple, como en versión impresa en Amazon gracias a la plataforma Createspace Independent Publishing.

 

El primero de ellos es Todo sobre los dividendos: conceptos, ventajas, estrategias y resultados y también se encuentra disponible en tapa blanda en Amazon.

En iBooks se encuentra en formato ebook para dispositivos Apple (iPad, iPhone y Mac).

En Kindle Amazon se puede previsualizar la mayor parte del primer capítulo.

La monografía empieza explicando lo esencial pero es también un estudio sobre las ventajas de los dividendos para los inversores a largo plazo y contiene análisis sobre estrategias de selección basadas en el rendimiento por dividendo.

Demuestra los efectos a largo plazo de la reinversión de dividendos y los compara con los del interés compuesto. Asimismo, explica por qué los dividendos protegen contra la inflación mientras que los intereses se deprecian con la misma.

Prueba que las acciones, habitualmente llamadas títulos de renta variable, son en realidad títulos de renta creciente cuando una cartera está bien diversificada. 

Analiza la evolución a largo plazo (últimos 25 y 50 años) de los dividendos en la bolsa española y en la estadounidense, tanto en términos nominales como reales, así como la rentabilidad del IBEX TOP Dividendo y del Dow Jones High Yield Select 10, ambos desde 2007.

Aunque los valores con elevado rendimiento por dividendo, en conjunto, suelen hacerlo mejor que el mercado, no siempre es así, de modo que he dedicado un capítulo a explicar cuándo comprar acciones por su dividendo y cuándo no.

Incluye también un estudio sobre los valores del IBEX 35 desde 2006 hasta 2017, presentado como un juego. Para cada año hay un ranking de los valores del IBEX 35 ordenados según su rendimiento el 1 de enero (o sea, en base al precio de cierre del año anterior). Seguidamente hay una “tabla de pistas“ que indica gráficamente la situación de cada empresa en una serie de ratios financieros para ayudar al lector a hacer su propia selección de valores. A continuación se encuentra una tabla con la rentabilidad de cada valor al finalizar el año, de modo que el lector podrá calcular el resultado de su cartera, y un resumen con la rentabilidad media de las acciones del IBEX 35 divididas en grupos según su rendimiento al inicio del año.

El capítulo final recoge una serie de conclusiones sobre qué grupo ha sido más rentable (los valores con rendimientos más altos, medios, etc.) en el período de enero de 2006 a junio de 2017, así como el resultado que se obtiene cuando en la selección de acciones aplicamos además un filtro basado en la estabilidad de los beneficios. También se analiza si los dividendos protegen en los ciclos bajistas.

Incluyo unas capturas de pantalla de la versión ebook para Amazon relativas a la parte correspondiente al estudio del IBEX 35 tal como se ven en un ipad.

 

A continuación, el índice completo de la monografía.

Prólogo

1. Lo esencial sobre los dividendos

1.1. Qué son los dividendos

1.2. Tipos de dividendos

Dividendo a cargo de resultados y dividendo a cargo de reservas

Dividendo ordinario y dividendo extraordinario

Dividendo a cuenta y dividendo complementario

Dividendo pagado durante el ejercicio y dividendo a cargo del ejercicio

Dividendo en efectivo y dividendo en especie

1.3. El rendimiento por dividendo

1.4. El pay-out

1.5. La política de dividendos

1.6. La fecha de descuento y la fecha de pago

1.7. La absurda teoría sobre “la irrelevancia de los dividendos“

1.8. Cómo encontrar información sobre dividendos

1.9. El pago de dividendos con acciones, ¿el timo de la estampita?

Aceptar el regalo

Rechazar el regalo

Ventajas de aceptar o de rechazar el regalo

Los programas de dividendo opcional

2. Los impuestos sobre los dividendos y cómo reducirlos

2.1. Efecto de los impuestos sobre los dividendos

2.2. La fiscalidad sobre los dividendos

2.3. Cómo reducir los impuestos sobre los dividendos

3. La reinversión de dividendos, una poderosa herramienta

3.1. Dividendos que generan más dividendos

3.2. Interés compuesto y reinversión de dividendos teniendo en cuenta la inflación

3.3. El inversor en dividendos no teme perder

3.4. El inversor en dividendos prefiere la volatilidad

3.5. Para reinvertir tienes que vender

4. Las extraordinarias ventajas de los dividendos

4.1. Siempre están ahí

4.2. Son más estables de lo que suele creerse

Caso de la bolsa española

Caso de la bolsa estadounidense

4.3. Suelen aumentar a lo largo del tiempo

Caso de la bolsa española

Caso de la bolsa estadounidense

4.4. Suponen el 40% de la rentabilidad a largo plazo de las acciones

4.5. Protegen contra la inflación mejor que el oro

4.6. Sirven como criterio para seleccionar acciones

5. Indices con elevado rendimiento

5.1. Bolsa española: el IBEX Top Dividendo

Definición

Dónde encontrarlo

Rentabilidad

5.2. Bolsa de Nueva York: el High Yield Select 10

6. Cuándo comprar acciones por su dividendo y cuándo no

6.1. La estabilidad y el crecimiento de los beneficios

6.2. La rentabilidad sobre los recursos propios y ajenos

6.3. La solvencia

7. El juego de los dividendos

7.1. Descripción del juego

7.2. Algunas explicaciones complementarias

7.3. Las reglas del juego

7.4. Las pistas

8. Primera partida: 2006

8.1. El IBEX al principio de 2006

8.2. El ranking de 2006

8.3. Las pistas para 2006

8.4. Los resultados de 2006

8.5. Resumen de 2006

9. Segunda partida: 2007

9.1. El IBEX al principio de 2007

9.2. El ranking de 2007

9.3. Las pistas para 2007

9.4. Los resultados de 2007

9.5. Resumen de 2007

10. Tercera partida: 2008

10.1. El IBEX al principio de 2008

10.2. El ranking de 2008

10.3. Las pistas para 2008

10.4. Los resultados de 2008

10.5. Resumen de 2008

11. Cuarta partida: 2009

11.1. El IBEX al principio de 2009

11.2. El ranking de 2009

11.3. Las pistas para 2009

11.4. Los resultados de 2009

11.5. Resumen de 2009

12. Quinta partida: 2010

12.1. El IBEX al principio de 2010

12.2. El ranking de 2010

12.3. Las pistas para 2010

12.4. Los resultados de 2010

12.5. Resumen de 2010

13. Sexta partida: 2011

13.1. El IBEX al principio de 2011

13.2. El ranking de 2011

13.3. Las pistas para 2011

13.4. Los resultados de 2011

13.5. Resumen de 2011

14. Séptima partida: 2012

14.1. El IBEX al principio de 2012

14.2. El ranking de 2012

14.3. Las pistas para 2012

14.4. Los resultados de 2012

14.5. Resumen de 2012

15. Octava partida: 2013

15.1. El IBEX al principio de 2013

15.2. El ranking de 2013

15.3. Las pistas para 2013

15.4. Los resultados de 2013

15.5. Resumen de 2013

16. Novena partida: 2014

16.1. El IBEX al principio de 2014

16.2. El ranking de 2014

16.3. Las pistas para 2014

16.4. Los resultados de 2014

16.5. Resumen de 2014

17. Décima partida: 2015

17.1. El IBEX al principio de 2015

17.2. El ranking de 2015

17.3. Las pistas para 2015

17.4. Los resultados de 2015

17.5. Resumen de 2015

18. Undécima partida: 2016

18.1. El IBEX al principio de 2016

18.2. El ranking de 2016

18.3. Las pistas para 2016

18.4. Los resultados de 2016

18.5. Resumen de 2016

19. Duodécima partida: 2017

19.1. El IBEX al principio de 2017

19.2. El ranking de 2017

19.3. Las pistas para 2017

19.4. Los resultados de 2017

19.5. Resumen de 2017

20. Decimotercera partida: 2018

20.1. El IBEX al principio de 2018

20.2. El ranking de 2018

20.3. Las pistas para 2018

20.4. Los resultados de 2018

20.5. Resumen de 2018

21. Decimocuarta partida: 2019

21.1. El IBEX al principio de 2019

21.2. El ranking de 2019

21.3. Las pistas para 2019

21.4. Los resultados de 2019

21.5. Resumen de 2019

22. Decimoquinta partida: 2020

22.1. El IBEX al principio de 2020

22.2. El ranking de 2020

22.3. Las pistas para 2020

22.4. Los resultados de 2020 (hasta el 20 de mayo)

22.5. Resumen de 2020

23. Conclusiones

23.1. Invertir en los valores con mayor rendimiento: resultado global

23.2. Invertir en los valores con mayor rendimiento y beneficios estables

23.3. ¿Protegen los dividendos en los ciclos bajistas?

Sobre el autor

 

 

Enagás anticipa el dividendo que pagará en 2021

La compañía de distribución de gas cotizada en el IBEX 35 ha presentado hoy (18 de julio de 2017) los resultados del primer semestre de 2017. Este año la compañía ha pasado a consolidar las cuentas de su participada chilena GNL Quintero, que antes contabilizaba por el método de puesta en equivalencia. Sin tener en cuenta el cambio contable, el resultado neto de Enagás ha crecido un 1,6% respecto al primer semestre de 2016. Para el conjunto de 2017, espera que dicho incremento sea del 5%.

Este mismo porcentaje es el que espera la compañía aumentar su retribución anual al accionista en los próximos cuatro años. A cargo de 2017 prevé pagar 1,46 €. Dado que suele pagar el 40% del dividendo como pago a cuenta en diciembre y el 60% como pago complementario en julio, previsiblemente abonará 0,584 en diciembre de este año y 0,876 € en julio de 2018.

A cargo de 2020 prevé una remuneración de 1,68 €, de modo que en en diciembre de 2020 pagaría 0,672 € y en julio de 2021 1,008 €.

Enagás está por debajo del precio que tenía hace tres años (25,32 € el 30 de julio de 2014). A ese precio, el rendimiento por dividendo era del 5,13% (4,15% neto). A los precios actuales de 23,7 € el rendimiento bruto es del 6,16%, prácticamente un 5% neto.

El máximo histórico fue alcanzado el 29 de enero de 2015 en 28,45 €. En ese momento, el rendimiento bruto fue del 4,60% (3,72% neto).

La consolidación de GNL Quintero no afecta apenas al valor contable de las acciones de Enagás. Sin dicha consolidación, el patrimonio neto de la sociedad sería de 2484,5 millones de euros, de los cuales 2.470 millones corresponden a los accionistas de la gasista y 14,5 millones a intereses minoritarios. Tras la consolidación, el patrimonio neto ha pasado a ser de 2860,5 millones de euros, pero de estos 387,8 millones corresponden a intereses minoritarios, principalmente de GNL Quintero, de modo que el patrimonio neto atribuido es de 2472,7 millones de euros. Dado que el capital social está dividido en 238,7 millones de acciones, esto nos da un valor contable de 10,36 €.

Al consolidar GNL Quintero, Enagás ha tenido que sumar el 100% de la deuda de su participada a la suya propia. De todos modos, la compañía ha reducido de forma significativa su propia deuda financiera y según ha comunicado, su deuda financiera relativa en términos de EBITDA (beneficio de explotación antes de restar amortizaciones) ha pasado de 5,2 veces a 4,9 veces. En contrapartida, el coste neto de su deuda financiera ha pasado del 2,3% al 2,8% como consecuencia de consolidar la sociedad chilena.

 

Los dividendos, la tabla de salvación del inversor en bolsa entre 1996 y 2016

En un artículo reciente he demostrado que el beneficio relevante (o sea, el beneficio por acción en términos reales) de las sociedades del IBEX 35 creció menos que el PIB real español entre 1996 y 2016. Dicho aumento fue del 28,1%, frente al 50,6% que creció la economía española, en ambos casos una vez deducida la inflación.

En cuanto a los dividendos, la historia ha sido algo diferente.

Según Merrill Lynch (banco de inversión estadounidense que adquirió FG Valores en 1996), el dividendo por acción del IBEX 35 fue de 156 puntos en ese mismo año. En 2016, esta magnitud fue de 440 puntos según se desprende de los datos de la Sociedad de Bolsas. El incremento nominal fue muy superior al del beneficio por acción: 182% vs. 99%. Esto se debe a que las cotizadas han aumentado de forma sensible el porcentaje de beneficios que pagan como dividendos (payout). En particular, en 2016 Abertis, Acerinox, Mediaset y Telefónica tuvieron payouts cercanos o superiores al 100%. Por otro lado, Endesa y Gas Natural anticiparon uno de sus dividendos.

Deducida la inflación, el incremento de los dividendos fue del 81,4% en total entre 1996 y 2016.

El conjunto de los valores del Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM), que además de las sociedades del IBEX 35 incluye aproximadamente otros 80 valores, incrementó sus retribuciones al accionista a un ritmo mayor que los 35 del IBEX: un 4,7% anual frente al 3% anual. En parte por este motivo, el IGBM se revalorizó más que el selectivo.

Además, el rendimiento por dividendo del IGBM fue superior al del IBEX 35. Como se ve en la tabla, la rentabilidad con dividendos incluidos del IBEX 35 fue del 6,99% anual. Dado que la plusvalía nominal fue del 3,02%, la contribución de los dividendos a la rentabilidad fue del 3,97% anual. En cuanto al IGBM, su rentabilidad con dividendos fue del 8,46% anual y la contribución de los dividendos fue del 4,63% anual.

Cuando pasamos las magnitudes nominales a reales, la contribución de los dividendos a la rentabilidad total resulta más significativa aún. El IBEX 35 solo se revalorizó un 0,78% anual en términos reales mientras que la rentabilidad total real fue del 4,66%. Esto significa que de este porcentaje, un 3,88% fue gracias a los dividendos y solo un 0,78% a la plusvalía.

Se puede constatar que la inflación afecta mucho más a las plusvalías que a los dividendos, y es porque el crecimiento de los precios erosiona el valor del capital, o sea resta valor al crecimiento de los precios de los activos. En cambio, con los dividendos tiende a ocurrir justo al contrario: se actualizan en base a la inflación. En definitiva, el capital decrece con la inflación mientras que los dividendos crecen con ella.

 

Rendimiento por dividendo del IBEX 35

Al cierre del 5 de julio de 2017, el rendimiento bruto por dividendo del IBEX 35 era del 3,64%, lo que equivale a un rendimiento neto del 2,95%. Para llegar a este dato he tenido en cuenta los dividendos ordinarios de los últimos doce meses (con las excepciones indicadas más adelante), la ponderación de cada valor en el índice así como los coeficientes de ajuste por capital flotante.

La media simple de los rendimientos de los 35 valores era del 3,21% pero este cálculo pasa por alto el diferente peso de cada valor.

El rendimiento ponderado del conjunto de las 28 empresas no financieras actualmente presentes en el selectivo era del 3,56% mientras que el del conjunto de las siete entidades financieras era del 3,8%.

En la tabla siguiente se recogen los dividendos ordinarios pagados en los últimos doce meses por las 35 sociedades que componen actualmente el principal selectivo de la bolsa española, con algunas excepciones: en el caso de Técnicas Reunidas se ha tenido en cuenta el dividendo descontado hoy (6 de julio); en cuanto a Melià Hotels y DIA, se trata del dividendo que se descontará el 7 y el 21 de julio respectivamente; finalmente, se ha considerado el dividendo de Banco Santander del 2 de agosto. Solo dos empresas (ArcelorMittal e Indra) no han remunerado a sus accionistas en este período. No se han considerado los dividendos extraordinarios de Gamesa y Mediaset.

La última columna indica el rendimiento de la acción de cada sociedad en función del dividendo ordinario de los últimos doce meses y el precio al cierre del 5 de julio de 2017.

Para un inversor que adquiera hoy acciones del IBEX 35, su rendimiento por dividendo será presumiblemente mayor al de las medias indicadas, ya que las remuneraciones están teniendo una tendencia al alza. Evidentemente, si compra a precios inferiores a los del 5 de julio, el rendimiento de sus acciones también será superior, independientemente de lo que hagan los precios en el futuro, ya que una cosa es el rendimiento y otra la plusvalía.

Rendimiento por dividendo de los valores del IBEX tras el desplome causado por el Brexit

La tabla siguiente indica los precios al cierre del día 24 de junio de 2016 de los valores del IBEX-35 más BME (Bolsas y Mercados Españoles). Ese día el IBEX-35 cayó un 12,35% como consecuencia del voto favorable de los ciudadanos británicos a la salida de su país de la Unión Europea.

En la tercera columna figura el dividendo pagado en los 12 meses anteriores. En los casos de las compañías que pagan dividendo en la última semana de junio y en las primeras de julio, se ha tenido en cuenta el próximo pago en vez del dividendo correspondiente a la misma fecha del año anterior.

Se puede observar que el rendimiento por dividendo de los valores del selectivo es muy alto, aunque habría que deducir una retención fiscal del 19%. Por ejemplo, en el caso de Acciona, el dividendo bruto es de 2,5 € mientras que el neto es de 2,025 €. Así,  el rendimiento bruto es del 3,95% y el neto es del 3,20%.

Sin embargo, en varios casos el dividendo está por debajo del beneficio por acción correspondiente al ejercicio 2015. Esto lo podemos ver en la última columna, donde se indica el pay-out o tasa de distribución del beneficio. En general, cuanto menor el pay-out, más sostenible es el dividendo, aunque no necesariamente ya que parte del beneficio puede haberse debido a partidas extraordinarias. Por otro lado, empresas con beneficios estables y recurrentes, como las eléctricas, pueden permitirse pay-outs más elevados.

Dividendos 24-6-16 2

Las tres opciones para cobrar el dividendo de Repsol

logo repsol 2El 16 de junio se puso en marcha el nuevo programa de dividendo flexible de Repsol, que ofrece a los accionistas tres opciones para cobrar el dividendo complementario correspondiente al ejercicio 2015.

La compañía ya ofreció el pago del dividendo a cuenta mediante la misma modalidad entre finales de diciembre y principios de enero. El importe pagado entonces fue de 0,466 € mientras que los accionistas que opten por cobrar el dividendo complementario en efectivo podrán ingresar 0,292 €, de forma que el dividendo total repartido a cargo del ejercicio 2015 es de 0,758 €.

Primera opción: suscribir acciones nuevas

La primera de las opciones es cobrar el dividendo en especie, es decir, con nuevas acciones. En tal caso, por cada 39 acciones de que se sea titular, se tiene derecho a recibir una acción gratuita. Si el número de acciones que tenemos no es un múltiplo de 39, nuestro intermediario venderá en el mercado los derechos correspondientes y nos abonará una pequeña cantidad en efectivo. Por ejemplo, si tenemos 400 acciones, tendremos 400 derechos de asignación gratuita. Con 390 de esos derechos podremos podremos suscribir 10 acciones nuevas sin coste alguno y nos sobrarán 10 derechos que nuestro intermediario venderá en bolsa.

Segunda opción: vender los derechos

La segunda opción es vender en el mercado los derechos de asignación gratuita que nos corresponden. Siguiendo con el ejemplo anterior, venderíamos los 400 derechos. La cantidad ingresada dependerá de la cotización del derecho, que fluctúa a lo largo de toda la sesión bursátil, al igual que las acciones. El valor teórico del derecho es de 0,292 €, de modo que si el derecho cotiza en bolsa por encima de ese valor, ingresaremos más dinero del que “en teoría“ nos correspondía. Los derechos pueden negociarse hasta el día 1 de julio.

Tercera opción: solicitar el pago en efectivo

Si no queremos suscribir nuevas acciones y queremos evitar las fluctuaciones del precio de los derechos de suscripción, podemos indicar a nuestro intermediario que queremos cobrar el dividendo en efectivo. En tal caso, hay que solicitarlo no más tarde del 24 de junio. Lo que haremos en la práctica es vender a Repsol nuestros derechos a un precio fijo de 0,292 €. Si tenemos 400 acciones, podremos vender 400 derechos a ese precio, por lo que ingresaremos 116,80 €, comisiones aparte. Si los derechos cotizan por debajo de ese precio (en el momento de redactar estas líneas, cotizan a 0,278 €), entonces nos conviene vender los derechos a Repsol, que asume el compromiso de comprarlos al precio de 0,292 €. En cambio, si cotizan por encima, nos conviene más venderlos en el mercado.

El pago en efectivo, en caso de haberlo solicitado, tendrá lugar el día 6 de julio.

En realidad, tenemos más opciones, ya que podemos decidir vender una parte de los derechos, o solicitar el pago del dividendo en efectivo, y utilizar el resto para suscribir nuevas acciones. Otra opción es especular con los derechos, ya que pueden experimentar fluctuaciones significativas durante el período de negociación, aunque hay que contar con un capital elevado para que valga la pena correr el riesgo.

Por qué el valor del derecho es de 0,292 €

El valor teórico o de referencia del derecho de suscripción se determina a partir de una sencilla ecuación diseñada para que el accionista no salga perdiendo como consecuencia del incremento del número de acciones que supone toda ampliación de capital, lo cual implica que los beneficios futuros tendrán que repartirse entre un número mayor de títulos.

A un lado de la ecuación, ponemos el número de títulos necesarios para suscribir una acción nueva y lo multiplicamos por el precio del día anterior al de la ampliación o por un precio de referencia. En la presente ampliación, Repsol ha determinado como precio de referencia la cotización media de la acción entre los días 6 y 10 de junio de 2016, que fue de 11,693 €. Así, se considera que antes de la ampliación esas 39 acciones valían 39 x 11,693 € = 456,027 €.

Después de la ampliación, tendremos 40 acciones, pues habremos suscrito una acción nueva con las 39 que teníamos. ¿A qué precio? El que resulte de la ecuación que establezca que lo que teníamos antes debe ser igual a lo que tendremos después, o sea:

39 x 11,693 € = 40 x Nuevo Precio

De donde se obtiene que Nuevo Precio = 11,400675.

El Nuevo Precio es inferior al precio de referencia debido al efecto dilución de la ampliación. Es decir, después de la ampliación las acciones valen menos porque los beneficios se tendrán que repartir entre un mayor número de ellas. La diferencia entre el precio de antes de la ampliación y el de después es el valor teórico del derecho de suscripción, que en este caso da un valor de 0,292 €.

El día antes de la ampliación, el 15 de junio, las acciones de Repsol cerraron a 10,975 €, por lo que el accionista ha salido ganando con el precio de referencia establecido por Repsol (11,693 €). Si se hubiera tomado como referencia el precio de cierre del 15 de junio, el valor teórico, así como el precio que Repsol hubiera pagado en efectivo por los derechos, habría sido de 0,274 €.

Las nuevas acciones empiezan a cotizar el día 18 de julio

El día 24 de junio acaba el plazo para solicitar el pago en efectivo, el 1 de julio es el último día para negociar los derechos de suscripción y se prevé que el 18 de julio se puedan negociar las nuevas acciones.

 

 

Reinversión de dividendos: cómo doblar el capital con unas acciones que no suben

Las acciones de Bolsas y Mercados Españoles (BME) acabaron el año 2015 prácticamente al mismo precio que en 2006. Sin embargo, un inversor que hubiera adquirido acciones de esta compañía a finales de 2006 casi habría duplicado su capital nueve años más tarde si tenemos en cuenta la reinversión de los dividendos netos en acciones de la misma empresa.

En el cálculo indicado en la tabla siguiente he considerado un impuesto del 19% sobre los dividendos brutos, que es el tipo impositivo actual, y que los ingresos obtenidos con los dividendos netos se destinan a comprar más acciones.

Por ejemplo, supongamos que partimos de 1.000 acciones en diciembre de 2006. A lo largo de 2007, BME pagó 0,969 € netos por título, de modo que hubiéramos ingresado 969 €. Con este dinero habríamos podido comprar 21 acciones al final de 2007, pues estas cotizaban a 46,6 €. Si hubiéremos hecho esto cada año, al final de 2015 habríamos comprado 840 acciones únicamente con los dividendos percibidos. La rentabilidad acumulada habría sido del 82,41%. Si el precio de las acciones de BME hubiera acabado 2015 exactamente al mismo precio que en el momento de adquirirlas en 2006, la rentabilidad acumulada habría sido del 84%, es decir, igual al incremento porcentual del número de acciones.
BME 2007-2015

Hasta el año 2014, los primeros 1.500 € de rentas de dividendos estaban exentos de tributar. Si el conjunto de nuestra cartera de valores no hubiera excedido de este importe, habríamos dispuesto de la totalidad del dividendo bruto para reinvertirlo, salvo en 2015. En este caso, la rentabilidad acumulada de las acciones de BME habría sido del 106,8%, que representa un 8,4% en tasa anual.

Parte de esta ganancia se debió a la elevada volatilidad de las acciones de BME. Veamos qué hubiera ocurrido si dichas acciones no hubiesen variado de precio a lo largo de todo el período. La rentabilidad acumulada habría sido del 57,56%, tal como se indica en la tabla siguiente.

BME1

¿Y qué hubiera ocurrido si las acciones de BME hubieran sido aún más volátiles? La rentabilidad habría sido más elevada porque en aquellos años en los que las acciones hubieran estado más hundidas habríamos podido comprar muchos más títulos gracias a la reinversión de los dividendos. En el caso hipotético de que las acciones hubieran evolucionado del modo descrito en la tabla siguiente, la rentabilidad habría sido del 112,65% (o sea, 100 € invertidos en 2006 se habrían convertido en 212,65 € en 2015).

BME2

Lo curioso es que un inversor que hubiese tenido la constancia de reinvertir sistemáticamente los dividendos en un mercado altamente volàtil habría ganado más que si las acciones se hubieran revalorizado cada año un 3% de manera estable.

La tabla siguiente muestra cómo habrían evolucionado 100 € invertidos en unas acciones que hubiesen partido del mismo precio inicial que BME y que hubiesen pagado los mismos dividendos, en el caso hipotético de que el precio hubiese aumentado un 3% año tras año. Si bien el precio al final de 2015 habría sido de 40,53 € (de modo que se habrían revalorizado un 30%), la rentabilidad de las acciones habría sido menor que si estas no hubiesen subido al final del período pero hubiesen sido muy volátiles. La explicación es que con un precio muy estable el número de títulos que es posible comprar mediante la reinversión de dividendos es inferior al que se puede adquirir en los momentos de pánico.

Moraleja: vale la pena ser constante en un mercado inconstante.

BME 3

 

 

Impuestos sobre dividendos: cómo afectan a la rentabilidad de las acciones

¿Qué repercusión tienen los impuestos sobre dividendos en la rentabilidad de las acciones?

La manera de verlo es comparar la rentabilidad bruta de unas acciones con la que efectivamente obtiene un inversor. Voy a utilizar los casos de Enagás, Iberdrola y Telefónica entre los años 2007 y 2015 (un total de nueve años) para contestar a esta pregunta. Aunque hasta hace poco existía una exención de impuestos por los primeros 1.500 euros de dividendos, supondré que a lo largo de todo el período un inversor hubiera pagado una tasa impositiva del 19%, que es la actual. También supondré que el inversor no vende las acciones, de modo que no paga impuestos sobre plusvalías.

A fin de poder hacer comparaciones homogéneas entre acciones, hay que considerar que los dividendos se reinvierten en acciones de la misma empresa que paga dichas rentas. Esto implica que los dividendos se utilizan para comprar más acciones. Se trata, por tanto, de una rentabilidad compuesta.

Existen dos maneras de calcular una rentabilidad compuesta. La primera es hacer un índice de rentabilidad, con un valor inicial de 100 puntos (o la cantidad que se desee), que pueden representar igualmente 100 €. Cada año se suma el rendimiento por dividendo y la plusvalía para obtener la rentabilidad total de ese año. Si la rentabilidad ha sido del 5%, entonces el índice pasa a ser de 105 (100 x 1,05). Si el año siguiente la rentabilidad es del 9%, entonces el nuevo valor del índice es 105 x 1,09 = 114,45. De esta manera las rentabilidades de cada año no se suman sino que se multiplican, lo que quiere decir que estamos reinvirtiendo las ganancias del año anterior.

La segunda manera, más intuitiva pero de cálculo algo más complejo, es ver cómo evoluciona el número de acciones que tenemos. Veamos el ejemplo de Enagás que recoge la tabla siguiente (los dividendos indicados corresponden a los importes pagados durante el ejercicio).

Empecemos por suponer que no hay impuestos sobre los dividendos. Partimos, por ejemplo, de mil acciones en diciembre de 2006, que entonces tenían un valor global de 17.620 €. En 2007 Enagás pagó un dividendo bruto de 0,471 €, de modo que habríamos ingresado 471 €. Como al final de 2007, los títulos de la empresa valían 19,99 €, con el importe de los dividendos habríamos podido comprar unas 24 acciones (en las tablas, las cantidades en acciones aparecen sin decimales porque no se puede comprar un número fraccionado de acciones pero los cálculos incorporan decimales para mayor exactitud).

Como en 2008 hubiéramos tenido 1024 títulos de Enagás y la empresa pagó cerca de 0,6 € brutos de dividendo, ese año habríamos ingresado unos 612 €, con los que habríamos adquirido 39 nuevas acciones a un precio de 15,56 €. De este modo, al final de 2008 ya hubiéramos tenido 1063 acciones. Haciendo esto año tras año, al final de 2015 habríamos acumulado 1547 acciones, cuyo valor hubiera sido de 40.216 €. El incremento de los 17.620 € originales a los 40.216 € del final del período da un resultado de 128,24%.

Enagas dividendos

Con un impuesto del 19% sobre los dividendos, el capital final habría sido de 37.081 €, un incremento neto del 110,45%.

Haciendo el cálculo a través de un índice de rentabilidad, vemos que 100 € de 2006 se habrían convertido en 228,24 € en 2015 sin impuestos y en 210,45 € después de impuestos. O sea, un incremento del 128,24% en términos brutos y del 110,45% en términos netos, cifras que coinciden con las anteriores. Es decir, con impuestos habríamos ganado 110,45 €, un 14% menos de lo que habríamos podido ganar sin impuestos.

Desde el punto de vista del número de acciones, sin impuestos habríamos llegado a 2015 con 1547 títulos mientras que a causa de los impuestos habríamos obtenido 1426 títulos.

Veamos otro caso en el que la mayor parte de la rentabilidad se ha debido a los dividendos, como es el de Iberdrola.

En este caso, los 100 € originales se hubieran transformado en 125,41 € sin impuestos y en 115,14 € después de impuestos. Es decir, la ganancia después de impuestos hubiera sido de 15,14 €, un 40% menos de lo que habríamos ingresado sin impuestos. La razón es que la rentabilidad de las acciones fue positiva gracias a los dividendos mientras que el precio de las mismas cayó de los 8,28 € a los 6,55 €.

Hay que tener en cuenta que en diciembre de 2014, Iberdrola pagó el dividendo correspondiente a enero de 2015 para beneficiar al accionista a efectos fiscales, de aquí la gran diferencia entre el dividendo de 2014 y el de 2015.

Iberdrola dividendos

Finalmente, veamos lo que habría ocurrido con las acciones de Telefónica, que han tenido un rendimiento por dividendo muy alto a lo largo de prácticamente todo el período pero que han experimentado un fuerte retroceso en bolsa.

En este caso, los impuestos sobre los dividendos hubieran borrado las exiguas ganancias que hubiera sido posible obtener sin impuestos.

Telefónica dividendos

La tabla siguiente indica la rentabilidad anualizada en el período considerado, antes y después de un impuesto del 19% sobre los dividendos. En Enagás e Iberdrola, el impuesto resta un 1% anual a la rentabilidad pero en el caso de Iberdrola ese 1% representa casi la mitad de la rentabilidad que hubiera sido posible obtener sin impuestos.

resumen dividendos1

En un próximo artículo hablaré sobre cómo es posible duplicar el capital en nueve años gracias a los dividendos con unas acciones que no suben.