Actualizada la tabla del PER estándar, base y recurrente

Aunque Inditex no ha presentado las cuentas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), he actualizado la tabla que recoge los beneficios por acción de las sociedades del IBEX-35, con los datos correspondientes al ejercicio 2015, así como el ratio PER resultante.

El cuadro siguiente indica los beneficios por acción calculados según tres metodologías diferentes y el PER según los precios del 17 de marzo de 2016 a media sesión.

El beneficio por acción estándar es el beneficio neto atribuido dividido por el número de acciones existente al final del ejercicio (salvo en el caso de FCC, donde he tenido en cuenta la última ampliación) más las acciones con efectos potencialmente dilutivos. Es el que más se parece al que publican las propias sociedades de acuerdo con las normas financieras internacionales. Las diferencias son que de acuerdo con dichas normas, se tiene en cuenta el número de acciones medio ponderado existente a lo largo del año y se deduce la autocartera, mientras que el beneficio por acción estándar se basa en el número de acciones efectivas, incluyendo la autocartera, al final del ejercicio, con la salvedad mencionada.

El beneficio por acción base excluye los resultados positivos por operaciones interrumpidas (antes lo llamaba básico pero le he cambiado el nombre para no crear confusión con el beneficio por acción básico de los estados financieros habituales).

El beneficio por acción recurrente excluye los resultados extraordinarios positivos y otras partidas atípicas, además del resultado positivo de operaciones interrumpidas.

Para una definición más extensa y la metodología de cálculo del beneficio por acción básico y recurrente, ver Diferencias entre el PER estándar, el PER base y el PER recurrente

Para datos del beneficio por acción estándar de años anteriores, ver El beneficio por acción de las sociedades del IBEX 2012-2015.

NOTA sobre OHL y ACS:

He revisado el beneficio por acción recurrente de OHL porque esta empresa tiene el 13,925% de Abertis, de modo que se apunta como resultado de participadas el mismo porcentaje del beneficio neto atribuido de Abertis. Pero en 2015 la principal contribución al beneficio neto de Abertis fue la venta del 66% de sus acciones de Cellnex Telecom, por la que ingresó 2.666 millones de euros.

En cuanto a ACS, la empresa afirma que de los 725 millones de euros de beneficio neto atribuido, 691 millones son recurrentes, lo cual implica que considera como recurrente el ingreso extraordinario de 361 millones de euros obtenidos por la venta del 51% de Saeta Yield.

Se puede consultar el ratio PER, en sus diferentes definiciones, actualizado a lo largo de la sesión bursátil en el siguiente enlace:

PER actualizado de los valores del IBEX.

PER 18-3-16

 

Los detalles de la ampliación de capital de ArcelorMittal

Esta entrada hace referencia a la ampliación de 2016.

Ver Las condiciones y el impacto de la ampliación de capital de ArcelorMittal de mayo de 2020

ArcelorMittal, compañía líder mundial de producción de acero, ha iniciado una ampliación de capital el 15 de marzo de 2016 a un precio de 2,2 €, que representa un “descuento“ del 55% respecto del precio existente el día anterior (4,85 €). En otro artículo he comentado que el accionista no obtiene ninguna ganancia sea cual sea el descuento ofrecido. Ver Ampliaciones de capital, un truco de magia.

ArcelorMittal está domiciliada en Luxemburgo, presenta sus cuentas en dólares pero cotiza en euros en la bolsa española (así como en otros mercados). Ha tenido pérdidas en los últimos cuatro años, como puede verse en la tabla siguiente.

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La empresa aumenta su capital un 70%. Ofrece 1.262.351.531 acciones nuevas cuando actualmente su capital social está dividido en 1.803.359.338 títulos. La proporción de la ampliación es de 10×7, o sea por cada 10 acciones que se tengan se adquiere el derecho a suscribir 7 acciones a 2,2 €. Los trusts de la familia Mittal, que poseen el 37,38% de la compañía, se han comprometido a suscribir la parte que les corresponde, o sea 471.816.485 acciones.

El aumento del número de acciones causa un efecto dilución porque los beneficios (cuando los haya) tendrán que repartirse entre un número mayor de títulos. Este efecto dilución se traduce en una caída del precio. El nuevo precio se determina con una fórmula según la cual el accionista ni pierda ni gane como consecuencia de la ampliación.

Antes de la ampliación, el 14 de marzo de 2016, un accionista con 10 acciones tenía 10 x 4,85 € = 48,5 €. Si el día siguiente suscribe 7 acciones nuevas, tendrá que pagar 7 x 2,2 € por las mismas, o sea 15,4 €. Pero ahora tendrá 17 acciones. ¿A qué precio? Al precio al que se quede igual que antes. O sea:

10 acciones x 48, 5 € = 17 acciones x Nuevo Precio  –  7 acciones x 2,2 €, de donde se obtiene que el Nuevo Precio es 3,759 €.

El 15 de marzo de 2016, el primer día de cotización de los derechos, las acciones cerraron a 3,64 €. Si miramos algunas páginas de bolsa (caso de eleconomista.es) veremos que indican una caída de 0,12 € ese día. O sea, la diferencia entre el precio de mercado y el Nuevo Precio. Otras páginas (caso de invertia.com) indican una caída del 24,9% porque no tienen en cuenta el Nuevo Precio sino el del cierre de mercado del día anterior.

Si un accionista no quiere acciones nuevas puede vender sus derechos de suscripción, uno por cada acción que tenga. Como el Nuevo Precio es 1,091 € inferior al del que había antes de la ampliación, debe poder recuperar esa pérdida: es el valor teórico del derecho de suscripción, que vale precisamente 1,091 €.

Es un valor teórico o de referencia porque los derechos se negocian en bolsa. El día 15 cerraron a 1,002 €.

¿Qué es mejor, comprar acciones antiguas o nuevas? Supongamos que un inversor NO es accionista de ArcelorMittal y quiere comprar acciones de la ampliación. Por ejemplo, quiere comprar 7 acciones. Para ello necesita comprar 10 derechos a otro inversor que sí sea accionista, puesto que la proporción es de 7 nuevas por cada 10 antiguas. Pagará 7 x 2,2 € = 15,4 €. En el momento de escribir estas líneas, la acción de ArcelorMittal cotiza a 3,63 €. Después de comprar las 7 acciones, estas tendrán un valor de 7 x 3,63 € = 25,41 €. Por lo tanto, este inversor deberá pagar la diferencia (25,41 € – 15,4 € = 10,01 €) en concepto de derechos de suscripción a alguien que sí tenga acciones antiguas (de antes de la ampliación). Como hacen falta 10 derechos para comprar 7 acciones nuevas, deberá pagar 1 € por cada derecho, que es justo el precio al que cotizan en este momento.

Si el precio de mercado cae a 3,20 €, el precio del derecho caerá a 0,70 €. En este caso, las 7 acciones que puedo comprar a 2,2 € valdrán en el mercado 7 x 3,20 € = 22,4 €, un total de 7 € más de lo que habré pagado por ellas. Por tanto, el precio de cada uno de los 10 derechos será de 0,70€.

Es decir, si el precio de la acción cae un 11,8% respecto de los 3,63 € actuales, el precio del derecho se desplomará un 30%.

Si el precio de mercado sube a 4 €, el precio del derecho subirá a 1,4 €. O sea, si el precio de la acción sube un 10,2% respecto de los 3,63 € actuales, el precio del derecho se disparará un 40%.

Es indiferente comprar acciones antiguas o nuevas. El derecho de suscripción está pensado para que el accionista “antiguo“ no pierda como consecuencia del efecto dilución. Pero si él no pierde significa que un accionista “nuevo“ tampoco puede ganar. Por otro lado, el accionista “antiguo“ tampoco gana nada si suscribe nuevas acciones o si vende sus derechos, tan solo se quedará igual que antes, como he explicado en el artículo arriba indicado.

Según el folleto de emisión de la operación, los derechos podrán negociarse en la bolsa española hasta el 22 de marzo y podrán ser ejercidos hasta el 30 de marzo.

ArcelorMittal espera ingresar 2.777 millones de euros, de los que 32 millones se irán en pagar gastos y comisiones de la ampliación. Destinará los 2.745 millones restantes a reducir deuda y a “fortalecer el balance“, lo que significa que estará menos endeudada. Sin embargo, como puede apreciarse en el siguiente cuadro facilitado por la compañía en el folleto de emisión, la deuda financiera seguirá siendo significativa. Actualmente es de 19.786 millones de dólares, unos 18.000 millones de euros al cambio actual. La deuda neta, es decir, después de deducir la caja y los equivalentes de efectivo, es de 15.684 millones de dólares (unos 14.200 millones de euros). Después de la ampliación, suponiendo que la totalidad de lo ingresado se destina a cancelar deuda, la deuda financiera neta quedará en unos 11.500 millones de euros.

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El beneficio por acción de las sociedades del IBEX 2012-2015

Todas las sociedades del IBEX han presentado ya sus estados financieros correspondientes al año 2015, de modo que ya disponemos de información completa que iré resumiendo en este blog. Hoy publico una tabla con los beneficios por acción estándar del 2015 y de años anteriores.

Defino el beneficio por acción estándar como el beneficio neto atribuido dividido por el número de acciones emitidas más el número de acciones potencialmente dilutivas. Puede diferir del dato publicado por cada sociedad ya que en los estados financieros se toma como referencia el número ponderado de acciones en circulación, que es el número medio de acciones que ha tenido el capital social a lo largo del año, menos la autocartera más las acciones potencialmente dilutivas. Como las acciones en autocartera pueden volverse a poner en circulación, prefiero tener en cuenta el número de acciones emitidas.

Los casos en que puede haber mayor diferencia respecto al dato publicado son aquellos en los que la sociedad ha hecho una ampliación de capital durante el año. En tal circunstancia, las normas permiten tomar como referencia el número medio de acciones. Por ejemplo, si al principio del año había 1.000 acciones y el 1 de octubre se amplió capital en 200 acciones, el número medio ponderado de acciones sería (9 meses x 1.000) + (3 meses x 1.200) dividido por 12 meses, que da 1.050. En cambio, en el beneficio por acción tal como lo calculo tendría en cuenta las 1.200 acciones del final. Para un beneficio neto atribuido de 2.000 €, el cálculo de la empresa arrojaría un beneficio por acción de 1,90 € mientras que si tomamos las 1.200 acciones efectivas, el resultado sería de 1,67 €, una diferencia significativa.

La mayor diferencia se da en OHL. El beneficio por acción informado en los estados financieros es de 0,42 € mientras que en la tabla aparece un valor de 0,186 €. La razón es que entre el 9 y el 23 de octubre de 2015 la constructora hizo una megaampliación de capital tras la cual el número de acciones de su capital pasó de 99,74 millones a 298,76 millones, es decir el triple. En el beneficio por acción informado se tiene en cuenta el número ponderado de acciones mientras que la cifra de la tabla ha sido calculada a partir del número efectivo de acciones.

Las acciones potencialmente dilutivas son aquellas que todavía no existen pero que existirán próximamente debido a operaciones de capital diversas, como la vigencia de una emisión de bonos convertibles en acciones, compromisos de la empresa de gratificaciones en acciones a sus empleados, etc.

BPA2012-2015

Las mejores empresas del IBEX

En otro artículo (El valor contable como criterio de selección) hemos visto que el valor contable nos dice poco acerca del verdadero valor de las acciones porque no tiene en cuenta elementos esenciales como la solvencia y la rentabilidad de una empresa ni el crecimiento ni calidad de sus beneficios.

Sin embargo, la evolución del valor contable a lo largo del tiempo sí es importante porque nos dice si la sociedad está creando o no valor para el accionista. 

El cuadro siguiente indica cómo ha variado en los últimos tres años el valor contable de las entidades que actualmente forman parte del IBEX-35 o que han estado en este índice en años recientes.

ValorContable2012-2015

En el caso de DIA, los datos no son muy significativos porque se trata de una empresa que parte de un nivel muy bajo de recursos propios. Ver artículo sobre esta compañía: Luces y sombras de DIA: ¿de veras crece DIA?

De las 39 sociedades indicadas, 17 han incrementado su valor contable y se puede considerar que han creado valor para el accionista. Las 22 restantes tienen un “valor intrínseco“ inferior al de hace tres años. Entre este grupo se encuentran todos los bancos.

Telefónica es un ejemplo de cómo la generosa retribución al accionista vía elevados dividendos ha tenido como resultado una descapitalización de la empresa que en la práctica ha ido en perjuicio del accionista.

Roce-costedeudaSi nos centramos únicamente en las empresas no financieras, un criterio clave para evaluar la calidad de las mismas es el que relaciona la rentabilidad que obtiene la sociedad de los recursos que emplea con el coste que ha de pagar por los recursos ajenos. Es decir, se trata de hallar la diferencia entre la rentabilidad sobre el capital empleado (ROCE) y el coste de la deuda (básicamente el tipo de interés que debe pagar a los bancos por sus préstamos y créditos y a los inversores por la emisión de títulos de deuda).

La ROCE es el beneficio de explotación dividido por el capital empleado. A su vez, el capital empleado es la suma de los recursos propios (el patrimonio neto) y de la deuda financiera.

Una empresa puede generar beneficios si su rentabilidad (ROCE) es superior al coste de su deuda. En caso contrario y si la situación persiste a lo largo del tiempo, la empresa no es viable.

En caso de que la empresa no esté endeudada, será viable mientras tenga una ROCE positiva. Sin embargo, desde el punto de vista del inversor no habrá mucho interés en adquirir sus acciones porque una rentabilidad insuficiente suele dar como resultado un crecimiento insuficiente.

En el cuadro de la izquierda se han resaltado las sociedades con mayor margen de rentabilidad. No se ha incluido BME (Bolsas y Mercados Españoles) porque gran parte de los recursos que utiliza son ajenos pero sin que estos sean deuda financiera. Viene a ser como un banco, pero sin deudas.

Si comparamos ambas tablas vemos que las empresas que han creado valor desde el punto de vista del valor contable y aquellas que tienen un margen de rentabilidad apropiado coinciden en términos generales.

 

 

El valor contable como criterio de selección

Las acciones son tanto un activo real como financiero. Son un activo real porque dan un derecho de propiedad sobre los activos de la empresa y son un activo financiero porque dan derecho a participar en los beneficios de la misma.

Desde su vertiente de activo real, suele considerarse el valor contable de una acción como el valor intrínseco de esta, lo que vale sin tener en cuenta la capacidad de la empresa para generar beneficios. Viene a ser, en teoría, lo que un accionista recibiría por cada una de sus acciones si la sociedad decidiera liquidarse. Se calcula dividiendo el patrimonio neto atribuido que encontramos en el balance de situación consolidado por el número de acciones de que está compuesto el capital social.

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Comprar acciones cuyo precio esté por debajo de su valor contable se considera un buen criterio de selección. Benjamin Graham, el autor de la obra clásica sobre análisis financiero El inversor inteligente, recomendaba comprar acciones cuya cotización fuera 1,2 veces inferior a su valor contable.

Sin embargo, el valor contable no refleja características esenciales de una empresa: su solvencia y su rentabilidad. Por este motivo, es arriesgado basarse únicamente en este criterio para seleccionar acciones. Es preferible hacerlo en combinación con otros criterios.

La tabla anterior recoge cómo han evolucionado los 35 valores que formaban parte del IBEX el 31 de marzo de 2015. Utilizo esta fecha como punto de partida porque en ella se conocen todos los estados financieros y porque es el final del primer trimestre. La tercera columna indica el valor contable en diciembre de 2014. La cuarta columna es el precio a 31 de marzo de 2015 dividido por dicho valor contable. La rentabilidad, que incluye dividendos, va desde esa fecha hasta el 10 de marzo de 2016.

precio-valor contable 31mar15a10mar16 resumenResultados de la relación precio-valor contable desde el 31 de marzo de 2015

La tabla de la izquierda ordena las acciones según su relación precio / valor contable el 31 de marzo de 2015 y su rentabilidad, con dividendos incluidos, entre el 31 de marzo de 2015 y el 10 de marzo de 2016.

Al final de la tabla, he dividido los 35 valores en cinco grupos de siete valores cada uno. El primero (7A) está compuesto por aquellos cuya relación precio-valor contable era más baja, entre 0,37 en el caso de ArcelorMittal hasta 1,09 veces en el caso de Iberdrola. Este grupo ha generado una rentabilidad negativa del 34%.

El segundo grupo de valores más baratos según este criterio ha tenido una pérdida similar, del 30%. Esto se compara desfavorablemente con la pérdida del 21,02% experimentada por el IBEX-35 con dividendos.

En realidad, la comparación debería hacerse con la rentabilidad media de los 35 valores del IBEX, ya que en cada grupo los valores ponderan lo mismo. Este dato nos da una rentabilidad negativa del 22,4%

Los otros tres grupos, compuestos por acciones que cotizaban por encima de 1,75 veces su valor contable, lo han hecho relativamente mejor. Si dividimos los 35 valores en solo dos grupos, el primero formado por los 14 valores más baratos y los 21 restantes, vemos que el primer grupo perdió de media un 32% mientras que el segundo justo la mitad.

Los datos de un año no son suficientes para juzgar la bondad de un criterio. Pero un análisis más extenso tampoco es demasiado favorable para la relación precio-valor contable. En mi libro Invertir Low Cost, indiqué el resultado de este criterio de selección entre marzo de 2006 y marzo de 2012. En este período, el IBEX-35 con dividendos perdió un 1,66% anual mientras que una cartera que hubiera estado compuesta por los siete valores más baratos según la relación precio-valor contable generó una rentabilidad anual negativa del 1,94% anual, o sea muy similar a la del índice.

Sin embargo, si tenemos en cuenta la rentabilidad media de los 35 valores del IBEX, que nos da una comparativa más fiable del criterio, esta fue negativa en un 3,12% anual, de modo que la cartera mencionada fue un poco mejor que la media.

En el período de marzo de 2006 a marzo de 2012, hubo años en los que la relación precio-valor contable dio resultados muy buenos y otros en los que generó grandes pérdidas. En este artículo se pueden ver los resultados por semestres.

Por ejemplo, entre el 30 de septiembre de 2010 y el 31 de marzo de 2011, los 7 valores más baratos según este criterio, ganaron un 26,4% de media mientras que el IBEX-35 con dividendos ganó solo un 3,2% (y la rentabilidad media simple de los 35 valores fue del 13,3%). Entre el 31 de marzo y el 30 de septiembre de 2009, dicha cartera hubiera ganado nada menos que un 76,4% frente al 55,5% del IBEX-35.

En cambio, por poner otro ejemplo, entre el 30 de septiembre de 2011 y el 31 de marzo de 2012, la cartera habría perdido un 15,2% frente a la rentabilidad negativa del 3,4% del IBEX.

Sin embargo, tras varias carreras ganadas con amplia ventaja y otras perdidas con desventajas de calibre similar, en el conjunto del período “los 7 magníficos“ del valor contable llegaron al mismo sitio que el resto.

 

 

precio-valor contable 30sep15a10mar16 resumenResultados de la relación precio-valor contable desde el 30 de septiembre de 2015

Desde el 30 de septiembre de 2015 hasta el 10 de marzo de 2016, la caída de la bolsa española ha sido más moderada, del 6,7% en el IBEX-35 con dividendos. Si tomamos el valor contable a partir de los estados financieros del primer semestre de 2015 y los precios al cierre del tercer trimestre del mismo año, tenemos el ranking indicado en la tabla de la izquierda.

Volvemos a ver cómo las acciones más baratas según este criterio han tenido una evolución peor que el resto. Las 14 entidades con menor relación precio-valor contable han perdido una media del 12,5% mientras que las 21 restantes solo un 2%.

En este período, la rentabilidad media simple de los 35 valores del IBEX ha sido del 6,2%.

 

 

 

 

¿Vale la pena comprar gangas en la bolsa?

Por usar un criterio objetivo, diremos que un valor cotizado puede considerarse una ganga cuando ha caído de forma sustancial respecto de su máximo marcado en las últimas 52 semanas.

Supongamos que un inversor tuviera una cartera compuesta por los 10 valores de un índice determinado, en este caso el IBEX-35, que más han caído respecto de su máximo interanual y que actualizara dicha cartera cada semana para que siempre estuviera formada por los 10 valores que cumplieran dicha condición.

Si hubiera empezado a hacer esto el 31 de julio de 2015, hoy acumularía una rentabilidad negativa del 34,38% con dividendos y derechos de suscripción incluidos, mientras que el IBEX-35 con dividendos ha perdido un 19,65% en este período. A decir verdad, la comparación correcta debería ser la rentabilidad media de los 35 valores del IBEX ya que en la cartera cada valor pondera lo mismo mientras que en el IBEX las ponderaciones varían en función de la capitalización de cada valor. Aún así, la rentabilidad acumulada de un IBEX “equiponderado“ hubiera sido muy similar, de -19,85%.

Lo que llama la atención es que en dos de las 31 semanas transcurridas habría obtenido una rentabilidad semanal del 14%, algo que la mayoría firmaría por todo el año. Se trata de las semanas del 5 al 9 de octubre y la que acabamos de concluir. En cambio, lo máximo que ha llegado a revalorizarse el IBEX en una semana ha sido un 7,5%.

31julio2015_4marzo2016

Pero fijémonos en lo que hubiera ocurrido si hubiéramos hecho la cartera opuesta, o sea una formada por los 10 valores más cerca de su máximo de 52 semanas. En este caso, no habría habido ninguna semana con una ganancia superior al 4%. A pesar de ello, la rentabilidad acumulada habría sido considerablemente mejor, pues habría generado una pérdida del 12% en vez del 19,65% del IBEX-35 y del 34,38% de la cartera de las gangas.

Si expresamos las cifras en euros, en el cuadro vemos que 100 € invertidos el 31 de julio de 2015 se habrían transformado en 65,62 € en la cartera de las gangas y en 88,01 € en una cartera de valores en máximos, mientras que en una cartera con la misma composición que el IBEX-35 o en un fondo o ETF indexado al mismo se habrían convertido en 80,35 €.

Los datos sugieren que en términos generales o estadísticos, las gangas no son recomendables y que, por tanto, es preciso ser muy selectivo al respecto.

ibexsemana

El inversor afortunado: cómo tener suerte en las inversiones

Portada_Inversor_AfortunadoAcaba de salir mi nuevo libro, El inversor afortunado, dirigido a todos aquellos que no quieren probar suerte en el mundo de las inversiones sino tenerla.

En la primera parte, explico las cinco causas de la mala suerte:

a) Limitar nuestras opciones.

b) Llegar tarde.

c) La búsqueda de oportunidades

d) La búsqueda de seguridad.

e) La búsqueda de rendimiento.

Todas estas causas tienen que ver con lo que nos parece natural, lógico e incluso sensato. Y es que no se puede tener suerte haciendo “lo lógico“. Explico los problemas que nos causan todas estas actitudes.

En el apartado dedicado a la búsqueda de oportunidades, hablo del síndrome de la muerte por éxito, un extraño pero frecuente problema que afecta a inversores con una elevada tasa de aciertos pero que acaban por obtener un resultado global mediocre, como demuestro con un ejemplo.

La segunda parte, titulada Construir la suerte, trata sobre por qué el concepto de la suerte que se suele tener no contribuye en absoluto a hacernos afortunados. Es necesario empezar a ver la suerte como algo que empieza en el momento de una decisión, no como un resultado aleatorio. Esto implica pensar en términos de probabilidad de ganar, un concepto que, a diferencia del azar, depende en gran parte de nosotros mismos.

La tercera parte está dedicada a examinar las siete claves de la suerte en las inversiones. Se trata de las siguientes:

1) Aceptar la incertidumbre.

2) Diversificar.

3) Saber descartar.

4) Concentrarse en la calidad.

5) Aprovechar la incertidumbre.

6) Apostar fuerte.

7) Utilizar la fuerza de la asimetría positiva.

Aplicar únicamente las dos primeras claves nos da acceso al nivel 1 de suerte, es decir, obtener una rentabilidad media o similar a la del mercado en general, algo en teoría fácil pero que muy pocos inversores profesionales consiguen.

7 claves

La tercera clave, junto con las dos primeras, nos permite alcanzar el nivel 2 de suerte, o sea obtener un resultado por encima de la media, o similar a la media pero con un riesgo inferior.

Las otras cuatro claves son las que nos llevan a lograr el nivel 3, que es una rentabilidad muy superior a la del mercado. Para ello es necesario no olvidar nunca las tres primeras claves, pues muchos inversores fracasan precisamente porque su elevado nivel de sofisticación les hace olvidar lo básico.

La cuarta parte, que lleva el título de Invertir sin estrés, contradice el extendido mito de que invertir tenga que ser una actividad que nos ponga en continua tensión. Igual que no hay que “probar suerte“, tampoco se trata de “probarse a uno mismo“.

Otro mito examinado es que es posible batir al mercado siguiendo las carteras de los mejores inversores, como demuestro al analizar diversos productos vinculados a las estrategias de los grandes gestores.

Finalmente, explico métodos sencillos pero sorprendentes que permiten a cualquier inversor obtener resultados casi tan buenos como otro que fuera omnisciente, es decir que supiera cada año si una clase determinada de activo va a subir o a bajar.

Entrevista en Sintetia

Entrevista en Empresa Activa

 

 

Evolución de los índices europeos – Febrero 2016

El cuadro siguiente indica la evolución de algunos de los principales índices de renta variable europea y del Invesgrama-60, el índice de acciones europeas de calidad. Las variaciones son las acumuladas desde el 31 de diciembre de 2015.

Para una explicación de dichas referencias, ver Indices para seguir las bolsas europeas

El Invesgrama-60 es un índice de rentabilidad total, es decir, con dividendos brutos incluídos, por lo que hay que comparar su evolución con las versiones “Total Return“ o “Gross Return“ de los demás indicadores. Al 29 de febrero de 2016, perdía un 7,46%.

También se compara la evolución con dividendos netos en relación con la de los índices que disponen de una versión “Net Return“.

A diferencia de los otros índices, el Invesgrama-60 no está ponderado por capitalización, sino que recoge la rentabilidad media de los valores que lo componen, pero calculo también una versión en este sentido (Invesgrama-60 Capitalización) para mayor facilidad de comparación, aunque únicamente mide plusvalías.

El Invesgrama-60 será revisado el 31 de marzo. Previsiblemente saldrán ocho valores que serán sustituidos por otros tantos.

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Indices para seguir las bolsas europeas

 

 

Ranking internacional de bolsas – Febrero 2016

1 – Ranking por países

El cuadro indica la rentabilidad, con dividendos incluidos, en euros y en divisa local, desde el 31 de diciembre de 2015 hasta el 29 de febrero de 2016 de las principales bolsas del mundo.

La elevada pérdida de la bolsa argentina (21%) se debe principalmente a la depreciación del 18% del peso ante el euro. En divisa local, la pérdida es solo del 3%.

La segunda divisa que más se deprecia ante el euro en los dos primeros meses del año es la libra esterlina ante el riesgo de una salida del Reino Unido de la Unión Europea. En cambio, la moneda que más se aprecia es el yen japonés, un 7%.

El euro cerró febrero sin apenas variación contra el dólar respecto al valor de principios de año.

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2 – Ranking por zonas

Si agrupamos los países por zonas, no hay ninguna que se salve de las caídas este año, aunque los emergentes de Asia son los que registran un mejor resultado relativo. La peor zona es la periferia europea, principalmente por Italia y Grecia.

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Qué se puede predecir en la bolsa

En marzo de 2015 publiqué una serie de rankings de las empresas no financieras que entonces formaban parte del IBEX-35. Se trata ahora de revisar cuál ha sido la rentabilidad bursátil de esas empresas desde el 31 de marzo de 2015 en función del ranking que ocupaban entonces.

Desde aquella fecha, han salido Abengoa, BME y Jazztel y han entrado Acerinox, Aena y Merlín Properties. No se ha incluido Jazztel, que tenía un ranking de 3,07, ya que estaba al final del proceso de la OPA. Abandonó el IBEX en junio de 2015 con una rentabilidad del 2,29% desde el 31 de marzo.

Del 31 de marzo de 2015 al 26 de febrero de 2016, el IBEX-35 con dividendos ha perdido un 24,81%. En el mismo período, la rentabilidad media con dividendos de las 26 empresas no financieras que entonces componían el índice ha sido negativa en un 20,90%.

Si dividimos esas 26 empresas según el valor de su ranking global en cinco tramos de cinco valores cada uno (salvo el quinto, que consta de seis valores), vemos que el primer grupo (el 5A en la tabla) perdió un 8,10% de media. Los dos siguientes perdieron un 15,91% y un 13,83% respectivamente. Finalmente, los dos últimos tuvieron una rentabilidad negativa del 23,74% y del 39,25% respectivamente.

Se observa, pues, cierta relación entre el ranking de los valores en marzo, es decir, poco después de que todas las empresas hubieran publicado sus estados financieros anuales, y su rentabilidad posterior. Ello desmiente la idea de que la bolsa sea un “casino“ donde todo es impredecible.

Sin embargo, se da la circunstancia de que el valor que contaba con mejores fundamentales según los criterios utilizados ha sido uno de los que peor se ha comportado: DIA. Las causas del deterioro del valor tienen que ver con la poca claridad de la evolución de sus resultados y, quizá más importante, con el aumento de los problemas legales a que se enfrenta debido a las numerosas demandas que ha recibido de franquiciados.

En cambio, entre los valores peor clasificados encontramos a Acciona y Ferrovial, mientras que han tenido un comportamiento relativo mucho mejor que el del IBEX. En ambos casos, los criterios no han sido útiles para valorar los fundamentales de la empresa.

El principal inconveniente de estos rankings es que solo se actualizan una vez al año, por lo que no recogen información relevante que pueda haberse producido a lo largo de los meses siguientes. Por otro lado, no incluye otros ratios significativos. Aún así, vemos que en general podemos predecir que las empresas con balances y resultados sólidos evolucionarán mejor en bolsa que las empresas con malos fundamentales. Ciertamente, siempre hay una serie de factores impredecibles que afectan al mercado en general y a las empresas en particular, pero esos elementos aleatorios, si bien pueden alterar las relaciones de causa-efecto, carecen de la fuerza suficiente como para anular esas relaciones.

En definitiva, no podemos predecir que vamos a ganar pero sí, al menos, que lo vamos a hacer mejor que el mercado.  

Rankings

Los criterios utilizados para elaborar los rankings fueron los siguientes:

Solvencia

Solvencia basada en la proporción que suponen los gastos financieros netos sobre el beneficio operativo. Se considera tanto el beneficio operativo total como el recurrente. A mayor puntuación, mayor solvencia.

Rentabilidad
En base a la diferencia entre la ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado) y el coste de la deuda. A mayor puntuación, mayor rentabilidad.

Crecimiento
Aumento del beneficio por acción en los últimos 3 a 5 años. A mayor puntuación, mayor crecimiento del beneficio por acción.

Valoración
En base al PER (relación precio-beneficio). Se considera tanto el PER total como el PER recurrente.  A diferencia de las tres categorías anteriores, la puntuación depende de la posición de cada empresa en relación a las demás empresas del IBEX. A mayor puntuación, más barata está la acción en términos relativos, aunque es aconsejable comparar este dato con el crecimiento del beneficio por acción.

Estabilidad
En base a la variabilidad intertrimestral de la cotización en bolsa. Al igual que en la categoría anterior, la puntuación depende de la posición relativa de cada empresa. A mayor puntuación, menor volatilidad de la acción en términos comparativos.

El ranking global es la puntuación media teniendo en cuenta los cinco apartados anteriores.

A continuación se reproduce como ejemplo el gráfico de Abertis como fue publicado en marzo de 2015.

El gráfico de Abertis en marzo de 2015
El gráfico de Abertis en marzo de 2015

 

 

 

 

Ampliaciones de capital: un truco de magia

Un viejo truco

Espero que los magos de las finanzas me disculpen por revelar uno de sus secretos mejor guardados: que las ampliaciones de capital con prima de emisión son un simple truco de prestidigitación tal como se llevan a cabo.

En la magia, lo esencial es distraer al público, desviar su atención, con el objetivo de crear una ilusión.

En una ampliación con prima de emisión, la empresa ofrece acciones nuevas con un sensible descuento respecto al precio de mercado porque ahí, en ese descuento, es donde quiere situar el foco de atención. Anunciar la ampliación como algo muy positivo para el accionista es una parte imprescindible del espectáculo.

logo_fccLa ampliación de FCC

Actualmente, Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) está inmersa en una ampliación de estas características, que nos servirá para explicar cómo se hace el truco.

Hay que recordar que el objeto de dicha ampliación es reducir deuda de la compañía, lo que desvirtúa el verdadero objetivo de esta vía de financiación, que sirve para captar recursos con el fin de invertirlos y hacer crecer la empresa. Desde el punto de vista del accionista se trata, por tanto, de una operación de rescate, no de una inversión.

¿Qué interés puede tener para el accionista buen samaritano acudir a la ampliación? La posibilidad de que esta fracase. Si FCC no logra captar la totalidad de los recursos previstos, uno de los principales accionistas de la compañía, el magnate mexicano Carlos Slim, deberá cumplir con el compromiso adquirido de suscribir las acciones que hayan quedado sin comprador, de modo que podría alcanzar una participación del 30% en el capital de la sociedad (ahora tiene ya el 27,43% del capital), lo que a su vez podría obligarle a lanzar una OPA por la totalidad de las acciones. En tal caso se especula con que debería pagar una prima elevada sobre el precio de mercado.

Claro que cuantos más sean los inversores que suscriban acciones esperando que la ampliación fracase, menos posibilidades de fracaso hay…

La baza principal de FCC es que cuenta con la confianza de un tridente de oro formado por los milmillonarios Bill Gates, fundador de Microsoft, el gran inversor George Soros y el mencionado Carlos Slim.

Gates invirtió 113,5 millones de euros en octubre de 2013 por 7,6 millones de acciones de la compañía, por lo que pagó cerca de 15 euros por acción. Soros invirtió 72 millones de euros dos meses más tarde y también pagó alrededor de 15 euros por acción.

Hoy las acciones cotizan a 6,42 €, aunque pagaron unos derechos de 4,2 € en diciembre de 2014, a los que hay que añadir los derechos de 0,17 € de la ampliación actual. Así, tanto Gates como Soros pierden cerca de un 30%, lo que supone 34 millones de euros para Gates y 21 millones para Soros.

Los ayudantes del mago

Los analistas vienen a ser las atractivas ayudantes del mago. Un reciente artículo de eleconomista.es se titula precisamente Los analistas recomiendan acudir a la ampliación de FCC.

¿Cómo es posible que recomienden comprar acciones de una empresa que ha perdido dinero en 2012, 2013, 2014 y el primer semestre de 2015 (está por ver si en el segundo semestre de 2015 también) y es prácticamente insolvente? Bueno, hay que saber ver más allá de los simples balances, tener visión de futuro… Claro, ¿pero no deberíamos dejar eso para los inversores profesionales y no para el accionista de a pie? ¿No resulta extraño que se pida dinero al pequeño inversor para que salde las deudas de una máquina de perder dinero? ¿No suenan ecos de Bankia? Recordemos que Bankia recurrió a los pequeños ahorradores porque no había suficientes inversores profesionales dispuestos a arriesgar en la entidad.

A decir verdad, la empresa no tiene dinero para pagar los 3.906.000 € que se embolsaron sus administradores y directivos en 2014 (según los estados financieros del primer semestre de 2015). En cierto sentido, esa cantidad la pagarán los buenos samaritanos que acudan a la ampliación.

Pero veamos cómo se crea la ilusión de que la ampliación “es buena para el accionista“.

spiral-1035714__180La ilusión

Primero se parte de un precio de referencia, que suele ser la cotización de la acción al cierre del día anterior al del inicio de la ampliación. Esta empezó el 12 de febrero. El día anterior, la acción de FCC cerró a 6,545 €. Este es el precio de referencia.

En segundo lugar, hay que ver cuál es la proporción de la ampliación, es decir cuántas acciones nuevas se crean en relación a las que ya existen, que pasan a llamarse “antiguas“. En el caso que nos ocupa, la proporción es 5 x 11 (5 acciones nuevas por cada 11 antiguas). Dicho de otro modo, por cada 11 acciones existentes la empresa va emitir 5 acciones nuevas.

El tercer elemento es el precio de emisión de las acciones nuevas. En este caso es de 6 €. O sea, la empresa ofrece acciones que antes de la ampliación valían 6,545 € por solo 6 €. El descuento, por tanto, es del 8,33%.

Esto implica que un accionista que tenga 11 acciones, podrá suscribir 5 acciones nuevas por 6 € cada una. Al pagarlas a ese precio, ganará la diferencia entre el precio de mercado y el precio pagado. Esta semana las acciones han cerrado a 6,42 €, de modo que el accionista que ya haya suscrito acciones nuevas habrá obtenido una plusvalía de 0,42 € por cada acción nueva, una ganancia del 7%.

Pura ilusión.

Cómo funciona el truco

El primer minuto del primer día de la ampliación, el precio de la acción se ajusta en función del nuevo número de acciones que habrá en circulación una vez haya concluido la ampliación. Este precio se determina de acuerdo con la siguiente ecuación:

Lo que el accionista tenía antes de la ampliación = Lo que tendrá después de la ampliación

O sea que el beneficio que obtendrá será igual a cero. Está determinado de antemano.

En este caso concreto, un accionista que tuviera 11 acciones antes de la ampliación, tenía 11 x 6,545 € = 71,995 € (recordemos que el precio antes de la ampliación era de 6,545 €).

Lo que tendrá después serán 16 acciones (11 acciones que tenía más las 5 nuevas que suscribe) a un precio que todavía no sabemos, a lo que hay que restar lo que paga por esas 5 acciones nuevas, o sea 30 € (6 € por cada acción).

Así, la ecuación queda del siguiente modo:

11 x 6,545 € = (11 + 5) x Nuevo Precio – (5 x 6 €)

71,995 € = 16 x Nuevo Precio – 30 €

De aquí resulta que el Nuevo Precio es de 6,3747 €.

Si restamos el precio de antes de la ampliación (6,545 €) y el Nuevo Precio (6,3747 €), nos da 0,1703 €. Una pequeña pérdida provocada por el efecto dilución que supone el hecho de que haya más acciones en circulación, lo cual implica que los beneficios futuros de la empresa tendrán que repartirse entre más acciones.

Si yo tenía 11 acciones y suscribo 5 nuevas, con las 5 acciones nuevas gano, efectivamente. Lo que gano, de modo inmediato, es la diferencia entre el Nuevo Precio y el precio que he pagado, o sea 0,3747 € por acción. Con las 5 acciones habré ganado 1,8735 €.

Con cada acción antigua habré perdido un poquito, solo 0,1703 €, que es la diferencia entre el precio que había antes de la ampliación el Nuevo Precio. Pero si multiplico ese poquito por 11, me da justo 1,8733 €.

En definitiva, lo que el mago me da por un lado me lo quita por otro.

El derecho a ser compensado

Este poquito (los 0,1703 €) es también el valor teórico del derecho de suscripción. En otras palabras, la pérdida de valor de la acción como consecuencia del incremento del número de acciones en circulación. Así, el derecho de suscripción es realidad el derecho a ser compensado por el efecto dilución provocado por el aumento de acciones del capital social.

Si no quiero suscribir acciones, me quedaré con 11 acciones pero que valdrán menos que antes debido al efecto dilución. Si antes de la ampliación tenía 71,995 €, después mis 11 acciones valdrán 11 x Nuevo Precio = 11 x 6,3747 € = 70,1217 €. Habré perdido 1,8733 €. Para resarcirme de esa pérdida, puedo vender 11 derechos (un derecho por acción). O sea, venderé cada derecho por 1,8733 dividido por 11, que también da 0,1703 €.

Conclusión

La cuestión es que el resultado es el mismo sea cual sea el descuento ofrecido por la empresa. Si FCC hubiera ofrecido las acciones a 5 € podría haber anunciado la ampliación como algo fenomenal para el accionista, como han hecho otras muchas compañías. Y a 4 €, a 3 €, a 1 €, el resultado siempre sería el mismo. A mayor descuento, mayor ganancia con las acciones nuevas y mayor pérdida con las acciones antiguas, pero el mismo saldo cero.

Otra cosa es lo que haga el precio de las acciones en el mercado. Si suben gracias a los recursos captados en la ampliación, bastará haber comprado acciones en el mercado para sacar provecho de esa subida. Es decir, las acciones nuevas no dan ninguna ventaja sobre las antiguas.

En realidad, lo mejor sería que la empresa ofreciera las acciones al mismo precio al que cotizan en el mercado. El resultado sería exactamente el mismo, una ganancia cero. Pero al menos no se estaría jugando con los accionistas.