“Mercados bajistas: cómo detectarlos, cuándo vender y cuándo comprar“, ya disponible en tapa blanda

La segunda de las Monografías Invesgrama ya está disponible en versión impresa a través de Amazon gracias a la plataforma Createspace Independent Publishing. Su título es Mercados bajistas: cómo detectarlos, cuándo vender y cuándo comprar y es un análisis de pautas comunes en los nueve ciclos bajistas que ha tenido la bolsa española entre 1990 y 2016.

La semana que viene también estará en formato ebook a través de Kindle Amazon.

La monografía contesta a preguntas como las siguientes: ¿Cómo podemos detectar un mercado bajista? Una vez identificado, ¿cuánto esperar para vender? Tras haber vendido, ¿cuándo hay que volver a comprar?

La obra está estructurada en cuatro partes.

La primera describe cómo se desarrolla un mercado bajista: el aviso, las confirmaciones, las oportunidades y la fase final. Con el fin de presentar una visión general de cómo ha evolucionado la bolsa española en las últimas décadas, una tabla recapitula todos los ciclos, alcistas y bajistas, entre abril de 1947 y mayo de 2017, o sea a lo largo de un período de 70 años.

La segunda parte analiza uno por uno los nueve ciclos descendentes que han tenido lugar en la bolsa española entre septiembre de 1989 y junio de 2016: las causas, el momento del aviso, las diferentes etapas, cuáles fueron las oportunidades para vender, así como el tiempo que transcurrió entre el aviso y el final del ciclo.

La tercera parte expone los patrones comunes identificados con objeto de establecer unas pautas que nos sirvan para afrontar los ciclos bajistas que inevitablemente se producirán en el futuro. También se demuestra el resultado de una estrategia consistente en vender en el momento del aviso, en el período de 28 años que va de septiembre de 1989 a septiembre de 2017.

La última parte explica tres formas de invertir con la agilidad que se requiere para salir y volver a entrar en los momentos más oportunos: una cartera de valores indexada, un fondo de inversión indexado o un fondo indexado cotizado.

Para consultas sobre el contenido podéis contactarme en la dirección invesgrama@invesgrama.com

A continuación reproduzco el índice y el prólogo.

¿Por qué Galbraith estaba 100% seguro del crac de 1987 diez meses antes?

Acaban de cumplirse 30 años del crac del 19 de octubre de 1987, día en que el índice Dow Jones de la bolsa de Nueva York perdió un 22,6%.

En enero de aquel año, John Kenneth Galbraith publicó un artículo en la revista The Atlantic Monthly en el que daba por seguro que el desplome tendría lugar en algún momento. Utilizó expresiones como “esto ocurrirá“, “llegará la hora“ o “entre los que más sufrirán estarán aquellos que se toman las advertencias actuales con el mayor de los desprecios.“

John Kenneth Galbraith, 1908-2006
Después del crac de 1987 se han dado muchas explicaciones: la subida de los tipos de interés a largo plazo del 7% en enero al 10% en septiembre, el incremento por parte de la Reserva Federal del tipo de interés a corto plazo del 6,75% al 7,25%, el abultado déficit público acumulado durante el mandato del presidente Ronald Reagan o la inquietud que causó entre los inversores una caída del índice Dow Jones del 10% a principios de octubre. También se han citado tensiones geopolíticas o el efecto acelerador de la recién estrenada tecnología que permitió conectar el mercado de acciones con el mercado de derivados de Chicago. Sin embargo, la mayoría de esos elementos no estaban presentes cuando Galbraith hizo su pronóstico. Su efecto combinado pudo actuar como detonante, pero no fueron las causas del desplome.

Entonces, ¿por qué Galbraith se mostró tan convencido de que la caída era irremediable diez meses antes de que se produjera?

El economista había estudiado a fondo el crac de la bolsa de Nueva York de 1929, por lo que conocía bien los mecanismos que conducían a un desplome endógeno (no causado por factores externos) del mercado de valores. Fruto de su trabajo fue el libro El crac de 1929, publicado en 1954.

Galbraith empezó su artículo recordando que en 1929 el banquero Paul M. Warburg ya advirtió en su momento que la “especulación desenfrenada“ llevaría a un colapso desastroso. A continuación estableció varios paralelismos con lo ocurrido aquel año.

Galbraith describió la “dinámica de la especulación“. En la fase previa a esa dinámica, la fuerza motriz para invertir en bolsa tiene que ver con la percepción del valor de las acciones en base a elementos subyacentes, como el crecimiento económico, el aumento de los beneficios y de los dividendos, la reducción de la inflación, una bajada de impuestos, un gobierno favorable a las empresas, etc.

Cuando las acciones suben de precio debido a circunstancias favorables como las descritas, se entra en una nueva fase en la que llegan al mercado inversores atraídos por el incremento de precios y que desconocen los elementos que subyacen a la subida o que esperan bajarse del tren antes de que este descarrile.

Los nuevos participantes dan fuelle al mercado, lo que a su vez atrae a otros. La continuación de esta fase requiere la llegada continua de nuevos inversores, pero el número de posibles participantes en un mercado es finito. Es algo muy similar a lo que ocurre con las estafas piramidales, aunque en este caso no hay nadie que organice el esquema.

Cuando la causa del aumento de los precios es el propio aumento de los precios, el mercado se vuelve muy inestable porque cualquier detonante produce la misma dinámica pero en sentido contrario: cuando los precios empiezan a bajar, los precios siguen bajando porque bajan, independientemente del valor intrínseco de las acciones.

Galbraith destacó otro paralelismo con 1929: el exceso de confianza en una subida ilimitada del mercado estaba fomentando un abuso de las compras de acciones a crédito. Cuando empezaran las caídas, los inversores más endeudados se verían obligados a vender para cortar pérdidas, lo cual reforzaría la dinámica inversa de la especulación, tal como ocurrió.

En el momento de escribir su artículo, el economista canadiense contaba con casi 80 años, circunstancia que sus críticos aprovecharon para tildarle de decrépito. Pero entre los que más sufrieron el desplome estuvieron, en efecto, aquellos que se tomaron sus advertencias a la ligera.

En España, el índice general de la Bolsa de Madrid (todavía no existía el IBEX 35, que fue creado en 1992) había caído un 6% en las dos semanas previas al crac de Nueva York, síntoma de que ya había cierta inquietud. El día en que el Dow Jones se desplomó, la caída del índice español fue solo del 1,6% debido a la diferencia horaria. El día siguiente, la pérdida fue de un 5,9% porque la bolsa de Nueva York se recuperó. Sin embargo, la caída se prolongó en los días siguientes y acabó siendo del 31,1% entre el 19 y el 29 de octubre. Luego hubo una recuperación del 13,2% hasta el 3 de noviembre y una nueva recaída del 16,2% hasta el 4 de diciembre. En total, desde el máximo histórico que se había alcanzado el 6 de octubre hasta el mínimo del 4 de diciembre, la pérdida fue del 38,7%. A continuación el mercado subió hasta septiembre de 1989, cuando empezaría un mercado bajista, precisamente el primero de los nueve ciclos que analizo en la segunda de las Monografías Invesgrama, Mercados bajistas: cómo detectarlos, cuándo vender y cuándo comprar.

La economía del fraude inocente, el último libro de John Kenneth Galbraith

 

“Mercados bajistas: cómo detectarlos, cuándo vender y cuándo comprar“, la segunda Monografía Invesgrama

Un mercado bajista implica una minusvalía de la tercera parte, a veces mucho más, en un período de entre 12 y 18 meses. ¿Cómo podemos detectarlo? Una vez identificado, ¿cuánto esperar para vender? Tras haber vendido, ¿cuándo hay que volver a comprar?

Estas son las cuestiones principales que responde el segundo número de la colección Monografías Invesgrama, que estará disponible esta semana en tapa blanda en Amazon gracias a la plataforma Createspace Independent Publishing.

Su título es Mercados bajistas: cómo detectarlos, cuándo vender y cuándo comprar. Es un análisis en profundidad de los nueve ciclos bajistas que se han dado en la bolsa española entre 1990 y 2016.

La obra está estructurada en cuatro partes.

La primera describe cómo se desarrolla un mercado bajista: el aviso, las confirmaciones, las oportunidades y la fase final. Con el fin de presentar una visión general de cómo ha evolucionado la bolsa española en las últimas décadas, una tabla recapitula todos los ciclos, alcistas y bajistas, entre abril de 1947 y mayo de 2017, o sea a lo largo de un período de 70 años.

La segunda parte analiza uno por uno los nueve ciclos descendentes que han tenido lugar en la bolsa española entre septiembre de 1989 y junio de 2016: las causas, el momento del aviso, las diferentes etapas, cuáles fueron las oportunidades para vender, así como el tiempo que transcurrió entre el aviso y el final del ciclo.

La tercera parte expone los patrones comunes identificados con objeto de establecer unas pautas que nos sirvan para afrontar los ciclos bajistas que inevitablemente se producirán en el futuro. También se demuestra el resultado de una estrategia consistente en vender en el momento del aviso, en el período de 28 años que va de septiembre de 1989 a septiembre de 2017.

La última parte explica tres formas de invertir con la agilidad que se requiere para salir y volver a entrar en los momentos más oportunos: una cartera de valores indexada, un fondo de inversión indexado o un fondo indexado cotizado.

Cuando la obra esté publicada reproduciré el índice y el prólogo.

Espero que sea de vuestro interés. Para consultas sobre el contenido podéis contactarme en la dirección invesgrama@invesgrama.com

Dos ETFs indexados al IBEX 35 que pagan dividendos (artículo en Rankia)

Voy a comentar brevemente dos fondos de inversión cotizados (conocidos como ETFs por sus siglas en inglés) indexados al IBEX 35 y que pagan dividendos: el Acción IBEX 35 ETF Armonizado y el Lyxor UCITS ETF IBEX 35.

Vemos que el primero incluye la mención “Armonizado“ y el segundo “UCITS“. Significan lo mismo, que ambos siguen la normativa UCITS. Se trata de una serie de directrices de la Unión Europea que unifican las regulaciones en temas de fondos de inversión y aumentan considerablemente la protección a los inversores.

Leer la continuación en Rankia

 

Pequeñas decisiones con grandes repercusiones

El lugar donde probablemente tenemos más poder es el supermercado o la tienda de barrio.

Por ejemplo, cuando compramos mercancías o alimentos de pequeños productores contribuimos a una mejor distribución de la riqueza. Cuando compramos alimentos de agricultura biológica favorecemos un desarrollo económico más sostenible.

Estos días se está hablando de los efectos del boicot sobre productos catalanes. En realidad, no existe un boicot organizado pero la suma de miles de decisiones individuales de rechazo hacia los productos de una región determinada viene a tener repercusiones similares. O mayores aún, pues un boicot puede ser objeto de negociación mientras que las decisiones individuales carecen de visibilidad. Algunos pequeños empresarios catalanes están teniendo caídas de ventas de hasta el 70% debido a este “boicot silencioso“.

Las decisiones de consumo, cuando están libres de prejuicios ideológicos, políticos o de otra índole, actúan como un mecanismo de asignación de recursos hacia los productores más eficientes, lo que beneficia al conjunto de la economía.

El empobrecimiento de la clase productiva de una región disminuye la demanda solvente de productos del resto del país. Por otro lado, las empresas de una región utilizan materias primas procedentes de otras regiones, de modo que una caída de la demanda del producto final se traslada a los productos intermedios. Se trata de los mismos efectos que tiene el proteccionismo: si empobreces a tu vecino, al final te empobreces a ti mismo. La previsible recesión económica que tendrá lugar en Cataluña repercutirá igualmente en la recaudación fiscal del conjunto del país.

En cada crisis las consecuencias son las mismas: la destrucción de la pequeña empresa y/o la concentración de la riqueza en menos manos. Esta vez no va a ser diferente.

 

 

Las empresas españolas que más han aumentado su dividendo desde 2006

Viscofán, Inditex y Red Eléctrica son las tres compañías españolas que más han incrementado su dividendo desde 2006, en todos los casos más de un 15% anual.

Grifols es otra de las empresas cuyo dividendo ha crecido a un mayor ritmo en los últimos años, aunque en este caso he partido del dividendo pagado en 2008, al considerarlo más representativo. Grifols es la única empresa catalana del IBEX 35 que mantiene su domicilio social en Cataluña aunque ya tiene la sede de su negocio principal en Irlanda desde octubre de 2015, donde paga el impuesto de sociedades.

En la tabla podemos ver que otras cuatro empresas incrementaron su remuneración al accionista más de un 10% anual: Enagás, Ferrovial, CIE Automotive e IAG. Destaca la ausencia de entidades financieras.

De las 16 compañías cuyo dividendo aumentó al menos un 3% anual, cinco no pertenecen al IBEX 35 actualmente.

Los datos están basados en el dividendo ordinario pagado a lo largo del año, no en el dividendo a cargo del ejercicio.

Valores más y menos recomendados por los analistas en el cuarto trimestre

Desde enero de 2014 calculo tres carteras basadas en las recomendaciones de los analistas.

La primera, denominada Analistas Optimistas, incluye los valores sobre los cuales el número de consejos de compra o sobreponderar tiene mayor diferencia respecto al número de recomendaciones de venta o infraponderar, a partir de los datos al cierre del trimestre recogidos por Thomson Reuters. Suele estar compuesta por diez valores, salvo si hay empate en la última posición, en cuyo caso la cartera puede tener 9, 11 o 12 valores.

Desde el 1 de enero de 2014 hasta hoy (3 de octubre de 2017), la rentabilidad con dividendos de la Analistas Optimistas ha sido de un acumulado del 27,85%. Lo ha hecho mejor que el IBEX 35, que ha ganado un 20,88% con dividendos. La comparación más adecuada es con la media de los 35 valores del IBEX ya que en las carteras cada valor pondera lo mismo. Esta última referencia ha generado una rentabilidad con dividendos del 18,99%.

Para el cuarto trimestre de 2017 el valor preferido por los analistas es Inditex, al que le siguen, por orden de recomendación, los que figuran en la tabla siguiente.

La segunda cartera, que he llamado Analistas Pesimistas, incluye los valores menos recomendados y sigue el procedimiento contrario al descrito con anterioridad. La rentabilidad en el período indicado ha sido negativa en un 19,20%. La desventaja respecto a la referencia es muy notable.

En esta cartera, el valor que ocupa la última posición es el menos recomendado. Para este trimestre, la composición es la siguiente:

Finalmente, la Analistas Indiferentes recoge los valores que no están en ninguna de las dos anteriores. Ha sido la más rentable, con un 34,07%, por lo que ha superado en 15 puntos a la media de referencia.

En los dos primeros días hábiles del trimestre se constata el mismo comportamiento que en los últimos casi cuatro años: la mejor (relativamente) es la Analistas Indiferentes y la peor, la Analistas Pesimistas.

 

 

Las nueve carteras para el cuarto trimestre de 2017

9GE portadaLa composición de las nueve carteras de Invertir Low Cost para el cuarto trimestre de 2017 será la siguiente:

Contrarian

IAG, Merlin Properties, Colonial, Repsol y ArcelorMittal.

Sale Acciona y entra ArcelorMittal.

La composición de esta cartera se basa en el PER de acuerdo con el beneficio por acción estándar de junio de 2016 a junio de 2017.

Ver PER de los valores del IBEX 35

Término Medio

Grifols, Red Eléctrica, Acerinox, Gamesa y ACS.

Salen Aena, Colonial, Indra y Acciona.

Entran Red Eléctrica, Acerinox, Gamesa y ACS.

Consenso Relativo

Inditex, Técnicas Reunidas, Amadeus, Mediaset, Gamesa, Viscofán, IAG, DIA, Endesa, Red Eléctrica, Grifols, Aena, Colonial, Acerinox y ACS.

Salen Indra y Acciona.

Entran Acerinox y ACS.

Contrapunto

IAG, Colonial, ACS, ArcelorMittal, Repsol.

Salen Acciona y Endesa.

Entran Colonial y Repsol.

Valor

IAG, ArcelorMittal, Técnicas Reunidas, ACS, Gas Natural, Colonial, Acerinox, Merlin, Mediaset y Repsol.

Salen Acciona, ACS, DIA y Endesa.

Entran Acerinox, Merlin, Mediaset y Repsol.

Valor Al Alza

IAG, Colonial, Merlín, Gas Natural y Repsol.

Salen ACS, Acciona y ArcelorMittal.

Entran Merlín, Gas Natural y Repsol.

Doble Consenso

IAG, Amadeus, Colonial, Grifols y Viscofán.

Sale Aena y entra Colonial.

Pragmática

IAG, Colonial, Aena, Merlín y Viscofán.

Sale ArcelorMittal y entra Merlín.

Fusión (Contrapunto + Doble Consenso)

IAG, ACS, ArcelorMittal, Amadeus, Grifols y Viscofán.

Salen Aena, Acciona, Endesa.

Entran Colonial y Repsol.

La cartera está formada por ocho valores porque IAG y Colonial se repite en la Contrapunto y en la Doble Consenso.

Podéis seguir las nueve selecciones a lo largo de la sesión bursátil en la página Las 9 carteras actualizadas y consultar el resultado por trimestres y el acumulado en Rentabilidades históricas.

La tabla siguiente recoge la rentabilidad trimestral de las carteras desde el 30 de septiembre de 2013, última fecha de las mismas en mi libro Invertir Low Cost. El IBEX Empresas y el IBEX 35 incluyen dividendos.

Así quedaron las nueve carteras en el tercer trimestre del año:

La tabla siguiente ordena los valores del IBEX 35 según su rentabilidad en el tercer trimestre del año.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El domingo, nueva composición de las carteras

El próximo domingo publicaré la composición de las nueve carteras para el último trimestre del año.

La cartera Contrarian estará compuesta seguro por ArcelorMittal, Colonial, IAG y Merlín, ya que estos valores tienen un PER estándar que queda muy por debajo del resto de valores, especialmente los tres primeros. El quinto puesto estará ocupado seguramente por Repsol, que en estos momentos tiene un PER estándar de 11,28 mientras que el siguiente valor más barato según este concepto es Enagás, con 11,93. Por tanto, lo más probable es que salga Acciona y entre ArcelorMittal.

Los ratios PER utilizados en la composición de las carteras para el cuarto trimestre del año y el primer trimestre del año próximo estarán basados en los estados financieros del segundo semestre de 2016 y del primer semestre de 2017.

La rentabilidad histórica de las carteras puede consultarse en este apartado.

 

 

El dividendo sostenible de Endesa en 2017 y 2018

Es posible que Endesa distribuya a cargo de 2017 un importe en dividendos superior al de sus beneficios, por lo que es importante conocer qué parte de la remuneración debemos considerar en el cálculo del rendimiento por dividendo.

El rendimiento debe basarse en los pagos ordinarios o recurrentes ya que un inversor suele esperar una renta estable o creciente de sus inversiones. Por otro lado, es preciso recordar que las reservas de una empresa son propiedad de los accionistas y que cuando una empresa echa mano de las reservas está reduciendo el patrimonio neto. En el fondo, entrega al accionista un dinero que este ya tenía en la empresa. Aunque el efecto de esta decisión no sea fácil de cuantificar, reduce el valor intrínseco de la acción.

El dividendo a cargo del ejercicio 2016 de Endesa ha sido de 1,333 €, que coincide al 100% con el beneficio por acción de la compañía en 2016. En diciembre de 2016 descontó 0,7 € y el 29 de junio el complementario por 0,633 €. Un incremento significativo respecto al de 2015, cuando fue de 1,026 €.

Endesa descuenta el dividendo a cuenta en diciembre pero lo abona en enero del año siguiente, descuenta el complementario en junio y lo abona en julio.

La eléctrica ha previsto un dividendo mínimo de 1,32 € con cargo a 2017. Previsiblemente, repartirá un pago a cuenta en enero de 2018 por un importe de 0,70 € y el complementario en julio de 2018 por 0,62 €.

La propia empresa prevé, y algunos analistas creen que es posible, que el pago podría elevarse a 1,37 €. En este caso la eléctrica distribuiría 1.450 millones de euros. Sin embargo, espera un beneficio neto atribuido de 1.400 millones de euros este año, lo que representa 1,32 € por acción, justo el dividendo mínimo que pretende repartir con cargo al ejercicio 2017.

Si el beneficio por acción fuera de 1,32 € y el dividendo de 1,37 €, esos 0,05 € de diferencia irían a cargo de reservas. Aunque seguramente la empresa declararía el importe total como pago ordinario, en realidad habría que considerar el dividendo como compuesto de un ordinario de 1,32 € y de un extraordinario de 0,05 €. Por tanto, el rendimiento por dividendo debería calcularse en base a 1,32 € y no al pago efectivo de 1,37 €.

Si el beneficio por acción quedara por debajo de las previsiones y fuera, por ejemplo, de 1,25 €, y el dividendo fuera de 1,32 €, la diferencia de 0,07 € debería considerarse como pago extraordinario y el dividendo a considerar en el rendimiento debería ser de 1,25€.

El objetivo de obtener un beneficio por acción de 1,32 € en 2017 no va a ser fácil según ha declarado la propia compañía, aunque esta se ha mostrado confiada en que podrá alcanzarlo. Va a depender de la demanda de energía a lo largo de este segundo semestre y de la evolución de los costes de la electricidad, que en parte vienen condicionados por la metereología. Si la pluviosidad y la eolicidad son favorables, aumentará el componente de energías renovables en el mix de generación, las cuales son más baratas que el carbón o el ciclo combinado.

Cuando una empresa distribuye el 100% de sus beneficios, carece de margen para mantener o aumentar el dividendo y queda más expuesta a condiciones adversas. En el caso de Endesa, mantener un dividendo sostenible depende en cierta medida, pero literalmente, del tiempo que haga.

Para los ejercicios 2018 y 2019 Endesa ha previsto igualmente repartir el 100% de su beneficio neto atribuido. Los objetivos son que el dividendo a cargo de 2018 sea de 1,42 € (a repartir en 2019) y el de 2019, de 1,57 € (a repartir en 2020). Como en 2017, habrá que comparar las remuneraciones con los beneficios por acción.

Con esto no estoy desaconsejando las acciones de Endesa sino que solo he querido aclarar la diferencia entre dividendo ordinario y extraordinario en los casos en que una remuneración es declarada íntegramente como ordinaria cuando en realidad tiene un componente que no lo es.

 

Invertir en empresas sostenibles

Los índices Dow Jones Sustainability son elaborados desde 1999 por RobecoSAM. Esta firma de análisis, que está enfocada exclusivamente en la inversión sostenible, afirma que las prácticas corporativas relacionadas con la sostenibilidad son fundamentales en la generación de valor a largo plazo para los accionistas.

La familia de índices es muy extensa ya que se subdivide por sectores de actividad, regiones, divisas y filtros determinados. La selección de las empresas se hace cada dos años en base a un cuestionario de entre 80 y 120 preguntas, que varían según el sector, sobre gobierno corporativo, factores sociales y medioambientales. La composición de los índices se revisa cada año en el mes de septiembre y las ponderaciones de cada empresa se reajustan de forma trimestral.

Las empresas que gestionan adecuadamente los riesgos relacionados con factores de sostenibilidad tienen beneficios igualmente más sostenibles que aquellas que tienen una gestión deficiente en relación a estos desafíos. Un ejemplo lo tenemos en una empresa que actualmente obtiene un volumen elevado de beneficios a costa de emitir una considerable contaminación. Si en el futuro debe invertir sumas relevantes para adaptarse a una legislación medioambiental más estricta, podrá incurrir en pérdidas por ese motivo. En cambio, una empresa que ya ha anticipado cambios legislativos en esta materia tiene beneficios más fiables y predecibles.

Tomaré como ejemplo un índice basado en la zona euro y que ha sido filtrado para no contener empresas que obtengan ingresos de la venta de alcohol, tabaco, juego, armas y contenido para adultos: el Dow Jones Sustainability Eurozone Index ex Alcohol, Tobacco, Gambling, Armaments & Firearms and Adult Entertainment.

Existe un fondo de inversión cotizado (EFT) vinculado a este índice (hasta el 19 de marzo de 2012 su benchmark fue el Eurostoxx 50 Sustainability 40). Se trata del iShares Dow Jones Eurozon Sustainability Screened. Fue lanzado el 27 de marzo de 2006, está denominado en euros y domiciliado en Alemania. Distribuye dividendos hasta cuatro veces al año.

Está compuesto por 79 compañías, de las que el 36% son francesas, el 27% alemanas, el 15,5% holandesas y el 13,5% españolas. Los sectores más representados son el financiero (26,5%), el industrial (13,4%) y el de tecnologías de la información (10,7%).

Las sociedades que más ponderan son la petrolera francesa TOTAL, la farmacéutica Sanofi, el Banco Santander, la tecnológica alemana SAP, la compañía de alimentación británico-holandesa Unilever, la aseguradora Allianz y Basf. Al igual que su índice de referencia, las ponderaciones se ajustan cada trimestre.

El cuadro anterior ha sido tomado de la ficha del ETF. Indica la rentabilidad anualizada del producto hasta el 31 de agosto de 2017 y en diferentes períodos en comparación con su índice de referencia (benchmark), el índice de la familia Dow Jones Sustainability arriba indicado.

La rentabilidad en los últimos 5 años ha sido del 11,23% anual, frente al 10,92% anual del benchmark, lo que indica que el ETF ha replicado fielmente su referencia.

La rentabilidad a 10 años ha sido de solo el 1,88% anual porque su punto de partida es el 31 de agosto de 2007, justo antes de la gran caída de las bolsas a raíz de la crisis financiera de 2007-2009.