Evolución de los valores del IBEX 35 en la corrección, su PER y su rendimiento por dividendo

La tabla siguiente recoge la rentabilidad de los valores del IBEX 35 desde el viernes 26 de enero, con el índice a 10.595 puntos, hasta el cierre de hoy 8 de febrero. El máximo anual se alcanzó el día 23 en los 10.609 puntos.

Los valores que mejor han aguantado han sido Abertis, Siemens-Gamesa y Bankinter, mientras que once valores han perdido entre un 10% y un 12%.

En la segunda tabla he indicado el ratio PER calculado en función del beneficio por acción interanual de septiembre de 2016 a septiembre de 2017 y el rendimiento por dividendo calculado a partir del dividendo ordinario pagado en los últimos doce meses.

El PER medio es de 18,6 pero está distorsionado por el elevado ratio de Cellnex. El PER mediano, más representativo, es de 15,6.

El rendimiento medio es del 3,52% y el mediano, del 3,67%.

Ver los dividendos pagados entre enero de 2017 y enero de 2018.

 

La próxima recesión en Estados Unidos según JP Morgan

En una entrevista en el diario El Mundo, Clay Erwin, jefe de renta variable de la división de Banca Privada del banco estadounidense JP Morgan, analiza los factores que podrían desencadenar la próxima recesión en Estados Unidos. Un asunto que preocupa a todo el mundo y, como no puede ser menos, a los inversores en bolsa ya que podría dar lugar a un ciclo bajista.

El ciclo expansivo actual de la economía americana dura ya nueve años y Clay Erwin cree que podría extenderse al menos 18 meses más porque aún no se detectan desequilibrios.

Según el analista, las causas más probables de la próxima recesión (que, eso sí, parece dar como inevitable) serían un brusco aumento del precio del petróleo, un incremento más rápido de lo esperado del rendimiento de los bonos o una subida de salarios que presione al alza la inflación, siendo este último el más probable.

En cuanto a la mayor de las preocupaciones actuales, el aumento del rendimiento de la deuda pública, no cree que sea el principal foco de atención porque los bancos centrales son conscientes del problema y están preparados para evitar un desplome del mercado de deuda (los precios de los bonos ya emitidos caen cuando el rendimiento de las nuevas emisiones aumenta).

Erwin cree que las bolsas de todo el mundo subirán en 2018 y que lo harán a doble dígito. Los sectores a los que ve mayor potencial son el tecnológico, el sanitario, el industrial y la banca.

Respecto al mercado español, considera que es uno de los que tiene mayor potencial aunque su previsión de crecimiento de beneficios para este año, del 14-15%, parece demasiado optimista por el momento.

El deterioro de Gas Natural

Gas Natural obtuvo en 2017 un beneficio neto atribuido de 1.360 millones de euros, un 1% más que en 2016. Sin embargo, incluye 460 millones de euros de resultados no recurrentes mientras que esta magnitud fue de 193 millones de euros en 2016. Sin tener en cuenta dichos extraordinarios, la variación del beneficio neto ha sido negativa en un 22%. Gas Natural afirma que en 2017 tuvo 110 millones de euros en costes no recurrentes.

La tabla siguiente indica la evolución del beneficio por acción desde el año 2005. Se observa un estancamiento desde 2009, año en que consolidó cuentas con la eléctrica Unión Fenosa. Se da la circunstancia de que el ratio PER, la relación entre el precio y el beneficio por acción, fue el mismo al final de 2017 que al final de 2005, razón por la cual la caída de la cotización de las acciones de Gas Natural ha sido la misma que la de su beneficio por acción.

Las cuentas muestran un deterioro de los principales ratios financieros. El ratio de solvencia, medido como el cociente entre la deuda financiera neta y el beneficio de explotación, alcanzó un valor de 7,21, en el límite de lo recomendable.

Según la compañía, el coste de la deuda financiera neta fue de 611 millones de euros, lo que representa un 4,01% en términos porcentuales. Dada una ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado) del 5,74%, la diferencia entre ambas magnitudes es de solo el 1,73%, cuando lo recomendable es por lo menos un 4%.

Gas Natural ha acordado distribuir 1.001 millones de euros en dividendos, el 73,6% del beneficio neto atribuido. Supone 1 € por acción, del que 0,33 € fueron pagados en septiembre de 2017 como dividendo a cuenta y el complementario de 0,67 € se pagará en junio de este año.

Ver análisis de Gas Natural en febrero de 2017

Lo que la historia de la bolsa americana predice acerca de la corrección actual

Un artículo de Michael Santoli para el canal de noticias CNBC comenta un estudio de la firma de análisis Bespoke Investment Group, que analiza qué ocurrió en las siete ocasiones anteriores en las que el índice S&P 500 de la bolsa estadounidense pusiera fin a un período de más de 200 días naturales sin una corrección de al menos el 3%.

El estudio abarca desde 1928 y las conclusiones quedan recogidas en el cuadro siguiente. Lo primero que se observa es que una semana después del fin de un largo período sin apenas volatilidad, el índice experimentó una ligera variación respecto del nivel alcanzado tras la corrección de al menos un 3%, salvo en 1996. En el caso actual, el S&P 500 corrigió un 3,85% entre el 26 de enero (2.872,87 puntos) y el 2 de febrero de 2018 (2.762,13 puntos), poniendo fin a un período de 448 días sin una caída reseñable. Esto querría decir que el viernes 9 podría estar de nuevo a un nivel similar.

A un mes vista, los datos indican, en general, una recuperación. A tres, seis y doce meses el índice se había revalorizado de forma significativa o bien había sufrido un ligero retroceso, lo que parece indicar que no cabe esperar una fase bajista.

Hay que tener en cuenta que las plusvalías indicadas en la tabla parten del nivel del índice después de la corrección del 3%. En tanto que la caída se acentuó en la mayoría de casos, las revalorizaciones desde el fin de la caída fueron más elevadas.

Estas conclusiones parecen indicar que un largo período de baja volatilidad tiene pocas probabilidades de desembocar en un ciclo bajista.

 

 

Qué nos dice el indicador “Bull & Bear“ de Merrill Lynch

Merrill Lynch, el que fuera banco de inversión hasta la crisis financiera de 2008, cuando fue adquirido por Bank of America, publica desde 2002 el indicador “Bull & Bear“. Se trata de un indicador de sentimiento calculado en base a los flujos de entrada y de salida de dinero en el mercado bursátil a través de los fondos de inversión de renta variable. Cuanto mayores son los flujos de entrada en relación a los de salida, mayor es el sentimiento favorable de los inversores hacia el mercado, lo que puede tener implicaciones bajistas ya que ante una eventual noticia negativa quedará poco dinero para entrar y habrá mucho dispuesto a salir.

Bank of America Merrill Lynch, el propietario actual del índice, aseguraba el 26 de enero de 2018 (precisamente el día en que el S&P 500 alcanzó su máximo histórico de 2.872,87 puntos) que el “Bull & Bear“ había vuelto a dar señal de venta, la cual había funcionado correctamente once veces consecutivas desde 2002. Su pronóstico era una corrección del S&P 500 hasta los 2.686 puntos.

Ayer (5 de febrero de 2018), el índice más representativo de la bolsa estadounidense cerró a 2.648,94 puntos, por lo que el indicador resultó de nuevo acertado. La corrección media que tiene lugar tras una señal de venta es del 12% y la actual es del 7,8%.

A pesar de ello, Bank of America Merrill Lynch mantiene perspectivas optimistas para 2018 y prevé que el S&P 500 alcance los 3.000 puntos, lo que supondría una revalorización anual del 12%.

La visión de Jim Cramer sobre el pánico bursátil

Jim Cramer fue el gestor de un hedge fund (fondo de inversión de cobertura), fundado por él mismo en 1987. Entre 1988 y 2001, año en que se retiró, obtuvo una rentabilidad media del 24% anual, según Business Week, lo que le convierte en uno de los inversores de mayor éxito.

Desde 2005 dirige el programa Mad Money en la CNBC, donde ofrece su particular visión sobre los mercados con un afán didáctico.

El 3 de enero de 2018, aseguró en dicho programa que los analistas estaban calentando el mercado con revisiones al alza en sus recomendaciones de valores con el argumento de las positivas repercusiones que la reforma fiscal de Trump iba a tener sobre los beneficios empresariales. Según Cramer los efectos de dicha reforma ya estaban descontados en los precios de las acciones, por lo que no tenía sentido revisar al alza las cotizaciones por esa razón. Afirmó que nunca en los últimos 16 años había visto tantas recomendaciones positivas y se refirió a un efecto contagio.

Ayer (5 de febrero de 2018) describió la caída del índice Dow Jones de la bolsa de Nueva York, que llegó a perder 1.596 puntos durante la sesión, en términos porcentuales un 6,25%, como un flash crash, un crac repentino, causado por la incapacidad del mercado de absorber una avalancha de órdenes de venta causada en buena parte por los programas de trading de alta frecuencia y la activación de órdenes stop loss, de modo que lo podríamos definir también como un pánico endógeno. De hecho, no hubo ninguna noticia que sirviera de detonante. Incluso se dio el caso que el rendimiento de los bonos, una de las principales preocupaciones del mercado, bajó durante la sesión. Cramer considera que “cuando el mercado se rompe“ hay oportunidades de compra.

Sin embargo, el pánico afectará a nivel psicológico a muchos inversores que se habían acostumbrado a un mercado en alza y con baja volatilidad. Es probable que las próximas correcciones no sean vistas como oportunidades de compra sino como señales de venta, lo que podría incrementar la inestabilidad. Según algunos analistas, los inversores van a necesitar un catalizador para volver a confiar en el mercado y esto puede llevar tiempo.

El Dow Jones cerró ayer día 5 a 24.345,75 puntos, con una pérdida de 1.175 puntos, un 4,60%. Acumula un retroceso del 8,53% desde el máximo histórico del 26 de enero de este año (26.616,71 puntos).

Inditex, muy recomendada pero bajista, ¿entonces?

Si hubiera que elegir las diez mejores acciones del mercado europeo, muchos inversores profesionales situarían a Inditex entre ellas, con buenos motivos. Destaca tanto en solvencia y rentabilidad corporativa como en crecimiento y calidad del beneficio.

Es el segundo valor (tras Ferrovial) más recomendado del IBEX 35 por los expertos. De los 37 analistas consultados por Thomson-Reuters, 24 recomiendan comprar o sobreponderar, 9 mantener y solo 4 infraponderar o vender.

El precio de consenso de los analistas calculado por dicha agencia es actualmente de 34,9 €. El precio máximo otorgado por un analista es de 41 € y el mínimo, de 24 €.

El 2 de febrero cerró a 27,65 € y ha caído un 24,6% desde el máximo histórico de 36,67 € del 2 de junio de 2017. Entonces el beneficio por acción era de 1,01 € y el más reciente es de 1,06 €. Por tanto, el PER de las acciones se ha moderado de forma notable. En el máximo de junio de 2017 era de 36,3, muy por encima de la media del mercado, tanto español como europeo, mientras que ahora es de 26,1, mucho más razonable.

La compañía ha sido alcista la mayor parte del tiempo en los últimos diez años, a diferencia de la mayoría de valores nacionales. Desde 2007 solo ha tenido tres ciclos bajistas, incluyendo el actual. Entre el 8 de noviembre de 2007 y el 9 de marzo de 2009 cayó un 53% y entre el 31 de octubre de 2013 y el 16 de octubre de 2014, un 17%. Entre el máximo y el mínimo del ciclo bajista de un valor suelen transcurrir entre 12 y 18 meses. El ciclo actual lleva 8 meses, por lo que es probable que la tendencia continúe, aunque en el transcurso de un ciclo bajista son habituales de una a tres recuperaciones que pueden llegar relativamente lejos.

Entonces, ¿qué hacer? Ante una situación como esta, uno descubre si realmente es un inversor a largo plazo. Un inversor a largo plazo se caracteriza precisamente por no especular con tendencias y tomar decisiones en base a la calidad intrínseca de unas acciones. Este era el enfoque de Philip Fisher, el autor de Acciones ordinarias, beneficios extraordinarios, ídolo de Warren Buffett junto con Benjamin Graham. Ante la pregunta ¿Cuándo es el mejor momento para comprar acciones de una buena compañía?, su respuesta era: siempre.

Ciertamente, este criterio dista de ser perfecto, pues haber comprado Inditex a 36 € no habría dado buen resultado. SIn embargo, ¿hay algún sistema de inversión que sea perfecto? Desde luego que no. Lo que se olvida con frecuencia es que un sistema de inversión tiene que funcionar en el marco de una cartera diversificada, no para cada valor individual.

Así que ante la certeza de comprar un buen valor y una probabilidad más o menos elevada de que este continúe cayendo, la decisión que se tome define nuestras prioridades.

 

¿Nos aguará la fiesta la bolsa de Nueva York?

El IBEX 35 empezó 2018 con buenas perspectivas y el 26 de enero llegó a acumular una plusvalía del 5,5%. Sin embargo, los buenos datos de empleo en Estados Unidos, así como la subida de los salarios en dicho país al mayor ritmo en nueve años, han reactivado el temor a que sigan subiendo los tipos de interés a lo largo de este año. Al igual que la contrapartida positiva de una recesión es una caída de los tipos de interés, la contrapartida negativa del crecimiento económico es un alza de los mismos.

Los recortes de impuestos de la Administración Trump, que en un principio fueron vistos como positivos para la bolsa, se han girado en contra, ya que en un contexto de crecimiento económico consolidado una política fiscal expansiva (bajada de impuestos, aumento del déficit público) debe combinarse con una política monetaria restrictiva (retirada de los programas de compra de activos financieros por parte del banco central, subida de tipos) para evitar que se dispare la inflación.

Estados Unidos fue el primer país en entrar en la llamada Gran Recesión en 2007, el primero en salir de ella y el primero también en aplicar una política monetaria restrictiva que marcará el camino a otros bancos centrales, en particular el Banco Central Europeo, de aquí la preocupación que sobrevuela las bolsas europeas.

El rendimiento anual del bono a 10 años americano empezó a subir a partir de julio de 2016, cuando llegó al 1,36%, mientras que el 2 de febrero alcanzó el 2,84%. El bund alemán a 10 años tenía rendimiento anual negativo del 0,19% en julio de 2016 mientras que ahora renta el 0,77%. El rendimiento anual bono español a 10 años alcanzó su mínimo en septiembre de 2006 en un 0,88% anual, en marzo de 2017 subió al 1,88% y actualmente todavía está por debajo de ese nivel, en el 1,47%.

Un aumento de los tipos de interés se considera negativo por una doble razón: las activos financieros compiten entre sí por captar el ahorro y cuando los títulos de renta fija, que son percibidos como de menor riesgo, se vuelven más rentables, baja el precio que los inversores están dispuestos a pagar por las acciones. Por otro lado, aumentan los costes financieros de las empresas, principalmente de aquellas más endeudadas.

Esto es así en teoría. Como dice Hugo Ferrer en su artículo Ver más caídas a partir del lunes es muy probable. Y que sea una oportunidad de compra también es probable, esta tesis supone que todos los demás factores que influyen en la bolsa no varían (lo que en economía se conoce como cláusula ceteris paribus, o sea “todo lo demás igual“). Las bolsas no solo evolucionan en función del rendimiento de los bonos sino de otras circunstancias, como los beneficios empresariales, la inflación, las expectativas… Por tanto, en los próximos meses lo que determinará la marcha de las bolsas será el signo del balance de todos estos factores.

Se esperaba desde hacía tiempo una corrección en la bolsa estadounidense, pues desde junio de 2016 no había sufrido un retroceso de más del 5%, algo que no ocurría desde 1929. La corrección actual del S&P 500, principal índice de la bolsa americana, desde el máximo del 26 de enero es del 3,85%, por lo que no debería extrañarnos que la tendencia se agudizara en las próximas sesiones.

Jeremy Siegel, autor del éxito Stocks for the long run (Acciones para el largo plazo), ha sido alcista en la bolsa estadounidense en los últimos años a pesar de las continuas alertas de sobrevaloración por parte de muchos expertos, por lo que su visión del mercado ha sido acertada. Ahora cree que el mercado podría sufrir una corrección del 10% porque tendrá que asimilar la práctica seguridad de que la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, suba el tipo de interés oficial en varias ocasiones en 2018, que serán cuatro según el profesor de la Wharton Business School, del 1,25% actual al 2%. En diciembre pronosticó un 2018 con ganancias moderadas de hasta el 10% como máximo.

¿Un comportamiento plano o una ligera caída de los índices estadounidenses será negativo para las bolsas europeas, y la española en particular, en el conjunto de 2018? No necesariamente. El cuadro siguiente indica la rentabilidad con dividendos del índice Dow Jones Industrials y del Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) en los últimos 30 años. Vemos que en 13 años la bolsa española fue más rentable que la americana y que en 2004 y 2005 el Dow Jones tuvo una rentabilidad de entre el 2% y el 5% mientras que en ambos años el IGBM ganó entre el 23% y el 25%.

Telefónica: rentabilidad cero desde 2007

Al cierre de hoy 2 de febrero de 2018, las acciones de Telefónica acumulan una rentabilidad del 0% desde el 1 de enero de 2007, como puede observarse en el cuadro de seguimiento del IBEX 35 y las carteras, del que reproduzco una captura parcial. Sin embargo, no es mucho menos del 12,4% que se ha revalorizado el IBEX 35 con dividendos en el mismo período. Otro de los pesos pesados del IBEX 35, el Banco Santander, ha ganado un 3,4% desde 2007.  Las rentabilidades incluyen dividendos brutos y derechos procedentes de ampliaciones de capital.

El cuadro siguiente indica la rentabilidad anual de las acciones de la operadora desde 2007.


Esta semana el IBEX 35 ha perdido un 3,42% pero todavía acumula un saldo positivo del 2,10% en 2018 mientras que el DAX alemán se ha situado en terreno negativo en un 1,03%. Las bolsas internacionales se han visto presionadas por un repunte generalizado de los tipos de interés de los títulos de renta fija y el temor a que reviente la burbuja en este tipo de activos.

El analista Roberto Moro, de Apta Negocios, considera como escenario más probable que el IBEX 35 se apoye en el soporte de los 10.000 puntos y que el selectivo debería superar los 10.650 puntos para volver a ser alcista a corto plazo. Ver entrevista en Invertia: Moro: «Mientras el Ibex no recupere los 12.400 puntos, no diremos que es alcista a largo plazo»

 

Dividendos de los últimos doce meses de los valores del IBEX 35 y del Medium Cap y su rendimiento el 31-01-2018

En el mes de enero los valores con alto rendimiento por dividendo lo hicieron peor que la media del mercado debido a la caída de las energéticas. Por qué cae Enagás.

La cartera Dividendo IBEX 35 ganó un 0,82% mientras que la referencia, la rentabilidad media de los 35 valores del IBEX, fue del 3,57%. El IBEX 35 con dividendos se revalorizó un 4,50% por el buen comportamiento de los bancos.

La tabla siguiente recoge los dividendos ordinarios pagados por las compañías del IBEX 35 a lo largo de los últimos doce meses, así como el rendimiento por dividendo calculado como el dividendo ordinario total de los últimos doce meses en relación al precio de cierre del mes de enero.

La siguiente tabla ofrece la misma información para los integrantes del IBEX Medium Cap.

Finalmente, he ordenado los valores de ambos índices en el ranking siguiente. Los encuadrados en azul son los componentes del IBEX 35 y los encuadrados en amarillo, los del IBEX Medium Cap.

 

Ranking de rentabilidad de los valores del IBEX 35 en enero de 2018

Mes de contrastes claros, con ganancias superiores al 10% en Santander, CaixaBank, Sabadell y Bankinter, mientras que valores refugio tradicionales como Enagás y Red Eléctrica se dejaron alrededor de un 8%.

El IBEX 35 con dividendos se revalorizó un 4,5% en enero por el buen comportamiento de las entidades financieras pero las empresas no financieras ganaron una media del 1,97%.

Por qué cae Enagas

 

Por qué cae Enagás

Entre el 17 y el 30 de enero, las acciones de la empresa encargada del transporte del gas en España han caído de los 24,24 € a los 21,55 €, una minusvalía del 11% en dos semanas, y desde el 7 de diciembre de 2017 la caída ha sido del 14,3%, algo que ha pillado desprevenidos a inversores que apostaron por el valor por su seguridad y baja volatilidad. Entre estos inversores se encuentran numerosos fondos de pensiones.

Sin embargo, no es la primera vez que Enagás sufre correcciones de este calibre. Entre el 7 de junio y el 6 de julio de 2017 las acciones perdieron un 12,7%. Entre el 8 de junio y el 16 de noviembre de 2016, un 17,5%. También en 2013 y 2015 hubo caídas de entre el 15,5% y el 16,1% en algún momento del año.

Las acciones ya venían acusando en los últimos meses la expectativa de que el gobierno español recortara los ingresos regulados de Enagás, que forman el 90% de la cifra de negocio de la empresa. Lo que ha ocurrido en los últimos días es que se ha conocido la cifra concreta a la que podría ascender dicho recorte: 164,7 millones de euros en 2019 y 2020, o sea unos 82 millones de euros por año. ¿Cuánto representa esto en relación al volumen total de ingresos regulados? Para 2020 Enagás estimaba que los ingresos regulados serían de 1.100 millones de euros, por lo que el impacto sobre la cuenta de resultados sería del 7,5%.

El mercado ha reaccionado negativamente no solo por la posibilidad de que los beneficios se reduzcan en un porcentaje similar sino porque esperaba ingresos predecibles al menos hasta 2020. En su informe de resultados de 2016, Enagás destacaba como punto fuerte de la empresa la “alta visibilidad“ de sus ingresos debido a “un marco regulatorio estable hasta 2020“. La razón por la cual se ha frustrado esa expectativa ha sido la intención del ministerio de Energía de aprobar medidas urgentes contra la sequía, entre las cuales se encuentra el recorte de ia retribución a la distribución y el transporte del gas y la electricidad.

Otro factor que ha influido, y que puede seguir planeando sobre la cotización de Enagás a lo largo del año, ha sido el repunte de los tipos de interés de los bonos y la expectativa de que esa tendencia continúe en el futuro. En principio, esta circunstancia afecta negativamente a empresas con alto rendimiento por dividendo porque dicho rendimiento pierde atractivo en relación con el interés de los bonos y porque incrementa el coste de la deuda financiera. Si bien Enagás solo destina del 20% de su beneficio de explotación a gastos financieros, su deuda es bastante elevada, por lo que el mercado espera que los beneficios futuros también se vean reducidos como consecuencia de ello.

Un tercer aspecto que presiona la cotización de Enagás es la preferencia actual de los inversores por los valores más cíclicos, que se ven más favorecidos por la recuperación económica, frente a valores refugio, menos sensibles al crecimiento económico.

A lo largo de 2018 Enagás pagará previsiblemente un dividendo de 1,46 €, por lo que a los precios actuales (22 €), su rendimiento por dividendo es del 6,6%, el más alto del IBEX 35 después del de Endesa. Es frecuente que los altos rendimientos por dividendo reflejen incertidumbre y desinterés del mercado, a pesar de lo cual en muchos años (pero no en todos) los valores con rendimientos elevados se comportan, como grupo, mejor que los índices de referencia.

Se espera que la empresa publique sus resultados anuales el 20 de febrero.

Enagás anticipa el dividendo que pagará en 2021

Nota posterior: El 1 de febrero Enagás cerró con una subida del 0,91% con un IBEX en negativo en un 0,50%, aunque llegó a subir más de un 3% durante la sesión, tras proponer el ministro de Energía Alvaro Nadal, en su comparecencia ante el Congreso, un ajuste sensiblemente inferior al inicialmente anunciado (menos de la mitad). La cifra definitiva queda a la espera de lo que dictamine la Comisión Nacional de Mercados y Competencias.