La importancia del beneficio por acción

Qué adquirimos cuando compramos una acción

Cuando compramos una acción, compramos un derecho de propiedad sobre una empresa. Claro que el número de acciones es tan grande que no acabamos de sentirnos propietarios, al igual que al adquirir un terreno en España no nos sentimos propietarios del país.

Aunque realmente el derecho de propiedad sobre la empresa es lo menos importante. Por ejemplo, el capital social de Gas Natural está compuesto por casi exactamente mil millones de acciones. Así, una acción de Gas Natural me convierte en propietario de una mil millonésima parte de la compañía (en proporción, sería como poseer 504 m2 de territorio español en relación a la superficie total de España). Pero no sería propietario de los activos de la compañía sino de su patrimonio neto ya que al valor de los activos hay que restar el importe de las deudas. Si Gas Natural decidiera disolverse, devolvería a los accionistas su patrimonio neto, que al final de 2014 fue de 14.141 millones de euros. A cada acción le correspondería la mil millonésima parte de esta cantidad, o sea unos 14 €. Es lo que se conoce como valor contable.

Si pago 20 € por algo que vale 14 €, parece que estoy cometiendo una insensatez pero no necesariamente es así. De hecho, hay empresas, como Inditex, que cotizan a 9 veces su valor contable. En otro artículo he comentado que seguir la estrategia de comprar las empresas cuyo precio está más próximo a su valor contable no da resultados especialmente buenos.

Las empresas se valoran como negocios en marcha, lo que normalmente implica negocios en crecimiento. Se valoran por los beneficios que son capaces de generar, es decir como activos financieros, más que como activos reales por el patrimonio que poseen. Por eso sus acciones suelen valer más, o mucho más, de lo que indica su valor contable.

En vez de considerar las acciones como un derecho de propiedad sobre el patrimonio de una empresa, conviene más considerarlas como un derecho de propiedad sobre los beneficios. Pero no sobre los beneficios totales de la empresa sino sobre el beneficio que le corresponde a cada acción. Poco importa que una sociedad aumente sus beneficios un 20% si al mismo tiempo ha hecho una ampliación de capital en la que ha creado un 20% más de acciones, porque en este caso el beneficio que le corresponde a cada acción no habrá variado. Por tanto, podemos decir que una acción es un activo que da un derecho de propiedad sobre el beneficio que le corresponde.

Si bien al comprar una acción de Gas Natural solo soy propietario de la mil millonésima parte de la compañía, soy propietario del 100% del beneficio que corresponde a esa acción. Pero hay un acuerdo tácito entre el accionista y la empresa mutuamente ventajoso. Consiste en que la empresa solo paga al accionista una parte del beneficio por acción en concepto de dividendo y reinvierte la otra en la propia compañía para ser capaz de generar mayores beneficios y por tanto mayores dividendos en el futuro.

Poco importa que al comprar 500 m2 de terreno me sienta propietario de la mil millonésima parte de España sino saber que soy propietario de todo lo que puede producir ese terreno.

Cómo se calcula el beneficio por acción

El beneficio por acción es el beneficio después de impuestos dividido por el número de acciones.

A partir de aquí hay una serie de precisiones:

a) El beneficio neto a considerar es el «beneficio neto atribuido a la sociedad dominante». Cuando una empresa posee más del 50% de otra, debe consolidar las cuentas de la filial a las suyas. Es decir, debe sumar línea por línea todas las partidas del balance de situación y de la cuenta de resultados a su propio balance de situación y su propia cuenta de resultados. Esto hace que se apunte beneficios que en realidad no le corresponden. Por ejemplo, si la empresa A (matriz o dominante) tiene el 70% de una sociedad B (filial o dependiente), se apunta el 100% de sus beneficios, por lo que al final de la cuenta de resultados la empresa A debe descontar el 30% de los beneficios de la B. Son los intereses minoritarios. Si la empresa B ha tenido pérdidas, entonces los intereses minoritarios son positivos porque en este caso la matriz se habrá apuntado un 30% de pérdidas de la B que no le correspondían.

b) El beneficio neto atribuido a la sociedad dominante (abreviado generalmente como beneficio neto atribuido o atribuible) puede incluir beneficios derivados de «operaciones interrumpidas». Cuando una empresa vende (o se dispone a vender) una parte de su negocio, debe contabilizar los resultados obtenidos durante el año de esa línea de negocio (así como los beneficios o pérdidas obtenidos en la enajenación) en un renglón aparte, bajo la denominación de operaciones interrumpidas. Se hace para indicar al accionista que en el futuro ya no obtendrá beneficios (o pérdidas) de una de sus líneas de negocios. Eso no significa necesariamente que en el futuro los beneficios vayan a ser menores. Si la sociedad utiliza los beneficios obtenidos para entrar en un segmento de mercado más rentable o en el que puede ser más eficiente, los beneficios futuros pueden aumentar con mayor rapidez. Dependerá del acierto que hayan tenido los gestores al sustituir una línea de negocio por otra.

c) El resultado neto que no procede de operaciones interrumpidas forma lo que se denomina «resultado de operaciones continuadas». Pero no hay que confundirlo con beneficio recurrente, ya que puede incluir plusvalías obtenidas por la venta de inmovilizado (por ejemplo un edificio o una instalación) o por la venta de activos financieros (por ejemplo, plusvalías obtenidas al vender una participación en otra empresa).

En definitiva, hay que tener en cuenta que el beneficio por acción incluye todos los posibles resultados extraordinarios que ha obtenido la empresa durante el ejercicio.

Diferencia entre beneficio por acción informado y beneficio por acción efectivo

El beneficio por acción informado es el que proporciona la sociedad en su cuenta de resultados. Para su cálculo, toma en consideración el «número medio ponderado de acciones en circulación». Si la sociedad ha aumentado capital durante el ejercicio, no se tiene en cuenta el número de acciones existentes en el momento de calcular el beneficio por acción sino el número medio ponderado. Por ejemplo si en enero el capital social tenía 1.000 acciones y en octubre tenía 1.100 acciones debido a una ampliación de capital (o también debido al pago de dividendos en acciones), a efectos del cálculo del beneficio por acción se considera que durante nueve meses (de enero a septiembre) hubo 1.000 acciones y durante tres meses (de octubre a diciembre) hubo 1.100 acciones. El número medio ponderado sería (1.000 x 9) + (1.100 x 3), todo ello dividido por 12, lo cual da 1.025 acciones.

Si la sociedad ha comprado acciones propias (por ejemplo para sostener la cotización en bolsa, para repartirlas entre los empleados, para reducir capital etc.) esas acciones (lo que se llama autocartera) no cuentan en el reparto del beneficio ni del dividendo porque no están en circulación.

El beneficio neto atribuido dividido por el número medio ponderado de acciones en circulación nos da el beneficio por acción básico.

Las normas contables obligan a las empresas a indicar también el beneficio por acción diluido, que es el dato que realmente nos interesa. Para calcularlo, se tienen en cuenta acciones que todavía no están en circulación pero que se sabe que lo estarán en un futuro próximo debido a la existencia de bonos convertibles en acciones, planes de remuneración en acciones para empleados etc. Normalmente hay muy poca diferencia entre el beneficio por acción diluido y el básico, salvo en algunos bancos, ya que estos pueden tener en marcha elevadas emisiones de bonos convertibles.

El beneficio por acción efectivo que indico en la tabla (y que utilizo en el cálculo de la relación precio beneficio) es el beneficio neto atribuido dividido por el número efectivo de acciones (y no la media ponderada) más el número de acciones con efectos potencialmente dilutivos.

Beneficios por acción de los valores del IBEX-35

 

 

La cartera Contrarian gana un 15% en un mes y medio

Desde el 31 de diciembre hasta el 13 de febrero, la cartera Contrarian, compuesta por las constructoras OHL y ACS, la tecnológica Indra, Telefónica y la cadena de supermercados DIA, obtiene una rentabilidad del 15,32%. Este año ha empezado siendo muy favorable para las acciones menos defensivas, que acostumbran a estar sobrerrepresentadas en esta cartera.

La Contrarian se caracteriza por ser la cartera que presenta rachas favorables y desfavorables.de forma más marcada. Por ejemplo, a partir de julio de 2009 se comportó peor que la referencia del mercado (el IBEX Empresas) seis trimestres consecutivos, pero a partir de enero de 2011 lo hizo mejor que el mercado ocho trimestres consecutivos. Es la cartera que menos trimestres logra batir al mercado pero cuando lo hace es por goleada. Así, en los seis trimestres mencionados la desventaja fue de una media del 1,16% mientras que en los ocho trimestres siguientes la ventaja fue de una media del 4,57%. Desde octubre de 2013 vuelve a estar en racha, por lo que es previsible que en algún momento vuelva a encandenar una serie de trimestres con desventaja.

La cartera Contrarian incorpora las cinco empresas no financieras del IBEX-35 con menor relación precio-beneficio (ratio PER). Hay que tener en cuenta que los beneficios de DIA incorporan resultados extraordinarios, de modo que su PER es más bajo de lo que sería si solo se contabilizaran los beneficios recurrentes. Pero siempre se ha seguido el criterio de calcular el PER a partir del beneficio por acción total.

 

 

La importancia de los dividendos en el largo plazo

Algunos inversores piensan que los dividendos son las migajas de la bolsa, pues un 2% o un 3% parece nada comparado con una expectativa de ganancia del 20% o 30%. Para otros, el dividendo no es que parezca nada, es que no es nada. Esta idea, que curiosamente se ha puesto muy de moda últimamente, nace de la observación de que el día en que unas acciones pagan dividendo, este se descuenta del precio. Por ejemplo, si hoy Endesa cierra a 17 euros y mañana paga 0,4 euros de dividendo, mañana abrirá a 16,6 euros. De aquí algunos extraen la conclusión de que lo que te dan por un sitio te lo quitan por otro. Pero esto sería como decir que el dividendo que pagará Endesa en 2019 ya está en el precio, lo que no es el caso, pues el precio varía en función de los beneficios y de las expectativas.

Conviene adoptar una perspectiva de largo plazo para observar el efecto que tienen los dividendos sobre la rentabilidad global de las acciones. Por ello inserto la siguiente tabla, que nos indica la evolución del IBEX-35 al cierre de cada año desde 2005, y del IBEX Total, que tiene en cuenta las remuneraciones pagadas por las acciones, como dividendos y derechos de suscripción.

Vemos que al final de 2014 el IBEX-35 tenía prácticamente el mismo nivel que al final de 2005, por lo que la plusvalía media de las acciones que componen este índice fue nula en este período de nueve años. En cambio, cuando se tienen en cuenta dividendos y otras remuneraciones, la rentabilidad del índice fue del 51%, lo que supone una media del 4,72% anual. En este caso, los dividendos no solo no fueron nada sino que lo fueron todo.

También podemos ver que en diciembre de 2014, el IBEX-35 aún estaba un 32% por debajo del nivel de 2007, mientras que gracias  a los dividendos habríamos evitado las pérdidas.

IBEX 2005-2014Los dividendos tienen dos grandes ventajas: siempre son positivos, a diferencia de las plusvalías, y acostumbran a aumentar a lo largo del tiempo si se invierte en compañías sólidas, a diferencia de los intereses de los bonos y de los depósitos. Pero otra ventaja es, como acabamos de ver, que a lo largo de determinados períodos pueden representar la mayor parte de la rentabilidad de la bolsa.

Esto no significa que tengamos que comprar acciones solo porque ofrecen un elevado rendimiento por dividendo. Además hay que tener en cuenta otros factores, como la solvencia y la rentabilidad de la empresa. Hay años en los que las acciones con elevado rendimiento se comportan mejor que el resto pero hay años en que sucede lo contrario. A largo plazo, no se observa una ventaja significativa respecto al mercado al seguir una estrategia basada en comprar acciones con rendimiento por dividendo superior a la media.

 

Ver también:

La importancia de los dividendos

 

 

Qué fue de los «10 valores para ganar en 2014»

El 2 de diciembre de 2013, un diario económico español publicó un artículo sobre los diez valores del IBEX-35 más favorecidos por los analistas.

Los diez valores y los principales motivos para su selección fueron los siguientes:

1. Telefónica
Reducción de la deuda.
Aumento del flujo de caja.
Regreso al dividendo.

2. Repsol
Compensación del gobierno argentino por la expropiación de YPF.
Descuento del 12% respecto a su valor contable.
Rentabilidad por dividendo del 5%.
Precio objetivo de 23 euros por parte del banco estadounidense Citigroup.

3. Banco Popular
Uno de los más beneficiados por la recuperación económica.
Potencial del 20%.

4. CaixaBank
Rentabilidad por dividendo del 6%
Descuento del 26% respecto al valor contable

5. Grifols
Incremento de beneficios del 35% en los 9 primeros meses de 2013.
Internacionalización de la compañía gracias a la adqusición de la unidad de diagnóstico transfusional de Novartis y TiGenix.

6. Arcelor Mittal
Previsión de mejora de la demanda de los países emergentes.
Su condición de valor cíclico le permitirá aprovechar mejor que el resto de valores el entorno de mayor crecimiento económico.
Proceso de reestructuración que permite a la compañía generar caja incluso en los puntos más bajos del ciclo del acero.
Posición de ventaja respecto a sus rivales.
Despegue de la industria automovilística americana, uno de sus principales clientes.

7. Ferrovial
Reconversión y adaptación a los nuevos tiempos.
Internacionalización de la compañía.
Diversificación de sus negocios e ingresos.
Reducción de la deuda.

8. BBVA
Potencial del 36%.
Recomendación de compra por parte de Goldman Sachs, con precio objetivo de 11,95 €.
Buena marcha del negocio en México.
Regreso del dividendo en efectivo.
Descuento significativo respecto a sus homólogos europeos.

9. Inditex
Beneficiado por la recuperación económica internacional.
Creciente presencia en el negocio por internet.

10. OHL
Internacionalización de la compañía.
Precio objetivo de 32,76 €.
Los valores cíclicos como OHL se encuentran en disposición de registrar las mayores revalorizaciones en un contexto de recuperación económica.

Una cartera compuesta por esos valores hubiera obtenido en 2014 una rentabilidad media de -3,30% mientras que el IBEX-35 generó una ganancia del 8,62%. La cartera lo hubiera hecho casi un 12% peor que el IBEX.

10 valores para ganar en 2014El principal problema de esta cartera lo hemos comentado en otras ocasiones: no obedece a un criterio de selección sino a un pluralidad de criterios. El resultado fue que solo dos de los diez valores superaron al mercado.

El artículo concluía con la siguiente advertencia: «El sector eléctrico es el gran damnificado. Los expertos creen que la reforma eléctrica todavía seguirá pasando factura a sus cuentas de resultados.»

Sin embargo, una cartera formada por los «grandes damnificados» del IBEX-35 (Iberdrola, Gas Natural-Fenosa y Red Eléctrica) hubiera dado una rentabilidad media del 33,82% en 2014. Por su parte, Endesa (que estuvo fuera del IBEX en 2014) ganó un 36,67%.

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Cómo afectan las comisiones y los impuestos a la rentabilidad de las carteras

En este artículo quiero mostrar cómo afectan las comisiones y los impuestos a la rentabilidad de las carteras. Supondré que las comisiones de compraventa son del 0,2% y que la tasa impositiva sobre los dividendos y las plusvalías es del 20%.

A partir de este año, los primeros 1.500 euros de dividendos vuelven a estar sujetos a imposición, lo cual evidentemente perjudica a los pequeños inversores. En contrapartida, deja de aplicarse la penalización sobre las plusvalías obtenidas en menos de un año, que antes tributaban al tipo marginal de la renta y ahora se gravan al tipo impositivo del ahorro. Este cambio favorece la actualización trimestral o semestral de las carteras, que suelen generar mayor rentabilidad que la actualización anual.

El tipo impositivo del ahorro también se ha reducido, pues para unas ganancias de 6.000 euros pasa del 21% al 20% este año, y en 2016 quedará en el 19% (si no lo cambia el gobierno de turno que surja de las próximas elecciones).

El cuadro siguiente recoge los cuatro trimestres de 2012 de la cartera Contrapunto, tal como aparecen en mi libro Invertir Low Cost (he añadido la rentabilidad del IBEX Empresas en cada trimestre y la ventaja de la cartera). Las rentabilidades incluyen dividendos tanto para cada valor de la cartera como para el IBEX Empresas. El IBEX Empresas es la rentabilidad media de todas las empresas no financieras del IBEX-35.

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Al calcular la rentabilidad media de la cartera como la suma de las rentabilidades de cada valor dividida por el número de valores, se supone implícitamente que al principio de cada trimestre destinamos la misma cantidad de dinero a cada valor, ya que al hacer la media cada valor pondera lo mismo (un 20% en una cartera de cinco valores). En la práctica resulta poco práctico, valga la redundancia, porque implica reequilibrar la cartera de modo que habría que vender algunas acciones de los valores que más han subido y comprar acciones de los valores que han subido menos o que han bajado. Esto lo podemos ver en las columnas tercera y cuarta del cuadro. Por ejemplo, en el segundo trimestre se habrían vendido algunas acciones de Iberia para reequilibrar su ponderación en la cartera.

A pesar del inconveniente de estos reajustes continuos, considero que es la manera más transparente de calcular las rentabilidades de las carteras ya que de otro modo los lectores podrían perderse con los cálculos.

En las columnas de la quinta a la última (bajo la denominación común de ponderaciones variables), he simulado cómo habría evolucionado un capital de 1.000 euros invertido en la cartera Contrapunto sin necesidad de hacer esos ajustes para reequilibrar las ponderaciones, lo cual es mucho más práctico ya que requiere muchas menos operaciones. Como puede verse, al principio del segundo trimestre la posición en Iberia no habría variado respecto al final del primer trimestre, de modo que este valor habría estado sobreponderado.

La rentabilidad al cabo de doce meses de la cartera Contrapunto con ponderaciones variables (sin comisiones ni impuestos) habría sido del 33,51%, muy similar al caso en que las ponderaciones se hubieran mantenido constantes. Por tanto, no vale la pena preocuparse por ajustar cada trimestre la cartera de forma que cada valor pondere lo mismo. Si se mantienen sobreponderados los valores que más han subido, e infraponderados los que han subido menos, se obtiene una rentabilidad similar a la de con una cartera donde cada valor pondera lo mismo. De hecho, con frecuencia será algo superior, como en el caso que acabamos de ver, porque los valores que baten al mercado a menudo continúan haciéndolo en los meses siguientes.

Las dos últimas columnas tienen en cuenta las comisiones. Al ser la comisión de compraventa del 0,2%, se parte de una inversión de 199,60 € en cada valor, de modo que se pierden 2€ de los 1.000 € inicialmente invertidos. Al final del primer trimestre, salen Ferrovial y Telefónica, por cuya venta se obtienen 366,96 €, ya que de nuevo hay que descontar un 0,2%. Este importe se divide a partes iguales entre los valores entrantes en el segundo trimestre, Gas Natural y Enagás, o sea 183,48 € en cada valor (usamos el criterio de ponderaciones variables y no tocamos el resto de valores). Pero a su vez hay que descontar un 0,2% de comisión, por lo que la cantidad inicial invertida es de 183,11 € en cada uno de estos valores.

Usando el mismo procedimiento en cada trimestre, se llega a un resultado final de 1.323,76 €. Sin comisiones, el resultado hubiera sido de 1.335,10 €. Es decir, al cabo de un año se pierde un 1,13% de rentabilidad a causa de las comisiones.

Por último hay que tener en cuenta los impuestos. Los beneficios totales después de comisiones han sido de 323,76 €, que incluyen dividendos y plusvalías. Como las ganancias han sido inferiores a 6.000 €, aplicaremos un tipo impositivo del 20%, de modo que el beneficio neto habrá sido de 259 €. O sea, la rentabilidad pasa de ser de 33,51% sin comisiones ni impuestos a ser del 25,90% después de comisiones e impuestos, por lo que ambos conceptos restan 7,61 puntos a la rentabilidad bruta.

Obviamente, si la rentabilidad bruta es menor, el impacto de las comisiones y los impuestos también lo será. Por ejemplo, para una rentabilidad bruta del 9,02%, la rentabilidad neta de comisiones es del 8,10% para el mismo número de operaciones que en el caso anterior. Por tanto, las comisiones restarían algo menos al resultado, un 0,92% (frente al 1,13% del caso anterior). La rentabilidad neta de comisiones e impuestos habría sido del 6,48%, por lo que la diferencia respecto a la rentabilidad bruta habría sido de 2,54 puntos.

Contrapunto2012_resumen

 

Banco Santander, ¿ha sido una inversión rentable?

santanderA raíz de la fuerte caída del Santander a principios de 2015, un conocido me aseguró que el banco había sido uno de los peores valores de la bolsa española de los últimos 10 años. Mi impresión era que había sido menos rentable que la media pero que tampoco estaba entre los peores.

Para confirmar o desmentir impresiones, nada mejor que ponerse a calcular. Partí de enero de 1999 para examinar la trayectoria del Santander desde su fusión con el Central Hispano, por lo que el período abarcaría un total de 16 años.

Imaginemos que el 31 de diciembre de 1998 un adivino nos hubiera dicho que en 2014 los beneficios del banco se habrían multiplicado por siete. Aquel día, las acciones del Santander cotizaron a 8,475 € (teniendo en cuenta el split 1×2 de junio de 1999). Puesto que nos han dicho que el precio de las acciones tiende a subir a largo plazo en una proporción similar a la de los beneficios, habríamos pensado que en 2014 las acciones valdrían siete veces más, o sea casi 60 €. Pero hoy valen la décima parte de ese hipótetico precio.

El caso es que el adivino no nos hubiera dado información sobre un detalle: la evolución del número de acciones. En diciembre de 1998, el capital del banco estaba dividido en 2.295 millones de acciones. Tras la ampliación de enero de 2015, constaba de 13.798 millones de títulos. Esto significa que el beneficio por acción, que es el dato que realmente le importa al accionista y no el volumen de beneficios, apenas ha variado. En diciembre de 1998 fue de 0,38 €. En 2014 el Santander obtuvo un beneficio neto atribuido de 5.816 millones de euros, de modo que el beneficio por acción fue de 0,42 €. Es decir, el beneficio por acción del Santander solo aumentó un 10,5% en 16 años, un 0,6% anual. Contrasta claramente con el espectacular crecimiento de la entidad en volumen de activos, hasta llegar a situarse entre las mayores del mundo. La tan prometida creación de valor para el accionista no se ha hecho realidad.

Pero al menos el precio de las acciones debería haber subido un 10% desde 1998, ¿no? En cambio, ha caído un 30%. Otra cosa que no podía saber nuestro adivino era el estado de las expectativas en 2014. En 1998 el Santander tenía muy buenas perspectivas, y eso se traducía en el precio que los inversores estaban dispuestos a pagar por sus acciones. Entonces, por un beneficio por acción de 0,38 € pagaban 8,5 €, o sea 22 veces (es lo que se conoce como relación precio-beneficio o PER). En enero de 2015 pagaban 6 € por un beneficio por acción de 0,42 €, o sea 14 veces.  En septiembre de 2015 pagaban 5 € por un beneficio por acción de 0,517 €, unas 10 veces. En definitiva, el adivino solo habria predicho lo más llamativo pero lo más irrelevante: el volumen de los beneficios.

Lo que nos interesa ahora es saber cómo se ha comportado el Santander respecto a la media del mercado. En enero de 2015, el IBEX cotizaba a un nivel muy próximo al del cierre de 1998, que fue de 9.836 puntos. Así, mientras el IBEX al menos se ha mantenido, el Santander ha caído un 30%. Seguramente, esto es lo que hace pensar a muchos que el mayor banco español ha sido uno de los peores valores del mercado.

Sin embargo, debemos tener en cuenta la rentabilidad con dividendos y ampliaciones de capital, no solo la plusvalía. Muchas de las ampliaciones de capital del Santander han sido para remunerar al accionista. La macroampliación de 2008 tiró el precio por los suelos pero generó unos derechos de suscripción. Tras considerar todas las remuneraciones pagadas por el banco en este período, la rentabilidad ha sido del 4,93% anual de diciembre de 1998 a diciembre de 2014. En el mismo período, la rentabilidad con dividendos y ampliaciones del IBEX-35 fue del 4,26% anual. Es decir, el Santander se comportó ligeramente mejor que la media del mercado.

Sin embargo, en lo que llevamos de 2015 (hasta el 29 de octubre) el Santander pierde un 22% con dividendos incluidos mientras que el IBEX 35 gana un 3,7% también con dividendos. Esto significa que la rentabilidad anual del Santander desde diciembre de 1998 está ahora alrededor del 3,8% anual y la del IBEX 35 en torno al 4,2% anual. Por tanto, el Santander lo ha hecho algo peor que el mercado en este período.

Desde 2010, la situación es más desfavorable para el Santander. De 2010 a 2014, el banco dio una rentabilidad negativa del 1,1% anual mientras que el IBEX generó un resultado positivo del 2,76% anual, a lo que habría que añadir el mal comportamiento relativo del banco en 2015.

Y para contestar al conocido que me planteó la cuestión, en los 10 años que van de diciembre de 2004 a diciembre de 2014, la rentabilidad del Santander fue del 5,37% anual y la del IBEX, del 6,33% anual. Algo de razón tenía, pero no tanta.

 

 

 

 

 

El iBillionaire Index, invertir como los milmillonarios

El iBillionaire Index está compuesto por los valores que figuran en las carteras de veinte inversores estadounidenses que gestionan más de mil millones de dólares (en inglés, billion es mil millones). No se trata solo de inversores que gestionan un gran volumen sino que entre ellos hay nombres legendarios como Warren Buffett, Carl Icahn, George Soros o Ray Dalio y grandes talentos como Bruce Berkowitz o David Tepper. Casi todos ellos pueden demostrar haber logrado excelentes resultados a lo largo de extensos períodos. La excepción más notable es la de George Soros, de quien no se conoce en realidad la rentabilidad que ha obtenido.

Podría decirse que el iBillionaire Index recapitula lo mejor de entre lo mejor y viene a ser la quintaesencia en el mundo de la inversión bursátil.

El iBillionaire Index está compuesto por 30 valores cotizados en las bolsas de Estados Unidos y cada uno de ellos tiene una ponderación de alrededor del 3%. Su composición puede consultarse en una página web especialmente concebida para seguir su evolución.

En otros artículos he hablado del índice Eco 10, que recoge los diez valores preferidos por los analistas que operan en el mercado español, y del Guru Focus Consensus Picks Portfolio, una cartera de valores compuesta por las acciones más seleccionadas por los gurús de la bolsa norteamericana. Vimos que en ambos casos la rentabilidad ha sido un poco inferior a la de los índices que pretenden batir. ¿Qué ocurre con el iBillionaire Index?

Tenemos que ser prudentes todavía con la valoración de este interesante índice, pues es de creación muy reciente (25 de octubre de 2013), mientras que el Eco 10 y el Guru Focus Portfolio ya acumulan ocho años de existencia. No obstante, mi predicción personal es que a largo plazo el iBillionaire no lo hará mucho mejor que su índice de referencia, que es el S&P500, compuesto por las 500 empresas más capitalizadas de Estados Unidos. Estoy dispuesto a aventurar incluso que su rentabilidad será muy similar a la del S&P 500.

Lo primero que hay que señalar es que los elaboradores del iBillionaire no especifican si este incluye dividendos y otras remuneraciones (ampliaciones de capital etc.). Es un problema habitual con los índices y carteras que pretenden batir un índice en particular. A la hora de comparar, los responsables de cada índice o cartera suelen tomar el índice de referencia sin dividendos, pero eso no significa que sea el modo correcto de hacerlo.

Es posible encontrar indicios de que tales índices y carteras sí incluyen dividendos y otras remuneraciones. En el caso del iBillionaire Index, existe un ETF (Exchange Traded Fund) vinculado al mismo. Se trata del Direxion iBillionaire Index ETF, creado el 8 de enero de 2014, que permite a cualquier inversor invertir en la cartera modelo de los milmillonarios.

En tanto que los fondos y los ETFs incluyen dividendos, se entiende que el iBillionaire también los incorpora. Así, consideramos que el índice de referencia válido es el S&P 500 Total Return, que  tiene en cuenta los dividendos y otras remuneraciones pagadas por las empresas que componen el S&P 500.

El día 9 de enero de 2015, la página web del iBillionaire Index indicaba que el «return», que significa rentabilidad (no solo la plusvalía sino también los dividendos) del iBillionaire era del 15,99% desde el inicio (ver captura de pantalla a continuación). Efectivamente, el 9 de enero habia cerrado a 1.159,87 puntos mientras que el valor de partida fijado el 25 de octubre de 2013 fue de 1.000 puntos. En el mismo período, el S&P 500 había subido un 16,1%, casi exactamente lo mismo que el iBillionaire. Pero si, como suponemos, este índice incluye dividendos, debemos compararlo con el S&P 500 Total Return, que en este período ha pasado de 3.143,16 puntos a 3.745,67 puntos, lo que supone una rentabilidad del 19,2%.

IBILLONAIRE INDEX VS SP500 9-1-2005La razón por la cual es poco probable que un índice de estas características bata al mercado es que se trata de un índice «multicriterio», es decir está compuesto por valores seleccionados por criterios diferentes. Por separado, cada criterio es muy válido ya que cada inversor logra superar al mercado. Pero la búsqueda de la perfección da el mismo resultado que una selección aleatoria.

Es como si en una conversación mantuvieras varios criterios de forma sucesiva, todos perfectamente válidos  y respetables. Los demás pensarían, con razón, que no tienes criterio.

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Endesa, la recién llegada al IBEX

Endesa, un valor clásico del IBEX-35, regresa al selectivo tras permanecer un año fuera debido a su escaso volumen de acciones negociadas, ya que el 92% de su capital estaba en manos de Enel. En noviembre de 2014, la compañía italiana colocó el 22% de las acciones de la eléctrica española a un precio de 13,5 euros, tras el pago del dividendo récord de 13,8 euros. El aumento del número de acciones en circulación es lo que ha permitido a Endesa incorporarse de nuevo al IBEX-35. Y lo ha hecho en el noveno lugar por capitalización bursátil, aunque su ponderación se corrije en un 60% debido a que su free float (porcentaje del capital que circula libremente) es inferior al 40%.

El beneficio por acción más reciente (doce meses entre septiembre de 2013 y septiembre de 2014) de Endesa es de 1,46 €. Al precio actual de 16 €, parecería que el PER es de 11 veces, sin embargo este valor estaría distorsionado por el descuento del dividendo extraordinario de noviembre. Por este motivo, Endesa no entró en la cartera Contrarian en la última revisión.

La reordenación y traspaso de activos entre Endesa y su matriz disminuirá los beneficios de la primera en el futuro. La previsión de la propia compañía es obtener un beneficio neto atribuido de 1.000 millones de euros en 2015 y de 1.100 millones en 2016 mientras que en 2013 ganó 1.879 millones. Por tanto, el beneficio por acción esperado para 2015 es de 0,94 € y el de 2016, de 1,04 €.

El dividendo a cargo de 2014 será de 0,76 €, de los que ya pagó 0,38 € en enero, por lo que quedan por pagar 0,38 € este año, presumiblemente en julio. El pay-out (porcentaje de distribución del beneficio) es, pues, del 81% (0,76 € de dividendo vs. 0,94 € de beneficio por acción).

Endesa ha anunciado un dividendo mínimo de 0,798 € con cargo a 2015, a distribuir en 2016, y un pago de 0,8379 € con cargo a 2016, a distribuir en 2017.

Parece que al mercado le ha sentado bien tal precisión en las previsiones de la compañía, a pesar del troceamiento al que se ha visto sometida. Sus acciones suben un 18% desde el mínimo de 13,71 € del 20 de noviembre, mientras que el IBEX-35 cae un 4,8% en el mismo período.

 

Eco 10, un índice que recoge la evolución de los 10 valores preferidos por los analistas

En junio de 2006 el diario El Economista lanzó un novedoso índice bursátil, el Eco 10, elaborado a partir de los 10 valores más repetidos en las carteras modelo de 48 firmas de inversión, bancos y brokers que operan en el mercado español. El índice es gestionado por la compañía Stoxx,, la misma que elabora el Euro Stoxx 50.

El objetivo del Eco 10 era batir al IBEX-35. Veamos si lo ha conseguido.

El cuadro siguiente recoge la rentabilidad anual del IBEX 35 con dividendos y del Eco 10 entre 2007 y 2014. Vemos que 100 euros invertidos a finales de 2006 en el IBEX-35 (por ejemplo, en un fondo indexado a dicho índice) se habrían convertido en 111,36 €  en diciembre de 2014, lo que supone una rentabilidad del 1,35% anual. En cambio, esos mismos euros invertidos en una cartera compuesta por los diez valores preferidos por los analistas, solo habrían aumentado a 102,65 €, siendo la rentabilidad anual del 0,33%. No se tienen en cuenta comisiones ni impuestos para que la comparación sea homogénea.

Eco_10

En otro artículo en el que analizaba la evolución de una cartera compuesta por los valores más seleccionados por los mejores inversores de Estados Unidos, se puede comprobar que los resultados de dicha cartera en relación al índice S&P 500 de la bolsa americana son muy similares a los obtenidos por el Eco 10 en relación al IBEX-35. En el caso de la cartera Guru Focus Consensus el período abarcaba también 8 años (de  mayo de 2006 a mayo de 2014). Si bien las rentabilidades de la Guru Focus y del S&P 500 fueron mayores que en el caso español, debido al mejor comportamiento de la bolsa americana en los últimos años, la cartera de los gurús lo hizo un 0,47% anual peor que el índice de referencia, mientras que en el caso del Eco10 la desventaja fue del 1,02% anual.

Hay pruebas de que a nivel individual los gurús norteamericanos sí superaron al mercado. En cuanto a los expertos españoles, podemos presuponer que muchos de ellos también lo hicieron. El problema se produce cuando coges de aquí y de allá. Cada buen inversor consigue ganar a partir de criterios que pueden ser completamente diferentes entre sí pero todos igualmente válidos. Pero una cartera compuesta por un valor procedente de una estrategia de selección, otro valor de otro criterio y así sucesivamente, equivale a efectos prácticos a una cartera aleatoria.

Una cartera compuesta por los valores más seleccionados por los gurús

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Los fondos de inversión en bolsa española y las razones de su discreto comportamiento

A partir del ranking que elabora Morningstar sobre los fondos de inversión en bolsa española, vemos que solo cuatro superaron a la referencia básica del mercado, el Indice General de la Bolsa de Madrid con dividendos (conocido como IGBM Total). Este índice es más amplio que el IBEX, ya que incorpora 107 valores frente a los 35 del IBEX. En 2014, el IGBM Total dio una rentabilidad del 9,085% y el IBEX con dividendos, del 8,62%.

El escaso porcentaje de fondos que superaron al mercado en 2014 es atípico, pues normalmente esa proporción está en torno al 30%, lo que revela que 2014 fue un año difícil. A plazos mayores, la proporción de fondos que se comportan mejor que la media sí que tiende a disminuir. La prueba de fuego está en los diez años. Así, a tres años (2012-2014), el 25% de los fondos logró rentabilidades superiores a la del IGBM, a 5 años (2010-2014) aún un 29% lo hizo mejor que la referencia, pero a diez años solo el 12% batió al mercado. Y de estos últimos, ¿qué ventaja obtuvieron?Fondos España 2014El cuadro siguiente recoge la rentabilidad media anual de los doce mejores fondos en renta variable española desde enero de 2005 a diciembre de 2014. El  mejor de ellos, el Aviva Espabolsa, obtuvo un diferencial del 1,58% anual respecto a la referencia.

Mejores fondos 2005-2014La razón principal del discreto comportamiento de los fondos de inversión no es otra que la diversificación. Es muy complicado batir al mercado con una cartera muy diversificada. Además, cuanto más tiempo pasa, más se diluyen las ventajas excepcionales que se hayan podido obtener en algunos años porque con frecuencia esas ventajas se deben al azar.

Por este motivo, siempre defiendo que para obtener una ventaja consistente es preciso concentrar los recursos en pocos valores. Pero en tanto que eso conlleva un riesgo mayor, es preciso hacerlo en base a un criterio de selección definido. Los inversores profesionales suelen seleccionar acciones con un «criterio multicriterio»: esta empresa porque tiene una elevada rentabilidad sobre el capital empleado, esta otra porque genera un gran flujo de caja libre, esta otra porque tiene poca deuda, etc. Pero ese multicriterio equivale prácticamente a la ausencia de criterio y es asimilable a una selección aleatoria. De hecho, un inversor que hubiera compuesto sus carteras al azar en los últimos 10 años, hubiera obtenido un resultado muy similar al del mercado porque, por definición, las decisiones aleatorias producen resultados que revierten a la media.

Hay que tener en cuenta que las rentabilidades de los fondos excluyen las comisiones de gestión y los gastos de administración, entre los que se incluyen los de auditoría. Así, pues, habría que sumar entre un 1% y un 2% a la rentabilidad de cada fondo a la hora de comparar su comportamiento relativo. La rentabilidad media de los 60 fondos con un registro de 10 años fue del 4,45% anual. Sumándole un 2% por gastos de gestión y administración, llegaríamos a un 6,5% anual, que coincide con la rentabilidad media del mercado.

 

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Composición de las carteras para el primer trimestre de 2015

Para el primer trimestre de 2015, las nueve carteras de Invertir Low Cost tendrán la siguiente composición. La selección se ha hecho entre las 27 empresas no financieras del IBEX-35.

El primer trimestre del año no suele ser el mejor para nuestras carteras, salvo para la Doble Consenso. Una razón puede ser que en los primeros meses del año los inversores tienen una mayor predisposición a asumir riesgos, de manera que las estrategias más conservadoras quedan rezagadas.

 

Contrarian
Composición: OHL, DIA, Indra, Telefónica, ACS.
Salen: IAG (Iberia).
Entran: Indra.

Comentarios

En el caso de DIA, la mitad del beneficio neto del primer semestre de 2014 corresponde a resultados no recurrentes. Si no se tuvieran en cuenta tales resultados, DIA tendría uno de los PER más altos del mercado.

En el caso de ACS, la quinta parte del beneficio neto corresponde a «variación de valor razonable en activos financieros», una partida no recurrente del resultado financiero.

Se incluyen ambos valores en la cartera Contrarian para seguir el mismo criterio utilizado desde 2006.

Término Medio

Composición: Enagás, Indra, IAG, ACS, Gas Natural.
Sin cambios

Consenso Relativo

Composición: Inditex, Técnicas Reunidas, Amadeus, DIA, Grifols, Red Eléctrica, Endesa, Telefónica, OHL, Jazztel, Enagás, Indra, IAG, ACS, Gas Natural.
Salen: Viscofán.
Entran: Endesa.

La salida de Viscofán y la entrada de Endesa se debe al cambio de composición del IBEX-35 vigente desde el 22 de diciembre de 2014. Hay que tener en cuenta que la cotización de Jazztel puede permanecer estable en torno a los 13 € ofrecidos en la OPA de Orange.

Contrapunto
Composición: OHL, Indra, Telefónica, ACS, Gas Natural.
Salen: DIA, IAG.
Entran: Indra, Gas Natural.

Comentarios:

OHL cumple el nivel de deuda requerido para formar parte de la cartera Contrapunto, sin embargo los gastos financieros de la deuda le supusieron el 62% del beneficio de explotación en el primer semestre de 2014.

Valor
Composición: OHL, Técnicas Reunidas, Indra, Gas Natural, ACS, Telefónica, Abengoa, Endesa, DIA, Enagas.
Salen: IAG.
Entran: Endesa.

Comentarios

Abengoa vuelve a figurar en la cartera Valor tras el destrozo efectuado en la misma durante el cuarto trimestre de 2014. La empresa cumple el criterio que se sigue para formar esta cartera pero hay que tener en cuenta que el 86% del beneficio de explotación del primer semestre se fue en pagar intereses de la elevada deuda que arrastra la compañía.

Valor Al Alza
Composición: Enagas, Endesa, Telefónica, Gas Natural, ACS.
Salen: Técnicas Reunidas, Viscofán, Red Eléctrica, Jazztel.
Entran: Endesa, Telefónica, Gas Natural, ACS.

Doble Consenso
Composición: Red Eléctrica, Inditex, Amadeus, Endesa, Enagas.
Salen: Técnicas Reunidas, Viscofán, Jazztel.
Entran: Inditex, Amadeus, Endesa.

Pragmática
Composición: Red Eléctrica, Enagas, DIA, Telefónica, Amadeus.
Salen: Gas Natural, ACS.
Entran:  DIA,  Amadeus.

Fusión (Contrapunto + Doble Consenso)
Composición: OHL, Indra, Telefónica, ACS, Gas Natural, Red Eléctrica, Inditex, Amadeus, Endesa, Enagas.
Salen: DIA, IAG, Técnicas Reunidas, Viscofán, Jazztel.
Entran: Indra, Gas Natural, Inditex, Amadeus, Endesa.

 

La evolución diaria de estas carteras puede seguirse en Las 9 carteras actualizadas

 

Siete de las nueve carteras de Invertir Low Cost superaron al mercado en 2014

El índice IBEX-35, que agrupa los 35 valores más negociados de la bolsa española, subió un 3,66% en 2014 pero la rentabilidad con dividendos fue del 8,62%. El Indice General de la Bolsa de Madrid, compuesto en la actualidad por 107 valores, tuvo una plusvalía del 3,16% y una rentabilidad con dividendos del 9,08%. Las carteras de Invertir Low Cost toman como referencia el IBEX Empresas, cuya rentabilidad es la rentabilidad media, dividendos y ampliaciones incluidos, de todas las empresas del IBEX-35. En 2014 este índice, que excluye a bancos y aseguradoras, dio una rentabilidad del 7,10%.

Las nueve carteras de Invertir Low Cost han podido seguirse diariamente a lo largo de este año. Las más rentables en 2014 fueron la Pragmática (23,03%), la Contrapunto (20,26%) y la Contrarian (20,03%). La Fusión (16,39%) y la Doble Consenso (13,54%) también superaron con cierta ventaja al mercado, mientras que la Consenso Relativo (9,72%) y la Valor Al Alza (9,49%) han obtenido un resultado solo ligeramente mejor. Por último, la Término Medio (7,05%) y la Valor (3,79%) han quedado por debajo de la referencia.

Este resultado contrasta con el comportamiento de los fondos de inversión en bolsa española, pues solo seis de los 101 fondos de renta variable española superaron la rentabilidad del IBEX-35 en 2014, de acuerdo con los datos de Morningstar.  Los dos mejores fueron el Metavalor, con un 12,46%, y el NB Renta Variable, con un 11,41%.

Esta información será ampliada en los próximos días.