Los dividendos son buenos aliados de los inversores a largo plazo

Cien euros invertidos a finales de 1998 en una cartera de valores con la misma composición que la del índice IBEX-35 se habrían convertido, el 12 de junio de 2015, en 112 € considerando solo las plusvalías generadas por las acciones, pero en 213 € teniendo en cuenta las plusvalías y los dividendos.

El gráfico siguiente parte de 100 € invertidos en diciembre de 1998 y el valor que habrían tenido al final de cada año hasta 2014. El último dato corresponde al 12 de junio de 2015. La línea azul representa la evolución del IBEX-35 y la línea roja, la del IBEX-35 con dividendos incluidos.

ibex_dividendos_jun2015

En términos anuales, la plusvalía del IBEX-35 fue de solo el 0,7% anual en este período de 16 años y medio. En cambio, la rentabilidad fue del 4,7% anual. Es decir, prácticamente toda la ganancia de esta cartera se hubiera debido a los dividendos.

En este período, hubo dos largas crisis bursátiles, la de 2000-2002 y la de 2008-2012, aunque en 2009 hubo una fuerte recuperación que luego se esfumó. En medio de todas estas oscilaciones, en las que los precios de las acciones se han movido mucho para quedarse en el mismo sitio, los dividendos han supuesto un flujo más discreto pero más regular de dinero.

Es un dato que debería ser tenido en cuenta, especialmente en períodos de crisis, por parte de los inversores que invierten pensando solo en las plusvalías.

 

La importancia de los dividendos

¿Es rentable invertir a largo plazo?

 

 

¿Podremos ganar un 40% en dos años con las acciones de Telefónica?

En casa del herrero, cuchillo de palo, como dice el refrán. César Alierta, el presidente de Telefónica, afirmó en la junta de accionistas que los gigantes de Internet no conocen su vida privada porque su teléfono móvil es una «carraca», refiriéndose al hecho de que los dispositivos inteligentes nos exponen a una continua vigilancia por parte de Apple, Google, Facebook y demás.

Telefonica_2004_2015Alierta se quejó además de la intromisión de estas compañías en el negocio de las telecomunicaciones sin apenas realizar inversiones y sin someterse a regulación alguna, lo cual ha lastrado la capacidad de generación de beneficios de las operadoras. Sin embargo, considera que el segundo semestre de 2015 supondrá un cambio de ciclo para las compañías tradicionales de telefonía y que eso se reflejará en un buen comportamiento de las acciones en bolsa.

La confianza de Alierta es tal que pronostica una rentabilidad de las acciones de Telefónica del 40% en los próximos dos años. De hecho, en los últimos dos años los títulos de la operadora han ganado un 47%, como podemos ver en el cuadro siguiente.

Telefonica_pasadoEl precio de Telefónica dentro de dos años es algo particularmente imprevisible para una compañía cuyos beneficios en los últimos años han sido bastante erráticos y con tendencia a decrecer. Para 2015, el presidente de la compañía ha anunciado un beneficio por acción de 1 €, lo que mejoraría sensiblemente los 0,60 € de 2014, aunque una parte de los beneficios serán extraordinarios.

El cuadro siguiente indica lo que debería ocurrir hasta el 30 de junio de 2017 para que efectivamente un accionista actual pueda ganar un 40% en los próximos dos años. Los dividendos son relativamente seguros, pues Telefónica se ha comprometido al pago de los importes indicados. En el cuarto trimestre de 2015, los accionistas podrán optar por cobrar 0,35 € en efectivo, vender los derechos que les correspondan o suscribir nuevas acciones gratuitamente. En el segundo trimestre de 2016, recibirán un dividendo en efectivo de 0,40 €.

Telefonica_futuroHay que tener en cuenta que el elevado rendimiento por dividendo de Telefónica no indica que las acciones estén infravaloradas, pues los 0,75 € abonados por ese concepto a cargo de 2014 superan el beneficio por acción (0,604 €) del ejercicio pasado. Aunque 0,35 € se paguen en parte en acciones, tienen igualmente un coste para la compañía, pues el aumento del número de títulos en circulación supone tener que aumentar el pago total de dividendos en el futuro.

Si las acciones de Telefónica alcanzaran los 16,75 € en junio de 2017, la rentabilidad acumulada sería del 40% (sin tener en cuenta impuestos), lo que implicaría una rentabilidad media del 18,3% anual (y no del 20% anual, pues es una magnitud compuesta). Para junio de 2016 he puesto un precio de 15 € pero podría ser cualquier otro. Lo relevante es que el precio al final de este período sea de unos 17 €.

¿Es posible que las acciones de Telefónica alcancen los 17 € en junio de 2017? Sí, claro que es posible, pero el nivel de incertidumbre es muy alto. Suponiendo que el beneficio por acción de 2017 sea de 1,2 €, el PER sería de 14, algo totalmente razonable. Pero la cuestión es si efectivamente la empresa ha entrado en un cambio de ciclo, de lo cual no hay índicios claros de momento.

Telefonica_bpa

Ver situación financiera y ratios de Telefónica

 

 

Las acciones son los activos más seguros: Emérito Quintana

Ha nacido un nuevo blog muy recomendable, fosodefensivo.com, cuyo autor, Emérito Quintana, es un experto en la inversión en valor (value investing), un estilo de inversión que intenta detectar empresas infravaloradas en bolsa y con ventajas competitivas. Este último concepto se conoce también como foso defensivo, que es el que da nombre al blog. Si queréis saber más sobre este tema, el artículo Invirtiendo dentro del foso lo explica de una manera muy asequible.

Emerito Conozco a Emérito Quintana desde hace unos dos años y creo que dará de que hablar como inversor, actividad a la que aspira dedicarse profesionalmente. Hemos intercambiado ideas y opiniones en incontables ocasiones a través de Skype, pues él vive en Santander y yo en Andorra. A pesar de su juventud, atesora conocimientos asombrosos sobre economía y finanzas, pero lo más sorprendente es su habilidad para seleccionar acciones ganadoras y su intuición sobre los movimentos del mercado.

Aunque no estamos de acuerdo en todo, coincidimos plenamente en la idea de que las acciones son el mejor activo para invertir, y no solo por su rentabilidad sino también por su seguridad a largo plazo. Sé que puede sonar extraño decir que las acciones son más seguras que las casas, pero los números hablan por sí mismos.

El índice IBEX-35 cerró en 2007 cerca de los máximos históricos de noviembre de aquel año. Si se tienen en cuenta los dividendos, en diciembre de 2014 había recuperado todo lo perdido a lo largo de los siete años anteriores. Hoy, incluso los inversores que compraron en los niveles más altos, y que hayan mantenido sus acciones, ya ganan algo. En cambio, los pisos todavía no han recuperado el valor que tenían en 2007. Según Tasaciones Inmobiliarias (Tinsa), en mayo de 2015 el precio medio de la vivienda en España todavía era un 42% inferior al de diciembre de 2007. Cierto que habría que sumar edificiosel equivalente al rendimiento por alquiler, alrededor de un 2-3% anual (pues los rendimientos fueron muy bajos durante la burbuja inmobiliaria), con lo que la pérdida quedaría reducida en torno al 20-25%.

Emérito Quintana afirma en su nuevo artículo, en el que discute sobre si es mejor comprar o alquilar una vivienda, que las acciones nunca han hecho perder dinero en períodos de 10 años y que a partir de los 15 años son incluso más seguras que los bonos. Yo matizaría la primera de estas afirmaciones en relación a la bolsa española en el período 1973-1983, pues en diciembre de 1983 todavía no se había recuperado (dividendos incluidos) el nivel de 1973 y además hay que tener en cuenta la elevada inflación que hubo en esos años, que erosionó el valor del dinero. No obstante, en 1984 la bolsa española se revalorizó un 53% y a continuación un capital invertido en acciones españolas se habría multiplicado por 22 hasta 1999. Lo cual confirma que la aseveración de Emérito es básicamente cierta.

Los ciclos cortos y medios del IBEX

En este blog podéis encontrar la evolución cíclica del IBEX-35 de acuerdo con tres criterios:

Los ciclos cortos son aquellos definidos por alzas de al menos un 7% y correcciones de al menos un 5%.

Los ciclos medios están definidos por subidas de al menos un 14% y caídas de al menos un 8%.

Los ciclos largos vienen dados por alzas de al menos un 20% y correcciones de al menos un 15%.

Desde el inicio del ciclo alcista actual, el 24 de julio de 2012, el IBEX se revalorizó un 99,2% hasta el 13 de abril de 2015. Fueron 142 semanas sin una corrección superior al 15%, aunque hubo dos caídas que se acercaron a ese porcentaje (ambas fueron del 13,5%), una en 2013 y otra en 2014. Y en 2015 no podía faltar otra de las típicas correcciones bursátiles.

En un ciclo alcista, la bolsa no siempre sube. Como indicaba en la entrada de ayer, lo hace alrededor del 70% del tiempo. El 13 de abril de 2015, día del máximo anual, el IBEX venía siendo alcista el 73% del tiempo desde el mínimo de julio de 2012, de acuerdo con los ciclos medios (que tal vez sean los más representativos), por lo que no tiene que extrañar que haya detenido su subida. Con la corrección actual ese porcentaje se ha reducido al 69%. La presente fase correctiva dura 8 semanas, mientras que las dos anteriores se extendieron durante 17 y 21 semanas, según la definición de los ciclos medios.ciclos_cortos_ibex_feb07jun15

Los ciclos cortos dan una lectura algo diferente, pues desde este punto de vista la corrección actual está siendo la más larga desde el inicio de la fase alcista de largo plazo. Del 24 de julio de 2012 al 8 de junio de 2015 (150 semanas) ha habido 11 ciclos cortos alcistas y 11 ciclos cortos bajistas. Los primeros han durado una media de 8,6 semanas y los segundos, una media de 5,1 semanas. En total, ha habido el equivalente a 94,1 semanas alcistas (62,8% del tiempo) y 55,7 semanas bajistas (37,2% del tiempo), de manera que el ciclo alcista está teniendo un sesgo bajista superior al normal.

En las estrategias que seguimos aquí no tenemos en cuenta los ciclos de los índices para tomar decisiones, pero vale la pena echar una mirada de vez en cuando al comportamiento cíclico de la bolsa para recordar que esas correcciones son el pan nuestro de cada año en este mercado y que una vez concluidas suele venir una subida importante. Como se puede ver en la tabla de los ciclos medios, tras la corrección de 2013 el IBEX se revalorizó un 48,1% en un año, y después de la de 2014 lo hizo en un 22,7% en medio año, sin tener en cuenta los dividendos.

ciclos_medios_ibexjun07jun15

Tercera corrección de al menos un 8% desde julio de 2012

 

 

Tercera corrección de al menos un 8% desde julio de 2012

El 24 de julio de 2012, tras alcanzar un mínimo de 5.956,3 puntos, el IBEX-35 inició un nuevo ciclo alcista de largo plazo.

Han transcurrido justo 150 semanas desde que Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo, pusiera fin al declive de las bolsas con sus famosas palabras de apoyo a la moneda única. Si consideramos los ciclos definidos por caídas de al menos un 8% y alzas de al menos un 10%, en este período el IBEX ha subido durante el equivalente a 103 semanas, o sea el 69% del tiempo.

En un ciclo alcista, la bolsa típicamente sube el 70% del tiempo y baja el 30% del tiempo, mientras que en un ciclo bajista ocurre precisamente lo contrario. Es normal que en algún momento de un ciclo alcista de largo plazo, la proporción alcista se acerque al 65%, por lo que no sería de extrañar que la corrección actual se alargara algo más. Los principales focos de incertidumbre son la posible quiebra de Grecia y el aumento de rendimiento de los bonos, y no parece que vayan a desaparecer de la noche a la mañana.

Las dos correcciones anteriores superiores al 8% duraron 21 y 17 semanas. La primera tuvo lugar entre finales de enero y finales de junio de 2013 y la segunda, entre mediados de junio y mediados de octubre de 2014. En ambos casos la caída fue muy similar, alrededor del 13,5%. La corrección actual es del 8% de momento y dura 8 semanas desde el máximo relativo de 11.866 puntos del 13 de abril.

Lo preocupante sería que el IBEX siguiera en fase correctiva más allá de mediados de agosto y que se alcanzaran niveles cercanos a los 10.000 puntos porque en tal caso la bolsa podría entrar en una nueva dinámica bajista. Esperemos que en los dos meses siguientes los focos de incertidumbre vayan apagándose y/o los beneficios empresariales hagan una luz más intensa.

 Los ciclos cortos y medios del IBEX

 

 

La cartera de George Soros en España

George Soros. Foto de Harald Dettenborn.

El inversor George Soros, con fama de ser uno de los mejores del mundo aunque no existen registros públicos sobre la rentabilidad de sus fondos, desembarcó en la bolsa española en diciembre de 2013 con la adquisición de acciones de la constructora Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), por valor de 72 millones de euros. Siguió la estela de otro multimillonario, Bill Gates, el cofundador de Microsoft, que en octubre de 2013 había invertido 114 millones de euros en la misma empresa. Soros pagó 15 € por unas acciones que el 30 de mayo de 2015 ya valían solo 9,52 €.

En febrero de 2014, Soros acudió a la OPV (oferta pública de venta) de Bankia, en la que invirtió 174 millones de euros, pagando un precio por acción de 1,51 €. En abril del mismo año compró 1,2 millones de títulos de Iberdrola a 4,85 €. Dos meses más tarde, adquirió acciones de Liberbank por valor de 10 millones de euros, a un precio de 0,485 €.  Liberbank es el producto de la fusión de las cajas de ahorros Cajastur, Caja Cantabria, Caja Castilla-La Mancha y Caja Extremadura. En noviembre de 2014, el inversor estadounidense acudió a la OPV de Endesa y adquirió unos 15 millones de acciones a 13,5 €.

En 2015 Soros ha proseguido su ritmo de adquisiciones en el mercado español. En enero invirtió 500 millones de euros en la ampliación de capital del Banco Santander, que colocó las acciones a 6,18 €. Esta participación se ha convertido en la principal de Soros en España, pues representa cerca de la mitad del valor de su cartera de acciones españolas cotizadas. En febrero, compró títulos en la OPV de Aena a 58 €, con una inversión de 100 millones de euros. Esta ha sido su operación de mayor éxito. El mismo mes también acudió a la OPV de Saeta Yield, que colocó sus acciones a 10,45 €, aunque no ha trascendido la cantidad invertida por Soros. En todo caso, la participación adquirida por este fue inferior al 3% del capital social de Saeta, pues el inversor no aparece como accionista significativo de la empresa en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Saeta Yield es la filial de energía renovable de la constructora ACS y sus activos están formados por 16 parques eólicos y 3 plantas termosolares. El día 29 de mayo de 2015 pagó su primer dividendo por un importe de 0,082 € por título. Las acciones cerraron el 30 de mayo a 9,74 €. No se han incluido en la cartera que figura a continuación al desconocerse el importe efectivamente invertido por Soros en la compañía, lo cual no permite conocer la ponderación que supone esta participación en el conjunto de la cartera.

Soros también posee títulos de la sociedad inmobiliaria Hispania, en la que invirtió 92 millones de euros en marzo de 2014 a cambio del 16,7% de su capital, pero dicha sociedad no cotiza en bolsa.

En la cartera de George Soros en acciones españolas cotizadas de la que haremos seguimiento, no se incluye a Saeta Yield por la razón antes indicada. En los casos del Banco Santander y de Aena, se ha considerado como precio final de 2014 el precio que pagó Soros por las acciones de ambas sociedades en enero y febrero de 2015 respectivamente. La ponderación de cada título en la cartera es el valor de cada posición al 31 de diciembre de 2014 (o en el momento de la compra en los casos de Banco Santander y Aena) respecto al valor total de la cartera.

La rentabilidad del mejor inversor de la historia

Warren Buffett cumplió recientemente 50 años al frente de Berkshire Hathaway, el vehículo de inversión que le ha convertido en el inversor con mejor registro a largo plazo del que se tiene constancia. Hay que tener en cuenta que los inversores particulares no pueden invertir directamente en Berkshire ya que no se trata de un fondo de inversión sino de un conglomerado de empresas, algunas de las cuales son propiedad de la sociedad. La manera de invertir en la empresa de Buffett es comprando acciones de Berkshire Hathaway en bolsa, de las que hay dos clases, la A y la B. Las acciones de clase A valen la friolera de 217.000 $ porque Buffett se ha negado a hacer un split (desdoblamiento de nominal) y representan la mitad del capital social. Sin embargo, la otra mitad está compuesta por las acciones de clase B, cuyo valor equivale a 1/1500 el de las acciones A pero tienen proporcionalmente los mismos derechos económicos. Aunque tienen menor poder decisión, pues  sus derechos de voto equivalen a 1/10.000 los derechos de voto de las acciones de clase A.  Al cierre del 22 de mayo las acciones B valían 144,60 $.

buffettBuffett calcula la rentabilidad de Berkshire a partir del incremento de valor de sus participaciones. Algunas de estas son acciones cotizadas, como Coca-Cola, IBM, etc. pero otras son 100% propiedad de Berkshire, por lo que la sociedad tiene todo el control sobre las mismas. Esto hace que Berkshire no sea directamente comparable con un fondo de inversión, que no suele tener influencia sobre la gestión de las empresas en las que invierte.

Sin embargo, las acciones de Berkshire Hathaway han tenido una rentabilidad similar a la de la propia sociedad. Cien dólares invertidos a principios de 1965 en dichas acciones se habrían convertido en 1.822.000 $ al final de 2014, o sea se habrían multiplicado por 18.220. Supone una rentabilidad media del 21,68% anual. En el mismo período, el S&P 500, el índice de referencia más utilizado de la bolsa estadounidense, dio una ganancia con dividendos incluidos del 9,91% anual, por lo que las acciones de Berkshire superaron al mercado en casi un 12% anual en un período tan extenso como 50 años.

En este sentido, quisiera hacer una precisión sobre la versión española del libro de Robert Hagstrom The Warren Buffett Way, del año 1997, que fue editado en España con el título Warren Buffett: Estrategias del inversor que convirtió 100 dólares en 14 billones de dólares. Los 100 dólares a los que alude el título son, en la versión original, «$105,000». Pero las cantidades en miles se separan, en inglés, con una coma y no con un punto. Tal vez los editores creyeron que los ceros después de la coma eran decimales y luego redondearon la cifra a 100. En cuanto a los 14 billones, en la versión inglesa son «$10.4 billion». Además, tradujeron «billion» por billones, pero en inglés «billion» es mil millones mientras que en español un billón es un millón de millones (un uno seguido de doce ceros). Por tanto, «$10.4 billion» son 10.400 millones de dólares. Es decir, a la cantidad inicialmente invertida le quitaron tres ceros y a la cantidad final le añadieron tres ceros.

En la versión original del libro no hay relación directa entre los «$105,000» y los «$10.4 billion», convertidos en los 100 $ y los 14 billones en la versión española. La cantidad que se convirtió en 10.400 millones de dólares fue de 22 millones de dólares como claramente se indica en la versión original. De modo que Warren Buffett consiguió multiplicar por casi 500 el patrimonio de la sociedad Berkshire Hathaway (en el transcurso de 29 años) y no por 140.000.000.000 como pretende el título de la versión española (pues 14 billones de dólares son 14.000.000.000.000 dólares). Eso hubiera supuesto una rentabilidad media del 142% anual…

Warren Buffett ha perdido parte de su magia en los últimos doce años. En este período, su sociedad incrementó su rentabilidad un 11,02% anual y las acciones dieron una rentabilidad en bolsa del 9,89% anual, sólo ligeramente mejor que la del S&P 500, que fue del 9,56% anual. Pero después de cerca de cuatro décadas batiendo claramente los índices de referencia, no está nada mal situarse en la media.

 

La rentable Sicav Lierde, un buen ejemplo de la importancia de aplicar un criterio de selección

Augustus Capital es la sociedad que gestiona la Sicav Lierde, que ha tenido una evolución muy positiva desde su creación, pues ha generado una rentabilidad media del 12,9% anual entre enero de 1994 y diciembre de 2014, mientras que la rentabilidad del IBEX-35 fue del 9,08% anual en el mismo período (ver Nota 1 para una aclaración sobre las imprecisiones en el cálculo de la rentabilidad que realiza Lierde).

Una Sicav (Sociedad de Inversión de Capital Variable) es un fondo de inversión con personalidad jurídica propia. Lierde cuenta con un patrimonio de alredor de 150 millones de euros repartidos entre unos 550 partícipes e invierte principalmente en bolsas europeas.

Lierde ha basado su éxito en la aplicación a lo largo de 21 años de ciertos criterios de selección de acciones, por lo que es un buen ejemplo de la eficacia de este estilo de inversión. El criterio principal se basa en una combinación de un ratio de rentabilidad corporativa, la ROCE (rentabilidad del capital empleado), y de un ratio de valoración, en su caso la relación entre el Enterprise Value y el capital empleado (ver Nota 2 para una definición de estos conceptos contables). También valoran una evolución creciente del beneficio por acción y la existencia de barreras de entrada sostenibles, así como que el producto o servicio de la empresa no esté expuesto a cambios tecnológicos.

Sin embargo, se observa que en los últimos nueve años apenas ha conseguido ventaja respecto a los índices de referencia. Creo que esto puede deberse al aumento del patrimonio del fondo, lo que a su vez puede haber obligado a diversificar en exceso, pues el fondo solo destina un máximo del 2% o 3% a cada posición. De esta forma obtener ventaja respecto al mercado se vuelve muy difícil. Como he comentado varias veces, los patrimonios elevados lo tienen más complicado que los pequeños capitales para superar al mercado porque tienden a dispersarse entre demasiados valores.

Otra causa de la pérdida de eficacia de Lierde puede deberse a una aplicación más laxa de sus propios criterios de selección, pues en base a los mismos uno se pregunta qué hacen en su cartera valores como Telefónica, Lar España y sobre todo Realia.

Augustus Capital considera que el índice MSCI Europe, un índice constituido por 440 valores de 15 bolsas europeas, está infravalorado en un 30% (según datos del mes de marzo) mientras que el S&P 500 del mercado estadounidense está justo en la situación contraria, pues estaría sobrevalorado en un 36%, a partir del valor de tendencia determinado por la evolución de los beneficios empresariales. El modelo utilizado por Augustus Capital indicaba una sobrevaloración del MSCI Europe en 1987, 2007 y especialmente en 1999. Tras esas señales de sobrevaloración tuvieron lugar el desplome de octubre de 1987 y las fases bajistas de 2000-2003 y 2007-2009 (que en el caso de España se extendió hasta 2012).

Nota 1.
La sociedad gestora de Lierde afirma haber obtenido una rentabilidad media del 16,3% anual en los últimos 21 años pero comete un clásico error de cálculo. Tal como puede leerse en su informe del mes de marzo, la rentabilidad acumulada entre enero de 1994 y el primer trimestre de 2015 fue de 1372%, lo que significa que un capital invertido en enero de 1994 se habría multiplicado por 14,72 en marzo de 2015, un resultado francamente bueno. Sin embargo, no supone una rentabilidad del 16,3% anual según indican, sino del 13,5% anual, que aun así sigue batiendo claramente al IBEX-35, que en este período ofreció un 9,6% anual.

Por otro lado Lierde compara su rentabilidad, que incluye dividendos, con la de un índice de referencia (en este caso el STOXX 600) sin dividendos, lo cual distorsiona la comparación. He usado el IBEX-35 como base de comparación porque no hay datos del STOXX 600 con dividendos anteriores al año 2000.

Nota 2.
El Enterprise Value es la capitalización más la deuda financiera neta pero las definiciones que emplea Lierde para la ROCE y el capital empleado difieren de las que usamos aquí. En cuanto al capital empleado, lo definen como la suma del «activo fijo core», los intangibles amortizables (software, patentes etc) y el fondo de maniobra. Básicamente, el fondo de maniobra es la diferencia entre los activos que pueden convertirse en dinero a corto plazo y las deudas que hay que pagar a corto plazo, por lo que cuanto mayor es esta magnitud, menos riesgo tiene la empresa de tener problemas de liquidez. Respecto al «activo fijo core», se supone que se refieren a lo que los anglosajones denominan core assets, activos (en este caso fijos o no corrientes) esenciales para la generación de ingresos, cuya determinación requiere un análisis de los estados financieros.

La ROCE es definida como el beneficio operativo, al que se le aplica la tasa del impuesto de sociedades, dividido por el capital empleado.

 

¿Hay que preocuparse por la caída de DIA?

Algunos inversores están preocupados por el revés de DIA, que ha perdido un 2,92% en la sesión de hoy mientras que el IBEX-35 ha subido un 1,35%.

El retroceso no se debe a una mala noticia sobre el valor sino a una colocación acelerada del 8,48% de las acciones de la compañía, un volumen muy elevado, por parte de dos inversores institucionales, Cervinia Europe y Blue Partners. Pero algunos lo interpretan como una mala noticia puesto que si ambas instituciones se desprenden de todas sus acciones de la empresa será por algo.

Sin embargo, este tipo de operaciones suele obedecer a una estrategia de inversión o a unas expectativas determinadas por parte del vendedor. Al cierre de ayer, DIA era uno de los pocos valores europeos que estaba muy cerca de sus máximos históricos. Es probable que Cervinia Europe y Blue Partners hayan querido aprovechar esta circunstancia en un momento en que las bolsas europeas están teniendo un movimiento lateral.

Cuando un inversor posee una participación accionarial importante y quiere desprenderse de la misma evita colocar sus acciones directamente en bolsa porque inundaría el mercado con órdenes de venta y obtendría un precio muy incierto. Con una colocación acelerada lo que consigue es asegurarse un precio determinado. En el caso de DIA, este precio ha sido de 7,40 €. El número de acciones vendidas ha sido de 55,2 millones, por lo que el importe total de la operación asciende a 408,5 millones de euros.

Estas colocaciones suelen hacerse con descuento respecto al precio de mercado para incentivar a los compradores (normalmente otras instituciones) a adquirir un número elevado de acciones de una sola vez. El precio de mercado suele situarse alrededor del precio de la colocación, por eso DIA ha cerrado a 7,39 €, mientras que ayer lo hizo a 7,61 €. Es lo normal y no es motivo de preocupación.

Para comentar un precedente, el 1 de octubre de 2014 Lufthansa llevó a cabo una colocación acelerada del 3% del capital de Amadeus (que también cotiza en el IBEX), a través de su fondo de pensiones Malta Pension Investment, por 388 millones de euros. Amadeus cerró la víspera a 29,62 € y el precio de colocación fue de 28,80 €, un 2,8% menos. Tanto el importe de la operación como el descuento respecto al precio de mercado fueron parecidos al caso de DIA. El día de la colocación las acciones de Amadeus cerraron a 29 € y dos semanas más tarde, el 16 de octubre, llegaron a 25,94 €, justo un 10% por debajo del precio de la colocación. Sin embargo, acabaron 2014 a 33,08 € y hoy han cerrado a 42,36 €, por lo que Lufthansa ha dejado de ganar una plusvalía del 47% en ocho meses.

 

Nueva tabla con el PER de los valores del IBEX-35

He cambiado la tabla con el ranking por PER (relación precio-beneficio) de los valores del IBEX-35 por otra más completa. Ver la nueva tabla.

La nueva tabla contiene la siguiente información:

* El beneficio por acción estándar, que es el resultado de dividir el beneficio neto atribuido por el número de acciones al final del período considerado.

* El beneficio por acción recurrente, que elimina del beneficio neto algunas partidas que tienden a ser no recurrentes (es decir, con pocas probabilidades de repetirse en el futuro). Ver más detalles sobre esta magnitud. No se calcula para entidades financieras ni para ArcelorMittal, empresa domiciliada en Luxemburgo y cuyas cuentas no son comparables.

* El PER estándar, que es el precio dividido por el beneficio por acción estándar.

* El PER recurrente, que es el precio dividido por el beneficio por acción recurrente.

La tabla anterior se actualizaba al final de cada sesión. La nueva se actualiza a lo largo de toda la sesión, aunque los precios tienen un desfase de unos veinte minutos.

La cartera Contrarian está formada por las cinco empresas no financieras que tienen un PER estándar más bajo al final de cada trimestre. El PER recurrente puede ser muy diferente al estándar cuando los resultados extraordinarios han sido muy elevados en relación a los ordinarios. Sin embargo, la cartera Contrarian siempre se ha basado en el PER estándar.

Tabla_PER

DIA sigue en la senda de crecimiento

La cadena de supermercados aumentó en casi un 11% el número de tiendas bajo su control en los últimos doce meses. De este porcentaje, un 5% fueron aperturas netas y el 6% se debió a la integración de los establecimientos de la enseña El Árbol.

Al final del primer trimestre de 2015, el grupo gestionaba 4.105 tiendas y tenía concedidas 3.164 franquicias. De este total de 7.269 establecimientos, el 26% se halla en mercados emergentes (Brasil, Argentina y Shanghai) pero representó el 37% de las ventas del grupo en el primer trimestre del año. El resto de tiendas se halla en España y Portugal. DIA abandonó el mercado francés en 2014.

En los tres primeros meses de 2015, el grupo DIA obtuvo un beneficio neto atribuido de 27,2 millones de euros, más del doble que los 10,3 millones del primer trimestre de 2014. Sin embargo, en términos ajustados, es decir sin tener en cuenta elementos no recurrentes, el beneficio neto atribuido fue de 38,9 millones de euros, un 3% inferior al del mismo período del año anterior. El principal elemento no recurrente en este trimestre se debió a los gastos por reestructuración generados por la integración de El Árbol.

El beneficio por acción de los últimos doce meses hasta el 31 de marzo de 2015 resulta ser de 0,532 €. Sin contar las plusvalías obtenidas en 2014 por la venta del negocio en Francia, la magnitud es de 0,362 €, que se compara favorablemente con los 0,32 € acumulados a 31 de diciembre de 2014. A un precio de 7,4 €, el PER de DIA está alrededor de 14 pero sin tener en cuenta dichas plusvalías se halla por encima de 20, un valor que no es inusual para una empresa de crecimiento.

El crecimiento del grupo no lleva aparejado un aumento de la deuda financiera. Al contrario, DIA redujo la deuda financiera (dinero que se debe a entidades financieras y a inversores que han adquirido títulos de deuda de la empresa) en un 18% en los últimos doce meses gracias a que los beneficios generados han sido superiores a las necesidades financieras generadas por el plan de inversiones y el pago de dividendos. DIA pagará un dividendo único a cargo de los resultados de 2014 por un importe de 0,18 € por acción el día 16 de julio.

DIA obtiene su rentabilidad gracias a una elevada rotación ya que opera con márgenes muy reducidos. De los 8.011 millones de euros de ingresos de 2014, el 79% fue para pagar a proveedores, el 8% al personal y el 7% para otros gastos de explotación.

Ver ratios y rentabilidad histórica de DIA

DIA comprará acciones propias