CIE Automotive prevé crecer un 10% anual hasta 2025

El 28 de junio de 2021 CIE Automotive presentó su Plan Estratégico 2025 con los ambiciosos objetivos de incrementar sus ventas casi un 50% en los próximos años.

A pesar del fuerte crecimiento proyectado, la compañía espera mantener el endeudamiento relativo en niveles similares a los actuales e incluso reducir el ratio que relaciona la deuda financiera neta con el EBITDA (beneficio operativo más amortizaciones) de 2,3-2,4 previsto para 2021 a un valor de 2 en 2025.

La compañía de automoción con sede en Bilbao se propone lograr, a partir de 2025, un flujo de caja operativo sostenible de 500 millones de euros anuales, así como un beneficio neto del mismo importe.

En 2020 el beneficio neto fue de 185,2 millones €, aunque en 2019 el beneficio neto normalizado (sin extraordinarios) fue de 287,5 millones €. Así, el crecimiento previsto es del 22% anual en el período 2020-2025 pero del 9,7% anual si consideramos el período de seis años de 2019 a 2025.

Previsiones de CIE para 2025: invertiremos hasta 1.500 millones € sin sobrepasar 2 veces el ratio de deuda. Entonces alcanzaremos nuestro sueño de convertirnos en una ermpresa de 1.000 millones € de EBITDA y 500 millones € de beneficio neto.
Previsiones de CIE para 2025: “De forma no orgánica, podremos invertir hasta 1.500 millones € sin sobrepasar 2 veces el ratio de endeudamiento. Entonces alcanzaremos nuestro sueño de convertirnos en una ermpresa de 1.000 millones € de EBITDA y 500 millones € de beneficio neto.“

El crecimiento del beneficio por acción sería algo mayor ya que la compañía redujo el número de acciones de su capital social de 129 millones a 122,55 millones en el cuarto trimestre de 2020. Mientras que esta magnitud fue de 2,228 € en 2019 y 1,511 € en 2020, se prevé sea de 4,08 € en 2025, lo que supondría un crecimiento del 10,6% anual en 2019-2025.

En el Plan Estratégico, CIE incluye las previsiones de los analistas sobre el precio de la acción, que dan un valor medio de 29,53 €, con un mínimo de 25 € y un máximo de 35,10 €. Actualmente (5 de julio de 2021) las acciones cotizan a 26 €.

Previsiones de los analistas sobre el precio objetivo de CIE Automotive en bolsa. La media es de 29,53 €, con mínimo de 25 € y máximo de 35,1 €. El precio actual es de 26 €.

En el primer trimestre de 2021, CIE Automotive ganó 78,2 millones €, superando los niveles pre-Covid y alcanzando además el nivel más alto de su historia en un trimestre. El beneficio neto acumulado de abril de 2020 a marzo de 2021 es de 190,6 millones €, que corresponde a un beneficio por acción de 1,555 €.

CIE Automotive descontó 0,25 € de dividendo complementario de 2020 el 2 de julio, siendo la fecha de pago el 6 de julio. El dividendo total a cargo de 2020 ha sido de 0,50 €, un 33% del beneficio por acción.

Nuevo plan estratégico de Repsol: previsiones de beneficios y dividendos

Logo de RepsolEl 26 de noviembre Repsol presentó su Plan Estratégico para el período 2021-2025. En este documento, la compañía establece su nuevo modelo operativo para adaptarse a la transición hacia energías más limpias, conforme al Acuerdo de París. Espera haber reducido sus emisiones contaminantes derivadas de los combustibles fósiles un 25% en 2030, un 50% en 2040 y un 100% en 2050.

Repsol prevé que la economía en general no alcance los niveles de 2019 al menos hasta 2023 y que la demanda de energía se recupere a un ritmo aún más lento. Para el bienio 2021-2022 espera concentrarse en la eficiencia y disciplina financiera para asegurar su solvencia, lo que incluye reducir inversiones, mientras que en el trienio 2023-2025 prevé acelerar su transformación hacia el nuevo modelo energético, aumentar fuertemente sus inversiones y generar crecimiento.

La compañía espera obtener un resultado neto ajustado de 300 millones € en 2020 (0,3 mil millones € según el gráfico siguiente) y 1.500 millones € en 2022. Dado el número actual de acciones, supondría un beneficio por acción ajustado de 0,98 €, una cifra que es menos de la mitad que en 2006.

Gráfico evolución prevista resultado neto ajustado 2019, 2020, 2022
Fuente: Repsol

En el gráfico se indica que el resultado neto ajustado de 2019 fue también de 1.500 millones € pero en realidad esta magnitud fue de 2.013 millones €. El resultado neto informado fue negativo en 3.845 millones € en 2019 y el interanual a septiembre de 2020 es negativo en 7.889 millones €.

Para 2025 Repsol estima un beneficio por acción ajustado medio de 1,8 €, con un mínimo de 1,5 € si el precio del barril de petróleo es de 40 dólares, y un máximo de 2,2 € si dicho precio es de 60 dólares.

Tabla con precio, beneficio por acción y PER de la acción de Repsol de 2006 a 2019

Repsol afirma que los dividendos durante el período 2023-2025 serán “crecientes“ pero partirán de un nivel de 0,60 € en 2021, mientras que la remuneración abonada en 2019 fue de 0,929 €. En 2022 prevé abonar también 0,60 € pero recomprará unos 50 millones de acciones, lo que según la compañía equivale a una remuneración adicional en tanto que dicha operación incrementará el beneficio por acción. En los ejercicios 2023 a 2025 prevé recomprar otros 50 millones de títulos anuales. Para 2025 espera abonar 0,75 € pero la remuneración total ascenderá a más de 1 € teniendo en cuenta dicha recompra.

Hay que tener en cuenta que estas predicciones están condicionadas a un precio del barril de petróleo no inferior a los 40 dólares, lo cual no está garantizado.

Retribución al accionista prevista por Repsol de 2021 a 2025
Fuente: Repsol

El valor contable, calculado a partir del patrimonio neto atribuido al 30 de septiembre de 2020, es de 14,27 €, similar al de 2006, como puede verse en la tabla siguiente.

A un precio de 8,46 €, la compañía cotiza a 0,59 veces su valor contable, de modo que esta magnitud se encuentra cerca de sus mínimos históricos.

Valor contable de Repsol de 2006 a septiembre de 2020

En 2020 (hasta el 26 de noviembre), las acciones de Repsol tienen una rentabilidad negativa del 35,7%. Por el momento es el peor resultado desde la crisis financiera de 2008.

Rentabilidad de las acciones de Repsol de 2006 al 26 de noviembre de 2020

 

Las condiciones y el impacto de la ampliación de capital y la emisión de bonos de ArcelorMittal de mayo de 2020

ArcelorMittal anunció el 11 de mayo que recaudaría 2.000 millones de dólares de inversores cualificados con la finalidad de reducir su deuda financiera, reforzar su liquidez y “objetivos corporativos generales“.

Condiciones de la operación

Esta operación se compone de dos partes.

La primera, una ampliación de capital de 80,9 millones de acciones a un precio de 9,27 $, 8,57 € según la tasa de conversión utilizada por la empresa, que esta espera haber cubierto el 14 de mayo a través de inversores cualificados. Dicha ampliación, por tanto, no generará derechos de suscripción a los accionistas.

Justo antes de anunciar la ampliación, en la mañana del 11 de mayo, la acción cotizaba a 10,40 € en la bolsa española. Hoy 12 de mayo cotiza a 8,35 €, de modo que el precio se ha ajustado al precio ofrecido en la operación.

Ver Los resultados de ArcelorMittal en el primer trimestre de 2020.

La segunda es una emisión de bonos obligatoriamente convertibles por valor de 1.250 millones de dólares con interés del 5,50% anual y vencimiento de tres años, que la empresa confía cubrir el 18 de mayo. Los bonos podrán ser convertidos en acciones opcionalmente antes del vencimiento pero tendrán que haber sido convertidos obligatoriamente en acciones en la fecha del vencimiento.

El precio mínimo de conversión será de 9,27 $ y el máximo, de 10,89 $. Por ejemplo, si un inversor compra 10.000 $ en bonos, recibirá entre 918 y 1.078 títulos en el momento de la conversión.

Impacto en el valor contable

El número de acciones actual de la compañía es de 1.021,9 millones de títulos y el patrimonio neto atribuido a los accionistas, de 34.249 millones de dólares, de modo que el valor contable es de 33,51 $ (30,38 € con el cambio euro – dólar del 31 de marzo).

Tras la ampliación, el número de acciones será de 1.102,8 millones y el patrimonio neto, de 34.999 millones de dólares. El valor contable disminuirá, por tanto, a 31,7 $ (28,7 €). La razón de que el valor contable baje en vez de aumentar es que las acciones se ofrecen a un precio inferior (de hecho, muy inferior) al valor contable actual.

Sin embargo, hay que tener en cuenta el efecto dilutivo de las acciones que se emitirán en los próximos tres años debido a la emisión de los bonos convertibles. Dados los precios de conversión mínimo y máximo, dicho número estará entre 134,8 y 114,8 millones, siendo la media de 124,8 millones. De acuerdo con las normas contables, aunque ninguna de esas acciones se haya todavía emitido, una parte de las mismas debe ser contabilizada como acciones con efectos potencialmente dilutivos. Dado que el vencimiento de la emisión es de tres años, en 2020 debemos considerar la tercera parte de 124,8 millones, o sea 41,6 millones, de acciones potencialmente dilutivas.

Así, el número de acciones a considerar para determinar el valor contable es de 1.144,4 (1.021,9 + 80,9 + 41,6) millones.

En estos momentos podemos considerar que el nuevo valor contable de la acción de ArcelorMittal es el cociente entre el nuevo patrimonio neto atribuido a los accionistas (34.999 millones de dólares) dividido por esos 1.144,4 millones de títulos, o sea 30,6 $ (27,7 €).

Este valor sigue siendo muy superior al precio de mercado de 8,35 €, de tal modo que la acción cotiza a solo 0,3 veces su valor teórico. Cuando esto ocurre, significa que el mercado espera (acertadamente o no) que la empresa continúe teniendo pérdidas en un futuro próximo o que deba afrontar nuevas depreciaciones de activos, circunstancias que irán mermando el patrimonio neto.

 

Potencial de revalorización de los valores del IBEX Medium Cap según Morningstar

La firma de análisis financiero Morningstar ofrece un análisis cuantitativo de las empresas cotizadas en el mercado continuo español. Los documentos pueden descargarse desde la ficha correspondiente a cada compañía en la página web de la Bolsa de Madrid o de las bolsas de Barcelona, Valencia y Bilbao. Antes de acceder a dicho análisis hay un descargo de responsabilidad (Disclaimer) para dejar claro que no se trata de consejos de compra o venta sino de material informativo.

Morningstar determina un valor intrínseco o valor justo (fair value) para cada acción en función de una estimación de los flujos de caja futuros. A diferencia del precio objetivo, que es el precio que un analista cree que unas acciones pueden alcanzar en el plazo de doce meses, el valor intrínseco es el valor que deberían tener ahora unas acciones para que se considere que están en su justo precio. Morningstar afirma que se trata de un valor a largo plazo que “ayuda al inversor a ver más allá del precio de mercado actual.“  Morningstar actualiza los datos de forma prácticamente diaria.

La tabla siguiente recoge los 20 valores del Medium Cap con los precios de cierre del 10 de febrero de 2020, el valor justo estimado por Morningstar (salvo para Técnicas Reunidas, para la que no he encontrado datos) y la plusvalía potencial calculada como la diferencia entre dicho valor justo y el precio de mercado. También se indica el grado de salud financiera, que varía de 0 (mínimo) a 1 (máximo).

Vemos que según la firma de análisis, la mayoría de acciones del Medium Cap cotiza por debajo de su valor intrínseco. Cuatro títulos (Gestamp, Unicaja, Liberbank y Prosegur) tendrían potenciales del 40% o más.

En octubre de 2017 recopilé la misma información para los valores que entonces formaban el IBEX Medium Cap. En la tabla siguiente puede observarse que las seis acciones que según Morningstar tenían potencial positivo ganaron de media un 10,55% (sin dividendos) al cabo de un año, mientras que el resto de títulos, que tenían un potencial negativo, perdieron de media un 3,98%.


 

DIA: cuando los pequeños detalles dicen más que los balances

El día 10 de mayo de 2018, cuando las acciones de DIA todavía cotizaban a 3,5 €, publiqué una entrada titulada Supermercados DIA: ocultar información contable no evita el declive. Allí comentaba que había apreciado algunos detalles inquietantes en la forma de presentar los resultados por parte de la compañía. En particular, la forma como se ocultó en el informe del primer trimestre de 2017 el verdadero beneficio atribuido a los accionistas bajo el concepto de “resultado neto ajustado“.

Es habitual que las empresas ofrezcan una medida del beneficio alternativa a la exigida por las normas contables ya que consideran que su propio criterio contable refleja mejor la verdadera evolución de la compañía. Sin embargo, suelen citar al mismo tiempo la magnitud convencional para que el accionista pueda comparar por su cuenta. Está claro que cuando solo se ofrece la propia medida del beneficio, se busca evitar esa comparación.

También destacaba el excesivo recurso de la compañía a los “gastos no recurrentes“ para justificar caídas en los resultados. Cuando los gastos no recurrentes se vuelven recurrentes, evidentemente se pervierte el sentido del concepto.

A nivel de ratios financieros, DIA parecía una empresa de calidad, tanto a nivel de rentabilidad corporativa medida por la ROE (rentabilidad sobre recursos propios) y la ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado), como de solvencia (la deuda financiera neta en relación al beneficio operativo y la proporción de gastos financieros sobre el beneficio operativo daban en ambos casos magnitudes apropiadas). Sin embargo, esos datos aparentemente menos relevantes que he comentado antes ofrecían buenos argumentos para evitar invertir en la compañía.

DIA acaba de reexpresar sus cuentas del ejercicio 2017, de tal modo que el beneficio neto atribuido a los accionistas se reduce un 18%, de los 109,6 millones de euros publicados a una nueva cifra de 90 millones. Según informa Bolsamanía, este ajuste corresponde principalmente a “sobreestimaciones en los descuentos comerciales a percibir de proveedores“. Además, DIA cargará al patrimoio neto 36 millones de euros por otros errores contables.

En una entrevista que Josef Ajram ha concedido a Bolsamanía, el conocido trader lamenta haber perdido dinero en acciones de Duro Felguera debido a las mentiras de la directiva. No sigo esta compañía pero lo más probable es que un seguimiento habitual de sus informes trimestrales habría dado algunas pistas. Solemos confiar demasiado en las manifestaciones de los cargos directivos, los estados financieros y los informes de auditoría, y pasar por alto los pequeños detalles.

DIA concluye que el agujero en las cuentas de 2017 asciende a 56 millones (artículo en Bolsamanía)

El verdadero beneficio por acción de Telefónica en el primer semestre de 2018

Los resultados de Telefónica correspondientes al primer semestre de 2018 indican un beneficio neto atribuible a los accionistas de 1.739 millones de euros, un 8,7% más que en el primer semestre de 2017, como puede verse en la tabla siguiente. Sin embargo, el beneficio por acción se mantiene constante en 0,29 € a pesar de que el número de acciones solo se ha incrementado un 0,6% en el período (ambos datos también figuran en la misma tabla). ¿Cómo es posible?

Como viene siendo habitual en Telefónica en los últimos años, una parte de los beneficios atribuidos a los accionistas incluye la remuneración imputada a los titulares de obligaciones perpetuas subordinadas. Estos títulos, al ser de carácter perpetuo, se consideran híbridos entre deuda y capital, porque la empresa solo paga intereses por los mismos pero nunca devuelve la deuda, y además solo paga intereses si le va bien (por eso son subordinadas). Más o menos como las acciones: la empresa solo paga dividendos si le va bien y no tiene que abonar el precio de las acciones a nadie. Por este motivo, las normas contables permiten considerar las obligaciones perpetuas como “instrumentos de patrimonio“ y los intereses que devengan no son considerados gastos financieros, que es lo que son en realidad.

Concretamente, la empresa dice lo siguiente: “El resultado neto básico por acción se obtiene dividiendo la cifra del resultado del periodo atribuido a los accionistas de la sociedad dominante, ajustado por la imputación al ejercicio del cupón neto correspondiente a los “Otros instrumentos de patrimonio” (277 M€ en enero-junio 2018) entre la media ponderada de acciones ordinarias en circulación durante el periodo.“

Si restamos del beneficio neto atribuido a los accionistas, según lo informado por la sociedad (1.739 millones de euros), los 277 millones de euros imputados a las obligaciones perpetuas, obtenemos 1.462 millones de euros, que es el verdadero beneficio de los accionistas en el primer semestre de 2018. Si dividimos esta cantidad por el número medio ponderado de acciones (5.127 millones), obtenemos un beneficio por acción de 0,285 €.

Los 277 millones de euros imputados a los titulares de obligaciones perpetuas coinciden con el importe ofrecido por Telefónica para todo el ejercicio 2017 en su informe anual, por lo que se entiende que debe restarse dicha cantidad del beneficio neto atribuido en los doce meses de junio de 2017 a junio de 2018 a fin de saber el verdadero beneficio de los accionistas en dicho período.

Si sumamos los beneficios netos atribuidos informados del segundo semestre de 2017 y los del primer semestre de 2018, la cifra es de 3.270,2 millones de euros. Si restamos los 277 millones de euros antes comentados, se obtiene que el verdadero beneficio de los accionistas fue de 2.993,2 millones de euros. Si en vez de dividir por el número medio ponderado de acciones lo hacemos por el número actual efectivo, que es de 5.192,1 millones, el verdadero beneficio por acción interanual a junio de 2018 es de 0,576 € en vez de los 0,63 € que resultarían en caso de no llevar a cabo este ajuste.

El veradero beneficio por acción a junio de 2017 fue de 0,476 €, por lo que el incremento interanual es de un significativo 21%. A los precios actuales de 7,37 €, el ratio PER de las acciones es de 12,8 veces.

Si eres accionista de Santander, BBVA, Telefónica o Repsol, tienes que saber esto

 

 

Los dividendos futuros de Repsol hasta 2020

En su reciente actualización de su Plan Estratégico, Repsol afirma que prevé incrementar la remuneración al accionista un 8% anual hasta 2020 a través de su programa de dividendo flexible, que da la opción de recibir el dividendo en nuevas acciones o en efectivo. La compañía se compromete a recomprar en bolsa todas las acciones que sean necesarias para compensar los aumentos de capital que suponen los pagos de dividendos en acciones y evitar así la dilución del beneficio por acción.

La petrolera señala que el dividendo está completamente cubierto si el precio del petróleo se mantiene por encima de los 50 dólares por barril (actualmente está a unos 68 dólares). Se entiende que si el precio de la materia prima cayera por debajo de ese nivel, la política de dividendos debería ser revisada.

Con cargo a 2017 repartió 0,873 € (no 0,80 € tal como se indica en el gráfico siguiente elaborado por Repsol), pues en diciembre de 2017 pagó 0,388 € a cuenta y en junio de 2018 el complementario de 0,485 €.  A cargo a 2016 pagó 0,761 €. Ver Dividendos del IBEX 35 a cargo de 2017.

Con cargo a 2018 la petrolera prevé repartir aproximadamente 0,90 €, previsiblemente un dividendo a cuenta de unos 0,40-0,42 € en diciembre de 2018 y un complementario de 0,48-0,50 € en junio de 2019. Con cargo a 2019 y 2020 prevé sendas remuneraciones de 0,95 € y 1 €. Así, en diciembre de 2020 y en junio de 2021 los accionistas percibirían en torno a 0,50 € por título.

Como puede verse en el siguiente gráfico, que se encuentra en la página web corporativa de la empresa, el dividendo a cargo de 2017 fue de 0,873 €. Por tanto, el incremento previsto entre 2017 y 2020 es del 4,6% anual, una cifra sensiblemente inferior a la calculada por Repsol (7,7% anual, ya que toma como base un dividendo de 0,80 € en 2017).

El cuadro siguiente recoge los dividendos pagados durante cada ejercicio (que no coinciden con los dividendos a cargo del ejercicio debido a los calendarios de pago). En 2014, además de unos dividendos ordinarios de 0,956 €, la compañía abonó un dividendo extraordinario de 1 € con parte de los ingresos obtenidos con la indemnización de la expropiación de su filial YPF por el gobierno argentino.

El rendimiento por dividendo se ha calculado como el cociente entre el dividendo pagado durante el año y el precio de cierre del año anterior. Este ratio se ha mantenido por encima del 5% en la mayoría de años. En 2018 los pagos realizados ascenderán a unos 0,885 € (el dividendo complementario de 2017 de 0,485 € pagado en junio de 2018 y un dividendo a cuenta estimado de 0,40 € a pagar en diciembre). Como el precio de cierre de 2017 fue de 14,74 €, el rendimiento por dividendo sería de exactamente el 6%.

Los dividendos de Endesa en 2018-2020

En su actualización a su Plan Estratégico para 2018-2020 presentada en noviembre de 2017, Endesa había previsto un dividendo mínimo de 1,32 € a cargo de 2017, que finalmente ha sido de 1,382 €. Esta cantidad coincide al 100% con el beneficio por acción de 2017.

En el mismo documento anticipó un dividendo mínimo a cargo de 2018 de 1,33 €. De esta cantidad, aproximadamente 0,70 € se descontarían a finales de 2018 y se pagarían a principios de 2019, y 0,63 € se descontarían en junio de 2019, por lo que el dividendo a lo largo de 2019 sería también de 1,33 €.

Si bien la compañía no especifica el dividendo por acción que prevé repartir a cargo de 2019 y 2020, prevé ganar 1.400 millones de euros en 2018 (1,322 € por acción), 1.500 millones en 2019 (1,417 € por acción) y 1.600 millones en 2020 (1,51 € por acción). Dado que la política de Endesa es la de repartir la totalidad del beneficio neto atribuido, el dividendo a cargo de 2019 será previsiblemente de alrededor de 1,417 € y el de 2020, en torno a 1,51 €.

En el cuadro siguiente se ha indicado en negrita los dividendos ya abonados. El resto de cifras son las estimaciones antes comentadas.

Estos datos suponen un ajuste a la baja respecto a las estimaciones anteriores, que apuntaban hacia un beneficio por acción en 2019 y 2020 de 1,42 € y 1,57 € respectivamente.

El dividendo a cargo de 2014 fue de 0,76 €, que se repartió en 2015. La retribución a cargo de 2015 fue de 1,026 €, repartidos en 2016. Pero el 29 de diciembre de 2016 también se descontaron 0,70 € del dividendo a cuenta de 2017, de ahí que en el cuadro aparezcan 1,726 € pagados en 2016.

El 21 de noviembre de 2018, Endesa avanzó que a partir del ejercicio 2021 distribuirá el 80% del beneficio en vez del 100% debido a las inversiones que prevé llevar a cabo en renovables y digitalización.

 

DIA distribuirá la totalidad de sus beneficios

DIA descontará un dividendo a cargo de los resultados de 2017 de 0,18 € el próximo 13 de julio (la fecha de pago es el 17 de julio). La compañía indica que se trata de un pay-out (porcentaje de distribución del beneficio) del 50,7%, como puede verse en el cuadro siguiente, obtenido de la página web de la empresa (hay una errata en la fecha ex-dividendo, pues debería poner 13/07/2018).

DIA considera que el beneficio por acción ajustado de 2017 fue de 0,36 € (ver cuadro siguiente), de aquí que calcule un pay-out del 50%. Sin embargo, el beneficio por acción según las NIIF (Normas Internacionales de Información Financiera), la magnitud fue de 0,18 €, que coincide con el dividendo. Estas normas contables son seguidas por las compañías españolas en los informes financieros que presentan ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores, de modo que nos suministran una base de comparación homogénea.

DIA es poco explícita en la información que suministra en sus presentaciones de resultados. En la tabla siguiente nos indica el EBIT ajustado y el EBIT sin ajustar. El EBIT son las siglas de Earnings Before Interest and Taxes y no costaría nada poner BAII (Beneficio Antes de Intereses e Impuestos) o simplemente resultado de explotación.

En la nota explicativa al EBIT ajustado vemos que dice “ajustado por otros elementos excluidos del EBIT ajustado“, lo que resulta muy ilustrativo. En el informe de auditoría leemos que el EBIT ajustado excluye los deterioros de activos y otros ingresos y gastos no recurrentes. Pero vemos que los importes excluidos de 2016 y 2017 son bastante similares (91,7 millones de euros y 89,5 millones de euros respectivamente). En 2014 y 2015 los elementos no recurrentes ascendieron a 76,8 millones de euros y 122 millones de euros respectivamente. Las partidas que son recurrentemente no recurrentes deben ser consideradas recurrentes. Por este motivo, no es más apropiado considerar que el pay-out es del 50%.

Indra no pagará dividendo en 2018 (y posiblemente tampoco en 2019 ni en 2020)

En noviembre de 2017 Indra anunció su Plan Estratégico para 2018-2020 y algunos medios económicos, como Expansión, difundieron que la compañía tecnológica volvería a pagar dividendos en 2018 tras haberlos suprimido en la junta general de 2015.

En efecto, Indra incluyó su Plan Estratégico en una presentación a inversores en inglés en la que indicaba gráficamente que destinaría parte del flujo de caja a reinstaurar la política de dividendos. La nueva presentación realizada en mayo de 2018 recogía el mismo cuadro que en la presentación de noviembre de 2017:

Debe entenderse que se hace referencia al dividendo a cargo de 2018, que normalmente se reparte en 2019.

En el hecho relevante que recoge los acuerdos tomados en la junta general de accionistas del 28 de junio de 2018 no se hace referencia alguna al dividendo. Lo que se indica, como se reproduce a continuación, es que la totalidad de los 91,5 millones de euros del resultado individual (no el consolidado) de 2017 se aplicará a reserva legal y a compensar pérdidas de ejercicios anteriores.

Indra acumuló pérdidas individuales por 660,8 millones de euros (incluyendo créditos fiscales) y consolidadas por valor de 733,1 millones de euros en 2014 y 2015. Entre 2016 y 2017 obtuvo un beneficio neto individual de 174 millones de euros y un beneficio neto consolidado atribuido de 196,8 millones de euros. Queda, pues, un elevado volumen de pérdidas a compensar. Si en los próximos años se sigue la misma política de aplicación del resultado, es probable que el dividendo a cargo de los próximos ejercicios, en caso de haberlo, sea más bien simbólico.

 

 

CIE Automotive distribuye dividendo y acciones de Global Dominion

CIE Automotive, la compañía recién incorporada al IBEX 35 el 18 de junio, ha abierto hoy (29 de junio) con un precio de referencia de 26,16 € mientras que cerró el día anterior a 29,64 €. A una cotización de 26 € la caída parecía ser del 12% cuando en realidad era del 0,6%.

Por un lado, CIE ha descontado el dividendo complementario de 2017 por un importe de 0,28 €. En enero pagó el dividendo a cuenta por la misma cuantía. El dividendo a cargo de 2017 asciende así a 0,56 €. El beneficio por acción de 2017 fue de 1,67 €, siendo el payout del 33,5%.

Por otro lado, ha llevado a cabo una distribución extraordinaria de reservas en especie mediante la entrega de acciones de su filial Global Dominion Access, que salió a bolsa en abril de 2016 y cotiza en el IBEX Medium Cap. Por cada acción de CIE Automotive ha entregado 0,65709 acciones de Global Dominion. Como ayer dichas acciones cerraron a 4,875 €, hoy se ha descontado 3,203 € del precio de la acción.

En total, pues, se ha descontado 3,483 € del precio de la acción de CIE antes de la apertura.

Por ejemplo, un accionista que tuviera 1.400 títulos de CIE el 28 de junio, le corresponderían 919,926 acciones de Global Dominion. Recibiría en acciones la parte entera de esa cantidad, o sea 919 títulos, con un valor de 4.480 € según al precio de cierre de Global Dominion el día 28. Con el pico de 0,926 se le aplicaría un precio de 4,67 € y se le distribuirían 4,32 € en efectivo.

CIE distribuirá un total de 84.764.610 acciones de Global Dominion entre los 129 millones de acciones de que se compone el capital social de CIE Automotive, de ahí la proporción de 0,65709. De esta forma, la empresa cede el 50,01% que tenía en su filial a sus propios accionistas, con objeto de garantizar la independencia de ambas compañías. Global Dominion se define como “un proveedor global de servicios multitécnicos y de soluciones de ingeniería especializada“ cuyo objetivo es hacer los procesos productivos más eficientes.

La fecha de pago del dividendo complementario así como la fecha de distribución de las acciones de Global Dominion es el 3 de julio de 2018.

La cantidad correspondiente al dividendo complementario se destinará a realizar el ingreso a cuenta del IRPF devengado por la distribución de reservas mediante entrega de las acciones de Global Dominion, en la medida que sea necesario.

 

Cuándo subirá Telefónica

Telefónica sigue cayendo en bolsa y ya cotiza por debajo de los niveles de hace 16 años. La valoración de consenso de las acciones por parte de los analistas, de acuerdo con Thomson-Reuters, es de 9,60 €, lo que daría un potencial de revalorización del 30% al precio actual de 7,35 €. Aunque esto en realidad significa poco, pues el precio objetivo de los analistas ha estado habitualmente muy por encima del precio de mercado en los últimos años.

La corrección actual se produce en un contexto de mejoras significativas en la gestión desde que José María Alvarez-Pallete asumiera la presidencia en abril de 2016 y a pesar de que la situación financiera de la compañía ha mejorado notablemente. La rentabilidad sobre el capital empleado ha pasado del 3,31% en 2015 a un correcto 8,25% en 2017. La deuda financiera neta se ha reducido de 19,8 veces el beneficio operativo a 7,4 veces en 2017, un ratio todavía muy elevado pero más manejable. La proporción del beneficio operativo que se va en pagar intereses de la deuda ha caído de un estratosférico 94% a un aceptable 32%. Finalmente, el coste de la deuda financiera (calculado como el cociente entre los gastos financieros y la deuda financiera bruta media) se ha reducido del 7,3% al 5,6%.

Sin embargo, han sido muchos años de destrucción sistemática de valor para el accionista, como se observa en la tabla siguiente. Parece claro que el mercado necesita tiempo para certificar la recuperación de la compañía.

A pesar de la mejoría indicada, el principal lastre de la empresa continúa siendo el elevado coste de su deuda financiera. Con una rentabilidad sobre el capital empleado (ROCE) del 8,25% y un coste de la deuda del 5,6%, el margen es de un insuficiente 2,65%. Debería alcanzarse una magnitud de por lo menos el 4% para que valiera la pena asumir el riesgo de invertir en las acciones.

Mi impresión es que el mercado debería percibir a Telefónica como una de las empresas más baratas en términos relativos para compensar las dudas que todavía suscita la compañía. Mi apuesta personal es que la operadora debería situarse entre las cinco empresas no financieras del IBEX 35 con el ratio PER más bajo (ahora ocupa la séptima posición). En tal caso entraría en la cartera Contrarian, cuya rentabilidad ha sido del 15,56% anual entre el cuarto trimestre de 2013 y el primer trimestre de 2018, frente al 5,19% anual del IBEX 35 con dividendos.