Los resultados de Solaria en el primer trimestre de 2021

Solaria casi duplicó sus ingresos en el primer trimestre respecto al mismo período del año anterior. El beneficio bruto se multiplicó por 4,4.

El resultado neto fue de 10,36 millones de euros, un 44% más. La variación es muy inferior a la del beneficio bruto debido a que en 2020 contabilizó créditos fiscales (impuesto de sociedades positivo).

Acumula un resultado de 33,59 millones de euros en el período de doce meses hasta marzo de 2021, un incremento interanual del 29,7%.

Fuente: Solaria Energía y Medio Ambiente.

El aumento del beneficio neto en los últimos tres años ha sido del 89,5%, que en términos anuales es un 23,7%.

El beneficio por acción actual es de 0,269 €. La empresa ha informado por primera vez del beneficio neto ajustado, que excluye el efecto de la activación de los impuestos diferidos (cuando una empresa ha tenido pérdidas en el pasado puede contabilizar impuestos de beneficios positivos por créditos fiscales derivados de bases imponibles negativas). Teniendo en cuenta ese ajuste, el beneficio por acción es de 0,191 €.

Beneficio neto y beneficio por acción de Solaria por trimestres desde el 31-12-2017 al 31-3-2021.

La compañía especializada en tecnología solar fotovoltaica fue creada en 2002, cotiza en bolsa desde 2007 y entró en el IBEX 35 el 19 de octubre de 2020. El 7 de enero de 2021 alcanzó un máximo de 30,94 € y ayer 3 de junio cerró cerca de sus mínimos anuales, a 14,71 €, un desplome de más del 50%. Hay que tener en cuenta que el valor había subido a un ritmo vertiginoso desde finales de 2017.

Beneficio por acción y ratio PER de las acciones de Solaria al final de cada año desde 2017 y al cierre del 3 de junio de 2021.

La buena evolución de los resultados estaba descontada por el mercado, de modo que no ha ayudado a levantar la cotización. En cambio, los inversores tienen puesta la vista en el ritmo de desarrollo de las nuevas instalaciones, que no es tan rápido como se esperaba. También preocupa el aumento de costes de las placas solares, que suponen el 40% de las inversiones, debido al encarecimiento de las materias primas, como el acero.

La empresa ve factible alcanzar su objetivo de tener operativa una capacidad de 2.150 megavatios para final de año, de 3.000 megavatios para 2023 y de 6.200 megavatios en 2025. La evolución en bolsa dependerá en buena parte de las posibilidades reales de llegar a esas cifras.

El consenso de los analistas valora la acción a 21,38 € aunque el rango de precios varia de un máximo de 33 € a un mínimo de 11,65 € según el experto.

Cómo evitar perder en la próxima crisis bursátil

En los últimos diez años ha habido cuatro crisis bursátiles: la de 2011-2012 (crisis del euro y de la deuda soberana), la de 2015-2016 (escándalo de Volkswagen, Brexit, crac de la bolsa china…), la de 2018 (guerra comercial de Estados Unidos con China) y la de 2020 (pandemia de la Covid-19).

Si consideramos el número de trimestres en los cuales la bolsa española estuvo en crisis en el período de marzo de 2011 a marzo de 2021, este fue de 17 sobre un total de 40, casi la mitad del tiempo. Podemos decir que habría que invertir en “modo crisis“ ya que en cualquier momento podría producirse una nueva caída de los índices.

Una primera propuesta para invertir en modo crisis sería evitar comprar los valores que más han subido y adquirir los que peor se han comportado en los últimos meses. Sin embargo, como demostraré otro día, esta estrategia no produce buenos resultados cuando hay turbulencias en los mercados.

Otra opción sería huir de los valores que más se han encarecido y que puedan estar sobrevalorados debido a las fuertes alzas del ciclo precedente. En tal caso se trataría de comprar los valores más baratos en términos relativos, por ejemplo en base a la relación precio-beneficio o ratio PER. Para ver si esta estrategia hubiera sido eficaz, me he basado en la cartera Contrarian que calculé de 2006 a 2019 y que estaba compuesta por las cinco empresas no financieras del IBEX 35 con menor PER. Esta estrategia hubiera dado resultados algo mejores que los del IBEX 35 con dividendos, como puede verse en la tabla siguiente. Pero una cartera más diversificada a nivel de valores y de criterios de selección, como la Fusión, que formaba parte del mismo grupo de carteras que la Contrarian, fue mucho más resistente a las crisis: las pérdidas fueron moderadas en las dos primeras y en la tercera incluso hubo ligeras ganancias (no tengo datos para la cuarta ya que dejé de actualizarla), siempre teniendo en cuenta trimestres competos, no desde el inicio hasta el final de la crisis.

Ganancia de las carteras Contrarian y Fusión durante las cuatro crisis bursátiles que hubo entre 2011 y 2020, comparada con la del mercado.

Sin embargo, la cartera Fusión daba un peso excesivo a la cuenta de resultados, cuando en realidad lo que da mayor protección ante una crisis bursátil es tener valores con balances de situación sólidos y que no tengan carácter cíclico. Las carteras Alpha que he creado recientemente incorporan este tipo de acciones (no solo del IBEX 35 sino de todo el mercado continuo español) y los resultados de las mismas en cada una de las crisis mencionadas han sido mucho mejores que los del mercado, como puede verse en la tabla siguiente. En los cuatro trimestres de la crisis de 2011-2012, el mercado perdió un 25,90% con dividendos, mientras que la Alpha de referencia, la Alpha 11, perdió un 4,81%. En la crisis de 2015-2016, el mercado se dejó un 25,01% pero la Alpha 11 ganó un 3,97%. En la crisis más reciente, el mercado se hundió un 28,11% mientras que la Alpha 11 ganó un 8,44%.

Rentabilidades de las carteras Alpha de 7 a 15 valores frente al mercado en los ciclos bajistas y alcistas de 2011 a 2021, y el total acumulado en todo el período.

La última tabla se centra en el comportamiento de la Alpha 11 en relación al mercado en cada uno de los ciclos bajistas y alcistas. En la última línea vemos que esta cartera superó al mercado en un 16,69% anual en el período considerado. Pero en la última columna puede observarse que en dos de los ciclos alcistas la Alpha 11 lo hizo peor que el mercado. Esto significa que la mayor parte de su ventaja global se ha debido a su extraordinaria resistencia en los momentos de mayor incertidumbre

Comportamiento de la cartera de valores Alpha 11 en cada ciclo bajista y alcista desde 2011 a 2021 y ventajas de la misma frente al mercado.

Por tanto, considero que un inversor a largo plazo debería invertir con la vista puesta en cómo afrontar la próxima crisis bursátil y que la mejor forma de hacerlo es concentrarse en empresas resistentes. De hecho, el IBEX 35 con dividendos habría ganado un 14,14% anual en los diez años de marzo de 2011 a marzo de 2021 si la rentabilidad en los períodos de crisis hubiera sido nula pero en realidad ganó solo un 2,55% anual debido a esos retrocesos.

Rentabilidad y ventaja por trimestres de las carteras Alpha

La tabla siguiente recoge la rentabilidad por trimestres de las Alpha de 7 a 15 valores desde marzo de 2011 a marzo de 2021. También se indica la rentabilidad con dividendos del mercado y la ventaja trimestral de una de las carteras, la Alpha 11, respecto al mercado. (En próximas revisiones los datos pueden sufrir algunas ligeras variaciones al alza porque es posible que queden por contabilizar algunos derechos de suscripción de algunos valores de fuera del IBEX).

Se observa que la cartera tomada como referencia, la Alpha 11, batió al mercado en 31 de los 40 trimestres.

Rentabilidad por trimestres de marzo de 2011 a marzo de 2021 de las carteras Alpha de 7 a 15 valores. Se compara con la rentabilidad del mercado y se incluye la ventaja de la Alpha 11 por trimestres.

Si calculamos las rentabilidades medias por trimestres, lo primero que se constata es una cierta pauta estacional del mercado: el mejor trimestre fue el último, pues en ese período el mercado ganó una media del 4,12% anual. En las Alpha, la rentabilidad está mejor repartida. Si nos fijamos, por ejemplo, en la Alpha 11, vemos que la rentabilidad media fue similar en los trimestres primero, segundo y cuarto, con alrededor del 6%.

En cuanto a las ventajas por trimestres, vemos una pauta estacional más definida, pues los mejores trimestres en ese sentido fueron el de abril – junio y el de enero – marzo del año siguiente. Las carteras Alpha objeto de este estudio se constituyeron el 31 de marzo, por lo que es de destacar que la ventaja de las mismas sea similar, o incluso algo superior en algunos casos, en el trimestre de enero a marzo del año siguiente que en el trimestre inmediatamente posterior a la selección. Esto implica que son carteras que pueden adquirirse a lo largo del año, independientemente de la evolución de los valores que la componen. La razón subyacente es que se basan en gran medida en la solidez del balance, que tiende a experimentar pocos cambios a corto plazo.

Una pregunta que nos podemos hacer es cómo proceder si uno o más de los valores de la cartera se ha revalorizado mucho más que el mercado. En teoría, se puede seguir comprando la cartera completa ya que, como demostré en otro artículo (ver Cuántos aciertos son necesarios para obtener una rentabilidad excepcional), los valores que realmente nos hacen batir al mercado por un porcentaje considerable son aquellos que literalmente pulverizan al mercado con ventajas de más del 50%, de modo que si un valor lo está haciendo un 20% mejor que el mercado, es posible que aún le quede un amplio recorrido por delante. En la Alpha 10 hubo doce valores, de los cien que tuvo en el período de marzo de 2011 a marzo de 2021, que tuvieron una ventaja de más del 50% en doce meses. Supone un 12% del total de valores seleccionados, y hubo varios años en que no hubo ningún valor de esas características, así que la probabilidad de encontrarse en una situación como la comentada tampoco es muy alta, pero llegado el caso optaría por comprarlo la mayoría de las veces. Ciertamente es un tema que analizaré con mayor detenimiento para averiguar si es posible tener una pauta más concreta.

En cuanto a la pauta estacional de las ventajas, vemos que en el primer semestre es de alrededor del 12%. Este resultado se obtiene en enero-marzo con la Alpha constituida en marzo del año anterior y en abril-junio con la Alpha constituida en marzo del mismo año. En cambio, en el segundo semestre la ventaja se reduce de forma considerable en torno al 3% a pesar de que la Alpha fue constituida solo unos meses antes. Estudiaré el origen de esta diferencia para ver si se debe a la variación de precios durante el primer trimestre y en tal caso si un inversor que decida entrar en julio o septiembre puede aumentar la ventaja con algunos cambios en la composición.

En esta sección podéis encontrar las rentabilidades por años (de marzo a marzo) de 2011 a 2021 de las Alpha de 7 a 30 valores.

Las mejores y peores estrategias para invertir en el IBEX 35 desde 2019

En el blog de Invesgrama podéis hacer un seguimiento diario de diversas estrategias de inversión aplicadas al IBEX 35. Algunas (las basadas en la volatilidad y la rentabilidad en el año anterior) tienen un histórico desde 2014 y otras desde 2019.

Desde diciembre de 2018 hasta el 25 de mayo de 2021, la estrategia más rentable de las consideradas ha sido simplemente la de elegir los diez valores más rentables el año anterior. Por ejemplo, en diciembre de 2020 se habrían seleccionado las diez acciones con mayor rentabilidad en 2020. Hasta la fecha, la ganancia media anualizada de una cartera con esta composición estaría siendo del 17,44%, frente al 6,88% anual del IBEX 35 con dividendos. La diferencia supera el 10% anual. Desde 2014, esta estrategia batió al índice en algo menos de un 5% anual, que aún así sigue siendo un porcentaje notable.

En cambio, una cartera con los diez peores valores del año anterior solo estaría ganando un 2,96% anual, y una con los cinco peores estaría perdiendo un 0,61% anual, por lo que no resulta recomendable concentrarse en ese tipo de acciones.

Ver Peores y mejores del IBEX 35.

Otras estrategias más rentables que el índice son dos que pueden parecer paradójicas: elegir los quince valores con un potencial de revalorización medio según los analistas, e incluso los diez con menor potencial. Ambas estarían danto un 11,02% y un 8,72% anual respectivamente. En cambio, una cartera con las diez acciones con mayor potencial según los analistas se sitúan en el extremo contrario: es la menos rentable de todas, hasta el punto de tener rentabilidad negativa, a pesar de la buena evolución este año.

Una cartera con los diez valores menos volátiles estaría ganando un 7,74% anual desde 2014, casi cinco puntos anuales más que el mercado. En los últimos dos años y medio gana un 6,11% anual, algo menos que el mercado, pero también con menor riesgo que el índice, pues en 2020 perdió la mitad que el IBEX 35.

Rentabilidades en 2019, 2020 y 2021 (hasta el 25 de mayo) y la media anualizada en este período, de diversas estrategias de inversión aplicadas al IBEX 35. La más rentable está siendo una cartera con los 10 mejores valores en el año anterior, y la menos rentable sería una cartera con los 10 valores con mayor potencial según los analistas.
Rentabilidades 2021: hasta el 25 de mayo.

Ver Estrategias IBEX 35.

Cuántos aciertos son necesarios para obtener una rentabilidad excepcional

Para contestar esta pregunta me basaré en el análisis de una de las carteras Alpha, concretamente la de diez valores, en el período de marzo de 2011 a marzo de 2021, un total de diez años. Las carteras Alpha se diseñan a partir de diferentes ponderaciones otorgadas a los ratios financieros más determinantes a la hora de batir al mercado.

La Alpha 10 tuvo una rentabilidad del 19,29% anual en el período indicado, mientras que el mercado dio una rentabilidad del 2,55% anual con dividendos incluídos. En la tabla siguiente he indicado cómo se comportó cada valor de la Alpha 10 según su posición (el primer valor es, en teoría, el que tiene más potencial, y así sucesivamente). Se observa que el 65% de los valores lo hizo mejor que mercado (más de un 3% mejor), el 7% de forma similar al mercado (entre un 3% mejor y un 3% peor) y el 28% peor que el mercado (más de un 3% peor).

Lo primero que se constata es que no es necesario batir al mercado con excesiva frecuencia: basta que sea solo el 15% más que la mitad de las veces.

Número de valores de la cartera Alpha 10 que lo hicieron mejor, parecido o peor que el mercado según su posición en la cartera, en el período 2011-2021. En resumen, el 65% de los valores lo hizo mejor, el 7% de forma similar y el 28%, peor.

Sin embargo, la magnitud de la ventaja respecto al mercado es quizá más relevante que la frecuencia con la que se bate al mercado.

En la segunda tabla se ofrece una información más detallada en relación a los porcentajes de las ventajas. Vemos, por ejemplo, que de los diez valores que ocuparon la primera posición, dos lo hicieron muchísimo mejor que el mercado (tuvieron una ventaja superior al 20% respecto al índice con dividendos), tres lo hicieron mucho mejor (tuvieron una ventaja entre un 10% y un 20%), uno lo hizo bastante mejor (entre un 3% y un 10% mejor que el mercado) y cuatro bastante peor (entre un 3% y un 10% peor que el índice).

Lo más destacable es que 36 de los valores, o sea el 36%, lo hizo muchísimo mejor, pero solo doce lo hicieron muchísimo peor. Entre estos últimos, hubo seis con rentabilidad positiva, pero con una diferencia desfavorable de más del 20% respecto al índice en el año correspondiente.

Número de valores de la cartera Alpha 10 que lo hicieron muchísimo mejor, mucho mejor, bastante mejor, de forma parecida, bastante peor, mucho peor o muchísimo peor que el mercado según su posición en la cartera, en el período 2011-2021. En resumen, el 36% de los valores lo hizo muchísimo mejor, el 22% mucho mejor, el 7% bastante mejor, el 7% de forma similar, el 11% bastante peor, el 5% mucho peor y el 12% muchísimo peor.

Muchísimo mejor: más de un 20% mejor que el mercado.
Mucho mejor: entre un 10,01% y un 20% mejor que el mercado.
Bastante mejor: entre un 3,01% y un 10% mejor que el mercado.
Similar al mercado: entre un 3% peor y un 3% mejor que el mercado.
Bastante peor: entre un 3,01% y un 10% peor que el mercado.
Mucho peor: entre un 10,01% y un 20% peor que el mercado.
Muchísimo peor: más de un 20% peor que el mercado.

Para ver el efecto que tuvieron los mejores valores sobre la rentabilidad de la cartera, he calculado esta última magnitud sin tener en cuenta los doce valores que tuvieron una ventaja más amplia (todos ellos más del 50%). No necesariamente fueron los más rentables, sino aquellos con mayor ventaja. Al proceder de esta manera, habría habido 24 valores muchísimo mejor que el mercado y 12 valores muchísimo peor.

En la tabla siguiente vemos que sin esos doce valores, la rentabilidad de la Alpha 10 habría sido del 10,03% anual, en vez del 19,29% anual, por lo que la contribución de esta minoría fue muy significativa. Esto nos recuerda la importancia de mantener los valores ganadores el tiempo suficiente para aprovechar la mayor parte de su potencial (en este caso solo he tenido en cuenta rentabilidades de un año).

En la última columna he indicado las rentabilidades que se habrían obtenido en caso de que no se hubiesen seleccionado ni los 36 mejores ni los 12 peores. Vemos que la rentabilidad media anual habría sido de solo el 7,30% (aunque mejor que la del mercado, que fue del 2,55% anual). Es decir, el hecho de haber tenido la suerte de haber excluido cada uno de los peores valores no habría servido de mucho. Lo determinante es que los grandes aciertos superen en número a los grandes errores, y parece que la proporción necesaria para obtener una rentabilidad excepcional es de 3 a 1.

Rentabilidad de la cartera Alpha 10 de marzo de 2011 a marzo de 2021, con todos los valores (19,29% anual), sin los doce con mayor ventaja (10,03% anual) y sin los 36 mejores ni los 12 peores (7,30% anual). La rentabilidad del mercado en el mismo período fue del 2,55% anual.

El valor de la acción de Telefónica según el modelo de descuento de dividendos

Una forma de estimar el valor justo o intrínseco de una acción es aplicar el modelo de descuento de dividendos. Obviamente, este procedimiento solo es válido para empresas que remuneran a sus accionistas con regularidad. Si no es así, puede utilizarse el descuento de flujos de caja esperados (en cuyo caso estos deben ser mayoritariamente positivos).

El valor resultante del descuento de dividendos depende de dos hipótesis fundamentales: el crecimiento medio anual esperado en el futuro del dividendo por acción y la tasa de descuento. Es por ello que no hay un valor intrínseco objetivo. Este valor siempre dependerá de las expectativas futuras y del riesgo que uno esté dispuesto a asumir. Ambas variables, que podríamos decir que son tan psicológicas como económicas, son diferentes en cada inversor. Lo que hace la bolsa de valores es fijar un precio que representa las medias de las expectativas y de las disposiciones al riesgo de todos los inversores que adquieren una determinada acción.

Así, para determinar el precio de una acción de acuerdo con el modelo de descuento de dividendos necesitamos tres datos:

a) El dividendo esperado el próximo año.

b) La tasa de crecimiento esperada del dividendo a partir del segundo año.

c) La tasa de descuento, que puede definirse como la rentabilidad que exigimos a nuestra inversión.

La tasa de descuento también puede verse como el coste de oportunidad, o sea la rentabilidad que podríamos obtener con otra acción de riesgo similar. También, como la rentabilidad que podríamos obtener sin riesgo más una prima de riesgo.

En el caso de Telefónica, los dividendos previstos son de de 0,20 € en junio de 2021, de 0,15 € en diciembre de 2021 y de 0,15 € en junio de 2022. En primer lugar, partiremos de un dividendo a doce meses de 0,35 € y luego veremos cómo cambia el precio si consideramos un dividendo de 0,30 € (que es el importe esperado de julio de 2021 a junio de 2022).

Probaré con diferentes tasas de crecimiento del dividendo: un 2%, un 0% y un 4% anual. En el caso de estimar un dividendo inicial de 0,30 €, estimaré el precio con una tasa del 6% en los diez primeros años y otra del 0% anual en los años siguientes.

Valor justo de Telefónica para un dividendo inicial de 0,35 € o de 0,30 € según crecimientos esperados del 0%, 2% o 4% y según tasas de descuento del 8%, 10% o 12%. También se indica el valor justo si el dividendo inicial es de 0,30 € y el crecimiento durante los 10 primeros años es del 6% anual y luego es del 0%, 1% o 2% anual.
La tabla resume los resultados obtenidos. Los precios indicados en las seis primeras filas se han obtenido mediante la fórmula simple. Los de las tres últimas filas, a partir de la suma de los valores actuales de los dividendos descontados en un período de cincuenta años, ya que se produce un cambio en los parámetros.

También usaré diferentes tasas de descuento, del 8%, 10% y 12%. No solo cada inversor puede exigir una rentabilidad diferente a su inversión sino que según la coyuntura económica la rentabilidad exigida puede ser mayor o menor en función del riesgo percibido.

Una manera rápida de calcular el precio de una acción según el modelo de descuento de dividendos es dividir el dividendo estimado en los próximos doce meses por la diferencia entre la tasa de descuento y la tasa de crecimiento esperado del dividendo.

Por ejemplo, si esperamos un crecimiento del 2% anual y la rentabilidad que exigimos a nuestra inversión es del 10% anual, la diferencia entre ambos porcentajes es el 8%. Si dividimos el dividendo esperado de Telefónica en los próximos doce meses, 0,35 €, por 0,08 obtenemos un precio de 4,375 €, cerca del precio al que cotiza actualmente la acción (4,15 €). Esto significa que en estos momentos el mercado (o sea, la media de los inversores en Telefónica) podría estar operando con estos parámetros: un crecimiento esperado del 2% anual y una tasa de descuento del 10% anual.

Si el crecimiento esperado fuera del 0% anual, o sea que el mercado esperara que el dividendo de Telefónica se mantendrá inalterado en los 0,35 € por tiempo indefinido, el valor justo sería de 3,5 € para una tasa de descuento del 10%. Es decir, si el precio fuera de 3,5 €, la rentabilidad (bruta) anual de la acción de Telefónica sería del 10% anual, si se cumpliera la expectativa de un mantenimiento indefinido del dividendo.

Si, en cambio, un inversor en concreto es más optimista y espera un crecimiento anual del 4%, el precio que podría estar dispuesto a pagar sería de 0,35 € dividido por 0,06 (la diferencia entre 10% y 4%), lo que da 5,83 €. Las diferencias, como se ve, son notables, según cuál sea la tasa de crecimiento esperada.

Esta fórmula puede parecer demasiado simple pero esconde un complejo cálculo que se reproduce en las tablas siguientes. El modelo de descuento de dividendos lo que hace es calcular el valor actual de un flujo indefinido de dividendos, dada una tasa de crecimiento esperada y una tasa de descuento determinada. En la primera tabla se ha hecho el cálculo que he llevado a cabo anteriormente con las siguientes variables: un dividendo inicial de 0,35 €, una tasa de descuento del 10% y un crecimiento esperado del 2% anual, lo que dio un precio de 4,375 €.

Veamos cómo proceder: el dividendo del primer año (0,35 €) se descuenta al 10%, lo que da un valor actual de 0,318 € (o sea, 0,35 € dividido por 1+10% o 1,1). El dividendo estimado el segundo año es de 0,357 € (0,35 € incrementado en un 2%), lo que descontado al 10% durante dos años nos da 0,295 € (o sea, 0,357 € dividido por 1,21, que es 1,1 elevado a 2). Se puede apreciar que el dividendo esperado es cada año mayor pero el valor actual de este es cada vez menor, porque la tasa de descuento es superior al crecimiento esperado. Lo que tenemos, por tanto, es una serie de valores actuales descendientes, lo que se conoce como serie convergente. En otras palabras, la suma de los valores actuales o descontados de los dividendos esperados converge a un valor finito, y ese valor es el precio que estaríamos dispuestos a pagar por las acciones de Telefónica dados los parámetros considerados.

He considerado un período muy largo, 50 años, pero en realidad el modelo considera un período indefinido. Sin embargo, con 50 años nos aproximamos mucho al valor que da el modelo. Como se puede ver, la suma de la primera tabla da 4,275 €, mientras que la fórmula sencilla que he explicado antes daba un valor de 4,375 €. Recordemos que ese sería el precio que yo estaría dispuesto a pagar si esperara un crecimiento indefinido del dividendo de Telefónica del 2% anual, con un dividendo inicial de 0,35 €, y exigiera una rentabilidad del 10% anual.

Veamos qué precio resultaría si esperara un crecimiento nulo del dividendo (segunda tabla). En este caso, la suma de los valores descontados de los dividendos es de 3,47 €, muy similar al precio que nos daba la fórmula sencilla (3,50 €).

En la tercera tabla, la suma de los valores descontados da 5,48 €, que se aleja un poco más de los 5,83 € de la fórmula porque al ser el crecimiento superior (4%) los valores descontados disminuyen más despacio.

Valor de la acción de Telefónica según el descuento de dividendos. Se parte de un dividendo inicial de 0,35 € y se calcula el precio según tasas esperadas de crecimiento del dividendo del 2%, 0% y 4% anual. La tasa de descuento aplicada es el 10% anual.

Ahora supongamos que partimos de un dividendo inicial de 0,30 €, que es el previsto por la propia compañía entre diciembre de 2021 y junio de 2022. Con un crecimiento esperado del 2% anual, el precio resultante es de 3,664 € con la suma de los valores descontados y de 3,75 € con la fórmula simple. Esto es un 14% menos que los 4,375 € que resultaban para un dividendo inicial de 0,35 €. Vemos así por qué unas acciones pueden caer en esa magnitud si una empresa anuncia un recorte del dividendo. De hecho, 0,30 € es un 14% menos que 0,35 €.

Si un inversor espera que Telefónica ya no aumentará nunca su dividendo, pero que tampoco lo bajará, entonces solo debería estar dispuesto a pagar 3 € por la acción, suponiendo que exige una rentabilidad bruta del 10% anual.

En la tercera tabla se ha supuesto que el dividendo crece un 6% anual durante los diez primeros años y que luego se mantiene sin variaciones. De este modo, en 2030, y a partir de ese año, se obtendría una remuneración de 0,507 € por título. En este caso no podemos aplicar la fórmula simple ya que hay un cambio de parámetros en medio del período. La suma de los valores descontados nos da 4,23 €, que sería el precio que estaría dispuesto a pagar bajo las condiciones indicadas.

Hasta ahora siempre he considerado una tasa de descuento del 10% anual. Pero veamos qué ocurre si cambia la tasa de descuento, por ejemplo al 8% si estoy dispuesto a aceptar una rentabilidad inferior o si disminuye mi percepción del riesgo, o al 12% en caso contrario, suponiendo en todos los casos un crecimiento esperado del 2% anual.

En el primer caso, vemos que el precio sería de 5,83 €, lo que equivale a una situación en la que la tasa de descuento es del 10% y el crecimiento esperado del 4%, ya que en ambos casos la diferencia entre ambos porcentajes es del 6%. Así, una menor percepción del riesgo (por ejemplo ante una mejora de la situación económica) o una disposición a aceptar una rentabilidad inferior (por ejemplo si cuesta encontrar alternativas rentables en el mercado), puede hacer subir el precio de 4,375 € a 5,83 €, nada menos que un 33%, si la tasa de descuento baja del 10% al 8%.

En cambio si la tasa de descuento sube al 12%, el precio que estaría dispuesto a pagar solo sería de 3,50 €, un 20% menos que con una tasa de descuento del 10%.

Las empresas medianas del IBEX 35 han batido al índice en un 8% anual desde 2010

Las diez mayores empresas del IBEX 35 por capitalización (no ajustada por capital flotante) han ganado de media un 2,33% anual, dividendos incluídos, desde finales de 2009 hasta el 14 de mayo de 2021. Es una rentabilidad casi idéntica a la del propio IBEX 35 con dividendos. En cambio, las diez siguientes compañías por capitalización ganaron una media del 7,26% anual, casi cinco puntos anuales más que el índice. Por último, las 14 o 15 empresas más pequeñas se revalorizaron un 2,88% anual.

Si nos atenemos a la capitalización ajustada por capital flotante, que es la que se tiene en cuenta en el cálculo de las variaciones del IBEX 35, los resultados son algo diferentes. El grupo de 10 compañías con mayor capitalización ajustada ganó un 3,67% anual, el grupo de 10 compañías medianas, un 6,96% anual, y el grupo de empresas con menor ponderación, un 2,23% anual.

Rentabilidad de las empresas del IBEX 35 según su capitalización, divididas en tres grupos (10 mayores, 10 medianas, 15 menores), de 2010 al 14 de mayo de 2021. El grupo de 10 empresas medianas fue el más rentable, con un 7,26% anual.

¿Qué ocurre si en vez de las diez empresas más capitalizadas tenemos en cuenta solo las 5 primeras? La rentabilidad media de este grupo aún fue inferior, de un 1,20% anual, como se ve en la tabla siguiente.

Si solo tenemos en cuenta las empresas no financieras (es decir, sin bancos ni la aseguradora Mapfre), los resultados son aún más favorables a las empresas medianas del índice.

A lo largo del período hubo 27 o 28 empresas no financieras en el IBEX 35. Al dividirlas en tres grupos, vemos que las nueve mayores dieron una rentabilidad media del 4,34% anual, dos puntos anuales mejor que el índice, pero las nueve empresas no financieras medianas generaron una rentabilidad media del 10,63%, más de ocho puntos anuales mejor que el IBEX 35 con dividendos.

Se constata además que entre 2010 y 2020, las nueve empresas medianas batieron al IBEX 35 todos los años salvo en 2010 y 2011, en que lo hicieron un 2% peor.

Rentabilidad de las empresas no financieras del IBEX 35 según su capitalización, divididas en tres grupos (9 mayores, 9 medianas, 9 menores), de 2010 al 14 de mayo de 2021. El grupo de 9 empresas medianas fue el más rentable, con un 10,63% anual.

Estos resultados pueden deberse, en parte, a que en España podría haber un límite en cuanto a capacidad de crecimiento rentable que pueden alcanzar las grandes empresas. Pero se da la paradoja de que las empresas más pequeñas, con mayores expectativas de crecimiento, no lo hicieron particularmente bien, a pesar de que muchas de estas tuvieron revalorizaciones espectaculares fuera del IBEX 35.

Por otro lado, se entiende la baja rentabilidad de los fondos de inversión en bolsa española, al igual que la de la mayoría de pequeños inversores que ha gestionado su cartera por cuenta propia, ya que tanto unos como otros han tendido a concentrar la mayor parte de su patrimonio en las mayores compañías del índice. En la tabla siguiente podemos apreciar que las 10 mayores compañías por capitalización del índice representaron entre un 67% y un 78% del total del índice.

Capitalización de las 10 mayores empresas del IBEX 35 y porcentaje de la misma respecto al IBEX 35, de 2010 a 2020

Las tablas siguientes recogen los rankings por capitalización no ajustada de los valores del IBEX 35 para cada año de 2010 a 2020 (y para 2021 hasta el 14 mayo), la rentabilidad de cada valor durante el año natural y la rentabilidad de cada grupo. Las diez empresas medianas han sido resaltadas en gris más oscuro.

En dos años se han descartado empresas que fueron objeto de OPA (Oferta Pública de Adquisición) el año anterior, al no considerarse representativas en el cálculo de la rentabilidad. En un año el IBEX 35 empezó con 34 valores.

Ranking que relaciona la capitalización con la rentabilidad de cada valor del IBEX 35, años 2010, 2011 y 2012
Ranking que relaciona la capitalización con la rentabilidad de cada valor del IBEX 35, años 2016, 2017 y 2018
Ranking que relaciona la capitalización con la rentabilidad de cada valor del IBEX 35, años 2019, 2020 y 2021 (hasta el 14 de mayo)

Valor intrínseco y potencial de las empresas del IBEX Medium Cap según Morningstar

Morningstar ofrece un análisis cuantitativo de las empresas del IBEX Medium Cap y del IBEX Small Cap con el que trata de establecer un valor intrínseco para cada acción. Hoy resumiré los datos relativos a los veinte valores del primero de estos índices, publicados por la firma de análisis financiero el pasado viernes.

Morningstar determina un valor intrínseco o valor justo (fair value) para cada acción en función de una estimación de los flujos de caja futuros. A diferencia del precio objetivo, que es el precio que un analista cree que unas acciones pueden alcanzar en el plazo de doce meses, el fair value es el valor que deberían tener ahora unas acciones para que se considere que están en su justo precio. Morningstar afirma que se trata de un valor a largo plazo que “ayuda al inversor a ver más allá del precio de mercado actual.“  

La tabla siguiente recoge los veinte valores del Medium Cap con los precios de cierre del 14 de mayo de 2021, el valor justo estimado por Morningstar y la plusvalía potencial, calculada como la diferencia entre dicho valor justo y el precio de mercado.

La salud financiera tiene tres posibles grados: Débil, Moderada y Fuerte. Representa la probabilidad de que una empresa experimente problemas financieros en un futuro próximo, calculada en base a un modelo predictivo. En la siguiente columna se indica la incertidumbre, que refleja el nivel de certeza de los analistas de Morningstar respecto a la precisión del valor intrínseco.

A partir de la combinación de los anteriores conceptos, Morningstar elabora un rating que varía de una a cinco estrellas y que queda indicado en la última columna. Se puede observar que Ence tendría un potencial del 20% pero Morningstar solo da un rating medio a la empresa debido a una salud financiera moderada y una incertidumbre muy alta.

Un rating de tres estrellas significa que el valor está aproximadamente en su justo precio. Rovi tiene una sola estrella, lo que revela que la farmacéutica estaría claramente sobrevalorada. Prosegur es el único valor que estaría claramente infravalorado pero solo recibe cuatro estrellas debido a su elevada incertidumbre.

Conoce Invesgrama Predictor, una herramienta capaz de prever la evolución futura de carteras y valores de la bolsa española en términos relativos frente al mercado. 

Los predictores de carteras Alpha tendrán un valor más debido a la fuerte revalorización de una de las acciones

El Predictor Alpha 7-10 tendrá once valores en vez de los diez habituales, y el Predictor Alpha 7-15, dieciséis valores en vez de los quince habituales, debido a la revalorización de alrededor del 30% de una de las acciones en solo cinco semanas, lo que ha agotado la ventaja anual estimada (VAE) para la misma. De hecho, el precio máximo recomendado (PMR) de esta acción se encuentra un 20% por debajo de su precio actual de mercado. El 11 de mayo llegó a caer un 10,6% durante la sesión, acercándose a su PMR, pero en los últimos dos días ha recuperado buena parte del retroceso.

El hecho de que una acción tenga un precio de mercado superior al máximo recomendado no implica su salida de la cartera ya que, como es habitual en bolsa, podría perder todo lo ganado y convertirse en una oportunidad de compra.

Hay que tener en cuenta que los precios máximos recomendados se calculan en función de la VAE a tres años para cada valor individual, y que en cada cartera las acciones que la componen pueden tener VAEs diferentes desde el momento de la selección.

¿Cuántos valores conviene tener en cartera?

Todo el mundo sabe que diversificar la cartera de valores permite reducir el riesgo. Sin embargo, lo que quiero demostrar aquí es que esto es verdad hasta cierto punto.

Por otro lado, pocos inversores saben que es posible aumentar la rentabilidad gracias a una mayor diversificación, algo que también voy a demostrar.

En mi investigación para crear Invesgrama Predictor he diseñado unas carteras, denominadas Alpha, de entre 7 y 30 valores. Todas ellas siguen los mismos criterios de selección, basados en la fortaleza del balance de situación, el análisis del capex (inversión en inmovilizado) y, en menor medida, en la cuenta de resultados. Podríamos decir que cuanto menor es el número de valores, más estricta es la observancia de dichos criterios.

La tabla siguiente relaciona el grado de diversificación (o sea, el número de valores de cada cartera Alpha) con la rentabilidad media anual en el período de marzo de 2011 a marzo de 2021 (diez años completos). Lo que se observa es que las carteras entre 7 y 13 valores tuvieron rentabilidades bastante similares. Esto implica que una cartera bastante diversificada (13 valores) lo hizo igual de bien que otra más concentrada (la de ocho valores).

A continuación vemos que la rentabilidad tiende a disminuir a medida que aumenta la diversificación. Pero, en contrapartida, ¿lo hace también el riesgo?

Gráfico que relaciona el número de valores de las carteras Alpha con la rentabilidad media de dichas carteras de marzo de 2011 a marzo de 2021

Lo que he averiguado es que el riesgo (medido en años negativos) solo se reduce hasta un número de 15 valores. Por ejemplo, las carteras Alpha 7, 8, 9 y 10 solo tuvieron un año con ligeras pérdidas entre los diez ejercicios de marzo de 2011 a marzo de 2021. La Alpha 11, ninguno, y las Alphas 12 a la 15, dos años con pérdidas inferiores al 5%. Pero las Alphas 16 a 23 tuvieron dos años con pérdidas entre el 3% y el 10% y las Alphas 24 a 30, dos años con pérdidas entre el 9% y el 13%.

Una comparativa interesante a hacer en nuestro mercado permite comprobar qué nos puede aportar invertir en valores fuera del IBEX 35. En tanto que a lo largo del período analizado siempre ha habido al menos nueve empresas del IBEX 35 entre las treinta seleccionadas, he comparado la rentabilidad de la Alpha 9 (que incluye tanto valores del IBEX 35 como de pequeña y mediana capitalización) con una cartera compuesta solo por nueve valores del IBEX (denominada IBEX 35 – 9).

El resultado se muestra en la tabla siguiente. Vemos que la cartera compuesta por nueve valores del IBEX ganó un 14,12% anual en los diez años recientes mientras que la Alpha 9 ganó un 20,24% anual, sensiblemente más. Esto indica que ampliar el universo de valores permite aumentar la rentabilidad.

Por otro lado, la rentabilidad de la cartera de nueve valores del IBEX fue muy similar a la de la Alpha 21, que ganó un 14,23% anual en el mismo período. Es decir, una cartera muy diversificada (21 valores de capitalización grande, mediana y pequeña) lo hizo tan bien como una cartera de nueve valores concentrada en el IBEX 35.

Esto significa que cuanto mayor sea el universo de valores sobre el cual hacemos la selección, mayor puede ser la diversificación sin tener que sacrificar rentabilidad. De hecho, es posible aumentar la rentabilidad aumentando la diversificación: la Alpha 13 fue bastante más rentable (19,11% anual) que la IBEX 35 de 9 valores (14,12% anual).

Así que la respuesta a la pregunta “¿cuántos valores debería tener en cartera?“ depende de nuestros criterios de selección y del mercado en que queramos invertir. Si utilizamos criterios de selección efectivos, la cartera puede estar más concentrada pero lo recomendable es no bajar de siete valores, no tanto con objeto de reducir el riesgo, que también, sino sobre todo para aumentar las probabilidades de dar con algunos de los grandes ganadores. Si además ampliamos nuestro mercado podemos aumentar la diversificación sin reducir por ello la rentabilidad. Hemos visto que si se amplía la selección al mercado continuo español, las carteras de entre 7 y 15 valores ofrecen una óptima relación rentabilidad-riesgo.

Algo que hay que destacar es que incluso una cartera tan diversificada como la Alpha 30 obtuvo una rentabilidad media del 11,93% anual, sensiblemente por encima del 2,55% anual del mercado, dividendos incluídos. Este hecho es notable, en cuanto que el número total de valores sobre el cual se realizó la selección estuvo en torno a 75 hasta 2017 y en torno a 90 a partir de 2018, de modo que dicha cartera incluyó entre la tercera parte y el 40% del total de valores analizados.

Sin embargo, es casi seguro que si ampliáramos el universo de valores hasta una cifra de, pongamos, 250 valores, una cartera de treinta valores podría ser casi tan rentable como una de diez ya que, a pesar de su elevada diversificación, en realidad estaría muy concentrada en solo el 12% del universo de valores. Es por este motivo que un inversor que necesite una cartera muy diversificada, y que al mismo tiempo quiera obtener rentabilidades muy altas, debería ampliar su selección a otros mercados, puesto que en el mercado continuo español solo cotizan actualmente 126 sociedades, incluyendo empresas extranjeras.

¿Se puede batir al mercado cambiando la cartera solo una vez cada tres años?

Invertir a largo plazo requiere hacer pocos cambios en nuestra cartera de valores. Pero ¿cuánto es “pocos“?

En este sentido tenemos que considerar dos aspectos: la frecuencia de actualización (cada año, cada dos años, cada tres años…) y el número de valores a cambiar en cada actualización.

Para hallar una respuesta a esta cuestión, he examinado la evolución de una de las carteras Alpha, concretamente la que está compuesta por 10 valores (Alpha 10). Las carteras Alpha se elaboran teniendo en cuenta principalmente la solidez del balance de situación, la rentabilidad de las inversiones y la cuenta de resultados, en este orden de importancia, y se actualizan una vez al año al final de cada mes de marzo.

En primer lugar, he calculado el número de cambios anuales desde 2012 hasta 2021. Como indica la tabla siguiente, en los últimos diez años ha habido entre 3 y 7 valores que han salido de la cartera y han sido sustituidos por otros tantos, siendo la media de 3,8 valores. Es decir, de media se ha cambiado el 38% de la cartera, lo que supone una rotación media del 76% (ya que cada valor vendido implica la compra de otro).

Lo que nos interesa saber es la rentabilidad de la Alpha 10 si solo la hubiéramos actualizamos una vez cada tres años.

En la tabla siguiente se recoge la rentabilidad anualizada por períodos consecutivos de tres años. Vemos que en todos los períodos la Alpha 10 (actualizada una vez cada tres años) batió al mercado, aunque en el trienio de marzo de 2015 a marzo de 2018 lo hizo por un escaso margen.

Supongamos que hubiéramos invertido en la Alpha 10 el 31 de marzo de 2012 y nos hubiéramos propuesto actualizarla únicamente una vez cada tres años, o sea en marzo de 2015 y en marzo de 2018. En marzo de 2012, al ser la primera vez que hubiéramos invertido, tendríamos que haber comprado los 10 valores. En marzo de 2015 hubiera sido necesario cambiar cuatro valores respecto a la cartera de 2012 y en marzo de 2018, seis valores respecto a la cartera de 2015.

En el período conjunto de nueve años, de marzo de 2012 a marzo de 2021, la cartera habría proporcionado un 15,02% de media anual, frente al 5,31% del mercado (dividendos incluídos), lo que supone casi un 10% anual más.

Por tanto, queda claro que es posible batir al mercado actualizando una cartera de valores con una frecuencia de solo una vez cada tres años y que en cada una de estas actualizaciones habría que mover aproximadamente la mitad de la cartera.

No obstante, una actualización anual permite obtener mejores resultados, como se observa en la tabla siguiente. Vemos que en cada período consecutivo de tres años, la cartera habría batido al mercado en al menos un 6,7% anual (frente a un mínimo del 1,54% en el caso de una actualización trianual). La rentabilidad en el período de nueve años de marzo de 2012 a marzo de 2021 habría sido del 21,29% anual, frente al 15,02% anual de la Alpha actualizada cada tres años, y el 5,31% anual del mercado.

Nace Invesgrama Predictor, la herramienta que predice la evolución futura de valores de la bolsa española

Invesgrama presenta Invesgrama Predictor, una herramienta capaz de prever la evolución futura de carteras y valores de la bolsa española en términos relativos frente al mercado. Este nuevo método estima las probabilidades de diversas carteras de batir al mercado en los próximos 12, 24 y 36 meses, y estima cuál será la ventaja anual a dichos plazos. Las carteras han sido denominadas Alpha porque en el mundo bursátil este término representa la capacidad de una estrategia de inversión para batir un índice de referencia.

Invesgrama Predictor también pronostica la esperanza positiva, negativa y media de 95 empresas (no financieras) del mercado continuo español. En este contexto, la esperanza es la probabilidad de que un valor lo haga mejor o peor que el mercado multiplicada por el diferencial de rentabilidad esperada. Esta última variable se determina a partir del comportamiento de valores con similares características en los últimos doce años. Es importante señalar que no se predicen rentabilidades sino ventajas relativas frente a un índice de referencia del mercado, concretamente el IBEX 35 con dividendos y el Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) con dividendos.

El método de predicción se basa en utilizar los ratios financieros más decisivos en la evolución futura del precio de las acciones y en asignar ponderaciones diferentes en función de la capacidad predictiva de los mismos. Se tiene en cuenta en particular la fortaleza del balance y la rentabilidad de las inversiones realizadas, en tanto que se considera la empresa no financiera como una entidad que invierte para crecer. De esta forma, el método es capaz de detectar las compañías con mayor capacidad de crecer a medio y largo plazo sobre una base sólida, y por tanto con mayores expectativas de revalorización. 

La probabilidad actual de las Alpha de hasta 16 valores de superar al mercado en al menos un 6% anual está en torno al 90% a 12 y 24 meses y es prácticamente del 100% a 36 meses.

Las 24 carteras Alpha batieron de modo muy significativo al mercado en los últimos diez años (marzo de 2011 a marzo de 2021). Por ejemplo, la Alpha 7 (cartera compuesta por siete valores) ganó una media del 20,41% anual, la Alpha 10 un 19,10% anual, la Alpha 15 un 15,57%, la Alpha 20 un 14,42% anual. Incluso la Alpha 30 batió al mercado por un porcentaje notable, al proporcionar un 11,82% anual, frente al 2,55% anual del mercado (incluyendo dividendos). Por tanto, la ventaja de las Alpha fue de un mínimo de 9,27% anual y un máximo de 17,86% anual. La rentabilidad anual de los últimos diez años de todas las Alpha puede consultarse en el menú superior (Rentabilidades Alpha).

Con Invesgrama Predictor es posible incluso cambiar la cartera únicamente una vez cada tres años, si bien se recomienda una actualización anual para introducir valores con mejores perspectivas. Por ejemplo, en el período de nueve años de 2012 a 2021, la rentabilidad media de las carteras Alpha de hasta 20 valores fue del 13,61% anual con una actualización trianual, frente al 5,31% anual del mercado, pero fue de un 19,65% anual con una revisión anual.

Invesgrama Predictor consta de tres planes de suscripción:

Predictor Alpha 7-10.

Está orientado a inversores que quieran diversificar su cartera en un máximo de diez valores y que quieran actualizar su cartera con la menor frecuencia posible. Tiene un coste de 49 € / año y ofrece el siguiente contenido:

  • Los diez valores de la bolsa española con mejores perspectivas para los próximos tres años.
  • Precios máximos recomendados para dichos valores.
  • La composición actual de las carteras Alpha de 7, 8, 9 y 10 valores.
  • La Ventaja Anual Estimada (VAE) a 12, 24 y 36 meses de las carteras Alpha de 7 a 10 valores, es decir en cuántos puntos anuales se espera que estas superen la rentabilidad del mercado. En los períodos de 24 meses, la VAE depende de si la cartera se actualiza cada año o cada dos años. En los de 36 meses, la VAE depende de si la frecuencia de actualización es anual o trianual.
  • Las probabilidades de cada cartera Alpha de batir al mercado a 12, 24 y 36 meses, en caso de actualización anual. Concretamente, se especifica la probabilidad de superar al mercado en más de un 0%, 2%, 4%, 6%, 8% y 10% anual. 
  • La composición de las Alpha de 7 a 10 valores en los últimos diez años (2011-2020, ambos incluidos), así como su rentabilidad a uno, dos y tres años, comparada con la del mercado.
Predictor Alpha 7-15. Incluye el Predictor de Valores Gamma 30.

Está destinado a inversores que necesiten una mayor diversificación y estén interesados en hacer un seguimiento más frecuente de los valores del IBEX 35. Tiene un coste de 79 € / año y ofrece el siguiente contenido:

  • Los quince valores de la bolsa española con mejores perspectivas para los próximos tres años.
  • Precios máximos recomendados para dichos valores.
  • La composición actual de las carteras Alpha de 7 hasta 15 valores.
  • La Ventaja Anual Estimada (VAE) a 12, 24 y 36 meses de las carteras Alpha de 7 a 15 valores, es decir en cuántos puntos anuales se espera que estas superen la rentabilidad del mercado. En los períodos de 24 meses, la VAE depende de si la cartera se actualiza cada año o cada dos años. En los de 36 meses, la VAE depende de si la frecuencia de actualización es anual o trianual.
  • Las probabilidades de cada cartera Alpha de batir al mercado a 12, 24 y 36 meses, en caso de actualización anual. Concretamente, se especifica la probabilidad de superar al mercado en más de un 0%, 2%, 4%, 6%, 8% y 10% anual. 
  • El predictor de valores Gamma 30, que predice la evolución a 12, 24 y 36 meses de las empresas no financieras del IBEX 35 (actualmente 29 valores), con indicación de la esperanza positiva, negativa y media, o sea la ventaja anual frente al mercado, en términos de probabilidad, en dichos períodos.
  • La composición de las Alpha de 7 a 15 valores en los últimos diez años (2011-2020, ambos incluidos), así como su rentabilidad a uno, dos y tres años, comparada con la del mercado.
Predictor Alpha 7-30. Incluye el Predictor de Valores Gamma 100.

Se orienta a inversores que requieran una elevada diversificación, de hasta 30 valores, y tengan interés en anticiparse a la posible evolución de la mayoría de empresas del mercado continuo español. Tiene un coste de 129 € / año y ofrece el siguiente contenido:

  • Los treinta valores de la bolsa española con mejores perspectivas para los próximos tres años.
  • Precios máximos recomendados para dichos valores.
  • La composición actual de las carteras Alpha de 7 hasta 30 valores.
  • La Ventaja Anual Estimada (VAE) a 12, 24 y 36 meses de todas las carteras Alpha, es decir en cuántos puntos anuales se espera que estas superen la rentabilidad del mercado. En los períodos de 24 meses, la VAE depende de si la cartera se actualiza cada año o cada dos años. En los de 36 meses, la VAE depende de si la frecuencia de actualización es anual o trianual.
  • Las probabilidades de cada cartera Alpha de batir al mercado a 12, 24 y 36 meses, en caso de actualización anual. Concretamente, se especifica la probabilidad de superar al mercado en más de un 0%, 2%, 4%, 6%, 8% y 10% anual. 
  • El predictor de valores Gamma 100, que predice la evolución a 12, 24 y 36 meses de 95 empresas no financieras de la bolsa española con indicación de la esperanza positiva, negativa y media, o sea la ventaja anual frente al mercado, en términos de probabilidad, en dichos períodos.
  • La composición de las Alpha de 7 a 30 valores en los últimos diez años (2011-2020, ambos incluidos), así como sus rentabilidades a uno, dos y tres años comparadas con las del mercado.
Todos los planes incluyen rankings de empresas y una tabla visual

Los tres planes de suscripción incluyen rankings de 95 empresas no financieras de la bolsa española de acuerdo con 22 criterios:

  • Capitalización y Enterprise Value (EV)
  • Siete ratios de valoración: EV / Ingresos, EV / EBITDA, Precio / Ingresos, PER, Precio / Flujo de Caja, Precio / Flujo de Caja Libre, Precio / Valor Contable. 
  • Tres ratios de liquidez: Efectivo / Pasivo Corriente, Activo Corriente / Pasivo Corriente y Quick Ratio ( Test Acido).
  • Cuatro ratios de solvencia: Patrimonio Neto / Activo, Deuda Financiera Neta / EBITDA, Gastos Financieros Netos / Beneficio Operativo y Deuda Financiera a largo plazo / Deuda Financiera total.
  • Ocho ratios de rentabilidad y eficiencia: ROA, ROE, ROCE, Rotación del Activo, Flujo de Caja Operativo / Ingresos, Flujo de Caja Libre / Ingresos, Margen Operativo Neto y Margen Bruto.

Además incorporan una tabla visual que permite obtener una vista rápida de la situación general de cada empresa: para cada una de ellas, y para cada posición relativa en los 22 ratios financieros antes indicados, se asigna una letra (de la A a la E) y un color asociado a cada una de esas cinco letras. La A representa que el valor se encuentra entre el 20% mejor en el ratio en cuestión y la E que se encuentra entre el 20% peor. 

En la tabla visual se añade una columna con la volatilidad relativa de cada acción en bolsa, con la escala de letras y colores antes comentada. Por ejemplo, las acciones con volatilidad clasificada con la letra A se encuentran en el grupo del 20% de acciones con menor volatilidad del mercado.

Suscríbete a continuación al plan de Invesgrama Predictor que más te convenga:
  • 49 € / año.
  • Los diez valores de la bolsa española con mejores expectativas de revalorización en los próximos tres años.
  • Precios máximos recomendados para esos diez valores.
  • Predictor de carteras Alpha de 7 a 10 valores a uno, dos y tres años.
  • Rankings de 95 empresas no financieras según 22 ratios.
  • Tabla visual.
  • Composición histórica de las Alpha de 7 a 10 valores (2011-2020).
  • 79 € / año.
  • Los quince valores de la bolsa española con mejores expectativas de revalorización en los próximos tres años.
  • Precios máximos recomendados para esos quince valores.
  • Predictor de carteras Alpha de 7 a 15 valores a uno, dos y tres años.
  • Predictor Gamma 30 de valores no financieros del IBEX 35.
  • Rankings de 95 empresas no financieras según 22 ratios.
  • Tabla visual.
  • Composición histórica de las Alpha de 7 a 15 valores (2011-2020).
  • 129 € / año.
  • Los treinta valores de la bolsa española con mejores expectativas de revalorización en los próximos tres años.
  • Precios máximos recomendados para esos treinta valores.
  • Predictor de carteras Alpha de 7 a 30 valores a uno, dos y tres años.
  • Predictor Gamma 100 de 95 valores no financieros de la bolsa española.
  • Rankings de 95 empresas no financieras según 22 ratios.
  • Tabla visual.
  • Composición histórica de las Alpha de 7 a 30 valores (2011-2020).

Para cualquier consulta, escribid a info@invesgrama.com.