Cuánto se puede ganar ahora por dividendos en el IBEX 35

El cuadro siguiente indica los dividendos ordinarios pagados por las cotizadas del IBEX 35 en los últimos doce meses. El rendimiento por dividendo que aparece en la penúltima columna ha sido calculado en base al total pagado en ese período y el precio de cierre de agosto de 2018. En el caso de Naturgy, en el cálculo del rendimiento no se ha tenido en cuenta la remuneración de julio de 2018 debido al cambio en el calendario de pagos de la empresa.

Además, en los últimos doce meses se han pagado diversos dividendos extraordinarios: Inditex 0,18 € en octubre de 2017, Viscofán 0,13 € en marzo de 2018, Mediaset 0,10026 € en abril de 2018 y CIE Automotive 3,203 € en acciones en junio de 2018. El dividendo extraordinario de Inditex se viene pagando cada año pero lo he considerado como no recurrente debido a su naturaleza.

La mayoría de estos dividendos son a cargo del ejercicio 2017. Dos compañías, Naturgy y Banco Santander, ya han empezado a abonar pagos a cuenta de 2018 en julio de este año: Naturgy 0,28 € y Banco Santander 0,065 €.

El rendimiento ordinario medio de los 35 valores era del 3,75% al cierre del 31 de agosto. El rendimiento mediano (el del valor que ocupa la posición 18 en el siguiente ranking, que es ACS) era del 3,86%.

El rendimiento medio de los primeros valores de la tabla es del 6,24%. Pero la creciente incertidumbre acerca de los resultados y dividendos futuros de DIA convierte a este valor en una opción de alto riesgo. Si excluimos a DIA, el rendimiento medio de los diez primeros valores (de Mediaset a Red Eléctrica), es del 5,87%. Si estas compañías incrementan de media su remuneración un 5% en los próximos doce meses, una cartera compuesta por esos valores rentaría un 6,16%, que es justo un 5% después de una retención fiscal del 19%.

Rendimiento por dividendo de los valores del IBEX 35 y del DAX el 30-04-2018

El rendimiento medio por dividendo ordinario de los valores del IBEX 35 es del 3,52% (2,85% neto) con los precios al cierre del mes de abril. He tenido en cuenta los dividendos a pagar en los próximos doce meses cuando los datos son conocidos o bien los dividendos de los últimos doce meses en caso contrario. No se incluyen pagos extraordinarios.

He utilizado los dividendos de los próximos doce meses cuando ha sido posible, en vez de los pagos de los últimos doce meses, porque algunas empresas han reducido su dividendo. Es el caso de DIA, BBVA, Siemens-Gamesa y Telefónica. ArcelorMittal, que no remuneró a sus accionistas el año pasado, pagará 0,10 $ (0,08 € aproximadamente).

ACS, Amadeus, Ferrovial, Grifols, Melià Hotels y Técnicas Reunidas tienen pendiente de aprobar su dividendo complementario o único a cargo de 2017.

En el caso de los valores del DAX 30 alemán, me he basado en el dividendo ordinario a cargo de 2017, que en todos los casos se paga a lo largo de 2018. Infineon, Siemens y ThyssenKrupp lo abonan en el primer trimestre y el resto de valores en el segundo.

Si bien el ratio PER del DAX 30 es inferior al del IBEX 35, su rendimiento por dividendo también es menor, del 2,52%. Ello se debe a que las empresas alemanas distribuyeron un porcentaje más bajo de sus beneficios (una media del 40,6%) que las del IBEX 35 (una media del 62,3% a falta de conocer los dividendos definitivos de las empresas antes mencionadas).

Bolsa alemana o española: cuál está más barata

El rendimiento por dividendo de Red Eléctrica es el más alto desde septiembre de 2013

Las acciones de Red Eléctrica caen un 14% este año (al precio actual de 16,08 €) y están inmersas en una serie de ciclos bajistas que se van superponiendo. Los títulos de las compañías eléctricas y de gas han estado presionadas en parte por las negativas recomendaciones de grandes bancos estadounidenses. Hace unas semanas, sin embargo, JP Morgan cambió de la noche a la mañana su consejo sobre Endesa de infraponderar a sobreponderar y le dio un precio objetivo de 20 € al considerar que la esperada reducción de los ingresos regulados ya estaba descontada en el precio.

Red Eléctrica se encuentra a un precio similar al de hace casi cuatro años. El 30 de junio de 2014 alcanzó los 16,7 € pero en aquel momento el rendimiento por dividendo (considerando el dividendo pagado en los doce meses anteriores) fue del 3,61%. Actualmente, a 16,08 € el rendimiento es de casi dos puntos más, del 5,44%. Como puede verse en la tabla, es el más elevado desde septiembre de 2013.

Los títulos llegaron a tener un rendimiento del 7,31% el 25 de julio de 2012, fecha que señaló el fin del gran ciclo bajista de la bolsa española iniciado en noviembre de 2007. En cambio, en diversas ocasiones han tenido un rendimiento inferior al 3,50%.

Evolución de los valores del IBEX 35 en la corrección, su PER y su rendimiento por dividendo

La tabla siguiente recoge la rentabilidad de los valores del IBEX 35 desde el viernes 26 de enero, con el índice a 10.595 puntos, hasta el cierre de hoy 8 de febrero. El máximo anual se alcanzó el día 23 en los 10.609 puntos.

Los valores que mejor han aguantado han sido Abertis, Siemens-Gamesa y Bankinter, mientras que once valores han perdido entre un 10% y un 12%.

En la segunda tabla he indicado el ratio PER calculado en función del beneficio por acción interanual de septiembre de 2016 a septiembre de 2017 y el rendimiento por dividendo calculado a partir del dividendo ordinario pagado en los últimos doce meses.

El PER medio es de 18,6 pero está distorsionado por el elevado ratio de Cellnex. El PER mediano, más representativo, es de 15,6.

El rendimiento medio es del 3,52% y el mediano, del 3,67%.

Ver los dividendos pagados entre enero de 2017 y enero de 2018.

 

Rendimiento por dividendo del IBEX 35

Al cierre del 5 de julio de 2017, el rendimiento bruto por dividendo del IBEX 35 era del 3,64%, lo que equivale a un rendimiento neto del 2,95%. Para llegar a este dato he tenido en cuenta los dividendos ordinarios de los últimos doce meses (con las excepciones indicadas más adelante), la ponderación de cada valor en el índice así como los coeficientes de ajuste por capital flotante.

La media simple de los rendimientos de los 35 valores era del 3,21% pero este cálculo pasa por alto el diferente peso de cada valor.

El rendimiento ponderado del conjunto de las 28 empresas no financieras actualmente presentes en el selectivo era del 3,56% mientras que el del conjunto de las siete entidades financieras era del 3,8%.

En la tabla siguiente se recogen los dividendos ordinarios pagados en los últimos doce meses por las 35 sociedades que componen actualmente el principal selectivo de la bolsa española, con algunas excepciones: en el caso de Técnicas Reunidas se ha tenido en cuenta el dividendo descontado hoy (6 de julio); en cuanto a Melià Hotels y DIA, se trata del dividendo que se descontará el 7 y el 21 de julio respectivamente; finalmente, se ha considerado el dividendo de Banco Santander del 2 de agosto. Solo dos empresas (ArcelorMittal e Indra) no han remunerado a sus accionistas en este período. No se han considerado los dividendos extraordinarios de Gamesa y Mediaset.

La última columna indica el rendimiento de la acción de cada sociedad en función del dividendo ordinario de los últimos doce meses y el precio al cierre del 5 de julio de 2017.

Para un inversor que adquiera hoy acciones del IBEX 35, su rendimiento por dividendo será presumiblemente mayor al de las medias indicadas, ya que las remuneraciones están teniendo una tendencia al alza. Evidentemente, si compra a precios inferiores a los del 5 de julio, el rendimiento de sus acciones también será superior, independientemente de lo que hagan los precios en el futuro, ya que una cosa es el rendimiento y otra la plusvalía.

Invertir en oportunidades de dividendo internacionales

El debate sobre si es buena estrategia invertir en acciones de alto rendimiento por dividendo siempre está abierto. Vale la pena revisar de vez en cuando datos que nos puedan dar alguna luz sobre ello. Con este objetivo, he tomado un índice muy representativo, el S&P International Dividend Opportunities (oportunidades de dividendo internacionales).

Este índice está compuesto por 100 acciones con alto rendimiento por dividendo de países de todo el mundo excepto los Estados Unidos (ya que está orientado a inversores estadounidenses que desean diversificar en acciones internacionales). Forma parte de la familia de índices S&P Dow Jones. Se encuentra en versión índice de precios, en cuyo caso el ticker es SPGTDOU, y en versión índice de rentabilidad (con dividendos incluidos), siendo el ticker en este caso SPGTDOUT.

En la selección de las acciones se aplican unos filtros de calidad. Se descartan aquellas cuyo elevado rendimiento por dividendo se debe a causas excepcionales, como una caída excesiva en el precio de la acción. También se exige un beneficio por acción positivo antes de partidas extraordinarias y un crecimiento positivo de los beneficios en los últimos tres años. Asimismo, se requiere una evolución estable o al alza de los dividendos en los últimos tres años, aunque esta norma puede flexibilizarse en tiempos de crisis.

En lo que respecta a las acciones de mercados asiáticos, se aplica un filtro ético de acuerdo con el cual se eliminan las empresas que tengan una exposición de al menos un 5% a alcohol, juegos de azar, tabaco y productos derivados del cerdo.

La capitalización mínima de las empresas debe ser de 1.000 millones de dólares y el capital flotante mínimo (capital que circula libremente en bolsa, o sea que no está en manos de accionistas de control) debe ser de 300 millones de dólares para acciones de mercados emergentes y de 600 millones de dólares para acciones de mercados desarrollados.

El rendimiento se calcula mediante el cociente del dividendo pagado en los últimos 12 meses y el precio de la acción en la fecha de la actualización del índice. El índice se actualiza dos veces al año, en enero y en julio. Fue lanzado el 25 de enero de 2008 pero se ha calculado su rentabilidad desde 2005.

Este semestre, los países con mayor número de acciones en el índice son: Australia (19), China (11), Canadá (11) y Reino Unido (10). Solo hay una acción del mercado español.

Las acciones ponderan según el nivel de su rendimiento por dividendo. Actualmente los diez títulos principales suponen el 27,8% del índice y son los siguientes:

Canadian Oil Sands Limited
Baytex Energy Corp.
Crescent Point Energy Corp
Vodafone Group
Royal Dutch Shell PLC
Whitecap Resources Inc.
Berkeley Group Holdings Plc
Sainsbury (J)
Fortescue Metals Group
TOTAL SA

Los sectores más representados son energía (24,9%), finanzas (24,2%) y servicios públicos (15,1%).

Para comparar la evolución del índice International Dividend Opportunities me he basado en el FTSE-All World ex US, un índice que comprende acciones de gran y mediana capitalización de todos los países del mundo excepto Estados Unidos.

La tabla siguiente recoge la rentabilidad con dividendos en dólares de los dos índices a comparar. Puede verse que el Dividend Opportunities batió al FTSE-All World ex US en la mitad de los años pero lo hizo peor en la otra mitad y que el resultado final fue casi idéntico al de su referencia. En términos anuales, ambos índices dieron una rentabilidad del 5,9% anual.

SPGTDOUTEste resultado no confirma la bondad del rendimiento por dividendo como criterio de selección. Es similar al que se desprende de una cartera con los 7 valores con mayor rendimiento del IBEX-35 en el período 2006-2012. Por el momento parece que una cartera basada en acciones con alto rendimiento por dividendo bate al mercado durante unos períodos pero no lo hace en otros y que por término medio tiende a generar una rentabilidad parecida a la del índice de referencia.

En el caso del International Dividend Opportunities un problema añadido puede ser su elevada diversificación, pues es muy difícil batir al mercado con una cartera compuesta por cien títulos. Sin embargo, su composición, que ha pasado por algunos filtros de calidad como los antes indicados, puede servir de base para hacer una subselección en base a un criterio adicional.

Por ejemplo, el índice no discrimina las acciones según su pay-out (porcentaje que representa el dividendo en relación al beneficio por acción), de modo que podrían eliminarse aquellas con un pay-out demasiado alto, ya que no suele ser positivo que una empresa pague una proporción demasiado elevada de sus beneficios en concepto de dividendos.

El hecho de que el rendimiento por dividendo no sea un buen criterio de selección de acciones por sí mismo no implica que los dividendos no sean importantes, pues estos suponen una parte significativa de la rentabilidad total de las acciones.

Los dividendos son buenos aliados de los inversores a largo plazo

La importancia de los dividendos

Una cartera con los 7 valores con mayor rendimiento del IBEX-35 (2006-2012)

 

 

 

La importancia de los dividendos en el largo plazo

Algunos inversores piensan que los dividendos son las migajas de la bolsa, pues un 2% o un 3% parece nada comparado con una expectativa de ganancia del 20% o 30%. Para otros, el dividendo no es que parezca nada, es que no es nada. Esta idea, que curiosamente se ha puesto muy de moda últimamente, nace de la observación de que el día en que unas acciones pagan dividendo, este se descuenta del precio. Por ejemplo, si hoy Endesa cierra a 17 euros y mañana paga 0,4 euros de dividendo, mañana abrirá a 16,6 euros. De aquí algunos extraen la conclusión de que lo que te dan por un sitio te lo quitan por otro. Pero esto sería como decir que el dividendo que pagará Endesa en 2019 ya está en el precio, lo que no es el caso, pues el precio varía en función de los beneficios y de las expectativas.

Conviene adoptar una perspectiva de largo plazo para observar el efecto que tienen los dividendos sobre la rentabilidad global de las acciones. Por ello inserto la siguiente tabla, que nos indica la evolución del IBEX-35 al cierre de cada año desde 2005, y del IBEX Total, que tiene en cuenta las remuneraciones pagadas por las acciones, como dividendos y derechos de suscripción.

Vemos que al final de 2014 el IBEX-35 tenía prácticamente el mismo nivel que al final de 2005, por lo que la plusvalía media de las acciones que componen este índice fue nula en este período de nueve años. En cambio, cuando se tienen en cuenta dividendos y otras remuneraciones, la rentabilidad del índice fue del 51%, lo que supone una media del 4,72% anual. En este caso, los dividendos no solo no fueron nada sino que lo fueron todo.

También podemos ver que en diciembre de 2014, el IBEX-35 aún estaba un 32% por debajo del nivel de 2007, mientras que gracias  a los dividendos habríamos evitado las pérdidas.

IBEX 2005-2014Los dividendos tienen dos grandes ventajas: siempre son positivos, a diferencia de las plusvalías, y acostumbran a aumentar a lo largo del tiempo si se invierte en compañías sólidas, a diferencia de los intereses de los bonos y de los depósitos. Pero otra ventaja es, como acabamos de ver, que a lo largo de determinados períodos pueden representar la mayor parte de la rentabilidad de la bolsa.

Esto no significa que tengamos que comprar acciones solo porque ofrecen un elevado rendimiento por dividendo. Además hay que tener en cuenta otros factores, como la solvencia y la rentabilidad de la empresa. Hay años en los que las acciones con elevado rendimiento se comportan mejor que el resto pero hay años en que sucede lo contrario. A largo plazo, no se observa una ventaja significativa respecto al mercado al seguir una estrategia basada en comprar acciones con rendimiento por dividendo superior a la media.

 

Ver también:

La importancia de los dividendos

 

 

El problema con los dividendos

La estrategia que consiste en comprar los valores con mayor rendimiento por dividendo a veces nos hace seleccionar valores que no elegiríamos si tuviéramos más información.

Imaginemos que tanto la empresa A como la B reparten un dividendo por acción de 1 euro. Pero la empresa A reparte todo los beneficios mientras que la B sólo distribuye la mitad de lo que gana. La primera no reinvierte nuevos recursos, mientras que la segunda aumenta su capacidad de generación de beneficios y tendrá una mayor capacidad para incrementar su dividendo en el futuro. Por tanto, ambas empresas no son realmente comparables de acuerdo con un criterio basado únicamente en el dividendo.

Telefónica cerró el año 2010 a un precio de 16,97 euros. A lo largo de 2011, repartió un dividendo total de 1,52 euros, de modo que el rendimiento de las acciones fue de un 9% al final de 2010. El crecimiento del dividendo, un dato más importante que el rendimiento en sí mismo, también era notable, pues en 2007 había repartido 0,65 euros por acción. Suponía un incremento del 134% en cuatro años, que supone una tasa media de un 23,7% anual. Parecía una excelente inversión. Sin embargo, la compañía cotiza hoy cerca de los 11 euros.

La cuestión es que mientras el dividendo aumentó más del doble, los beneficios cayeron más de la mitad, una incongruencia. El año 2011, Telefónica ganó 5.402 millones de euros pero repartió 6.852 millones de euros en dividendos. Por un lado, repartía todos los beneficios, de manera que no reinvertía en el propio negocio. Por otro lado, debía echar mano de las reservas para pagar unos dividendos superiores al beneficio, de forma que se descapitalizaba. Así, en este caso está claro que un elevado rendimiento por dividendo no indicaba una buena inversión.

También hay que tener en cuenta que en un año determinado una empresa puede repartir un dividendo extraordinario que normalmente no se repetirá en el futuro. Esto hace que el rendimiento de la acción sea muy alto para ese año. Para que el criterio sea válido, debermos basarnos únicamente en los dividendos ordinarios.

En otro artículo he estudiado el resultado de una estrategia basada en este criterio en la bolsa española, para el período de marzo 2006 a marzo de 2012.

En cambio, un criterio basado únicamente en el beneficio por acción proporciona, a pesar de sus muchos defectos, una ventaja considerable respecto al índice de referencia.

La importancia de los dividendos

Muchos inversores creen que donde se gana de verdad es con las plusvalías y que los dividendos son una minucia en comparación. ¿Qué es un rendimiento del 4%, se preguntan, cuando es posible ganar un 30% comprando y vendiendo una acción?

Sin embargo, esta cuestión merece ser considerada cuidadosamente. En la tabla siguiente, vemos la media anual de la plusvalía, el rendimiento por dividendos y la rentabilidad de las bolsas de España y Estados Unidos en el período de 50 años que va de 1963 a 2012. En ambos casos, alrededor del 40% de la rentabilidad nominal fue debida a los dividendos.

Período 1963-2012

Plusvalía

Rendimiento por

dividendos

Rentabilidad

Bolsa España

6,55%

4,73%

11,28%

Bolsa EEUU

6,18%

3,64%

9,83%

Desde luego, los dividendos son más importantes en una fase bajista que una alcista. En la larga fase bajista de la bolsa estadounidense entre 1966 y 1981, la plusvalía media anual fue negativa pero gracias al rendimiento por dividendos fue posible una rentabilidad positiva, al menos si no tenemos en cuenta la inflación. En la larga fase alcista siguiente, los dividendos tuvieron un peso sensiblemente inferior en la rentabilidad global. Aún así, supusieron una nada desdeñable quinta parte de esta.

Bolsa EEUU

Plusvalía

Rendimiento por

dividendos

Rentabilidad

1966-1981

-0,64%

4,58%

3,94%

1982-1999

15,38%

3,70%

19,08%

Pero hay algo mucho más importante: la manera cómo la inflación afecta a las plusvalías y a los dividendos. La explicación intuitiva es que las plusvalías están referidas al momento inicial en que invertí mi dinero mientras que voy recibiendo dividendos a lo largo del tiempo y estos suelen crecer con la inflación e incluso por encima de la misma. Es decir, el paso del tiempo reduce el valor de los activos (o resta una parte de su incremento) mientras que no perjudica, y a menudo favorece, el valor del dinero que recibo como renta. En palabras más técnicas, podemos decir que el dinero que invierto es una variable stock (referida a un momento determinado del pasado) mientras que el dinero que percibo vía dividendos es una variable flujo.

Cuando tenemos en cuenta la inflación, el valor de los dividendos queda claramente realzado. Entre 1963 y 2012, la plusvalía real de las acciones españolas fue negativa porque la inflación superó al crecimiento de valor de las acciones. En cambio, a lo largo de ese período, las empresas fueron actualizando el valor de sus dividendos en función de la inflación y a menudo por encima de esta. Así, en términos reales, la totalidad de la rentabilidad de la bolsa española fue debida a los dividendos. En el caso de la bolsa de Nueva York, el rendimiento por dividendos (3,64% anual) supuso casi dos terceras partes de la rentabilidad real.

Período 1963-2012

Plusvalía real

Rentabilidad real

Bolsa España

-0,72%

4,01%

Bolsa EEUU

2,09%

5,74%

Entonces, si los dividendos son importantes, ¿significa eso que debemos comprar acciones con elevado rendimiento por dividendo? ¿Es rentable una estrategia basada en comprar los valores con mayor rendimiento por dividendo?