El PER estándar del IBEX-35 (al cierre del 16 de septiembre)

Inditex ha sido la última compañía del IBEX en publicar los resultados correspondientes al primer semestre de 2015. Es habitual que sea así porque el primer semestre fiscal de la textil va de febrero a julio.

Al cierre de hoy (16 de septiembre de 2015), la capitalización total de las 35 compañías del IBEX era de 583.391 millones de euros.

Del 30 de junio de 2014 al 30 de junio de 2015, tres empresas tuvieron pérdidas: ArcelorMittal, FCC e Indra. A efectos del cálculo del PER del IBEX se considera que su beneficio fue igual a cero. La suma del beneficio neto atribuido de las 32 entidades que tuvieron beneficios fue de 39.619 millones de euros.

El cociente entre la capitalización total de las entidades que forman parte de un índice y la suma de los beneficios netos positivos de dichas entidades nos da el PER estándar del índice. Lo denomino PER estándar para diferenciarlo del PER básico, que no incluye beneficios de operaciones interrumpidas, y del PER recurrente, que no incluye beneficios extraordinarios ni determinadas partidas atípicas. En tanto que las cuentas según las NIIF (Normas Internacionales de Información Financiera) de Inditex no están aún disponibles, no publico todavía datos de estas últimas medidas del PER.

De acuerdo con estos datos, el PER estándar del IBEX era de 14,72, por lo que aparentemente el principal selectivo de la bolsa española no estaría ni caro ni barato. Aunque hay que tener en cuenta que la elevada proporción de resultados extraordinarios distorsiona este valor.

Se trata de un PER ponderado porque se tiene en cuenta la capitalización. Es una valoración del mercado más representativa que la media simple del PER de cada integrante del índice.

PER IBEX 2015-09-16 a las 23.36.02

Otro tema que hay que considerar son los ajustes por capital flotante o free-float.

En el índice IBEX-35, algunas entidades ponderan menos de lo que les correspondería porque una parte relevante de su capital pertenece a un núcleo estable de accionistas. Se considera que estas acciones no son susceptibles de salir al mercado para ser negociadas.

El porcentaje del capital de una entidad que no está en manos de accionistas de control se denomina capital flotante o free-float. De aquí que el IBEX sea un índice ponderado por capitalización y por capital flotante.

Si el capital flotante es superior al 50% del capital total de la entidad, entonces no se ajusta la ponderación. Si dicho porcentaje está entre el 40% y el 50%, la ponderación se reduce en un 20%. Es el caso (en el segundo semestre de 2015) de Acciona, Acerinox, FCC y OHL. Si el capital flotante está entre el 30% y el 40% del capital total, la ponderación en el IBEX se reduce un 40%. Es el caso de Aena, Bankia, Caixabank, Gas Natural, Inditex y Mapfre. El reducido capital flotante de Endesa y de Arcelor Mittal hace que sus ponderaciones se reduzcan en un 60% y un 80% respectivamente.

Cuando se dice que el IBEX-35 ha subido, digamos un 2%, no significa que la capitalización total de las compañías que lo integran ha aumentado un 2%, sino que la capitalización ajustada por capital flotante (o sea, la capitalización computable, la que realmente se tiene en cuenta) ha subido en ese porcentaje.

Si tenemos en cuenta estos ajustes, la capitalización computable al cierre del 16 de septiembre era de 493.922 millones de euros y los beneficios netos que corresponden a esa capitalización computable, de 34.637 millones de euros. Por tanto, el PER del IBEX-35 en sentido estricto era de 14,28, por lo que estaría algo más barato que con los datos sin ajustar.

Si tomamos únicamente las empresas no financieras del IBEX-35, su PER ponderado era de 16,20 sin ajustes y de 15,78 después de los ajustes por capital flotante.

Por otro lado, los ocho valores financieros del IBEX-35 (siete bancos y Mapfre) tenían un PER alrededor de 12 en ambos casos.

Cuando estén disponibles las cuentas según las NIIF de Inditex, actualizaré esta información para indicar el PER básico y el PER recurrente del IBEX-35.

La importancia del beneficio por acción

 

 

Indice de Calidad del Beneficio de los valores del IBEX-35

ICB2014-2015El Indice de Calidad del Beneficio (ICB) es una medida que he creado para evaluar la proporción del beneficio neto declarado por las sociedades cotizadas en el IBEX-35 que puede considerarse recurrente. La única empresa no considerada es ArcelorMittal, que no presenta cuentas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores, lo cual no permite una base de comparación común.

En otro artículo explico cómo calculo el beneficio recurrente, que no necesariamente tiene por qué coincidir con lo que cada empresa considera como tal.

La calidad del beneficio de las empresas del IBEX-35

La tabla ordena las sociedades del IBEX-35 en función de su ICB para el período de junio de 2014 a junio de 2015 (es decir, queda incluido el beneficio del segundo semestre de 2014 y el del primer semestre de 2015). A diferencia del ranking de 2014, he incorporado las entidades financieras.

El dato de Inditex corresponde todavía a 2014, pues publica resultados semestrales el 16 de septiembre.

Cuanto mayor es el índice, mayor es la probabilidad de que el beneficio declarado pueda alcanzar un nivel similar o superior en un futuro próximo. Cuando menor es el índice, mayor es la probabilidad de que el beneficio actual no se repita en el futuro porque contiene una elevada proporción de elementos extraordinarios.

Un índice de 100 significa que la totalidad del beneficio neto atribuido a la sociedad puede considerarse recurrente. Dicho de otro modo, que el beneficio no incluye partidas extraordinarias como plusvalías por ventas de activos ni otros conceptos que no forman parte de la actividad ordinaria de la empresa.

Un índice de 77, por ejemplo, significa que el 77% del beneficio neto atribuido puede considerarse recurrente o que proviene de la actividad típica de la entidad.

Cuando el índice es igual a cero significa que la empresa ha tenido pérdidas o bien que habría tenido pérdidas si no hubiera generado resultados extraordinarios o no hubiese contabilizado partidas atípicas.

Las minusvalías generadas por venta de activos se mantienen como tales ya que, a pesar de ser un elemento no recurrente, no tendría mucho sentido obviar la existencia de esas pérdidas.

Uno de los objetivos del ICB es servir de complemento a la relación precio-beneficio o PERCuanto mayor es el ICB, mayor es la fiabilidad del ratio PER ya que mayor es la calidad de los beneficios.

 

 

 

 

Valores ganadores y perdedores del IBEX de 2006 a 2014

IBEX_2006_2014El cuadro de la izquierda recoge un ranking de rentabilidad anual, dividendos y otras remuneraciones incluidos, de los valores que forman o han formado parte del índice IBEX-35 desde diciembre de 2006 hasta diciembre de 2014, o sea un período de 8 años. No figuran los valores que no cotizaban aún a finales de 2006, como DIA, Bankia, Amadeus y Caixabank, ni otros que han dejado de cotizar en este período, como Unión Fenosa, Fadesa, Cintra, Banesto, Altadis, Sogecable, Aguas de Barcelona, Iberdrola Renovables y Criteria. Tampoco se ha incluido NH Hoteles, a pesar de que sigue cotizando, porque solo estuvo en el IBEX en dos años de este período.

En total figuran 34 valores, de los que 15 batieron al IBEX-35 y 19 quedaron por debajo del mismo.

Cien euros invertidos a finales de 2006 en una cesta representativa de valores del IBEX-35, por ejemplo, en un fondo de inversión indexado a este índice, se habrían convertido en 111 € a finales de 2014 sin tener en cuenta impuestos. En el valor más rentable, que fue Grifols, se habrían convertido en 388 € mientras que en el peor, que fue Sacyr Vallehermoso, habrían quedado en solo 9 €. En Banco Sabadell, Arcelor Mittal y FCC se habrían transformado en menos de 35 €.

Además de Grifols, otros tres valores hubieran permitido más que triplicar la inversión original: Viscofán, Inditex y Red Eléctrica. Con otros cuatro se hubiera podido duplicar o más:  Iberia, Enagás, Bolsas y Mercados Españoles (BME) y Jazztel.

La rentable Sicav Lierde, un buen ejemplo de la importancia de aplicar un criterio de selección

Augustus Capital es la sociedad que gestiona la Sicav Lierde, que ha tenido una evolución muy positiva desde su creación, pues ha generado una rentabilidad media del 12,9% anual entre enero de 1994 y diciembre de 2014, mientras que la rentabilidad del IBEX-35 fue del 9,08% anual en el mismo período (ver Nota 1 para una aclaración sobre las imprecisiones en el cálculo de la rentabilidad que realiza Lierde).

Una Sicav (Sociedad de Inversión de Capital Variable) es un fondo de inversión con personalidad jurídica propia. Lierde cuenta con un patrimonio de alredor de 150 millones de euros repartidos entre unos 550 partícipes e invierte principalmente en bolsas europeas.

Lierde ha basado su éxito en la aplicación a lo largo de 21 años de ciertos criterios de selección de acciones, por lo que es un buen ejemplo de la eficacia de este estilo de inversión. El criterio principal se basa en una combinación de un ratio de rentabilidad corporativa, la ROCE (rentabilidad del capital empleado), y de un ratio de valoración, en su caso la relación entre el Enterprise Value y el capital empleado (ver Nota 2 para una definición de estos conceptos contables). También valoran una evolución creciente del beneficio por acción y la existencia de barreras de entrada sostenibles, así como que el producto o servicio de la empresa no esté expuesto a cambios tecnológicos.

Sin embargo, se observa que en los últimos nueve años apenas ha conseguido ventaja respecto a los índices de referencia. Creo que esto puede deberse al aumento del patrimonio del fondo, lo que a su vez puede haber obligado a diversificar en exceso, pues el fondo solo destina un máximo del 2% o 3% a cada posición. De esta forma obtener ventaja respecto al mercado se vuelve muy difícil. Como he comentado varias veces, los patrimonios elevados lo tienen más complicado que los pequeños capitales para superar al mercado porque tienden a dispersarse entre demasiados valores.

Otra causa de la pérdida de eficacia de Lierde puede deberse a una aplicación más laxa de sus propios criterios de selección, pues en base a los mismos uno se pregunta qué hacen en su cartera valores como Telefónica, Lar España y sobre todo Realia.

Augustus Capital considera que el índice MSCI Europe, un índice constituido por 440 valores de 15 bolsas europeas, está infravalorado en un 30% (según datos del mes de marzo) mientras que el S&P 500 del mercado estadounidense está justo en la situación contraria, pues estaría sobrevalorado en un 36%, a partir del valor de tendencia determinado por la evolución de los beneficios empresariales. El modelo utilizado por Augustus Capital indicaba una sobrevaloración del MSCI Europe en 1987, 2007 y especialmente en 1999. Tras esas señales de sobrevaloración tuvieron lugar el desplome de octubre de 1987 y las fases bajistas de 2000-2003 y 2007-2009 (que en el caso de España se extendió hasta 2012).

Nota 1.
La sociedad gestora de Lierde afirma haber obtenido una rentabilidad media del 16,3% anual en los últimos 21 años pero comete un clásico error de cálculo. Tal como puede leerse en su informe del mes de marzo, la rentabilidad acumulada entre enero de 1994 y el primer trimestre de 2015 fue de 1372%, lo que significa que un capital invertido en enero de 1994 se habría multiplicado por 14,72 en marzo de 2015, un resultado francamente bueno. Sin embargo, no supone una rentabilidad del 16,3% anual según indican, sino del 13,5% anual, que aun así sigue batiendo claramente al IBEX-35, que en este período ofreció un 9,6% anual.

Por otro lado Lierde compara su rentabilidad, que incluye dividendos, con la de un índice de referencia (en este caso el STOXX 600) sin dividendos, lo cual distorsiona la comparación. He usado el IBEX-35 como base de comparación porque no hay datos del STOXX 600 con dividendos anteriores al año 2000.

Nota 2.
El Enterprise Value es la capitalización más la deuda financiera neta pero las definiciones que emplea Lierde para la ROCE y el capital empleado difieren de las que usamos aquí. En cuanto al capital empleado, lo definen como la suma del «activo fijo core», los intangibles amortizables (software, patentes etc) y el fondo de maniobra. Básicamente, el fondo de maniobra es la diferencia entre los activos que pueden convertirse en dinero a corto plazo y las deudas que hay que pagar a corto plazo, por lo que cuanto mayor es esta magnitud, menos riesgo tiene la empresa de tener problemas de liquidez. Respecto al «activo fijo core», se supone que se refieren a lo que los anglosajones denominan core assets, activos (en este caso fijos o no corrientes) esenciales para la generación de ingresos, cuya determinación requiere un análisis de los estados financieros.

La ROCE es definida como el beneficio operativo, al que se le aplica la tasa del impuesto de sociedades, dividido por el capital empleado.

 

La relación precio-beneficio

Qué es la relación precio-beneficio

La relación precio-beneficio es el ratio bursátil más conocido y utilizado. Suele conocerse por las siglas PER, del inglés Price-Earnings Ratio. Es el resultado de dividir el precio por el beneficio por acción.

Podemos encontrar el beneficio por acción anual en las dos últimas líneas de la cuenta de resultados consolidada anual (o «cuenta de pérdidas y ganancias consolidada») que las sociedades cotizadas deben remitir a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este documento lo podemos encontrar en la página web de la entidad y en la de la CNMV.

Si usted compra una acción de una sociedad por 20 euros y el beneficio por acción de esa sociedad es de 2 euros, su acción le convierte en propietario de 2 euros de los beneficios de la empresa. Eso no significa que la sociedad vaya a pagarle 2 euros por cada acción. Usted acepta que la entidad le pague una parte, por ejemplo la mitad, en forma de dividendos y que reinvierta la otra parte para poder incrementar beneficios, y por tanto los dividendos, en el futuro.

Cuando tenemos el beneficio por acción, calcular el PER es muy sencillo. Basta dividir el precio de la acción por esa magnitud.

El PER nos da una idea de si la acción está cara o barata. A diferencia de los bienes corrientes, el precio de una acción no nos dice nada. Unas acciones a 100 euros pueden estar más baratas que otras a 2 euros. En bolsa, el precio es relativo y esa relatividad nos la da el PER. Si las acciones de 100 euros tienen un beneficio por acción de 10 euros, su PER será de 10 veces. Si las acciones de 2 euros tienen un beneficio por acción de 0,1 euros, su PER será de 20 veces. Esto significa que las que valen 2 euros son el doble de caras que las que valen 100 euros porque al comprar las de 2 euros, uno está pagando 20 veces el beneficio que corresponde a cada acción mientras que si uno compra las de 100 euros sólo paga 10 veces por el mismo concepto.

¿Es el PER un buen criterio de selección?

Para poner a prueba este criterio, cada semestre acabado el 31 de marzo y el 30 de septiembre seleccioné los siete valores del IBEX-35 con un PER menor y calculé su rentabilidad en los siguientes seis meses. En los semestres acabados el 31 de marzo, tomé el beneficio por acción correspondiente al año anterior. En los semestres acadabdos el 30 de septiembre, el beneficio por acción acumulado desde el segundo semestre del año anterior hasta el primer semestre del año corriente.

Los resultados pueden verse en la columna 7 de la tabla siguiente.

Fecha inicial

Fecha final

IBEX-35

Media 35 valores

7 valores con

menor PER

100,0 €

100,0 €

100,0 €

31 mar-2006

30 sep-2006

11,2%

111,2 €

9,2%

109,2 €

18,6%

118,6 €

30 sep-2006

31 mar-2007

14,7%

127,5 €

19,0%

129,9 €

22,1%

144,8 €

31 mar-2007

30 sep-2007

1,3%

129,2 €

-6,4%

121,6 €

-2,6%

141,0 €

30 sep-2007

31 mar-2008

-7,7%

119,3 €

-10,7%

108,7 €

-9,0%

128,3 €

31 mar-2008

30 sep-2008

-15,1%

101,3 €

-19,2%

87,7 €

-22,2%

99,8 €

30 sep-2008

31 mar-2009

-26,8%

74,1 €

-26,1%

64,9 €

-23,1%

76,8 €

31 mar-2009

30 sep-2009

55,5%

115,2 €

60,3%

104,0 €

95,9%

150,5 €

30 sep-2009

31 mar-2010

-5,6%

108,8 €

-3,5%

100,4 €

-5,5%

142,2 €

31 mar-2010

30 sep-2010

-0,2%

108,6 €

-7,5%

92,9 €

-10,8%

126,9 €

30 sep-2010

31 mar-2011

3,2%

112,0 €

13,3%

105,2 €

32,6%

168,3 €

31 mar-2011

30 sep-2011

-16,4%

93,7 €

-20,5%

83,6 €

-15,7%

141,9 €

30 sep-2011

31 mar-2012

-3,4%

90,5 €

-1,1%

82,7 €

-0,8%

140,8 €

Como puede observarse, cada 100 euros invertidos siguiendo este criterio de selección se hubieran convertido en 140,8 euros seis años después, significativamente más que los 82,7 euros de una cartera con los 35 valores del índice (media de referencia) o los 90,5 euros de una cartera con la misma composición y ponderaciones del IBEX-35.

En términos anuales, una cartera que al principio de cada semestre contara con los 7 valores con menor PER del índice hubiera generado una rentabilidad media del 5,86% anual frente a una pérdida del 3,11% anual de una cartera con los 35 valores y una pérdida del 1,66% anual del IBEX. Esto supone una ventaja de casi el 9% anual respecto a la media de referencia.

Hay que destacar, además, que en nueve de los doce semestres la estrategia fue más rentable que la media de referencia.

Podemos concluir, por tanto, que utilizar la relación precio-beneficio como criterio de selección produce resultados notables y que permite a un inversor sin demasiados recursos tener una cartera con pocos valores de la que se puede esperar una rentabilidad superior a la del índice de referencia.

La selección de valores en base a este criterio hubiera escandalizado a cualquier experto

El 30 de septiembre de 2007, de los siete valores seleccionados cuatro pertenecían al sector de la construcción y dos eran bancos. Una maravilla de cartera para afrontar el inicio de la doble crisis: la de la construcción y la financiera.

El 31 de marzo de 2008, un ferviente defensor de esta estrategia se hubiera empeñado en mantener tres constructoras y un banco en su cartera. No hubiera descartado una constructora y un banco debido a sus temores por lo que se estaba viniendo encima sino a que dichos valores habían descendido puestos en la clasificación del PER.

El 30 de septiembre de 2008, en plena tormenta financiera, hubiera liquidado totas las constructoras y el banco que tenia en cartera en el semestre precedente, no por la que estaba cayendo sino porque se habian vuelto a encarecer en términos relativos por PER.

El 31 de marzo de 2009, poco después de que la crisis financiera alcanzar su punto culminante, hubiera elegido cuatro entidades financieras (Mapfre incluida). Una cartera muy bien diversificada para los tiempos que corrían…

El 31 de marzo de 2010, en la segunda embestida de la doble crisis, hubiera seleccionado tres constructoras y tres entidades financieras, seis valores (sobre un total de siete) expuestos a los sectores más delicados.

A pesar de todo, hubiera obtenido nueve puntos anuales de ventaja sobre el mercado. Algo que casi ningún gestor profesional pudo conseguir, lo que demuestra que un pequeño capital gestionado por un inversor sin prejuicios puede obtener mejores resultados que un gran capital administrado con las teorías más sofisticadas.

Otras estrategias a examen:

El rendimiento por dividendo

La relación entre el precio y el valor contable

Los «perros» de la bolsa

La rentabilidad sobre recursos propios

La relación precio-beneficio