Los resultados de Solaria en el primer trimestre de 2021

Solaria casi duplicó sus ingresos en el primer trimestre respecto al mismo período del año anterior. El beneficio bruto se multiplicó por 4,4.

El resultado neto fue de 10,36 millones de euros, un 44% más. La variación es muy inferior a la del beneficio bruto debido a que en 2020 contabilizó créditos fiscales (impuesto de sociedades positivo).

Acumula un resultado de 33,59 millones de euros en el período de doce meses hasta marzo de 2021, un incremento interanual del 29,7%.

Fuente: Solaria Energía y Medio Ambiente.

El aumento del beneficio neto en los últimos tres años ha sido del 89,5%, que en términos anuales es un 23,7%.

El beneficio por acción actual es de 0,269 €. La empresa ha informado por primera vez del beneficio neto ajustado, que excluye el efecto de la activación de los impuestos diferidos (cuando una empresa ha tenido pérdidas en el pasado puede contabilizar impuestos de beneficios positivos por créditos fiscales derivados de bases imponibles negativas). Teniendo en cuenta ese ajuste, el beneficio por acción es de 0,191 €.

Beneficio neto y beneficio por acción de Solaria por trimestres desde el 31-12-2017 al 31-3-2021.

La compañía especializada en tecnología solar fotovoltaica fue creada en 2002, cotiza en bolsa desde 2007 y entró en el IBEX 35 el 19 de octubre de 2020. El 7 de enero de 2021 alcanzó un máximo de 30,94 € y ayer 3 de junio cerró cerca de sus mínimos anuales, a 14,71 €, un desplome de más del 50%. Hay que tener en cuenta que el valor había subido a un ritmo vertiginoso desde finales de 2017.

Beneficio por acción y ratio PER de las acciones de Solaria al final de cada año desde 2017 y al cierre del 3 de junio de 2021.

La buena evolución de los resultados estaba descontada por el mercado, de modo que no ha ayudado a levantar la cotización. En cambio, los inversores tienen puesta la vista en el ritmo de desarrollo de las nuevas instalaciones, que no es tan rápido como se esperaba. También preocupa el aumento de costes de las placas solares, que suponen el 40% de las inversiones, debido al encarecimiento de las materias primas, como el acero.

La empresa ve factible alcanzar su objetivo de tener operativa una capacidad de 2.150 megavatios para final de año, de 3.000 megavatios para 2023 y de 6.200 megavatios en 2025. La evolución en bolsa dependerá en buena parte de las posibilidades reales de llegar a esas cifras.

El consenso de los analistas valora la acción a 21,38 € aunque el rango de precios varia de un máximo de 33 € a un mínimo de 11,65 € según el experto.

Rentabilidad y ventaja por trimestres de las carteras Alpha

La tabla siguiente recoge la rentabilidad por trimestres de las Alpha de 7 a 15 valores desde marzo de 2011 a marzo de 2021. También se indica la rentabilidad con dividendos del mercado y la ventaja trimestral de una de las carteras, la Alpha 11, respecto al mercado. (En próximas revisiones los datos pueden sufrir algunas ligeras variaciones al alza porque es posible que queden por contabilizar algunos derechos de suscripción de algunos valores de fuera del IBEX).

Se observa que la cartera tomada como referencia, la Alpha 11, batió al mercado en 31 de los 40 trimestres.

Rentabilidad por trimestres de marzo de 2011 a marzo de 2021 de las carteras Alpha de 7 a 15 valores. Se compara con la rentabilidad del mercado y se incluye la ventaja de la Alpha 11 por trimestres.

Si calculamos las rentabilidades medias por trimestres, lo primero que se constata es una cierta pauta estacional del mercado: el mejor trimestre fue el último, pues en ese período el mercado ganó una media del 4,12% anual. En las Alpha, la rentabilidad está mejor repartida. Si nos fijamos, por ejemplo, en la Alpha 11, vemos que la rentabilidad media fue similar en los trimestres primero, segundo y cuarto, con alrededor del 6%.

En cuanto a las ventajas por trimestres, vemos una pauta estacional más definida, pues los mejores trimestres en ese sentido fueron el de abril – junio y el de enero – marzo del año siguiente. Las carteras Alpha objeto de este estudio se constituyeron el 31 de marzo, por lo que es de destacar que la ventaja de las mismas sea similar, o incluso algo superior en algunos casos, en el trimestre de enero a marzo del año siguiente que en el trimestre inmediatamente posterior a la selección. Esto implica que son carteras que pueden adquirirse a lo largo del año, independientemente de la evolución de los valores que la componen. La razón subyacente es que se basan en gran medida en la solidez del balance, que tiende a experimentar pocos cambios a corto plazo.

Una pregunta que nos podemos hacer es cómo proceder si uno o más de los valores de la cartera se ha revalorizado mucho más que el mercado. En teoría, se puede seguir comprando la cartera completa ya que, como demostré en otro artículo (ver Cuántos aciertos son necesarios para obtener una rentabilidad excepcional), los valores que realmente nos hacen batir al mercado por un porcentaje considerable son aquellos que literalmente pulverizan al mercado con ventajas de más del 50%, de modo que si un valor lo está haciendo un 20% mejor que el mercado, es posible que aún le quede un amplio recorrido por delante. En la Alpha 10 hubo doce valores, de los cien que tuvo en el período de marzo de 2011 a marzo de 2021, que tuvieron una ventaja de más del 50% en doce meses. Supone un 12% del total de valores seleccionados, y hubo varios años en que no hubo ningún valor de esas características, así que la probabilidad de encontrarse en una situación como la comentada tampoco es muy alta, pero llegado el caso optaría por comprarlo la mayoría de las veces. Ciertamente es un tema que analizaré con mayor detenimiento para averiguar si es posible tener una pauta más concreta.

En cuanto a la pauta estacional de las ventajas, vemos que en el primer semestre es de alrededor del 12%. Este resultado se obtiene en enero-marzo con la Alpha constituida en marzo del año anterior y en abril-junio con la Alpha constituida en marzo del mismo año. En cambio, en el segundo semestre la ventaja se reduce de forma considerable en torno al 3% a pesar de que la Alpha fue constituida solo unos meses antes. Estudiaré el origen de esta diferencia para ver si se debe a la variación de precios durante el primer trimestre y en tal caso si un inversor que decida entrar en julio o septiembre puede aumentar la ventaja con algunos cambios en la composición.

En esta sección podéis encontrar las rentabilidades por años (de marzo a marzo) de 2011 a 2021 de las Alpha de 7 a 30 valores.

Las mejores y peores estrategias para invertir en el IBEX 35 desde 2019

En el blog de Invesgrama podéis hacer un seguimiento diario de diversas estrategias de inversión aplicadas al IBEX 35. Algunas (las basadas en la volatilidad y la rentabilidad en el año anterior) tienen un histórico desde 2014 y otras desde 2019.

Desde diciembre de 2018 hasta el 25 de mayo de 2021, la estrategia más rentable de las consideradas ha sido simplemente la de elegir los diez valores más rentables el año anterior. Por ejemplo, en diciembre de 2020 se habrían seleccionado las diez acciones con mayor rentabilidad en 2020. Hasta la fecha, la ganancia media anualizada de una cartera con esta composición estaría siendo del 17,44%, frente al 6,88% anual del IBEX 35 con dividendos. La diferencia supera el 10% anual. Desde 2014, esta estrategia batió al índice en algo menos de un 5% anual, que aún así sigue siendo un porcentaje notable.

En cambio, una cartera con los diez peores valores del año anterior solo estaría ganando un 2,96% anual, y una con los cinco peores estaría perdiendo un 0,61% anual, por lo que no resulta recomendable concentrarse en ese tipo de acciones.

Ver Peores y mejores del IBEX 35.

Otras estrategias más rentables que el índice son dos que pueden parecer paradójicas: elegir los quince valores con un potencial de revalorización medio según los analistas, e incluso los diez con menor potencial. Ambas estarían danto un 11,02% y un 8,72% anual respectivamente. En cambio, una cartera con las diez acciones con mayor potencial según los analistas se sitúan en el extremo contrario: es la menos rentable de todas, hasta el punto de tener rentabilidad negativa, a pesar de la buena evolución este año.

Una cartera con los diez valores menos volátiles estaría ganando un 7,74% anual desde 2014, casi cinco puntos anuales más que el mercado. En los últimos dos años y medio gana un 6,11% anual, algo menos que el mercado, pero también con menor riesgo que el índice, pues en 2020 perdió la mitad que el IBEX 35.

Rentabilidades en 2019, 2020 y 2021 (hasta el 25 de mayo) y la media anualizada en este período, de diversas estrategias de inversión aplicadas al IBEX 35. La más rentable está siendo una cartera con los 10 mejores valores en el año anterior, y la menos rentable sería una cartera con los 10 valores con mayor potencial según los analistas.
Rentabilidades 2021: hasta el 25 de mayo.

Ver Estrategias IBEX 35.

Cuántos aciertos son necesarios para obtener una rentabilidad excepcional

Para contestar esta pregunta me basaré en el análisis de una de las carteras Alpha, concretamente la de diez valores, en el período de marzo de 2011 a marzo de 2021, un total de diez años. Las carteras Alpha se diseñan a partir de diferentes ponderaciones otorgadas a los ratios financieros más determinantes a la hora de batir al mercado.

La Alpha 10 tuvo una rentabilidad del 19,29% anual en el período indicado, mientras que el mercado dio una rentabilidad del 2,55% anual con dividendos incluídos. En la tabla siguiente he indicado cómo se comportó cada valor de la Alpha 10 según su posición (el primer valor es, en teoría, el que tiene más potencial, y así sucesivamente). Se observa que el 65% de los valores lo hizo mejor que mercado (más de un 3% mejor), el 7% de forma similar al mercado (entre un 3% mejor y un 3% peor) y el 28% peor que el mercado (más de un 3% peor).

Lo primero que se constata es que no es necesario batir al mercado con excesiva frecuencia: basta que sea solo el 15% más que la mitad de las veces.

Número de valores de la cartera Alpha 10 que lo hicieron mejor, parecido o peor que el mercado según su posición en la cartera, en el período 2011-2021. En resumen, el 65% de los valores lo hizo mejor, el 7% de forma similar y el 28%, peor.

Sin embargo, la magnitud de la ventaja respecto al mercado es quizá más relevante que la frecuencia con la que se bate al mercado.

En la segunda tabla se ofrece una información más detallada en relación a los porcentajes de las ventajas. Vemos, por ejemplo, que de los diez valores que ocuparon la primera posición, dos lo hicieron muchísimo mejor que el mercado (tuvieron una ventaja superior al 20% respecto al índice con dividendos), tres lo hicieron mucho mejor (tuvieron una ventaja entre un 10% y un 20%), uno lo hizo bastante mejor (entre un 3% y un 10% mejor que el mercado) y cuatro bastante peor (entre un 3% y un 10% peor que el índice).

Lo más destacable es que 36 de los valores, o sea el 36%, lo hizo muchísimo mejor, pero solo doce lo hicieron muchísimo peor. Entre estos últimos, hubo seis con rentabilidad positiva, pero con una diferencia desfavorable de más del 20% respecto al índice en el año correspondiente.

Número de valores de la cartera Alpha 10 que lo hicieron muchísimo mejor, mucho mejor, bastante mejor, de forma parecida, bastante peor, mucho peor o muchísimo peor que el mercado según su posición en la cartera, en el período 2011-2021. En resumen, el 36% de los valores lo hizo muchísimo mejor, el 22% mucho mejor, el 7% bastante mejor, el 7% de forma similar, el 11% bastante peor, el 5% mucho peor y el 12% muchísimo peor.

Muchísimo mejor: más de un 20% mejor que el mercado.
Mucho mejor: entre un 10,01% y un 20% mejor que el mercado.
Bastante mejor: entre un 3,01% y un 10% mejor que el mercado.
Similar al mercado: entre un 3% peor y un 3% mejor que el mercado.
Bastante peor: entre un 3,01% y un 10% peor que el mercado.
Mucho peor: entre un 10,01% y un 20% peor que el mercado.
Muchísimo peor: más de un 20% peor que el mercado.

Para ver el efecto que tuvieron los mejores valores sobre la rentabilidad de la cartera, he calculado esta última magnitud sin tener en cuenta los doce valores que tuvieron una ventaja más amplia (todos ellos más del 50%). No necesariamente fueron los más rentables, sino aquellos con mayor ventaja. Al proceder de esta manera, habría habido 24 valores muchísimo mejor que el mercado y 12 valores muchísimo peor.

En la tabla siguiente vemos que sin esos doce valores, la rentabilidad de la Alpha 10 habría sido del 10,03% anual, en vez del 19,29% anual, por lo que la contribución de esta minoría fue muy significativa. Esto nos recuerda la importancia de mantener los valores ganadores el tiempo suficiente para aprovechar la mayor parte de su potencial (en este caso solo he tenido en cuenta rentabilidades de un año).

En la última columna he indicado las rentabilidades que se habrían obtenido en caso de que no se hubiesen seleccionado ni los 36 mejores ni los 12 peores. Vemos que la rentabilidad media anual habría sido de solo el 7,30% (aunque mejor que la del mercado, que fue del 2,55% anual). Es decir, el hecho de haber tenido la suerte de haber excluido cada uno de los peores valores no habría servido de mucho. Lo determinante es que los grandes aciertos superen en número a los grandes errores, y parece que la proporción necesaria para obtener una rentabilidad excepcional es de 3 a 1.

Rentabilidad de la cartera Alpha 10 de marzo de 2011 a marzo de 2021, con todos los valores (19,29% anual), sin los doce con mayor ventaja (10,03% anual) y sin los 36 mejores ni los 12 peores (7,30% anual). La rentabilidad del mercado en el mismo período fue del 2,55% anual.

Las empresas medianas del IBEX 35 han batido al índice en un 8% anual desde 2010

Las diez mayores empresas del IBEX 35 por capitalización (no ajustada por capital flotante) han ganado de media un 2,33% anual, dividendos incluídos, desde finales de 2009 hasta el 14 de mayo de 2021. Es una rentabilidad casi idéntica a la del propio IBEX 35 con dividendos. En cambio, las diez siguientes compañías por capitalización ganaron una media del 7,26% anual, casi cinco puntos anuales más que el índice. Por último, las 14 o 15 empresas más pequeñas se revalorizaron un 2,88% anual.

Si nos atenemos a la capitalización ajustada por capital flotante, que es la que se tiene en cuenta en el cálculo de las variaciones del IBEX 35, los resultados son algo diferentes. El grupo de 10 compañías con mayor capitalización ajustada ganó un 3,67% anual, el grupo de 10 compañías medianas, un 6,96% anual, y el grupo de empresas con menor ponderación, un 2,23% anual.

Rentabilidad de las empresas del IBEX 35 según su capitalización, divididas en tres grupos (10 mayores, 10 medianas, 15 menores), de 2010 al 14 de mayo de 2021. El grupo de 10 empresas medianas fue el más rentable, con un 7,26% anual.

¿Qué ocurre si en vez de las diez empresas más capitalizadas tenemos en cuenta solo las 5 primeras? La rentabilidad media de este grupo aún fue inferior, de un 1,20% anual, como se ve en la tabla siguiente.

Si solo tenemos en cuenta las empresas no financieras (es decir, sin bancos ni la aseguradora Mapfre), los resultados son aún más favorables a las empresas medianas del índice.

A lo largo del período hubo 27 o 28 empresas no financieras en el IBEX 35. Al dividirlas en tres grupos, vemos que las nueve mayores dieron una rentabilidad media del 4,34% anual, dos puntos anuales mejor que el índice, pero las nueve empresas no financieras medianas generaron una rentabilidad media del 10,63%, más de ocho puntos anuales mejor que el IBEX 35 con dividendos.

Se constata además que entre 2010 y 2020, las nueve empresas medianas batieron al IBEX 35 todos los años salvo en 2010 y 2011, en que lo hicieron un 2% peor.

Rentabilidad de las empresas no financieras del IBEX 35 según su capitalización, divididas en tres grupos (9 mayores, 9 medianas, 9 menores), de 2010 al 14 de mayo de 2021. El grupo de 9 empresas medianas fue el más rentable, con un 10,63% anual.

Estos resultados pueden deberse, en parte, a que en España podría haber un límite en cuanto a capacidad de crecimiento rentable que pueden alcanzar las grandes empresas. Pero se da la paradoja de que las empresas más pequeñas, con mayores expectativas de crecimiento, no lo hicieron particularmente bien, a pesar de que muchas de estas tuvieron revalorizaciones espectaculares fuera del IBEX 35.

Por otro lado, se entiende la baja rentabilidad de los fondos de inversión en bolsa española, al igual que la de la mayoría de pequeños inversores que ha gestionado su cartera por cuenta propia, ya que tanto unos como otros han tendido a concentrar la mayor parte de su patrimonio en las mayores compañías del índice. En la tabla siguiente podemos apreciar que las 10 mayores compañías por capitalización del índice representaron entre un 67% y un 78% del total del índice.

Capitalización de las 10 mayores empresas del IBEX 35 y porcentaje de la misma respecto al IBEX 35, de 2010 a 2020

Las tablas siguientes recogen los rankings por capitalización no ajustada de los valores del IBEX 35 para cada año de 2010 a 2020 (y para 2021 hasta el 14 mayo), la rentabilidad de cada valor durante el año natural y la rentabilidad de cada grupo. Las diez empresas medianas han sido resaltadas en gris más oscuro.

En dos años se han descartado empresas que fueron objeto de OPA (Oferta Pública de Adquisición) el año anterior, al no considerarse representativas en el cálculo de la rentabilidad. En un año el IBEX 35 empezó con 34 valores.

Ranking que relaciona la capitalización con la rentabilidad de cada valor del IBEX 35, años 2010, 2011 y 2012
Ranking que relaciona la capitalización con la rentabilidad de cada valor del IBEX 35, años 2016, 2017 y 2018
Ranking que relaciona la capitalización con la rentabilidad de cada valor del IBEX 35, años 2019, 2020 y 2021 (hasta el 14 de mayo)

Los predictores de carteras Alpha tendrán un valor más debido a la fuerte revalorización de una de las acciones

El Predictor Alpha 7-10 tendrá once valores en vez de los diez habituales, y el Predictor Alpha 7-15, dieciséis valores en vez de los quince habituales, debido a la revalorización de alrededor del 30% de una de las acciones en solo cinco semanas, lo que ha agotado la ventaja anual estimada (VAE) para la misma. De hecho, el precio máximo recomendado (PMR) de esta acción se encuentra un 20% por debajo de su precio actual de mercado. El 11 de mayo llegó a caer un 10,6% durante la sesión, acercándose a su PMR, pero en los últimos dos días ha recuperado buena parte del retroceso.

El hecho de que una acción tenga un precio de mercado superior al máximo recomendado no implica su salida de la cartera ya que, como es habitual en bolsa, podría perder todo lo ganado y convertirse en una oportunidad de compra.

Hay que tener en cuenta que los precios máximos recomendados se calculan en función de la VAE a tres años para cada valor individual, y que en cada cartera las acciones que la componen pueden tener VAEs diferentes desde el momento de la selección.

¿Cuántos valores conviene tener en cartera?

Todo el mundo sabe que diversificar la cartera de valores permite reducir el riesgo. Sin embargo, lo que quiero demostrar aquí es que esto es verdad hasta cierto punto.

Por otro lado, pocos inversores saben que es posible aumentar la rentabilidad gracias a una mayor diversificación, algo que también voy a demostrar.

En mi investigación para crear Invesgrama Predictor he diseñado unas carteras, denominadas Alpha, de entre 7 y 30 valores. Todas ellas siguen los mismos criterios de selección, basados en la fortaleza del balance de situación, el análisis del capex (inversión en inmovilizado) y, en menor medida, en la cuenta de resultados. Podríamos decir que cuanto menor es el número de valores, más estricta es la observancia de dichos criterios.

La tabla siguiente relaciona el grado de diversificación (o sea, el número de valores de cada cartera Alpha) con la rentabilidad media anual en el período de marzo de 2011 a marzo de 2021 (diez años completos). Lo que se observa es que las carteras entre 7 y 13 valores tuvieron rentabilidades bastante similares. Esto implica que una cartera bastante diversificada (13 valores) lo hizo igual de bien que otra más concentrada (la de ocho valores).

A continuación vemos que la rentabilidad tiende a disminuir a medida que aumenta la diversificación. Pero, en contrapartida, ¿lo hace también el riesgo?

Gráfico que relaciona el número de valores de las carteras Alpha con la rentabilidad media de dichas carteras de marzo de 2011 a marzo de 2021

Lo que he averiguado es que el riesgo (medido en años negativos) solo se reduce hasta un número de 15 valores. Por ejemplo, las carteras Alpha 7, 8, 9 y 10 solo tuvieron un año con ligeras pérdidas entre los diez ejercicios de marzo de 2011 a marzo de 2021. La Alpha 11, ninguno, y las Alphas 12 a la 15, dos años con pérdidas inferiores al 5%. Pero las Alphas 16 a 23 tuvieron dos años con pérdidas entre el 3% y el 10% y las Alphas 24 a 30, dos años con pérdidas entre el 9% y el 13%.

Una comparativa interesante a hacer en nuestro mercado permite comprobar qué nos puede aportar invertir en valores fuera del IBEX 35. En tanto que a lo largo del período analizado siempre ha habido al menos nueve empresas del IBEX 35 entre las treinta seleccionadas, he comparado la rentabilidad de la Alpha 9 (que incluye tanto valores del IBEX 35 como de pequeña y mediana capitalización) con una cartera compuesta solo por nueve valores del IBEX (denominada IBEX 35 – 9).

El resultado se muestra en la tabla siguiente. Vemos que la cartera compuesta por nueve valores del IBEX ganó un 14,12% anual en los diez años recientes mientras que la Alpha 9 ganó un 20,24% anual, sensiblemente más. Esto indica que ampliar el universo de valores permite aumentar la rentabilidad.

Por otro lado, la rentabilidad de la cartera de nueve valores del IBEX fue muy similar a la de la Alpha 21, que ganó un 14,23% anual en el mismo período. Es decir, una cartera muy diversificada (21 valores de capitalización grande, mediana y pequeña) lo hizo tan bien como una cartera de nueve valores concentrada en el IBEX 35.

Esto significa que cuanto mayor sea el universo de valores sobre el cual hacemos la selección, mayor puede ser la diversificación sin tener que sacrificar rentabilidad. De hecho, es posible aumentar la rentabilidad aumentando la diversificación: la Alpha 13 fue bastante más rentable (19,11% anual) que la IBEX 35 de 9 valores (14,12% anual).

Así que la respuesta a la pregunta “¿cuántos valores debería tener en cartera?“ depende de nuestros criterios de selección y del mercado en que queramos invertir. Si utilizamos criterios de selección efectivos, la cartera puede estar más concentrada pero lo recomendable es no bajar de siete valores, no tanto con objeto de reducir el riesgo, que también, sino sobre todo para aumentar las probabilidades de dar con algunos de los grandes ganadores. Si además ampliamos nuestro mercado podemos aumentar la diversificación sin reducir por ello la rentabilidad. Hemos visto que si se amplía la selección al mercado continuo español, las carteras de entre 7 y 15 valores ofrecen una óptima relación rentabilidad-riesgo.

Algo que hay que destacar es que incluso una cartera tan diversificada como la Alpha 30 obtuvo una rentabilidad media del 11,93% anual, sensiblemente por encima del 2,55% anual del mercado, dividendos incluídos. Este hecho es notable, en cuanto que el número total de valores sobre el cual se realizó la selección estuvo en torno a 75 hasta 2017 y en torno a 90 a partir de 2018, de modo que dicha cartera incluyó entre la tercera parte y el 40% del total de valores analizados.

Sin embargo, es casi seguro que si ampliáramos el universo de valores hasta una cifra de, pongamos, 250 valores, una cartera de treinta valores podría ser casi tan rentable como una de diez ya que, a pesar de su elevada diversificación, en realidad estaría muy concentrada en solo el 12% del universo de valores. Es por este motivo que un inversor que necesite una cartera muy diversificada, y que al mismo tiempo quiera obtener rentabilidades muy altas, debería ampliar su selección a otros mercados, puesto que en el mercado continuo español solo cotizan actualmente 126 sociedades, incluyendo empresas extranjeras.

¿Se puede batir al mercado cambiando la cartera solo una vez cada tres años?

Invertir a largo plazo requiere hacer pocos cambios en nuestra cartera de valores. Pero ¿cuánto es “pocos“?

En este sentido tenemos que considerar dos aspectos: la frecuencia de actualización (cada año, cada dos años, cada tres años…) y el número de valores a cambiar en cada actualización.

Para hallar una respuesta a esta cuestión, he examinado la evolución de una de las carteras Alpha, concretamente la que está compuesta por 10 valores (Alpha 10). Las carteras Alpha se elaboran teniendo en cuenta principalmente la solidez del balance de situación, la rentabilidad de las inversiones y la cuenta de resultados, en este orden de importancia, y se actualizan una vez al año al final de cada mes de marzo.

En primer lugar, he calculado el número de cambios anuales desde 2012 hasta 2021. Como indica la tabla siguiente, en los últimos diez años ha habido entre 3 y 7 valores que han salido de la cartera y han sido sustituidos por otros tantos, siendo la media de 3,8 valores. Es decir, de media se ha cambiado el 38% de la cartera, lo que supone una rotación media del 76% (ya que cada valor vendido implica la compra de otro).

Lo que nos interesa saber es la rentabilidad de la Alpha 10 si solo la hubiéramos actualizamos una vez cada tres años.

En la tabla siguiente se recoge la rentabilidad anualizada por períodos consecutivos de tres años. Vemos que en todos los períodos la Alpha 10 (actualizada una vez cada tres años) batió al mercado, aunque en el trienio de marzo de 2015 a marzo de 2018 lo hizo por un escaso margen.

Supongamos que hubiéramos invertido en la Alpha 10 el 31 de marzo de 2012 y nos hubiéramos propuesto actualizarla únicamente una vez cada tres años, o sea en marzo de 2015 y en marzo de 2018. En marzo de 2012, al ser la primera vez que hubiéramos invertido, tendríamos que haber comprado los 10 valores. En marzo de 2015 hubiera sido necesario cambiar cuatro valores respecto a la cartera de 2012 y en marzo de 2018, seis valores respecto a la cartera de 2015.

En el período conjunto de nueve años, de marzo de 2012 a marzo de 2021, la cartera habría proporcionado un 15,02% de media anual, frente al 5,31% del mercado (dividendos incluídos), lo que supone casi un 10% anual más.

Por tanto, queda claro que es posible batir al mercado actualizando una cartera de valores con una frecuencia de solo una vez cada tres años y que en cada una de estas actualizaciones habría que mover aproximadamente la mitad de la cartera.

No obstante, una actualización anual permite obtener mejores resultados, como se observa en la tabla siguiente. Vemos que en cada período consecutivo de tres años, la cartera habría batido al mercado en al menos un 6,7% anual (frente a un mínimo del 1,54% en el caso de una actualización trianual). La rentabilidad en el período de nueve años de marzo de 2012 a marzo de 2021 habría sido del 21,29% anual, frente al 15,02% anual de la Alpha actualizada cada tres años, y el 5,31% anual del mercado.

Rentabilidad sobre recursos propios de los bancos del IBEX en 2020

En una entrada anterior publiqué los ratios de rentabilidad corporativa (ROA, ROE y ROCE) de los valores del IBEX 35. Aquí quisiera ofrecer algo más de detalle sobre la ROE (rentabilidad sobre recursos propios) de las entidades financieras.

La ROE el cociente entre el beneficio neto atribuido y el patrimonio neto atribuido y se considera la “rentabilidad del accionista“ ya que compara el beneficio que corresponde a los accionistas en un ejercicio determinado con el patrimonio que esos mismos accionistas poseen en la compañía (y que obtendrían en caso de disolución de la empresa o banco). Este cálculo se indica en la última columna de la tabla siguiente. Vemos, por ejemplo, que la ROE de Bankinter fue del 6,61%, que corresponde aproxidamente con el valor medio para este ratio en los valores del IBEX.

Sin embargo, en algunos casos hay una diferencia significativa entre el beneficio ordinario, el beneficio de operaciones continuadas y el beneficio atribuido. El beneficio ordinario no está afectado por impactos extraordinarios, ya sean negativos, como deterioros de activos, o positivos, como plusvalías por ventas de inmovilizado, si bien es antes de impuestos. El beneficio de operaciones continuadas no incluye beneficios o pérdidas por operaciones que han sido enajenadas durante el ejercicio, de modo que se considera más representativo que el beneficio atribuido, que sí incluye estas últimas. Teniendo en cuenta este dato, la ROE del BBVA fue superior a la de Bankinter, por ejemplo, mientras que con el cálculo tradicional de la ROE ocurría lo contrario.

Dos cálculos para la ROE de los bancos del IBEX en 2020

El Santander obtuvo un beneficio ordinario bruto de 8.504 millones € pero contabilizó deterioros de activos por valor de 10.416 millones €. A pesar de ello el impuesto de sociedades ascendió a 5.632 millones €. Ambas circunstancias, junto con otras menos significativas, hicieron que el beneficio de operaciones continuadas fuera negativo en 7.708 millones €. El beneficio atribuido fue aún más negativo debido a que la entidad contabilizó beneficios a minoritarios por un importe positivo de 1.062 millones €.

Según la entidad, el beneficio neto atribuido ordinario fue de 5.081 millones € (ver tabla siguiente, obtenida del informe de resultados del banco). Con este dato, la ROE sería del 4,59%.

Ratios de rentabilidad de las compañías del IBEX 35 en 2020

La tabla siguiente indica los tres ratios de rentabilidad corporativa más comunes, para las empresas del IBEX 35 y el ejercicio 2020. Los ratios se han calculado teniendo en cuenta los resultados de 2020 y los datos de balance de 2019.

La ROA (Return On Assets) es la rentabilidad sobre el activo. Es el beneficio bruto de 2020 dividido por el activo total al final de 2019.

La ROE (Return On Equity) es la rentabilidad sobre recursos propios. Es el cociente entre el beneficio neto atribuido de 2020 y el patrimonio neto atribuido de 2019.

La ROCE (Return On Capital Employed) es la rentabilidad sobre el capital empleado, que es la suma del patrimonio neto y de la deuda financiera bruta. Se ha calculado dividiendo el beneficio operativo de 2020 por el capital empleado de 2019.

Hay que tener en cuenta que los beneficios de 2020 estuvieron muy condicionados por la pandemia, que supuso un confinamiento o restricciones de la movilidad a partir del 14 de marzo.

Ratios de rentabilidad (ROA, ROE y ROCE) de las empresas del IBEX 35 en 2020

La segunda tabla ordena los valores del IBEX 35 según su ROE. En el caso de Pharma Mar, es excepcionalmente elevada debido a que el patrimonio neto atribuido al final de 2019 era de solo 7,5 millones €, mientras que al final de 2020 fue de 102,7 millones €. Los valores con ROE negativa tuvieron un beneficio neto negativo en 2020.

La ROE se considera uno de los mejores ratios individuales para seleccionar empresas, tal como demuestra el índice BCN ROE-30. Ver La ROE como criterio de selección: el índice BCN ROE-30.

Ranking de las compañías del IBEX 35 por ROE en 2020

La última tabla ordena las empresas no financieras del índice en base a su ROCE. Se considera el ratio de rentabilidad corporativa más significativo porque tiene en cuenta todos los recursos utilizados por la empresa. No se calcula para entidades financieras, al igual que la ROA.

Ranking de las empresas no financieras del IBEX 35 por ROCE en 2020

Beneficios por acción de las compañías del IBEX 35 en 2020

Todas las empresas del IBEX 35, salvo Inditex, han publicado sus resultados del ejercicio 2020, si bien las cuentas de CIE Automotive y Grifols todavía no están disponibles en la web de la CNMV. Los balances de Inditex se conocerán este mes.

Doce compañías han informado de resultados negativos. Las más relacionadas con el turismo, Aena, IAG, Amadeus y Meliá Hotels, resultaron especialmente afectadas por las restricciones a la movilidad.

Naturgy declaró números rojos de 347,3 millones € debido a una depreciación de activos de 1.363 millones €. También Repsol depreció activos por valor de 2.911 millones € por los menores precios esperados del petróleo y el gas. Es el segundo año consecutivo que la petrolera tiene pérdidas que superan los 3.000 millones €.

El Santander sufrió las mayores pérdidas de su historia debido principalmente a depreciaciones de unos 10.100 millones en fondos de comercio y a provisiones de 1.146 millones € por reestructuraciones de personal. El resultado ordinario del banco fue de 5.081 millones €, según ha informado la entidad, descontadas ya provisiones por morosidad causadas por la pandemia.

La cuarta columna de tabla siguiente indica los beneficios por acción del ejercicio 2020. En el caso de Siemens-Gamesa, el período considerado es de septiembre de 2019 a septiembre de 2020, que es el año fiscal de la empresa. En el caso de Inditex, el período referido es de octubre de 2019 a octubre de 2020.

La última columna indica el ratio PER (cotización al cierre de febrero de 2021 divivida por el beneficio por acción de 2020).

Beneficios por acción de las empresas del IBEX 35 en 2020 y ratios PER al 28 de febrero de 2021

La segunda tabla ordena los valores del IBEX según el ratio PER (relación precio-beneficio). Vemos que los más baratos desde ese punto de vista son Mapfre, Enagás, CaixaBank, Telefónica, Red Eléctrica y ACS.

El ratio PER del IBEX 35 era de 33,2 al cierre de febrero, teniendo en cuenta únicamente los resultados positivos, las ponderaciones de cada valor en el índice y los ajustes por capital flotante.

Ranking por ratio PER (relación precio beneficio) de los valores del IBEX 35 el 28 de febrero de 2021

Ranking de rendimiento por dividendo de los valores del IBEX 35

El cuadro siguiente ordena los valores del IBEX 35 según su rendimiento por dividendo de acuerdo con los pagos ordinarios estimados para 2021 y el precio de las acciones el 4 de febrero de 2021 a las 10h00.

En el caso de Endesa, hay que tener en cuenta que el dividendo bajará en los próximos años porque la compañía distribuye actualmente el 100% de sus beneficios mientras que a cargo de 2021 lo reducirá al 80% y a cargo de 2022 y 2023 al 70%. Ver Plan Estratégico de Endesa 2021-2023: beneficios y dividendos esperados

El dividendo de Telefónica en principio es sostenible. Si bien el beneficio por acción estándar es, a septiembre de 2020, de 0,035 €, el beneficio por acción recurrente es de 0,517 €. Ver Beneficios por acción interanual.

El dividendo de Enagás también es sostenible de acuerdo con las previsiones de la empresa. Ver Los dividendos de Enagás de 2020 a 2026

El rendimiento medio de los 35 valores es actualmente del 2,73% pero el de los diez primeros valores de la tabla es del 7,19%.

Ranking de los valores del IBEX 35 según su rendimiento por dividendo esperado para 2021, día 4 de febrero de 2021

Dividendos del IBEX 35 previstos para 2021

Ver Tabla actualizada de rendimientos por dividendo.