La cartera Contrapunto en 2017 después de impuestos y comisiones

He recibido otra consulta relacionada con la cartera Contrapunto, esta vez respecto a la rentabilidad después de impuestos y comisiones, de modo que voy a completar la entrada de ayer dedicada a evaluar la cartera cuando se tienen en cuenta los precios de apertura en vez de los precios de cierre. Ver La cartera Contrapunto en 2017 con precios de apertura.

He aplicado una comisión del 0,25% a los precios de compra y de venta. El impuesto sobre los dividendos es del 19%.

Partiré de un capital inicial de 25.000 € distribuidos entre las cinco acciones que formaban parte de la cartera al final de 2016, todas ellas adquiridas el 2 de enero de 2017 al precio de apertura.

El día 3 de abril, primer día hábil del segundo trimestre, se habría vendido DIA al precio de apertura de 5,39 €, quedando 5,377 € netos, con una plusvalía de 744,94 €.

 

Con los ingresos de la venta de DIA más el remanente de liquidez más los dividendos netos pagados por ACS se habrían podido comprar 243 títulos de ArcelorMittal al precio de apertura de 23,81 € (23,87 € con comisiones).

El 3 de julio de 2017 se habría vendido Gas Natural al precio de apertura de 20,40 € (20,349 € netos), habiéndose realizado una minusvalía de 53,29 €. Se observa que la cartera ha quedado algo desequilibrada, pues hay 6.734 € en IAG y 4.830 € en ArcelorMittal, un aspecto que impactará negativamente en la cartera, como explicaré más adelante.

 

Con el producto de la venta de Gas Natural más los dividendos percibidos durante el trimestre, se habrían podido comprar 305 títulos de Endesa al precio de apertura del 3 de julio de 20,31 € (20,361 € con comisiones).

El 2 de octubre se hubieran vendido los dos valores salientes, Acciona y Endesa, con una minusvalía conjunta de 1.138,23 €.

 

Con la venta de Endesa y Acciona se habrían adquirido los valores entrantes, Colonial y Repsol. El capital queda ahora mejor repartido, aunque IAG sigue sobreponderada.

Al final del año, el capital es de 29.433,67 € (valor de la cartera más liquidez).

 

El cuadro siguiente resume los resultados obtenidos. Por un lado tenemos 780,33 € de dividendos netos, lo que supone un rendimiento neto del 3,12%. Las plusvalías totales son de 3.653,33 €, un 14,61% en términos porcentuales.

Pero las plusvalías realizadas (744,94 €) han sido inferiores a las minusvalías realizadas (1.191,62 €), de modo que a efectos  fiscales la cartera no ha generado plusvalías. Por tanto, no habría habido impuestos por este concepto. De hecho, quedan 446,58 € de minusvalías a compensar en ejercicios siguientes.

La rentabilidad neta después de haber pagado 183,04 € en impuestos sobre dividendos y 173,61 € en comisiones de compraventa, queda en el 17,73%. El impacto en la rentabilidad de ambos conceptos es del 1,43%.

Sin comisiones ni impuestos, la rentabilidad bruta habría sido del 19,16%, que es menos que el 20,17% de la rentabilidad teórica de la cartera con precios de apertura y que el 20,40% de la rentabilidad con precios de cierre. Esta diferencia se debe a que en la composición de cada trimestre cada valor pondera un 20% mientras que a efectos prácticos las ponderaciones se desajustan debido a que unos valores suben más que otros. Para obtener la misma rentabilidad que la téorica habría que reequilibrar cada trimestre las posiciones, lo cual no resulta muy práctico. Lo ideal sería disponer de un ETF vinculado a la cartera Contrapunto ya que sería el propio producto el encargado de realizar los ajustes necesarios. Sin embargo, al igual que en 2017 el impacto del desajuste de ponderaciones ha sido negativo, en otros años puede ser positivo porque es un aspecto aleatorio.

El cuadro siguiente indica la rentabilidad neta de la cartera para diferentes niveles de comisiones y un impuesto sobre dividendos del 19%. Vemos que el impacto de las comisiones puede ser mucho mayor que el de los impuestos. La retención fiscal sobre dividendos resta un 0,73% pero una comisión del 1% hubiera restado dos puntos respecto a una del 0,25%.

 

La cartera Contrapunto en 2017 con precios de apertura

Un lector me ha enviado un mensaje para decirme que ha estudiado la rentabilidad de la cartera Contrapunto en 2017 usando los precios de apertura. Afirma que no le parece realista basarse en los precios de cierre del trimestre porque nadie puede comprar a esos precios. Por ejemplo, en vez de usar las cotizaciones de cierre del 31 de marzo, ha tomado las de apertura del 3 de abril (primer día hábil del mes).

Tiene sentido porque yo publico las carteras una vez acabado el trimestre, de modo que para comprar las acciones que entran en la cartera hay que hacerlo el primer día hábil siguiente. Sin embargo, lo que me extraña es que me dice que sus resultados “difieren muchísimo“ de los que yo presento. Me extraña porque no existe correlación entre el precio de cierre de un trimestre y el de apertura del trimestre siguiente, de manera que las diferencias entre ambos tienden a anularse entre sí a lo largo del tiempo. Por este motivo, la rentabilidad de las carteras a largo plazo tiene que ser muy similar sean cuales sean los precios utilizados. Lo que podría causar distorsiones en algún año es que se diera la casualidad de que antes de la apertura del mercado el primer día hábil de algún trimestre se conociera una noticia que afectara de forma muy significativa a un valor de la cartera, pero eso no ocurrió en 2017.

Le he pedido a este lector sus datos para que pueda cotejarlos pero no me los ha enviado, razón por la cual he recalculado la cartera Contrapunto en 2017 con los precios de apertura del primer día hábil de cada trimestre. Lo cierto es que en doce años no me había tomado el trabajo de hacerlo, así que a veces vale la pena que te “provoquen“ un poco.

Veamos en primer lugar la cartera Contrapunto en los cuatro trimestres de 2017, con los precios de cierre:

La rentabilidad acumulada en 2017 fue del 20,40%. Las rentabilidades no se suman sino que se multiplican del modo siguiente: (1+13,41%)*(1+3,21%)*(1-3,55%)*(1+6,65%) = 1,2040. O sea, 1 € invertido en la cartera al final de 2016 se habría convertido en 1,2040 € al final de 2017.

Ahora veamos los resultados con los precios de apertura en el primer día hábil de cada trimestre:

En los tres primeros trimestres, la rentabilidad hubiera sido algo inferior y en el cuarto, algo superior. Sin embargo, para un inversor que hubiera adquirido la cartera el 2 de enero de 2017, no tiene ningún sentido calcular la rentabilidad de cada cartera trimestral de esta manera porque la mayoría de valores permanece en la cartera de un trimestre a otro. Por ejemplo, IAG cerró a 6,20 € el 31 de marzo de 2017 y abrió a 6,23 € el 3 de abril de 2017, pero el inversor ya tenía IAG. No tiene sentido calcular la rentabilidad de IAG en el segundo trimestre partiendo del precio de apertura porque en tal caso es como si hubiera perdido 0,03 € por título.

Es decir, las carteras anteriores son válidas para un inversor que acaba de entrar en la Contrapunto en un trimestre determinado, pero no para aquel que ya tiene comprada la cartera de un trimestre anterior. Las rentabilidades trimestrales indicadas no pueden utilizarse para calcular rentabilidades acumuladas.

Por tanto, hay que fijar un trimestre de partida para que el uso de precios de apertura sea válido y solo usar esos precios para aquellos valores que entran en la cartera en un trimestre dado.

Lo que sería correcto sería lo siguiente: usar los precios de apertura para todos los valores del primer trimestre (trimestre de partida), para ArcelorMittal en el segundo (pues entra en la cartera en ese trimestre), para Endesa en el tercero y para Colonial y Repsol en el cuarto, tal como se indica a continuación:

En el cuadro siguiente se resumen las rentabilidades por trimestres de las tres metodologías de cálculo.

Este otro cuadro indica la rentabilidad acumulada al final de cada trimestre con las dos metodologías válidas. Con los precios de apertura para los valores efectivamente adquiridos, la rentabilidad de la cartera Contrapunto en 2017 habría sido del 20,17%, muy similar al 20,40% de la cartera tal como la he presentado.

La ventaja de usar precios de cierre es que este método no requiere fijar un período base. Por otro lado, al ser el precio de apertura una variable aleatoria, las diferencias entre el precio de cierre de un trimestre y el de apertura del siguiente a veces serán favorables al inversor y otras desfavorables pero con el tiempo esas diferencias se cancelarán entre sí.

Ver La cartera Contrapunto en 2017 después de impuestos y comisiones

 

Las tasas de éxito de la cartera Contrapunto

contrapunto-tasas-exitoEn el caso de las nueve carteras de Invertir Low Cost, el índice de referencia para evaluar el éxito de las mismas es el IBEX Empresas, que es la rentabilidad media, con dividendos incluidos, de las empresas no financieras del IBEX 35 (ya que las carteras no invierten en valores financieros).

En los 40 trimestres transcurridos desde la fecha de inicio de las carteras, el 31 de marzo de 2006, hasta el 31 de marzo de 2016, el 55,5% de los valores seleccionados por la estrategia Contrapunto batió al IBEX Empresas, lo que representa una moderada tasa de éxito. Sin embargo, el 65% de los trimestres la cartera superó dicha referencia, lo que supone un elevado porcentaje.

En tanto que lo que nos interesa es el resultado anual, cuando tomamos el porcentaje de años (o ejercicios) en los que la cartera batió a la referencia, la tasa de éxito alcanza el 81,8%. Como puede verse en el segundo cuadro, la Contrapunto lo hizo mejor que el IBEX Empresas en nueve de los once ejercicios indicados.

En cuanto al porcentaje de ejercicios positivos, ocho de los once considerados se saldaron con un resultado positivo, una tasa del 72,7%.

contrapunto-2006-junio2016

En el período de diez años transcurrido entre el 31 de marzo de 2006 y el 31 de marzo de 2016 la rentabilidad media anual de la Contrapunto fue del 14,74% frente al 1,93% del IBEX 35 y del 3,32% del IBEX Empresas.

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Las tasas de éxito de la cartera Contrarian

Las tasas de éxito de la cartera Término Medio

Consenso Relativo, la cartera que bate al IBEX 35 el 82% de los ejercicios

Vendes un valor que cae y compras otro que también baja. ¿Mala suerte?

El titular de la entrada está incompleto. Debería decir: vendes un valor que cae, compras otro que también baja y el que vendiste sube. ¿Mala suerte?

Si solo tienes un valor y eso es lo que te ocurre de forma sistemática, es evidente que se trata de un caso de mala suerte. Pero en una cartera diversificada eso ocurrirá algunas veces, no siempre. Desde un punto de vista estadístico, la probabilidad de que al vender un valor que baja compremos otro que también baja viene a ser del 50%.

Si tomamos las decisiones sin un criterio definido, digamos que para probar suerte, la probabilidad estadística se convierte efectivamente en buena o mala suerte según cuál sea el resultado. Sin embargo, si seguimos un criterio de selección de acciones y sabemos que el 40% de las veces que sustituimos un valor por otro el cambio no sale bien, entonces no es un caso de mala suerte porque esa tasa de fallos del 40% es lo que debemos aceptar para poder tener una tasa de aciertos del 60%.

Pondré un ejemplo concreto.

El trimestre pasado, DIA estaba en ocho de las nueve carteras y perdió un 18,54%. Este trimestre ha salido de seis de ellas pero en los primeros nueve días de octubre ha subido un 13%. En general, los valores que lo han sustituido también han subido, aunque en la mayoría de casos no tanto. Sin embargo, la situación en la cartera Contrapunto es del tipo que indica el titular.

En el cuarto trimestre de 2015, solo ha salido un valor de la cartera Contrapunto, DIA, y fue remplazado por IAG, que cae un 4,5% en el mismo período.

En mi libro Invertir Low Cost (página 127), en la sección dedicada a esta cartera indico que 81 de los 150 valores seleccionados batieron al IBEX Empresas. Suponía una tasa de aciertos del 54%. Por otro lado, el número de trimestres en que la Contrapunto batió a dicha referencia fue de 18 sobre un total de 30, o sea en el 60% de los trimestres. El período se extendía del 31 de marzo de 2006 al 30 de septiembre de 2013.

Desde el 30 de septiembre de 2013, las carteras han sido actualizadas diariamente en este blog. En estos ocho últimos trimestres, 23 de los 40 valores seleccionados superaron al IBEX Empresas, una tasa de aciertos del 57,5% y en 6 de los 8 trimestres la cartera batió a su referencia, el 75% del total, como puede observarse en el cuadro siguiente.

contrapunto 8 trim

Pero en estos ocho trimestres, ha habido otras ocasiones en las que el valor entrante lo ha hecho peor que el valor saliente. Por ejemplo, en enero de 2014 salió Endesa, que ganó un 18,58% en el trimestre siguiente, y fue sustituido por Repsol, que solo ganó un 3,70%.  En enero de 2015 salió DIA, que ganó un 29,48% en los tres meses siguientes, y entró Gas Natural que gracias al dividendo ganó un 2,41%. En abril de 2015 salieron cuatro valores y los cuatro que entraron bajaron, aunque menos, de media, que los cuatro que salieron.

En estos casos, no se puede hablar de mala suerte. La prueba es que en estos dos años la cartera Contrapunto ha obtenido una rentabilidad del 21,43% anual frente al 8,15% anual que ha ganado el IBEX Empresas, con dividendos incluidos. Se trata simplemente de que a veces el resultado de las decisiones cae dentro de la tasa de fallos y lo que define si tenemos suerte o no es el resultado global.

 

 

 

Dos años de las carteras de “Invertir Low Cost“ desde la publicación del libro

Mi libro Invertir Low Cost salió publicado en marzo de 2014 en la colección Empresa Activa de Ediciones Urano. Incluia la composición y la rentabilidad de nueve estrategias de inversión en acciones entre el 31 de marzo de 2006 y el 30 de septiembre de 2013. Desde entonces, al final de cada trimestre he publicado en este blog la composición de las carteras correspondientes y he actualizado las mismas cada día. Por tanto, el 30 de septiembre de 2015 las nueve carteras cumplieron dos años de existencia “independiente“. El 31 de marzo de 2016 será otra fecha importante porque las estrategias cumplirán diez años.

El cuadro siguiente indica cómo han evolucionado las carteras y los índices de referencia en los últimos ocho trimestres.

ILC 2013-2015

Los datos de la penúltima columna señalan la rentabilidad acumulada entre el 30 de septiembre de 2013 y el 30 de septiembre de 2015. La última columna es la rentabilidad anualizada en este período.

Tanto en el caso de las carteras como de los índices, se incluyen dividendos.

En estos dos años, la bolsa ha sido moderadamente alcista pero a costa de una gran volatilidad. El IBEX-35 ha generado una rentabilidad del 6,54% anual y el IBEX Empresas ha ganado un 8,15% anual. El IBEX Empresas recoge la rentabilidad media de las empresas del IBEX-35 y es la referencia principal de las carteras, pues estas solo invierten en empresas no financieras.

En una fase alcista es particularmente difícil batir al mercado porque los inversores son menos selectivos. Sin embargo, las carteras de Invertir Low Cost lo han hecho bastante bien en este contexto. Desde el 30 de septiembre de 2013 (última fecha en el libro) hasta el 30 de septiembre de este año, siete de ellas han batido al mercado.ILC3

Las mejores han sido, en este orden, la Pragmática, la Contrapunto, la Contrarian y la Fusión. Todas ellas han batido al mercado en un 10% anual o más. De hecho, han más que duplicado la rentabilidad del IBEX Empresas y las dos primeras han triplicado la del IBEX-35. 

Tal como señalé en mi libro, las carteras, en particular la Contrarian, tienden a alternar períodos de ventaja con otros de desventaja respecto al índice de referencia, por lo que es previsible que las carteras que lo han hecho relativamente peor lo hagan relativamente mejor en los próximos trimestres, y viceversa.

Las que peor resultado han tenido han sido la Valor y la Valor Al Alza. Ambas han ganado un 5% anual y un 3% anual, respectivamente, menos que la referencia. en parte porque han incorporado Abengoa en diversas ocasiones. La combinación de un beneficio de explotación sobrevalorado y de una deuda financiera infravalorada han permitido a la empresa entrar en ambas selecciones. Actualmente, Abengoa lucha por su existencia debido a su elevada deuda pero sobre todo al alto precio que debe pagar por la misma.

Estas carteras se han encontrado con dos inconvenientes. El primero es inherente a todas las estrategias de Invertir Low Cost, pues estas confían por sistema en la veracidad de los estados financieros. Mi idea fue elaborar unos criterios de selección que pudieran ser aplicados por un inversor sin conocimientos suficientes para investigar las cuentas de cada sociedad cotizada, que por otro lado están auditadas por una firma reconocida. Muchos han perdido la confianza en las auditoras y en las propias empresas debido a los numerosos escándalos contables que ha habido en los últimos años. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos los criterios de selección basados en la información financiera suelen dar buenos resultados, por lo que la podemos considerar fiable como norma general. Creo que no podemos juzgar a la mayoría por las faltas de una minoría.

El segundo inconveniente de las carteras Valor y Valor Al Alza es que son las que tienen más probabilidades de incorporar empresas poco solventes. El criterio en la que se basan es una alternativa a la relación precio-beneficio o PER que los analistas financieros consideran de más calidad que el propio PER (criterio que sigue la Contrarian), en parte porque toman como referencia el beneficio de explotación en vez del beneficio neto. Pero en empresas muy endeudadas el beneficio de explotación puede no ser representativo porque la mayor parte del mismo puede irse en pagar intereses de la deuda.

Por tal motivo, tal vez habría sido mejor utilizar el beneficio antes de impuestos ya que en esta magnitud los intereses de la deuda han sido deducidos. Sin embargo, soy reacio a introducir cambios en la forma cómo se seleccionan las acciones en cada estrategia porque eso distorsionaría la filosofía original, que consiste en aplicar un criterio definido de forma consistente.

La idea que pretendo demostrar es que un inversor puede batir al mercado si utiliza únicamente información conocida y al alcance de cualquiera, si selecciona con regularidad sus acciones con un criterio objetivo, a pesar de los riesgos que ello conlleva, y si actualiza su cartera con una pauta regular.

No obstante, es cierto que los valores estrellados suelen corresponder a las empresas relativamente menos solventes. He empezado a publicar una “lista negra“ con las empresas más delicadas en este aspecto y la actualizaré cada seis meses en base a los balances semestrales. No se trata de demonizar ninguna entidad sino de tener presente qué valores tienen más probabilidades de dar problemas en un período determinado. Esto no significa que todas ellas vayan a hacerlo peor que el mercado. Este año, por ejemplo, Indra y Acciona están entre los mejores valores del IBEX.

Con el fin de mantener el espíritu original de cada cartera y al mismo tiempo alertar a los seguidores de este blog sobre los valores que conviene evitar a pesar de formar parte de la selección, a partir de este trimestre se podrá consultar una cartera de empresas menos solventes como si fuera una cartera más, con un doble objetivo. El primero, servir de referencia de las empresas a evitar y el segundo, evaluar la rentabilidad y volatilidad de una cartera compuesta exclusivamente por este tipo de empresas.

 

Empresas menos solventes

Empresas de calidad a buen precio

Invertir sin estresarse

Estrategias para inversores lentos

Invierta low cost

Seis mitos sobre la inversión en bolsa (artículo en Sintetia)

 

 

Rentabilidad de la cartera Contrapunto con actualizaciones semestrales y anuales

Como he comentado en otras ocasiones, es preferible actualizar las carteras una vez al trimestre. Actualizarlas una vez al mes implicaría hacer demasiadas operaciones mientras que hacerlo una vez cada semestre o cada año supone una menor representatividad del criterio utilizado.

El cuadro siguiente recoge la rentabilidad anualizada de la cartera Contrapunto y la ventaja de la misma respecto a la referencia del mercado (el IBEX Empresas) según la frecuencia de actualización.  El IBEX Empresas es la rentabilidad media de todas las empresas que están en el IBEX-35. Se utiliza esta referencia porque en las carteras no entran valores financieros.

Contrapunto_semestral_anualEn el cuadro puede verse que la ventaja de la cartera Contrapunto es más estable cuando la fecuencia de la actualización es trimestral, de entre un 11% y un 13% anual aproximadamente. Cuando la frecuencia es semestral, la ventaja es inferior y varía entre un 7,6% y un 11,6% anual.

Cuando los cambios se realizan solo una vez al año, la ventaja es mayor que en el caso de la actualización trimestral cuando dichos cambios se efectúan en marzo de cada año. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este dato puede estar distorsionado por la espectacular alza de OHL entre marzo de 2009 y marzo de 2010. Si los cambios se llevan a cabo en los otros trimestres, las ventajas son menores.

Los resultados más consistentes, pues, se obtienen con una actualización trimestral.

Nueve grandes estrategias: la estrategia ‘Contrapunto’