La cartera Contrapunto con actualizaciones anuales vs. trimestrales

La cartera Contrapunto se basa en seleccionar las cinco empresas no financieras del IBEX 35 con menor PER estándar al principio de cada trimestre y que además no estén entre las cinco más solventes ni entre las diez con peor ratio de solvencia. El ratio de solvencia utilizado es el que relaciona la deuda financiera neta con el beneficio operativo. En ocasiones dicho ratio puede no dar una idea completa de la verdadera solvencia de una empresa pero así es como he calculado la cartera desde el inicio, el 31 de marzo de 2006, hace ya cerca de trece años.

La cartera es actualizada cada trimestre con objeto de reflejar más fielmente el criterio de selección utilizado. Por otro lado, a lo largo de un año la calidad de un valor puede deteriorarse rápidamente, por lo que a veces conviene vender antes de que empeore la situación. La estrategia también ha producido buenos resultados si se actualiza una vez al año. La tabla siguiente indica la rentabilidad de marzo a marzo de la Contrapunto Trimestral (con actualizaciones trimestrales) y de la Contrapunto Anual (con actualizaciones solo en marzo). La primera ha producido una rentabilidad del 14,20% anual y la segunda, del 13,04% anual, frente al 4,24% anual del IBEX Empresas y del 3,09% anual del IBEX 35 con dividendos.

En todo caso, como señalé en un estudio de 2014, el mejor mes para actualizar la Contrapunto una vez al año es marzo, seguramente porque se tienen en cuenta los estados financieros anuales, que son los más relevantes. Si se actualiza en diciembre, la información financiera utilizada es la interanual a junio, por lo que los ratios están menos actualizados. En dicho estudio se demostraba que el peor mes para una actualización anual es septiembre y luego diciembre.

La tabla siguiente recoge la composición y rentabilidad de la Contrapunto con actualizaciones anuales cada 31 de marzo. Vemos que de los 60 valores seleccionados entre marzo de 2006 y marzo de 2017, ha habido seis que han perdido un 30% o más en el año: FCC (-43,39%), Repsol (-38,94%), Endesa (-37,45%), de nuevo Endesa (-29,63%), OHL (-34,97%), y DIA (-34,84%). En el caso de FCC, OHL y DIA las pérdidas se acentuaron en los meses o años siguientes.

Podría darse el caso de un valor que sufriera un deterioro mayor incluso en el transcurso de solo un año, motivo por el cual es preferible una actualización trimestral. Esta regularidad nos acostumbra a vender los valores en pérdidas cuando es necesario.

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La cartera Contrapunto en 2017 con precios de apertura

Las tasas de éxito de la cartera Contrapunto

Rentabilidad de la Contrapunto con actualizaciones trimestrales, semestrales y anuales (2006-2014)

 

 

 

La cartera Contrapunto vs. la Contrapunto Recurrente

Me han pedido las rentabilidades históricas de la cartera Contrapunto Recurrente comparadas con las de la Contrapunto, así que las indico en el cuadro siguiente. Puede apreciarse que la primera lo hizo peor que la cartera original hasta el primer trimestre de 2018. Sin embargo, ha tomado ventaja desde entonces, de modo que ambas han sido casi igual de rentables hasta la fecha actual (21 de enero de 2019).

La cartera Contrapunto fue presentada en el libro Invertir Low Cost, editado por Ediciones Urano en la colección Empresa Activa. Creé la cartera Contrapunto Recurrente en el segundo trimestre de 2015 como una versión de la Contrapunto. Mientras esta última se basa en el ratio PER estándar (precio dividido por el beneficio por acción), la versión Recurrente se basa en el beneficio por acción recurrente, que descarta partidas atípicas (como subvenciones y trabajos para el activo) y resultados extraordinarios o no operativos (como plusvalías por ventas de activos). En cuanto al ratio de solvencia, la Contrapunto se basa en el beneficio operativo tal como lo puiblica la compañía, mientras que la versión Recurrente toma como referencia el beneficio operativo sin dichas partidas atípicas ni plusvalías.

 

La cartera Contrapunto en 2017 con precios de apertura

Un lector me ha enviado un mensaje para decirme que ha estudiado la rentabilidad de la cartera Contrapunto en 2017 usando los precios de apertura. Afirma que no le parece realista basarse en los precios de cierre del trimestre porque nadie puede comprar a esos precios. Por ejemplo, en vez de usar las cotizaciones de cierre del 31 de marzo, ha tomado las de apertura del 3 de abril (primer día hábil del mes).

Tiene sentido porque yo publico las carteras una vez acabado el trimestre, de modo que para comprar las acciones que entran en la cartera hay que hacerlo el primer día hábil siguiente. Sin embargo, lo que me extraña es que me dice que sus resultados “difieren muchísimo“ de los que yo presento. Me extraña porque no existe correlación entre el precio de cierre de un trimestre y el de apertura del trimestre siguiente, de manera que las diferencias entre ambos tienden a anularse entre sí a lo largo del tiempo. Por este motivo, la rentabilidad de las carteras a largo plazo tiene que ser muy similar sean cuales sean los precios utilizados. Lo que podría causar distorsiones en algún año es que se diera la casualidad de que antes de la apertura del mercado el primer día hábil de algún trimestre se conociera una noticia que afectara de forma muy significativa a un valor de la cartera, pero eso no ocurrió en 2017.

Le he pedido a este lector sus datos para que pueda cotejarlos pero no me los ha enviado, razón por la cual he recalculado la cartera Contrapunto en 2017 con los precios de apertura del primer día hábil de cada trimestre. Lo cierto es que en doce años no me había tomado el trabajo de hacerlo, así que a veces vale la pena que te “provoquen“ un poco.

Veamos en primer lugar la cartera Contrapunto en los cuatro trimestres de 2017, con los precios de cierre:

La rentabilidad acumulada en 2017 fue del 20,40%. Las rentabilidades no se suman sino que se multiplican del modo siguiente: (1+13,41%)*(1+3,21%)*(1-3,55%)*(1+6,65%) = 1,2040. O sea, 1 € invertido en la cartera al final de 2016 se habría convertido en 1,2040 € al final de 2017.

Ahora veamos los resultados con los precios de apertura en el primer día hábil de cada trimestre:

En los tres primeros trimestres, la rentabilidad hubiera sido algo inferior y en el cuarto, algo superior. Sin embargo, para un inversor que hubiera adquirido la cartera el 2 de enero de 2017, no tiene ningún sentido calcular la rentabilidad de cada cartera trimestral de esta manera porque la mayoría de valores permanece en la cartera de un trimestre a otro. Por ejemplo, IAG cerró a 6,20 € el 31 de marzo de 2017 y abrió a 6,23 € el 3 de abril de 2017, pero el inversor ya tenía IAG. No tiene sentido calcular la rentabilidad de IAG en el segundo trimestre partiendo del precio de apertura porque en tal caso es como si hubiera perdido 0,03 € por título.

Es decir, las carteras anteriores son válidas para un inversor que acaba de entrar en la Contrapunto en un trimestre determinado, pero no para aquel que ya tiene comprada la cartera de un trimestre anterior. Las rentabilidades trimestrales indicadas no pueden utilizarse para calcular rentabilidades acumuladas.

Por tanto, hay que fijar un trimestre de partida para que el uso de precios de apertura sea válido y solo usar esos precios para aquellos valores que entran en la cartera en un trimestre dado.

Lo que sería correcto sería lo siguiente: usar los precios de apertura para todos los valores del primer trimestre (trimestre de partida), para ArcelorMittal en el segundo (pues entra en la cartera en ese trimestre), para Endesa en el tercero y para Colonial y Repsol en el cuarto, tal como se indica a continuación:

En el cuadro siguiente se resumen las rentabilidades por trimestres de las tres metodologías de cálculo.

Este otro cuadro indica la rentabilidad acumulada al final de cada trimestre con las dos metodologías válidas. Con los precios de apertura para los valores efectivamente adquiridos, la rentabilidad de la cartera Contrapunto en 2017 habría sido del 20,17%, muy similar al 20,40% de la cartera tal como la he presentado.

La ventaja de usar precios de cierre es que este método no requiere fijar un período base. Por otro lado, al ser el precio de apertura una variable aleatoria, las diferencias entre el precio de cierre de un trimestre y el de apertura del siguiente a veces serán favorables al inversor y otras desfavorables pero con el tiempo esas diferencias se cancelarán entre sí.

Ver La cartera Contrapunto en 2017 después de impuestos y comisiones