Resumen del tercer trimestre de 2014

El IBEX-35 bajó un 0,90% en el tercer trimestre aunque gracias a los dividendos y las ampliaciones de capital generó una rentabilidad positiva del 0,21%. Desde el 31 de diciembre de 2013 hasta el 30 de septiembre de 2014, el índice selectivo subió un 9,16% pero la rentabilidad incluyendo dividendos y ampliaciones fue del 12,80%.

El IBEX Empresas se comportó peor que el IBEX-35, pues generó una rentabilidad negativa del 2,30%. A diferencia del IBEX-35, el IBEX Empresas no es un índice ponderado sino que mide la rentabilidad media de las empresas no financieras del IBEX-35. Incluye dividendos y ampliaciones. Del 31 de diciembre de 2013 al 30 de septiembre de 2014, su rentabilidad fue muy similar a la del IBEX-35, de un 12,21%.

Este trimestre las carteras también han tenido rentabilidades negativas, salvo la Valor Al Alza y la Pragmática. Sin embargo, en términos acumulados desde el 31 de diciembre de 2013, todas salvo la Término Medio y la Consenso Relativo, siguen teniendo ventaja tanto respecto al índice de referencia (el IBEX Empresas, pues solo invierten en empresas no financieras) como respecto al IBEX-35. La ventaja de las carteras Contrarian, Contrapunto, Valor Al Alza y Pragmática ha sido superior al 8% respecto al IBEX Empresas en este período.

 

Composición de las carteras para el cuarto trimestre de 2014

Esta es la composición de las nueve carteras de Invertir Low Cost para el cuarto trimestre de 2014.

Las carteras están compuestas por valores del IBEX-35. Debido a los criterios de selección empleados, las entidades financieras quedan excluidas.

 

Contrarian

Composición: DIA, OHL, Telefónica, ACS, IAG

Salen: Iberdrola, Enagás

Entran: DIA, IAG

 

Término Medio

Composición: Enagás, Indra, IAG, ACS, Gas Natural

Salen: OHL, Abertis

Entran: Enagás, IAG

 

Consenso Relativo

Composición: Inditex, Técnicas Reunidas, Amadeus, DIA, Viscofán, Grifols, Red Eléctrica, Telefónica, OHL, Jazztel, Enagás, Indra, IAG, ACS, Gas Natural

Salen: Abertis

Entran: IAG

 

Contrapunto

Composición: DIA, OHL, Telefónica, ACS, IAG (este trimestre coincide con la Contrarian)

Salen: Enagás, Gas Natural

Entran: DIA, IAG

 

Valor

Composición: OHL, Técnicas Reunidas, Gas Natural, ACS, Telefónica, Indra, IAG, DIA, Enagás, Abengoa

Salen: Repsol, Red Eléctrica

Entran: IAG, Abengoa

 

Valor Al Alza

Composición: Técnicas Reunidas, Gas Natural, ACS, Enagás, Abengoa

Salen: Red Eléctrica

Entran: Abengoa

 

Doble Consenso

Composición: Técnicas Reunidas, Viscofán, Red Eléctrica, Jazztel, Enagás

Salen: Grifols, Gas Natural, ACS

Entran: Viscofán, Jazztel, Enagás

 

Pragmática

Composición: Red Eléctrica, Enagás, Gas Natural, ACS, Telefónica

Salen: Técnicas Reunidas

Entran: Telefónica

 

Fusión (Contrapunto + Doble Consenso)

Composición: DIA, OHL, Telefónica, ACS, IAG, Técnicas Reunidas, Viscofán, Red Eléctrica, Jazztel, Enagás

Salen: Grifols, Gas Natural

Entran: DIA, IAG, Viscofán, Jazztel

 

La evolución diaria puede seguirse en Las 9 carteras actualizadas

 

Seis pánicos en ocho meses

El ciclo bajista de la bolsa española que se inició en 2010 concluyó el 24 de julio de 2012, cuando el Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) marcó un mínimo de 602,56 puntos. En los once meses siguientes, el IGBM subió un 26% pero en solo cuatro meses, entre el 24 de junio y el 21 de octubre de 2013, se revalorizó un 35%.

Desde entonces ha tenido lugar una serie de pánicos que se han saldado con pérdidas de entre un 5% y un 7%. Aunque la magnitud de las caídas no sea muy relevante, la reiteración de las mismas es algo preocupante, pues el aumento en la volatilidad de un índice bursátil no suele ser una buena señal.

Las constantes correcciones que se produjeron antes del gran desplome de 2008 se debieron casi siempre al mismo motivo: las hipotecas subprime. En cambio, los seis pánicos que han tenido lugar en los últimos ocho meses han respondido a causas diversas, aunque una domina sobre las demás: el conflicto entre Rusia y Ucrania y las sanciones económicas mutuas entre Rusia y la Unión Europea.

 

28 de noviembre a 13 de diciembre de 2013 (2,1 semanas)
IGBM -5,8%

Causa principal:
Temor a una retirada de los estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal (banco central de Estados Unidos).

Otras causas:
El gobierno español retira financiación al sector eléctrico.
El Banco Central Europeo no aprueba medidas de apoyo a la economía, en contra de las expectativas del mercado.

15 a 27 de enero 2014 (1,7 semanas)
IGBM -7,4%

Causa principal:
Hundimiento del peso argentino y contagio a divisas y bolsas emergentes.

6 a 14 de marzo de 2014 (1 semana)
IGBM -4,6%

Causa principal:
El 14 de marzo Rusia invade Crimea.

4 a 15 de abril de 2014 (1,6 semanas)
IGBM -5,3%

Causas:
Crisis política entre Rusia y Ucrania y temor a una interrupción del gas ruso procedente de Ucrania.
Riesgo de deflación en Europa.
El Banco Central Europeo sigue sin aprobar medidas.
Corrección en el Nasdaq, el mercado de acciones tecnológicas de Estados Unidos.

19 de junio a 15 de julio de 2014 (3,7 semanas)
IGBM -6,3%

Causa principal:
El Banco Espirito Santo, uno de los mayores de Portugal, se hunde en bolsa debido a irregularidades financieras. Moody’s rebaja la calificación de riesgo del Espírito Santo Financial Group, el mayor accionista del banco, tres escalones por debajo del bono basura.

Otras causas:
Revelación de fraude en Let’s Gowex, empresa cotizada en el MAB (Mercado Alternativo Bursátil).

30 de julio a 7 de agosto de 2014 (provisional)
IGBM -7,7%

Tras una breve recuperación entre el 15 y el 30 de julio, del 4,2%, el índice general de la bolsa española ha vuelto a caer más de un 5% en pocos días. La pérdida acumulada desde el máximo del 19 de junio ya es del 9,9%.

Causa principal:
Se agrava el conflicto entre Rusia y Ucrania. Rusia responde a las sanciones económicas de la Unión Europea y Estados Unidos con represalias similares.

Otras causas:
El Banco Espirito Santo pierde el 70% de su valor en tres días y debe ser rescatado por el gobierno portugués.
Conflicto bélico entre Israel y Gaza.
La economía italiana entra en recesión.
EEUU autoriza ataques aéreos en Irak. Temor a que sea el preludio de una nueva intervención americana y preocupación por los efectos sobre el precio del petróleo.

 

Los desplomes vienen precedidos por una serie de correcciones bruscas como las que se han producido últimamente, si bien es verdad que de una magnitud superior. Un período de calma relativa de varios meses de duración alejaría el peligro de un desplome. En cambio, una nueva corrección del orden del 10% incrementaría notablemente el riesgo.

 

Los mejores fondos de inversión en bolsa española

El cuadro siguiente recoge la rentabilidad anualizada de los diez fondos de renta variable española que han obtenido mejor resultado en los últimos 10 años (del 30 de junio de 2004 al 30 de junio de 2014). Los datos han sido obtenidos a partir de Morningstar. El número total de fondos de inversión en bolsa española es actualmente de 104 pero solo cincuenta tienen un historial de rentabilidad superior a 10 años.

La rentabilidad se compara con la del Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) con dividendos.

mejores_fondos_30jun14Los fondos de inversión más rentables tienen menos riesgo

 

Resumen del segundo trimestre de 2014

En el segundo trimestre, la rentabilidad con dividendos y ampliaciones del IBEX-35 fue del 6,90% mientras que el IBEX Empresas (rentabilidad media de las empresas del IBEX-35) dio un 5,10%.

A pesar de la revalorización del principal selectivo de la bolsa española, el PER mediano del índice cayó de 21,7 a final del primer trimestre a 21,0 a final del segundo trimestre. El PER mediano es el PER del valor que ocupa la posición intermedia en la tabla por PER. Dado que el IBEX contiene un número impar de valores, lo calculamos como la media del PER de los dos valores que ocupan las posiciones intermedias. No obstante, los diez valores más baratos según este criterio, se encarecieron un 7,9% de media.

Siete de las nueve carteras de Invertir Low Cost batieron al IBEX Empresas, el índice de referencia ya que ninguna de ellas contiene entidades financieras. Las mejores fueron la Contrarian (9,93%), la Contrapunto (10,55%), la Valor (10,21%), la Valor Al Alza (11,91%) y la Pragmática (11,33%).

Ver la composición de las nueve carteras para el tercer trimestre de 2014.

En cuanto a los datos del primer semestre, la rentabilidad con dividendos del IBEX-35 ha sido del 12,56% y la del IBEX Empresas, del 14,86%. La bolsa española está siendo una de las mejores a nivel internacional este año.

Ver Ranking de bolsas internacionales.

En este primer semestre, todas las carteras salvo la Consenso Relativo (que es la más diversificada, pues cuenta con más de la mitad de las empresas presentes en el IBEX-35) superan el índice de referencia. Las más rentables han sido la Valor Al Alza (28,44%), la Contrapunto (24,13%), la Contrarian (23,64%), la Pragmática (22,05%) y la Fusión (22,05%), todas ellas compuestas por cinco valores.

 

Composición de las nueve carteras para el tercer trimestre de 2014

Esta es la composición de las nueve carteras de Invertir Low Cost para el tercer trimestre de 2014.

Las carteras están compuestas por valores del IBEX-35. Al salir Ebro del índice selectivo, también sale de algunas carteras. Abengoa sustituye a Ebro pero no entra en ninguna cartera. Debido a los criterios de selección empleados, las entidades financieras quedan excluidas.

 

Contrarian
OHL, Telefónica, Iberdrola, Enagás, ACS

Sin cambios

 

Término Medio
OHL, ACS, Indra, Gas Natural, Abertis

Sale Ebro
Entra Abertis

 

Consenso Relativo
Inditex, Técnicas Reunidas, DIA, Amadeus, Viscofán, Grifols, Red Eléctrica, Jazztel, Telefónica, Enagás, OHL, ACS, Indra, Gas Natural, Abertis

Sale Ebro
Entra Abertis

 

Contrapunto
OHL, Telefónica, Enagás, ACS, Gas Natural

Sin cambios

 

Valor
OHL, Telefónica, ACS, Gas Natural, Técnicas Reunidas, Enagás, Indra, Repsol, DIA, Red Eléctrica

Entran Indra y DIA
Salen Ebro y Viscofán

 

Valor Al Alza
ACS, Gas Natural, Técnicas Reunidas, Enagás, Red Eléctrica

Salen OHL y Telefónica
Entran Técnicas Reunidas y Enagás

 

Doble Consenso
Red Eléctrica, Técnicas Reunidas, Grifols, ACS, Gas Natural

Salen Jazztel e Indra
Entran Técnicas Reunidas y Gas Natural

 

Pragmática
Red Eléctrica, Gas Natural, Enagás, ACS, Técnicas Reunidas

Salen Grifols y Telefónica
Entran Enagás y Técnicas Reunidas

 

Fusión (Contrapunto + Doble Consenso)
OHL, Telefónica, Enagás, ACS, Gas Natural, Red Eléctrica, Técnicas Reunidas, Grifols

Salen Jazztel e  Indra
Entra Técnicas Reunidas

 

Podéis seguir la evolución diaria de estas carteras en Las 9 carteras actualizadas

 

El lunes 30 de junio, las carteras para el tercer trimestre de 2014

Hoy a las 19 horas, saldrá publicada la nueva composición de las carteras para el tercer trimestre de 2014.

Las carteras están compuestas por valores del IBEX-35 y debido a los criterios de selección empleados, las entidades financieras quedan excluidas.

Dado que la Término Medio y la Consenso Relativo no dependen de los precios de las acciones, avanzo cómo quedan para el próximo trimestre.

Cartera Término Medio
OHL, ACS, Indra, Gas Natural, Abertis
Sale Ebro (porque abandona el IBEX-35) y entra Abertis

Cartera Consenso Relativo
Inditex, Técnicas Reunidas, DIA, Amadeus, Viscofán, Grifols, Red Eléctrica, Jazztel, Telefónica, Enagás, OHL, ACS, Indra, Gas Natural, Abertis
Sale Ebro (porque abandona el IBEX-35) y entra Abertis

Ampliaciones de capital con descuento, ¿qué gana el accionista?

En las ampliaciones de capital gratuitas vimos que el accionista no sale realmente beneficiado por el hecho de recibir nuevas acciones (aunque sí puede obtener ventajas fiscales), pero tampoco perjudicado porque haya más acciones de la empresa en circulación.

Ahora veremos qué ocurre cuando una sociedad hace una ampliación de capital en la cual las acciones no son gratuitas sino que se venden con un descuento respecto al precio de mercado. Se trata de las ampliaciones con prima de emisión.

El precio al que se venden las acciones es el precio de emisión. La prima de emisión es la diferencia entre el precio de emisión y el valor nominal al que fueron emitidas las acciones en el momento de la constitución de la sociedad (ese valor puede haber experimentado cambios en el tiempo, pero eso carece de importancia ahora). El precio de emisión es superior al valor nominal pero inferior al precio de mercado.

Intuitivamente, parece que el accionista ganará menos que en el caso de una ampliación gratuita, ya que debe aportar dinero. Sin embargo, la sociedad está recaudando nuevos recursos, por lo que podrá generar más beneficios en el futuro (siempre y cuando destine los nuevos recursos a invertir, que suele ser el caso, y no a pagar deudas, lo cual sucede de vez en cuando).

Se plantean dos cuestiones:

1. Con una ampliación con prima de emisión, ¿un accionista gana más o menos que con una ampliación gratuita?
2. Cuanto más barato sea el precio de emisión de las nuevas acciones, ¿tanto más ganará el accionista?

En el ejemplo para explicar la rentabilidad de una ampliación de capital liberada,  supusimos que la ampliación tenía lugar un año después de comprar las acciones. Sin embargo, para explicar los efectos de una ampliación con prima de emisión, es mejor suponer que esta tiene lugar enseguida después de que el accionista haya comprado las acciones. El motivo es que para calcular la rentabilidad de la operación hay que considerar el efecto que tiene sobre el valor de las acciones los beneficios que la sociedad ha obtenido con los nuevos recursos recaudados, a fin de comparar el valor de las acciones al cabo de un año con el valor que tenían estas en el momento de la ampliación.

Estos son los datos relevantes de la sociedad:
Patrimonio neto = 1.000.000 euros
Número de acciones = 10.000
Valor contable = 100 euros (patrimonio neto dividido por el número de acciones).
Suponemos que el precio es igual al valor contable.

1. Con una ampliación con prima de emisión, ¿un accionista gana más o menos que con una ampliación gratuita?

Un inversor compra 20 acciones a 100 euros. Seguidamente, la empresa anuncia que creará 1 acción nueva por cada 20 antiguas a un precio de emisión de 80 euros, o sea con un descuento del 20%.

La ampliación hace bajar el precio de las acciones que ya están en circulación, pues los beneficios tendrán que repartirse entre más títulos. Para saber en cuánto lo hace bajar, se hace el siguiente razonamiento:

Antes de la ampliación, un accionista con 20 acciones tenía 20 x 100 = 2.000 euros. Después tendrá 21 acciones pero habrá pagado 80 euros por la nueva acción. Su inversión total será de 2.080 euros. Como no se puede crear dinero de la nada, las 21 acciones seguirán valiendo 2.080 euros. Por tanto, después de la ampliación cada acción valdrá en el mercado 2.080 / 21 = 99,048 euros.

Llegaremos al mismo resultado si calculamos el valor contable. La sociedad ha creado en total 500 nuevas acciones e incrementa sus recursos propios en 500 x 80 = 40.000 euros. Su nuevo patrimonio neto será de 1.040.000 euros. Al dividir por las 10.500 acciones que tiene ahora, el valor contable es de 99,048 euros. Como dijimos en el caso de la ampliación liberada, las acciones suelen cotizar por encima del valor contable pero la lógica es la misma.

Si el inversor suscribe la nueva acción, gana 99,048 – 80 = 19,048 euros. Pero pierde un poco (99,048-100 = 0,952 euros) en cada una de las 20 acciones que ya tenía, o sea 19,048 euros en total. Con una acción gana mucho pero con las 20 restantes pierde un poco con cada una. La ganancia total es igual a la pérdida total. Es decir, en el momento de la ampliación, el accionista no tiene ningún beneficio.

Sin embargo, hay que ver qué pasará dentro de un año.

Ahora la sociedad tiene un patrimonio neto de 1.040.000 euros. Como en el ejemplo de la ampliación gratuita, supondremos que la empresa obtiene una rentabilidad del 15% sobre sus recursos propios. Entonces, al cabo de un año habrá obtenido un beneficio de 156.000 euros. Si no reparte dividendos, esa cantidad se añadirá al patrimonio neto, que alcanzará la cifra de 1.196.000 euros. Al dividir por el número de acciones (10.500), el nuevo valor contable será de 113,905 euros. Como el precio coincide con el valor contable, el accionista tendrá 21 x 113,905 = 2.392 euros, un 15% más de los 2.080 euros que invirtió. Es la misma rentabilidad que obtenía en el caso de una ampliación gratuita.

Por tanto, una ampliación con prima de emisión da la misma rentabilidad al accionista que una ampliación gratuita, siempre y cuando la sociedad obtenga un rendimiento adecuado de los recursos recaudados en la ampliación. En caso contrario, la rentabilidad será inferior.

2. Cuanto más barato sea el precio de emisión de las nuevas acciones, ¿tanto más gana el accionista?

¿Qué pasa si la sociedad, en vez de ofrecer las acciones a 80 euros, las vende a 20 euros? En este caso, el descuento sobre el precio de mercado será del 80%. Muchos inversores creerán que se trata de una oportunidad mejor que la anterior. ¿Estarán en lo cierto?

Supongamos que la sociedad quiere recaudar la misma cantidad que en el caso anterior, 40.000 euros. Entonces tendrá que emitir 2.000 acciones y no 500. O sea, 4 acciones nuevas por cada 20 antiguas (2.000 es a 10.000 lo mismo que 4 es a 20).

El accionista que suscriba las 4 acciones deberá pagar 80 euros en total, de modo que su inversión global será de 2.080 euros, igual que antes.

Haciendo un cálculo parecido al anterior, se puede comprobar que el nuevo precio de mercado será de 86,67 euros. El efecto sobre el precio es mucho mayor porque el número de acciones creadas también es mucho mayor.

Así, un accionista con 20 acciones que suscriba 4 acciones nuevas a 20 euros cada una, ganará 4x (86,67 – 20) = 266,67 euros. Pero con las 20 acciones que ya tenía, perderá 20 x (100 – 86,67) = 266,67 euros. Tampoco obtiene un beneficio inmediato con la ampliación, a pesar de que la sociedad le ofrece las acciones a precio de saldo.

Y al cabo de un año, ¿cuál será la situación?

Los recursos propios también serán de 1.196.000 euros pero el número de acciones será de 12.000. Así, el precio (que coincide con el valor contable) será de 99,67 euros. El accionista tendrá 24 acciones, que valdrán 2.392 euros, un 15% más que al principio.

De nuevo, el mismo resultado. Esto significa que el accionista no gana más por recibir acciones más baratas. A mayor descuento no hay mayor ganancia. Si las sociedades cotizadas a veces ofrecen sus acciones a precios muy bajos es solo con el fin de persuadir a los inversores para que las suscriban.

Ampliaciones de capital gratuitas, ¿buenas o malas para el accionista?

Ampliaciones de capital gratuitas, ¿buenas o malas para el accionista? Parte II (ejemplo numérico)

Cometemos el 80% de los errores en el 20% del tiempo

En el período de 40 años que va de 1973 a 2012, 21 años fueron de crisis, 11 de recuperación o estancamiento y 8 de euforia.

A continuación resumo los ciclos económicos que ha habido en las últimas cuatro décadas.

Crisis 1973-1982

Recuperación 1983-1984

Euforia 1985-1987

Estancamiento 1988-1989

Crisis 1990-1992

Recuperación 1993-1995

Euforia 1996-1998

Estancamiento 1999

Crisis 2000-2002

Recuperación 2003-2004

Euforia 2005-2006

Estancamiento 2007

Crisis 2008-2012

Recuperación 2013-?

Euforia ?-?

Hay que tener en cuenta que el primer año de recuperación de cada ciclo fue similar al de 2013. Habría que calificarlo más bien de “no empeoramiento”.

En las fases de euforia, los consumidores asumen deudas elevadas al pensar que los ingresos continuarán aumentando al mismo ritmo en el futuro. Los empresarios amplían su capacidad productiva para satisfacer una demanda que parece en continuo aumento. Tras algunos buenos años de la bolsa, muchos ahorradores se animan al fin a entrar en el mercado de valores. A continuación, los ingresos disminuyen pero las deudas no, muchos negocios quedan sobredimensionados y los ahorros se volatilizan.

En esos años de euforia, que representan el 20% del tiempo, cometemos la mayor parte de los errores económicos. Por otro lado, los errores en las fases de euforia tienen mayor repercusión que los que se puedan cometer en otras épocas ya que involucran precios más altos, inversiones más cuantiosas y planes más optimistas.

Esta circunstancia parece obedecer el “principio de Pareto”, llamado así en honor a Vilfredo Pareto, economista italiano de principios del siglo XX, que fue el primero en observar que el 80% de la riqueza estaba en poder del 20% de la población. A partir de aquí se ha utilizado este principio para demostrar que la relación 20/80 se cumple, de forma aproximada, en muchos otros aspectos. Por ejemplo, se afirma que el 20% de los clientes proporciona el 80% de los ingresos de una empresa.

Quienes tienen elevados recursos también pierden en las crisis, y mucho. Por poner solo un ejemplo, en enero de 2009 el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, había perdido 39 de los 40 millones de euros que invirtió a título personal en abril de 2008 en acciones del Royal Bank Of Scotland. Sin embargo, siempre siguen contando con recursos que les permiten recuperarse rápidamente. En cambio, la clase media a menudo pierde gran parte de sus ahorros o, peor aún, se queda endeudada, por lo que su recuperación es mucho más lenta.

Seguramente, la concentración de la riqueza tiene algo que ver con la concentración de los errores en las fases de euforia. El hecho de que los ciclos económicos cada vez sean más pronunciados explicaría por qué la riqueza está cada vez más concentrada.

A menudo se habla de la importancia de diversificar por tipos de activo, por sectores, por países, etc. Lo que suele olvidarse es que la falta de diversificación más peligrosa consiste en concentrar los recursos en activos de riesgo en los peores momentos para hacerlo.

Ampliaciones de capital gratuitas, ¿buenas o malas para el accionista? Parte II (ejemplo numérico)

Partiremos de una empresa que hace un año tenía 10.000 acciones y un patrimonio neto de 1.000.000 euros, y de un accionista que tiene 20 acciones compradas a 100 euros. Supondremos que el precio de la acción es igual a su valor contable. En tal caso, el precio será igual al patrimonio neto dividido por el número de acciones, o sea 100 euros.

Opción 1: dividendo

Al cabo de un año, la empresa gana 150.000 euros netos y decide repartir el 40% de ese beneficio como dividendos, o sea 60.000 euros. A cada acción le corresponderán 6 euros (60.000 euros dividido por 10.000 acciones). Como el accionista compró las acciones a 100 euros, tendrá un rendimiento por dividendo del 6%.

El precio de las acciones será el nuevo patrimonio neto dividido por el número de acciones. Como los beneficios no distribuidos son de 90.000 euros (los beneficios netos menos los dividendos pagados), el nuevo patrimonio neto será de 1.090.000 euros. Por tanto, el valor contable será de 109 euros. Como hemos supuesto que el precio es igual al valor contable, la plusvalía obtenida por el accionista será del 9%.

La rentabilidad es la suma de la plusvalía y del rendimiento: un 15% en este caso.

Opción 2: suscribir nuevas acciones

Imaginemos que la sociedad no quiere pagar dividendos y en vez de eso hace una ampliación liberada en la proporción de 1 acción nueva por cada 20 antiguas.

La ampliación hará bajar el precio de las acciones que ya están en circulación porque los dividendos futuros se tendrán que repartir entre un número mayor de títulos.

Primero tenemos que tomar como referencia el precio que habría sin la ampliación. Puesto que la sociedad no paga dividendos, su nuevo patrimonio neto será de 1.150.000 euros, es decir, destina todo el beneficio a recursos propios. El valor contable y el precio serían de 115 euros. Pero al hacer la ampliación crea una acción nueva por cada 20 antiguas, o sea 500 acciones en total. Por tanto, el nuevo precio será de 1.150.000 dividido por 10.500 acciones, que es 109,52 euros.

En realidad, cuando hay una ampliación el nuevo precio no se calcula así porque el precio de las acciones no suele coincidir con su valor contable. Lo que se hace es aplicar una sencilla fórmula: «Antes = Después». Es decir, la ampliación no hace milagros, de modo que un accionista que acuda a la ampliación tendrá la misma cantidad de dinero antes que después de suscribir las nuevas acciones.

Antes de la ampliación, un accionista con 20 acciones tenía 20 x 115 = 2.300 euros. Después tendrá 21 acciones pero este conjunto de acciones seguirá valiendo 2.300 euros. Esto significa que cada acción valdrá 2.300 / 21 = 109,52 euros. Como se puede ver, el mismo resultado obtenido al calcular el valor contable. En la práctica, las acciones suelen cotizar por encima del valor contable, por ejemplo 1,5 veces por encima. En tal caso, el precio sería de 1,5 x 109,52 euros. La lógica es la misma, solo cambia la proporción.

El accionista compró esas 20 acciones hace un año a 100 euros. Así, la inversión inicial fue de 2.000 euros. Ahora tiene 2.300 euros, por lo que su ganancia de capital o plusvalía es del 15%. Como en este caso no hay pago en efectivo, el rendimiento es cero. Por tanto, la rentabilidad coincide con la plusvalía. El mismo resultado que en el caso de cobrar el dividendo.

Opción 3: vender los derechos de suscripción

El accionista que no quiere suscribir nuevas acciones, puede vender los derechos de suscripción. En una ampliación, cada acción antigua genera un derecho de suscripción. Un accionista con 20 acciones tendrá 20 derechos.

Esos derechos tienen un valor teórico, que es la diferencia entre el precio que había antes de la ampliación (115 euros) y el nuevo precio (109,52 euros), o sea 5,48 euros. Por definición, el valor del derecho equivale a la pérdida de valor de la acción, lo que se denomina efecto dilución. Es una manera de compensar al accionista por la depreciación de sus acciones como consecuencia de la creación de los nuevos títulos.

El accionista continuará teniendo 20 acciones pero a un precio de 109,52 euros, lo que hace un total de 2.190,5 euros. Al haber comprado esas acciones a 100 euros, tendrá una plusvalía del 9,52%. Pero al ingresar 5,48 euros por cada derecho, percibirá una renta total de 20 x 5,48 = 109,52 euros. Así, el rendimiento generado por la venta de derechos será igual a 109,52 / 2.000 = 5,48%. La suma de ambos conceptos vuelve a dar un 15%, la misma rentabilidad que en los casos anteriores.

Por tanto, la rentabilidad bruta de las tres opciones es la misma. En las opciones de dividendo flexible, las empresas compran los derechos a un precio fijo, que es el valor teórico. Pero si esos derechos se venden en el mercado, el precio puede situarse por encima o por debajo del valor teórico. En tal caso, al rentabilidad será mayor o menor al 15%. Por otro lado, hay que tener en cuenta los aspectos fiscales que ya comenté en el artículo anterior (Ampliaciones de capital gratuitas, ¿buenas o malas para el accionista?)

Ampliaciones de capital con descuento, ¿qué gana el accionista?