Analistas: ¿más fiables en julio que en enero? (Parte II)

En la primera parte de este articulo vimos que un inversor que hubiera comprado los valores más recomendados por los analistas en enero de 2014 y los hubiera mantenido a lo largo de todo el año, habría perdido un 4,6% mientras que el mercado ganó un 9%. Sin embargo, decíamos que seguir las recomendaciones de los analistas a principios de año es el peor momento para hacerlo porque los expertos no han podido aún valorar los resultados y el balance de situación que se van publicando a lo largo del primer trimestre.

Ahora supondremos que el inversor consulta las opiniones de los analistas dos veces al año, en enero y en julio y que en este último mes actualiza su cartera en función de los cambios observados en las recomendaciones de los expertos.

ene14bLa primera tabla ordena los valores del IBEX=35 según su nivel de recomendación en enero de 2014.  Los números de la segunda columna indican la diferencia entre las recomendaciones de compra respecto a las de venta. Por ejemplo, en el caso de IAG, el valor más recomendado, el número de recomendaciones de compra o sobreponderar menos el número de recomendaciones de venta o infraponderar era de 16. En cambio, en el caso de Banco de Sabadell, el valor menos recomendado, los consejos de venta o infraponderar superaban en 20 a los de compra o sobreponderar. Se ha considerado que sobreponderar equivale a comprar y que infraponderar equivale a vender.

Podemos ver que los diez valores más recomendados en enero de 2014 dieron una rentabilidad media del 5,70% en los siguientes seis meses, mientras que los menos recomendados fueron mucho más rentables de media: un 19,33%. En el mismo período, la rentabilidad media de los 35 valores del IBEX fue del 14,57%.

Sorprende ver que entre los diez valores más recomendados hubo cuatro con rentabilidad negativa mientras que entre los diez menos recomendados todos fueron positivos.

IBEX-35 Primer semestre 2014 m2

En cambio, veamos qué ocurrió en el segundo semestre. Si hubiéramos hecho una cartera con los diez valores más recomendados por los expertos en el mes de julio, en los seis meses siguientes habríamos ganado un 2,67%, un resultado mucho más favorable que la media del mercado, que fue de -6,00% (ver tabla siguiente). Utilizo la media simple de la rentabilidad de los 35 valores del IBEX, más que el propio IBEX-35, porque este es un índice ponderado mientras que la cartera está dividida a partes iguales entre las diferentes acciones.

jul14bAsí, en lo que respecta al año 2014, las recomendaciones en julio fueron más fiables que en enero, que es lo que habíamos previsto.

De hecho, nuestro inversor únicamente hubiera tenido que cambiar dos valores: habría vendido OHL y Sacyr (que, efectivamente, tuvieron muy mal comportamiento en el segundo semestre) y habría comprado Jazztel y Red Eléctrica, que fueron mucho más rentables que el índice. Esto nos demuestra que un pequeño ajuste que tenga en cuenta la nueva información disponible puede suponer una gran diferencia.

IBEX-35 Segundo semestre 2014 m2

El cuadro siguiente resume la rentabilidad que hubiera obtenido el inversor que en enero de 2014 hubiera seleccionado los diez valores del IBEX-35 más recomendados pero que hubiera actualizado su cartera en julio de acuerdo con el mismo criterio.

Vemos que la ventaja obtenida en el segundo semestre sirvió incluso para compensar la gran desventaja sufrida en el primero de modo que el inversor habría acabado el año con una rentabilidad del 8,53%, superior al 7,70% de la referencia. Aunque el resultado hubiera sido casi idéntico al del IBEX-35, que ganó un 8,62% en 2014.

Resumen 2014 metodo2

Conclusiones

En 2014, haber creado una cartera de valores en enero en base a los diez valores más recomendados por los analistas y haber mantenido las acciones hasta fin de año habría producido un resultado netamente peor a la media del mercado.

Sin embargo, usar las recomendaciones de los analistas solo en el mes de enero supone privarse a uno mismo de las valoraciones que puedan hacer esos mismos analistas de los estados financieros que se irán conociendo a lo largo del primer trimestre. También es posible, como apunta Ricardo Santos Rodríguez en el estudio Consensos de beneficios y valoraciones en España en el período 2003-2013, que comentaba en la primera parte de este artículo, que las estimaciones de beneficios de los analistas se vuelven más realistas a partir del segundo semestre y que sus recomendaciones se basan probablemente más en datos reales que en expectativas, al contrario de lo que parece ocurrir a principios de año.

Un inversor que hubiera actualizado su cartera en julio habría sustituido dos valores que cayeron de forma importante en el segundo semestre por otros dos que subieron a contracorriente del resto del mercado. A pesar de que su cartera hubiera sido menos rentable que el IBEX en el primer semestre, habría batido claramente al mercado en el segundo. Aún así, el resultado anual habría sido muy similar al del índice de referencia.

Hay que tener presente que una determinada recomendación de compra o venta puede llevar tiempo activada y puede haber funcionado bien hasta el momento en que el inversor la tiene en cuenta. Por otro lado, desde que un analista emite un cambio de opinión hasta que este llega al inversor medio puede haber transcurrido un plazo de tiempo considerable.

En vez de entrar en el debate sobre si los analistas se equivocan o no, lo cual no nos aporta nada ni en un sentido ni en otro, lo que nos interesa llegar a saber es si a un inversor medio le sale a cuenta incorporar las recomendaciones de los expertos a su estrategia de selección de acciones y si hay una época mejor para ello. Mi hipótesis es que se trata de una información válida pero que con frecuencia se aprovecha en el momento equivocado o cuando está “caducada“.

De ahora en adelante, haremos un seguimiento de dos carteras, una compuesta por los valores más recomendados por los analistas según el método descrito y otra integrada por los valores menos recomendados, con objeto de averiguar si es posible diseñar una estrategia basada en este criterio que sea rentable a largo plazo. Estas nuevas carteras estarán disponibles a partir del lunes que viene.

Analistas: ¿más fiables en julio que en enero? (Parte I)

Los expertos batieron al IBEX en el primer semestre de 2015, pero ¿por cuánto?

Carteras basadas en las recomendaciones de los analistas

 

 

 

Analistas: ¿más fiables en julio que en enero? (Parte I)

Una cartera que refleja el consenso de los expertos

Me imagino a un inversor bien informado que tiene la costumbre de seguir las recomendaciones de compra y venta de los analistas bursátiles. Me imagino también que al principio de cada año este inversor compra los diez valores más recomendados por estos expertos y los mantiene hasta diciembre.

Mi intención es poner a prueba si tal estrategia es rentable en el caso del principal índice de la bolsa española, el IBEX-35, y en caso de que no lo sea, qué adaptaciones podrían hacerse para que lo sea. A tal efecto, he tomado las recomendaciones de los analistas según los datos recogidos por la agencia Thomson-Reuters, que se define como la principal fuente mundial de información inteligente para los negocios y los profesionales.

geometrico4Es tradición de los medios de comunicación consultar en enero (o a partir de mediados de diciembre) las previsiones de los expertos para el año. Considero que es el peor momento para hacerlo porque los analistas carecen de una información que puede tener una influencia considerable durante buena parte del ejercicio: los resultados y el balance de situación del año anterior, que se publican entre finales de enero y finales de febrero y en algunos casos en marzo.

Mi previsión inicial es que el inversor del que hablaba al principio haría bien en actualizar su cartera al menos una segunda vez, por ejemplo en el mes de julio, aunque creo que sería aún mejor que lo hiciera en septiembre y en marzo, pues en tal caso los analistas habrían valorado los estados financieros semestrales.

Las conclusiones del presente estudio son solo orientativas, pues solo hacen referencia al año 2014 y al primer semestre de 2015, pero son el primer paso para obtener resultados más concluyentes en el futuro.

Los analistas son más optimistas en enero

El problema de seguir las recomendaciones de los analistas solo en enero se ve agravado por otro posible inconveniente.

Según un exhaustivo análisis llevado a cabo por Ricardo Santos Rodríguez y publicado en la revista de Bolsas y Mercados Españoles bajo el título Consensos de beneficios y valoraciones en España en el período 2003-2013, “los analistas comienzan el año de manera muy optimista y van rebajando sus estimaciones de beneficios hacia el valor final real a medida que pasa el año y se van conociendo más datos”. Dado que los analistas tienden a recomendar valores para los que esperan mayores incrementos de beneficios, es probable que las recomendaciones que hacen a principios de año estén influidas más por expectativas que por datos reales, mientras que es plausible que a mediados de año sus recomendaciones sean más fiables porque estas se basan en mayor medida en información real y no tanto en expectativas, o en todo caso en expectativas más realistas.

El autor del citado artículo añade que es a partir del mes de julio cuando los analistas revisan de manera más intensa sus previsiones iniciales y las ajustan a la realidad. Este mayor optimismo en enero y esta vuelta a la realidad a partir de julio explicaría, al menos en parte, los conocidos efecto enero (un mes habitualmente alcista) y efecto septiembre (un mes frecuentemente bajista).

Es probable, pues, que el inversor que toma sus decisiones influido por las estimaciones de los analistas pueda verse contagiado de algún modo del exceso de optimismo de estos. En cambio, si un mercado alcista durante el primer semestre está inflando las expectativas de un inversor para el segundo semestre, tal vez conocer las recomendaciones de los analistas a partir de julio le ayude a moderar su optimismo y tomar decisiones más sensatas.

Entender las recomendaciones de los analistas

Las recomendaciones de los analistas acerca de un valor cotizado en bolsa suelen dividirse en cinco grupos:

recomendacionesLas recomendaciones de compra y de venta no dan lugar a dudas. Las otras requieren alguna aclaración. El término sobreponderar está más bien pensado para los gestores de un fondo de inversión que invierte en todos los valores del IBEX-35. Si, por ejemplo, Enagás pondera un 1% en la composición del IBEX-35, sobreponderar significaría destinar más de ese 1% de la cartera del fondo a este valor. Cuánto exactamente, si un 1,5%, un 5% o un 10%, eso ya es criterio del gestor. Sin embargo, si un valor, como el Santander, pondera un 15% en el IBEX-35 y el fondo no puede invertir más del 10% en un valor determinado, “sobreponderar” no tiene mucho sentido en este aspecto. En general, se puede considerar que el término sobreponderar equivale a una recomendación de compra pero de menor convicción que la de compra.

Edificio3La recomendación de mantener significa conservar el valor si uno lo tiene en cartera pero no comprarlo si no se tiene, lo cual podría traducirse como “esperar a que baje de precio”. A veces puede interpretarse como que el analista es indiferente hacia el valor o bien que simplemente espera que ese valor se comporte igual que la media del mercado, por lo que no vale la pena comprarlo si uno se propone superar la rentabilidad del índice de referencia.

La recomendación de infraponderar sería una manera menos fuerte de decir vender o simplemente mantenerse al margen. Hay que tener en cuenta que a menudo los analistas son poco propensos a dar recomendaciones de venta para no dañar su imagen ante las empresas que evalúan. Recordemos que muchos analistas trabajan para firmas de bolsa que intermedian en la colocación de bonos o ampliaciones de capital de las mismas empresas a las que evalúan, de modo que una recomendación negativa puede suponerles la pérdida de un cliente. Teniendo esto en cuenta, la recomendación de vender debe considerarse la de mayor convicción de todas. No es de extrañar que sea la menos frecuente. Por ello, algunos analistas muy negativos con algún valor pueden disimular un consejo de venta con convicción bajo la denominación más diplomática de infraponderar.

De este modo, podemos considerar que comprar y sobreponderar significan en realidad lo mismo, y que vender e infraponderar también tienen un significado similar.

Con el fin de calcular la recomendación media de los analistas para cada valor del IBEX-35 he utilizado dos métodos. En el primero, he tenido en cuenta las recomendaciones de mantener y en el segundo, no. Este segundo método parte de la hipótesis que decir mantener es como no decir nada o como mostrar indiferencia, y recoge por tanto las recomendaciones con mayor compromiso. En este artículo me he basado en el segundo método.

Considero, tal como suele hacerse, que la recomendación de comrpa vale 1 punto, la de sobreponderar 2 puntos, la de mantener 3 puntos, la de infraponderar 4 puntos y la de vender 5 puntos. Luego sumo las puntuaciones de los dos primeros grupos y la de los dos últimos pero no tengo en cuenta las recomendaciones de mantener. Finalmente calculo la diferencia entre ambas sumas. Cuanto mayor sea la diferencia entre ambas sumas, mayor favor recibe el valor de los analistas en general. De esta forma hago un ranking de los valores del IBEX ordenados de más a menos recomendados.

Un inversor que solo se fija en las recomendaciones de enero

En primer lugar, supondremos que el inversor solo se hubiera fijado en las recomendaciones dadas a principios de enero de 2014 y que hubiese decidido comprar los valores más recomendados para mantenerlos todo el año. Los resultados se muestran en la tabla siguiente.

IBEX-25 2014 Analistas 2

Se puede observar que los diez valores más recomendados en enero de 2014 dieron una rentabilidad media negativa del 4,64% en 2014 mientras que los diez valores menos recomendados generaron una ganancia del 9,97%. Por otro lado, el grupo de quince valores sobre los cuales los analistas fueron, en conjunto, más “neutrales” fue el más rentable, con un 17,51%. Si dividimos la tabla en dos grupos, los 17 valores más recomendados solo rindieron un 4,91%, frente al 12,91% de los menos recomendados.

En 2014 el IBEX-35 dio una rentabilidad del 8,62% pero a efectos comparativos tomamos la rentabilidad media simple de los 35 valores (porque en las carteras todos los valores ponderan igual) que fue del 9,02%. Así, la cartera de valores más recomendados en enero fue un 13,66% peor que la referencia del mercado.

No hay que caer en la tentación de concluir que no vale la pena seguir los consejos de los analistas. El problema, como decía al principio, es que las recomendaciones de principios de año no incorporan una información esencial para el conjunto del ejercicio como son la cuenta de resultados y el balance de situación que se publican entre enero y marzo, a pesar de lo cual los medios de comunicación y los inversores son mucho más proclives a consultar las opiniones de los expertos a principios de año.

En la segunda parte de este artículo veremos cómo nuestro inversor habría mejorado sus resultados en 2014 si hubiera actualizado su cartera en julio, lo cual es justo lo que cabía esperar.

Analistas: ¿más fiables en julio que en enero? (Parte II)

Los expertos batieron al IBEX en el primer semestre de 2015, pero ¿por cuánto?

Carteras basadas en las recomendaciones de los analistas

 

 

 

 

 

Invertir en oportunidades de dividendo internacionales

El debate sobre si es buena estrategia invertir en acciones de alto rendimiento por dividendo siempre está abierto. Vale la pena revisar de vez en cuando datos que nos puedan dar alguna luz sobre ello. Con este objetivo, he tomado un índice muy representativo, el S&P International Dividend Opportunities (oportunidades de dividendo internacionales).

Este índice está compuesto por 100 acciones con alto rendimiento por dividendo de países de todo el mundo excepto los Estados Unidos (ya que está orientado a inversores estadounidenses que desean diversificar en acciones internacionales). Forma parte de la familia de índices S&P Dow Jones. Se encuentra en versión índice de precios, en cuyo caso el ticker es SPGTDOU, y en versión índice de rentabilidad (con dividendos incluidos), siendo el ticker en este caso SPGTDOUT.

En la selección de las acciones se aplican unos filtros de calidad. Se descartan aquellas cuyo elevado rendimiento por dividendo se debe a causas excepcionales, como una caída excesiva en el precio de la acción. También se exige un beneficio por acción positivo antes de partidas extraordinarias y un crecimiento positivo de los beneficios en los últimos tres años. Asimismo, se requiere una evolución estable o al alza de los dividendos en los últimos tres años, aunque esta norma puede flexibilizarse en tiempos de crisis.

En lo que respecta a las acciones de mercados asiáticos, se aplica un filtro ético de acuerdo con el cual se eliminan las empresas que tengan una exposición de al menos un 5% a alcohol, juegos de azar, tabaco y productos derivados del cerdo.

La capitalización mínima de las empresas debe ser de 1.000 millones de dólares y el capital flotante mínimo (capital que circula libremente en bolsa, o sea que no está en manos de accionistas de control) debe ser de 300 millones de dólares para acciones de mercados emergentes y de 600 millones de dólares para acciones de mercados desarrollados.

El rendimiento se calcula mediante el cociente del dividendo pagado en los últimos 12 meses y el precio de la acción en la fecha de la actualización del índice. El índice se actualiza dos veces al año, en enero y en julio. Fue lanzado el 25 de enero de 2008 pero se ha calculado su rentabilidad desde 2005.

Este semestre, los países con mayor número de acciones en el índice son: Australia (19), China (11), Canadá (11) y Reino Unido (10). Solo hay una acción del mercado español.

Las acciones ponderan según el nivel de su rendimiento por dividendo. Actualmente los diez títulos principales suponen el 27,8% del índice y son los siguientes:

Canadian Oil Sands Limited
Baytex Energy Corp.
Crescent Point Energy Corp
Vodafone Group
Royal Dutch Shell PLC
Whitecap Resources Inc.
Berkeley Group Holdings Plc
Sainsbury (J)
Fortescue Metals Group
TOTAL SA

Los sectores más representados son energía (24,9%), finanzas (24,2%) y servicios públicos (15,1%).

Para comparar la evolución del índice International Dividend Opportunities me he basado en el FTSE-All World ex US, un índice que comprende acciones de gran y mediana capitalización de todos los países del mundo excepto Estados Unidos.

La tabla siguiente recoge la rentabilidad con dividendos en dólares de los dos índices a comparar. Puede verse que el Dividend Opportunities batió al FTSE-All World ex US en la mitad de los años pero lo hizo peor en la otra mitad y que el resultado final fue casi idéntico al de su referencia. En términos anuales, ambos índices dieron una rentabilidad del 5,9% anual.

SPGTDOUTEste resultado no confirma la bondad del rendimiento por dividendo como criterio de selección. Es similar al que se desprende de una cartera con los 7 valores con mayor rendimiento del IBEX-35 en el período 2006-2012. Por el momento parece que una cartera basada en acciones con alto rendimiento por dividendo bate al mercado durante unos períodos pero no lo hace en otros y que por término medio tiende a generar una rentabilidad parecida a la del índice de referencia.

En el caso del International Dividend Opportunities un problema añadido puede ser su elevada diversificación, pues es muy difícil batir al mercado con una cartera compuesta por cien títulos. Sin embargo, su composición, que ha pasado por algunos filtros de calidad como los antes indicados, puede servir de base para hacer una subselección en base a un criterio adicional.

Por ejemplo, el índice no discrimina las acciones según su pay-out (porcentaje que representa el dividendo en relación al beneficio por acción), de modo que podrían eliminarse aquellas con un pay-out demasiado alto, ya que no suele ser positivo que una empresa pague una proporción demasiado elevada de sus beneficios en concepto de dividendos.

El hecho de que el rendimiento por dividendo no sea un buen criterio de selección de acciones por sí mismo no implica que los dividendos no sean importantes, pues estos suponen una parte significativa de la rentabilidad total de las acciones.

Los dividendos son buenos aliados de los inversores a largo plazo

La importancia de los dividendos

Una cartera con los 7 valores con mayor rendimiento del IBEX-35 (2006-2012)

 

 

 

En cuánto, y cada cuánto, batieron las estrategias al mercado

El cuadro siguiente indica el número de trimestres en los que cada estrategia tuvo ventaja frente al mercado, concretamente frente a la rentabilidad media de todas las empresas del IBEX-35.

La cartera Contrarian solo batió al mercado el 56% de los trimestres. Sin embargo, en los trimestres en los que fue mejor que la referencia, tuvo una ventaja media del 5,12% trimestral. En cambio, los trimestres en los que se comportó peor, la desventaja fue solo del 2,70% de media. Este es el motivo por el cual esta estrategia superó en cerca del 6% anual al  mercado en el período considerado (31 de marzo de 2006 a 31 de marzo de 2014, un total de ocho años).

La cartera Valor batió al mercado el 75% de los trimestres, el porcentaje más alto junto con la cartera Fusión. Sin embargo, la ventaja media respecto al IBEX empresas fue menor que en el caso de la cartera Contrarian, de un 4,5% anual.

La cartera más diversificada, la Consenso Relativo, compuesta por quince valores, batió a la referencia del mercado el 66% de los trimestres y su ventaja media fue del 5,4% anual.

Las otras seis carteras, cinco de ellas compuestas por únicamente cinco valores, lograron batir al mercado dos de cada tres trimestres aproximadamente y obtuvieron una ventaja de alrededor del 10% anual.

Menos diversificación pero más seguridad

La mayoría de las carteras de Invertir Low Cost están concentradas en solo cinco valores. Sin embargo, presentan una volatilidad menor y una rentabilidad mayor que los índices de referencia. En el período del 31 de marzo de 2006 al 31 de diciembre de 2013 (un total de 31 trimestres),  tanto el IBEX-35 como la media de las empresas (IBEX empresas) tuvieron ocho trimestres con pérdidas mayores al 8%. En cambio, las carteras tuvieron entre tres y siete trimestres con pérdidas de tal magnitud. Es preciso recordar que la referencia más apropiada para nuestras carteras es el IBEX Empresas, ya que aquellas no contienen entidades financieras.

En cuanto a los trimestres con rentabilidades superiores al 10%, vemos que las carteras han tenido en general un menor número de trimestres con tales ganancias que el IBEX Empresas, a excepción de la Contrarian. En la tabla siguiente puede observarse que la cartera menos volátil ha sido la Valor Al Alza, pues es la que ha tenido un menor número de trimestres con pérdidas y ganancias más acusadas. A lo largo de ocho años, dicha cartera fue un 10% anual más rentable que el mercado en general.

Suele decirse que para ganar más hay que arriesgar más. Este postulado se conoce como la relación rentabilidad-riesgo. Es cierto cuando comparamos las acciones con los bonos o los depósitos bancarios. No obstante, cuando comparamos estrategias de inversión basadas en acciones, las estrategias conservadoras pueden ser más rentables que las más arriesgadas.

Tabla DR 31Trim