Dudas resueltas acerca del próximo dividendo de Repsol

Repsol inició una ampliación de capital liberada el 16 de junio de 2020 con objeto de pagar el dividendo complementario de 2019, en virtud del programa “Repsol Dividendo Flexible“. La operación estará vigente hasta el 6 de julio. Entre ambas fechas los accionistas de la petrolera podrán suscribir de forma gratuita, si lo desean, una acción nueva por cada 18 títulos que posean actualmente. En tal caso, se trata de una retribución en especie y no está sujeta a retención fiscal.

Alternativamente, los accionistas pueden optar por vender sus derechos de suscripción en bolsa, también llamados derechos de asignación gratuita porque son recibidos de forma gratuita por el hecho de ser titular de acciones de Repsol. Se tienen tantos derechos como acciones.

La tercera opción es vender directamente los derechos a Repsol, que se compromete a pagar 0,492 € por cada uno de ellos. En la práctica, equivale a un dividendo en efectivo. Sin embargo, hay que recordar que esta opción solo está disponible para los derechos asignados de forma gratuita, no para aquellos que hayan sido adquiridos en bolsa.

Repsol informa de que la ampliación es a cargo de las reservas por prima de emisión. Estos días hemos visto que los dividendos a cargo de las reservas por prima de emisión no tienen retención fiscal, como los descontados por Merlin Properties y Cellnex. Sin embargo, en el caso de la presente operación de Respol, tanto la venta de derechos de suscripción en bolsa como el dividendo en efectivo (o venta de derechos directamente a la empresal) sí están sujetos a retención fiscal.

El accionista que quiera recibir el pago en efectivo, debe comunicarlo a su intermediario bursátil no más tarde del 30 de junio, a menos que haya dado instrucciones previas sobre su preferencia en este tipo de operaciones.

El dividendo se descontó del precio de la acción el 16 de junio pero la fecha de pago es el 8 de julio.

¿Qué ocurre si un accionista de Repsol vende sus acciones antes del 8 de julio sin haber suscrito acciones nuevas ni vendido sus derechos en bolsa? Si lo ha solicitado, recibirá igualmente su dividendo, ya que a efectos de la ampliación lo relevante es si era titular de acciones de Repsol el día antes al inicio de la misma. O sea, cualquier accionista que lo fuera hasta el día 15 de junio de 2020 inclusive.

 

La bolsa en febrero

Febrero de 2020 fue un mes de gran volatilidad. La primera semana fue la mejor en tres años para la bolsa española, con una subida del 4,7%. El día 17 el IBEX 35 logró cerrar por encima de los 10.000 puntos, por vez primera desde el 23 de mayo de 2018. Sin embargo, solo resistió tres días sobre esa cota debido al pánico desatado por la expansión del coronavirus. Entre el día 19 y el cierre del mes, el selectivo sufrió una corrección del 13,5%. La última semana del mes fue la peor desde mayo de 2010.

La aparición del coronavirus es un acontecimiento tipo “cisne negro“, un suceso imprevisto del cual se espera un gran impacto económico en el futuro. Se considera que el desabastecimiento de materias primas procedentes de China, el principal foco del patógeno, así como la caída de la demanda por las restricciones en el movimiento de personas, pueden generar una disminución de los beneficios empresariales y del crecimiento económico.

Los valores más perjudicados por el nuevo contexto de incertidumbre fueron los vinculados al turismo, como IAG, Melià Hotels y Aena. No obstante, el más damnificado fue Repsol a causa del desplome del precio del petróleo a niveles de 50 dólares el barril Brent. Recordemos que la sostenibilidad del dividendo de la petrolera depende de que el precio del Brent se sitúe de forma estable por encima de los 50 dólares. Ver ¿Peligra el dividendo de Repsol?

La súbita corrección ha dejado el rendimiento por dividendo esperado para 2020 de los valores del IBEX a una media del 4,48%. Los diez valores con mayor remuneración, entre los cuales hay cuatro entidades financieras, generan un rendimiento medio del 7,42%.

¿Peligra el dividendo de Repsol?

Repsol prevé abonar un dividendo de 1 € a cargo de 2020, de los que unos 0,45 € se pagarían en diciembre de 2020 y 0,55 € en junio de 2021. En junio de 2020 se esperan 0,526 €, de modo que a lo largo de 2020 la remuneración al accionista será de unos 0,976 €. A los precios actuales (10,90 €), el rendimiento por dividendo es de casi el 9%, una cifra inaudita.

Pero, ¿es sostenible este dividendo?

En la actualización de su plan estratégico presentada en junio de 2018, Repsol realizó unas proyecciones de dividendos para el período 2018-2020 bajo el supuesto de que el precio del barril de petróleo Brent se mantuviera al menos en los 50 dólares. La compañía ha cumplido sus previsiones para 2018-2019 y ha confirmado un dividendo de 1 € para 2020. En el plan se contemplaba que en un escenario más favorable (precio del Brent por encima de 50 dólares), además llevaría a cabo recompras de acciones propias (aparte de las que ya realiza para compensar los títulos creados en virtud del programa “Repsol Dividendo Flexible“, que permite cobrar la remuneración en acciones).

Sin embargo, no contemplaba el escenario adverso, ¡a pesar de que el subtítulo del documento era “Crecimiento y valor en cualquier escenario“! En dicho documento se indicaba que el dividendo estaba completamente cubierto si el precio del barril Brent se mantenía estable por encima de los 50 $, de lo que se deduce que la cobertura sería parcial por debajo de ese precio. Se entiende, además, que cuanto más se aleje el precio del Brent de esa referencia, mayor será el recorte en el dividendo.

Hay que recordar que entre julio de 2015 y agosto de 2017, el precio del barril Brent estuvo por debajo de 50 dólares la mayor parte del período, como se ve en el gráfico siguiente. Actualmente, el precio se sitúa en torno a los 54 dólares, lo que tiene en vilo a los inversores.

Fuente: tradingeconomics.com

No obstante, la compañía está reorientando su estrategia hacia una menor dependencia de los combustibles fósiles y una mayor apuesta por las energías renovables, como el hidrógeno, y los biocombustibles. En diciembre de 2019 reiteró su compromiso con la lucha contra el cambio climático para adaptarse al nuevo escenario de transición energética. Espera haber reducido su dependencia del carbono (respecto al año base de 2016) en un 10% en 2025, un 20% en 2030 y un 40% en 2040. Aunque afirma ser la primera compañía de su sector que se propone generar cero emisiones netas en el año 2050, su objetivo real es alcanzar en ese año “al menos el 70% de reducción de emisiones netas“ y compensar el resto de emisiones contaminantes con reforestación y otras soluciones climáticas naturales.

A corto plazo, pues, la reducción de la dependencia de los hidrocarburos no va a ser especialmente rápida, por lo que cabe esperar que una eventual caída sustancial y duradera de los precios de los mismos tenga algún impacto sobre el dividendo.

Cobertura actual del dividendo

En este contexto, la compañía ha rebajado sus expectativas sobre el precio futuro del petróleo y del gas, lo que ha supuesto una corrección del valor contable de algunos activos, principalmente de exploración y producción de hidrocarburos en Estados Unidos y Canadá, por valor de 4.849 millones de euros después de impuestos.

En la actualización del plan estratégico de 2018, Repsol esperaba un beneficio por acción de 2 € en 2020. Esto no ha podido ser debido a la depreciación de activos señalada, que ha provocado que el beneficio neto de 2019 haya sido negativo en 3.816 millones de euros. Los saneamientos contables totalizaron 5.823 millones de euros, que incluye dicha depreciación de activos y provisiones para cubrir riesgos de litigios legales. De estos últimos, el más relevante es el contencioso que mantiene con la británica Addax Petroleum relacionado con la compra de Talisman Energy de 2015, por el que ha provisto 837 millones de euros por una posible indemnización.

En 2019, el beneficio neto sin estos extraordinarios fue de 2.042 millones de euros según la compañía, lo que supone 1,337 € por acción. Si bien está lejos del objetivo de 2 € establecido en 2018, cubre ampliamente el dividendo a cargo de 2019, que será de 0,95 €.

Por otro lado, el flujo de caja operativo fue de 4.849 millones de euros (3,17 € por acción). Más relevante aún es el flujo de caja libre, que fue de 1.755 millones de euros (1,15 € por acción), que también da cobertura al dividendo. Según Repsol, el flujo de caja libre ajustado fue de 2.060 millones (1,35 € por acción).

Repsol actualizará en mayo de 2020 su plan estratégico para 2021-2025.

 

El próximo dividendo de Repsol (actualizado 12-06-2018)

Desde julio de 2012, Repsol ha pagado todos sus dividendos bajo la modalidad de Dividendo Flexible, que permite al accionista elegir entre suscribir acciones gratuitas, vender los derechos de suscripción de dichas acciones o percibir una remuneración en efectivo.

El dividendo complementario de 2017 podrá cobrarse en acciones o en efectivo este mes de junio. El próximo lunes 18 se iniciará el período para suscribir las acciones nuevas o vender en bolsa los derechos de suscripción en caso de que el accionista no quiera acciones. La venta de derechos es conveniente si el valor de cada uno es superior al del dividendo en efectivo, ya que actualmente el tratamiento fiscal de ambas modalidades es el mismo. Dicho período de suscripción durará hasta el viernes 6 de julio.

El día en que se inicie la negociación de los derechos, o sea el 18 de junio, las acciones cotizarán ex-dividendo, es decir, se descontará del precio de las mismas el valor del dividendo. Desde esa fecha y hasta el 29 de junio, el accionista podrá solicitar a su broker la retribución en efectivo. Si deja pasar el plazo y no ha vendido los derechos en bolsa, se le suscribirán acciones nuevas.

La proporción de la ampliación será 1×34, es decir, por cada 34 acciones que se tengan en cartera se podrá recibir un acción gratuita. Para tener derecho a recibir acciones se tiene que ser accionista de la empresa el día 15 de junio.

El precio de compra de los derechos de asignación gratuita (que equivale a un dividendo en efectivo) será de 0,485 € (y no de 0,50 € como se había esperado en un principio). Como se ha indicado antes, ese importe se descontará del precio de la acción el día 18 de junio pero los accionistas que hayan solicitado el pago en efectivo recibirán el ingreso el día 10 de julio, deducida una retención fiscal del 19%.

El pago del Dividendo Flexible implica un incremento del número de acciones, lo que diluye los beneficios futuros. Sin embargo, en esta ocasión Repsol amortizará acciones en autocartera (es decir, las eliminará de la circulación) para compensar el aumento provocado por las ampliaciones liberadas de diciembre 2017-enero 2018 y la que tendrá lugar entre junio y julio de 2018. En enero de 2018 se crearon 29.068.912 acciones nuevas y en julio se creará previsiblemente una cantidad mayor ya que el dividendo complementario será más elevado que el pago a cuenta. A 31 de marzo de 2018 Repsol tenía 36.056.562 acciones propias, el 2,38% del capital social, una cifra de momento insuficiente pero la compañía se ha comprometido a comprar más acciones propias hasta neutralizar el efecto de ambas ampliaciones.

Dado que en diciembre la petrolera pagó un dividendo a cuenta de 0,388 €, el dividendo total a cargo de 2017 asciende a 0,873 €, lo que supone un pay-out (tasa de distribución del beneficio) del 64,7%, pues el beneficio por acción de Repsol en 2017 fue de 1,349 €. El incremento respecto del dividendo a cargo de 2016 (0,776 €) es del 12,5%.

Análisis de Repsol

 

Los dividendos a cargo de 2017: importes, fechas y conceptos

Los dividendos a cargo de 2016: importes, fechas y conceptos