Banco Santander: duros a tres pesetas

“Nadie da duros a cuatro pesetas“ es una antigua expresión que hoy traduciríamos por “nadie da euros a ochenta céntimos“. Sin embargo, son muchos los que dan duros a cuatro y hasta a tres pesetas (o sea, euros a sesenta céntimos). Eso es lo que vienen haciendo los que venden acciones del Banco Santander y de otras entidades financieras cotizadas en la bolsa española. Muchos de los que lo han hecho han tomado una decisión muy sensata.

precio-vcLas acciones del Banco Santander tienen actualmente un valor contable de 6,34 €, el resultado de dividir el patrimonio neto atribuible a la sociedad por el número de acciones de su capital social. Al precio al que cerraron el 8 de enero (4,04 €), los títulos valen 0,64 veces su valor contable. O sea, las acciones del Banco Santander son duros a tres pesetas.

La tabla indica las cotizaciones al 8 de enero de 2016, el valor contable (VC) a junio de 2015 de las entidades financieras cotizadas en el IBEX, así como la relación entre ambas magnitudes. Vemos que todas las entidades, salvo Bankinter, son “duros devaluados“. El caso más llamativo es del Banco Popular, que cotiza a menos de la mitad de su “valor teórico“.

Muchos inversores tienen la idea de que unas acciones que cotizan por debajo de su valor contable son una buena oportunidad de compra. Sin embargo, comprar acciones del Banco Popular a 0,80 veces su valor contable, lo que habría parecido una “ganga“, habría dado como resultado una minusvalía cercana al 50%. Incluso cuando esa proporción era de 0,60 veces, la “ganga“ se hubiera convertido en una ganga mayor todavía.

El error es creer que una sociedad vale lo que tiene cuando en realidad vale por lo que hace. El Santander es una entidad en claro declive desde el punto de vista del accionista. En 2007 obtuvo un beneficio por acción de 1,32 €. Hoy, casi 10 años después, su beneficio por acción es de 0,52 €. El banco ha crecido mucho, de forma espectacular, pero ha menguado para el accionista. Y eso es lo que valora el mercado.

Banco Santander: ¿ha sido una inversión rentable?

 

 

 

La relación precio-valor contable de los valores del IBEX

La tabla siguiente ordena los valores del IBEX según la relación precio-contable al cierre del 23 de octubre de 2015.

El valor contable es el patrimonio neto atribuido dividido por el número de acciones. Viene a darnos el valor intrínseco de la acción, lo que un accionista recibiría por cada una de sus acciones si la sociedad decidiera liquidarse.

En teoría, cuanto menor es la relación precio-valor contable, más barata está la acción. Sin embargo, el valor contable solo nos da una foto fija de la empresa porque no valora la capacidad de generar beneficios futuros.

En la tabla puede observarse que los valores más baratos desde este punto de vista se han comportado peor en bolsa que la media y que muchos de los que están más caros lo han hecho mucho mejor que el mercado. El hecho de que algunos valores coticen por debajo de su valor contable no significa necesariamente que sean una buena inversión ya que el mercado va a seguir valorando más criterios como la solvencia o la rentabilidad financiera. Pensemos que la acción que ahora cotiza un 50% por debajo de su valor contable, en algún momento anterior cotizaba un 25% por debajo de ese valor.

Sin embargo, la variación del valor contable sí es importante, tal como explico en La importancia del valor contable.

Precio-VC 23-10-15

 

 

La importancia del valor contable

En un artículo anterior comenté que los recursos propios de las sociedades del IBEX-35 (sin Endesa) se habían incrementado un 20% entre junio de 2012 y junio de 2015 pero que en algunos casos ese aumento se debía a la existencia de elevados resultados extraordinarios y/o a ampliaciones de capital. Ver Las sociedades del IBEX, más capitalizadas que en 2012.

Al accionista no le interesa tanto cómo ha crecido el volumen total de recursos propios de su empresa sino cómo ha aumentado esa magnitud en relación al número de acciones, es decir, cómo ha variado el valor contable. En realidad, el valor contable influye poco en la valoración que hace el mercado de una acción, pues los inversores se guían más por otros criterios, como los beneficios, la solvencia o la rentabilidad. Sin embargo, si una sociedad consigue elevar el valor contable de sus acciones está creando valor para el accionista.

El cuadro siguiente indica cómo ha variado el valor contable de las sociedades del IBEX entre junio de 2012 y junio de 2015. Si bien en este período nueve sociedades disminuyeron sus recursos propios (tal como puede verse en el cuadro del artículo anterior sobre este tema), la mitad (diecisiete) vio disminuir su valor contable porque en algunos casos el aumento del número de acciones fue proporcionalmente superior al aumento de los recursos propios.

Se puede observar que las doce empresas con mejor evolución de su valor contable también se han comportado bien en bolsa en el período considerado mientras que la mayoría de las que han reducido su valor intrínseco han tenido una evolución negativa, aunque hay algunas excepciones notables, en particular las de IAG, Gamesa, Bankinter o Acciona. Endesa es un caso aparte debido a la reorganización de activos llevada a cabo por su matriz, Enel.

En tanto que el valor contable en sí mismo influye poco en la percepción de los inversores sobre el verdadero valor de una empresa, la relación precio-valor contable no resulta un buen criterio de selección, como demostré en mi libro Invertir Low Cost. En el enlace indicado a continuación podemos ver que las acciones “más baratas“ según la relación precio-contable han tenido una peor evolución en bolsa recientementeSin embargo, un aumento del valor contable suele tener una influencia positiva sobre el precio de la acción, tal como vemos que ha ocurrido en los últimos tres años.

La relación precio-valor contable de los valores del IBEX

VC 2012-2015

 

 

 

 

Las sociedades del IBEX, más capitalizadas que en 2012

La partida del balance de situación consolidado denominada “patrimonio neto atribuido a la sociedad dominante“ representa el valor contable neto de la sociedad, es decir, la diferencia entre el valor de sus activos y derechos respecto al valor de sus deudas y obligaciones. Viene a ser el valor, al menos teóricamente, que la sociedad obtendría si se liquidara, o sea si vendiera todos sus activos, cobrara todas las facturas pendientes de cobro, pagara todas sus deudas y facturas pendientes y repartiera el dinero entre sus accionistas.

Este, y no el “patrimonio neto“, es el dato relevante en este sentido. Esta partida incluye de hecho el patrimonio neto de las filiales o sociedades dependientes. Al consolidar cuentas, la sociedad que posee más del 50% de una filial suma todas las partidas del balance de esta a las suyas propias. Posteriormente debe hacer un ajuste para descontar la parte del patrimonio neto de la filial o dependiente que corresponde a los accionistas que poseen el resto de las acciones. Como normalmente estos poseen menos del 50%, se les denomina “intereses minoritarios“.

En otro artículo he comentado que entre junio de 2012 y junio de 2015 han sido los resultados extraordinarios y las partidas atípicas los que han permitido a las empresas del IBEX incrementar su beneficio neto pero que en el mismo período el beneficio operativo ha caído un 17,5%. Ver Una recuperación bajo sospecha.

Aunque los resultados extraordinarios no son recurrentes y no deberían incrementar el precio que estamos dispuestos a pagar por una acción, su efecto positivo puede observarse en el patrimonio neto atribuido. Como puede verse en la tabla, la mayoría de las sociedades del IBEX están más capitalizadas en el sentido de que disponen de mayores recursos propios. En conjunto (sin Endesa), el incremento ha sido del 20% en los últimos tres años. Descarto Endesa porque los datos no son comparables debido a la reorganización de activos llevada a cabo por Enel, la matriz de la eléctrica española.

PNA

Hay que tener en cuenta que en algunas ocasiones el incremento del patrimonio neto se ha debido a ampliaciones de capital. Lo que interesa realmente es el incremento de recursos endógeno, es decir generado por la propia empresa. De aquí que lo relevante es ver cómo ha evolucionado el valor contable, que es el patrimonio neto dividido por el número de acciones. El valor contable viene a darnos el valor intrínseco de la acción, lo que un accionista recibiría por cada una de sus acciones si la sociedad decidiera liquidarse.

En bolsa, las acciones no se valoran por su valor contable porque esta magnitud solo refleja la situación actual, sino principalmente por su capacidad para generar beneficios futuros. Sin embargo,  la variación en el valor contable es una de las medidas que nos indica si la sociedad está creando valor para el accionista. Es decir, la variación en el valor contable es mucho más significativa que el valor contable en sí mismo.

En un próximo artículo indicaré cómo ha variado el valor contable de las sociedades del IBEX en los últimos tres años. Si quieres recibir puntualmente esta información puedes suscribirte a mi blog.