La bolsa china se recupera del impacto del coronavirus

El coronavirus hizo su aparición en la ciudad china de Wuhan a finales de diciembre. En un principio, los mercados relativizaron la importancia de la amenaza y el 13 de enero de 2020 el índice más representativo de la bolsa china, el Shanghai Composite, alcanzó los 3.115,57 puntos, un 2,5% por encima del cierre de 2019.

El 23 de enero, el índice cerró a 2.976,53 puntos, una caída del 4,5% en diez días. Se dio la circunstancia de que el momento álgido de la epidemia coincidió con las festividades del año nuevo chino, de modo que la bolsa estuvo cerrada entre el 24 de enero y el 2 de febrero. Cuando el mercado reabrió el 3 de febrero, el Shangai Composite perdió un 7,72% hasta los 2.746,61 puntos.

El día siguiente, el 4 de febrero, el número de contagiados en un solo día alcanzó su máximo, 3.887 personas. A partir de entonces, el número de nuevos casos siguió creciendo pero a un ritmo cada vez menor, hasta alcanzar menos de mil nuevos infectados diarios a mediados de febrero y menos de doscientos diarios a principios de marzo. El índice de la bolsa ha seguido la tendencia opuesta y hasta el 5 de marzo se recuperó hasta los 3.071,68 puntos, una plusvalía del 11,8% desde el mínimo del 4 de febrero y un nivel similar a los 3.040,02 puntos del cierre de 2019. En los últimos días se ha producido un nuevo retroceso del 4,8% hasta los 2.923,49 puntos del 12 de marzo.

Resulta curioso que en el epicentro de la pandemia, la bolsa se haya comportado mucho mejor que en Europa y Estados Unidos, donde los índices acumulan caídas del 20% o 25% desde los máximos anuales, a pesar de que la paralización de la actividad económica ha tenido un fuerte impacto en la industria china.

Stephen Innes, estratega jefe de la firma de servicios financieros AxiCorp, afirma que el mercado chino se ha convertido incluso en un refugio para los capitales que huyen de Europa y Estados Unidos ante la rápida propagación de la enfermedad. Innes considera que las medidas más drásticas adoptadas en China para luchar contra el virus pueden llevar a una recuperación económica más rápida que en Europa o Estados Unidos, que están actualmente sumidos en una total incertidumbre.

 

China: corralito de acciones

China se ha especializado en copiar todo lo imaginable. Como revelaba el documental Cultura de falsificaciones emitido por el segundo canal de TVE hace unos días, en Europa se introducen cada año millones de medicamentos falsificados procedentes principalmente de China y se han llegado a encontrar tratamientos falsos contra el cáncer en hospitales occidentales. La explosión del último vuelo del Concorde fue causada por una pieza falsa que había acabado en la pista de despegue y se ha constatado que hasta el Air Force One ha volado con piezas piratas.

EEUU halla miles de piezas chinas falsas en sus misiles y aviones militares (El Confidencial)

La imitación china no se limita a los productos sino a tiendas enteras, como las de Apple, y… a la historia financiera de otros países.

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En un artículo reciente ya he señalado dos fuertes similitudes entre el 1928 de los Estados Unidos y el 2014 de China. En ambos años y en ambos países, la burbuja inmobiliaria empezó a desinflarse, lo que motivó a muchos inversores a volcar sus ahorros con mayor ahínco en la bolsa. Otra similitud la encontramos en la gran expansión de los créditos para comprar acciones (créditos de apalancamiento), incluso entre inversores no profesionales.

Lo que se conoce como “crac del 29“ fue la caída del 48% experimentada por la bolsa de Nueva York entre el 3 de septiembre y el 13 de noviembre de 1929. A continuación hubo una recuperación espectacular del 48% (coincidencia numérica) hasta el 17 de abril de 1930. Pero a continuación se desató un ciclón bajista hasta el 8 de julio de 1932, día en el que la bolsa americana había perdido el 89% de su valor respecto al máximo de 1929.

En los últimos años, China ya ha asimilado varios terremotos bursátiles. El índice SSE 180 de la bolsa de Shanghai cayó un 40% entre abril de 2004 y julio de 2005, y un 72% entre octubre de 2007 y noviembre de 2008. Después de noviembre de 2008 hubo una recuperación del 129% hasta agosto de 2009. A continuación la bolsa china se sumió en un largo letargo de cuatro años y medio hasta marzo de 2014, período en el que perdió un 46% de su valor. A partir de aquí se produjo la explosión que la llevó a subir un 158% hasta el 8 de junio de este año, cuando alcanzó los 11.741 puntos. En un mes (hasta el 8 de julio) ha perdido un 30,7%.

Lo que preocupa ahora es el impacto que puedan tener las pérdidas en los millones de pequeños ahorradores que se habían acercado a este mercado. Muchos han tenido que vender con fuertes pérdidas para cancelar sus créditos de apalancamiento. Otros muchos no han podido vender porque algo más de la mitad de las 2.800 empresas que cotizan en este mercado han decidido suspender la negociación de sus títulos para evitar caídas mayores, en lo que viene a ser un corralito de acciones. Además, otras 400 compañías han sido suspendidas de cotización al haber superado los límites máximos de caída. A pesar de las intensas recuperaciones que suelen darse tras este tipo de desplomes, se teme que las pérdidas se intensifiquen cuando vuelvan a cotizar las acciones que ahora están suspendidas de negociación.

El día 8 de julio (con el SSE 180 a 8138 puntos), la relación precio-beneficio (PER) de la bolsa de Shanghai era de 17,31, según datos de la propia institución, un valor que no es excesivo aunque en un contexto de recesión de los beneficios empresariales como el que parece que se está dando en China en estos momentos podría ser un valor alto todavía.

Afortunadamente, el banco central de China no parece dispuesto a imitar los errores de la Reserva Federal de los Estados Unidos después del crac de 1929 ni el gobierno chino parece querer seguir los torpes pasos del gobierno de Herbert Hoover, por lo que es de esperar que el gigante asiático se libre de una gran depresión.

Ranking de bolsas internacionales

 

 

 

 

El desplome de la bolsa china

El índice SSE 180 de la bolsa de Shanghai se ha desplomado un 14,4% desde que alcanzara un màximo anual de 11.741 puntos el 8 de junio. A pesar de ello, este índice representativo de la bolsa china acumula una revalorización del 24,95% desde enero. Con dividendos incluidos la rentabilidad es del 25,64%, que en euros es del 34,93% debido a la depreciación del euro frente al yuan.

Los inversores están preocupados por la posibilidad de que el mercado de acciones chinas esté en una burbuja especulativa. El crecimiento económico en el gigante asiático está siendo el más lento desde 2009 y los beneficios empresariales han caído en relación a los del año pasado.

En China está ocurriendo algo que recuerda lo que sucedió antes del crac de 1929 en Estados Unidos. En 1928 el precio de las casas empezó a declinar y los inversores volcaron la mayor parte de sus ahorros en la bolsa, creando una burbuja que estalló en octubre de 1929. En China los inversores han reaccionado de un modo similar ante la reciente caída de los precios inmobiliarios.

Otra similitud con la situación en Estados Unidos en 1929 es la gran expansión de los créditos para comprar acciones, incluso entre inversores no profesionales. El flujo de dinero procedente de estos créditos acentúa las alzas y las posteriores correcciones, pues cuando estas tienen lugar muchos inversores se ven obligados a vender sus acciones  para limitar sus pérdidas.

Shanghai_20022015El índice SSE 180 ha tenido una evolución particularmente volátil en los últimos años. Desde 2005 ha caído más del 40% en tres ocasiones. La primera fue entre abril de 2004 y julio de 2005, cuando se dejó un 40,4%. La segunda, entre octubre de 2007, cuando alcanzó su máximo histórico de 13.276 puntos, y noviembre de 2008, uno de los peores ciclos bajistas de las bolsas internacionales, pues se saldó con una pérdida del 72,2%. La más reciente tuvo lugar entre agosto de 2009 y marzo de 2014, con una caída del 46%. Desde marzo de 2014 hasta el 8 de junio de 2015 acumulaba una subida del 158%.

La bolsa china ocupa este año la tercera posición en el ranking de bolsas internacionales que elaboro cada semana, tanto en moneda local como en euros. La bolsa más rentable en moneda local en 2015 está siendo la húngara, con una rentabilidad del 34%, seguida de la danesa con un 28%. En euros, la más rentable es la rusa, gracias en gran parte a la recuperación del rublo.

Las bolsas con peor comportamiento son la griega, lo que no es de extrañar debido a la situación que está viviendo el país, la de Turquía y la de Colombia.

 Por zonas, las bolsas más rentables (en euros) están siendo Escandinavia (Suecia, Dinamarca y Noruega) y los grandes países emergentes (los BRIC). Las que menos, los emergentes de Hispanoamérica y de Asia.

Ranking de bolsas internacionales 2015

Ranking por zonas 2015