Lo que la historia de la bolsa americana predice acerca de la corrección actual

Un artículo de Michael Santoli para el canal de noticias CNBC comenta un estudio de la firma de análisis Bespoke Investment Group, que analiza qué ocurrió en las siete ocasiones anteriores en las que el índice S&P 500 de la bolsa estadounidense pusiera fin a un período de más de 200 días naturales sin una corrección de al menos el 3%.

El estudio abarca desde 1928 y las conclusiones quedan recogidas en el cuadro siguiente. Lo primero que se observa es que una semana después del fin de un largo período sin apenas volatilidad, el índice experimentó una ligera variación respecto del nivel alcanzado tras la corrección de al menos un 3%, salvo en 1996. En el caso actual, el S&P 500 corrigió un 3,85% entre el 26 de enero (2.872,87 puntos) y el 2 de febrero de 2018 (2.762,13 puntos), poniendo fin a un período de 448 días sin una caída reseñable. Esto querría decir que el viernes 9 podría estar de nuevo a un nivel similar.

A un mes vista, los datos indican, en general, una recuperación. A tres, seis y doce meses el índice se había revalorizado de forma significativa o bien había sufrido un ligero retroceso, lo que parece indicar que no cabe esperar una fase bajista.

Hay que tener en cuenta que las plusvalías indicadas en la tabla parten del nivel del índice después de la corrección del 3%. En tanto que la caída se acentuó en la mayoría de casos, las revalorizaciones desde el fin de la caída fueron más elevadas.

Estas conclusiones parecen indicar que un largo período de baja volatilidad tiene pocas probabilidades de desembocar en un ciclo bajista.

 

 

Qué nos dice el indicador “Bull & Bear“ de Merrill Lynch

Merrill Lynch, el que fuera banco de inversión hasta la crisis financiera de 2008, cuando fue adquirido por Bank of America, publica desde 2002 el indicador “Bull & Bear“. Se trata de un indicador de sentimiento calculado en base a los flujos de entrada y de salida de dinero en el mercado bursátil a través de los fondos de inversión de renta variable. Cuanto mayores son los flujos de entrada en relación a los de salida, mayor es el sentimiento favorable de los inversores hacia el mercado, lo que puede tener implicaciones bajistas ya que ante una eventual noticia negativa quedará poco dinero para entrar y habrá mucho dispuesto a salir.

Bank of America Merrill Lynch, el propietario actual del índice, aseguraba el 26 de enero de 2018 (precisamente el día en que el S&P 500 alcanzó su máximo histórico de 2.872,87 puntos) que el “Bull & Bear“ había vuelto a dar señal de venta, la cual había funcionado correctamente once veces consecutivas desde 2002. Su pronóstico era una corrección del S&P 500 hasta los 2.686 puntos.

Ayer (5 de febrero de 2018), el índice más representativo de la bolsa estadounidense cerró a 2.648,94 puntos, por lo que el indicador resultó de nuevo acertado. La corrección media que tiene lugar tras una señal de venta es del 12% y la actual es del 7,8%.

A pesar de ello, Bank of America Merrill Lynch mantiene perspectivas optimistas para 2018 y prevé que el S&P 500 alcance los 3.000 puntos, lo que supondría una revalorización anual del 12%.