El IBEX 35 frente al «S&P 35»
En esta entrada vamos a comparar las valoraciones de la bolsa americana y la española a partir de dos muestras equivalentes: las 35 mayores compañías del S&P 500 (Standard and Poor’s 500) por capitalización bursátil y los 35 componentes del IBEX 35. A la primera muestra la denominaremos S&P 35.
El análisis es fruto de una colaboración con Francesc Arjonilla, creador de Stocksemáforo, una página que analiza si una acción cotizada en Estados Unidos está cara o barata. Francesc ha proporcionado a Invesgrama, para las 35 mayores empresas del S&P 500, una serie de datos fundamentales: el beneficio por acción de los últimos doce meses, la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) y la deuda financiera neta sobre EBITDA. Los datos correspondientes al IBEX 35 proceden de Invesgrama. Se han añadido las estimaciones del beneficio por acción para los ejercicios fiscales de 2026 y 2027, obtenidas de Yahoo Finance, y a continuación, se ha calculado el ratio PER actual, el estimado para 2026 y el previsto para 2027 para cada una de las acciones de ambos índices. Finalmente, se ha usado el ratio PER mediano, es decir, el PER del valor que ocupa la posición central en cada ranking, para obtener una valoración representativa de cada índice, tanto en el momento actual (en base a los beneficios de doce meses hasta una fecha comprendida entre marzo y junio de 2026) como la estimada en los próximos dos años. En ambos casos, se han tomado como referencia los precios al cierre de agosto de 2026.
La primera tabla resume los datos del IBEX 35. Se aprecia que el 31 de agosto de 2026, el PER mediano era de 17,59 según los resultados de doce meses hasta marzo-abril de 2026 y de 16,43 veces de acuerdo con los beneficios esperados para el conjunto del ejercicio 2026.

La segunda tabla indica los datos para lo que hemos denominado como el S&P 35. Hay que tener en cuenta que, mientras que en el IBEX 35 casi todas las empresas tienen su año fiscal acabado en diciembre (con las excepciones de Logista e Inditex, con años fiscales terminados en septiembre y enero respectivamente), en el caso del S&P 35, el número de compañías con ejercicios fiscales diferentes es bastante superior, por lo que las estimaciones de 2026 y 2027 no son exactamente comparables entre sí. Por otro lado, los beneficios por acción actuales pueden incluir partidas extraordinarias (tanto en resultados como en costes), mientras que los datos del IBEX 35 las excluyen.
Con ambas salvedades, se obtiene que el PER mediano actual de esta selección de empresas estadounidenses era de 32,29 al cierre de agosto, un 83% superior al del IBEX 35. Cuando se consideran los beneficios estimados en el año fiscal 2026, los datos son de 24,4 para el «S&P 35» y de 16,43 para el IBEX 35, de modo que la diferencia se reduce al 48%.

¿Está justificado que el «S&P 35» esté un 48% más caro que el IBEX 35?
Si tenemos en cuenta los beneficios estimados para el ejercicio fiscal 2026, el «S&P 35» cotiza un 48% más caro que el IBEX 35. Recordemos que el ejercicio 2026 puede acabar en meses muy diferentes según la empresa. Por ejemplo, en junio de 2026 para Microsoft, en septiembre de 2026 para Apple o en enero de 2027 para Inditex. No obstante, en ambos índices se han tenido en cuenta los beneficios por acción normalizados, es decir no se tienen en cuenta partidas extraordinarias, de modo que a pesar del desajuste temporal la comparativa es homogénea en términos de calidad del beneficio.
Comparando ambas tablas, se puede apreciar que las empresas americanas son mucho más rentables y están considerablemente menos endeudadas: la ROE (rentabilidad sobre recursos propios) mediana de las primeras es del 29%, frente al 12,39% del IBEX, mientras que el nivel mediano de deuda en relación al beneficio bruto de explotación es de 0,64 veces en el caso del «S&P 35», en torno a la tercera parte de las 1,71 veces del IBEX.
Ante este resultado, la pregunta que nos podemos hacer es: ¿está justificada la mayor valoración de la bolsa americana por la superior calidad financiera de sus empresas, o los inversores están pagando demasiado por ella?
También es cierto que en algunas empresas estadounidenses (el caso más llamativo es de Apple), la ROE está muy distorsionada por las recompras de acciones, que disminuyen el patrimonio neto. Pero este es uno de los motivos por los cuales usamos la ROE mediana, ya que esta magnitud resta importancia a los valores extremos.
Tomando como válidos una ROE mediana del 29% en el «S&P 35» frente a una ROE mediana del 12,39% en el IBEX 35, esto implica que por cada 100 euros de patrimonio neto, la compañía estadounidense mediana de la muestra genera 29 euros de beneficio anual, mientras que la compañía mediana del IBEX genera algo más de 12 euros.
Si bien la ROE no determina por sí sola el valor de una empresa, si se mantiene durante muchos años y responde a ventajas competitivas reales, una ROE elevada tiene consecuencias muy importantes para el accionista. Como se demostró en esta entrada de 2024 sobre el índice BCN ROE-30, las empresas con ROEs más altas son también más rentables en bolsa.
Una razón es que una empresa con una rentabilidad elevada sobre el capital necesita reinvertir relativamente poco dinero para conseguir un determinado crecimiento.
Supongamos, a modo de ejemplo, que tanto una compañía del S&P 35 como una del IBEX distribuyen el 40% de sus beneficios entre dividendos y recompras y retienen el 60% restante para reinvertirlo en el negocio.
Con una ROE del 29%, el crecimiento sostenible teórico sería: 29% × 60% = 17,4% anual.
Con una ROE del 12,39%: 12,39% × 60% = 7,4% anual.
Las dos empresas estarían reteniendo la misma proporción de sus beneficios, pero la primera podría crecer a un ritmo más de dos veces superior.
A corto plazo, una diferencia de unos diez puntos porcentuales anuales ya es considerable. A largo plazo, el efecto de la capitalización la amplifica: un beneficio de 100 € que creciera al 17,4% anual durante diez años se convertiría en aproximadamente 497 €. Creciendo al 7,4%, alcanzaría unos 205 €.
Si invertimos 100 € en una cartera con un PER de 16,43 (caso del IBEX 35), compramos 6,09 € de beneficio (100 dividido por 16,43). Si invertimos 100 € en una cartera con un PER de 24,40 (caso del S&P 35), compramos 4,10 € de beneficio (100 dividido por 24,40). Pero al cabo de 10 años, los 6,09 € iniciales del IBEX 35 se convertirían en 12,47 €, mientras que los 4,10 € del S&P 35 se transformarían en 20,40 €, un 63% más. Por tanto, el ratio PER teórico a 10 años resulta ser de 8,01 veces con el IBEX 35 y de 4,90 veces con el S&P 35. Desde esta perspectiva de largo plazo, y bajo estos supuestos, el S&P 35 estaría casi un 40% más barato que el IBEX 35, a pesar de cotizar hoy con una prima del 48%.
Sobre nuestro colaborador: Francesc Arjonilla Roman es estudiante de tercer año del grado de matemáticas y se dedica a la inversión particular y a aprender sobre finanzas en sus tiempos libres. Afirma que creó la herramienta Stocksemáforo desde una idea simple: casi todo lo que hay fuera o te dice «compra/vende» o esconde de dónde sale cada número. Él quería lo contrario — una nota de calidad de 0 a 100 construida solo con lo que las empresas presentan a la SEC, sin recomendaciones ni precios objetivo, y con la trazabilidad intacta hasta el informe original. Si un dato no es fiable, prefiere dejar el hueco antes que rellenarlo con algo dudoso. Hoy cubre unas 500 empresas, en español e inglés, en stocksemaforo.com.
La nueva edición de Todo sobre los diviendos contiene ya veinte años de datos históricos que no solo validan el planteamiento inicial sino que han mejorado las expectativas.
La obra propone criterios de selección de acciones basados en los dividendos como un medio para mejorar la relación rentabilidad-riesgo del mercado, invertir con sentido y mantener la calma cuando la mayoría es víctima del pánico. Contiene información contrastada y verificable sobre los resultados, tanto año por año como por décadas y en el conjunto del período.
La cartera “Dividendo 10”, compuesta por las diez acciones con mayor rendimiento por dividendo del IBEX 35, ganó un 9,41% anual en el período 2005-2025, 2,73 puntos anuales más que el índice.
La edición 2026 aporta como novedad un estudio sobre una versión diversificada de la Dividendo 10 que limita el número de valores pertenecientes a un mismo sector. Los resultados demuestran que de este modo se reduce el componente cíclico de la cartera original y se obtiene una rentabilidad más consistente.
La presente edición también profundiza en la cartera más rentable propuesta hace diez años, la denominada “Altos Dividendos Sostenibles”. Con solo aplicar un segundo criterio, esta selección ganó un 12,12% anual en el período de veinte años, solo tuvo pérdidas en 2008 y 2010, y ya acumula quince años consecutivos de ganancias. La versión diversificada de cinco valores generó una rentabilidad del 13,21% anual.
El objetivo es demostrar que con estrategias sencillas pero disciplinadas, y con muy baja rotación (solo requieren actualizarse una vez al año), se pueden formar carteras resilientes y con resultados consistentes a largo plazo.
