Capital necesario para ingresar 100 € anuales en dividendos del IBEX 35 (y cómo ha cambiado con el tiempo)

Al principio de 2026, el rendimiento por dividendo esperado de los valores del IBEX 35 era del 3,73% bruto y del 3,02% neto (suponiendo un impuesto del 19%). Por tanto, el capital necesario para obtener 100 € netos a lo largo de este año con una cartera con una composición similar a la del IBEX 35 era de unos 3.310 € (en el momento actual, la cantidad es similar). Se trata de una estimación, ya que no se conocen todavía los importes exactos de cada remuneración.

Un año antes, a comienzos de 2025, este capital era sensiblemente inferior: 2.037 €, ya que el rendimiento neto del índice ascendía entonces al 4,91%.

En el gráfico puede observarse cómo ha variado esta cantidad desde 1993, un año después de la creación del IBEX 35. En el año 2000, en plena burbuja tecnológica, llegó a hacer falta un capital de 10.196 € para alcanzar el mismo objetivo. En cambio, a comienzos de 2009, todavía en plena crisis financiera mundial, el importe se redujo hasta 1.464 €.

Gráfico que muestra la evolución del capital necesario para obtener 100 € en dividendos netos el primer año, desde 1993 hasta 2026. Al principio de 2026 eran necesarios unos 3.310 €.

Estos 100 € netos en dividendos se refieren únicamente al primer año, y se supone que la composición de la cartera replica cada ejercicio la del IBEX 35. Los dividendos netos percibidos en los años siguientes habrían variado en función del año de partida.

Un inversor que hubiera invertido al principio del año 2000, habría obtenido 100 € en dicho año y 498 € en 2025. Es decir habría multiplicado su renta por cinco en ese período, a pesar de haber empezado con un rendimiento sobre su cartera de solo el 0,98%.

En cambio, otro inversor que hubiese formado su cartera al inicio de 2009, habría partido de un rendimiento neto mucho más elevado, del 6,83%, pero en 2025 habría ingresado 91 €, si bien esta cantidad aún habría supuesto un rendimiento del 6,21% sobre el capital inicialmente invertido.

Invertir al final de 2020 habría sido doblemente ventajoso: el rendimiento neto inicial de una cartera indexada al IBEX habría sido de un aceptable 2,85%, y los 100 € en dividendos ingresados en 2021 se habrían transformado en 305 € en 2025.

Estos resultados indican que, en términos generales, un rendimiento por dividendo inicial muy bajo puede verse compensado por crecimientos futuros de las rentas, mientras que un rendimiento inicial muy alto puede anticipar rentas futuras estancadas o en ligero declive.

Por otro lado, es posible reducir el capital necesario para obtener una renta determinada si se seleccionan los valores con mayor rendimiento. Por ejemplo, al principio de 2026, los diez valores con rendimiento más alto del IBEX 35 daban un rendimiento neto esperado del 4,84% (5,30% si se incluyen valores del Medium Cap), por lo que hacían falta 2.066 € para ingresar 100 € netos a lo largo de este ejercicio (en vez de los 3.310 € de una cartera de composición similar al IBEX 35).

Si bien podemos esperar que una cartera con altos rendimientos iniciales tenga un crecimiento modesto de su renta, históricamente en bolsa española ha sido más rentable que la media del mercado. Por ejemplo, en el período 2019 a 2025, generó una rentabilidad del 16,3% anual, frente al 13,0% anual del IBEX 35.

Ranking de rendimiento por dividendo al final de 2025


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