Sobre Invesgrama

En 2013 creé un blog como soporte y seguimiento del libro Invertir Low Cost: Nueve grandes estrategias de inversión en acciones con pequeños capitales, en la cual explico varias estrategias adaptadas a diferentes estilos de inversión y sus resultados trimestrales desde el 31 de marzo de 2006 hasta el 30 de septiembre de 2013. El nombre original del blog fue invertirlowcost.com. Sin embargo, con el paso del tiempo fui ampliando los contenidos y decidí rebautizarlo como Invesgrama.

Mi libro Invertir Low Cost está especialmente pensado para inversores que no pueden o no quieren invertir grandes cantidades de dinero en acciones y para quienes desean empezar a construir un patrimonio a largo plazo. El valor de las carteras correspondientes a cada una de las nueve estrategias para el trimestre en curso se actualiza a lo largo de la sesión bursátil. La composición de las carteras suele experimentar cambios al final de cada trimestre. Publico la nueva composición de las carteras el último día hábil de cada trimestre (no más tarde de los días 31 de marzo, 30 de junio, 30 de septiembre y 31 de diciembre).

Se considera el índice de referencia la rentabilidad media de las empresas no financieras presentes en el IBEX-35. La exclusión de las entidades financieras obedece únicamente a que algunos de los criterios de selección utilizados solo permiten comparar empresas entre sí, y no empresas con entidades financieras.

No debe interpretarse la información proporcionada en este sitio como asesoramiento financiero sino como un medio para obtener un mejor conocimiento y comprensión de la inversión en acciones. La idea básica que se defiende es que una cuidadosa selección de valores ha de permitir obtener una ventaja consistente respecto al mercado. Perder menos que el índice de referencia en un trimestre determinado se considera una ventaja positiva, en tanto que deja al inversor en mejor posición para aprovechar la recuperación posterior. El inversor que siga alguna de las estrategias de este sitio debe entender que algunos trimestres sufrirá pérdidas. Invesgrama no asume responsabilidad alguna en este aspecto.

Debe tenerse en cuenta que la inversión en acciones genera pérdidas potenciales la tercera parte del tiempo. Las estrategias de Invertir Low Cost presuponen que el inversor mantiene una inversión estable en acciones, de manera que las pérdidas son compensadas con ganancias posteriores. El inversor que decida abandonar una estrategia en pérdidas perderá la oportunidad de recuperarlas.

Los criterios en que se basan las estrategias de este sitio implican la selección de las empresas con los mejores fundamentos financieros de acuerdo con la interpretación y análisis de los balances de situación y de las cuentas de resultados semestrales que las cotizadas deben suministrar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Invesgrama no asume responsabilidad alguna por posibles inexactitudes en dichos estados financieros.

Todo el material de este blog está sujeto a derechos de autor de acuerdo con una licencia de Safe Creative. Para reproducir un artículo, pueden contactar con el autor desde esta página.

Sobre el autor

Mi primer recuerdo sobre la bolsa de valores no es agradable. Estoy sentado en el asiento de atrás del coche mientras recorremos la Diagonal de Barcelona y oigo a mis padres discutir sobre el dinero que están perdiendo en acciones del Banco de Madrid. ¿Deben vender o esperar? Eso debía de ser alrededor del año 1977. Entonces yo tenía 13 años. En aquel momento no entendí nada pero quise comprender. Todavía conservo el historial de compras y ventas de esas acciones. Una debacle bien documentada.

Con los años mis inquietudes fueron por otros caminos. Ni siquiera el crac de la bolsa de octubre de 1987, que viví cuando ya estudiaba en la facultad de Económicas, despertó demasiado interés en mí.

Fue en 1994, al poco de empezar a trabajar en el departamento de marketing de un banco andorrano, Banc Agrícol i Comercial d’Andorra (hoy Andbank), cuando empecé a invertir en acciones. Con mis compañeros y compañeras del departamento, hicimos un fondo común para comprar acciones de la bolsa española de manera periódica. Fuimos afortunados porque el banco apenas cobraba comisiones a sus empleados por la compraventa de títulos, y porque el mercado de valores atravesó una buena época. Aunque no fuera consciente de ello, en ese momento empecé a “invertir low cost”: comprar pequeñas cantidades de acciones de forma regular y con pocas comisiones.

Mi trabajo en aquella época consistía en coordinar el boletín informativo de la entidad y en redactar artículos sobre economía y finanzas. La oportunidad que me dio la entidad de escribir cada día resucitó mi interés en comprender por qué mis padres habían perdido tanto dinero en unas acciones, y empecé a investigar la historia de la bolsa y de los ciclos económicos. Fruto de este esfuerzo fueron los libros, ambos editados en catalán por el banco, 50 años de divisas, oro y plata, en el cual analizo la evolución de las principales divisas frente a la moneda española, y 50 años de bolsa, que recoge la rentabilidad de las bolsas de Nueva York, Londres, París, Francfort, Tokio y Madrid a lo largo de cinco décadas.

Mi investigación histórica sobre la bolsa me llevó a la conclusión de que las acciones eran activos rentables pero que lo podían ser mucho más si uno conseguía evitar, al menos en parte, los ciclos bajistas que sacuden regularmente a estos activos y que arrebatan entre un tercio y la mitad de las ganancias obtenidas en los ciclos alcistas precedentes. Comprobé que el incremento de la volatilidad en los índices de bolsa solía ser un mal presagio que avisaba de una próxima corrección, la cual podía tener la forma de un violento desplome o de una larga y profunda fase bajista. Plasmé mis averiguaciones en el libro Un náufrago en la bolsa, editado por Empresa Activa en 2005, y que trata la crisis bursátil del 2000-2002. En 2014 autoedité la segunda parte de esta obra con el título Caos en la Bolsa: Relato de un inversor superviviente, disponible en Amazon, tanto en ebook como en versión impresa.

A medida que las crisis económicas se iban haciendo más intensas y complejas, optaba por medios de expresión más sencillos y directos. Si escribí Un náufrago en la bolsa como una novela, mi siguiente trabajo adoptó la forma de cómic. La máquina de hacer dinero, editado por Ediciones B, y con los dibujos simples y esquemáticos de la dibujante Ona Peña, es una historia visual sobre las crisis financieras desde el final de la primera guerra mundial en 1918 hasta el descalabro de 2007-2009.

La gran cantidad de dinero que habían perdido tantos inversores en los últimos años en productos supuestamente seguros, como sellos, acciones preferentes, obligaciones, pagarés, fondos garantizados y productos estructurados, me llevó a pensar que invertir de modo permanente en acciones podía ser una buena opción para muchos inversores conservadores. No hay nada inherentemente malo con ninguno de aquellos productos, pero sí cuando se venden a más de dos personas al mismo tiempo, o cuando son emitidos por entidades financieras insolventes, Estados quebrados o empresas fantasma. Entonces pensé que era mejor invertir en acciones y sufrir los dardos y flechas de los hirientes desplomes y ciclos bajistas, que evitar el riesgo y caer en manos de desaprensivos. En este caso, la estrategia no podía consistir en ir a puerto seguro en cuanto amenazara tormenta sino en hallar el mejor modo de sobrellevar las adversidades. De aquí nació la idea de Nueve grandes estrategias de inversión en acciones para pequeños capitales. La lectura de esta obra sugirió a Sergio Bulat, mi editor, el concepto de inversión low cost.

Actualmente soy inversor y economista free-lance. Doy un curso de mercados financieros en la Universidad de Andorra, y ocasionalmente realizo trabajos de investigación económica para el gobierno de mi país, así como para otras entidades, como la UNESCO. He creado el primer índice bursátil basado en la calidad de las empresas que lo componen, el Invesgrama-60, que puede seguirse diariamente en este blog.

Recientemente he creado un fondo virtual que he denominado Invesgrama Fund Project, y que considero la semilla de mi futuro fondo de inversión. Este fondo se propone batir a mi propio índice Invesgrama-60, cuyo objetivo es a su vez batir a los principales índices europeos.

Obras del autor

Náufrago

Un día de 1998 “Caos”, un joven náufrago que pasó varios años en una isla desierta con su loro y que acababa de volver a la civilización, entra por casualidad en el edificio de la Bolsa de Barcelona. Allí el reencuentro con la realidad se torna confuso y disparatado. Por suerte conoce a Baltasar, un experimentado inversor que impactado por la serenidad, curiosidad y apertura de mente de Caos, se convierte en su mentor y le explica cómo funciona la Bolsa. Lo entrena durante un tiempo y luego le deja el manejo de su cartera de inversiones y se va él a descansar a una isla, pero no tan desierta.

A través de los entretenidos y esclarecedores diálogos entre Caos y Baltasar, el lector se interiorizará de los entretelones y el verdadero funcionamiento de la Bolsa. Aprenderá a no escuchar a las sirenas que nos atraen con su cántico experto ni a dejarse arrastrar por la impecable, pero engañadora lógica de los analistas. Para invertir en la bolsa con seguridad hay que confiar más en la intuición y el sentido común para poder escuchar los avisos que la Bolsa nos da y actuar conforme a ellos

MHDLa génesis de la crisis financiera de 2007-2009 explicada en formato de cómic. Con ilustraciones de Ona Peña Senmartí.

Un problema causado por la emisión excesiva de dinero y deuda, pretende resolverse creando más dinero y nueva deuda. ¿Es la economía un mundo surrealista en el que los incendios se apagan atizando el fuego y el único medio de acabar con las inundaciones es abriendo el grifo? Invitamos al lector a hacer un viaje a través de la historia para adentrarnos en otra realidad que nos permita hallar la solución a estas paradojas.

Mint_portada1Versión en inglés de La máquina de hacer dinero. Disponible en ebook en Kindle Amazon.

ILCPráctico libro sobre inversión en bolsa para todo tipo de personas. La mayoría de la gente piensa que para invertir en bolsa es necesario tener grandes capitales. En este libro, el autor de Un náufrago en la bolsa nos muestra nueve estrategias distintas de inversión a través de la compra de acciones, sin importar la cantidad de capital que se quiera invertir. Hay una estrategia apropiada para cada tipo de inversor desde el más arriesgado hasta el más cauteloso. En cada una de ellas el autor demuestra la evolución que las distintas estrategias han tenido en la realidad.

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Nos consideramos afortunados si conseguimos el resultado deseado. ¿Pero nos preocupamos realmente por serlo? Cuando nos concentramos en la seguridad, tenemos que conformarnos con lo mínimo. Y tarde o temprano podemos perderlo todo comprando un activo diseñado para parecer seguro. Consecuencia: ganancia cero o seguridad cero. Cuando nos ofrecen un elevado rendimiento es porque saben cómo quitárnoslo por otro lado. Consecuencia: rendimiento cero o negativo. Quien quiere ganar debe concentrarse en la probabilidad de ganar más que en la seguridad o el premio. La clave es, pues, tomar decisiones que incrementen esa probabilidad.

El inversor afortunado considera la incertidumbre su mejor aliada porque es la circunstancia que le permite obtener resultados extraordinarios.

 

 

4 comentarios en “Sobre Invesgrama

  1. Excelente página, desde el contenido hasta el diseño, sin olvidar la excelente redacción. Una pregunta: ¿de qué fuente sacas los datos financieros de las empresas? No pregunto para hacerte la competencia, quiero hacer mis propios análisis.

    • Hola Alejandro
      Toda la información sobre las empresas la puedes obtener de sus estados financieros. Puedes bajártelos desde la sección de Accionistas e inversores, o Relación con inversores, de la página web de cada empresa. Pero lo mejor es que te bajes los informes financieros estandarizados que siguen las normas NIIF y que encontrarás en la web de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (cnmv.es). En el menú Consultas a los registros oficiales, selecciona Búsqueda por entidades, entonces en la casilla de búsqueda teclea el nombre de la sociedad. Verás que suele salir un amplio listado, tienes que seleccionar el nombre correcto de la empresa. Luego selecciona Información financiera intermedia, y desde ahí podrás bajarte los estados financieros.
      ¡Tampoco me importa si quieres hacerme la competencia!
      Un saludo
      Carlos

  2. Mil gracias, Carlos. Lo que hacía hasta ahora efectivamente era ir a la página web de cada empresa. Me encanta esa sección de la página web de la CNMV, voy a ahorrar mucho tiempo.

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